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Leyendas urbanas LXIX La orinoterapia |
Así es, Bambi, aunque no lo creas hay humanos que beben su propia orina…
La propaganda subliminal se utiliza mucho para promover la orinoterapia bajo el disfraz del sexo oral…
Disculpen, pero no es lo que parece, no se trata de sexo oral sino de orinoterapia…
¿Beber la propia orina? ¡Por Dios, a qué abismo de degradación han llegado los seres humanos!
Yo decididamente prefiero la vinoterapia… Te lo dije mil veces, Pedro, si quieres practicar la orinoterapia, bien, pero no trates de inculcarles tus ideas o otros… ¡Maldición, Julio, tú y tu orinoterapia! ¡Te tomaste todo el pis justo ahora que lo necesitábamos para apagar el incendio!
No se alarmen, es cerveza de primerísima calidad… ¡Justo hoy que me tocaba orinoterapia! Mire, gobernador Swarzenegger, váyase a otro lado con sus principios moralistas, aquí practicamos la orinoterapia e incluso nos bañamos en nuestro propio pis, y punto… Hay padres que no vacilan en utilizar medidas drásticas para evitar que sus hijos se inicien desde pequeños en la orinoterapia… ¡Deténgase, necesito con urgencia un recipiente!
Si el pis fuera realmente bueno para la salud, las mamas darían orina y no leche… Reconozco que soy algo chanchita, profesor Velmont, pero nunca al extremo de beber mi propio pis… ¿Qué opina usted al respecto?
HORACIO VELMONT Bueno, creo que es admirable tu sensatez, pero ahora quisiera profundizar un poco sobre eso de que eres algo chanchita… JORGE OLGUÍN La orinoterapia no es más que la dramatización de uno o varios engramas que contienen la orden verbal de ingerir la orina como supuesto elemento curativo. Quienes iniciaron el sistema estaban aberrados y quienes lo copiaron también. Esto se debe a que los engramas son transmisibles de la misma forma que cualquier virus. Por otra parte, también opera el “efecto placebo”, que consiste en canalizar inconscientemente la Energía Curadora del Absoluto. Cuando alguien ingiere orina en la creencia de que le aliviará o curará determinada enfermedad, el que opera es el efecto placebo y no la orina.
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EL CUENTO DE LA ORINOTERAPIA POR HORACIO VELMONT La orina contiene sustancias de desecho que con gran cuidado elimina el cuerpo humano a través de los riñones. Los mismos proponentes de esta práctica en los Estados Unidos (Barnetty Adelman, 1987), señalan que tiene efectos secundarios nocivos como náuseas, migrañas, forúnculos en la piel, urticaria, espinillas, palpitaciones, diarrea, ansiedad y fiebre. Lo que omiten es que puede causar la muerte en personas afectadas por insuficiencia renal, y la llaman “un regalo de Dios para tu crecimiento espiritual y bienestar físico”. El auge de la Orinoterapia, además de la obvia dramatización de engramas que impulsan a beberse la propia orina, se debe al desconocimiento médico del denominado “efecto placebo”. El efecto placebo se produce porque la propia persona, en la creencia de que determinada terapia o determinada sustancia le producirá algún alivio o la curación de determinada enfermedad, intenciona inconscientemente Luz o Vibración sanadora. Esta Luz o Vibración sanadora proviene del Absoluto, y cuando se trata de afecciones menores –nunca graves– los resultados pueden ser espectaculares. Pero atribuir estos resultados a la terapia o a la sustancia que en sí son inocuas, es puro disparate. El efecto placebo es lo que hace defensores fanáticos de cualquier sistema curativo que a alguien se le ocurra inventar. Para los consultantes que lo ignoren, un placebo, desde el punto de vista médico, es toda sustancia o terapia que, careciendo por sí misma de acción terapéutica, igualmente produce algún efecto curativo en el enfermo, si éste la recibe convencido de que esa sustancia o esa terapia posee realmente tal acción. Lo que ocurre, en