Índice
Infierno Bíblico
Grupo Elron

1ª parte

 

Disparates sobre el "infierno eterno"
 
Análisis exegético sobre la existencia del Infierno
Autor: Lic. Dawlin A. Ureña
(El Lic. Ureña es Pastor y miembro de la Asociación Científica
CRS - Creation Research Society)

"Y todo el que no se halló escrito en el libro
de la vida fue arrojado al lago de fuego"
Apocalipsis 20:15

No existe un tema en el mundo tan repugnante para la mente humana como éste, sin embargo no existe ningún otro tema más importante.

Jesús lloró cuando contempló la destrucción de Jerusalén. Dios mismo dijo: "No quiero la muerte del impío..." Ezequiel 33:11. No existe cristiano alguno que pueda complacerse en contemplar el destino final del impenitente. Sin embargo, es mi obligación, como ministro de la Palabra de Dios, del Evangelio de Jesucristo, proclamar TODO el evangelio. ¡El mensaje COMPLETO! Yo creo que sería un amigo falso a cualquier pecador si no le advirtiera, tal y como lo hace repetidas veces las Escrituras, del estado de peligro inminente en que se encuentra.

MUCHA GENTE Y MUCHAS SECTAS RELIGIOSAS han suprimido lo que no les conviene escuchar. En consecuencia existe un sin número de personas las cuales, en vez de considerar la existencia y palpabilidad del infierno, simplemente castigan o acusan a aquellos quienes por amor les advierten acerca de esto. No obstante a que un ministro tenga docenas de títulos universitarios, aún se le considera como un oscurantista, a quien hay que ignorar, si el mismo se EMPECINA en predicar con respecto a la existencia del INFIERNO. Yo particularmente me he dado cuenta de que los argumentos de los NO-CREYENTES consisten en una sola cosa: Emocionalismo, demostrado como una erupción de hostilidad y falta de deseo en considerar racionalmente un hecho de tan vital importancia para sus ALMAS ETERNAS.

 

 

 

Algunas personas y sectas religiosas parecen estar bajo la ilusión de que el infierno se ha evaporado, o que al menos TODAS las personas inteligentes han dejado de creer en su existencia. Pero les pido, que antes de continuar manteniendo esas creencias consideren estas palabras del gran teólogo de Princeton, A. A. Hodges: "El Antiguo Testamento estuvo en las manos de los judíos antes de que Cristo naciera. Lo judíos, en su totalidad, entendían que las Escrituras enseñaban que los "malvados" sufrirían para siempre."

Hasta el historiador Josefo, cuyas obras completas están en la posesión de un servidor, declara que hasta los FARISEOS, desde antes del tiempo de Jesús, creían en el concepto del infierno.

Como cristianos, nosotros contamos con la Biblia desde hace 20 siglos. Leemos que los "grandes padres de la iglesia, los reformadores, y las iglesias históricas, con sus sucesivas translaciones de las Cartas enviadas a ellas por los Apóstoles, además de en sus liturgias e himnos de alabanza; junto a los grandes teólogos evangélicos contemporáneos, eruditos bíblicos, con sus gramáticas, diccionarios, comentarios y sistemas clásicos, TODOS están de acuerdo en que las Sagradas Escrituras enseñan que los malvados que mueran en tal condición sufrirán por una eternidad. " Tomado de Leslie D. Weatherhead, After Death (Después de la Muerte), New York, Abingdon Press, 1936. Página 19. Además, tomen en consideración que esto ha sido mantenido a través de los siglos y de todas las corrientes del pensamiento humano que intenta apabullar la idea de un sufrimiento eterno.

La Biblia nos dice que el impenitente irá a sufrir por una eternidad como castigo por su incredulidad y pecados. Y yo me pregunto: ¿No es esto consistente con lo que cualquier ser racional concluiría a partir de lo que conocemos como teología natural, o lo que es lo mismo decir, en la revelación de Dios para con nosotros en este mundo, en el gobierno moral, en nuestras propias constituciones humanas y en nuestros códigos morales? ¡Por su puesto que sí! Joseph Stiles nos indica que las leyes de nuestra naturaleza demanda que exista un infierno. Stiles nos dice: "Fija tus ojos en el más vil de los pecadores en la tierra, a través de la muerte, y en ese preciso instante imagínalo en el cielo - con toda su codicia, odio, mentiras, lascivias, pasión desmesurada - ¿En realidad crees que ese pecador podría ser feliz allí? Por las leyes mismas de su naturaleza, la felicidad yace en una correspondencia entre la mente y sus objetivos. Por el otro lado, debido a otra ley de su naturaleza, la miseria y desdicha yacen en la oposición entre la mente y sus objetivos. El promiscuo corazón de tal pecador siente, y por siempre debe sentir, la aversión más profunda a todo lo que existe o transpira santidad en el cielo." Tomado de Joseph C. Stiles, Future Punishment (Castigo Futuro), Saint Louis, MO; n.p. 1968), Página 4.

Nuestra propia naturaleza requiere que exista un lugar como el que la Biblia describe. La consciencia humana también lo demanda. Todo hombre siente que hay una diferencia entre la virtud y lo opuesto; y que hay opuestos morales, y siempre que sintamos esta diferencia, tendremos que celebrar y premiar al virtuoso y benévolo y castigar al inmoral y maligno. Premiamos al benévolo para instar su práctica y castigamos al malévolo para suprimirla. Este fenómeno también es cierto en las instituciones gubernamentales, donde las leyes, escritas o no, tienden a instar el bien, premiándolo y a desalentar el mal, castigándolo.

¿Qué enseñó Jesucristo?

