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Homeopatía (Samuel Hahnemann)
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La homeopatía tiene base científica, pero su máxima efectividad alcanza sólo el 30 % porque el 70 % es efecto placebo. Los que están a favor de la homeopatía tienen tanta razón como los que están en contra, aunque no por las razones que ellos aducen, sino porque las probabilidades de encontrar un buen homeópata y que éste acierte con la sustancia justa para ese paciente son tantas como la de encontrar una aguja en un pajar (no queremos ser tan pesimistas diciendo que las probabilidades son tantas como la de encontrar una aguja que se haya caído al mar...)
SAMUEL HAHNEMANN Horrorizado por los aberrantes tratamientos de su época, desde sangrías y purgas violentas hasta dosis drásticas de medicamentos con sus impredecibles efectos secundarios, propuso un nuevo método de curación basado en el principio farmacológico similia similibus curantur (“lo similar puede curar lo similar”), la prescripción al paciente de dosis infinitesimales de los medicamentos a fin de reducir su toxicidad. Aplicando el principio de similitud, la Homeopatía utiliza los efectos terapéuticos de las sustancias atenuando su toxicidad a través de muy pequeñas dosis hasta un nivel denominado “infinitesimal”. Esta división tiene fundamento en el holograma, que a pesar de que se divida siempre muestra la misma imagen. De la misma forma, las sustancias pueden ser divididas hasta el infinito sin perder su valor terapéutico. Se equivocan, pues, los que para defenestrar a la Homeopatía sostienen que algo así es imposible. ¿Puede recomendarse un tratamiento como la Homeopatía cuya mayor efectividad es producida por la fe del paciente, y que en la infinita mayoría de los casos, y siempre acertando con el medicamento, a lo sumo producirá un mejoramiento de la enfermedad del 5 %? (To Be or Not to Be) |
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Los que están a favor HOMEOPATÍA
Por el Dr. Mario Draiman
CUÁLES SON LOS FUNDAMENTOS DE LA HOMEOPATÍA
Esta pregunta suele ser de rigor entre quienes se acercan recién a la Homeopatía, en la población en general y desafortunadamente también entre los médicos convencionales ya que las facultades de Medicina de nuestro país no enseñan ni informan a sus alumnos. De una manera simple y sintética trataré de introducir a ustedes en la complejidad del tema. Se considera como nacimiento de la Homeopatía al año 1796, cuando el Dr. Samuel Hahnemann publica su trabajo: "Ensayo sobre un nuevo principio para descubrir el poder curativo de las drogas". En efecto Hahnemann (1755-1843), médico alemán de nacimiento, descubre fortuitamente mientras realizaba la traducción de un libro de farmacología, que la quina, empleada para curar la malaria o paludismo, producía síntomas muy parecidos cuando se administraba en el paciente en dosis excesivas, es decir que la malaria -que causa una fiebre intermitente característica- era curada por una sustancia cuya intoxicación también produce una fiebre similar. Hahnemann estaba totalmente decepcionado de la medicina de la época, consistente en sangrías (que empleaban las truculentas sanguijuelas), vomitivos, purgantes, ulcerativos, ampollantes... Todos métodos cruentos que no hacían sino agravar a los pacientes. Por eso había dejado la práctica médica y se había dedicado a traducir libros, circunstancia en que se enciende como vimos su genio. Y como de un genio se trataba, Hahnemann comienza a investigar y a experimentar este principio de la similitud, lo cual le permite nuevos e importantes descubrimientos, como el del poder de las dosis infinitesimales, y da el puntapié inicial a esta Medicina que habría de difundirse inconteniblemente por todo el mundo.
En esencia la Homeopatía se apoya en 4 pilares fundamentales:
La LEY DE LA SIMILITUD: la cual había sido enunciada por Hipócrates cuatro siglos antes de Cristo, pero que hasta ese momento carecía de aplicación práctica. Aseveraba Hipócrates: "Similia similibus curentur", (los similares se atraen y se curan), o dicho de otra manera: una enfermedad natural que se manifiesta con determinados síntomas, puede curarse con otra enfermedad similar o por sustancias que sean capaces de producir síntomas semejantes, como es el caso de la quina que inspiró a Hahnemann.
