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Anthony Blake desenmascarado
Grupo Elron

 

Si bien el truco del Gordo de Navidad fue exclusivamente terrenal, los espíritus del Error también estuvieron presentes con sus mañas...

 

Anthony Blake muestra el número 8103 que salió premiado en la Lotería de Navidad y que fue anotado por un cómplice, obviamente hábil ilusionista, con el viejo truco del escamoteo sin que el público se diera cuenta. El enano del cuento no tuvo nada que ver porque nunca existió. El astuto Blake puso un pedestal algo voluminoso para desviar la atención y hacer creer que el truco podría estar allí.

La mejor prueba hubiera sido que Blake adquiriera el billete que iba a salir premiado, pero no lo hizo porque él realmente no podía saber el número hasta que la bolilla premiada no saliera del bolillero. Esto es así porque el futuro no puede saberse ni siquiera en el plano espiritual, y si algún espíritu quisiera dictarle a su parte encarnada el número premiado tendría que esperar a que se sorteara.

 

 

David Copperfield hizo también algo similar el 17 de febrero de 2001 cuando “predijo” los números ganadores de la Loto 6/46 alemana (“Lotto”), incluyendo el número complementario. Si bien se trató, como el de Blake, de un truco exclusivamente terrenal, su propio Thetán también le dictó el número que había salido. Hay que destacar, aunque se peque de reiterativo, que el enriquecimiento es imposible porque el número no puede saberse de antemano como para comprar el billete, sino en el mismo momento en que sale sorteado.

 

 

 

...Y hablando del señor Blake

 

Publicado en Ciencia 15, 27/12/02

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Para los que me leen desde fuera de España, he de aclarar que el tal Blake es un señor que, antes del sorteo de la lotería de Navidad, dijo que sabía el número que iba a tocar y que para demostrarlo lo escribía en un libro. El libro se metía en la urna y... unos minutos después de que saliera el número premiado, se abría la urna y efectivamente había acertado.

Ni que decir tiene que es un truco de mago habitual de mago mentalista.

Alguien dijo que el pedestal en el que se sujetaba el libro era demasiado gordo para sujetar un libro tan pequeño y que en él -en el pedestal- se había escondido un niño o un enano y que fue él quien escribió el número.

Es posible, pero hay otras formas de hacerlo.

Blake, ante esta insinuación se enfadó y dijo que no era posible y que la teoría se caía por su propio peso.

He aquí lo que decía el Diario de Arousa:

'Anthony Blake asegura que la teoría del enano se cae por su propio peso

Agencias • Madrid

Anthony Blake, el famoso mentalista que supuestamente acertó el “Gordo” de la Lotería de Navidad varios días antes de que los niños de San Ildefonso cantasen el 8.103, ha manifestado su indignación ante las críticas que lo acusan de haber utilizado un enano para cambiar la cifra que había escrito por la correcta. En declaraciones al “El Mundo”, Anthony Blake negó la veracidad de la historia y explicó que estas elucubraciones sólo confirmaban el interés que había despertado su predicción. “Después de enterarme de esa teoría, no tengo mucho que decir, la historia del enano se cae por su propio peso”.

Los propios empleados de Antena 3 destaparon la liebre al afirmar que dentro de la peana sobre la que iba la caja de madera que contenía el libro en el que el mentalista había escrito el número se introdujo un enano durante el traslado de la urna desde el centro comercial en el que estaba ubicada hasta los estudios de la cadena.

Los dos minutos transcurridos desde que se cantó el 8.103 hasta que Mar Saura abrió la caja habrían bastado para que el enano diese el “cambiazo”.'

La Voz de Asturias lo dice de otro modo:

'EL MENTALISTA Y EL ENANO
ANGEL Falcón
27/12/2002
Cuentan que el milagro de la lotería ha acabado siendo el milagro del enano. Anthony Blake, afamado


mentalista asturiano --como su nombre indica-- apostó que su capacidad adivinatoria le permitiría conocer el número premiado con el gordo . Sería un acto sin ánimo de lucro, con el que demostraría a la humanidad su talento sin barreras. Este gesto tendría además carácter únicamente proselitista: Blake no precisa dinero, nos dice: sólo le bastaría comprar el décimo soñado. Sus objetivos son primarios: animar nuestras mentes, avivar nuestra imaginación. Loables anhelos. El mago sigue siendo pobre --que se sepa-- y a mí me admira semejante derroche de altruismo; este hombre tiene alma de ONG.

