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Los ángeles |
(incluye técnica para contacto con los ángeles y el yo superior o thetán)Los ángeles
EL MUNDO ANGELICO
Es importante aclarar que los ángeles no son espíritus. Son entidades de Luz que moran en el 6º plano de vibración supraenergética y cumplen distintas funciones, siempre para servicio del ser humano. No sólo son mensajeros divinos, como el amado Arcángel Gabriel. También hay ángeles protectores que tratan de evitar accidentes u otras desgracias, salvo que la persona tuviera que vivir determinado incidente por karmas pendientes. Los ángeles actúan tanto en el nivel material como en los niveles espirituales donde hagan falta. Su vibración tan elevada está en concordancia con su amor, por eso los ángeles se abstienen de emitir juicios... y gozan haciendo servicio. Los seres encarnados visualizan a los ángeles proyectando sobre ellos las características humanas. Ven la imagen angélica de acuerdo a sus necesidades. La persona protectora puede ver a un bebé con alitas. Aquel que se refugia en la soledad, quizás vea a un ángel con figura humana adulta y, aunque los ángeles no tienen sexo, pueden llegar a visualizar a una mujer o a un varón, según las expectativas del subconsciente. La verdadera imagen angélica no tiene nada que ver con un ser antropomórfico sino con una luz. Aquel que tenga el don de la mediumnidad vidente, podrá visualizar un trazo de luz, una línea o un punto brillante, generalmente en tonos blancuzcos. Entonces sabrá que estará viendo un ángel. Algunos estudiosos describen a los ángeles como pulsaciones lumínicas, pero no de la luz visible que todos conocen, sino de una luz que surca el universo supraenergético y mora en el 6º nivel de vibración espiritual. De los que están en contacto con el ser humano hay cuatro que son más conocidos: los arcángeles serafines Gabriel, Miguel, Rafael y Uriel. Existe una jerarquía angelical que está formada por nueve cualidades: Serafines, Querubines, Tronos, Dominaciones, Potencias, Virtudes, Principados, Arcángeles y Ángeles. Cada cualidad está conducida por un Príncipe, al cual acompañan ocho ángeles. El Príncipe de los Serafines es Metatrón, que en hebreo significa “Rey de los Ángeles”. Otra traducción sería “El que ocupa el trono vecino al trono de Dios”. Su energía es tan sutil que roza la energía de los elohim o dioses menores. Aun estando en el 6º nivel de vibración supraenergética, tiene el don de comunicarse en forma periódica con las Energías Divinas del 7º nivel. Dirige con amor a la mayoría de los seres espirituales, siempre en beneficio de todos los espíritus en evolución. Muchos investigadores lo confunden con Kether, el Primer Sephirah. El príncipe de los Querubines es Raziel, que en hebreo significa “Secreto de Dios”. Esta entidad de amor orienta espiritualmente a todas las criaturas que se sienten desamparadas. El príncipe de los Tronos es Tsaphkiel, que en hebreo quiere decir “Ángel de la noche”. Otra denominación es Auriel. Éste ángel ayuda a los seres encarnados a encontrar su camino espiritual. El príncipe de las Dominaciones es Tsadkiel, del hebreo “Fuego de Dios”. Su función es ayudar a aquellos seres que se encuentran faltos de ánimo para emprender una tarea altruista. También se lo conoce como Uriel, el Arcángel de la Salvación. Fue quien condujo a Téraj, a su hijo Abraham y a su nuera Saray fuera de la ciudad de Ur, hacia Jarán, en Canaán. Uriel se ocupa de ayudar a las personas a organizar su vida, tanto laboral como afectiva. El príncipe de las potencias es Camal, que en el idioma hebreo es “Socorro y fuerza de Dios”. Influencia en los espíritus en evolución para que, a través de la unión con otros seres, encuentren la fuerza para salir adelante. El Príncipe de las Virtudes es Raphael, o sea, “El Ángel que Cura”. También se escribe Rafael. Está a cargo de remediar los males espirituales, armonizando con su amor a cada ser que se sienta abatido. En el Libro de Tobías se lo describe como un ángel misericordioso, que cura a Tobit, padre de Tobías; libera a Sarra del influjo maléfico de Asmodeo, un espíritu del error, y la entrega como mujer al joven Tobías, de quien es fiel compañero de viaje en la ruta a Ragués de Media. Rafael actúa también sobre los problemas psicosomáticos. El príncipe de los Principados es Haniel, que en hebreo quiere decir “Gloria o gracia de Dios”. Este ángel trata de orientar a todos los espíritus del error. También apuntala en la parte afectiva a los seres encarnados en el plano físico. El príncipe de los Arcángeles es Miguel, del hebreo Micael, que significa “Quién es como Dios”. Cuando la evolución espiritual recién comenzaba, este ángel era el paladín en la lucha contra el mal. Actualmente, es el arcángel de la Paz. Al invocarlo, se le pide que trabaje por la armonía y la confraternidad entre todos los seres encarnados. Algunos estudiosos de la Cábala lo llegaron a confundir con Metatrón. El príncipe de los Ángeles es Gabriel, del hebreo Gebher y su traducción es “La humanidad de Dios”. Su misión es recordarle a todos los seres vivos que El Padre los ama y que jamás van a estar desamparados. Cuando se lo invoca se le debe pedir por la unión de todos los hombres y que equilibre las emociones de aquellos que son muy impulsivos. Los mahometanos sostienen que Gabriel le dictó el Corán a Mahoma. En la Biblia está escrito que el amado Gabriel le anunció a María el nacimiento del Maestro Jesús. Hay que destacar la labor de Rehael, el Séptimo Ángel de las Potencias. Su