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La verdad sobre la Psiquiatría IV |
Una teoría es válida cuando al ponerla en práctica funciona. Por más de medio siglo la Psiquiatría ha promocionado la teoría de que el único “tratamiento” para las enfermedades mentales graves son las drogas neurolépticas. Sin embargo, en la práctica, según las exhaustivas investigaciones realizadas, los pacientes mejoran cuando se los trata sin ellas. Además, se ha comprobado de modo irrefutable que las drogas neurolépticas causan daños irreparables en el cerebro... http://www.ccdh.es/pdf/SPA-Psiquiatria-Arruinando_comunidad.pdf
En Hollywood, la meca de la industria del entretenimiento, las drogas psicotrópicas que alteran la mente y causan adición forman parte común del arsenal del psiquiatra. Por sugerencias de psiquiatras y psicoanalistas los estudios cinematográficos enviaron a sus artistas a psicoanalizarse, con la consecuencia de que muchos terminaron en la drogodependencia. Entre las grandes luminarias de la literatura y del espectáculo que fueron sus víctimas pueden citarse a Ernest Hemingway, el gran escritor francés Antonin Artaud, la cantante de jazz Billie Holiday, Judy Garland, Marilyn Monroe, Vivien Leigh, Kurt Cobain, y muchísimos otros… http://www.ccdh.es/pdf/SPA-Psiquiatria-Destruyendo_artistas.pdf
Sin duda alguna la mayor perversidad de la Psiquiatría, basada en una supina ignorancia de la verdadera existencia del mundo espiritual, es considerar al hombre un animal sin alma. Esta disparatada teoría se enseñó originalmente en la universidad de Leipzig, en Alemania, a finales del siglo XIX, y posteriormente fue difundida por Pavlov, Freud y otros… http://www.ccdh.es/pdf/SPA-Psiquiatria-Asalto_religiones.pdf
Los jueces, como una exigencia común de la ley, en determinados casos requieren la colaboración de peritos en Psiquiatría para determinar el grado de responsabilidad de quien ha cometido un delito. Pero como los psiquiatras no cuentan con ningún aparato para medir el estado mental del autor en el momento de cometerlo, no pueden determinar con certeza su responsabilidad y entonces resuelven en base a suposiciones. El dictamen, por lo tanto, es tanto como tirar una moneda al aire, “cara es imputable, cruz no es imputable”… http://www.ccdh.es/pdf/SPA-Psiquiatria-Erosionando_justicia.pdf
Querida, no tienes que tomarlo así, como psiquiatra tengo la obligación de utilizar todas aquellas terapias que puedan mejorar a los pacientes…
¿Viste, querido, como yo tenía razón? Gracias a la ayuda psiquiátrica le has perdido el miedo al agua…
Espero que no les moleste el humo, soy psiquiatra y cuando atiendo a mis pacientes siempre me gusta fumar un poco…
Dígame con sinceridad, profesor Velmont, si yo fuera una psiquiatra con fama de seducir a los pacientes, ¿usted nunca se trataría conmigo?
HORACIO VELMONT
¿Si yo nunca me trataría contigo sabiendo que tienes fama de seducir a los pacientes? A ver, a ver, déjame pensar un poco…
JORGE OLGUÍN
Todas las drogas psiquiátricas producen adicción, de modo que al prescribirlas los psiquiatras se están asegurando su porvenir económico, ya que los enfermos –enfermos según los psiquiatras, claro está– no tienen otra alternativa que recurrir a ellos para obtener la correspondiente receta. Todo esto se agrava porque, a fin de incrementar sus ilícitas ganancias, los psiquiatras acostumbran a inventar trastornos mentales y diagnosticarlos incluso en las personas normales, que finalmente se transforman en drogodependientes de por vida…
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Denuncia un abuso
Personas vulnerables que han buscado la ayuda de psiquiatras y psicólogos han sido falsamente diagnosticadas y obligadas a someterse de forma involuntaria a métodos psiquiátricos a menudo dañinos. Miles y miles han muerto. CCDH investiga estos y otros abusos psiquiátricos. Podemos ayudarte con tus pruebas e informes de prácticas psiquiátricas criminales.