Blake soporta ahora un ataque de envidia. Le acusan de haber colocado a un enano en el pedestal de la urna. Un pedestal desproporcionado, que permitiría que un señor bajito escribiese el número y propiciase la gloria eterna de un mentalista catódico. En este mundo de listos y sablazos, de chorizos y escapistas, Anthony Blake sobresale por su candidez. Un tipo capaz de estar forrado con sus adivinaciones pero que renuncia a la riqueza por el bien de su talento, que de esta manera se democratiza y nos pertenece a todos. Parece además que cientos de personas colapsaron los teléfonos de Antena 3 para pedir consejo mentalista al muchacho del pelo canoso. Supongo que consejos gratuitos. Todo por la causa. Qué hermoso mensaje navideño, qué cara más dura.'

Lo que me sorprende es que hay un elevado número de conciudadanos que creen que es verdad que Blake acertó el número pues tienen poderes.

A mi sólo me queda despedirse a lo Trillo: ¡Manda güevos!

 

 

 

Viernes, 27 de Diciembre de 2002

Anthony Blake, el Gordo, los Enanos y los Periodistas

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Esta historia lleva unos días circulando y seguramente durará algunas semanas más. He preferido esperar unos días antes de publicar algo para ver y valorar reacciones y contra-reacciones. Como mago aficionado «en prácticas» que soy, la historia en sí no ha podido dejar de llamarme la atención. Y en Internet no ha sido fácil encontrar datos fiables ni actualizados… de modo que he hecho una recopilación de lo que he encontrado, e intentaré describir lo sucedido: antes, durante y después del ya famoso Sorteo de Navidad de 2003 y de la actuación de Anthony Blake.

Blake y el Gordo

El Mentalista (o «Mago de la Mente», como prefiere autodenominarse) Anthony Blake se enfrentó a un gran reto el pasado 22 de diciembre: adivinar el número que resultaría premiado en el Sorteo de Navidad de la Lotería Nacional española, el famoso «Gordo de Navidad».

 

Para ello preparó su espectáculo junto con Antena 3 TV: el reto se resolvería delante de las cámaras en un programa especial el mismo día del sorteo. En los preparativos, seis días antes del sorteo, delante de las cámaras, Blake escribió su predicción en la primera página interior de un libro, Tu Poder Intuitivo, del que es autor. El libro quedó guardado en una caja de madera bajo llave.

La caja la cerraban tres llaves: una guardada por Blake, otra por Mar Saura, presentadora del programa, y otra por la empresa de seguridad Securitas Direct. La caja fue a su vez fue guardada bajo una urna de cristal. La urna quedó a la vista del público en el Centro Comercial La Vaguada de Madrid, custidiada por dos vigilantes jurados durante las 24 horas. Una webcam mostraba la imagen 24h a través del web de Antena 3 TV (también estuvo activa el día del sorteo).

Durante la semana, televisiones y periódicos se hicieron eco del reto y entrevistaron a Anthony Blake:

Si no acierto el número ganador, me iré de España. No compraré el billete de el Gordo, esto no es cuestión de dinero.

Como se suele decir, le echó dos cojones.

El día del sorteo, el domingo 22 de diciembre de 2002, la urna fue trasladada a las 7.30am desde La Vaguada, en un furgón blindado, hasta el estudio de Antena 3 TV desde donde se realizaba el programa, que comenzó a las 8.30am. Se vio la llegada del furgón al plató y cómo Anthony Blake no se acercaba en ningún momento a la urna.

Comenzado el sorteo a las 8.30am, aproximadamente a las 10.27am los Niños de San Ildefonso cantaban desde el Salón de Loterías y Apuestas del Estado el premio Gordo de 2002: el número 8.103, premiado con dos millones de euros.

Minutos después, en el plató de Antena 3 (esto no lo vi en directo, sino en un resumen posterior, pero cualquier comentario sobre el programa en directo será bienvenido) la presentadora del programa, Mar Saura, recogía las tres llaves de la caja, se dirigía a la urna, abría la caja con las llaves, extraía el libro y enseñaba la predicción acertada escrita en la primera página por Anthony Blake:

(…) El número premiado con el Gordo de navidad va a ser el 8.103

 

tal cual estaba en el libro que sacaron de la urna.