Las DOSIS INFINITESIMALES: el inconveniente mayor residía en que las sustancias similares eran tóxicas en las dosis que producían la similitud. Hahnemann entonces las fue diluyendo y probando en personas sanas, incluso en sí mismo, observando que éstas iban adquiriendo un poder fármaco-dinámico inusitado, el cual era mayor a medida que se incrementaba la dilución, pero siempre y cuando se agitara enérgicamente el frasco entre pase y pase, con una técnica especial de sucusión y siempre y cuando se empleara como diluente a una solución de agua y alcohol. Estas dinamizaciones o potencias, como se llaman en Homeopatía, producen síntomas muy sutiles y característicos en sanos, que indican la capacidad de acción de la sustancia experimentada. El conjunto de síntomas recogidos en múltiples personas y múltiples experiencias es tomado como patrimonio de la acción fármaco-dinámica, de su esencia energética liberada y determina su identidad con lo que pasa a ser un medicamento homeopático. De tal manera, los síntomas del enfermo en su individualidad, deberán ser semejantes a los síntomas que es capaz de producir el medicamento. Es como una sintonía energética entre un desequilibrio biológico individualizado por sus síntomas y el medicamento que siendo capaz de producir síntomas semejantes en personas sanas, estimula el reequilibrio orgánico por activación de los procesos curativos naturales.
EXPERIMENTACIÓN EN EL HOMBRE SANO: es una ventaja abrumadora que tiene la Homeopatía sobre la medicina convencional, que debido a la toxicidad de sus productos debe experimentar en animales, con la desventaja que el animal no es un humano en su complejidad psico-somática y afectivo-emotiva, por lo tanto no puede expresar sus sensaciones y sentimientos, a la vez que es discutible si las lesiones causadas en aquellos son correspondientes a los humanos. Desde el descubrimiento del poder de las dosis infinitesimales, no hay ningún problema en realizar los estudios en voluntarios sanos. La técnica se llama patogenesia y se realiza en la actualidad con el mayor rigor científico.
MEDICAMENTO ÚNICO: la Homeopatía es unicista por definición, es decir que debemos emplear un sólo remedio por vez, porque así se los conoce en su acción, ya que han sido experimentados individualmente. El peligro de prescribir más de uno, es que no conocemos el efecto de la mezcla y se corre el riesgo cierto de interferencias y antidotismos que nos alejen del ideal de curación. El otro gran hallazgo de Hahnemann fué la comprensión de la dinámica mórbida, es decir el porqué nos enfermamos, entendiendo que la enfermedad es interna a nosotros, provocada por agentes nocivos aptos para desequilibrarnos bio-energéticamente según una susceptibilidad personal y entre los cuales, las situaciones que entrañan sufrimiento son las más importantes por su profundidad y consecuencia. Esta disarmonía que se manifiesta inmediatamente por síntomas de displacer y cambios en el humor o carácter, es el lenguaje de protesta que debemos comprender para curar. En definitiva, para la Homeopatía se tiene una enfermedad porque se está enfermo (desequilibrio energético), contrapuestamente a la Alopatía que considera enfermo a quien tiene una enfermedad, como si ésta tuviera vida propia fuera del individuo y un día en un descuido lo invade. La Homeopatía es la primer medicina psicosomática y los postulados de Hahnemann antecedieron en casi un siglo al Psicoanálisis de Freud. En conclusión, la Homeopatía es un sistema médico (no simplemente un método terapéutico) con un cuerpo de Doctrina, una Filosofía y con principios y reglas que norman su práctica. Es una realidad clínica comprobada durante más de 200 años. Sus indicaciones abarcan no sólo las enfermedades funcionales, sino muy especialmente también las orgánicas crónicas, siempre que aún sea posible la reversibilidad de las lesiones. Es una Medicina que cumple con el ideal Hahnemanniano de curación, que es "restablecer la salud de manera rápida, suave y permanente".