tarea es proteger a los seres encarnados que están en Misión, de todas las influencias negativas que entorpezcan dicha misión, sea de sanación espiritual o de difusión de la Palabra Divina. Al hablar de las entidades angélicas es de suma importancia destacar el rol de Luzbel, cuyo nombre significa “Portador de la Luz”. Tiene un papel preponderante en la evolución espiritual de los seres encarnados, puesto que El Absoluto lo eligió para tentar al ser humano y así fortalecer su resolución espiritual. Lo acompañaron 72 ángeles voluntarios, a los que se les borró la memoria por Misericordia Divina y de esa manera fue como se formaron los llamados Demonios. Luzbel mantuvo su memoria intacta y fue viendo a través de los milenios cómo los hombres sucumbían a las tentaciones, haciendo casi infinito su sufrimiento. Pero lo soportaba por su incondicional amor a Dios. Luzbel es conocido como Lúcifer, el Príncipe de los demonios. La tradición dejó de verlo como una entidad de Luz que ayuda a crecer espiritualmente al ser encarnado, sino que lo compara con un ser maligno que corrompe el espíritu. Hay que tener una gran fortaleza interior para vencer a las tentaciones y sobreponerse al lastre del ego. El Maestro Jesús salió airoso de la prueba y Luzbel vivió una gran satisfacción por ello, aunque a muchos todavía les cueste entender esa emoción. El Absoluto es La Sabiduría y no todos los seres pueden llegar a entender Su discernimiento. Uno de los ángeles más importantes y que muy pocos tienen en cuenta es el Ángel de la Tierra. Así como la Tierra tiene un Logos Planetario, también tiene un Ángel que la protege, junto con todos los seres que la habitan. Es como un Ángel de la Guarda, pero a nivel planetario. Su nombre es Geanel y está en la cualidad de los Tronos. (Otra denominación es Gaianel).
Extraído de “El Cielo responde”. CONCEPTOS ERRÓNEOS
Muchas personas tienen un concepto erróneo de las entidades angélicas, no sólo en cuanto a su forma, sino en cuanto a su comportamiento y carácter. La vez pasada vino una paciente a mi consulta. La señora poseía conocimientos de los temas esotéricos, pues tenía un grupo espiritual. La función de ese grupo era, aparentemente, "limpiar" lugares densos, sacando de allí a los espíritus del error y a los demonios que pudiese haber. Me contó que fueron a "limpiar" un galpón abandonado, perteneciente a una fábrica. Los dueños querían ponerlo en condiciones y volverlo a habilitar, pero como eran muy superticiosos, querían primero librarlo de todas las presencias maléficas. Este grupo llegó hasta allí y los más decididos abrieron el portón. Adentro, visualizaron dos angelitos con forma de bebés. Esos pequeños seres estaban completamente aterrados, debido a las presencias nefastas que había en el lugar. Le dije sonriendo a la señora que las entidades del error o los demonios que allí había se burlaron del grupo. Primero: Los ángeles son seres de Luz y se visualizan como trazos. Aquellos que los ven con forma humana, sea como bebés o como seres adultos esbeltos, los visualizan así por una necesidad propia. Segundo: Así como nosotros, que estamos en el plano físico 1, no podemos visualizar a los seres más sutiles, salvo que tengamos el don de la mediumnidad, tampoco los demonios y los espíritus del error los pueden ver. Ellos también están en planos más densos, por lo tanto, tampoco pueden coexistir en el mismo hábitat. Razonando eso, sabremos que no tienen cómo interactuar con los seres angélicos y menos dañarlos. Por lo tanto, nunca un ángel tendría miedo de un ser demoníaco. Y aunque pudieran convivir en un mismo plano, los ángeles tienen tan alta dosis de amor que, con tal de apagar la ira de los demonios, se prestarían a sufrir si con eso lograran transmutar el mal inherente de esos seres de las sombras. La señora me preguntó: - Entonces... ¿Qué vimos? - y me miró intrigada - Vieron entidades oscuras - le respondí - fingiendo estar aterradas para trasmitirles ese terror a ustedes. Se burlaron de ustedes, aprovechándose de sus escasos conocimientos del tema. Mi paciente continuó su relato y me dijo que al terminar el supuesto exorcismo en el galpón, visualizaron una batalla campal entre ángeles y demonios, y dejando las cosas que trajeron (platitos, velas, incienso, etc.) huyeron del lugar sin terminar de "limpiarlo". Le reiteré lo anterior: Jamás podría luchar un ángel con un demonio por dos razones: 1) Los seres angélicos dan Luz a través del Amor. No cabe en ellos el más mínimo pensamiento de agresión. 2) Están en distintos planos de vibración. No pueden interactuar ángeles y demonios. Y le terminé contando que una vez me estaba por anotar en un curso, dictado por un matrimonio que hacía mediumnidad y se contactaba con el Arcángel Miguel, que era quien "dictaba" los Mensajes de aprendizaje. El señor me dijo: - Trate de no faltar a las clases porque si Miguel se enoja, baja con la espada flamígera y castiga a los que no cumplen sus reglas - Obviamente, no fui a dicho curso, pues supe al instante que no sabían nada del tema. Los ángeles no se enojan, son Amor. Los ángeles no castigan, son Misericordia. Los ángeles no ponen reglas, son Servicio. Si el ser humano encarnado empieza a conocer el carácter dulce de los ángeles, aprenderá a amarlos. Ellos son alegría y solo sufren cuando nos ven sufrir a nosotros. No saben lo que es el odio, pues viven para Amar. Podemos llegar a ellos, viviendo para amar y en función de Servicio, pues esa es la única manera de elevarnos. Depende de cada uno de nosotros.