Estas son algunas de las estadísticas de la psiquiatría:
• Mueren una media de 76 pacientes al día sólo en centros psiquiátricos del otro lado del Atlántico.
• Cada 70 segundos, al menos un ciudadano es internado contra su voluntad en una institución psiquiátrica y se le trata con brutalidad.
• Existen en la actualidad 17.000.000, sí, diecisiete millones de niños en todo el mundo que toman drogas psiquiátricas peligrosas que alteran la mente.
• Se estima que unas 300 personas mueren cada año como resultado de una “terapia” de electroshock, de las cuales el 80% son ancianos.
Envía tu denuncia a: http://www.ccdh.es/denunciaunabuso.htm (llena el formulario)
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LA ERRADICACIÓN DE LA PSIQUIATRÍA
POR HORACIO VELMONT
A pesar de los ingentes esfuerzos mancomunados de particulares e instituciones que han denunciado los horrores de la Psiquiatría, aún quedan muchas personas en el mundo que tienen una venda en los ojos y que la consideran una autoridad en el campo de la salud mental. Algo que por supuesto los psiquiatras se encargaron de fomentar. Obviamente que hay quienes no tienen ninguna venda en los ojos porque saben el daño potencial o real que producen sus crueles tratamientos, tanto de electroshocks como de drogas mortales, pero callan porque comparten sus propósitos comerciales o se benefician de ellos de alguna manera. A esta segunda categoría pertenecen aquellos que critican, atacan o intentan ridiculizar el empeño de Cienciología y de sus miembros –entre ellos, por citar a dos de los más conocidos por el público, Tom Cruise y John Travolta– de alertar sobre la pseudociencia que es en realidad la Psiquiatría. A través de los medios de comunicación y de Internet, los detractores despliegan constantes y sostenidos –aunque cada vez menos efectivos– esfuerzos por defender la supuesta “ciencia” de la Psiquiatría y desacreditar a todas las fuentes que trabajan para desenmascarar sus nefastos resultados. El principal “argumento” que utilizan es que existe una “obsesión contra la Psiquiatría”. Precisamente el mencionado Tom Cruise ha sido elegido como blanco favorito de sus ataques. ¿Por qué hay que estar en contra de la Psiquiatría y propugnar que desaparezca de la faz de la Tierra y que inclusive sus tratamientos figuren como delitos contra la salud humana en los códigos penales? Veamos algunas estadísticas: Sólo en Estados Unidos la “terapia” de electroshock mata casi una persona diaria. Asimismo, en los centros psiquiátricos de este mismo país muere un promedio de 76 pacientes al día. Cada 70 segundos, un ciudadano estadounidense es internado contra su voluntad en una institución psiquiátrica y se le trata con brutalidad. Se estima que unas 300 personas mueren cada año, sólo en los Estados Unidos, como resultado de una “terapia” de electroshock. De éstas, el 80% son ancianos. Un tratamiento de electroshock consiste en disparar una descarga de 180 a 460 voltios de electricidad al cerebro. Ya sea de sien a sien, o desde la frente hacia la parte posterior de la cabeza. Se puede engañar a algunas personas haciéndoles creer que el tratamiento de electroshock “funciona”, pero esto sólo parece funcionar porque se cambia violentamente la atención de la persona o porque se provoca tal pérdida de memoria que sus problemas inmediatos parecen desaparecer. Sin embargo, luego vuelve a caer en picado en sus problemas o angustias, sólo que más agravados y con menos capacidad para enfrentarlos. El Dr. Colin Ross, psiquiatra de Texas, explica que la información existente sobre el electroshock demuestra que “hay mucho daño cerebral, pérdida de la memoria, el índice de muertes aumenta, el índice de suicidios no disminuye. Si esos son los hechos de un estudio amplio y bien diseñado, entonces uno tendría que llegar a la conclusión de que el electroshock no debería usarse“. ¿Pero qué es en definitiva el electroshock y cómo se aplica al paciente? La respuesta es que el electroshock en definitiva no es más que una lobotomía sin cirugía, aunque de actuación más lenta, a la cual hay que agregarle el terror producido por las descargas eléctricas que dejan secuelas irreparables. Los mismos psiquiatras saben de los nefastos efectos