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Los que están en contra Por qué la Homeopatía es una falsa medicina
por Carlos A. Quintana
¿Qué es la Homeopatía? La Homeopatía fue creada por Samuel Friedrich Hahnemann durante fines del Siglo XVIII, su escrito principal fue publicado, en el siglo XIX, al mismo tiempo del nacimiento de nuestra nación: 1810. Por esa época la medicina era muy diferente, de hecho muchos de sus tratamientos actualmente serían considerados como mala praxis o directamente como actos criminales. Por ejemplo durante el Siglo XVIII se efectuaban desangramientos, tratamientos con sanguijuelas, dietas debilitantes, purgas, vomitos y el uso de drogas tóxicas. Era una época en la que no se conocía totalmente la anatomía del cuerpo humano, la fisiología, ni las causas de enfermedades mortales que actualmente se curan fácilmente. En ese contexto Hahnemann experimentó con quinina sobre sí mismo, administrándose dosis concentradas que le generó fiebres similares a la de la malaria. Esto lo llevó a considerar que existe una vinculación entre el efecto de un medicamento en un organismo sano, y el efecto en uno enfermo. Así, al tiempo que en el Río de La Plata se conformaba la Primera Junta de Gobierno en el Cabildo de Buenos Aires, Hahnemann planteaba su "Ley de los Similares": que expresa: 1- Un fármaco suministrado a una persona sana ocasiona síntomas típicos de esa sustancia. 2- Una persona enferma tiene síntomas de su enfermedad. 3- La curación se puede lograr con la administración de una dosis pequeña del fármaco cuyos efectos, en el individuo sano, sean similares a los de la enfermedad. Esta "Ley de los Similares" es el principio fundamental de la homeopatía, y que le dio nombre a la disciplina, ya que homeopatía significa "curar con lo mismo", es decir curar a través de lo que causa la enfermedad. Al mismo tiempo se acuñó el término "alopatía" o curar a través de lo opuesto a lo que enferma. Para conocer el uso homeopático de cada droga se realizó un registro de las reacciones que los preparados causaban en personas sanas, en una operación llamada "patogenesia". Esta es la única fuente de experimentación de la homeopatía. Cualquier homeópata sólo debería consultar la tabla que relacionaba los síntomas con los fármacos para tratar al paciente. Durante sus experimentaciones Hahnemann observó que para evitar los efectos negativos de algunas drogas, debía disminuir las dosis. Esta perogrullada, pero llevada al extremo, se convirtió en el segundo postulado principal de la homeopatía el "Principio de las Dosis Infinitesimales": cuando menor fuera la dosis más eficaz sería la curación. Esta idea de los infinitesimales trae aparejado que la sustancia activa debe ser diluida hasta que no quede nada o casi nada de ella. Las diluciones se efectúan en magnitudes de 1/10 ó 1/100, es decir, disolviendo una parte de la droga en 10 ó 100 partes de agua y así sucesivamente. La explicación de la efectividad del proceso, a pesar de la ausencia de droga, fue que durante las diluciones sucesivas el diluyente usado (en general agua) era capaz de "memorizar" las propiedades de la sustancia activa, pero solo las beneficiosas. Para optimizar la eficacia del preparado, durante cada dilución se debía realizar una agitación vigorosa, esto fue denominado como "dinamización o potenciación". El tercer principio de la homeopatía se llama "Ley de la Individualización" y expresa que: "no hay enfermedades sino enfermos", de modo que cada tratamiento es específico para cada paciente. En sus escritos Hahnemann afirmaba que el organismo humano posee una "fuerza vital" (la Natura Medicatrix) que regula al organismo y lo protege de enfermedades. Cuando esa energía vital se altera la persona se enferma y se requiere sólo un mínimo efecto para causar la curación. Es decir Hahnemann negaba la existencia del principio de causa-efecto entre agentes patógenos y la curación ("no hay enfermedades sino enfermos") , ya que todo se debería a balances y desbalances energéticos. El emergente de ese desbalance serían los síntomas.
¿Por qué la Homeopatía es una falsa ciencia? Veamos cada uno de sus postulados de un modo racional y con fundamentos científicos. En la época en que Hahnemann propuso las bases de la homeopatía estaba en concordancia con muchas ideas comunes del pensamiento del ámbito académico. Sin embargo, pasados dos siglos, actualmente el avance del conocimiento en general y los extraordinarios aportes de la medicina, la química, la física y la biología en particular convierte a los fundamentos de Hahnemann en prácticas mágicas.