EL KARMA EN LOS ÁNGELES
El plano físico es como un inmenso pozo gravitatorio. Las entidades espirituales que encarnan están sujetas a los vaivenes de dicho plano: el ego actúa en forma nefasta, haciendo que el ser encarnado protagonice distintos roles de dramatización. El apego desmesurado puede llegar a transformar a la persona en un ser egocéntrico. Su cuerpo de deseos se verá expuesto a diversas tentaciones egoicas y tanto los espíritus del error, los demonios, como las energías lúdicas, aprovechan esa brecha para manipular al ser humano y así sumirlo en conductas negativas, entorpeciendo su Evolución. Los ángeles no están exentos de caer en las mismas circunstancias, pues al encarnar en la Misión que fuese, su memoria es automáticamente borrada por el velo akáshico. Recuerden que en el plano 1º no hay garantías de nada. Aquellos que encarnan (ángeles o espíritus) pueden volver a equivocarse.
LA SANACIÓN ENERGÉTICA Según la teoría del biofísico francés Régis Duthail, la materia que nos rodea no es más que la imagen relieve de una realidad fundamental hecha únicamente de ondas de frecuencias. Esto significa que la materia está formada por las mismas ondas del mundo espiritual, pero con una vibración más densa. Les adjunto un ejercicio mental para poder contactarnos con los ángeles: Les agrego una técnica explicando como un Sanador, por intermedio de su ángel, puede llegar a estabilizar el desequilibrio áurico que produce trastornos físicos en la persona. ¿Cómo puede hacer un sanador para protegerse diariamente y antes de hacer imposición de manos? El secreto (que no es tal) es “envolverse en Amor”. Información complementaria sobre el contacto con el Yo superior en esta página Médium: Jorge Olguín Interlocutor: Misael Godoy Entidad presentada: Ángel Karimel Se definió como un ángel que encarna bastante para aprender para poder servir mejor. La mayoría de las veces los ángeles encarnan en femenino por su sensibilidad. También sufren roles de ego. Su 10% tiene un buen contacto con él, aunque tiene un exceso de sensibilidad del que pueden derivar consecuencias diversas. No es garantía el plano del 90% para tener buenos resultados en una encarnación. Relató una vida en Grecia donde luchó para salvar del fundamentalismo de unas religiosas a unos niños, pero como no consiguió nada se generó diversos engramas y roles principalmente de víctima, aunque ya está aprendiendo a no generárselos. Habló de los guías de los ángeles, los subplanos y tipos de ángeles, los objetivos de servicio.
Interlocutor: En esta hora de la mañana acá presentes, ¿se encuentra alguna entidad a través de este receptáculo? ¿Eres el Thetán de Cristina o alguna otra entidad?
Entidad: Soy su yo superior. Mi nombre es Karimel, estoy en el plano 6.2, soy una entidad angélica que ha sido creada en misión de brindar orientación a los seres encarnados a través de los tiempos.
Es tan gratificante ser guía angélico como desde nuestro plano estar en misión de orientar. Nosotros como entidades angélicas debatimos amorosamente que rol va a cumplir cada uno de nosotros. No se nombran por mayoría, por la gran cantidad de seres angélicos que hay en el universo suprafísico; simplemente se debate quién quiere ser guardián angélico del ser que encarne o directamente servir a otros indefinidamente.
En mi caso yo elegí encarnar en distintas oportunidades aprendiendo lo que es la vida física, absorbiendo sus vivencias, buscando compartir con otros seres encarnados dichas, alegrías, pesares, todo como aprendizaje, porque todo aprendizaje es válido para luego poder servir.
Pero nosotros como entidades angélicas también tenemos un guía angélico que puede ser -copiándome del lenguaje físico- un compañero nuestro.
No siempre cuando estamos encarnados como 10% prestamos atención a dicho ángel guardián o a un espíritu de luz guía, porque imbuidos en nuestro ego no prestamos atención a nada ni a nadie.
La mayoría de los seres angélicos encarnan en rol femenino porque somos sensibles y tratamos de potenciar esa sensibilidad, no estando algunos Maestros del plano 5º de acuerdo, pues ellos asumen como Maestros de Luz que la sensibilidad no abreva muchas veces del sentimiento, que es amor puro, sino de la emoción, que es rol egoico. Y lo reconozco.
No os dejéis guiar por aquellos escritos que dicen que los ángeles son perfectos. Tenemos más debilidades muchas veces que los propios Maestros de Luz del plano 5º porque si bien estamos en la misma vibración pero con distinto timbre tonal poseemos roles del ego muchas veces debido justamente a nuestra misma sensibilidad.
Mi parte encarnada como femenina es muy sensible, es absolutamente sensible pero tiene un don: Que se puede comunicar conmigo sin hacer ningún ejercicio. Se contacta asiduamente como se puede contactar con una persona del plano físico, lo único que tiene que hacer -y lo voy a expresar en palabras terrenales para que me entendáis- es como cuando tenéis una radio de onda corta y con la clavija se busca afinarla para captar bien la sintonía de onda. En este caso lo que tiene que hacer -porque tiene un buen decodificador- es mentalmente afinar su decodificador para que capte mis orientaciones; porque hasta me llega a visualizar, hasta me llega a pensar en sueños oníricos, y en sueños oníricos la llevo de la mano conceptual y recorremos lugares para que aprenda, para que siga creciendo, para que sea cada vez mejor persona, pero no mejor persona por el hecho de trascender egoicamente, sino para tender una mano a otros como yo tiendo manos conceptuales a otros desde mi plano 6º.
