| Índice |
Leyendas urbanas LXXXIII El travestismo |
No se confundan, soy travesti, no transexual…
Te lo advertí, si te vuelvo a encontrar usando mis vestidos te llevo derechito al cirujano…
Muchos travestis ocultan sus tendencias formando parte de instituciones que utilizan prendas femeninas como parte del uniforme oficial…
¡Maldición!, ¿dónde habrá escondido mi señora los zapatos de tacos altos?
La terapia de aversión nunca ha dado resultado para curar el travestismo…
¡Espero que nunca se te ocurra cortártelo!
Estoy buscando a alguien que necesite un pene, porque mi ex dueño era travesti y un amigo lo convenció para que se operara…
Pancho, últimamente encuentro todos mis vestidos arrugados… ¿Tienes idea de lo que puede estar sucediendo?
Yo no discrimino a nadie por su inclinación sexual, pues todos tienen el mismo sabor…
En muchos lugares se organizan concursos donde los travestis compiten por el mejor trasero…
¡Vamos, profesor Velmont! ¿Seguro que nunca tuvo ganas de vestirse con ropas femeninas?
HORACIO VELMONT Bueno, créeme cuando te digo que no sólo nunca tuve ganas de vestirme con ropas femeninas, sino tampoco con ropas masculinas, porque considero que el hombre tiene que estar vestido sólo con las ropas que Dios le dio… JORGE OLGUÍN El travestismo, entendido como la adopción por personas del sexo masculino de los modismos culturales, las vestimentas y la manera de arreglarse convencionalmente aceptados para el sexo femenino, no tiene ninguna connotación espiritual negativa. El único límite en materia de sexualidad siempre es el daño a otro. Por tal motivo hay que catalogar de religión retrógrada a todas aquellas que ven cualquier cosa relacionada con el sexo como pecado. Incluso quienes promueven la abstención –el ejemplo típico es respecto a la práctica de la homosexualidad– se generan severo karma.
|
EL TRAVESTISMO COMO ENFERMEDAD PSICOGÉNICA POR HORACIO VELMONT La Medicina es una de las profesiones que más desactualizada se encuentra, y transforma en víctimas de su ignorancia a quienes debería curar. Mientras tanto, el Derecho mira para otro lado. Según el Diccionario de la Real Academia, travestido significa, lisa y llanamente, “disfrazado o encubierto con un traje que hace que se desconozca al sujeto que lo usa”, y travestir, “vestir a una persona con la ropa del sexo contrario”. Con respecto a transexual, dice que es “la persona que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica adquiere los caracteres sexuales del sexo opuesto”. Otros diccionarios consultados, como el enciclopédico ilustrado Clarín o el Larousse, no dejan ningún margen de duda al concepto: transexual es la persona que ha cambiado de sexo mediante una intervención quirúrgica (?). De acuerdo a los descubrimientos sobre la mente humana, dadas a conocer al mundo por el científico y humanista norteamericano L. Ronald Hubbard, plasmados en su libro Dianética, la ciencia moderna de la salud mental —y de los que la Medicina aún no se dio por enterada— estas descabelladas definiciones deben ser revaluadas: Travesti: “Persona (hombre o mujer) que en virtud de una enfermedad psicogénica (erróneamente llamada “psicosomática”) provocada por engramas se siente compulsionada a vestirse con la ropa del sexo opuesto y a adoptar sus costumbres”. La compulsión también puede tener origen genético (karmático) o egoico. Transexual: “Persona que mediante tratamiento hormonal e intervención quirúrgica ha adquirido la apariencia del sexo contrario”. Afortunadamente para la supervivencia de la raza, es imposible el cambio de sexo por medios quirúrgicos —aunque sí es factible hacer un remedo o una parodia de él— y tampoco existe el sexo psicológico real como distinto del sexo físico. Lo que sí hay trastornos mentales (hoy absolutamente curables) de naturaleza tan aberrante que pueden hacerle creer a una persona que su orientación sexual se contradice con su anatomía. Si el travestismo ya es de por sí un anacronismo, el transexualismo o cambio de sexo es un crimen de lesa humanidad. Incluso si el travestismo tuviera un origen genético, esta circunstancia no modificaría un ápice el hecho de que el travesti es un hombre y no una mujer. Esto es así porque lo que hace que un ser humano sea hombre o mujer es el gen, los cromosomas finales. La mujer es "XX" y el hombre "XY". Un travesti es "XY", y por lo tanto es hombre, porque tiene los genes de un varón. La opción “ni hombre ni mujer, travesti”, por lo tanto, es tan falsa como decir “ni hombre ni mujer, lobisón”. Cabe preguntarse cuál debería ser la actitud a asumir por un travesti que comprobara que su trastorno no es engrámico (curable) sino genético (incurable). Cualquiera sea la respuesta —en definitiva sólo el propio travesti puede dársela—, ninguna duda cabe que la más disparatada sería optar por el transexualismo e ir de prisa al cirujano para que le extirpe los genitales para "cambiar de sexo" (algo tan imposible como transformar a un belicoso rinoceronte en una tímida gacela). El sexo está determinado por la acción de una pareja de cromosomas. Por ejemplo, una mujer tiene 23 pares de cromosomas, y los componentes de cada par son muy similares. Sin embargo, un varón tiene 22 pares iguales de cromosomas y uno con dos cromosomas diferentes en tamaño y estructura. Los 22 pares de cromosomas semejantes en mujeres y en hombres se llaman autosomas. El resto de los cromosomas se denomina, en ambos sexos, cromosomas sexuales. En las mujeres los dos cromosomas sexuales idénticos se llaman cromosomas X. En el hombre, uno de los cromosomas sexuales es también un cromosoma X, pero el otro, más pequeño, recibe el nombre de cromosoma Y. Cuando se forman los gametos, cada óvulo producido por la mujer contiene un cromosoma X, pero el espermatozoide generado por el hombre puede contener o un cromosoma X o uno Y. La unión de un óvulo, que siempre contiene un cromosoma X, con un espermatozoide que también tiene un cromosoma X, origina un cigoto con dos X: un descendiente femenino. La unión de un óvulo con un espermatozoide con un cromosoma Y da lugar a un descendiente masculino. "Genética", Enciclopedia Microsoft Encarta 99. SESIÓN DEL 16/9/03 Médium: Jorge Olguín. Interlocutor: Horacio Velmont. Entidad que se presentó a dialogar: L. Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología. … Interlocutor: Paso ahora al segundo caso. Se trata de un travesti, de los llamados “de closet”. Le leo el mail que me envió: “… llegué por investigación a su página y leí entre tantos temas interesantes el de la homosexualidad. Quisiera orientación (si está a su alcance), ayuda o guía sobre el travestismo. Soy un travesti heterosexual, he investigado mucho sobre el tema durante varios años y definitivamente coincido en que no es una conducta normal, pero lo siento como una tendencia inevitable en mí. No es una situación que me consume, la puedo controlar por mucho tiempo, pero siempre ronda en mi mente la idea de hacerlo. De hecho se lo he confesado a la mayoría de mis parejas (mujeres todas), lo cual siempre me ha causado cierta incomodidad, tanto a mí como a ellas (sufrimiento, para ser más exactos). ¿Habrá alguna forma de entender el por qué de mi enfermedad? (si es programada por mi mismo cuando encarné) o la causa de la misma en todo caso. ¿Habrá forma de curarme?, siendo que yo no lo veo como algo monstruoso y de hecho me gusta, pero como dije anteriormente sé que no es normal. Si puede ayudarme u orientarme se lo agradecería, si no muchísimas gracias por tener esa página que por lo menos me ha dado otro punto de vista en qué pensar e investigar. Atentamente, Luis H.”. Bueno, hasta aquí llega el texto del email… Mi pregunta es si se trata de un trastorno engrámico o genético. Ron Hubbard: Se trata de un trastorno de naturaleza engrámica, no te quepa la menor duda. Es engrámico y es como que está jugando al límite. Interlocutor: ¿En qué sentido dice que está jugando al límite? Ron Hubbard: En el sentido de que inconscientemente su ego le quiere hacer experimentar otras cosas, en este caso la homosexualidad. Interlocutor: ¿Convendría que lea Psicointegración para ver cómo influyen en nosotros los distintos yoes y la forma de integrar la mente de forma de ser uno mismo siempre el amo? Ron Hubbard: Totalmente. Interlocutor: Pero la pregunta es por qué tiene un yo de esta naturaleza, es decir, cuál es el engrama que lo impulsa a la homosexualidad. Ron Hubbard: Tiene dos engramas. Uno es familiar y lo contrajo de pequeño, donde siempre fue desvalorizado, y el otro directamente por alguno de sus compañeros, que lo dejaban de lado. Interlocutor: ¿Y a qué edad surgieron esos engramas? Ron Hubbard: El familiar, desde los tres a los siete años. Interlocutor: ¿Y cuál sería el contenido de las palabras del engrama? Ron Hubbard: Insultos, palabras despreciativas, y cosas así. Interlocutor: ¿Y por qué este tipo de palabras lo impulsarían a la homosexualidad? Ron Hubbard: Porque la persona se siente desvalorizada y uno de los egos lo toma como una especie de rebelión. A esto se le suma el hecho de que al tiempo de terminar la primaria y comienzo de la secundaria, los chicos, que a veces suelen ser muy crueles, lo cargosearon y un montón de cosas más. Con esto tienes un panorama completo del caso. Se comprende, entonces, que esta persona inconscientemente trate de entender el mundo del homosexual vistiéndose con ropas de mujer. Interlocutor: ¿Podría solucionar el problema simplemente con darse cuenta del origen de su inclinación? Lo pregunto porque parece que no está muy conforme con su situación… Ron Hubbard: Sí, por supuesto… Además, no llegó a consumar ninguna experiencia homosexual. Interlocutor: ¿Es decir que solamente tiene la tendencia? Ron Hubbard: Así es. Interlocutor: ¿Dianética le podría servir? Ron Hubbard: Sí, le podría ser muy útil, y también que lea las notas de Psicointegración. Interlocutor: ¿Algo más sobre esto? Ron Hubbard: No, con lo dicho basta. Referencias. La mente reactiva automática: http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/lamentereactivaautomatica.htm Transexualismo: http://www.grupoelron.org/quees/transexualismo.htm La homosexualidad: http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/lahomosexualidad.htm Obsolencia de la Psiquiatría Forense: http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/psiquiatriaforense.htm Psicointegración (le técnica para integrar la mente y evitar los roles del ego): http://www.grupoelron.org/psicoaudintegracion/psicointegracion.htm Psicoauditación (la técnica para eliminar engramas de vidas pasadas): http://www.grupoelron.org/psicoaudintegracion/psicoauditacionkarma.htm El Psicoanálisis: http://www.grupoelron.org/quees/epdlsxi_psicoanalisis.htm La Psiquiatría. http://www.grupoelron.org/quienes/luxxxvii_psiquiatria.htm APÉNDICE I LAS LEYES CIENTÍFICAS DE LA AUDITACIÓN ¿Cómo se borra un engrama de la mente reactiva? La técnica, desarrollada por L. Ronald Hubbard en 1950, y dada a conocer al mundo en su libro —permanente best seller— consiste en auxiliar a la mente analítica del paciente, o a una parte de ella, con la mente analítica del terapeuta, con la finalidad de eliminar el contenido de la mente reactiva, es decir, los engramas u órdenes hipnóticas. El terapeuta funciona, entonces, durante cada período sucesivo de la terapia, y únicamente durante los períodos en sí, como una especie de mente analítica adicional del paciente. Debe tenerse bien en cuenta que los engramas se reciben por la mente reactiva solamente cuando la mente analítica se encuentra desconectada (inconsciencia), de modo que el paciente sólo puede llegar a ellos con la ayuda del terapeuta, ya que él, en realidad, estaba inconsciente cuando los engramas penetraron "sin su autorización". El banco de engramas se elimina retornando al paciente al suceso contenido en el engrama y exponiéndolo ante su mente analítica para que lo examine. El recorrer o recordar varias veces el incidente (engrama) elimina la carga que contiene y así la mente analítica recupera esa energía vital que se requería para vivir con el contenido destructor del engrama ¿Por qué funciona esta terapia? Pues porque se basa en ciertos axiomas fundamentales del universo. El axioma 12, por ejemplo, dice: "La primera condición de cualquier universo es de que dos espacios, energías, u objetos