Ley de los Similares Esta supuesta ley expresa que se puede curar con una sustancia que, en una persona sana, causa efectos parecidos a los síntomas de la enfermedad. Con esta idea los homeópatas caen en un error de razonamiento, llamado falacia 'post hoc ergo propter hoc' (algo es la causa de otra cosa porque la primera es anterior en el tiempo). El caso inicial de la quinina, es decir los síntomas similares a la malaria cuando se toman grandes dosis de esa droga, sólo se trata de una coincidencia. Nunca se pudo demostrar que con quinina "aparece" la malaria, es decir no hay una conexión causal. Veamos lo absurdo de esta idea: dosis altas de penicilina causa una reacción alérgica, por lo tanto podríamos usarla para curar la urticaria; como cura la neumonía también puede causarla. Como la estreptomicina puede curar la tuberculosis pulmonar, puede hacer enfermar de tuberculosis a los sanos. Como el monóxido de carbono provoca la asfixia a un hombre sano, se puede usar para tratar a alguien que se está ahogando. La idea de los similares básicamente confunde la enfermedad con los síntomas, pero para Hahnemann esto era lógico ya que "las enfermedades no existen" sólo enfermos con su fuerza vital en desequilibrio. Actualmente el sostenimiento de la Ley de los Similares como cierta se enmarca en el pensamiento mágico ya que carece de todo fundamento y de pruebas objetivas que la validen.
Principio de las Dosis Infinitesimales Como se señaló más arriba este dogma de la homeopatía expresa que a menor cantidad de droga mejor será su efecto curativo, y que la disminución de la misma se realiza por diluciones sucesivas. Esta idea contradice un concepto elemental de la química: cuanto más materia activa esta presente en una reacción se logra un efecto mayor. De todos modos vamos a analizar este principio. El método general para lograr un "medicamento" homeopático consiste en partir de un extracto de alguna hierba o fármaco que se diluye una parte en diez partes de agua (1:10), luego se toma una parte de esa dilución y se la mezcla nuevamente en 10 partes de agua (se obtiene una dilución 1:100). Si se repite esta operación tres veces más se llega a una dilución de 1:10.000) y así sucesivamente. En las diluciones homeopáticas esta operación se repite hasta 30 veces, es decir el preparado final tiene una parte de fármaco por cada 1 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 (1x10.30 "uno por diez a la potencia 30) de partes de agua. A estas magnitudes el fármaco no existe. Para exponerlo más gráficamente la relación entre el extracto inicial y el preparado final es equivalente a mezclar una gota del extracto en todo el sistema solar y luego pretender tomar una muestra al azar y que haya algo del extracto. Si este principio es cierto, entonces si diluimos una molécula de nafta en esas proporciones homeopáticas, la mezcla final debería ser combustible. En la química hay una constante universal que se llama Número de Avogadro, la misma es una magnitud: 6,02 x10.23 y fue establecido en vida de Hahnemann. Este número indica, para cada elemento químico de la tabla periódica, cuántas moléculas hay en la misma cantidad de gramos que su número atómico, y su aplicación práctica nos permite conocer el limite de la disolución que puede ser hecha sin perder en el proceso a la sustancia original. Por ejemplo: en 12 gramos de Carbono (NA= 12) hay 6,02 x10.23 moléculas de carbono, en 32 gramos de Oxígeno (NA= 16 x 2) hay 6,02 x10.23 moléculas de oxígeno. El número de Avogadro es muy grande, pero si diluimos un preparado por encima de 10 a la 23, no habrá una sola molécula del elemento diluido y las diluciones homeopáticas son muy superiores a esta magnitud.. Actualmente sostener el principio de las dosis infinitesimales es irracional, y por lo tanto pseudocientífico. El propio Hahnemann se percató que en sus diluciones no habría materia del extracto inicial, posiblemente por conocer la constante establecida por Avogadro. Pero, en lugar de continuar buscando evidencias para hacer aportes a la ciencia prefirió inventar una justificación mágica a su postulado. Para ello planteó el concepto de memoria del disolvente Esta idea expresa que el agua (cuando actúa como disolvente) "recuerda" las propiedades del soluto que estuvo en contacto con ella. Esto nunca pudo demostrarse, pero si fuera cierto ¿cómo se obtuvo el agua pura que se usa en este proceso? El agua que se usa en las diluciones no se sintetiza a partir de hidrógeno y oxígeno, sino que estuvo en contacto previamente con millones de sustancias, por lo que debería "recordarlas", es decir mantener la memoria de los millones de propiedades de las mismas. Para aumentar el supuesto efecto de memoria los homeópatas usan el método de sucusión, o agitación para lograr lo que llaman dinamización o potenciación. Para justificar la idea de los infinitesimales, los homeópatas vuelven a recurrir a la magia: dicen que el agua sólo recuerda las propiedades de lo que ellos diluyen. Mientras, el agitamiento para potenciar la memoria sólo se puede relacionar con algún ritual de magia.