Lo más importante de todo y por la misma sensibilidad que a veces yo le transmito -no a propósito obviamente sino porque estamos conectados- es la ansiedad, la misma ansiedad que le transmite la sensibilidad. Si bien sensibilidad y ansiedad son cosas distintas, la misma sensibilidad transforma esa ansiedad en estados de nervios a veces imperceptibles que pueden hacer erosión en su parte física causando estados de alergia, problemas de esófago, problemas estomacales y hasta de laringe. Es todo emocional. Algo que el medico seguramente podrá detectar, o no. Pero no se revierte con un medicamento alopático.
Hay que saber calibrar -para que me entendáis- las emociones, la sensibilidad, porque a veces esa sensibilidad, cuando se excede puede llegar a obnubilar y si obnubila la persona deja de ser útil. Y nuestra misión -que es servir a los demás de la manera que creamos más conveniente con las fuerzas que tengamos-, deja de ser, deja de tener sentido, porque mi 10% puede llegar incluso hasta a enfermarse y así no puede atender a nadie.
Claro que cada ser encarnado tiene dudas sea de mi plano o sea del plano 2. En el plano físico sois todos iguales. Maestros, alumnos, son todos iguales. Con las mismas carencias y algunos con otras virtudes. No es garantía alguna -para nada- estar en un plano 6. No es garantía estar en un plano 5 porque la entidad encarnada no tiene ninguna memoria reencarnativa y puede caer en tentaciones, en roles de ego, arrastrar engramas como arrastro en mi caso, y puede caer y puede jalarme a mí hacia abajo a planos más densos como 10% encarnado. Porque la diferencia de las entidades angélicas a las entidades espirituales es que si hay algún acto hostil en alguna vida solamente desciende de nivel de vibración este 10% que cometió el acto hostil a diferencia del espíritu que desciende en su totalidad.
Recuerdo una vida pasada en Grecia, también encarné como femenina, trataba de ser feliz, trataba de ayudar pero era absolutamente sensible. Había un poblado en el Mediterráneo con niños muy, muy carenciados que estaban a resguardo de una entidad religiosa pero que era una entidad demasiado fundamentalista y si bien a los niños no les faltaba alimento, les faltaba amor, mucho amor. Los manejaban con rectitud creándoles complejos de culpa, hablándoles de castigos, tomándolos como perversos cuando los niños inocentemente exploraban su propio cuerpo, como hace todo niño. Esas perversas mujeres que estaban a cargo los condenaban y los niños sin saber de qué eran acusados creándoles engramas, haciéndoles culposos. Me enfrenté a las personas a cargo espetándoles en su rostro el desprecio que sentía por ellas por tener en su mente una religión mal entendida creyendo que el camino a Dios era mediante el sufrimiento, explicándoles -sembrando en campo yermo- que el verdadero camino no iba por ese lado.
Obvio que no fui escuchada. Obvio que no me entendieron mis palabras. Obvio que en todo el poblado se supo de mi rebelión y como en ese lugar todos o casi todos tenían una mentalidad de copia, como lo que los jerarcas decían era ley, en su palabra yo era la rara, la que hablaba del amor, la que hablaba de que Dios no perdona porque no condena. Yo era la extraña, la que fui expulsada del lugar, la que se sintió incompetente para ayudar a esos niños, la que quiso extender sus brazos pero no pudo, la que lloro lágrimas amargas, a la que se le implantó engramas de desprotección, de soledad, porque no le permitieron ayudar, porque la dejaron sola, porque la dejaron de lado y en esa encarnación caí en rol del ego porque me sentí víctima y dejé en esos momentos de pensar en los niños a los quería ayudar pensando en ese momento en mi dolor, de que me desterraron, de que quedé aislada y empecé con el "Pobre de mí". Era obvio de todas maneras que aún estando con la mente clara no hubiera podido hacer nada por esos niños desvalidos mentalmente porque no tenía las fuerzas para ello ni el poder. Pero el hecho de que me cogió un rol del ego haciendo de víctima, de alguna manera densificó mi 10%.
Me dejé estar. El rol de víctima muchas veces es tan pernicioso que la persona se autocastiga creyendo que ha sido además para aprender: "Mira lo que me pasa, esto que yo hago es para que tú sufras". El ego nos obnubila, nos ciega, no nos deja dar cuenta que al resto del poblado le interesaba nada mi persona ni lo que me pasara, si yo era una molestia. O sea que me dejé estar, me dejé desfallecer para nada. Y cuando desencarné tuve que aprender la lección amorosa de que así no es el servicio, de que no se puede ir de cabeza contra la roca porque la roca es más dura que nuestra cabeza física, de que no podemos luchar en una pequeña barcaza contra la tempestad porque vamos a zozobrar.
Y algunos ángeles me dijeron: "El servicio tiene que ser con inteligencia, el servicio tiene que ser con compasión, pero la compasión tiene que ser equilibrada porque si tú te desesperas con impulsos y sensibilidad, dejas de pensar en el otro para pensar en ti y no haces ningún servicio ni por los demás ni por tu propio ser encarnado.
