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Leyendas urbanas LXXVIII

La zoofilia

Grupo Elron

 

Muchas veces las apariencias engañan, y alguien que parece un zoófilo, en realidad es sólo un despistado…

A veces la zoofilia es sólo casual…

Quédate tranquila, Rosaura, que esto no tiene nada que ver con la zoofilia…

Espero, Caperucita roja, que no tengas prejuicios en contra de la zoofilia…

¿Y ahora qué opinas de la zoofilia, eh?

¿Si yo soy zoófilo? Bueno, francamente tengo mis dudas…

No, no soy zoófilo, pero me encanta la postura del perrito…

Yo creo que así como el perro es el mejor amigo del hombre, la serpiente es la mejor amiga de la mujer…

El mejor amigo de los vampiros es el murciélago…

No me confundan con una zoófila, lo que ocurre es que yo amo mucho a los animales…

Algunos creen que la zoofilia está muy extendida entre las mujeres…

Sólo en casos muy extremos se justificaría el sexo con animales…

¿Usted qué opina sobre la zoofilia, profesor Velmont?

HORACIO VELMONT

A ver, a ver, déjame pensar un poco…

JORGE OLGUÍN

Los animales también son nuestros semejantes y merecen todo nuestro respeto, por lo que quienes practican la zoofilia, y dejando de lado la obvia aberración engrámica, cometen un acto hostil que los hará descender de nivel. El sexo impuesto a quien no puede discernir –como en el caso de los menores o dementes–, o impedir –como en el caso de existir subordinación jerárquica–, configura uno de los actos más degradantes que puede cometer un ser humano.

 

 

EL SEXO NO CONSENTIDO

 

POR HORACIO VELMONT

 

Los espíritus (más información) encarnan, como pauta, según su libre albedrío y en aquellos organismos físicos cuyos decodificadores mentales sean compatibles con sus capacidades conceptuales.

Un animal no se diferencia de un ser humano, por lo tanto, sino en su “caparazón”, para decirlo de una manera muy ilustrativa, porque todos los seres vivos son en definitiva espíritus.

En cuanto a los espíritus, primariamente se diferencian por su capacidad conceptual.

Si el principio fundamental de la existencia es el amor al semejante, y amar significa respetarlo, es obvio que los animales, siendo también nuestros semejantes, ameritan nuestro amor y respeto.

Dentro de los seres humanos la clave de la relación sexual es el consentimiento, entendiéndose por sexo consentido precisamente el sexo “con sentido”, que es el criterio básico para concebir la libertad sexual.

El sexo “consentido” puede definirse, en general, como aquel en que las personas involucradas en una actividad sexual determinada han dado su consentimiento a otras para que interactúen con ellas.

Esto excluye, automáticamente, el sexo con menores y por supuesto con deficientes mentales.

Si alguien tiene relaciones sexuales con menores o con deficientes mentales, al no existir consentimiento está inevitablemente cometiendo un acto hostil contra ellos, y por supuesto penado por la ley.

También pueden incluirse entre los casos de eventual falta de consentimiento las relaciones sexuales entre empleados con sus jefes, pacientes con sus médicos, y todas aquellas donde haya algún tipo de subordinación jerárquica.

De lo expuesto hasta aquí se concluye palmariamente que también configura un acto hostil el sexo con animales, precisamente al ser sexo con nuestros semejantes no consentido o “sin sentido”.

Y no es necesario aclarar que los actos hostiles jalan espiritualmente hacia abajo.

La única diferencia que se podría descubrir entre estos ejemplos, es que un menor puede prestar su consentimiento al alcanzar la mayoría de edad, y lo mismo un deficiente mental que recupere, hipotéticamente, la cordura.

Esto significa que si alguien se ha enamorado de una oveja, por ejemplo, lamentablemente debe perder todas las esperanzas, porque no importa que el animal llegue a la mayoría de edad, si tiene sexo con ella cometerá un acto hostil, aunque a la oveja le guste…

Y ésta es toda la sencilla historia de la zoofilia, sin contar, por supuesto, que quien se acuesta con un animal –y aunque lo haga “de parado”– con toda certeza tiene uno de esos engramas (más información) que si existiera el museo de los engramas figuraría en el cuadro de honor…

 

Referencias.

 

Zoofobia:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlsxlvii_zoofobia.htm

 

Los trastornos mentales:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlsviii_transtornosmentales.htm

 

Mente reactiva automática:

http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/lamentereactivaautomatica.htm

 

Las parafilias:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslxvi_parafilias.htm 

 

La terapia de aversión:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslii_terapiaversion.htm

 

Necrofilia:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslix_necrofilia.htm 

 

Exhibicionismo:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslx_exhibicionismo.htm 

 

Ninfomanía:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslvii_ninfomania.htm

 

Cleptomanía:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlsli_cleptomania.htm

 

Sadismo:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslvi_sadismo.htm 

 

Froteurismo:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslxv_froteurismo.htm 

 

Fetichismo:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslxiii_fetichismo.htm 

 

Voyeurismo:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslxiv_voyeurismo.htm

 

Ludopatía:

http://www.grupoelron.org/quees/epdlslv_ludopatia.htm 

 

Lista de temas de salud mental:

http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/temassaludmental.htm 


Mail recibido

Sobre sexo con menores

Estimado profesor.
Según el link sobre el sexo consentido, quisiera que me aclarara una cosa. En si, yo siento aberrante el tener sexo con animales pues es algo de gente loca engrámica que sólo está interesada en el sexo. En el caso de sexo con niños leí este dialogo que aquí les copio:

El sexo “consentido” puede definirse, en general, como aquel en que las personas involucradas en una actividad sexual determinada han dado su consentimiento a otras para que interactúen con ellas.
Esto excluye, automáticamente, el sexo con menores y por supuesto con deficientes mentales.
Si alguien tiene relaciones sexuales con menores o con deficientes mentales, al no existir consentimiento está inevitablemente cometiendo un acto hostil contra ellos, y por supuesto penado por la Ley.
Atte: Horacio Velmont


Hasta aquí llego el párrafo.
Mi pregunta es, por ejemplo yo si tengo 25 años y hay un chiquillo de 12 que quiere tener sexo conmigo, que él lo desea porque ya sus hormonas le piden que le gustan los hombres, que pasa si aceptamos los dos mutuamente tener sexo, claro, sin lastimarlo, podría ser acercamientos sin penetración fuerte a él, que sea él a mí. Bueno, el caso es saber si un menor de 12 y uno de 25 están de acuerdo en hacer el amor, es aberrante, me descendería de nivel...
O es malo si lo violo, lo obligo a tener sexo, a la fuerza sin que el quiera.
Espero me guíen en estos 2 casos que les escribo.


Dear friend: Tu razonamiento no es correcto... porque no tienes en cuenta que un chico de 12 años no tiene la capacidad total de madurez para discernir que su consentimiento no es válido ante la Ley y tampoco en la parte moral. O sea, el que el menor consienta o acuerde no te libra a ti de responsabilidad, ya que si bien el niño puede razonar más que un discapacitado mental, el hecho de ser menor lo invalida a tomar ese tipo de decisiones.
Atte: Prof. Jorge.