no deben ocupar el mismo espacio. Cuando se viola esta condición (duplicado perfecto) se anula la apariencia de cualquier universo o de cualquier parte de él". El axioma 20, que lo complementa, por su parte, dice: "Al conducir (al paciente) a crear un duplicado perfecto, se causa la desaparición de cualquier existencia o parte de ella. Un duplicado perfecto es una creación adicional del objeto, su energía y su espacio, en su propio espacio, en su propio tiempo, utilizando su propia energía. Esto viola la condición de que dos objetos no deben ocupar el mismo espacio y causa la desaparición del objeto". El axioma 20, por último, expresa: "La regla general (de la terapia) es de que cualquier cosa que sea indeseada y que aún persiste, debe ser vista completamente, en cuyo momento desaparecerá. Si sólo se ve parcialmente, su intensidad, al menos, disminuirá". En síntesis, cuando el paciente busca y encuentra el incidente (hay un mecanismo mental que lo hace inherentemente) el terapeuta se lo hace repetir una y otra vez con todos los detalles hasta que se borre y con su desaparición también desaparece automáticamente el trastorno que causaba. Un ejemplo práctico de cómo y por qué se produce este borrado lo puede brindar una línea sinuosa trazada con lápiz en un papel: El punto inicial de la línea sería el comienzo del engrama (es decir, el comienzo de la inconsciencia), el trayecto sería la duración de todo el incidente (es decir, mientras la persona está inconsciente) y el punto final de la línea sería el final del engrama (es decir, cuando la persona recupera su poder analítico y está consciente). Si tomamos una goma de borrar y la pasamos varias veces por la línea de lápiz, desde su comienzo hasta el final (es decir, la duplicamos), observaremos que poco a poco desaparece. Éste sería el proceso del borrado de un engrama explicado en forma gráfica. El engrama, cabe aclarar, no se borra de la mente (esto es algo absolutamente imposible) sino de la mente reactiva. Lo que sucede es que el engrama, al eliminarse de la mente reactiva el dolor y la emoción dolorosa que operaban como un ancla y lo retenían en el archivo reactivo, queda libre de carga y entonces, automáticamente, se traslada a los bancos de memoria de la mente analítica, pero en calidad de recuerdo (el engrama es aberrativo, el recuerdo, no). La terapia desarrollada por Hubbard libera, por otra parte, la energía vital que está atrapada por los engramas y, con cada liberación, la mente analítica recupera cada vez mayor cantidad de su potencial original, del cual está dotada, para su mejor funcionamiento. Quizás lo más sorprendente es que la técnica se puede aprender en una hora, a través de un video que la explica en forma práctica. ¿Cuál es la diferencia, entonces, entre la Medicina y esta terapia? La respuesta es que la Medicina se ocupa de la enfermedad, que no es la causa del trastorno, sino un efecto de ella y en cambio esta terapia va directo a la causa de él. Un símil para comprender la distinción es comparar al médico con el plomero o albañil que se ocupara exclusivamente de la parte húmeda de la pared (efecto) para arreglar el desperfecto, en lugar de buscar directamente (como lo hace esta terapia) su origen, es decir, el caño roto (causa). II EL DESCUBRIMIENTO DE LA MENTE REACTIVA Experimentos realizados en la década del 40 por el científico norteamericano -físico nuclear y humanista- L. Ronald Hubbard dieron como resultado que una persona inconsciente registraba a nivel celular todo lo que sucedía en su entorno. Esta grabación, de la misma naturaleza que las sugestiones hipnóticas, se veía potenciada cuando se encontraban presentes el dolor y las drogas, a tal punto que si se reestimulaban más tarde el sujeto debía cumplirlas inexorablemente ya que no podía resistirse a ellas. Estas grabaciones, en Biología, se denominan engramas, que pueden definirse como las huellas que deja un estímulo en el protoplasma (sustancia constitutiva de las células) de un tejido (nota, el efecto en las células ha sido profundizado en estas sesiones). El hombre, pues, además de mente analítica tenía una segunda mente, que Hubbard llamó reactiva porque en lugar de razonar, antes de actuar reaccionaba automáticamente ante una situación de peligro. Se trataba, pues, de un mecanismo de supervivencia que tenían todos los seres vivos. Según Hubbard descubrió, y actualmente es un hecho científico comprobado, la mente reactiva y su contenido engrámico son el origen de las enfermedades mentales y la delincuencia junto a los roles de ego(explicados posteriormente a Hubbard por Jorge Olguín). Esto es verdad, porque cuando se elimina de la mente reactiva ese contenido engrámico, desaparecen los trastornos mentales causados por ello y la persona actúa racionalmente, según su patrón óptimo. La técnica para eliminar definitivamente del planeta los engramas de la humanidad fue explicada minuciosamente por Hubbard en su libro, best seller mundial permanente (ya se llevan vendido más de 20 millones de ejemplares), Dianética, la ciencia moderna de la salud mental y desde hace medio siglo es aplicada exitosamente en todos los países del mundo. Posteriormente el profesor Olguín ha explicado los engramas que tienen su origen en otras vidas, los cuales no son accesibles mediante la técnica dianética tradicional, y que pueden eliminarse mediante la técnica llamada psicoauditación. Hubbard también descubrió muchísimas leyes de la mente y del universo físico, las cuales están expuestas en los denominados "Axiomas de Dianética". Todas han sido comprobadas científicamente y la documentación se encuentra a disposición de quienes la soliciten. ¿Cuál es la razón de que un descubrimiento de tal magnitud aún no es patrimonio de toda la humanidad? La respuesta es muy simple, y es que históricamente los más importantes descubrimientos científicos siempre tardaron siglos en ser aceptados por la "ciencia oficial", y la velocidad actual de las comunicaciones, especialmente Internet, ha contribuido, no a difundirlos sino a que se pierdan en una maraña de divulgaciones presuntamente científicas, en su mayoría carentes de verosimilitud.