Y aprendí la lección. Y hoy todavía volviendo a encarnar -obviamente hay muchas encarnaciones entre medio, entre Grecia y el presente- todavía sigo aprendiendo esa lección de que el servicio tiene que ser con inteligencia, con sabiduría, sin desesperarnos, no estar sensibles por cualquier cosa insignificante porque ya no sería sensibilidad; sería sensiblería, que es la sensibilidad que atrae y eso no le sirve al otro para nada. Y el que luego muestra esas supuestas culpas a nivel somático muchas veces es el cuerpo.
Le trasmito a mi 10% armonía. No quiero, no deseo que deje de ser sensible, ni yo como 90% quiero dejar de serlo. La sensibilidad es una virtud pero con equilibrio porque sino trae aprensión y luego sufre la parte física encarnada en función de desarmonías y las desarmonías áuricas se transforman luego en desarmonías somáticas a nivel de pruritos, alergias en faringe, problemas de esófago y problemas emocionales. Y no le servimos a nadie. Eso es lo que quería comentar querido hermano.
Interlocutor: Karimel, bueno, no es necesario hacer la mayoría de las consultas salvo dos, me gustaría saber tanto a mí como a tu 10% sobre tu guía. Cuál es el nombre de tu guía y en qué vibración se encuentra.
Entidad: Tengo mi guía espiritual, Duriel. Es un ser de color bermellón -como lo veríais vosotros en el plano físico- aunque los colores en realidad son vibraciones tonales, para que me entendáis. Está en el plano 5.5 y el otro compañero angélico es Ramarael, del plano 6.3. Si bien nosotros como entidades suprafísicas no amamos a nivel personal como vosotros en el plano físico, de alguna manera y salvando las distancias o tal vez por ese pequeño ego que tenemos los ángeles, le amo de manera personal como compañero de servicio y que tan útiles hemos sido en cientos, en miles de oportunidades.
Interlocutor: Querido Karimel, bueno, así los nombro a todos los 90% incluyendo los Maestros también que son 100% en planos de luz. Dice tu 10%: ¿Cómo podría ayudarte a ti como 90% para poder evolucionar juntos de la mejor forma posible?
Entidad: Yo diría -y haciendo una pequeña chanza- que mi 10% entiende que yo tengo su mismo carácter -por decirlo de alguna manera- que es al revés. Yo de alguna manera tengo que ayudar a mí 10% a que nos compenetremos, porque me capta, tiene que calibrar su decodificador. Mi 10% sabe, como fémina, que la tomo conceptualmente de la mano y la llevo a recorrer lugares como me expresé hace pequeñito tiempo atrás. Simplemente debe dejarse fluir, simplemente debe saber que yo estoy, soy yo quien debo transmitirle esas sintonías para que me capte con más precisión y no de manera borrosa porque muchas veces ha llegado a ver hasta mi trazo de consciencia energética. Es eso.
Interlocutor: Bueno, salvando un poco las distancias, que tu 10% haga buena letra en la medida de sus posibilidades, eso sería también un rédito y una ayuda para ti como 90%, ¿no es cierto?
Entidad: Totalmente. Así es.
Interlocutor: Aprovechando la oportunidad, ya para terminar porque a lo mejor quieres retirarte querido Karimel, tengo una duda, no la dije ayer porque sería agobiante para el receptáculo. Sabemos que existe un plano 6. ¿Cierto? Sabemos que hay subniveles. ¿Los subniveles en concordancia con qué categorías angelicales? Me explico: ángel, arcángel, querubín, serafín, potencialidades, tronos, etcétera, etcétera.
Entidad: Los ángeles no tenemos categorías. Somos entidades que fluimos. Porque aparte, la misma palabra como la entendéis vosotros "categorías", representaría "escalafones" y eso, sin ningún desprecio, por favor, lo dejo para la parte física. Aquí somos todos iguales. Fluimos en una vibración superior cuanto más útiles somos. Los seis planos de esta vibración ni siquiera son por mayor o menor servicio, es por mayor discernimiento de poder orientar a otras entidades angélicas que han errado el camino cometiendo actos hostiles. Seguramente un ángel de un plano 6.7 puede orientar de una manera más atinada que un 6.2 o tal vez no; porque nosotros directamente en el plano suprafísico al no estar pendientes o esclavos del lenguaje nos es mucho más fácil expresar el concepto. El concepto tanto de los espíritus como de nosotros, las entidades angélicas, lo explicamos de una manera inconfundible. Es como si a ti, yo encarnada como fémina, sin hablarte te señalo una manzana roja. Tú no precisas que yo te diga que es una manzana; la visualizas, la captas en décimas de segundo. Nosotros en décimas de segundo podemos transmitir un concepto orientativo a quien lo precisa y ese otro ángel lo capta en décimas de segundo. Que luego en su interior procese todo ello, debido a engramas, debido a roles del ego, seguramente le llevará su tiempo. Pero por eso digo que lo de las categorías son necesidades del plano físico para visualizar a los ángeles de distinta manera. No existen entidades angélicas con espadas, porque la espada es una herramienta -porque no me gusta la palabra "arma"- física. Nosotros no guerreamos, no existen ángeles guerreros; todos los ángeles somos orientativos, todos los ángeles somos conciliadores, misericordiosos y no se nos puede visualizar desde los planos inferiores. El único que puede visualizar a una entidad angélica es un Maestro del plano 5º. Entonces aquellas fantasías vuestras, donde un demonio combate con un ángel, son ficción porque no nos captan.
Interlocutor: Entiendo, querido Karimel. Pero entonces ¿por qué ángel, arcángel, querubín, serafín, potencialidades, tronos? ¿Es por un asunto que se dio a través del tiempo o los mismos ángeles que han transmitido por diferentes médiums aquellos conceptos con esos nombres para que los diferenciaran? ¿Por qué esos nombres? ¿Por qué esas categorías? ¿Cuál es la diferencia entre un ángel y un trono o una potencialidad?