Ley de la Individualización Hahnemann decía que "no hay enfermedades sino enfermos", lo que contradice un postulado básico de la medicina: la acción de agentes patógenos o disfunciones orgánicas como causantes de enfermedades. Por ejemplo, el virus de la gripe o una hernia de disco. Además, la idea de "fuerza vital" planteada por los vitalistas del Siglo XVIII carece de un referente objetivo, es decir jamás fue demostrada. Este aspecto es un gatillador de la reaparición de la homeopatía durante el Siglo XX, como consecuencia del resurgimiento de las prácticas esotéricas fomentadas por las creencias New Age, la cual sostiene ideas sin fundamento como la energía vital, el alma, las fuerzas angélicas, y otras prácticas mágicas.
Sólo existe una medicina Aún frente a lo que creen muchos médicos la medicina actual no es "alopática", es decir no cura por los opuestos. Este término fue creado por Hahnemann y actualmente se sigue usando como contraposición a la homeopatía. La medicina actual es medicina científica o medicina a secas.
Pruebas elementales contra la homeopatía 1- Recientemente en Bélgica un grupo de 23 racionalistas decidieron protestar contra un organismo de salud que comenzó a ofrecer la homeopatía en sus seguros sanitarios. Anunciaron su protesta como un suicidio colectivo usando un fuerte cóctel letal homeopático compuesto por arsénico, veneno de serpiente y belladona. La mezcla fue "potenciada" con una dilución extrema de 30C, es decir hicieron una dilución del 1%, agitaron el preparado y repitieron la operación 30 veces. Aunque causó gran atención de los medios de comunicación el intento de suicidio fue un fracaso. 2 - La Fundación Educativa J. Randi ofrece un millón de dólares a cualquier homeópata que pueda diferenciar un frasco de preparado homeopático de otros frascos iguales, pero sólo con agua. Nunca se presentó nadie a cobrar el premio. 3- tampoco se presentó nadie a cobrar el premio de millón de francos a quién pueda demostrar la memoria del agua, que ofrece la revista francesa 4- ¿Por qué el soluto transmite al disolvente la memoria de sus cualidades curativas y no su toxicidad?
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS ¿Es efectiva la homeopatía? Informe del Institut d'Estudis de la Salut Departament de Sanitat i Seguretat Social Generalitat de Catalunya. http://www.arp-sapc.org/articulos/homeopatia/index.html Fernando Peregrín Gutiérrez. El suave encanto de las medicinas alternativas. Claves de la Razón práctica, 2001, número 127. William Jarvis. La Homeopatía: Posición del consejo nacional en contra de los fraudes a la salud. http://generacion-e.webcindario.com/archivo/pse3.html
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Los que no están ni a favor ni en contra.
SÍ, PERO NO.
La verdad sobre la Homeopatía. Estimado profesor Velmont: Dentro de la Medicina, uno de los temas más polémicos es la cuestión de la validez de la Homeopatía, sin que hasta ahora ninguno de los bandos en pugna haya podido dar auténticas razones a favor o en contra. Me interesaría conocer la posición del Grupo Elron al respecto. Desde ya le aclaro que soy médico clínico de una importante institución de salud de Argentina y conozco del tema, pero le confieso que no tengo posición tomada y sinceramente me gustaría contar con sólidos argumentos para decidir. Por razones personas, en caso de dar a conocer mi pregunta, le rogaría poner sólo el nombre y la inicial del apellido. Doctor Claudio Z.