III TRASTORNOS PROVOCADOS POR LOS ENGRAMAS Debe tenerse en cuenta que las órdenes engrámicas que provocan los trastornos mentales son impredecibles, es decir, en algunas personas pueden provocar impulsos suicidas o criminales o transformarlo en un "hombre elefante", y en otras personas ser tan inocuas como un vaso de agua pura. Por lo tanto, el contenido verbal de los ejemplos es meramente aproximado. En todos los casos queda sobreentendido que la persona (en los ejemplos son niños) debe tener la mente analítica reducida por algún golpe o alguna conmoción, porque si la mente analítica está funcionando a pleno no hay grabación engrámica. Cuanto más grande es la conmoción y el consiguiente dolor, más profunda y poderosa será la grabación engrámica y su cumplimiento en caso de restimulación. Para comprender bien lo que es una grabación engrámica basta relacionarla con las sugestiones hipnóticas. El engrama, por definición, contiene dolor, de modo que si una orden hipnótica contuviera dolor sería igual a un engrama. La diferencia entre el hipnotismo y el engrama es que mientras por lo general la persona se presta voluntariamente a ser hipnotizada, el engrama entra subrepticiamente, es decir "sin permiso". Debe tenerse en cuenta que los engramas, de la misma forma que las órdenes hipnóticas, no desaparecen con el tiempo, sino que, por el contrario, se hacen más fuertes al agregarse nuevos engramas a la cadena de engramas.
1) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DEL AUTISMO: "Eres malo, siempre estás haciendo cosas malas, los chicos buenos siempre se quedan quieto, no molestan, no escuchan lo que no deben, no hablan para nada", o cualquier otras palabras similares sobre quedarse quieto y mudo. Cuando una orden engrámica-hipnótica así se reestimula, el niño puede volverse taciturno, estará siempre quieto, y en lugar de jugar con los demás chicos andará escondiéndose por los rincones.
2) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DEL DALTONISMO: "Siempre estás confundiendo los colores, no distingues el verde del rojo", o cualquier otra cosa parecida sobre confundir los colores.
3) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA DISLEXIA: "Siempre confundís las letras, no distinguís la letra d de la b, ni la p de la q...", o cualquier otras palabras similares sobre confundir las letras.
4) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA OBESIDAD: "Tienes que comer, comer y comer. La gordura es saludable. Los flacos se enferman y mueren pronto. Come y no pares de comer hasta que llegues a los 100 kilos...", o cualquier otras palabras sobre comer en abundancia.
5) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA BULIMIA Y LA ANOREXIA: "Nunca paras de comer, estás todo el día comiendo" (bulimia) o "Nunca comes, bajarás de peso hasta morir..." (anorexia). Naturalmente que si se le implantan ambas órdenes contrarias, el niño puede terminar siendo un esquizofrénico.
6) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA COMPULSIÓN DE JUGAR: "Nunca paras de jugar, estás todo el día jugando", o cualquier otras palabras sobre jugar mucho.
7) CONTENIDO ENGRÁMICO-VERBAL DE LA COMPULSIÓN DE BEBER: "Nunca paras de beber, estás todo el día bebiendo", o cualquier otras palabras sobre beber mucho.
Todo lo que antecede son hechos científicos, corroborados por los terapeutas dianéticos en todo el mundo (más de 100 organizaciones) que se encuentran diariamente, en las sesiones de ayuda, con pacientes, ya grandes, que relatan este tipo de trastornos provocados por los padres cuando ellos eran niños, precisamente con estos contenido verbales. Así mismo hay engramas que tienen su origen en vivencias negativas donde la persona estaba bajo los efectos de roles de ego. Damos unos ejemplos: - Diversos fracasos a nivel afectivo que pueden derivar en que por ejemplo la persona se aísle socialmente. - Haber sufrido torturas en una vida lo que puede provocar diversos trastornos en una vida siguiente. - Haber tenido algún tipo de enfermedad en una vida que por ejemplo cause una alergia en la vida siguiente. Pueden verse diversos ejemplos en estos ejemplos de psicoauditación.
Los engramas pueden provocar infinitos trastornos, tantos como palabras y sus combinaciones existan. El diagnóstico o la denominación de una enfermedad mental es superflua, porque todas provienen de una grabación engrámica, de la misma forma que la humedad de la pared siempre proviene de un caño roto.
IV Origen de la aberraciÓn
Falsedades de la Psiquiatría forense. La Psiquiatría en general y la Psiquiatría forense en especial, al desconocer la existencia de la mente reactiva y sus engramas, únicos responsables de la aberración, no ha podido determinar hasta la fecha el origen de los trastornos mentales. Esta ignorancia la ha llevado a desvariar sobre las causas de la demencia y a establecer distintos tipos de enfermedades que no se condicen con la realidad. El axioma básico es que “toda aberración, de cualquier naturaleza que fuere, proviene de la mente reactiva” o, expresado de otra manera, “lo que lleva a un hombre a estar aberrado es la dramatización de sus engramas contenidos en su mente reactiva”. No existe otro origen, de modo que todos los postulados de la Psiquiatría son necesariamente falsos. Aquí es necesario aclarar un error terminológico de la Psiquiatría, porque la expresión “enfermedad psicosomática” para designar a los trastornos mentales es falsa porque “enfermedad psicosomática es toda enfermedad física agravada por le mente”. La definición correcta, entonces, de enfermedad mental es “trastorno psicogénico engrámico”. Para clarificar bien, y de una vez por todas, la correcta terminología de los distintos tipos de enfermedades, transcribimos las definiciones incluidas en el Diccionario Técnico de Psicointegración, pergeñado por el profesor Jorge Olguín, director del Grupo Elron (su texto completo se encuentra en el website de la Parte D): ENFERMEDAD GENÉTICA. Gr Elron. La que el propio espíritu, por razones karmicas y evolutivas, resuelve tener al encarnar. Es importante aclarar que el karma no es un castigo sino una lección a aprender, una especie de "materia pendiente". Así, el espíritu decide en qué materia va a nacer, qué dolencias va a padecer, qué vivencias tendrá que vivir, qué padecimientos tendrá que