Además del asombro de la presentadora y de los aplausos del público, los medios se hicieron eco del reto superado por Anthony Blake a las pocas horas:

El mentalista Anthony Blake extrajo hoy de una urna cerrada hace seis días, nada más conocerse el primer premio del Sorteo de Navidad, una papeleta en la que aparece el número 8.103, lo que supone que ha resuelto con éxito la prueba organizada por Antena 3 Televisión. [ABC, Especial Lotería Navidad, 22 de diciembre de 2002]

El Enano


Dos días después del sorteo, el martes 24 de diciembre, el diario El Mundo publicaba la noticia titulada Adivinando a Anthony Blake bajo el llamativo subtítulo «El truco de El Gordo levanta la polémica».
Anthony Blake quiso convertirse en el David Copperfield español adivinando el número premiado en el sorteo de lotería de Navidad (…) Antena 3 sospecha que el mentalista simuló acertar el ‘gordo’ valiéndose de »un enano« escondido bajo la urna (…) El equipo de producción está »sorprendido y aterrado« por la zafiedad del truco (…) Pese a que la urna estuvo vigilada por guardias de seguridad, hubo un momento propicio para el »truco«: su traslado en un furgón blindado.

El artículo firmado por Q. Alsedo y R.J. Álvarez no puede ser más zafio y malintencionado: cita vagas fuentes de Antena 3 sin dar nombres concretos, no incluye ningún comentario (le suponemos derecho de réplica) del propio Anthony Blake y se aventura, como muestra de su increíble necedad a sumergirse en las bambalinas del mundo de la magia y el ilusinismo, desvelando el «truco» (o al menos lo que los autores piensan o han oído que puede ser el «truco»). Lo peor es sin duda cómo cambian la descripción de un efecto mágico o mental por la palabra «truco» (con comillas) buscando el peor sentido peyorativo: engaño, falseda, timo… sólo les habría faltado ser así de explícitos.

Incidentalmente: el gran experto en grandes ilusiones mágicas, David Copperfield (señores periodistas, se escribe con dos pes, por cierto) hizo prácticamente lo mismo el año pasado, cuando el 17 de febrero de 2001 predijo los números ganadores de la Loto 6/49 alemana («Lotto»), incluyendo el número complementario. Cierto sector de la comunidad mágica internacional se echó encima de Copperfield cuando en declaraciones posteriores aseguró:

No ha sido un truco (…) Ha sido más bien un experimiento y un ejercicio mental. Los seres humanos sólo utilizamos el diez por ciento de nuestra capacidad mental.
A Copperfield sí que le crecieron los enanos por hacer estas afirmaciones (aparte de quedar como un tonto usando la clásica cita-memética tantas veces rebatida sobre el «uso de solamente el 10% del cerebro humano» – curiosidad: Blake ha caído en el mismo error en alguno de sus libros). La comunidad mágica no quiere en sus filas a ilusionistas que hagan creer al público que tienen «poderes», a lo Uri Geller, por las terribles implicaciones sociales que generalmente eso conlleva.

Anthony Blake no ha afirmado tener «poderes paranormales», ni que lo que hace no sean «trucos», ni haber usado sus «poderes» para adivinar el Gordo de Navidad. Su discurso es bien sencillo, como explica tras terminar sus actuaciones, y al entrar en su web:

Recuerden: Todo lo que han visto ha sido producto de su imaginación… no le den más vueltas, no tiene sentido.

A favor de la Magia


Recientemente apareció en el grupo de noticias es.rec.ilusionismo un artículo de Miguel Ángel Gallardo (Miguel pertenece Círculo Mágico de Madrid, de la Sociedad Española de Ilusionismo), titulado Aplaudiendo al Mago Anthony Blake:
La perversión mágica no está en el mago, sino en la mente de quienes no comprenden la magia (…) Hace falta ser estúpido para confundir a un mago con un estafador (…) El mago es el único profesional realmente honesto: te promete que te va a engañar, y al final resulta ser el único que cumple su palabra con integridad, y sin perjudicarte.
Finalmente, Anthony Blake ha podido comentar y rebatir en parte las «acusaciones» contra su espectáculo (declaraciones en el periódico La Nueva España):
El Mentalismo no es mi rama favorita de la Magia, aunque hay que reconocer que produce (como dice Blake) grandes reacciones entre el público. Incluso, por lo que se ve, también en algunos «periodistas» (sí: comillas / periodistas / comillas, de esos de «no dejes que la realidad te estropee una buena noticia»).