En la vida de nuestro Salvador y en su carácter podemos encontrar otro argumento que apoyan esta posición. Cristo vino manso y dócil a salvarnos del dolor y del sufrimiento, Él fue quien más enseñó acerca de la existencia del infierno. ¡Más que ningún otro personaje bíblico! ¿Acaso creen ustedes que el Hijo de Dios, Dios hecho hombre, se esmeraría en enseñarnos acerca del infierno, si en realidad este lugar no existía... simplemente para asustarnos? ¿En realidad creen ustedes que Dios pondría en los labios de Jesús enseñanzas que permanecerían en las mentes de los apóstoles y en la mente del hombre por 20 siglos, acerca de un lugar que en realidad es inexistente? Mantener una posición como ésta sería una bofetada al carácter e integridad del mensaje entregado a nosotros por el Señor Jesucristo.

Algunas personas dicen: "¡Pero Dios es amor! Dios nunca castigaría a nadie enviándolo a un lugar tal como el infierno!". Pues debo decir que es PELIGROSO construir una doctrina a partir de una premisa equivocada. Decimos esto porque en realidad la Biblia enseña que Dios es amor, que Dios posee y demuestra un amor inmensurable e infinito. Sin embargo, la Biblia también nos enseña que Dios es SANTO y JUSTO; que Él es de ojos puros y que no es capaz de mirar iniquidades. Nos enseña que Dios visitará nuestras transgresiones con vara y nuestras iniquidades con azotes; que de ninguna manera Él dejará impune al culpable.

Mucho antes de que el amor de Dios se manifestara en las Escrituras, el gran pensamiento inculcado en la mentalidad de los Hebreos era el siguiente: "Santo, Santo, Santo Jehová de los ejércitos, toda la tierra está llena de su gloria" (Isaías 6:3). La fundación misma de su trono es la santidad, y ningún pecado ha de ser aceptado ante su presencia sin antes ser consumido por el fuego y su ira sagrada.

PERO OTROS GRUPOS RELIGIOSOS NO CREEN EN EL INFIERNO
 

 

 

Inclusive, existen aquellos que intentan hacernos creer que ellos saben algo que por alguna razón misteriosa, ellos saben algo que nosotros, los Evangélicos Pentecostales, llenos del Espíritu Santo, que hablamos en lengua, que ponemos las manos sobre los enfermos, que profetizamos...no sabemos. (Por favor, refiérase al libro "La Biblia Responde", Preguntas 36,37 y 38, de Juan A. Bonjour. Asociación Publicadora Interamericana. (Este autor es un conocido vocero de la Secta Adventista del 7mo. Día). Al mismo tiempo el universalista mantiene que Dios, en su amor, inevitablemente ha de recibir a todos en su gloria. Esta persona se acercaría audazmente al Altísimo e intentaría quedar cubierto bajo las alas misericordiosas del Dios Omnipotente diciéndole que Él, Dios, no se entiende a sí mismo y que por supuesto no habla en serio cuando nos comunica la existencia de un Infierno. Estas personas creen saber más acerca de Dios que El mismo. Aquí vemos a un blasfemo quien declara que Dios es algo así como un tonto ignorante y flojo, el cual dice cosas en su Palabra que realmente no se atrevería a llevar a cabo. Estas personas, de hecho, sostienen tal postura ante Dios sin importarles que a través de todas las Escrituras, comenzando desde el Génesis y terminando en Apocalipsis, Dios declare que los impíos morirán en sus pecados y no encontrarán paz, y ahora pretenden creer, más bien se engañan en mantener, que de repente, Dios ha cambiado de parecer.

Hombres como estos no entienden que en las Escrituras Dios mismo dijo "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos" (Isaías 55:8). Tampoco entienden que "...insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos" (Romanos 11:33). Pero sin importarles todo esto, estos blasfemos, con toda confianza declaran que los pensamientos de Dios son nuestros pensamientos y que sus caminos son nuestros caminos, además de que nosotros sí podemos entender sus juicios y asimilar sus caminos. Tales hombres están buscando que sobre sí mismos caiga lo que el mismo Dios dijo: "¿Pensabas que de cierto sería yo como tú? Pero te reprenderé..." Salmos 50:21

Debemos recordar que Él es el Dios Santo, quien ha declarado que El no soportará el pecado ante su presencia. Sin embargo, el impenitente confía en su propio raciocinio y espera, a pesar de su pecado y falta de arrepentimiento, un día poder lograr que Dios rompa sus propias promesas. ¡Qué terribles podrían ser las consecuencias si este atentado fallara!

Otros dicen: "Pero no es posible que mis pecados merezcan un castigo eterno." De nuevo, permítanme citar a Hodge, el gran teólogo de la Universidad de Princeton: "Nosotros mismos somos los malhechores. Al malhechor le resulta evidente que, gracias a su propio e individualista interés, a la hora del juez tomar una decisión, no juzgue su crimen a la medida de los estándares establecidos, sino en función al bienestar individual de sí mismo." Una forma sencilla de poner este concepto se nota en aquel que dice: "No puede ser que tú me creas tan malo como para castigarme de esa forma" Como exestudiante de la jurisprudencia y asiduo seguidor de casos parecidos, me resulta fácil decir que la experiencia ha mostrado ser este el raciocinio del criminal después de escuchar la sentencia ser dictada. Y Hodge continua diciendo: "Si esto es así cuando nosotros juzgamos a otros iguales, otros humanos, imagínense cuanto más viciado será el raciocinio del pecador a la hora de escuchar el juicio proveniente de un Dios Santo en contra de sus pecados" Extraído de Hodge, Popular Lectures, Página 454.

Otros mantienen que el final del castigo por el pecado del hombre deberá terminar cuando la influencia de estos pecados cese. (Por favor, refiérase la Pregunta 38 de Juan A. Bonjour. Paginas 75 y 76 Asociación Publicadora Interamericana.) Pero si la influencia de los pecados del hombre perdura por siempre, entonces el hombre deberá ser responsable por su pecado por siempre. Jesús dejó claro que cada ser humano sobre la tierra o recoge hombres o mujeres, niños y niñas alrededor de Él, o en cambio, los desparrama (los lleva a la perdición). "El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama."(Mateo 12:30). El impío, después de haber pasado toda su vida "desparramando vidas" y alejándolas de Jesús y de su verdad, será considerado responsable por muchas de esas almas, y terminará en el infierno.