sufrir para elevarse espiritualmente. Esto, sin embargo, no es fácil. Como al encarnar el espíritu pierde la memoria rencarnativa (v.), la vida en la materia siempre es un riesgo. Hay espíritus de Luz de muy alto nivel que han venido en determinada misión y han fracasado. Es obvio, entonces, que si fracasan las Altas entidades, con mayor razón fracasarán las de menor categoría. El plano físico es un lugar de prueba muy duro, donde son pocos los que triunfan y logran ascender de plano. Y éste es justamente su mayor mérito. ENFERMEDAD IATROGÉNICA. Dn y Cn. La generada por los médicos. Una operación durante la cual el cuchillo del cirujano resbala y daña accidentalmente al paciente sería un ejemplo válido de una enfermedad o lesión iatrogénica. ENFERMEDAD PSICOGÉNICA. Grupo Elron. La producida por engramas (v.). En rigor, las enfermedades psicogénicas engrámicas son todas las que la Psiquiatría, por un error terminológico, ha catalogado como enfermedades psicosomáticas. Las enfermedades psicogénicas engrámicas se clasifican, a su vez, en orgánicas y no orgánicas, según que afecten o no al organismo físico. Son enfermedades psicogénicas engrámicas orgánicas, úlceras, alergias, psoriasis, etc., y enfermedades psicogénicas engrámicas no orgánicas, esquizofrenia, paranoia, autismo, etc. Las enfermedades pueden clasificarse así: a) enfermedades genéticas (kármicas o por elección); b) enfermedades psicogénicas: enfermedades de origen engrámico (orgánicas y no orgánicas); c) enfermedades psicosomáticas: enfermedades físicas agravadas o agudizadas por la mente (hipocondría); d) enfermedades físicas (microbianas o por accidente): pueden transformarse en enfermedades psicosomáticas. Todas las llamadas hasta ahora enfermedades ”psicosomáticas”, pues, son enfermedades psicogénicas. ¿Qué es, entonces, una enfermedad psicosomática? Pues es un problema físico común, grave o leve, como una pulmonía o una neumonía, que es agudizado por el propio enfermo, por ejemplo por ser hipocondríaco. Es decir, lo psicosomático es agudizar el problema físico. Es importante hacer hincapié en la palabra “físico” porque no se agudiza la enfermedad psicogénica sino la enfermedad real. La enfermedad psicogénica y la enfermedad psicosomática son cosas distintas y por lo tanto no hay que confundirlas. En síntesis, todo lo que es psicosomático son enfermedades reales, sean virósicas, bacterianas o por accidente, que se agravan por la mente. De pronto tú tienes un problema lumbar, que es una enfermedad física, psicosomatizas el trastorno, empiezas a revolver el problema y entonces lo agravas. En este caso no estás agravando un problema mental sino directamente un problema físico. Esto es, entonces, una enfermedad psicosomática, el agravamiento o agudización de un problema físico, de un problema real. Es psicosomático porque psico es alma y soma, cuerpo. ver también Enfermedad psicosomática. Enfermedad “psicosomática”. ENFERMEDAD PSICOSOMÁTICA. Grupo Elron. La enfermedad física agravada por la mente. No debe confundirse, como lo hace la Psiquiatría, la enfermedad psicosomática con la enfermedad psicogénica (v.), ya que mientras ésta es una enfermedad mental, la enfermedad psicosomática es una enfermedad física agravada o agudizada por la mente (hipocondría). ver también Enfermedad psicogénica. Enfermedad “psicosomática”. ENFERMEDAD “PSICOSOMÁTICA”. Dn y Cn. En realidad, se trata de un error terminológico, ya que la expresión correcta es enfermedad psicogénica (v.). Puede definirse como el dolor contenido en una experiencia pasada o la disfunción física de una experiencia pasada. El facsímil (v.) de esa experiencia viene a tiempo presente y se queda con la persona hasta que un shock lo saca fuera de la vista de nuevo o hasta que se procesa. Un shock o una necesidad, sin embargo, le permite regresar. A esto le llamamos enfermedad física causada por la mente. En síntesis, tal enfermedad es causada por percepciones recibidas en la mente reactiva (v.) durante momentos de dolor e inconsciencia. ║ Insanidad fisiológica. Está siendo expresada por el cuerpo más que por la mente. ║ Enfermedad que tienen un origen mental, pero sin embargo es orgánica. Ver también Botón. Engrama. Mandato engrámico. Enfermedad genética. Enfermedad psicosomática. Consecuentemente, y en virtud de que la aberración que produce tanto enfermedades mentales como la delincuencia tiene origen en la dramatización de los engramas contenidos en la mente reactiva, es menester aclarar estos conceptos de modo que no exista ninguna confusión. V LAS ENFERMEDADES PSICOGÉNICAS (llamadas erróneamente “enfermedades psicosomáticas”) Las enfermedades psicogénicas están causadas por engramas. El engrama es la única fuente de las aberraciones, las enfermedades psicosomáticas e incluso la misma delincuencia. El engrama es un momento, largo o corto, de inconsciencia (disminución total —como el que produce la anestesia o un desmayo— o parcial —una enfermedad, un dolor de cabeza, un susto, una pérdida— del poder analítico) que contiene dolor físico y/o emoción dolorosa, con todas sus percepciones, y no está al alcance de la mente analítica como experiencia. Los momentos de inconsciencia, en los que la mente analítica está atenuada en mayor o menor grado, son los únicos momentos en que pueden registrarse engramas. Debe tenerse en cuenta que las enfermedades tienen valor de supervivencia para la mente reactiva, pero, obviamente, son tan innecesarias para sobrevivir como lo sería un agujero en la cabeza. Origen y curación. Casi todas las enfermedades de la actual lista médica caen dentro de la categoría de psicogénicas y su origen y curación ha quedado totalmente abarcado por Dianética, la técnica descubierta por L. Ronald Hubbard en 1950 y plasmada en el best seller mundial Dianética, la ciencia moderna de la salud mental. Por supuesto, sería absurdo sostener que todas las enfermedades son psicogénicas, ya que, después de todo, existen formas de vida llamadas microbios cuyas metas también son la supervivencia. El tratamiento de lesiones provocadas por accidentes, la cirugía para diversos casos permanecen, correctamente, fuera de Dianética, sin perjuicio de hacer la observación, como de pasada, de que se puede encontrar el origen de casi todos los accidentes en la dramatización de engramas, y que los