Si Anthony Blake hubiera ido de vacile como hizo Copperfield, yo mismo hubiera sido el primero en criticarle sin piedad - pero no lo ha hecho. No he leído sus libros y no puedo criticarlos. No me gustan en general los trucos de mentalismo, ni siquiera la propia palabra «mentalismo». No suelo hacer personalmente juegos de mentalismo, salvo rarísimas excepciones. Pero el mentalismo es la especialidad de Anthony Blake. Diverte y entretiene a la gente. Escribe libros sobre el tema. Y hace mentalismo en directo muy bien. Como él mismo dice, vive de lo que la mente de los demás ve. Y la suya es una profesión muy digna que merece respeto. Tras haber visto y leído sus declaraciones antes, durante y después de su actuación, tras apreciar cómo entiende la Magia y cómo plantea lo que hace, creo que se merece un nuevo aplauso y el respeto tanto del público como de los medios, los aficionados a la magia y los profesionales del mundo del ilusionismo.

 

Publicado por Alvy el 27/12/2002 —

 

 

UN TRUCO MUY BURDO

 

¿Cómo hizo Anthony Blake para acertar el número del Gordo de Navidad?

Estimado profesor Velmont: Estuve buscando en todo el material que el Grupo Elron tiene subido a la Red y no encontré el polémico caso del mago Anthony Blake que acertó la lotería. ¿Realmente fue algo tan burdo como que se valió de un enano?

Mauricio E.

 

RESPUESTA

Apreciado Mauricio: Hace tiempo que teníamos agendado consultar este tema pero lo fuimos posponiendo porque siempre surgía algo que nos parecía más importante.

Finalmente, cuando recibimos tu pregunta decidimos hacerlo, y fue importante para dejar aclarado algunos puntos en los que puede haber cierta confusión.

Te transcribo la sesión donde lo pregunté porque fue muy exhaustiva y te aclarará cualquier duda.

Bienvenido al club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

 

 

SESIÓN DEL 2/9/05

 

Médium: Jorge Olguín.

Interlocutor: Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

 

 

Interlocutor: Paso al siguiente tema, el truco del autodenominado “Mago de la mente” Anthony Blake para hacer creer al público que había acertado el número 8103 que resultaría premiado en el Sorteo de Navidad de la Lotería Nacional española de diciembre de 2002, el famoso “Gordo de Navidad”. 

Ron Hubbard: En principio que quede claro que no adivinó nada porque la adivinación no existe en el plano físico…

Interlocutor: Sí, Maestro, eso lo doy por sentado, pero muchos dicen que hubo un enano dentro del pedestal que sostenía la urna que contenía supuestamente el número que iba a salir premiado. Personalmente no creo en algo tan burdo porque hay otras formas de hacerlo…

Ron Hubbard: No, no hubo ningún enano sino un truco, un truco muy sutil pero truco al fin.

Interlocutor: ¿Concretamente cómo fue?

Ron Hubbard: Esta persona es un médium muy elevado y tiene un contacto muy fluido con su Thetán.

Interlocutor: ¿Pero él sabe que es médium y que tiene este contacto?

Ron Hubbard: No, no lo sabe, cree que es él el que tiene poderes.

Interlocutor: Ahora voy captando el asunto…

Ron Hubbard: El Thetán de Blake, que es un espíritu del Error del plano 3, pudo saber en el momento del sorteo el número que salió premiado gracias a que se lo transmitió el Thetán, también espíritu del Error, pero del plano 2, del que digitalizaba los números de la lotería.

Interlocutor: A ver si entiendo: sale el número de la lotería 8103, lo cantan los Niños de San Ildefonso desde el  Salón de Loterías y Apuestas del Estado el premio Gordo de 2002, el Thetán del empleado a cargo del bolillero se lo transmite al Thetán de Anthony Blake y éste de inmediato se lo hace saber a su 10 %... ¿Es así?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: Queda claro que el Thetán del empleado a cargo del bolillero no pudo saber el número sino después que salió sorteado… ¿Es así?

Ron Hubbard: Por supuesto.

Interlocutor: Bien, el número que salió sorteado lo recibe finalmente Anthony Blake de su Thetán, pero él cree que es una facultad de él…

Ron Hubbard: Así es, y lo reitero: sale el número premiado, en fracciones de segundo el Thetán de la persona a cargo del juego de lotería se lo transmite al Thetán de Blake y éste a su 10 %. Es algo muy sencillo.