¿HABLA EL ANTIGUO TESTAMENTO DEL INFIERNO?


Las Sagradas Escrituras declaran que si los efectos de nuestros pecados son eternos, también los castigos, pues nuestros pecados han de ser eternos. La razón principal por la que yo creo en el infierno es porque la Biblia lo declara cuando nos dice: "¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor?. ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? (Isaías 33:14). Los impíos "perecieron, se consumieron de terror" (Salmos 73:19), y "muertos son, no vivirán; han fallecido, no resucitarán; porque los castigaste, y destruiste y deshiciste todo su recuerdo" (Isaías 26:14), en "el fuego que nunca se apagará" (Lucas 3:17), donde "el gusano de ellos no muere y el fuego nunca se apaga" (Marcos 9:44). Los que sean enviados allí llamarán y nadie les responderá; buscarán sosiego, pero no lo hallarán. En otras palabras, se hundirán en una muerte más allá de las oraciones, en una condenación más allá del perdón, en una desdicha más allá del alcance de la intercesión de Cristo. (La mayoría de mis citas son dadas del Antiguo Testamento para contundentemente contradecir lo dicho por Juan A. Bonjour cuando afirma: "La idea de un infierno eterno, donde se dice que existen las más terribles formas de sufrimiento...por toda un eternidad, es un concepto heredado de la mitología pagana...idea que comenzó a introducirse en el ambiente cristiano y finalmente se la aceptó..." La Biblia Responde. Pregunta 37 de Juan A. Bonjour. Paginas 75 y 76 Asociación Publicadora Interamericana. (Subrayado mío, DAU).

La palabra hebrea usada en el Antiguo Testamento para significar "eterno" es OLAM, además de sus derivados y connotaciones. En el Nuevo Testamento la palabra paralela es AION, AIONIOS, y todas sus variaciones y connotaciones se derivan de AEI, lo cual significa "Siempre". Elbert Munsey nos dice: "Cada palabra Hebrea y Griega usada para describir la eternidad de la existencia de Dios y la eternidad de las bendiciones y la redención en el cielo, es también usada para describir la eternidad de los sufrimientos de los perdidos en el infierno." (Elbert Munsey, Eternal Retribucion, (Retribución Eterna), Murfreesboro, IN, 1951. Página 65. Por favor, note la abierta contradicción de la declaración de este afamado erudito bíblico y la de Bonjour en su Pregunta 37, del libro antes mencionado. Sopese y sea usted el jurado.

SERÁ EL CASTIGO DEL PECADOR TEMPORAL

Si el castigo del malvado es temporal, entonces ha de venir un día cuando Dios dejará de existir, ya que la misma palabra es usada para la eternidad de Dios y la eternidad del sitio de castigo del que estamos hablando. Si estos términos no describen eternidad, entonces no existe palabra alguna en el Hebreo o el Griego que signifique eternidad, lo cual es imposible. Cada palabra que pudo ser usada fue usada.

"Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro..." Apocalipsis 22:18

¿Por cuánto durará el castigo en el infierno?

William Munsey describe algo que nos ayuda a entender el tiempo envuelto en el término eternidad. "Eternidad no puede ser definida. Algo sin principio ni fin no puede ser medido. Es pasado aumentado al infinito y futuro aumentado al infinito. Algo así no tiene pasado, ni tiene futuro, no tiene fin, no tiene medio, no tiene partes; es una unidad indescriptible e imposible de analizar. La concepción de una eternidad es un pensamiento inconcebible para el cerebro humano... no tiene origen, no tiene inicio, no tiene fin, no puede ser medido, no perece, no puede ser descrito, no puede ser definido. Su definición es sí misma. Si alguien me preguntara. ¿Qué es la eternidad? La respuesta solamente sería: "Eternidad". Nuestras respuestas confiesan nuestras debilidades y limitaciones." (Elbert Munsey, Eternal Retribución, (Retribución Eterna), Murfreesboro, IN, 1951. Página 62.

La eternidad es un círculo infinito. Debido a que es infinita, la eternidad tiene un centro imponderable, portentoso "el ahora". ¡AHORA! es el centro y puede ser establecido a lo largo de la circunferencia en cualquier momento o punto de la circunferencia delineada por el compás. Este es un concepto difuso y a la vez atónitante para el cerebro humano. Cuando hayas estado en el infierno por un billón de años o por un cuadrillón de años, aún te resta por estar allí el tiempo que ya has estado, pero elevado al infinito. En otras palabras, estarás perdido para siempre.

¿DÓNDE PASARÁS TÚ LA ETERNIDAD?

Aunque las Escrituras lo declaran en cientos de lugares, y Jesús francamente asevera que al infierno irá todo aquel que no se arrepienta de tus pecados, existen aquellos que aún no creen ni creerán en el INFIERNO. Yo escuché en el Discovery Channel, el testimonio de un hombre que fue al infierno. Este es un hombre que está vivo y su testimonio está gravado en cassette. Este hombre era un ateo. Ni creía en la existencia del alma (por favor ver las preguntas 36 y 37 del libro de Juan A. Bonjour), ni del infierno, (por favor ver las preguntas 37 y 38 del libro de Juan A. Bonjour), ni creía en ángeles ni mucho menos en Dios. Él decía: "Cuando te mueres, te mueres como un perro." Un día se metió en un agujero y sin querer cerró la puerta de acceso al agujero tras sí. Recuerden: no creía ni en infierno, ni en cielo, ni en Dios.

