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Los muertos vivientes del Vudú
Grupo Elron

 

 

 

¿QUÉ SON LOS ZOMBIS?

 

La verdad sobre los muertos vivientes del Vudú.

Estimado profesor Velmont: Uno de los mitos mas difundidos es el de los zombis, también llamados "muertos vivientes", que según la leyenda son seres que murieron, pero por acción de un sacerdote Vudú regresaron a la vida, convirtiéndose en esclavos de estas personas. Me gustaría saber qué hay de verdad y qué de mentira en esta leyenda. También me gustaría saber cuáles son los ritos mágicos que utilizan los brujos Vudú para dañar a su víctima clavándole alfileres a un muñeco de cera que la representa. Me refiero, naturalmente, si esto tiene algo de verdad.

Rolando B.

  

Respuesta

Apreciado Rolando: Antes de responderte quisiera hacer una pequeña síntesis de lo que es el Vudú y de lo que son los zombis.

Cuando alguien habla de Vudú, de inmediato evoca espeluznantes imágenes de muertos vivientes, de muñecas de cera con alfileres clavados y otros ritos igualmente oscuros.

En realidad, el Vudú es una creencia religiosa sincrética, es decir, una mezcla de catolicismo y antiguas prácticas africanas, incluidos elementos fetichistas y distintos tipos de magia, como la Blanca, la Negra y la Gris, que es una mezcla de las dos anteriores.

No se puede negar, sin embargo, que la primera, la Magia negra, es la más importante dentro del Vudú y es la que ha dado la imagen de que el Vudú es, por fuerza, algo siniestro.

El origen del Vudú es africano, pero fue llevado a Haití y a Nueva Orleáns por los esclavos.

Se trata de una creencia religiosa mayoritaria en Haití, que también se practica en Cuba, Trinidad, Brasil y en el sur de Estados Unidos, sobre todo en Louisiana.

En sus aspectos más moderados, sus ritos se practican entre cantos, sonidos de tambores y danzas.

Sus dioses −a loa− representan las preocupaciones comunes a toda la humanidad: el amor, la finitud de la vida y la protección del hogar.

Pero en sus manifestaciones más extremas, sus prácticas son muy agresivas, ya que los brujos sacrifican animales y elaboran las famosas muñecas de cera o de trapo, que atravesadas con alfileres causan dolor a la persona que representan.

Junto a esto, la creencia en los zombis ─es decir, un muerto resucitado al servicio de un brujo─ ha dado la vuelta al mundo.

Los relatos espeluznantes referentes a los "Muertos vivientes del Vudú" congelaron la sangre de los oyentes de principios de siglo, de la misma forma que la del lector contemporáneo.

Respecto a esto hay que tener en cuenta que los brujos Vudú poseen un gran conocimiento del cuerpo humano y de las propiedades de ciertas plantas que pueden causar efectos muy particulares a la par que terroríficos en las personas que eligen como víctima.

Muchas de las que vivieron para contarlo relatan experiencias coincidentes: de pronto enfermaron y perfectamente conscientes sintieron que su cuerpo comenzaba a helarse hasta quedar completamente inmóvil, con el corazón paralizado.

Lo más aterrador de esta experiencia, según han dicho ─resulta fácil de entender─, es el haber escuchado, sin poder hacer nada para demostrar lo contrario, la voz del médico que anunciaba su muerte y firmaba el acta de defunción mientras les cubrían la cabeza con una sábana.

Mas tarde, cuando sus amigos los velaban, también podían verlos y oírlos, aunque sin experimentar ninguna emoción.

En el cementerio, asimismo, oían los lamentos de la gente y el ruido de la tierra que cubría el ataúd.

El siguiente recuerdo es que estaban de pie junto a la tumba en un estado semejante al trance y que luego eran llevados a una granja, donde se convertían en uno de los tantos esclavos que trabajaban en ese lugar.

Uno de los efectos de las drogas que utilizan los brujos practicantes del Vudú es aparentar la muerte a la perfección.

Las víctimas pasan por este período de inconsciencia que termina cuando son sacadas de su sepulcro, aunque durante su actividad agrícola también les administran narcóticos.

Con esto te quiero decir que es una tontería eso de los "Muertos vivientes", ya que no existe droga que pueda revivir a nadie una vez producida la muerte.

La condición de zombi es producida por una poción que origina un estado de tipo cataléptico.

También me preguntas qué hay de verdad en el rito mágico de las muñecas de cera con alfileres clavados que provocan dolor en las víctimas que esas muñecas representan.