individuos a los cuales mediante la terapia dianética se les ha descargado la mente reactiva de su contenido engrámico, rara vez tienen accidentes. Artritis, dermatitis, alergias, asma, algunos problemas de coronaria, afecciones de la vista, úlceras, sinusitis, artritis, hipertensión arterial, esquizofrenia, paranoia, asma, homosexualidad, lesbianismo, etc., forman una pequeña parte del catálogo psicogénico que puede ser tratado con éxito por Dianética. Los dolores y molestias extrañas en diversas partes del cuerpo, generalmente son psicogénicos. Las jaquecas también son psicogénicas y, de la misma forma que otros trastornos, se curan invariablemente con la terapia dianética. El mecanismo mediante el cual la mente puede causar incapacidad física o predisponer al cuerpo a una enfermedad y perpetuarla es en realidad algo básicamente simple. La complejidad llega cuando uno empieza a combinar todos los factores posibles. Entonces pueden describirse una lista asombrosa de enfermedades potenciales. Es factible realizar una serie de pruebas sencillas en pacientes drogados o hipnotizados que demostrará este mecanismo básico. Veamos primero algo leve, algo que sólo superficialmente llegue a ser enfermedad psicogénica. Se hipnotiza a un paciente y se le da la sugestión imperativa de que podrá oír con mucha mayor agudeza. Esto es audición amplificada. Controlando que no obtenga información por otros medios (incluyendo protecciones contra telepatía entre el operador y el sujeto), se puede encontrar que la audición puede amplificarse mucho. De hecho, por todas partes existen aberrados que poseen la audición amplificada. Mediante sugestión hipnótica se puede aumentar o disminuir la capacidad de audición a tal grado que una persona se vuelva casi sorda o que pueda escuchar caer alfileres a mucha distancia. Cuando se elimina la sugestión, la capacidad auditiva del individuo vuelve a su estado normal. De la misma forma se pueden hacer experimentos con los ojos, utilizando la sensibilidad que tienen a la luz. Se aumenta o disminuye la visión del paciente de modo que sus ojos sean mucho más o muchos menos sensibles a la luz de lo que es normal para él. Esto se hace totalmente a partir de sugestión verbal, por ejemplo, diciéndole que “la luz le parecerá muy, pero muy brillante”, o bien que “la luz le parecerá tan tenue que le será difícil ver”. Con la primera sugestión puede hacerse que el paciente vea casi tan bien como un gato, aunque otras personas presentes puedan pensar que es imposible ver las cosas que el paciente indica sin equivocarse. En la segunda sugestión, el paciente puede ser colocado bajo una luz casi cegadora y será incapaz de leer cómodamente, a pesar de la gran luminosidad. El sentido del tacto puede ser igualmente aumentado o disminuido mediante sugestión verbal hasta el grado de que el tacto se haga dolorosamente agudo, o tan pobre que apenas se sienta. Algo similar sucede con los demás sentidos. Aquí tenemos simplemente la palabra hablada que penetra en la mente y hace que la función física varíe. Con tan solo la sugestión imperativa se puede aumentar o reducir la velocidad del ritmo cardíaco o se puede excitar el corazón de alguna otra manera. Aquí hay palabras que, dirigidas a los más profundos niveles de la mente, causan acción física. Además, por simple sugestión, puede inhibirse el flujo de la sangre en alguna zona del cuerpo[1]. Por ejemplo, se puede impedir que la sangre llegue a una mano, de modo que si se cortara una vena de esa mano sangraría muy poco o quizás nada. El mecanismo se desvanece rápidamente y en unos pocos días tiene que ser renovado, ya que el cuerpo posee su propio funcionamiento óptimo y, aunque tal función pueda ser manejada analíticamente, el mantener el flujo de la sangre en la mano no es una tarea mental de nivel superior. La cuestión que interesa establecer aquí es que se puede interrumpir el flujo de la sangre mediante sugestión verbal. Las palabras establecen conexión con el ser físico. Las excreciones están entre las cosas que son más fáciles de regular mediante la sugestión. El estreñimiento puede ser causado o eliminado mediante sugestión imperativa con una velocidad y facilidad notables. La orina también puede ser controlada de este modo. Y lo mismo ocurre con el sistema endocrino. Para comprender bien el mecanismo mediante el cual la mente reactiva provoca enfermedades se requiere el conocimiento preciso de lo que es un engrama. La palabra engrama, según ya lo señalamos, es una palabra antigua que Dianética tomó prestada de la Biología. Significa, simplemente, “huella perdurable de memoria en una cédula”. Esta definición de la Biología debe ser cambiada en lo que respecta a “perdurable”, porque gracias al procesamiento dianético, que borra el registro, dejó de serlo. Seguidamente, y siempre con el propósito de clarificar la terminología, transcribimos las distintas definiciones de engramas del Diccionario Técnico de Psicointegración ya mencionado: Engrama. Dn y Cn. Registro en la mente reactiva (v.) de un incidente que le ocurrió a la persona en su pasado y que contenía dolor e inconsciencia (por ejemplo, la conmoción producida por un accidente de tránsito, una operación quirúrgica con anestesia, etc.). El engrama, en realidad, es una imagen mental que contiene, además de dolor e inconsciencia, una amenaza real o imaginaria contra la supervivencia. No está al alcance de la mente analítica como experiencia porque el engrama, precisamente, se recibe cuando la persona está inconsciente. El engrama es la única fuente de las aberraciones, las enfermedades psicosomáticas y la delincuencia. El mecanismo del engrama es similar al mecanismo de la sugestión hipnótica. La diferencia entre un engrama y una sugestión hipnótica radica en que el engrama, por definición, siempre contiene dolor físico y la sugestión hipnótica por lo general no, ya que la persona se presta voluntariamente a ser hipnotizada. ver también Enfermedad psicosomática. ENGRAMA AUTOINVALIDANTE. Dn y Cn. El engrama que contiene las frases “nunca sucedió”, “no puedo creerlo”, “no podría imaginarlo”, y así por el estilo. ENGRAMA AUTOPERPETUADO. Dn y Cn. El engrama que contiene las frases “siempre será así”, “sucede todo el tiempo”, etc. ENGRAMA BÁSICO. Dn y Cn. El primer engrama en una cadena de engramas. ENGRAMA