¡Pero un día murió! Hace poco tuvo un ataque al corazón, y los doctores lo pronunciaron clínicamente muerto (yo conozco varias personas que han sido pronunciados clínicamente muertos por los doctores y hoy aún viven. Solamente en 1998, la Asociación Médica Americana reportó más de 500 casos de personas que fueron enviadas a sus casas a ser llorados por sus familiares, CLINICAMENTE MUERTOS, y más luego resucitaron. Esto, sea lo que sea, quizás nunca lo sepamos, pero los reportes le han dado indicaciones a los científicos de que existe vida después de la muerte). Más tarde el señor en cuestión resucitó, pero dice que durante estuvo muerto, experimentó lo siguiente: "Quedé hundido en un pozo de oscuridad...pero aún tenía un cuerpo. Me encontraba en gran agonía y empujaba una roca gigante hacia un abismo (la Biblia habla de este abismo). Sentía gran dolor y no podía hacer nada para reducirlo". Y nos añade,

"Si a ti te dan un balazo en el brazo, por lo menos tú puedes agarrarte el brazo y eso reducirá el dolor, pero no en la situación en que me encontraba en aquel lugar. El dolor era general, en todo el cuerpo. Estoy seguro que si alguien me hubiese cortado la garganta, eso no haría mi dolor aumentar en lo más mínimo." Además nos dice: "NO hay nada en este mundo que se compare con el dolor y la angustia de las quemaduras que sientes constantemente. Ahora creo que hay un infierno y yo estaba en él."

Amigo mío: EL INFIERNO ES REAL. Este hombre no creía y ahora cree. Pero tuvo que experimentarlo. ¿Esperarás experimentarlo para creer? Él pensaba que todo era mitología. No creía en Cristo, ni en Dios, ni en la Biblia. Ahora cree. ¡Trágicamente, no todos podremos salir ilesos de nuestra visita al infierno!

Si la Biblia enseña algo, es que existe el término DEMASIADO TARDE. Se acerca el momento en que se cerrarán las puestas de las oportunidades y así como Dios cerró las puertas del arca y todos perecieron (Ver Antes del Fin Vol. 13, para más informaciones acerca del asombroso descubrimiento del Arca de Noé - otra "mitología" ¡hecha realidad!). Llegará el momento en que el pecador dará todo el universo por un solo segundo para arrepentirse, pero ya no habrá tiempo de venir a Jesús.

¡JESÚS ESTUVO EN EL INFIERNO!

Yo creo en el infierno porque no sólo Jesús lo enseñó, sino que además lo experimentó. Podemos leer en las escrituras que en la cruz del Calvario, Cristo tomó sobre Él los pecados del mundo; Él fue hecho pecado por nosotros, y nuestras culpas les fueron imputadas. Dios el padre miró a su amado Hijo a quien La ha amado por una eternidad, acerca del cual Dios dijo "En Él tengo complacencia", y vio el Cordero, el que limpiaba los pecados del mundo, y Dios demostró, poniendo su santidad por encima del amor por su Unico Hijo, que su santidad es INMUTABLE cuando la Biblia nos dice hubo oscuridad, por que Dios no podía presenciar la impureza que en ese momento reinaba en su Hijo, y en tal soledad, Jesús se vio precisado a exclamar: "Mi Dios, mi Dios, por qué me has desamparado?" (Mateo 27:46) y luego descendió al INFIERNO! (Ver Efesios 4:9 y 10).

En esa oscuridad, al medio día, Cristo sufrió un castigo infinito, ahí, colgando en la Cruz, por nuestros pecados y nuestras rebeliones dijo: "Consumado es" (Juan 19:30)

¡Aleluya!

Aquellos que confiamos en El aún sabemos que aunque la paga del pecado es la muerte, tal deuda ha sido pagada para nosotros por Cristo. Aquellos que confiamos en Él tenemos su palabra de que nunca pereceremos. La verdad de las Escrituras es que el enojo y la ira de Dios un día caerá sobre los pecados de todo aquel que no cuente con Jesús, quien está "sentado a la diestra del Padre" para que interceda en su favor, mediante su sacrificio PAGADO POR ADELANTADO en la Cruz.

A que confiamos en El se nos dice:
"Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús." (Romanos 8:1)

Ahora debes preguntarte: Cuando llegue la hora del juicio: ¿Caerá la ira de Dios sobre ti en el infierno? O ¿Caerá la ira de Dios sobre Jesucristo en la cruz?

La elección es tuya... y recuerda que sí vivirás en algún lugar por una eternidad!
"Y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo ni de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su norbre"(Apocalipsis 14:11)

Como en todo lo demás que dice la Biblia, la declaración tajante acerca de la existencia de este lugar terrible no debe ser ignorada por nadie.

Espero que usted no ignore el llamado, ¡A TIEMPO!, que Cristo te está haciendo para que NUNCA tengas que ir a ese terrible lugar.

Pastor Dawlin A. Ureña 

Grand Rapids, Michigan, USA

 

2ª parte

 

UNA CUESTIÓN DE SENTIDO COMÚN

"Engullimos de un sorbo la mentira que nos adula y bebemos gota a gota la verdad que nos amarga".
Denis  Diderot 

 

¿Existe el infierno bíblico?

Estimado profesor Olguín: Según la religión Católica, el infierno es un lugar al que van  quienes mueren en pecado mortal y sin arrepentirse. Además, dice que de ese lugar no se sale nunca porque el castigo es eterno. Asimismo, sostiene que en el infierno está Satanás y los demonios. Pero lo más curioso es que también afirma que el que se confiesa en vida queda libre de pecado, pero que después de muerto ya no hay más perdón de los pecados porque pasó la oportunidad. 

Agrego lo que copié de algunos libros religiosos:

Las penas del infierno duran toda la eternidad.

El Concilio IV de Letrán (1215) declaró: «Aquellos [los réprobos] recibirán con el diablo suplicio eterno» Dz 429; cf. Dz 40, 835, 840.

La Biblia pone a menudo de relieve la eterna duración de las penas del infierno, pues nos habla de «horror eterno» (Dan 12, 2), de «dolor eterno» (Judith 16, 17), de «fuego eterno» (Mt 18, 8; 25, 41;), de «castigo eterno» (Mt 25, 46), de «ruina eterna» (2 Tes 1, 9).