realidad, es que el llamado “efecto placebo” no puede considerarse un verdadero tratamiento ni una verdadera curación, por más que en pequeñas dolencias pueda dar resultado. Además, salvo raras excepciones, sus efectos no son permanentes. Esto, sin perjuicio de que al creer el enfermo que determinada sustancia o terapia sana o cura realmente, puede apartarlo del tratamiento médico que sí puede ayudarlo. En este sentido podemos citar a muchas de las llamadas “terapias alternativas”, que precisamente funcionan a base de placebo y por eso representan un verdadero fraude. Desde ya que quien ofrece un medicamento o una terapia, que en esencia son inocuas, como una panacea universal o para determinadas enfermedades, aunque lo haga de buena fe está engañando al público. Como decimos siempre nosotros, un engaño, aunque sea de buena fe, no deja de ser un engaño. Y la Orinoterapia es un engaño. Los Maestros de Luz aclararon el tema del efecto placebo al consultarlos sobre el sistema desarrollado por el chino Li Hongzhi, llamado Falun Dafa (o Falun Gong). SESIÓN DEL 26/4/05
Médium: Jorge Olguín. Interlocutor: Horacio Velmont. Entidad que se presentó a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología. … Interlocutor: ¿Li Hongzhi habla de la dieta en su sistema? Ron Hubbard: Habla más de la parte de sanación… Es una tremenda aberración las cosas que promete. Interlocutor: ¿Directamente es Li Hongzhi el que promete sanaciones o son los que se aprovechan de su sistema? Ron Hubbard: Es directamente Li Hongzhi… Mientras los consultantes hagan los ejercicios sin creerse en absoluto lo de la sanación milagrosa, todo está bien. Interlocutor: ¿Y toda la gente que dice que se ha sanado? Ron Hubbard: Algunos han revertido su problema a través del “efecto placebo”. Interlocutor: ¿Únicamente por el efecto placebo? Ron Hubbard: Por supuesto… Johnakan Ur-el me ha dicho muchas veces, y esto es algo que en el plano físico muy pocos saben, que el efecto placebo inconscientemente intenciona. Interlocutor: No entiendo bien la idea… Ron Hubbard: Analicemos un poco esto: Tú en el plano físico puedes, de alguna manera, mediante una técnica llamada Reiki, que canaliza la energía del Absoluto, o con técnicas de colores, enviar una energía sutil y positiva al aura de una persona y le puedes sanar algunas cosas. Seguramente no vas a revertir una enfermedad crónica del páncreas o un hígado que tiene un hematoma o que directamente tenga cirrosis... Para esto tendrías que tener una energía sutil muy, pero muy grande, y lo mismo para revertir un pulmón con cáncer a causa de que la persona se fumó cuarenta cigarrillos diarios. Pero sí puedes revertir cosas más sencillas con la técnica de sanación que utiliza las manos o directamente con el don mental. ¿A qué quiero referirme? A que el efecto placebo, inconscientemente, hace muchas veces que la propia persona, al creer que tal cosa lo puede sanar, revierta cosas menores en su propio cuerpo que afectan a su salud. Interlocutor: Entiendo. Ron Hubbard: Esto me lo está dictando en este momento Johnakan y es muy importante que quede asentado. Si tú le insistes al médico para tomar un medicamento que en realidad no necesitas y eres una persona muy hipocondríaca, tu médico para librarse de ti puede optar por darte un frasco con pastillas diciéndote que te quitará el problema porque tiene dosis muy potentes, y en realidad te está dando comprimidos de talco. ¿Qué sucede entonces? Sucede que lo tomas y mientras lo tomas piensas que es un medicamento milagroso, y por lo tanto automáticamente canalizas vibración sanadora. Y esto ocurre sólo por el efecto placebo. Interlocutor: Obviamente, si el cuerpo necesita un verdadero medicamento, por ejemplo si se trata de diabetes, la pastilla de talco no le servirá para nada… ¿Es así? Ron Hubbard: Por supuesto. Estamos hablando de trastornos de salud menores, porque