La respuesta es que son todos inventos.

Eso no significa que no se pueda dar a veces, excepcionalmente, la circunstancia de que el encarnado, al pinchar un muñeco e intencionar con toda su fuerza mental para que le llegue a la víctima, ésta sienta el pinchazo.

Pero este efecto no es más que una transferencia energética sin ninguna connotación mágica.

No estoy refiriéndome a ninguna intervención consciente de la víctima, por ejemplo a través de la sugestión, porque el efecto del pinchazo se produce aunque la víctima no tenga conocimiento de lo que se está haciendo en su contra.

Si yo, por ejemplo, odio a una persona y pincho una foto de ella o un muñeco que la representa, automáticamente estoy focalizando mi vibración energética negativa hacia la otra persona y esa vibración puede llegar.

Debe dejarse bien en claro que el ser humano no tiene tanto poder mental como para hacer foco como lo tienen los espíritus, que sabemos que hasta pueden focalizar la energía hasta el punto de producir la llamada "Combustión humana espontánea", porque el ser encarnado solamente tiene el 10 % de espíritu.

No obstante, algunas personas pueden lograrlo a través de ciertos ritos africanistas que potencian la maldad y facilitan la actividad negativa de los espíritus del Error.

Todo lo que es de la línea africanista, Umbanda, Kimbanda, Macumba, Vudú, utilizan espíritus del Error para hacer sus daños. Y esos espíritus del Error pueden focalizar la energía negativa y concentrarla sobre la persona que el brujo quiere dañar a través de los pinchazos.

Pero aunque la persona que pincha el muñeco no haga ningún rito Negro también puede enviar, aunque limitadamente, energía focalizada hacia su víctima y dañarla.

Para que veas el poder de la energía emitida por el pensamiento, te cuento que en una oportunidad, estando reunidos en un bar, café de por medio, con el profesor Olguín y otras personas, una de ellas envió una energía negativa con tal fuerza que uno de los presentes tuvo un preinfarto y tuvo que retirarse.

Esa energía negativa, en realidad, iba dirigida al profesor Olguín, a quien esa persona le tenía envidia, pero como estaba en un estado de euforia le rebotó y fue a parar a la persona que tenía al lado.

No quiero terminar mi explicación sin dejar de reiterar que, lejos de ser producto de extraños sortilegios esotéricos, la zombificación es el resultado de una excepcional aplicación de la química natural por parte de los brujos Vudú.

El polvo zombi, en realidad, es un compuesto elaborado a partir de un sin fin de productos de origen vegetal, animal y humano que, mezclados en su exacta proporción, producen el veneno más fascinante de la brujería afroamericana.

Extractos de plantas, huesos humanos, tarántulas, sapos venenosos, gusanos, y otros ingredientes no menos pintorescos, forman parte de ese polvo zombi, cuyo principal elemento radica en la tetradotoxina contenida en el Pez-globo.

La tetradotoxina es el veneno de origen animal más potente que existe. Conocido ya en Japón, el Pez-globo es un exquisito manjar que los cocineros nipones consideran un auténtico plato de lujo

Pero precisamente la mortífera toxicidad de los ovarios de las hembras, que sólo un chef experto sabe identificar, ha provocado numerosos casos de muerte por envenenamiento en restaurantes japoneses.

El descubrimiento del zombismo lo realizó un investigador norteamericano, Brad Wellman, quien viajó a Haití y hasta llegó a escribir un libro titulado "El arco iris y la serpiente".

Wellman descubrió exactamente la fórmula usada por los brujos Vudú para convertir a una persona en zombi, y pudo comprobar que, usada por un experto, efectivamente reduce a la víctima en un estado catatónico comparable con el de la muerte.

Y constató, asimismo, que cuando el hechicero profanaba la tumba del "muerto" después del sepelio, le daba otro brebaje para sacarla de su catatonia, aunque la víctima ya jamás sería la misma, pues queda reducida al nivel mental de una persona lobotomizada, es decir, de alguien a quien le han extirpado parte del cerebro.

Esto último debido a la privación de oxígeno que sufre este órgano a consecuencia del ambiente cerrado del ataúd.

Hay muchos sitios en la Red que tratan este tema. Si te interesa ampliarlo, puedes utilizar el buscador Google (www.google.com), y poner palabras como "zombi" o "zombie" y "Vudú" (mejor si las pones ambas) y verás que aparecerán varios, algunos muy ilustrativos.

Naturalmente, para evitar confusiones al leer los artículos, tendrás que tener presente lo que he expuesto.

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.