¿Qué opina el Grupo Elron de estos dogmas de la Iglesia?

Federica L.

 

RESPUESTA

Apreciada Federica: Me voy a extender un poco en la respuesta para quede definitivamente claro que las teorías que proclama la religión Católica no pasan de ser puros desaciertos.

Cuando los espíritus desencarnan pueden llevar una carga o no, de acuerdo a lo que hicieron estando en el plano físico, o sea, mientras estuvieron encarnados. A esa carga la podemos llamar karma. No tomemos ese karma como una culpa a pagar, sino como una lección a aprender. Los actos que ese espíritu encarnado realizó generaron una reacción... ¡provocada por él mismo! Por lo tanto, desechemos premios o castigos en el karma, ya que es solo una consecuencia de dichos actos. Como el universo es un espejo, todo lo que haga cada persona, le generará algo recíproco... si fue altruista, la vibración de su espíritu será más sutil y, al desencarnar, podrá elevarse de nivel espiritual. pero si su comportamiento en vida dejó mucho que desear, se acarreará una lección kármica que tendrá que revertir. Y al mismo tiempo, su parte espiritual vibrará en una sintonía más baja y podrá descender de nivel vibratorio. Todo está relegado a lo que la persona hizo en vida y la vibración consiguiente estará en sintonía con su conducta.

Entonces, al desencarnar, vamos a vibrar espiritualmente de acuerdo a como actuamos en la última encarnación. Por lo tanto, cuánto más nos dediquemos a prestar Servicio a los demás y gozar en consecuencia, más elevados estaremos a nivel espiritual.

Pero no es cierto que si la persona cometió desaciertos, al desencarnar en una vibración densa, ya no tendrá oportunidad de reparar su error, ya que puede cooperar desde el plano espiritual ayudando a otras entidades similares o bien, volviendo a encarnar para intentar nuevamente su Elevación interna.

Hablemos ahora de los planos espirituales o niveles de vibración. Los Maestros de Luz nos han enseñado que los espíritus del Error están en los niveles espirituales 2 y 3. Aclaro que en el nivel 1 se encuentra el plano físico.

El nivel 4 es un nivel de Maestría, es un plano donde moran los espíritus Maestros. En este plano los espíritus ya no tienen un ego que los domine, ese apego ha sido erradicado, cosa que no sucede en los planos inferiores, porque como el ego todavía ejerce su poder, hace caer a los espíritus que allí habitan en varios tipos de tentaciones.

Los espíritus del Error de los planos 2 y 3 pueden no tener apetencias físicas como nosotros −riquezas, deseos, etc.−, pero hay otro tipo de tentaciones: las del poder, por ejemplo. Así, se forman legiones de espíritus para someter a legiones de otros espíritus, solamente por el poder en sí. Y hay una batalla tremenda en esos planos. Esas batallas son mentales, donde cada grupo espiritual busca someter a otros grupos, tratando de manipular sus "conceptos", lo que para los que habitamos el plano físico sería pensamientos.

En el plano 4, donde se ha superado por completo ese estado de ansias de poder, ya no hay ego que manipule, y las entidades que allí moran se dedican a Servir, orientando a espíritus de planos inferiores o bien a personas encarnadas que viven en confusión comunicándose con su "cuerpo causal".

En la 5ª vibración, que es un plano de Luz, los espíritus que allí habitan transmiten su empatía a aquellos que están pasando por momentos agobiantes... incluso sufren al ver el sufrimiento de ellos. Porque en los planos de Luz no se sufre por uno, sino por el otro. Tal es el desapego que allí se practica.

Hay pruebas de esto en el propio plano físico, ya que siempre hubo seres encarnados que han compartido el sufrimiento del otro. El Maestro Jesús es el gran ejemplo de lo que digo, ya que vivió para enseñar a los demás el camino del Amor y se compadeció de los necesitados. Además, era tal su desapego, que cuando estuvo cuarenta días en el desierto fue tentado por espíritus del Error que le decían: “¡Tienes todo el poder, tienes todas las posibilidades, puedes someter a otros con tu verborragia, puedes llegar a dominar a esta gente! ¿Qué esperas para hacerlo?”.

Y Jesús dijo: - “No, porque yo vine a Servir, yo no vine a quitar”. Y venció, no solo a su propio ego, sino también la tentación de los espíritus del Error y de los demonios.

La tradición dice que le ofrecían riquezas, pero los espíritus saben que la mayor tentación es el poder... y eso fue lo que le ofrecieron. Jesús dijo no. Y venció su ego, que es el manipulador más grande que todos los seres encarnados tenemos.

El ego no es solamente egocentrismo, no es envolverse en vanidad o soberbia. Hay otros roles menos conocidos, como la susceptibilidad. Porque aquellos que se sienten ofendidos, deben pensar que no están ofendiendo a su espíritu, sino al rol que el ego le está haciendo ejercer en ese momento.

Si a una persona la critican como terapeuta, como maestra, como ser humano, como padre, como compañera, etc. están ofendiendo sus roles, no su espíritu.

Si dicen que como madre esa persona deja mucho que desear, y ella "recoje el guante", están ofendiendo su rol de madre. No están ofendiendo a su espíritu, porque su espíritu no es madre, ni hermana, ni ningún otro rol. Los roles son puestos por el entorno al encarnar y el ego se apodera de ellos para hacerlos imprescindibles.

Hay dos planos por debajo de nosotros, el plano -1 y el plano -2, que son planos más densos. Pero que por lo que podríamos llamar una “jugarreta dimensional”, no los podemos visualizar.