Entidad: No hay ninguna diferencia. Es todo debilidad del ser humano encarnado que le da una virtud a un trono, que le da una virtud a un arcángel, que le da una virtud a un serafín.
Interlocutor: O sea, estamos hablando de la necesidad de creer en algo, ¿o no?
Entidad: Y la necesidad de diferenciar y la necesidad de dar nombres porque nosotros en realidad no tenemos nombres como tampoco tiene nombre una entidad espiritual; el nombre es para vosotros. Nosotros nos reconocemos en vibración así como los insectos se tocan con sus antenitas, así como algunos mamíferos se reconocen por el olfato. Nos reconocemos por nuestra tonalidad. El nombre es para vosotros.
Todos somos virtuosos en mayor o menor medida que nuestro ego nos permita. El resto es para vosotros. No existe espada; ni siquiera espada mental en nuestro mundo. No guerreamos, no echamos a nadie del supuesto cielo porque no existe el cielo. Existe la vibración suprafísica. No somos quién para echar a alguien. Es como en el mundo espiritual; por su propia gravitación densa, egoica, la entidad baja de vibración. Nadie echa ni nadie puede hacer subir. No hay encargado de una puerta que te abran. Eso es algo mítico por la necesidad del ser humano de creer en algo. No existe tampoco un paraíso excepto un plano de luz donde se goza por ayudar al otro. Pero tenemos tanta necesidad en el plano físico de recibir recompensas que lo que luego se dan cuenta es que la recompensa la tienen frente a sus ojos: el amar al otro. Pero el mismo ego busca otro tipo de recompensa: el premio. El premio es abrazarse con el otro, es saber que uno ama y es amado, pero no amado por necesidad egoica; ser valorado.
Gracias. Hasta todo momento.
Interlocutor: Hasta todo momento Karimel y te damos gracias a ti.
Médium: Jorge Olguín Interlocutor: Misael Godoy Entidad presentada: Ángel Kremel Explicó que los ángeles pueden tener roles de ego incluso en su plano. Habló del servicio y de diversos temas relacionados con los ángeles como el tener al 10% en un plano bajo, del espacio en los planos suprafísicos, del limbo, de la inestabilidad emocional de muchos ángeles.
Interlocutor: … ángel que está en un plano angelical, que es el sexto, su nombre como 10% es Viviana y bueno, aprovecharé de hacer unas consultas y a ver cómo está este Thetán.
Interlocutor: Me gustaría saber si en estos momentos se encuentra Kremel acá con nosotros.
Entidad: Estoy aquí, como flotando. Cada receptáculo es distinto para traducir mis conceptos al lenguaje hablado. Así como aquel traductor de idiomas traduce el libro de un autor de una manera, otro traductor lo hace de otra; con más énfasis, con menos énfasis, con distintas oraciones que pueden relatar sucesos similares. Eso es lo que sucede cuando se canaliza a través de distintos receptáculos. Lo importante es entender que en nuestro plano tenemos una desventaja -si se le puede llamar así- con respecto al plano 5 que es el plano de máxima luz, el único plano de luz del mundo espiritual, porque el plano 4 es un plano Maestro. En el plano 5 no hay cabida al ego, sí hay cabida a los engramas. En el plano 6 hay cabida a los engramas porque arrastramos engramas de vidas pasadas cuando encarnamos y muchas veces también llevamos a nuestro plano roles del ego.
Obviamente pasa que a veces cuando tenemos una lección kármica pendiente ese 10% que encarnó queda en un plano más bajo hasta aprender su lección kármica. Lo más importante es que las entidades angélicas estando encarnados somos tan vulnerables, tan vulnerables como cualquier entidad espiritual. No nos diferenciamos absolutamente en nada, igual decodificador, igual concepto, iguales roles del ego, iguales engramas; nos diferenciamos únicamente en que la esencia que nos anima vibra en un nivel más sutil. En nuestra vibración siempre fuimos conocidos debido a aquellos libros históricos que nos pintaban más cerca de Dios cuando en realidad hasta las partículas más densas tienen a Dios dentro suyo.
Aclarado esto me quedo con la tranquilidad de haber difundido el concepto. Está más cerca de Dios aquel que es más útil, en el plano que sea. Pero los conceptos sirven únicamente para poder movilizarnos como entidades que somos. No nos priva de caer, no nos priva de equivocarnos porque lo hacemos permanentemente en cualquiera de los planos.
Estamos en el mismo nivel de vibración que el plano 5º o plano de Luz. Solamente hay una diferencia focal que ya se ha explicada en muchas oportunidades; así como en el plano físico cetáceos, acuáticos y animales terrestres respiran el mismo aire, las entidades del plano 5º nos pueden visualizar perfectamente como nosotros a ellos, simplemente que tenemos un timbre distinto como los seres del plano físico que cantan con el mismo tono de voz pero vuestro oído los distingue porque este tiene un distinto timbre a aquel. Es eso.
Por lo demás no tenemos otra ventaja. Al contrario. La desventaja es que muchas veces arrastramos roles de ego, porque nosotros no descendemos de plano, desciende únicamente el 10% que pudo haber cometido el acto hostil en la vida anterior pero no el 100% porque somos incompatibles energéticamente con otros planos espirituales por un Principio Divino. Por eso es que no descendemos. Nada más. Y como la parte que cometió el error, ese 10% está como más denso justamente por haber vivenciado hostilmente tanto él como a su entorno, puede compatibilizar con un plano espiritual más denso y ahí estar. Eso es una explicación.
