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Octava Esfera, ¿mito o realidad?
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HORACIO VELMONT Nadie, obviamente a menos que sea un tonto escéptico, pensará que mis víctimas, cuando desencarné siendo Nerón y después de las atrocidades que cometí contra ellas, me iban a recibir con grandes aplausos, ¿no?
En la Octava Esfera no hay “fuego eterno”, pues automáticamente el espíritu se eleva y sale de allí de inmediato en cuanto deja de pensar en su sufrimiento y comienza a preocuparse por el sufrimiento del otro… ¿Sugestivo, no? JORGE OLGUÍN Cuando los espíritus desencarnan pueden llevar consigo una carga o no, de acuerdo a lo que hicieron durante la encarnación. A esa carga la podemos llamar karma, que no es una culpa a pagar sino una lección a aprender. Si durante su vida una persona fue altruista, la vibración de su espíritu será más sutil y como consecuencia al desencarnar se elevará de nivel. En caso contrario, descenderá inevitablemente por propia gravitación. Si los actos hostiles contra sus semejantes fueron verdaderamente horrendos, como los que cometió Moisés, entonces descenderá a la Octava Esfera, donde sentirá en sí mismo todo el dolor causado.
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La Red está llena de disparates como éste sobre el lugar al que descendió el Maestro Jesús después de ser crucificado...
Página original: Corazones.org
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La historia conocida Infierno De Wikipedia Saltar a navegación, búsqueda El infierno es, de acuerdo con el cristianismo y el Islam, más que un lugar de tormento para los condenados (como llegó a desfigurarse en siglos pasados), el estado definitivo después de la muerte al que llegan aquellas personas que a lo largo de su vida decidieron por sí mismas excluirse de la comunión con Dios, con sus semejantes y con la naturaleza. La palabra infierno proviene del latín y significa «inferior». Por su parte, las religiones antiguas creían en la vida de ultratumba, pero no necesariamente en el infierno. Las imágenes que asocian al infierno como lugar de tormento aparecen claramente descritas en el Nuevo Testamento, sobre todo como lugar de fuego inextinguible, de llanto, rechinar de dientes, de tinieblas exteriores, de cárcel, de gusano que no muere, de muerte, segunda muerte y condenación. Es necesario destacar que los escritores neotestamentarios tomaron todas estas analogías de las experiencias de la vida humana, pero posiblemente lo que intentan mostrar es lo irreversible de la condena y la desesperanza del condenado. Para el cristianismo, quienes practican el mal sin arrepentirse sufrirán eternamente en el infierno tras su muerte o pagarán por sus pecados en el infierno antes del Juicio Final en el que deberá comparecer toda la humanidad presente y pasada. Sin embargo, hay muchos que creen que los fuegos del infierno destruyen los perdidos y que ellos cesarán de existir. Los Adventistas del Séptimo Día creen así, pero esta creencia crece entre miembros de otras iglesias. El infierno: ilustración 34ª. de Doré para La divina comedia En religiones monoteístas, el infierno es simplemente gobernado por demonios. En las religiones politeístas, las políticas del infierno pueden resultar tan complicadas como las políticas humanas. El judaísmo, al menos inicialmente, creía en sheol, una existencia sombría a la cual todos eran enviados indiscriminadamente tras la muerte. El sheol pudo haber sido poco más que una metáforapoética de la muerte y no referirse a la vida después de la muerte. De cualquier manera, la vida después de la muerte era mucho menos importante en el judaísmo que en las iglesias cristianas. Investigadores y ensayistas coinciden en señalar, especialmente desde el siglo XVIII, que la idea del mundo subterráneo como lugar de castigo no existía tan claramente marcada en las religiones antiguas o directamente era ignorada. En su Diccionario filosófico, Voltaire anota que egipcios y griegos enterraban a sus muertos y creían simplemente que sus almas quedaban con ellos en un lugar sombrío. «Los indios, mucho más antiguos, que habían inventado el ingenioso dogma de la metempsicosis (reencarnación), jamás creyeron que las almas estuvieran en el subterráneo», señala Voltaire. Y agrega: «Los japoneses, los corenos, los chinos, los pueblos de la vasta Tartaria oriental y occidental, ignoraron la filosofía del subterráneo». La descripción de Voltaire no es exacta en lo que se refiere a las religiones orientales. El hinduismo y el budismo creen en el infierno, aunque sólo como escenario transitorio en el ciclo de reencarnaciones. El hinduismo cree en 21 infiernos en los que pueden reencarnar los que han cometido faltas mortales. El Bhagavad Gita, incluido en el poema épico sánscrito Mahabharata, dice: «El infierno tiene tres puertas: la lujuria, la cólera y la avaricia». Y en él caen «los hombres de naturaleza demoníaca» hasta ser aniquilados. El budismo reelaboró la doctrina hinduista y su ortodoxia prevé esferas infernales en las que pueden reencarnar los mortales agobiados por profundos karmas (deudas vitales, camino incorrecto): la esfera de los espíritus torturados por el hambre y la de los demonios en lucha. Los griegos creyeron que las almas de los muertos permanecían en el Hades, al que se llegaba después de atravesar el río Estigia. Allí no sufrían otro tormento que el de su exilio y separación de sus seres queridos. Algunos podían mostrarse arrepentidos de sus faltas, como lo imagina Homero, que en La Odisea hace descender a su héroe al Hades. Odiseo habla allí con sus camaradas muertos en la guerra de Troya y con su propia madre. El Hades de los griegos está regido por el dios del mismo nombre, hijo del titán Crono. Aunque puede ser cruel, Hades no es maligno. Los romanos le adoptaron como "Plutón", y además de otorgarle el reino de los muertos, le dieron la custodia de los metales preciosos bajo la tierra. Los griegos poblaron el Hades de otros seres mitológicos, como las Furias y las Moiras. Las primeras habitaban bajo la tierra pero solían atormentar a los malos en vida. Eran mujeres con cabellera de serpientes, llamadas también Erinias. En cuanto a las Moiras (llamadas en Roma Parcas), su tarea era hilar el hilo de la vida de cada mortal y cortarlo en el momento justo. Hades estaba acompañado también por Cerbero, perro de tres cabezas, y por Caronte, el barquero que conducía las almas hacia el mundo subterráneo. En la antigua mitología nórdica, existía un mundo tenebroso para las almas de aquellos a los que no se les concedía entrar al Valhala. Sólo los mejores guerreros eran llevados a esa casa techada con escudos de oro. Los que no iban allí, eran entregados a Hel, diosa del mundo subterráneo. Voluspá, una de las eddas (poemas mitológicos de los antiguos escandinavos) menciona que en el reino de Hel el lobo destroza los cadáveres de los asesinos, los perjuros y los que sedujeron mujeres de otros. Es la única alusión a tormentos en esa compleja mitología. El Islam prevé el Juicio Final para todos los creyentes, como el cristianismo, y las referencias al fuego del infierno abundan en el Corán. Durante la vida, los ángeles escribanos anotan las acciones de los hombres, y éstos serán juzgados de acuerdo con esos libros. El puente Sirat, delgado como un cabello, debe ser atravesado por los que se dirijan al Paraíso, y aquel que caiga irá a parar a las llamas del infierno. En cuanto a la estructura del infierno islámico, el libro más descriptivo es Las mil y una noches. En la Noche 493, este libro habla de un edificio de siete pisos, separados uno de otro por «una distancia de mil años». El primero es el único que se describe. Está destinado a los que murieron sin arrepentirse de sus pecados y en él hay montañas de fuego, con ciudades de fuego, las que a su vez contienen castillos de fuego, los cuales tienen casas de fuego, y éstas tienen lechos de fuego en los que se practican las torturas, todo en número de setenta mil. Del resto de los pisos del infierno, nadie, salvo ¨Alá, conoce sus tormentos. El infierno de los cristianos es descrito con detalles fantasiosos también en una obra literaria, que reúne tanto las muy escasas indicaciones bíblicas como las elaboradas por la teología medieval así como las de la imaginación popular. En La divina comedia, de Dante Alighieri, el infierno tiene nueve círculos, y en cada uno de ellos los condenados son sometidos a distintas penas, según la gravedad de los pecados. El infierno de Dante conduce al centro de la Tierra, y allí está el demonio, cuyo cuerpo descomunal atraviesa el planeta de un hemisferio al otro. En el poema, Dante, y su guía, Virgilio, salen del infierno trepando por la pelambre del demonio. La teología cristiana ha discutido la noción de infierno a lo largo de su historia. En un tiempo no hubo duda de que se trataba del lugar en el que se castiga eternamente a los pecadores. En el que los tormentos no podían ser conmutados, aunque, como señala la Enciclopedia Católica, de principios del siglo XX y una de las obras más vastas del catolicismo (enciclopediacatolica.com), «el dogma católico no rechaza el suponer que Dios pueda, a veces, por vía de excepción, liberar un alma del infierno». Sin embargo, «los teólogos son unánimes en enseñar que tales excepciones nunca ocurrieron y nunca ocurrirán». La postura de la Enciclopedia Católica ilustra muy bien aquella concepción hoy en desuso, pues decía que la idea de fuego del infierno debería ser tomada en sentido literal, ya que «no hay suficientes razones para considerar el término [fuego] como una mera metáfora». Pero esta forma tan espacio-temporal de entender el infierno no es la que puede hoy sostenerse. El 28 de julio de 1999 en la catequesis que impartió ante 8.000 fieles en el Vaticano, el Papa Juan Pablo II dijo: «Las imágenes con las que la Sagrada Escritura nos presenta el infierno deben ser rectamente interpretadas. Ellas indican la completa frustración y vaciedad de una vida sin Dios. El infierno indica más que un lugar, la situación en la que llega a encontrarse quien libremente y definitivamente se aleja de Dios, fuente de vida y de alegría». Para los fieles poco instruidos y los teólogos ultraconservadores, estas palabras del Papa provocaron polémica. Está claro que no se niega la existencia del infierno, pero se le da un sentido espiritual, antes que concreto y material.
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La historia verdadera ¿QUÉ ES EL PLANO -2? La experiencia de Radael en la Octava Esfera. Estimado profesor Velmont: He leído casi todo el material del Grupo Elron, habiéndome interesado especialmente en su vida como Nerón. Según tengo entendido usted, como espíritu, descendió a la Octava Esfera, pero no encontré ningún informe sobre su experiencia en ese lugar. Creo que sería muy importante para todos que usted mismo relate lo que le pasó y especialmente cómo pudo salir de allí. Susana Y. RESPUESTA Apreciada Susana: Hace mucho tiempo que tenía agendado hacer una sesión con mi Thetán Radael para saber sobre ese tenebroso lugar llamado “La Octava Esfera” (plano -2), al que la Biblia cita como el sitio al que descendió el Maestro Jesús llamándole “Infierno” (la cita exacta es …”y descendió a los infiernos”). Finalmente lo hice en la sesión del 2/6/06 y realmente el relato de Radael fue más que escalofriante. Lo transcribo seguidamente. Un abrazo. Horacio Velmont. Interlocutor: ¿Ya estás incorporado, Radael? Radael: Así es… Interlocutor: Como ya sabrás, tenemos pendiente el asunto de nuestro descenso a la Octava Esfera… Radael: Así es… Interlocutor: Lo primero que quiero preguntarte es si los universos alternos son como una especie de “Isla de la Fantasía”. Lo pregunto porque en la sesión anterior se había hablado de que en un universo alterno la había ido a buscar a Mariana “Popea”, y yo no me considero tan audaz como para hacer algo así… Radael: Lo que ocurre es que la entidad encarnada que fue a buscar a esa persona llamada Mariana en el plano físico tiene otra personalidad distinta de la tuya. Es un impulso que dio origen a un universo alterno. Así de simple. Si todos tuviéramos la misma idea y la misma manera y el mismo impulso, entonces no existirían los universos alternos, de los cuales hay millones. Y hay universos alternos que pueden formarse contigo sin que tú lo sepas. De pronto tienes un conocido que creó un universo alterno porque abandonó a su familia y en ese universo alterno te conoce a ti y tú en ese universo alterno conoces a tu amigo, pero no felizmente casado sino con otra persona, abandonando su trabajo, etc. Interlocutor: ¿Podría decirse, teniendo en cuenta los universos alternos, que somos cocreadores con el Absoluto? Radael: Llamarno cocreadores sería demasiada pedantería. Interlocutor: ¿Y dejando la pedantería de lado? Radael: Sí, podría ser, porque en realidad somos creadores de situaciones, y en este sentido sí seríamos cocreadrores. Interlocutor: Además, somos parte del Creador y de alguna manera el Creador mismo… Radael: Desde ese punto de vista, sí… Interlocutor: ¿Vamos a la Octava Esfera entonces? Radael: Ve tú primero y espérame allí que yo voy dentro de un par de meses… Interlocutor: Capto la chanza… ¿El 10 % puede ir a la Octava Esfera? Radael: No, para nada. Interlocutor: Bien, ¿la primera vez que fuiste, o mejor dicho que fuimos, a la Octava Esfera cuándo fue? Radael: La primera vez fue cuando desencarnamos como Nerón. Interlocutor: Me gustaría que me recuerdes la experiencia… Radael: Visualizo a nivel conceptual mucho seres… Interlocutor: Quisiera comenzar desde el momento en que encarnados como Nerón nos suicidamos… Radael: Me siento muy incómodo recordando esos episodios… Interlocutor: ¿Pero cómo puede ser si eso ya lo hemos superado con Psicoauditación? Radael: Lo que ocurre es que estar reviviendo la Octava Esfera no es tan sencillo, en este momento estoy reviviendo el sufrimiento de miles y miles de seres… Interlocutor: Está bien, Radael, pero quisiera partir desde el momento en que nos suicidamos… la daga atravesándonos el corazón… ¿Hay alguna luz? ¿Descendemos inmediatamente? ¿Cómo es el proceso? Radael: En ese momento visualizo todo negro, pierdo la noción de los sentidos, de todos los sentidos, y siento una lucidez tremenda, una claridad mental y una calma, es como si hubiera escapado de algo, es como si esa muerte física me liberó de algo horrendo y siento como una especie de éxtasis… Aparte, mi concepto se desarrolla de una manera inconmensurable y todo lo que yo creía haber perdido del gusto, del tacto, del olfato, de la vista, del oído, vuelven de una manera superlativa, y en ese momento siento un goce tan, pero tan grande, hasta que de pronto mi concepto empieza a captar dolor… Por primera vez voy a explicar cómo es el dolor espiritual… El dolor espiritual es un dolor inenarrable que te retuerce, que te causa angustia, pesar, penar, impotencia, ganas inmensas de desaparecer de allí… y de repente capto otro, y otro, y otros seres que sufren y van apareciendo de a miles, todos espíritus que sufren, y se forma como una telaraña de dolor… Una vez lo explicó el Maestro Johnakan, que si tú en el plano físico tienes un dolor de muelas muy grande tu escape puede ser el desmayarte, pero en el plano espiritual no existe el desmayo porque no somos físicos. Entonces imagínate sintiendo mil, millones de dolores de muelas, y un solo organismo conceptual. En ese momento, por más que hipotéticamente te contacten con sus antenitas virtuales, tú no quieres saber nada con otro ni con nadie porque estás, metafóricamente hablando, como enroscado, y en ese momento no deseas nada, y le pides a Dios, y le aúllas a Dios, y le ruegas a Dios, y lo maldices en ese momento a Dios, y odias a Dios, porque quieres salir de ese estado… Interlocutor: ¿En ese momento comprendemos la razón de por qué estamos en la Octava Esfera padeciendo? Radael: No, porque mi dolor superó a mi concepto de pensamiento, lo superó, lo borró en ese momento, hasta que vino la transformación… Interlocutor: ¿Pero sabíamos o no que estábamos en la Octava Esfera? Radael: Sí, lo sé conceptualmente porque visualizo el lugar… además, ya estaba informado… Interlocutor: ¿Sentimos como que pasábamos de largo el plano -1, el de la Soledad, hacia abajo, descendiendo? Radael: Si te tuviera que dar un ejemplo es como un superelevador que desciende pasando pisos como sombras que no te das cuenta… Lo que quieres es cerrar tu cortina como para no escuchar nada… Interlocutor: ¿Todos los espíritus que están en la Octava Esfera perciben el mismo sufrimiento o cada uno lo percibe de acuerdo a sus actos hostiles? Radael: Cada uno lo percibe en su medida… Lo que ocurre es que no todos tenemos la misma capacidad de resistencia… Es algo aberrante… Aparte, en realidad no visualizamos porque no tenemos ojos, conceptuamos, conceptuamos lamentos, aullidos, arriba, abajo, al costado, a la derecha, a la izquierda, es algo que te traspasa, hasta que llega un momento en que te acostumbras al dolor, como te acostumbras a un zumbido, como te acostumbras a un aleteo, y a veces es más fácil acostumbrarte a un ruido intenso que a un ruido pequeño. Y en el plano físico existe la prueba de lo que digo. Tú de pronto cerca de donde vives puede haber una sierra eléctrica y tú tienes una modorra tremenda y puedes dormirte con el zumbido que produce. Pero posiblemente a la noche te recuestas y si hay una canilla que gotea, el ruido que produce te impide dormir. ¿Y cómo puede ser si a la tarde te dormiste con el zumbido de una sierra eléctrica? Aquí sucede lo mismo, uno se acostumbra a los grandes dolores, a los grandes pesares. Y es cuando al acostumbrarte dejas de pensar un poquito, sólo un poquito, en tu persona y empiezas a ver al otro, lo percibes y notas su dolor, y apenas sientes una pequeña congoja por lo que le pasa al otro, automáticamente subes de nivel, porque dejas de pensar en tu dolor para pensar en el del otro. Interlocutor: ¿Tan así es? Radael: Sí… Interlocutor: ¿Y así fue? Radael: Sí… Interlocutor: ¿Cuánto tiempo estuvimos en la Octava Esfera? Radael: No tengo una noción temporal exacta del tiempo, pero podrían haber sido varios meses porque me pareció toda una eternidad… Interlocutor: ¿Cómo nos dimos cuenta de que pensando en el otro ascenderíamos de plano? ¿O no lo sabíamos? Radael: No me di cuenta, solamente sucedió… Cuando me acostumbré al dolor empecé a percibir a las demás almas, y a tratar de averiguar qué les pasaba, por qué se lamentaban, y sentí como una especie de congoja por el otro, y de pronto me veo en un plano más alto, el plano 2. Interlocutor: ¿Con quién nos encontramos en la Octava Esfera? Me refiero a alguien conocido… Radael: Había muchos personajes malévolos, jefes de tribus que masacraron a muchos seres… Interlocutor: ¿Y alguno conocido? Radael: Entre ellos estaba Moisés, que si no fue dicho es una exclusiva… Interlocutor: Obviamente salió del allí… Radael: Sí, por supuesto… Interlocutor: ¿Hay espíritus que están mucho tiempo en la Octava Esfera, siglos por ejemplo? Radael: Pueden estar mientras no reparen en el dolor del otro. Quiero reiterar lo que ya dijo Johnakan en una oportunidad, que el infierno bíblico del castigo eterno no existe, eso es una fantasía. Interlocutor: Eso está claro… ¿Cómodo vivíamos en la Octava Esfera los actos hostiles que habíamos cometido siendo Nerón, que fueron muchos como todos saben? Radael: Al comienzo, con el dolor tremendo que sentía no pensaba en ellos, sólo percibían el dolor de millones de seres y no me interesaba Nerón, ni Roma, ni nada, lo único que me interesaba era mi ser espiritual y me retorcía buscando la manera de salir de allí y resulta que me hundía más como si el lugar fuera un enorme pantano… Interlocutor: ¿Antes de encarnar como Nerón en qué plano estábamos? A lo mejor se dijo pero no lo recuerdo en este momento… Radael: Estábamos en el plano 4, después bajamos de nivel… Hemos recorrido todos los planos… Interlocutor: ¿En el 5º plano estuvimos? Radael: Sí, cuando fuimos creados por los elohim… Interlocutor: Tienes razón, me había olvidado de ese detalle, que el propio Ron explicó en una sesión hace algunos años… ¿Algo más para recordar de esta caída a la Octava Esfera? Radael: Le estoy desgastando enormemente las fuerzas a este receptáculo, al punto que parece como si estuviera dopado… Interlocutor: Bien, voy a apurar la sesión… Subimos al plano 2, ¿y qué sucede? Radael: Yo no me sentía compatible con el plano 2 porque veía las maldades de muchos espíritus, y con todo lo que yo había sufrido no quería saber nada con ellos… Rápidamente ascendí al plano 3… Interlocutor: ¿Y luego encarnamos? Radael: Así es… El receptáculo está con tan poca energía que balbucea… Interlocutor: ¿Lo dejamos para la próxima sesión? Radael: Correcto… Interlocutor: ¿Puede ser interesante la otra encarnación donde al desencarnar volvimos a descender a la Octava Esfera? Radael: Sí, puede ser muy interesante… Interlocutor: Entonces te convoco para la próxima… Radael: Bien, me retiro… Interlocutor: Hasta luego, entonces… UNA CUESTIÓN DE SENTIDO COMÚN ¿Existe el infierno bíblico? Estimado profesor Olguín: Según la religión Católica, el infierno es un lugar al que van quienes mueren en pecado mortal y sin arrepentirse. Además, dice que de ese lugar no se sale nunca porque el castigo es eterno. Asimismo, sostiene que en el infierno está Satanás y los demonios. Pero lo más curioso es que también afirma que el que se confiesa en vida queda libre de pecado, pero que después de muerto ya no hay más perdón de los pecados porque pasó la oportunidad. ¿Qué opina el Grupo Elron de estos dogmas de la Iglesia? Federica L. RESPUESTA Apreciada Federica: Me voy a extender un poco en la respuesta para quede definitivamente claro que las teorías que proclama la religión Católica no pasan de ser puros desaciertos. Cuando los espíritus desencarnan pueden llevar una carga o no, de acuerdo a lo que hicieron estando en el plano físico, o sea, mientras estuvieron encarnados. A esa carga la podemos llamar karma. No tomemos ese karma como una culpa a pagar, sino como una lección a aprender. Los actos que ese espíritu encarnado realizó generaron una reacción... ¡provocada por él mismo! Por lo tanto, desechemos premios o castigos en el karma, ya que es solo una consecuencia de dichos actos. Como el universo es un espejo, todo lo que haga cada persona, le generará algo recíproco... si fue altruista, la vibración de su espíritu será más sutil y, al desencarnar, podrá elevarse de nivel espiritual. pero si su comportamiento en vida dejó mucho que desear, se acarreará una lección kármica que tendrá que revertir. Y al mismo tiempo, su parte espiritual vibrará en una sintonía más baja y podrá descender de nivel vibratorio. Todo está relegado a lo que la persona hizo en vida y la vibración consiguiente estará en sintonía con su conducta. Entonces, al desencarnar, vamos a vibrar espiritualmente de acuerdo a como actuamos en la última encarnación. Por lo tanto, cuánto más nos dediquemos a prestar Servicio a los demás y gozar en consecuencia, más elevados estaremos a nivel espiritual. Pero no es cierto que si la persona cometió desaciertos, al desencarnar en una vibración densa, ya no tendrá oportunidad de reparar su error, ya que puede cooperar desde el plano espiritual ayudando a otras entidades similares o bien, volviendo a encarnar para intentar nuevamente su Elevación interna. Hablemos ahora de los planos espirituales o niveles de vibración. Los Maestros de Luz nos han enseñado que los espíritus del Error están en los niveles espirituales 2 y 3. Aclaro que en el nivel 1 se encuentra el plano físico. El nivel 4 es un nivel de Maestría, es un plano donde moran los espíritus Maestros. En este plano los espíritus ya no tienen un ego que los domine, ese apego ha sido erradicado, cosa que no sucede en los planos inferiores, porque como el ego todavía ejerce su poder, hace caer a los espíritus que allí habitan en varios tipos de tentaciones. Los espíritus del Error de los planos 2 y 3 pueden no tener apetencias físicas como nosotros −riquezas, deseos, etc.−, pero hay otro tipo de tentaciones: las del poder, por ejemplo. Así, se forman legiones de espíritus para someter a legiones de otros espíritus, solamente por el poder en sí. Y hay una batalla tremenda en esos planos. Esas batallas son mentales, donde cada grupo espiritual busca someter a otros grupos, tratando de manipular sus "conceptos", lo que para los que habitamos el plano físico sería pensamientos. En el plano 4, donde se ha superado por completo ese estado de ansias de poder, ya no hay ego que manipule, y las entidades que allí moran se dedican a Servir, orientando a espíritus de planos inferiores o bien a personas encarnadas que viven en confusión comunicándose con su "cuerpo causal". En la 5ª vibración, que es un plano de Luz, los espíritus que allí habitan transmiten su empatía a aquellos que están pasando por momentos agobiantes... incluso sufren al ver el sufrimiento de ellos. Porque en los planos de Luz no se sufre por uno, sino por el otro. Tal es el desapego que allí se practica. Hay pruebas de esto en el propio plano físico, ya que siempre hubo seres encarnados que han compartido el sufrimiento del otro. El Maestro Jesús es el gran ejemplo de lo que digo, ya que vivió para enseñar a los demás el camino del Amor y se compadeció de los necesitados. Además, era tal su desapego, que cuando estuvo cuarenta días en el desierto fue tentado por espíritus del Error que le decían: “¡Tienes todo el poder, tienes todas las posibilidades, puedes someter a otros con tu verborragia, puedes llegar a dominar a esta gente! ¿Qué esperas para hacerlo?”. Y Jesús dijo: - “No, porque yo vine a Servir, yo no vine a quitar”. Y venció, no solo a su propio ego, sino también la tentación de los espíritus del Error y de los demonios. La tradición dice que le ofrecían riquezas, pero los espíritus saben que la mayor tentación es el poder... y eso fue lo que le ofrecieron. Jesús dijo no. Y venció su ego, que es el manipulador más grande que todos los seres encarnados tenemos. El ego no es solamente egocentrismo, no es envolverse en vanidad o soberbia. Hay otros roles menos conocidos, como la susceptibilidad. Porque aquellos que se sienten ofendidos, deben pensar que no están ofendiendo a su espíritu, sino al rol que el ego le está haciendo ejercer en ese momento. Si a una persona la critican como terapeuta, como maestra, como ser humano, como padre, como compañera, etc. están ofendiendo sus roles, no su espíritu. Si dicen que como madre esa persona deja mucho que desear, y ella "recoge el guante", están ofendiendo su rol de madre. No están ofendiendo a su espíritu, porque su espíritu no es madre, ni hermana, ni ningún otro rol. Los roles son puestos por el entorno al encarnar y el ego se apodera de ellos para hacerlos imprescindibles. Hay dos planos por debajo de nosotros, el plano -1 y el plano -2, que son planos más densos. Pero que por lo que podríamos llamar una “jugarreta dimensional”, no los podemos visualizar. En dichos planos hay incluso más sufrimiento que en el plano físico. Y la pregunta es: ¿Por qué en esos planos hay tanto sufrimiento? La respuesta está en qué conducta tuvieron los espíritus que habitan en esos planos densos. Tengan en cuenta que hay espíritus que tienen tanta crueldad, que encarnan una y otra vez, y no terminan de revertir sus lecciones kármicas… No hay un Dios que los castigue… ¡es el propio espíritu el que elige su destino posterior de acuerdo a los actos de su última encarnación. Porque el espíritu vibrará en relación a su conducta... cuanto más haya hecho por su prójimo, más sutilmente vibrará y ascenderá de nivel. También puede suceder lo opuesto... supongamos que hay un espíritu en el plano 4, en el plano de Maestría, y se deja tentar por el ego. Ese espíritu comenzará a vibrar de una manera más densa. Su Luz empalidecerá y automáticamente descenderá de nivel. Nadie lo echa de ese nivel, nadie lo manda a otro nivel más bajo, no hay castigo. Un espíritu puede subir o bajar de nivel de acuerdo a su propia conducta. Y esto ya estaba dicho hace dos mil años en la Biblia, pero muchas palabras fueron sacadas de ella en el año 325, por una confabulación que organizó el emperador Constantino en el Concilio de Nicea. También sacaron versículos donde Jesús hablaba de la reencarnación. Sucede que en aquel entonces a las autoridades no les convenía que la gente supiera que nuestra propia conducta podía elevarnos. Ese ocultamiento de que cada uno podría salir por sí mismo, es decir, sin ningún intermediario, constituía una forma astuta de someter y manipular a los feligreses. Volviendo a los niveles de vibración: Decíamos que hay entidades espirituales que encarnan, pero no terminan de resolver sus lecciones kármicas. Así, empalidecen su "Luz" y siguen bajando de nivel vibratorio. Al final, pueden densificar tanto su espíritu que al desencarnar automáticamente bajan al plano -1. ¿Qué hay en el plano -1? Una absoluta soledad. Cada espíritu que mora en dicho plano no se puede comunicar con otra entidad espiritual de ninguna forma. Le está vedada toda comunicación conceptual ni puede tampoco contactarse telepáticamente. Y su visualización −porque los espíritus visualizan, aunque de manera distinta que los encarnados− está también limitada. Por lo tanto, en el plano -1 las entidades espirituales quedan totalmente aisladas. Pueden desplazarse, nada se los impide... pero siguen en medio de la nada... Ahora bien, la pregunta clave es si quedan en la vibración -1 definitivamente… ¡En absoluto! Quedan solamente hasta que reconocen que otros espíritus pueden estar en su misma situación. Y al dejar de pensar s í mismos, automáticamente se elevan de nivel. De no ser así, pueden estar allí por tiempo ilimitado en esa vibración llamada el plano de la soledad. Uno puede razonar que si dicho plano es tan aterrador, no puede existir nada peor... y sin embargo lo hay. Es el plano -2. El plano -2 es lo que los católicos ortodoxos llaman “el infierno”. Pero en esa vibración tan densa no hay fuego, tampoco castigo eterno ni demonios con tridentes... el sufrimiento va más allá de eso… Dicho plano es conocido como "La Octava Esfera". Y ésta es la explicación: Cada mundo supralumínico envuelve al más bajo. Vamos a suponer que cada uno tiene una forma esférica. El plano 2 envuelve al plano 1, porque es un plano superior de Luz. El plano 3 lo envuelve al 2 y así sucesivamente todos los planos. Resumiendo, entonces, está el plano -2 y el -1; y luego el 1 (el plano físico), el 2, el 3, el 4 y el 5. Estos siete planos son los planos o niveles espirituales, es decir, donde moran los espíritus, y luego sigue el 6, que es el plano angélico. En este plano están las entidades angélicas. Todos los ángeles, arcángeles, serafines, querubines, tronos, potestades, principados, están en el plano 6. Entonces, hay ocho planos en el mundo espiritual y angélico. Son ocho esferas envolventes y las más sutiles envuelven a las más densas. A la esfera más densa, la que corresponde al plano -2, se le llama precisamente “La Octava Esfera”, a la que en algunos libros filosóficos se la sindica como el fin del mago negro, porque el mal se desintegraba y los espíritus negativos que la habitaban de desintegraban en el cosmos. Pensar algo así sería como negar la Misericordia Divina. Todo se transmuta, todo se transforma. Al plano -2 descienden solamente los espíritus de extrema crueldad y dicho plano no tiene relación con el plano -1. Los espíritus se comunican perfectamente, pero con el agravante de que su sensibilidad se agiganta al extremo. Su telepatía es absolutamente abierta, sin poder aislarse entre ellos... y entonces cada espíritu puede sentir el dolor del otro... y el de todos los demás. No importa la cantidad de espíritus que moren en el plano -2. Cada uno de ellos va a sentir como suyo el dolor de todos los demás. Su sufrimiento no es a nivel físico, sino a nivel anímico, conceptual. Y ese sufrimiento les invade, les corroe internamente... su dolor conceptual es tan intenso que aun pudiendo comunicarse, no escuchan el lamento telepático de los demás espíritus. Cada uno está en su mundo de dolor. Nada más importa... Ahora bien, ¿Cómo pueden entonces liberarse de esa vibración que perfora sutilmente los sentidos? Cuando aprenden la lección del desapego. Cuando reparan que el otro "también" sufre. Y aprenden entonces la importancia del sufrimiento del otro, dejando por un momento de lado el propio sufrimiento. Y ese espíritu deja automáticamente la Octava Esfera, que las religiones tradicionales llaman "el infierno". Y obviamente, es un plano donde no hay castigo eterno. Esta creencia no es más que otro de los tantos disparates de las religiones tradicionales. Es importante reiterar que ningún espíritu es enviado allí por la fuerza, ya que desciende de nivel de vibración por su propia gravitación, de acuerdo a su comportamiento: cuanto mayor fue su crueldad en el plano físico, mayor será su densidad espiritual... Si las entidades se elevan de nivel es porque sus actos altruistas predominaron en ellas y su vibración se hizo más sutil. Y si descienden de plano es porque el ego, ese gran manipulador, las transforma en seres tan egocéntricos, que su conducta se vuelve hostil, agravándose cada vez más. Pero como se dijo antes, dentro suyo tienen la< respuesta para elevarse de vibración, por lo tanto hablar de "fuego Eterno" también sería negar la Misericordia Divina. El plano -2 es también un plano de aprendizaje, como lo es cada uno de los planos. Eso es lo importante. La Redención también es una Alternativa que brinda el Absoluto. Por último, cuando las religiones hablan del infierno, siempre nombran a Luzbel. Aclaro que Luzbel, cuyo nombre significa “Portador de la Luz”, era una entidad angélica y es de suma importancia destacar su rol. Tiene un papel preponderante en la Evolución espiritual de los seres encarnados, puesto que el Absoluto lo eligió para tentar al ser humano y así fortalecer su resolución espiritual. Lo acompañaron 72 ángeles voluntarios, a los que se les borró la memoria por Misericordia Divina, para evitar que sufrieran por empatía al ver el dolor que la tentación causaba al ser encarnado. Y de esa manera se transformaron en los llamados “demonio”. Luzbel mantuvo su memoria intacta y fue viendo a través de los milenios cómo los hombres sucumbían a las tentaciones, haciendo casi infinito su sufrimiento. Pero lo soportaba por su incondicional Amor a Dios. Luzbel es conocido como Lucifer, el “Príncipe de los demonios”. La tradición dejó de verlo como lo que en realidad es, una entidad de Luz que ayuda a crecer espiritualmente al ser encarnado, para considerarlo como un ser maligno que corrompe el espíritu. Hay que tener una gran fortaleza interior para vencer a las tentaciones y sobreponerse al lastre del ego. El Maestro Jesús salió airoso de la prueba y Luzbel vivió una gran satisfacción por ello, aunque a muchos todavía les cueste entender esa emoción. Un saludo cordial. Jorge Olguín. Nota: Transcribo seguidamente la sesión 4/6/97, incluida en el libro "El Cielo responde”, que completará mis explicaciones. SESIÓN DEL 4/6/97 Médium: Jorge R. Olguín Interlocutor: Horacio Velmont Entidad que se presentó a dialogar: Maestro Jesús (Logos Solar). Interlocutor: Estamos listos para recibir los mensajes... Maestro Jesús: Gozoso de estar nuevamente con ustedes. Soy Ieshu ben Josef, para ustedes, el Maestro Jesús. Interlocutor: Lo saludo, Maestro, y escucho su mensaje. Maestro Jesús: Vine expresamente para efectuar algunas aclaraciones necesarias con respecto a los niveles vibracionales. Hay seis planos espirituales de vibración, en positivo, empezando por el nivel 1, que es el de los seres encarnados, es decir, el nivel físico. Siguen los niveles espirituales 2 y 3, que son planos del Error, el plano 4, que es un nivel de Maestría, y el plano 5, donde moran los espíritus de máxima Luz. El plano 6 pertenece al mundo angélico. Este plano, en realidad, no está por encima del plano 5, pero dando un ejemplo terrenal: un delfín y un elefante conviven en el mismo plano, pero en distinto hábitat. Además, hay dos niveles inferiores al plano físico: El nivel –1, que es una vibración donde el espíritu está completamente aislado y el nivel –2, donde cada espíritu comparte el dolor de todos los demás espíritus que habitan en ese plano. Esa vibración tan densa es llamada también la Octava Esfera. Aparte, existe el nivel vibracional 7, donde habitan las Energías Divinas y el nivel vibracional 8, de los elohim o “dioses menores”. En vida, estando encarnado, hace casi dos mil años, la Energía Divina que me comunicó con mi Padre era el Cristo, en ese entonces el Logos Solar. Hay mucha mala información cuando dicen que el Cristo era el Logos Planetario, pues ese cargo lo tenía entonces el eloah Jehová. El Cristo era Logos Solar y estaba en aquel entonces a cargo de todo el sistema planetario. El Logos Dimensional era la Energía Divina Abraxas. El eloah Jehová, cuyo nivel de vibración era el 8º, envió una parte de su "todo" al plano 4º para poder facilitar su comunicación con los seres encarnados. Así fue como se comunicó telepáticamente con Moisés. Lamentablemente, el ser humano no tenía otra forma de comunicación espiritual y confundió a este eloah con el Padre. Como agravante, Jehová tuvo muchísimas desviaciones de conducta e incurrió en actitudes despóticas con los seres encarnados, rozando a veces los límites de la crueldad. Interlocutor: ¿Fue bajado de nivel? Maestro Jesús: No, en los planos espirituales no hay alguien encargado de subir o de bajar de nivel de vibración a los que se portan bien o mal. Las propias entidades pueden ascender o descender, de acuerdo a su comportamiento, pues éste las vuelve más sutiles o más densas. En el caso de un eloah, como pertenece al plano 8º, no puede bajar de nivel. Pero al no ayudar a la humanidad a elevarse espiritualmente en dos mil años, esta sola circunstancia ya es bastante retroceso en una entidad como Jehová... Interlocutor: Maestro... ¿qué pasó con Usted cuando desencarnó? Maestro Jesús: Cuando desencarné le pedí con todo mi Amor al Padre que me permitiera descender a la Octava Esfera para compartir el dolor de las entidades que habitaban ese nivel y aliviar su sufrimiento. Inmediatamente después fui al nivel 4º de Maestría y me fue comunicado el nombramiento como nuevo Logos Planetario. Mil años después de desencarnar, tuve la dicha de ascender a la 5º vibración y fui nombrado Logos Solar. A su vez, la Energía Divina, el Cristo, pasó a ser el nuevo Logos Dimensional en lugar de Abraxas. Interlocutor: ¿Cuál es la función de un Logos Dimensional? Maestro Jesús: El Logos dimensional, no solamente orienta el destino de todos los sistema estelares de esta galaxia, sino también de los sistemas estelares de todas las galaxias del universo físico. Y también puede comunicarse con los demás Logos dimensionales que habitan los 22 universos paralelos. Los Logos dimensionales son, además, Mensajeros directos del Altísimo. Otra errónea información es que cierta parte del cristianismo ortodoxo, llamado Catolicismo, dice que yo soy un integrante de la “Trinidad”. ¡Nada más equivocado! Además de que no existe ninguna Trinidad, soy un hijo del Absoluto, como todas las personas que moran en cualquier mundo. Interlocutor: Maestro, ¿por qué se comenta que al desencarnar descendió al infierno? Maestro Jesús: Se comenta que descendí a ese inventado infierno porque, como dije antes, pedí bajar a la Octava esfera, la vibración –2. Sepan que ese plano es el sitio más denso de la Creación, donde moran los espíritus que tienen una extrema crueldad. Allí pueden palpar el dolor de los otros espíritus y cada uno lo vive como propio. Es un estado de gran agobio, hasta que cada entidad entiende que todos sufren por igual y aprenden a compartir ese dolor. Sepan que ningún espíritu es igual a otro. Por el libre albedrío que otorga el Padre, cada espíritu puede optar por servir, amar, compartir o vivir para sus semejantes. También puede elegir someter, dominar, absorber, confundir, dañar o vivir de los otros espíritus. Aquel que vive del otro, aquel que somete al otro, que se sumerge en equivocaciones permanentes, en error, en maldad, puede bajar a la Octava Esfera. Pero también hay una equivocación en esto. Se pensaba que la Octava Esfera era un centro dimensional energético tan negativo, que el espíritu cruel que llegaba allí, se desintegraba con la energía cósmica. No es real, porque el espíritu es inmortal, no muere. Y aparte, el Padre jamás permitiría que se destruyera ninguna vida. El mal se transmuta, no se destruye. Interlocutor: Entonces... ¿La Octava Esfera no es el fin del mago negro? Maestro Jesús: Es la transmutación del mago negro. No hay destrucción ni fuego eterno. Cuando yo pedí ir a la Octava esfera era porque necesitaba vivir las experiencias de aquellos que sufrían. Interlocutor: Ahora entiendo por qué se escribió: "...Y descendió a los infiernos”… ¿Cuál fue su actividad allí, Maestro? Maestro Jesús: Calmé pesares, cerré heridas, di consuelo, pero estaban tan ciegos —espiritualmente— que no escuchaban ni tomaban conciencia de lo que les transmitía. Me tenté y traté de seguirles brindando esas perlas, contradiciendo lo que les había dicho a mis seguidores, al ver tanto dolor. Después reflexioné y pensé que solamente la Misericordia Divina de mi Padre puede llegar a inducirlos a que se eleven lentamente y dejen de retorcerse en la agonía. Interlocutor: Está clarísimo, Maestro. Maestro Jesús: Otro de los errores de concepto es creer que cuanto más alto es el nivel de vibración, menos se sufre. Es todo lo contrario. Pero, obviamente, en los planos de Luz no se sufre por equivocaciones propias, sino por los errores ajenos, por las equivocaciones de los seres que están en las vibraciones densas, queriendo manipular a otros seres de su misma vibración para su propio beneficio. En el nivel 5º de vibración espiritual tenemos mucha tarea. Se vive para Servir, con muchas entidades que sienten que la meta es compartir, que disfrutan el ver felices a otros, que gozan con la alegría de los demás… Pero no todo es dicha. También se sufre por el dolor de aquellos que les domina el ego. Penamos por aquellos que sólo piensan en dominar. Sabemos que el sufrimiento no es para siempre. Ya fue dictado a este receptáculo que habrá una gran comunión con el Padre, sin perder la individualidad, para poder gozar en El. Y así será. Los dejo y estoy con vosotros, siempre. Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias por los mensajes. ¿Alguna entidad más desea dar una orientación? Johnakan: Les habla Johnakan Ur-el. Ratifico las palabras de mi amado Maestro y agrego: Cuando se sufre en los planos de Luz se sufre por empatía. Envolvemos con nuestro Rayo al espíritu del Error que se halla en crisis y tratamos de consolarlo. No siempre lo logramos, pues hay espíritus que se rebelan por soberbia y no permiten ser ayudados. Eso mismo sucede también en el plano físico. Hay muchas personas que creen poseer la verdad absoluta y no escuchan ninguna orientación. Otras directamente tienen mala intención y, guiadas por el ego, hacen una crítica destructiva contra aquellos que sólo buscan servir. Hay todavía mucho por hacer, pero no solamente transmitiendo la Palabra, sino mediante la Obra. Porque la palabra sin la acción es estéril, es como la flor sin aroma. Es necesario que todo lo que se proyecte, se lleve después a cabo. Nada se podrá lograr sin sacrificio, pero sabemos que el sendero del Bien es un camino con espinas. Nunca rehuyan un compromiso, nunca dejen de responder a un pedido de ayuda. Tampoco ignoren la palabra dada, porque el honor es primordial. No dejen nunca de adquirir conocimiento, porque cuanto más conocimiento tengan, más van a poder transmitirlo a los otros. Y nunca mezquinen lo que sepan, porque el conocimiento que no se da se pudre dentro de la persona mezquina. El compartir también es Servicio. Con todo mi amor se despide de ustedes Johnakan Ur-el. Interlocutor: Hasta luego, Johnakan, y gracias. Hay algunas sesiones sobre la octava esfera en esta página. También se tocó el tema en la sesión del 21/10/07 Ver una sesión de contacto con Luzbel en esta página. Consulta recibida Hola, qué tal profesor. Dear friend: El mundo espiritual y angélico consta de un plano físico, cinco planos espirituales positivos y dos planos negativos. Los mismos se representan en forma de esferas envolventes, donde la mayor contiene a la siguiente y así sucesivamente. En total, contando el plano angélico, son 8 planos o esferas. Un abrazo. Horacio
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