 En dichos planos hay incluso más sufrimiento que en el plano físico. Y la pregunta es: ¿Por qué en esos planos hay tanto sufrimiento? La respuesta está en qué conducta tuvieron los espíritus que habitan en esos planos densos. Tengan en cuenta que hay espíritus que tienen tanta crueldad, que encarnan una y otra vez, y no terminan de revertir sus lecciones kármicas

No hay un Dios que los castigue… ¡es el propio espíritu el que elige su destino posterior de acuerdo a los actos de su última encarnación. Porque el espíritu vibrará en relación a su conducta... cuanto más haya hecho por su prójimo, más sutilmente vibrará y ascenderá de nivel.

También puede suceder lo opuesto... supongamos que hay un espíritu en el plano 4, en el plano de Maestría, y se deja tentar por el ego. Ese espíritu comenzará a vibrar de una manera más densa. Su Luz empalidecerá y automáticamente descenderá de nivel.

Nadie lo echa de ese nivel, nadie lo manda a otro nivel más bajo, no hay castigo.

Un espíritu puede subir o bajar de nivel de acuerdo a su propia conducta. Y esto ya estaba dicho hace dos mil años en la Biblia, pero muchas palabras fueron sacadas de ella en el año 325, por una confabulación que organizó el emperador Constantino en el Concilio de Nicea. También sacaron versículos donde Jesús hablaba de la reencarnación.

Sucede que en aquel entonces a las autoridades no les convenía que la gente supiera que nuestra propia conducta podía elevarnos. Ese ocultamiento de que cada uno podría salir por sí mismo, es decir, sin ningún intermediario, constituía una forma astuta de someter y manipular a los feligreses.

Volviendo a los niveles de vibración: Decíamos que hay entidades espirituales que encarnan, pero no terminan de resolver sus lecciones kármicas. Así, empalidecen su "Luz" y siguen banjando de nivel vibratorio.

Al final, pueden densificar tanto su espíritu que al desencarnar automáticamente bajan al plano -1.

¿Qué hay en el plano -1? Una absoluta soledad. Cada espíritu que mora en dicho plano no se puede comunicar con otra entidad espiritual de ninguna forma. Le está vedada toda comunicación conceptual ni puede tampoco contactarse telepáticamente.

Y su visualización −porque los espíritus visualizan, aunque de manera distinta que los encarnados− está también limitada. Por lo tanto, en el plano -1 las entidades espirituales quedan totalmente aisladas. 

Pueden desplazarse, nada se los impide... pero siguen en medio de la nada...

Ahora bien, la pregunta clave es si quedan en la vibración -1 definitivamente… ¡En absoluto! Quedan solamente hasta que reconocen que otros espíritus pueden estar en su misma situación. Y al dejar de pensar s í mismos, automáticamente se elevan de nivel.

De no ser así, pueden estar allí por tiempo ilimitado en esa vibración llamada el plano de la soledad.

Uno puede razonar que si dicho plano es tan aterrador, no puede existir nada peor... y sin embargo lo hay.

Es el plano -2.

El plano -2 es lo que los católicos ortodoxos llaman “el infierno”. Pero en esa vibración tan densa no hay fuego, tampoco castigo eterno ni demonios con tridentes... el sufrimiento va más allá de eso…

Dicho plano es conocido como "La Octava Esfera".

Y ésta es la explicación: Cada mundo supralumínico envuelve al más bajo. Vamos a suponer que cada uno tiene una forma esférica. El plano 2 envuelve al plano 1, porque es un plano superior de Luz. El plano 3 lo envuelve al 2 y así sucesivamente todos los planos.

Resumiendo, entonces, está el plano -2 y el -1; y luego el 1 (el plano físico), el 2, el 3, el 4 y el 5. Estos siete planos son los planos o niveles espirituales, es decir, donde moran los espíritus, y luego sigue el 6, que es el plano angélico.

En este plano están las entidades angélicas. Todos los ángeles, arcángeles, serafines, querubines, tronos, potestades, principados, están en el plano 6.

Entonces, hay ocho planos en el mundo espiritual y angélico. Son ocho esferas envolventes y las más sutiles envuelven a las más densas.

A la esfera más densa, la que corresponde al plano -2, se le llama precisamente “La Octava Esfera”, a la que en algunos libros filosóficos se la sindica como el fin del mago negro, porque el mal se desintegraba y los espíritus negativos que la habitaban de desintegraban en el cosmos.

Pensar algo así sería como negar la Misericordia Divina. Todo se transmuta, todo se transforma.

Al plano -2 descienden solamente los espíritus de extrema crueldad y dicho plano no tiene relación con el plano -1. Los espíritus se comunican perfectamente, pero con el agravante de que su sensibilidad se agiganta al extremo. Su telepatía es absolutamente abierta, sin poder aislarse entre ellos... y entonces cada espíritu puede sentir el dolor del otro... y el de todos los demás.

No importa la cantidad de espíritus que moren en el plano -2. Cada uno de ellos va a sentir como suyo el dolor de todos los demás.

Su sufrimiento no es a nivel físico, sino a nivel anímico, conceptual. Y ese sufrimiento les invade, les corroe internamente... su dolor conceptual es tan intenso que aun pudiendo comunicarse, no escuchan el lamento telepático de los demás espíritus. Cada uno está en su mundo de dolor. Nada más importa...

Ahora bien, ¿Cómo pueden entonces liberarse de esa vibración que perfora sutilmente los sentidos?  Cuando aprenden la lección del desapego. Cuando reparan que el otro "también" sufre. Y aprenden entonces la importancia del sufrimiento del otro, dejando por un momento de lado el propio sufrimiento.

Y ese espíritu deja antomáticamente la Octava Esfera, que las religiones tradicionales llaman "el infierno". Y obviamente, es un plano donde no hay castigo eterno. Esta creencia no es más que otro de los tantos disparates de las religiones tradicionales. Es importante reiterar que ningún espíritu es enviado allí por la fuerza, ya que desciende de nivel de vibración por su propia gravitación, de acuerdo a su comportamiento: cuanto mayor fue su crueldad en el plano físico, mayor será su densidad espiritual...