RESPUESTA Apreciado doctor: Después de mucho tiempo de tener agendado el tema de la Homeopatía, finalmente pudimos hacer la consulta a los Maestros de Luz. En principio le informo que la Homeopatía tiene bases científicas irrefutables, como lo es el hecho de que, basado en el principio del holograma, la división de las sustancias no menguan el poder terapéutico inherente el cual se mantiene hasta el infinito. Este hecho da por tierra todas las argumentaciones que pretenden basarse en que esto es una falacia para criticar a la Homeopatía. El problema de la Homeopatía no está en su autenticidad ni en su falsedad, sino en las altísimas improbabilidades de que, aun encontrando un excelente profesional, acierte con la sustancia adecuada para ese paciente. Lo que ha producido más perplejidad en los investigadores es que muchos de aquellos pacientes que se han tratado con la Homeopatía han mejorado de sus dolencias y en muchos casos se han curado. Esto es verdad, pero sin embargo en la mayoría de los casos se ha debido a la fe que pone el paciente en el sistema homeopático, lo que traducido significa "efecto placebo". El efecto placebo no es otra cosa que la canalización por el paciente de la Energía Curadora del Absoluto, hecho que se produce en forma automática e inconsciente. ¿Qué sucede, entonces? Pues simplemente que tanto el homeópata como en propio enfermo atribuyen la mejoría o la curación al medicamento recetado. En estos casos la Homeopatía ha sido, no el agente directo de la curación sino el agente indirecto, y por tanto no se la puede atribuir a ella. En el mejor de los casos la Homeopatía tiene una eficacia del 30 %, pero el promedio no pasa del 5 %, y siempre y cuando el terapeuta acierte con el medicamento. En síntesis, la Homeopatía, a pesar de sus fundamentos científicos, no puede calificársela en cuanto a su efectividad, más que de aleatoria. Esta es la razón de que no podamos estar a favor o en contra de ella, porque ¿quién puede ser tan cruel como para negarle a alguien la esperanza de que se saque el premio mayor de la lotería? Bienvenido al club. Un fuerte abrazo. Horacio Velmont.
Nota: Transcribo, a mayor abundamiento, la sesión del 16/5/05, en su parte respectiva, donde se abordó este tema.
SESIÓN DEL 10/6/05
Médium : Jorge Olguín. Interlocutor : Horacio Velmont. Entidad que se presentó a dialogar : Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.
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Interlocutor: Paso ahora a la Homeopatía. Concretamente, ¿espíritus del Error o espíritus de Luz cuyos mensajes fueron tergiversados por Samuel Hahnemann? Ron Hubbard: Hubo influencias tanto de espíritus del Error como de espíritus de Luz. Interlocutor: ¿Sirve o no sirve la Homeopatía? Ron Hubbard: Digamos como que determinada Homeopatía puede ser beneficiosa porque existen algunos elementos que pueden eventualmente sanar algún síntoma. No estamos hablando en absoluto de enfermedades perniciosas graves. Interlocutor: ¿El efecto placebo tiene alguna incidencia? Ron Hubbard: Un 70 % por lo menos. Interlocutor: A ver si entiendo. Hahnemann estaba obviamente horrorizado en su época por las prácticas médicas aberrantes, especialmente las sangrías, las purgas y las dosis drásticas de medicamentos que intoxicaban a los pacientes, sin contar con los tremendos efectos colaterales. Ron Hubbard: Ahí estaban obviamente los espíritus del Error regocijándose con el dolor. Interlocutor: Maestro, quiero concretar algo: sin la Energía Curadora, sin el efecto placebo, ¿la Homeopatía tiene alguna validez? Ron Hubbard: Hay un 30 % de posibilidades a favor del paciente. Interlocutor: ¿Este 30 %, entonces, es directamente por la práctica de la Homeopatía? Ron Hubbard: Así es. Interlocutor: Por lo que usted me está diciendo tengo que deducir que el principio "similia similibus curantur", es decir, "lo similar puede curar a lo similar" es válido. ¿Es así? Ron Hubbard: Es así. Interlocutor: ¿El 30 % de probabilidad de curación es efecto real de la Homeopatía? Ron Hubbard: Correcto. El pecado, como dicen ustedes, sería creer ciegamente en ello, porque ese 30 % es aleatorio. Interlocutor: Ahora me queda más claro. La curación, a pesar de ese porcentaje, no dejar de ser una cuestión de azar. Ron Hubbard: El 30 % sería el tope máximo, pues el 70 % restante es puro efecto placebo. Hay personas que la Homeopatía podría revertirle solamente un 5 % del problema. Interlocutor: Siempre estamos hablando sin el efecto placebo. Ron Hubbard: Así es. Interlocutor: ¿Qué validez tiene la premisa de las dosis infinitesimales? Por ejemplo con las Flores de Bach. Me refiero hasta qué punto pueden ser divididas sin perder validez. Ron Hubbard: Hasta el infinito. Interlocutor: ¿Hasta el infinito? Ron Hubbard: Sí, porque tiene el mismo efecto que el del holograma, que a pesar de que se divida innumerables veces siempre muestra la misma imagen. Interlocutor: ¿Esto se lo transmitieron a Hahnemann los espíritus de Luz? Ron Hubbard: Así es. Ya en una sesión expliqué que en una isla ciertos monos adquirieron una determinada costumbre más elevada que la de otros monos, y en una isla vecina, donde no se podían ver porque estaban separados a gran distancia por el océano, los monos de la otra isla adquirieron automáticamente la misma costumbre. Interlocutor: ¿Cómo pudo ser? Ron Hubbard: Un 50 % es el efecto holográfico. El efecto holográfico fue, por una parte, transmitido en el plano físico a nivel holográfico universal. Y el otro 50 % los Thetanes de los monos que adquirieron nuevas costumbres elevadas se las transmitieron a los Thetanes de los otros monos de la otra isla y éstos a su vez a su 10 %. Interlocutor: No entiendo bien eso del efecto holográfico. Ron Hubbard: En el planeta Tierra lo desarrolló el físico David Bohm, quien postuló la existencia de una mente indivisa. No es tan así porque está de por medio también el Thetán. Pero es cierto que nosotros, a nivel espiritual, estamos conectados con una red neurálgica, llamémosle así, como si fuera una telaraña. El concepto de uno lo saben todos, salvo que yo no quiero que lean mi concepto y "baje la cortina", como dicen ustedes. Pero si todos los espíritus tenemos la mente abierta para que podamos ser leídos, entonces hay una comunicación mental con todos los espíritus, y así podemos tener un conocimiento general de todo. Interlocutor: De más está decir que cuando usted habla de espíritus no hace diferencia entre los espíritus 100 % y los 90 %... Ron Hubbard: Sí, por supuesto. Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, usted se está refiriendo exclusivamente a nivel suprafísico, espiritual? Ron Hubbard: Sí, pero podemos transmitírselo al 10 %, y lo que sabe ese 10 % lo pueden copiar los otros 10 %. Pero hay un detalle muy, pero muy, importante: vosotros, en el plano físico, estáis ciegos y sordos. Muy pocas veces captáis lo que dice vuestro Thetán, mejor dicho casi nunca, porque estáis. Es como si trataran de escuchar un susurro en medio del ruido de un taladro como el que usan los piqueteros para romper el pavimento. Entonces no es que un Thetán con toda facilidad se lo pasa a otro Thetán y éste a su 10 % y éste a todos los demás 10 %. Esto sería una telepatía indirecta y no funciona así tan sencillo. Interlocutor: La idea está clara. Ron Hubbard: Hago la advertencia, por otra parte, ya que seguramente te lo preguntarán, que si bien nosotros, como espíritus, nos podemos contactar con todos los espíritus e ir sumando conocimientos, nunca vamos a llegar al conocimiento del Absoluto porque tenemos un límite de capacidad. ¿Qué hacemos, entonces? Simplemente vamos descartando vivencias que no nos interesan. Es como vuestros ordenadores cuyos discos rígidos tienen una determinada capacidad y para que sigan entrando nuevas informaciones hay que eliminar las antiguas. Interlocutor: No se me había ocurrido ni que había límites ni tampoco que podía ser vaciada la mente espiritual de contenidos superfluos . Ron Hubbard: Esto vosotros no lo podéis hacer con vuestra mente decodificadora física porque guardan