Interlocutor: Kremel, tú sabes también que soy el médium Misael Godoy y tiempo atrás, mas bien el año pasado te he incorporado como también mi interlocutor Suler que es en este caso el compañero de vida de tu 10%...
Entidad: Y te agradezco el haber transmitido con mucha fidelidad mis felices conceptos. Te lo agradezco muchísimo.
Interlocutor: Kremel, primero que todo me gustaría saber, estás en el 6º plano, perfecto. ¿Pero hay algún subnivel?
Entidad: Sexto plano subnivel 2.
Interlocutor: Perfecto. Sexto plano subnivel 2. Otra cosa importante. Tu 10% siempre está en base a repasos reactivos y toma un poco la ansiedad, la impulsividad, a veces quiere que las cosas sean como un cronómetro, yo sé -obviamente, porque conozco los roles del ego- que eso no es bueno. ¿Eso conllevaría que quedara como 10% -según lo que tengo en conocimiento- después de desencarnar en planos, ¿podría pasar? en planos densos o se uniría a ti como 90% en forma automática?
Y la otra pregunta: ¿Es cierto realmente lo que se había dado a conocer anteriormente el conocimiento del Grupo Elron como el famoso limbo donde el 90% en caso de que pasara, quedar como atrapado en... no es que exista un espacio porque en los planos suprafísicos no existe espacio, pero un lugar especial donde quedan, entonces ¿qué es ese lugar? ¿Qué es eso del limbo en el plano angelical? Porque está en la página eso y quisiera saberlo. Esas son las únicas dos preguntas que te voy hacer. Primero la de tu 10% y después que tiene que ver esto del limbo y todo eso.
Entidad: El 10% puede descender de plano y no unirse a mí si comete en repetición actos hostiles. Pero mi 10% es un ser que tiene la misma virtud que tengo yo como entidad angélica no encarnada: La virtud del amor, la virtud de la comprensión, la virtud del reconocimiento, que muy pocos la tienen. No el reconocimiento de errores, el reconocimiento de gratitud hacia otros seres. Entonces dificulto -aunque no puedo leer el futuro- que descienda de nivel porque a pesar de sus roles engrámicos es elogioso su reconocimiento y su caudal de bondad.
Con respecto a la segunda pregunta, primero debo aclarar que el espacio sí existe en los planos suprafísicos porque es el lugar donde nos desplazamos. Para aquellos que no entienden, los planos suprafísicos no son un lugar, son una vibración; están aquí con vosotros, no los percibís porque vibran en una escala supralumínica y con vuestros sentidos es imposible percibirlos. Pero el plano suprafísico en cualquier nivel ocupa toda la extensión del universo conocido y no conocido. Si el universo conocido tiene mil millones de años luz el plano suprafísico también. Entonces sí existe el espacio porque por eso nos desplazamos a casi la velocidad del pensamiento Si no existiera un espacio, no habría como desplazarse. Existe, en otra vibración.
Interlocutor: Perfecto. O sea, es muy posible que yo haya planteado el término en forma errónea. En realidad no existen lugares como en el plano físico pero sí existe el espacio. ¿Es correcto?
Entidad: Si existe el espacio, existen lugares. Pero hay que ver desde tu punto de vista físico a qué le llamas lugares. O sea, no existen ciudades...
Interlocutor: A eso me refiero...
Entidad: ...porque no tenemos una forma. Somos trazos energéticos en conciencia, no precisamos de edificios porque no tenemos que guarecernos de nada. No precisamos un cobijo ni un alimento porque nos alimentamos energéticamente de la energía cósmica. Entonces, hay lugares en el mismo espacio. Es como si tú -para que tengas un ejemplo- pudieras volar y recorrieras, como tú sabes, tu atmósfera en este planeta; no estarías en un lugar porque estarías volando en el aire, pero el lugar sería todo aquello en que vuelas. Nosotros aquí no volamos, nos trasladamos instantáneamente con la intención así como vosotros intencionáis el canalizarnos. El espacio mismo es el lugar. No hay lugares físicos, ciudades. Eso es mitología más bien. Es mitología porque el ser humano encarnado precisa -por su seguridad egoica- creer que en los otros planos tienen lo mismo que en el plano físico. Es que no se precisa eso. No se precisa para nada.
En cuanto al limbo, es por buscar una palabra, es por buscar una definición; es un lugar donde aquellas personas al estar encarnadas -como 10% angélico- cometen determinado error una y otra vez, en este lugar quedan aleccionados, orientados por otras entidades angélicas de los planos 6.7, 6.8, 6.9 hasta que comprendan la equivocación que han cometido como actos hostiles en el plano físico.
Interlocutor: ¡Ah! Perfecto. Pero Kremel, ¿pero qué hacen ahí? se supone que son seres de luz, están solamente para servir y hay "un impulso de servicio" por así decirlo. Que como es nato el servicio en un ser de luz y con mayor razón en un ángel que como que fue creado para el servicio pero entonces, ¿son supervisados? pero, ¿qué les enseñan en una escuela?, ¿qué es lo que hacen en este lugar?
Entidad: No, no se les enseña en una escuela...
Interlocutor: No, es una forma de decir...
Entidad: ...aparte no es que somos supervisados. Tanto un ángel del 6.1 como del 6.9 tiene la misma vibración de amor, simplemente que un ser de 6.7, 6.8, 6.9 quizá tenga más perspectiva y pueda orientar más a ese 10% de la energía angélica que se equivocó.