Si las entidades se elevan de nivel es porque sus actos altruistas predominaron en ellas y su vibración se hizo más sutil. Y si descienden de plano es porque el ego, ese gran manipulador, las transforma en seres tan egocéntricos, que su conducta se vuelve hostil, agravándose cada vez más.

Pero como se dijo antes, dentro suyo tienen la respuesta para elevarse de vibración, por lo tanto, hablar de "Fuego Eterno" también sería negar la Misericordia Divina.

El plano -2 es también un plano de aprendizaje, como lo es cada uno de los planos. Eso es lo importante. La Redención también es una Alternativa que brinda el Absoluto.

 Por último, cuando las religiones hablan del infierno, siempre nombran a Luzbel. Aclaro que Luzbel, cuyo nombre significa “Portador de la Luz”, era una entidad angélica y es de suma importancia destacar su rol.

Tiene un papel preponderante en la Evolución espiritual de los seres encarnados, puesto que el Absoluto lo eligió para tentar al ser humano y así fortalecer su resolución espiritual.

Lo acompañaron 72 ángeles voluntarios, a los que se les borró la memoria por Misericordia Divina, para evitar que sufrieran por empatía al ver el dolor que la tentación causaba al ser encarnado. Y de esa manera se trasnformaron en los llamados “demonios”.

Luzbel mantuvo su memoria intacta y fue viendo a través de los milenios cómo los hombres sucumbían a las tentaciones, haciendo casi infinito su sufrimiento. Pero lo soportaba por su incondicional Amor a Dios.

Luzbel es conocido como Lucifer, el “Príncipe de los demonios”.

La tradición dejó de verlo como lo que en realidad es, una entidad de Luz que ayuda a crecer espiritualmente al ser encarnado, para considerarlo como un ser maligno que corrompe el espíritu.

Hay que tener una gran fortaleza interior para vencer a las tentaciones y sobreponerse al lastre del ego. El Maestro Jesús salió airoso de la prueba y Luzbel vivió una gran satisfacción por ello, aunque a muchos todavía les cueste entender esa emoción.

Un saludo cordial: Prof. Jorge Olguín.

 

Nota: Transcribo seguidamente la sesión 4/6/97, incluida en el libro "EL CIELO RESPONDE", que completará mis explicaciones.

 

SESIÓN  DEL 4/6/97

 

Médium: Jorge R. Olguín

Interlocutor: Horacio Velmont

Entidad que se presentó a dialogar:  Maestro Jesús (Logos Solar).

Interlocutor: Estamos listos para recibir los mensajes...

Maestro Jesús: Gozoso de estar nuevamente con ustedes.  Soy  Ieshu ben Josef, para ustedes, el Maestro Jesús.

Interlocutor: Lo saludo, Maestro, y escucho su mensaje.

Maestro Jesús: Vine expresamente para efectuar algunas aclaraciones necesarias con respecto a los niveles vibracionales. Hay seis planos espirituales de vibración, en positivo, empezando por el nivel 1, que es el de los seres encarnados, es decir, el nivel físico. Siguen los niveles espirituales 2 y 3, que son planos del Error, el plano 4, que es un nivel de Maestría, y el plano 5, donde moran los espíritus de máxima Luz. El plano 6 pertenece al mundo angélico.  Este plano, en realidad, no está por encima del plano 5, pero dando un ejemplo terrenal: un delfín y un elefante conviven en el mismo plano, pero en distinto hábitat.

Además, hay dos niveles inferiores al plano físico: El nivel –1, que es una vibración donde el espíritu está completamente aislado y el nivel –2, donde cada espíritu comparte el dolor de todos los demás espíritus que habitan en ese plano.  Esa vibración tan densa  es llamada también la Octava Esfera.

Aparte, existe el nivel vibracional 7, donde habitan las Energías Divinas y el nivel vibracional 8, de los elohim o “dioses menores”.

En vida, estando encarnado, hace casi dos mil años, la Energía Divina que me comunicó con mi Padre era el Cristo, en ese entonces el Logos Solar.

Hay mucha mala información cuando dicen que el Cristo era el Logos Planetario,  pues ese cargo lo tenía entonces el eloah Jehová.  El Cristo era Logos Solar y estaba en aquel entonces a cargo de todo el sistema planetario. El Logos Dimensional era la Energía Divina Abraxas.

El eloah Jehová, cuyo nivel de vibración era el 8º, envió una parte de su "todo" al plano 4º para poder facilitar su comunicación con los seres encarnados. Así fue como se comunicó telepáticamente con Moisés. Lamentablemente, el ser humano no tenía otra forma de comunicación espiritual y confundió a este eloah con el Padre. Como agravante, Jehová tuvo muchísimas desviaciones de conducta e incurrió en actitudes despóticas con los seres encarnados, rozando a veces los límites de la crueldad.

Interlocutor: ¿Fue bajado de nivel?

Maestro Jesús: No, en los planos espirituales no hay alguien encargado de subir o de bajar de nivel de vibración a los que se portan bien o mal. Las propias entidades pueden ascender o descender, de acuerdo a su comportamiento, pues éste las vuelve más sutiles o más densas.

En el caso de un eloah, como pertenece al plano 8º, no puede bajar de nivel. Pero al no ayudar a la humanidad a elevarse espiritualmente en dos mil años, esta sola circunstancia ya es bastante retroceso en una entidad como Jehová...

Interlocutor:  Maestro... ¿qué pasó con Usted cuando desencarnó?

Maestro Jesús: Cuando desencarné le pedí con todo mi Amor al Padre que me permitiera descender a la Octava Esfera para compartir el dolor de las entidades que habitaban ese nivel y aliviar su sufrimiento. Inmediatamente después fui al nivel 4º de Maestría y me fue comunicado el nombramiento como nuevo Logos Planetario.

Mil años después de desencarnar, tuve la dicha de ascender a la 5º vibración  y fui nombrado Logos Solar.