de esta seudo terapia, pero hay que tener en cuenta que detrás está el dinero, siempre el bendito dinero, ya que las aplicaciones se cobran bien. El electroshock decididamente viola los derechos humanos al destruir la mente. Además del dinero, también hay otro factor, y es que el electroshock está de acuerdo con la teoría psiquiátrica –falsa, por supuesto– de que "cordura es adaptación". El electrochoque transforma al hombre en poco más que un zombi, ¿y quién se adapta mejor al mundo que un zombi? Para probar la falacia de que “cordura es adaptación” basta observar al castor, que sigue y seguirá construyendo el mismo dique. El hombre, en cambio, lejos de adaptarse al medio lo enfrentó y su resultado son las enormes y majestuosas represas, rascacielos y puentes que hoy son orgullo de toda la humanidad. La Psiquiatría nunca le llama electroshock al tratamiento, porque esta palabra, a pesar de ser terminológicamente correcta, tiene una connotación amenazante. De ahí que para mitigar cualquier reacción negativa la disfraza como “electroterapia” o “terapia de electroconvulsiones”. Los psiquiatras, por su parte, tampoco dirán abiertamente la verdad de que no saben como “funciona” y que no tienen ningún argumento científico por el cual se puede sostener que es buena idea destruir células cerebrales. El procedimiento es rápido y directo. Al paciente no se le permite comer o beber por cuatro o cinco horas para prevenir vómitos durante el procedimiento. Una media hora antes se le suministra una droga, por ejemplo Atropina o Robinol, que reduce las secreciones bucales. Esto disminuye el riesgo de asfixia y otras complicaciones que podrían presentarse si el paciente fuera a tragarse su propia saliva. Dentaduras, joyas, y ornamentos en los cabellos son removidos para prevenir heridas durante la convulsión. La persona es colocada sobre una camilla. Cerca de ella hay un equipo de emergencia, que incluye un “desfibrilador” para darle arranque a un corazón con eventual paro cardíaco. Se aplica una jalea sobre las sienes del paciente para mejorar la conductividad eléctrica y prevenir quemaduras y se inyecta en las venas anestesia para provocar su inconsciencia total. Luego le es administrado un relajante muscular causando un paro virtual de la actividad muscular. Seguidamente es puesto en un respirador artificial que se desconecta cuando termina el tratamiento y vuelve a respirar por sus propios medios. También se le coloca una mordaza de goma para impedirle que se rompa los dientes o se muerda la lengua. Una vez colocados los electrodos sobre las sienes se aprieta un botón enviándose una corriente eléctrica de entre 180 a 460 voltios que chamusca el cerebro de sien a sien (ECT bilateral), o del frente a la parte de atrás de un lado de la cabeza (ECT unilateral). Esto crea una convulsión severa de larga duración, que es idéntica a un ataque epiléptico. En razón de que el relajante muscular disimula la respuesta normal del cuerpo al electrochoque, el psiquiatra que lo administra usualmente busca una encorvadura hacia arriba o movimiento de los dedos del pie para determinar si el electrochoque "funcionó". Sin este síntoma, se continúan aplicando los choques eléctricos hasta que se obtiene el efecto deseado. El procedimiento completo dura entre cinco y quince minutos y el resultado es inevitablemente daño cerebral. La onda eléctrica a través del cerebro hace que éste descargue energía en una forma muy caótica incrementando el metabolismo a un nivel tan alto que despoja al cerebro de oxígeno y destruye las células cerebrales con consecuencias tales como falta de memoria e incapacidad de aprendizaje, así como también desorientación espacial y temporal. El electroshock, cabe reiterar, no es más que una lobotomía sin cirugía, aunque de actuación más lenta, a la cual hay que agregarle el terror producido por las descargas eléctricas que dejan secuelas irreparables. ¿A qué demente puede habérsele ocurrido que para curar trastornos mentales había que poner la cabeza en el enchufe, cuando nuestros padres siempre nos advirtieron del peligro de poner sus dedos en él?
* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación |
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