BÁSICO-BÁSICO. Dn y Cn. El más básico de todos los básicos, el primer engrama de toda la línea temporal (v.). Cualquier circunstancia similar que se repite a través de toda la línea temporal de una persona ocurrió una primera vez, y a esa primera vez se le llama básico-básico. ENGRAMA DE COMPASIÓN. Dn y Cn. Esfuerzo de un padre o tutor por ser bondadoso con un niño que está herido severamente. Se trata de un engrama de naturaleza muy específica. Un engrama de compasión sería, por ej., algo así: un niño pequeño, muy victimizado por sus padres, está extremadamente enfermo. Su abuela lo atiende y mientras está delirando ella lo calma y le dice que lo va a cuidar, que se va a quedar ahí hasta que esté bien. Esto pone en un alto nivel de “supervivencia” el hecho de estar enfermo. Él no se siente seguro cerca de sus padres, él quiere a su abuela presente (ella es una valencia ganadora puesto que les da órdenes a los padres) y ahora él tiene un engrama ║ El engrama de compasión es el que viene y se queda crónicamente como enfermedad psicosomática. ver también Compasión. Computación de compasión. Excitador de compasión. ENGRAMA DE EMOCIÓN DOLOROSA. Dn y Cn. El causado por el shock de pérdida repentina tal como la muerte de un ser querido. La muerte, partida o negativa de un aliado (v.) es ciertamente un engrama de este tipo. Ver también Engrama secundario. Secundaria. ENGRAMA DE NACIMIENTO. v. Nacimiento. ENGRAMA CRUZADO. Dn y Cn. El que abarca más de una cadena de engramas. La recepción de un engrama cruzado que contiene la convergencia de dos o más cadenas de engramas, con frecuencia va acompañado de un "colapso nervioso" o de la locura repentina del individuo. Un engrama cruzado puede ocurrir en un accidente severo, en enfermedades prolongadas o graves bajo circunstancias antagónicas o en una operación a base de óxido nitroso. ENGRAMA PROSUPERVIVENCIA. Dn y Cn. El que parece o simula estar a favor de la supervivencia. Los engramas prosupervivencia que contienen la computación de aliado pueden ser descriptos como aquellos que incluyen personas que defendieron la existencia del paciente en momentos en que éste consideró que su existencia estaba bajo ataque. ║ Cualquier engrama que, por contenido solamente, no por ninguna ayuda real al individuo que lo tiene implantado, pretendió ayudar a la supervivencia. ENGRAMA REACTIVADO. Dn y Cn. Condición o estado que se presenta cuando un individuo que tiene un engrama recibe del medio ambiente algo similar a las percepciones del engrama. El engrama pone en operación, en mayor o menor medida, todo lo que contiene. Ver también Dramatización. Restimulación. ENGRAMA SECUNDARIO. Dn y Cn. Se le llama secundario porque depende de un engrama de dolor físico anterior para existir, siendo en sí ocasionado por un momento consciente de pérdida. Se le llama engrama, asimismo, a fin de enfocar la atención del auditor (v.) sobre el hecho de que debe ser recorrido como un engrama y que todos los percépticos posibles deben ser agotados. Los engramas secundarios tienen más carga que los candados (v.). ║ Hay tres tipos de engramas secundarios impactados contra engramas de dolor físico: 1) emoción dolorosa, aflicción, afinidad rota (secundaria o engrama de emoción dolorosa [v.]); 2) comunicación enquistada; y 3) realidad invalidada. Ver también Engrama de emoción dolorosa. Secundaria. Contenido del engrama. ¿Cuál es el contenido del engrama? El engrama contiene el registro completo, hasta el último detalle exacto, de cada percepción presente en un momento de inconsciencia total o parcial. Un dolor físico causa considerable disminución del poder analítico, desconectando la mente analítica por un determinado tiempo. Esto, técnicamente, es un engrama, aunque cualquier incidente, doloroso o no, contenido en la mente reactiva y ocluido por inconsciencia puede ser considerado un engrama. Los únicos momentos en los que pueden recibirse engramas son los de inconsciencia, es decir, aquellos en los que la mente analítica se encuentra desconectada o disminuida en algún grado. Debe tenerse presente que aunque la mente analítica esté inconsciente (desconectada), la mente reactiva está consciente (conectada) y graba todo lo que sucede alrededor. El banco de la mente reactiva o depósito de los engramas se encuentra en el interior mismo de las células y no es parte de los bancos de memoria analíticos, compuestos de células nerviosas. Los engramas usan y viven de la estructura nerviosa, pero no dependen de ella. De modo que no nos estamos refiriendo a la memoria cuando hablamos de engramas, sino a registros celulares del tipo de los discos fonográficos o películas cinematográficas. La conmoción en accidentes, las anestesias empleadas para operaciones, el dolor de las lesiones y los delirios de la enfermedad, son las fuentes principales de lo que nosotros llamamos inconsciencia. El mecanismo, estableciendo una analogía con las computadoras, es muy sencillo. Entra una ola destructiva de dolor físico o algún veneno filtrable, como el éter, y se funden algunos o todos los fusibles de la mente analítica. Cuando éste queda desconectada (inconsciente), lo mismo sucede con sus bancos de memoria. Los períodos de inconsciencia son lagunas en estos bancos. Estos períodos en blanco constituyen lo que en Dianética se denomina banco de la mente reactiva. Las veces en que la mente analítica está en pleno funcionamiento, más las veces en que la mente reactiva está en funcionamiento, son una línea continua de registro consecutivo a lo largo del período completo de la vida. Durante los períodos en los que la mente analítica se ve desconectada, ya sea total o parcialmente, la mente reactiva entra en acción total o parcialmente. Es decir, cuando la mente analítica está media desconectada la mente reactiva está conectada a medias. En rigor, no es posible establecer proporciones tan marcadas, pero esta somera explicación es para brindar una aproximación de la interdependencia de ambas mentes. Cuando el individuo está total o parcialmente inconsciente, la mente reactiva se conecta total o parcialmente. Cuando está totalmente consciente, la mente analítica se encuentra en pleno control del organismo. Cuando se reduce su conciencia, la mente reactiva se conecta en la misma proporción. Ahora bien, ¿cuáles son los factores que