A su vez, la Energía Divina, el Cristo, pasó a ser el nuevo Logos Dimensional en lugar de Abraxas.

Interlocutor: ¿Cuál es la función de un Logos Dimensional?

Maestro Jesús: El Logos dimensional, no solamente orienta el destino de todos los sistema estelares de esta galaxia, sino también de los sistemas estelares de todas las galaxias del universo físico. Y también puede comunicarse con los demás Logos dimensionales que habitan los 22 universos paralelos.  Los Logos dimensionales son, además, Mensajeros directos del  Altísimo.

Otra errónea información es que cierta parte del cristianismo ortodoxo, llamado Catolicismo, dice que yo soy  un integrante de la “Trinidad”.

¡Nada más equivocado! Además de que no existe ninguna Trinidad, soy un hijo del Absoluto, como todas las personas que moran en cualquier mundo.

Interlocutor: Maestro, ¿por qué se comenta que al desencarnar descendió al  infierno?

Maestro Jesús: Se comenta que descendí a ese inventado infierno porque, como dije antes,  pedí bajar a la  Octava  esfera,  la vibración –2.

Sepan que ese plano es el sitio más denso de la Creación, donde moran los espíritus que tienen una extrema crueldad. Allí pueden palpar el dolor de los otros espíritus y cada uno lo vive como propio. Es un estado de gran agobio, hasta que cada entidad entiende que todos sufren por igual y aprenden a compartir ese dolor.

Sepan  que ningún espíritu es igual a otro. Por el libre albedrío que otorga el Padre, cada espíritu puede optar por servir, amar, compartir o vivir para sus semejantes. También puede elegir someter, dominar, absorber, confundir, dañar o vivir de los otros espíritus.

Aquel que vive del otro, aquel que somete al otro, que se sumerge en equivocaciones permanentes, en error, en maldad, puede bajar a la Octava Esfera.

Pero también hay una equivocación en esto. Se pensaba que la Octava Esfera era un centro dimensional energético tan negativo, que el espíritu cruel que llegaba allí, se desintegraba con la energía cósmica.

No es real,  porque el espíritu es inmortal, no muere. Y aparte, el Padre  jamás permitiría que se destruyera ninguna vida. El mal se transmuta, no se destruye.

Interlocutor:  Entonces... ¿La Octava Esfera no es el fin del mago negro?

Maestro Jesús:  Es la transmutación del mago negro. No hay destrucción ni fuego eterno.

Cuando yo pedí ir a la Octava esfera era porque necesitaba vivir las experiencias de aquellos que sufrían.

Interlocutor:  Ahora entiendo por qué se escribió: "...Y descendió a los infiernos”… ¿Cuál fue su actividad allí, Maestro?

Maestro Jesús: Calmé pesares, cerré heridas, di consuelo, pero estaban tan ciegos —espiritualmente— que no escuchaban ni tomaban conciencia de lo que les transmitía.

Me tenté y traté de seguirles brindando esas perlas, contradiciendo lo que les había dicho a mis seguidores, al ver tanto dolor. Después reflexioné y pensé que solamente la Misericordia Divina de mi Padre puede llegar a inducirlos a que se eleven lentamente y dejen de retorcerse en la agonía.

Interlocutor:  Está clarísimo, Maestro.

Maestro Jesús: Otro de los errores de concepto es creer que cuanto más alto es el nivel de vibración, menos se sufre. Es todo lo contrario. Pero, obviamente, en los planos de Luz no se sufre por equivocaciones propias, sino por los errores ajenos, por las equivocaciones de los seres que están en las vibraciones densas, queriendo manipular a otros seres de su misma vibración para su propio beneficio.

En el nivel 5º de vibración espiritual tenemos mucha tarea. Se vive para Servir, con muchas entidades que sienten que la meta es compartir, que disfrutan el ver felices a otros, que gozan con la alegría de los demás… Pero no todo es dicha. También se sufre por el dolor de aquellos que les domina el ego. Penamos por aquellos que sólo piensan en dominar.

Sabemos que el sufrimiento no es para siempre. Ya fue dictado a este receptáculo que habrá una gran comunión con el Padre, sin perder la individualidad, para poder gozar en El. Y así será.

Los dejo  y  estoy con vosotros,  siempre.

Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias por los mensajes. ¿Alguna entidad más desea dar una orientación?

Johnakan: Les habla Johnakan Ur-el. Ratifico las palabras de mi amado Maestro y agrego: Cuando se sufre en los planos de Luz se sufre por empatía. Envolvemos con nuestro Rayo al espíritu del Error que se halla en crisis y tratamos de consolarlo. No siempre lo logramos, pues hay espíritus que se rebelan por soberbia y no permiten ser ayudados.

Eso mismo sucede también  en el plano físico. Hay muchas personas que creen poseer la verdad absoluta y no escuchan ninguna orientación. Otras directamente tienen mala intención y, guiadas por el ego, hacen una crítica destructiva contra aquellos que sólo buscan servir.

Hay todavía mucho por hacer, pero no solamente transmitiendo la Palabra, sino mediante la Obra.  Porque la palabra sin la acción es estéril, es como la flor sin aroma.

Es necesario que todo lo que se proyecte, se lleve después a cabo. Nada se podrá lograr sin sacrificio, pero sabemos que el sendero del Bien es un camino con espinas. Nunca rehuyan un compromiso,  nunca dejen de responder a un pedido de ayuda. Tampoco ignoren la palabra dada, porque el honor es primordial.

No dejen nunca de adquirir conocimiento, porque cuanto más conocimiento tengan, más van a poder transmitirlo a los otros. Y nunca mezquinen lo que sepan, porque el conocimiento que no se da se pudre dentro de la persona mezquina. El compartir también es Servicio.

Con todo mi amor se despide de ustedes Johnakan Ur-el.

Interlocutor: Hasta luego, Johnakan, y gracias.

 

Ver una sesión de contacto con Luzbel en esta página.