incluso recuerdos que son inútiles. Vosotros no tienen la técnica aún -recalco "aún"- para desprenderse de ellos. Entonces llega un momento en que vuestro decodificador carga demasiados datos, los graba en las neuronas, y a consecuencia de ello el cerebro físico, de tanta información inútil que recibe, va poco a poco envejeciendo. Interlocutor: Es un tema interesante para profundizar. Volviendo al tema de los monos, usted dijo que los 10 % le transmitieron a otros 10 % la información. ¿Es así? Ron Hubbard: Sí, es así. Interlocutor: ¿Eso significa que hay transmisión directa de 10 % a 10 %? Ron Hubbard: Eso no es telepatía. Es una demostración nueva de cómo la mente de todos esos monos de alguna manera forman una especie de estática que las transmite a otros monos y así éstos copian las nuevas costumbres. Interlocutor: ¿Es una transmisión a nivel analítico? Ron Hubbard: No, no es a nivel analítico. Es a nivel inconsciente automático. Es una teoría nueva para ir desarrollando. Interlocutor: ¿En definitiva es una teoría científica que tiene base? Ron Hubbard: Correcto. Interlocutor: Todo esto quiere decir que en el plano físico no hay telepatía pero igual estamos comunicados de alguna manera. Ron Hubbard: Así es. No es una comunicación racional sino automática. Interlocutor: ¿Desde el plano espiritual se ve esa red neuronal de la que usted habla? Ron Hubbard: Sí, por supuesto, desde nuestro plano espiritual vemos esa red. Interlocutor: Antes de concluir el tema de la Homeopatía quería preguntarle cómo funciona el efecto placebo en los animales y en los niños. Es un tema que me consultaron y no supe qué responder. Ron Hubbard: No hay placebo. Interlocutor: ¿No hay placebo? Ron Hubbard: No. Mi receptáculo, hace algunos años de los vuestros, ha sanado de un problema de columna a un gato, y ha curado de un problema cerebral a una beba de ocho meses y no había efecto placebo. Son facultades de sanación que tiene mi receptáculo. Interlocutor: ¿Jesús tenía tres genes de curación? Esto se lo pregunto por algo que me dejó intrigado y que dijo Kumi An cuando la psicoaudité. Me refiero a quien en una de sus encarnaciones fue Jack el Destripador. Ron Hubbard: Sí, lo tenía. Interlocutor: ¿Y este receptáculo? Ron Hubbard: Sí, también, aunque de alguna manera se resiste a admitirlo. En una oportunidad resucitó a su propio padre. Interlocutor: Sí, conocía ese hecho. ¿Entonces es cierto lo que dijo Kumi An de que le ofrecieron encarnar con los tres genes y no quiso porque le pareció demasiado grande esa misión? Ron Hubbard: Así es. Interlocutor: ¿Hasta qué edad no funciona el placebo en los niños? Ron Hubbard: Hasta que el niño tiene capacidad de tener mente abstracta. Haciendo una digresión, la famosa mente reactiva sirve tanto para animales como para niños, eso ya es sabido. Los niños tienen un sentido de posesión y un sentido de necesidad que utilizan para "manipular" a su entorno en busca de alimentos. El niño reclama, y esa mente reactiva no deja de ser una mente de supervivencia. Los animales tienen celo, no hablo de celos sexuales, sino de celo de querer, pues reclaman ser los únicos en amor, los únicos en cariños, y eso es ego. Los animales tienen ego, y el ego lo pueden tener solamente las mentes analíticas. O sea que los animales de alguna manera tienen una mente analítica muy primaria. Interlocutor: ¿Y en ese pequeño porcentaje de mente analítica de los animales o de los bebés, digamos un 5 %, no hay posibilidad de efecto placebo? Ron Hubbard: No hay posibilidad de efecto placebo en un bebé de ocho meses porque a esta edad no hay razonamiento, y en los animales tampoco porque un animal ni siquiera se da cuenta si le están poniendo gotas en una bebida. Interlocutor: En conclusión, entonces, la curación de criaturas y de animales no es en absoluto por el efecto placebo sino por la canalización que hace el sanador de la Energía Curadora. ¿Es así? Ron Hubbard: Correcto. Interlocutor: Bueno, este tema también está aclarado.
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