Interlocutor: Pero, ¿queda inactivo en ese momento en ese lugar? ¿Qué hace el ángel?
Entidad: El 10% que está encausado en función de ser orientado tiene potestad de poder hacer lo que quiera; simplemente que se le pide por favor que recapacite. Hay una cosa muy importante: Yo en este momento estoy siendo canalizado por un receptáculo y de alguna manera -como el lenguaje es pobre y lo tengo que decir así- soy esclavo de ese lenguaje, entonces si te tuviera que relatar una historia tardaría horas del plano físico. Si tú tuvieras la posibilidad de ascender a mi plano yo podría relatarte todas las encarnaciones en un segundo de tiempo. Entonces, cuando una entidad elevada 6.7, 6.8, 6.9, a ese 10% de ángel que cometió un error porque le invadió el ego lo va a orientar quizá, tal vez, en un lapso muy corto y le envío toda esa información de conciliación y esa porción de ángel -por así llamarlo, y pido disculpas por no tener un idioma más amplio- lo digiere enseguida esa orientación de conciliación y tal vez en un lapso impensadamente corto vuelve otra vez a misionar ya sea como un 100% o vuelve otra vez a encarnar un 10%, no como si nada hubiese pasado porque la memoria de la entidad angélica al igual que la espiritual; queda 'ad eternum' hasta fundirnos con el creador.
Se trata simplemente de que ese mensaje de conciliación, de orientación, que esa partícula digiere le sirva como experiencia para no volver a cometer los errores. Pero ¿qué sucede? Nuevamente si encarnamos, no tenemos la memoria reencarnativa; por eso digo que no somos diferentes de los espíritus y tenemos la debilidad que arrastramos encima ego a nuestro plano sexto que en el plano 5 espiritual no. Por eso muchas entidades angélicas -que evidentemente conocéis pocas- a veces tienen caprichos, malestares, celos, cambios de humor; me atrevería a decir que la mayoría de las entidades angélicas -que aparte la mayoría encarna en femenina por una cuestión de comodidad- no son estables. Casi ninguna de las que visualizo son estables emocionalmente. Inamel 6.7, un ángel que encarnado está por subir al 6.8, sin embargo no es estable del todo emocionalmente en el plano físico. Y es uno de los ángeles más bellos interiormente que conozco. Inamel, 6.7. Y no es estable emocionalmente. Siento que hay otras personas femeninas cuyo Thetán es un espíritu y son mucho más estables emocionalmente. ¿Esto significa que hay una situación que desestabiliza al ángel encarnado? No. Sucede que el ángel es sensible, quizá más sensible que un espíritu y entonces al encarnar -y como generalmente encarnan en femenino- la esencia femenina a nivel hormonal es más sensible que la esencia masculina. Por lo tanto el ángel se desestabiliza. Creo que está claro, ¿no?
Interlocutor: Sí. Kremel, entonces nos sacamos la idea de que un 90% que está en el limbo está como atrapado y estático, o sea, tiene toda la libertad del mundo y simplemente es supervisado, es guiado y orientado.
Entidad: "Atrapado" sería coartar el libre albedrío. No está atrapado. Simplemente está orientado. ¿No quiere ser orientado?, no es orientado; pero tampoco puede disponer de encarnar hasta que no sea orientado pero no porque otras entidades angélicas lo fuercen, simplemente lo aconsejan como tú aconsejarías a un crío a que se oriente: "Mira, permíteme que te oriente sino no sales a jugar".
Incluso ni siquiera eso porque el libre albedrío es más amplio que eso todavía; simplemente que el ángel hace caso. No obedece: hace caso. Porque obedecer sería someterse y someterse está en contra del libre albedrío. Directamente presta atención y hace caso a la orientación, no a la orden. No se ordena, ¿se entiende? Si no se ordena, no se obedece.
Interlocutor: Perfecto. ¿Y ese limbo es algún subnivel aparte?, ¿distinto?, ¿es un subnivel más dentro de los planos angelicales?
Entidad: Es un subnivel más y es un subnivel que no tiene numeración porque en realidad la numeración es puesta para el plano físico, es un subnivel igual a los demás pero que queda ahí en aprendizaje y hay otros muchos seres angélicos que también están en aprendizaje. Pero no te imagines una cárcel espiritual o angélica. Imagínate un lugar, un remanso donde otros ángeles maestros le están dando una orientación en lo que sería un segundo de tiempo físico. Porque absorben ese conocimiento de inmediato. Algunos pueden llevarlo a cabo y otros esperan hasta digerirlo.
Interlocutor: Querido Kremel, no sé si quiere decir algo más, en realidad nos hemos nutrido bastante con los conocimientos que nos ha entregado...
Entidad: Me he sentido contento, sanamente orgulloso de poder ilustraros en lo que es el plano angélico. No hay privilegios. Hay que estar siempre atento como vosotros en el plano físico.
Interlocutor: ¿Quieres decir algunas palabras a tu 10% o te quieres retirar?
Entidad: Inmediatamente luego de decir las palabras me retiro.
Interlocutor: Perfecto.
Entidad: Simplemente decirles que todos los seres encarnados en femenino, cuando somos ángeles, somos inestables emocionalmente; porque capto a otras entidades angélicas en otras regiones que son inestables emocionalmente. Pero mira que virtud, cada ángel encarnado que yo detecto es amoroso, es noble, es confiable, es fiel, es integro, y todo es parte de un ángel.
Gracias.
Interlocutor: Gracias Kremel. Hasta todo momento.
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