si se trata de enfermedades físicas reales, ya sea de carácter neuronal, celular o sanguíneo de cualquier índole no es que con un efecto placebo lo vaya a revertir. Interlocutor: Entiendo… Ron Hubbard: Todo esto vino a colación de que tú has dicho que hubo personas que con este sistema se sanaron. Y mi respuesta es que sí, las hubo, pero porque el efecto placebo colaboró. Y el efecto placebo produce efectos incluso aunque la técnica sea mala. Interlocutor: Está perfectamente claro… Y aquí viene una consideración importante: ¿Acaso no es bueno un sistema que utilice el efecto placebo para sanar algunas pequeñas dolencias? Ron Hubbard: Yo nunca recomendaría el sistema de Li Hongzhi para la sanación, por más que el efecto placebo pueda dar algún resultado, porque sería engañar a la gente. La gente no espera sanarse a través de un efecto placebo. Interlocutor: Es una argumentación irrebatible… ¿Dentro de la técnica de ejercicios desarrolladas por Li Hongzhi hay algunos que no son recomendables?. Ron Hubbard: No, porque todos los ejercicios de elongación y de respiración son buenos. Interlocutor: Concretando, entonces, esta doctrina o sistema o como se le llame es recomendable en lo que se refiere a los ejercicios, cuya técnica proviene de los espíritus de Luz, pero debe ser desechada rotundamente en lo que se refiere a la la sanación… ¿Es así? Ron Hubbard: Correcto. Hay que recalcar que cualquier sanación es independiente de este sistema porque opera el efecto placebo, es decir, la propia persona al creer que los ejercicios la sanarán intenciona inconscientemente con su propio cuerpo metal y se sana. Pero recalco que hablo sólo afecciones menores. Interlocutor: En definitiva, si alguien creyera que frotándose el cuerpo con jabón de lavar la ropa también se va a sanar, el efecto placebo funcionaría lo mismo, es decir, sin necesidad de hacer los ejercicios desarrollados por Li Hongzhi… ¿Es así? Ron Hubbard: Correcto. Interlocutor: ¿Qué le diría al consultante que insiste argumentando de que de todas maneras, aunque sea con el efecto placebo, el sistema da resultado positivo? Ron Hubbard: Que si nosotros asentimos seríamos cómplices del mal porque le estaríamos creando a las personas falsas expectativas y automáticamente bajaríamos de nivel. No podemos hacernos cómplices de algo así. Interlocutor: ¿Y recomendarlo tan sólo como efecto placebo? Ron Hubbard: No, ni siquiera como efecto placebo podemos recomendarlo. Interlocutor: Maestro, doy por terminado este asunto porque creo que ya está totalmente aclarado… Hay algo más que aclarar con respecto a la orina, y es que verdaderamente tiene algunos elementos químicos que pueden ser beneficiosos para la salud, pero como también tiene desechos tóxicos, se transforma en algo similar a beber agua mezclada con veneno. A nadie se le ocurriría beber agua, por más buena que sea para la salud, si al beberla también lo intoxicará. Y esto es precisamente lo que hace la Orinoterapia. Lo lógico sería que se investigue los elementos químicos curativos que pueda tener la orina y se los aísle de los nocivos. Pero esto no se ha hecho y entonces se preconiza beber la orina junto con los propios desechos. ¡Por Dios, llamemos a esto por su verdadero nombre, “ASQUEROSIDAD”! Verdaderamente hay que estar muy aberrado o muy desesperado para beberse la propia orina… Referencias. Orinoterapia: http://www.grupoelron.org/quees/orinoterapia.htm Mente reactiva automática: http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/lamentereactivaautomatica.htm Oscurantismo en la Argentina: http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/oscurantismoenargentina.htm Origen de la estupidez: http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/origendelaestupidez.htm El efecto placebo: http://www.grupoelron.org/quees/efectoplacebo.htm
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