distinguen a los bancos de memoria de la mente analítica de los bancos engrámicos de la mente reactiva? Pues el dolor y la emoción dolorosa, que sólo se encuentran en estos últimos. Registro del engrama. Veamos ahora un ejemplo de cómo se registra un engrama. Una mujer es derribada de un puñetazo por su marido y al caer golpea contra el piso y se desmaya. Su mente analítica se desconecta, quedando entonces analíticamente inconsciente y con su mente reactiva conectada totalmente, es decir, funcionando a pleno. Recuérdese que los momentos que contienen inconsciencia son momentos contrasupervivencia y la mente reactiva es el mecanismo previsto para tomar el mando y salvar a todo el organismo. Supongamos que la mujer en el suelo, desmayada, recibe un puntapié del marido y que éste, fuera de sí, le dice que es una farsante, desconociendo que todo lo que le diga y suceda a partir del desmayo se está grabando en la mente reactiva de su esposa y que esto obrará más tarde, cuando el engrama se reestimule, como una orden hipnótica de enorme poder. Siguiendo siempre con las suposiciones, figurémonos que mientras la esposa está desmayada cae una silla ruidosamente y al mismo tiempo chorrea estrepitosamente una canilla abierta y un automóvil pasa por el lugar haciendo sonar la bocina. ¿Cuál sería el contenido del engrama en este caso? El engrama recibido por la mujer inconsciente contendría todas las palabras del marido, los tonos y emoción de la voz, el sonido y la sensación del primer golpe (el puñetazo) y los subsiguientes, el tacto del suelo, la sensación y el sonido de la silla derribada, la sensación orgánica del golpe, quizás el sabor de la sangre en su boca o cualquier otro sabor presente, el olor de la persona que la ataca y los olores de la habitación, el sonido del motor y de las ruedas del coche que pasa, la bocina, etc. Ahora bien, ¿qué es lo que hay aquí además de sugestiones imperativas, de características similares a las órdenes hipnóticas? Pues algo nuevo, algo que no está en los bancos de memoria de la mente analítica, excepto sus circunstancias: dolor y emoción dolorosa. El dolor físico y la emoción dolorosa, precisamente, son los factores que determinan la diferencia entre los bancos reactivos y los bancos analíticos. El dolor no se almacena en los bancos de memoria de la mente analítica sino en los reactivos. No hay lugar para el dolor en aquellos bancos, ningún espacio. Sólo hay un lugar para un concepto del dolor, y estos conceptos de lo que es doloroso son lo bastante buenos como mantener al sensible organismo del hombre alejado de todo el dolor que él crea que sea realmente peligroso. Poder del engrama. Cuando existe un engrama como el del ejemplo precedente, al estar la mujer inconsciente, es decir, con el poder analítico desconectado, ella no posee un registro (recuerdo) del incidente en el banco de memoria, porque todo el incidente se grabó en la mente reactiva, a nivel celular. Por lo tanto, para la mujer, el engrama no constituye ninguna experiencia, tal y como entendemos la palabra. En lo sucesivo, cuando se reestimulara dicho engrama actuaría desde lo oculto para aberrar sus problemas mentales y le ocasionaría extraños dolores e impredecibles trastornos psicosomáticos, que ella atribuiría a otra cosa porque "no estaba en casa" cuando recibió el engrama y por lo tanto desconoce su contenido. Los engramas son manejados por la mente reactiva, que “piensa” (esto es una forma de decir) exclusivamente en identidades (todo es igual a todo) y ellos imponen sus órdenes al organismo blandiendo el látigo del dolor físico. Si el organismo no hace exactamente lo que ellos dicen, se conecta el dolor físico. Ellos dirigen al individuo de la misma forma como un domador dirige a un tigre y durante el proceso pueden convertir a un hombre en un animal sin mucha dificultad, ¡y además contagiarle la sarna! Los crímenes de Jack el Destripador, Calígula, Nerón o Vlad Tepes, para citar sólo a algunos personajes históricos, no tienen más explicación que los engramas. El engrama es la única fuente de la aberración, la enfermedad mental y la delincuencia. Se han examinado enormes cantidades de casos. En cuarenta años de experimentación jamás se ha encontrado una excepción. En personas “normales”, en el neurótico y en el demente, la eliminación total o parcial de estos engramas, sin otra terapia, ha producido de manera uniforme el individuo óptimo. El hombre es inherentemente bueno, ético y sano. En Dianética, la aplicación de la técnica para eliminar los engramas que causan enfermedades psicogénicas o psicosomáticas, la irracionalidad y la delincuencia, ha producido la recuperación definitiva de todas las personas tratadas, sin excepción. Pensamiento justificado. Al estar el poder analítico reducido por la influencia que ejerce sobre él la sugestión hipnótica, la mente analítica es incapaz de descubrir ninguna razón verdaderamente lógica sobre la conducta del organismo. Por lo tanto, inventa una razón, pues su trabajo es asegurar que el organismo siempre tenga razón. Esto es pensamiento justificado, es decir, el esfuerzo de la mente por justificar constantemente la aberración sin admitir, ya que no puede hacerlo inherentemente, que le ha fallado al organismo. Objeto de la terapia dianética. El objeto de la terapia dianética es producir un liberado o un claro. Un liberado es el individuo del cual se ha eliminado la tensión o angustia más importante mediante la terapia dianética. Un claro es un individuo que, como resultado de la terapia dianética, no tiene enfermedades psicosomáticas o aberraciones potenciales. Abordar un engrama mediante la evocación dista mucho de ser lo mismo que reestimular exteriormente el engrama, como se hace en la vida. El engrama es una entidad poderosa y maligna en potencia hasta que se toca. En su sitio y activo, puede ser reestimulado por el medio ambiente y causar innumerables males mentales y físicos. Pero abordarlo con la evocación es hacerlo por un camino nuevo, uno que lo desarma. El poder del engrama es, en parte, el miedo a lo desconocido. El saber da estabilidad por sí mismo. Es importante, para comprender nuestras explicaciones establecer correctamente las definiciones de cada palabra o expresión que utilizamos. * Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación |