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Rezar, ¿sirve de algo?
Grupo Elron

 

Los espíritus del Error están siempre al acecho para producir alucinaciones en las personas que rezan, especialmente en aquellas cuyo decodificador mental está deteriorado, para hacerles creer que las visiones son celestiales. Más información en "Espíritus del error"

 

MERCADERES DEL TEMPLO

Los únicos que se benefician con las plegarias son los jerarcas de la iglesia, pero con el dinero que le sacan a los ingenuos feligreses… Más información en "Los mercaderes del templo"

 

El predicador Luis Palau es uno de los adalides de la falacia religiosa del “pedid y recibiréis” (“pedid por mi intermedio”, claro está). Las plegarias, de la misma forma que los pedidos anotados en el “Mapa de la fortuna”, son simples expresiones de deseos que no pasan de allí. En la realidad, de los millones que piden, solamente algunos, y por pura coincidencia (porque el plano físico es azar), obtienen lo que piden.

 

Una de las peores lacras de la humanidad la constituyen, sin duda alguna, los tele-evangelistas, porque trafican con el dolor ajeno erigiéndose en los intermediarios ante Dios.  Son aquellos a los que se refirió el Maestro Jesús cuando dijo que vendrían lobos rapaces que hablarían en su nombre. Engañan y también son engañados, porque los eventuales alivios o curaciones que se producen en los fieles se debe al “efecto placebo” y no a su intermediación. Más información en "Teleevangelistas"

 

FRAUDE DESDE LA FE

El efecto placebo siempre está presente en todas las reuniones evangelistas y de cualquier otro culto donde se invoque a Dios para que haga curaciones milagrosas. Más información en "El efecto placebo"

 

HORACIO VELMONT

Rezar a Dios para que nos conceda algo parte del absurdo de considerar que el Absoluto, en primer lugar, es un sádico que necesita que le supliquen para conceder algo; en segundo lugar, de suponer que ignora soberanamente lo que queremos o necesitamos, y por último, creer que podemos ablandarlo con nuestras oraciones…

JORGE OLGUÍN

El espíritu, antes de encarnar, elige el planeta, el lugar y la familia en la que nacerá, y también planea las vicisitudes que tendrá que pasar para aprender las lecciones pendientes (karma). Después, cuando está encarnado, al no recordar el propósito de la encarnación, pretende rezarle a Dios para que lo libre de su sufrimiento o para que libere a otros del sufrimiento que también decidieron libremente padecer…


 

Enlace a la página (Genciencia.com)

Rezar no cura, confirmado

VelSid

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Cuántas veces hemos podido ver como el rezo se ha utilizado para lograr la recuperación de una persona enferma, se le pide a un “Ser Superior” que interceda por la persona afectada. No sirve de nada, rezar no cura, así lo ha confirmado la fundación estadounidense John Templeton, dedicada al estudio de la espiritualidad, llegándose a gastar hasta 2,5 millones de dólares en el estudio del poder curativo de la oración.

Por mucho que se rece no hay mejoría alguna, son palabras en silencio que no ayudan a contrarrestar la enfermedad del aquejado. La seguridad es la actuación médica, la ciencia, los avances, pero para nada las oraciones. La investigación de esta fundación ha sido publicada en la revista American Heart Journal, sus conclusiones merecen nuestra atención.

Según éstas es incluso perjudicial para el paciente, el efecto psicológico está bien claro, ver que están rezando por tí hace pensar en la gravedad de la enfermedad y como consecuencia aumenta su estrés. El estudio indica que incluso los pacientes que sabían que se estaba rezando por ellos experimentaban más complicaciones.

El papel beneficioso de la espiritualidad ha sido durante años motivo de debate, llegándose a publicar hasta seis trabajos sobre este tema. Según dicen, este último trabajo es el más riguroso de todos ellos, han querido comprobar qué función desempeñan los rezos ajenos ante una enfermedad.

Esta fundación utilizó a 1.800 pacientes de seis hospitales diferentes e hizo tres grupos de enfermos, en uno de los grupos nadie rezaba por ellos, en otro se rezaba por los pacientes y ellos eran conscientes de esto y finalmente, un grupo en el que se rezaba por ellos pero los pacientes no lo sabían.

Quienes rezaron fueron congregaciones católicas y protestantes, los investigadores les dieron total libertad, eso sí, en los rezos debían pedir una exitosa operación y una recuperación rápida sin problemas. Los rezos eran dirigidos a los nombres facilitados por los investigadores junto a la primera inicial del enfermo en cuestión.

Los datos son bastante clarificadores, no se aprecio ningún beneficio atribuible a los rezos, el 59 % de los enfermos que sabían que se rezaba por ellos incluso experimentaron alguna pequeña complicación. Como habíamos dicho antes, si un enfermo sabe que rezan por él, siempre puede temer lo peor y por tanto se origina un mayor estrés y una mayor ansiedad.

De todas maneras no hay unanimidad, aún faltan más estudios que demuestren si es bueno que un determinado paciente sepa que están rezando por él.

Pudiera parecer que esta investigación sólo produce un gasto inútil, pero en realidad un estudio de estas características puede esclarecer un concepto que todavía mueve a millones de personas. Determinar si el rezo es o no beneficioso quizás ayudaría a dejar de perder el tiempo en plegarias inutiles que no conllevan a nada. Claro que este ultimo apuente es nuestra opinión ya que no creemos en las virtudes de los rezos.

Más información | El Mundo
Más información | American Heart Journal

 

 

SÓLO EXPRESIONES DE DESEOS

 

¿Tienen algún valor el mapa de la fortuna o las plegarias?

Estimado profesor Velmont: ¿Existe alguna forma de potenciar el mapa de la fortuna para conseguir lo que uno desea? Le aclaro que yo lo utilizo mucho y algunos de los deseos, al cabo de un tiempo, los consigo. También me gustaría saber cómo se puede aumentar la posibilidad de obtener los pedidos mediante la oración.   

Rita M.

 

RESPUESTA

Apreciada Rita: Antes de contestarte, y para quienes no lo conocen, el Mapa de la fortuna, llamado también de infinidad de maneras, “Mapa de la riqueza”, “Mapa de la abundancia”, “Mapa de la prosperidad”, etc., es un sistema que supuestamente sirve para conseguir deseos con solo anotarlos o decretarlos.

Su valor, en realidad, es casi nulo, porque son simplemente meras expresiones de deseos de remoto cumplimiento.

El hecho de que consigas algunos los pedidos, en algunos casos no es más que una simple coincidencia, porque el plano físico es azar, y en otros casos se debe a que pones tanto empeño en la petición que intuitivamente con el pensamiento haces foco y mueves energías y entonces llegas a conseguir algo.

Pero esto es algo tan excepcional que no valida el sistema.

De más está decir que si una persona desea un automóvil y anota el deseo en el mapa de la fortuna y luego se moviliza para conseguirlo, es probable que el deseo se le cumpla, pero no por haberlo pedido sino por haberse movilizado en esa dirección.

El Mapa de la fortuna es similar a las plegarias. Aquí, en la Argentina, todos los años miles de fieles van a la Iglesia de San Cayetano a pedirle al Santo que les consiga trabajo.

Suponte que de dos millones de personas que piden, diez consigan trabajo. ¿No habla esto en contra de este tipo de pedidos?

Si fuera al contrario, es decir, diez no consiguen nada y un millón novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa lo consiguen, entonces sí sería válida la plegaria.

El mapa de la fortuna o las plegarias, te reitero, no son más que meras expresiones de deseos y, per se, no tienen ninguna fuerza de cumplimiento. Las cosas no llueven del cielo con solo decretarlas. En todas estas cosas tiene que imperar el sentido común.

Para concluir te aclaro que no estoy en contra de los pedidos, sino de los que comercian con la credulidad de la gente.

Si deseas algo, simplemente pídelo elevando tu pensamiento todo lo que puedas y eso es todo lo que se necesita. Como dijera Eón en una oportunidad (El Cielo responde II), pedir “suma puntos”. Pero nada de ritos, nada de rezos, nada de sacrificios inútiles o tontos.

Y por sobre todas las cosas, obra en pos del cumplimiento de tu deseo si es posible hacerlo.  Aquí es válido aquello de “ayúdate que yo te ayudaré”.

Bienvenida al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

 

¿Sirven la fe y las cadenas de oraciones para que se cumplan pedidos?

Estimado profesor Velmont: Me he interesado mucho en su ideología, pues considero que satisfacen en gran medida los cuestionamientos que todo “espíritu inquieto” que busca un camino a la espiritualidad, posee. He leído la I y II parte de El Cielo Responde y actualmente estoy empezando la III. Sin embargo durante la lectura, me han surgido nuevos cuestionamientos, algo que considero normal. Uno de ellos y que me ha causado cierta confusión es aquel referente a la fe.

En la II parte de El Cielo Responde, se afirma que las oraciones o las “peticiones” de algún favor en particular no necesariamente llegarán a cumplirse, ya que el karma o el libre albedrío podrían impedirlo.

Sin embargo, hoy en día se habla mucho de la fe como materializadora de deseos, y estas no son meras palabras, pues miles de casos a nivel mundial prueban lo dicho, a través de milagrosas curaciones o situaciones “imposibles” que han sido superadas.

Incluso médicos de todo el mundo fomentan cadenas de oraciones por sus pacientes ya que han podido comprobar los efectos de éstas.

Ahora mi pregunta radica en saber si acaso la fe es la manifestación mental del libre albedrío o aquellos favores son coincidenciales? En resumen, ¿cuál es su criterio acerca de la fe como medio para lograr que algo se haga realidad?

Carlos A. G.

 

RESPUESTA

Apreciado Carlos: En estas cosas hay que tener mucho sentido común. Haz la siguiente prueba: compra un cuaderno de tapa verde y pégale en la tapa una figura del Maestro Jesús y de la Virgen y anota durante un tiempo los pedidos que quieres que se te cumplan. Luego fíjate en los que se te han cumplido y quedarás asombrado al ver cómo muchos de los pedidos que anotaste se cumplieron.

Entonces, tú, entusiasmado, seguramente deducirás que cualquiera que compre un cuaderno de tapa verde y le pegue en la tapa una figura del Maestro Jesús y de la Virgen y anota durante un tiempo los pedidos que quiere que se le cumplan, al cabo de un tiempo se le cumplirán.

Bien. La gente hace lo que tú le dices y comprueba que es cierto. ¿Pero por qué se cumplieron?

Por varios factores: 1) la mayoría porque el plano físico es azar y muchos pedidos se cumplieron por puro azar; 2) excepcionalmente porque algún ángel o espíritu de Luz se compadeció de ti y de alguna manera te dio una mano (porque no existía ningún impedimento karmático o de otra índole); 3) excepcionalmente porque el propio Absoluto hizo lugar a tu pedido (también porque no existía ningún impedimento karmático o de otra índole)...

¿Cuál es en realidad la verdad de todo esto? La verdad es que lo mismo hubiera sucedido si lo anotan en un cuaderno de tapa roja y le pegan en la tapa una foto de Bush y al lado una de Bin Laden, o si en lugar de anotarlo en un cuaderno lo escriben en la pared del baño o si en lugar de escribirlo se reúnen unas cuantas personas, se toman de la mano (o de los pies, si quieren) y hacen los pedidos en voz alta y los graban con un grabador (y también si no lo graban)... ¿Captas la idea?

El punto clave es éste: Se hacen cadenas de oraciones para que se cure la persona X y la persona X se cura. ¿Quién es tan necio como para afirmar con certeza que la curación sobrevino por esas cadenas de oraciones? Porque para tener esa certeza sería necesario saber que sin esas cadenas de oraciones no se hubiera curado, ¡y esta averiguación es imposible!

El hombre siempre ha hecho deducciones erróneas de este tipo y establecido relaciones de causa a efecto cuando en realidad no había ninguna relación de causa a efecto.

Esto sucede a menudo no sólo con las oraciones sino también con las terapias, en las que el paciente y el propio terapeuta consideran que la cura ha sobrevenido por dicha terapia y resulta que sobrevino por cualquier otra causa.

Todos los rituales salvajes tienen origen en una errónea relación de causa a efecto.

Éstas disparatadas interpretaciones aún perduran y es la razón, precisamente, de que aún perdure el Psicoanálisis, que es una terapia totalmente ineficaz, porque el mismo alivio se logra con un buen amigo que escuche nuestras cuitas y nos valide con una palmadita en la espalda (y es mucho más barato). Hay muchos estudios estadísticos realizados al respecto.

Las oraciones, las plegarias y los ritos para conseguir cosas, de cualquier manera que se hagan, no son más que mitos… ¡aunque se cumplan!

Las cosas no suceden así. Y por supuesto, la fe no tiene nada que ver porque no influye para nada en el cumplimiento de los pedidos, el azar sí.

Si uno desea algo, basta elevar el pensamiento al hacer el pedido. Cualquier otra cosa que se haga fuera de esto es superfluo. Si el pedido está disponible, se cumplirá. Si no está disponible, no se cumplirá.

Incluso lo que necesitamos podemos obtenerlo sin siquiera pedirlo. Lo que ocurre es que “el pedido suma puntos”. Y esto lo dijo el propio Eón, que de esto debe saber algo…

Es cierto que muchos Maestros han hablado de la fuerza de la fe, y de que la fe mueve montañas, pero lamentablemente en estos casos estoy más de acuerdo con Mao Tse Tung (aunque solamente en esto) cuando decía: “La fe moverá montañas, pero con dinamita es más fácil”.

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

 

SESIÓN DEL 13/7/04

 

Médium: Jorge Olguín.

Interlocutor: Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

 

 

Interlocutor: En este momento recuerdo que Jesús preconizaba “pedid y recibiréis” e incluso al parecer agregaba “creed que ya lo habéis recibido”. ¿Qué era esto en realidad?

Ron Hubbard: El Maestro, en esa época, de alguna manera jugaba con la expresión de deseos y la autosugestión de las personas. Lo hacía con todo el amor del mundo, pero, si uno lo tendría que analizar fríamente −y esto no es mío sino que me lo está dictando el propio Johnakan− hasta le podría haber originado karma al propio Jesús.

Interlocutor: No entiendo…

Ron Hubbard: Claro, porque el Maestro, de alguna manera, estaba insinuándoles que podían conseguir cosas con sólo pedirlas y sabemos que no es así. Jesús lo hacía, como dije, con todo amor, y era tanta la fe que tenían sus seguidores que muchas veces sus pedidos se cumplían.

Interlocutor: En definitiva, las cosas no se obtienen con sólo pedirlas sino con el obrar…

Ron Hubbard: Claro, esto lo dijimos muchas veces… De lo contrario caeríamos en la superchería. Nada es mágico… No siempre se logran las cosas, ni en el plano físico ni en el plano espiritual. A veces, es tanto el deseo que tenemos de lograr que esa persona a la que en su cuerpo causal les estamos transmitiendo una sana ambición, altruismo, misericordia, y vemos que esa persona no levanta, pues nosotros también nos frustramos, pero no es una frustración desde el ego sino del amor impersonal que sentimos por ese ser encarnado que tratamos de encausar. 

Interlocutor: Bueno, creo que este punto está aclarado…