Interlocutor: Tengo que suponer que Blake tiene una desusada capacidad mediúmnica para recibir los números que le pase su Thetán…

Ron Hubbard: Sí, así es

Interlocutor: ¿Se comunica también con seres de Luz?

Ron Hubbard: No, para nada, es demasiado egoica como para eso. Hago votos para que en el futuro cambie, pero por ahora no lo veo.

Interlocutor: Presumo desde ya que de todo esto el 10 % del empleado que estaba a cargo del bollillero no sabía nada…

Ron Hubbard: Por supuesto.

Interlocutor: Ahora bien, el Thetán del encargado del bolillero le transmite el número al Thetán de Blake…

Ron Hubbard: No, en realidad no es así…

Interlocutor: No entiendo…

Ron Hubbard: Un espíritu del plano 2 no le puede transmitir nada a un espíritu del plano 3 porque desde los planos inferiores no se pueden contactar los planos superiores. Ya sabes que desde los planos superiores se pueden percibir los planos inferiores pero no al revés.

Interlocutor: Sí, tengo bien en claro ese dato…

Ron Hubbard: Así como los espíritus del plano 3 no pueden percibir a los espíritus del plano 4, los espíritus del plano 4 no me pueden percibir a mí si yo no lo deseo.

Interlocutor: Está claro…

Ron Hubbard: Siempre de arriba se contactan para abajo.

Interlocutor: Lo entendí perfectamente…

Ron Hubbard: Quiero dejar aclarado que se trata de casos muy excepcionales porque los espíritus se manejan con conceptos y nunca dan cosas concretas, porque de lo contrario sería muy fácil para cualquier médium contactarse con su Thetán para que éste le de la primicia, por ejemplo, de un terremoto que ocurrió a miles de kilómetros. Es muy raro que puedan comunicarse con temas tan concretos.

Interlocutor: ¿Lo que usted me quiere decir es que algo como lo que hizo Blake lo podrán hacer uno o dos médium nada más?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Queda de manifiesto entonces que la razón por la cual Blake no compró el billete que iba a salir premiado es porque no pudo saber el número antes de que sea sorteado…

Ron Hubbard: Por supuesto. Reitero que la adivinación no existe.

Interlocutor: ¿Es algo parecido a lo que hizo David Copperfield, que en el año 2001 “adivinó” los números ganadores de la “Lotto” alemana?

Ron Hubbard: Sí, son juegos de Thetanes, pero que quede claro que es sólo para lucimiento egoico del 10 %, nada más.

Interlocutor: ¿Pero el Thetán de David Copperfield no está en un plano de Luz, el 4º?

Ron Hubbard: Así es, pero su 10 % es el que lo está jalando hacia abajo con todas las cosas materiales que hace.

Interlocutor: ¿En este caso el empleado a cargo bolillero también estaba en el plano 2?

Ron Hubbard: No, en este caso estaba en el plano 3. El Thetán de David se comunicó con él desde su plano 4, ya que al revés no se puede, como ya dije. Yo, desde mi plano 5º, puedo comunicarme con un espíritu del Error del plano 2, pero respeto su libre albedrío si quiere o no comunicarse conmigo. Si él no se quiere contactar yo me abstengo. Pero él no puede contactarse conmigo. Lo que puede hacer es intencionar y pedir y entonces yo me contacto. Pero no puede contactarse directamente porque no me percibe, de la misma forma que tú, desde el plano físico, no puedes percibir el plano espiritual.

Interlocutor: Está clarísimo, Maestro… ¿Por qué se prestó un espíritu de Luz como el de David Copperfield para algo así?

Ron Hubbard: Lo hizo, viendo que con eso no dañaba a nadie, para que su 10 % se quede satisfecho con ese tipo de cosas.

Interlocutor: ¿Está bien hacer algo así?

Ron Hubbard: No quiero juzgar, pero yo éticamente no lo haría.

Interlocutor: ¿David Copperfield sabía que es su propio Thetán el que le comunicaba el número premiado?

Ron Hubbard: No, para nada, creyó que es él. Vuelvo a recalcar que se trata de casos excepcionales, porque de lo contrario los lectores pueden pensar que lo puede hacer todo el mundo.

Interlocutor: Está claro… ¿Descuento entonces en forma absoluta que dentro del libro no había escrito ningún número con anticipación al sorteo?

Ron Hubbard: Descártalo totalmente.

Interlocutor: ¿Cómo hizo entonces Blake para poner el número en el libro?

Ron Hubbard: Mediante un viejo truco…

Interlocutor: ¿Descartamos en forma absoluta enanos, niños y contorsionistas dentro del pedestal?

Ron Hubbard: Por supuesto.

Interlocutor: ¿El propio Blake hizo el truco de escribir el número en el libro? Lo pregunto porque tengo entendido que nunca se acercó a la Urna…

Ron Hubbard: No, no lo hizo Blake, sino un cómplice de él. Utilizaron un doble fondo y todas esas cosas propios de la profesión de ilusionista.

Interlocutor: Por lo que me dice estoy viendo que no fue instantáneo todo este asunto…

Ron Hubbard: Pero por supuesto, eso es lo que trato de decirte. Hubo un tiempo desde que el número salió premiado hasta que Blake se lo transmitiera a su cómplice y que éste hiciera el truco de anotarlo en el libro que estaba guardado en la urna.

Interlocutor: ¿Cómo hizo Blake para transmitirle el número a su cómplice?

Ron Hubbard: Directamente con un juego de palabras acordadas. Este truco es muy viejo y se usa desde hace muchísimo tiempo, no menos de 70 años.

Interlocutor: Sí, creo que sé a qué se refiere. De acuerdo a las palabras expresadas el ilusionista puede transmitirle a su partenaire el objeto del público que tiene en la mano, cédula de identidad, incluso su número, billeteras y su contenido, etc.

Ron Hubbard: Correcto, son palabras clave como “anda”, “dile”, “vamos”, “pronto”, “rápido”, etc., cada una significando un determinado objeto o un determinado número.

Interlocutor: ¿El cómplice era una persona cualquiera o alguien avezado en estos trucos?

Ron Hubbard: No, era un profesional del ilusionismo de primera categoría. 

Interlocutor: ¿Y como hizo para escribirlo?

Ron Hubbard: Lo hicieron con un aparato especial de magia. No es ningún misterio porque lo usan todos los que se dedican a estas cosas, y lo hacen constantemente. Por ejemplo, te dan un sobre vacío para tú te pongas en el bolsillo, te dan a elegir una carta, te la hacen firmar, luego la rompen y la tiran. A continuación te piden que saques el sobre vacío de tu bolsillo y que lo abras, y allí está la carta que tú habías firmado y que supuestamente el mago había roto.

Interlocutor: Sí, Maestro, conozco el truco por haberlo visto hacer muchas veces.

Ron Hubbard: Es un ilusionismo perfecto y por favor que quede aclarado que no se trata de transmutación ni nada parecido.

Interlocutor: ¿Quiénes sabían el truco? Concretamente, ¿lo sabían por ejemplo las personas que prepararon el programa?

Ron Hubbard: Nadie estaba al tanto.

Interlocutor: ¿El único que lo sabía, entonces, era el cómplice de Blake?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Y qué más sabe el cómplice de este asunto?

Ron Hubbard: El cómplice no sabe nada del mundo espiritual ni de Thetanes y cree que es una facultad que posee Blake.

Interlocutor: Facultad que también Blake cree poseer…

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Por qué los empleados del programa hablaron de un enano?

Ron Hubbard: Eso fue nada más que una tontería, fruto de la ignorancia.

Interlocutor: En definitiva, el “enano” existió pero estaba afuera…

Ron Hubbard: En realidad, el enano era un ser normal de una estatura normal… 

Interlocutor: ¿Si yo le preguntar usted me puede decir exactamente su altura? Es una curiosidad nada más…

Ron Hubbard: Si, esa persona mide 1,66 m exactamente. O sea que era un hombre bajo pero de ninguna manera un enano.

Interlocutor: Me surge ahora la pregunta de cómo pudo ser Blake tan tonto de poner un pedestal de un volumen tal que diera lugar a sospechar que allí podía haber estado escondido alguien…

Ron Hubbard: Lo hizo a propósito porque eso daría lugar a especulaciones que aumentarían la polémica.

Interlocutor: ¿Algo así como “a río revuelto ganancia de pescadores”?

Ron Hubbard: Algo similar.

Interlocutor: ¿Algo más para decir sobre esto?

Ron Hubbard: No, no vale la pena.

Interlocutor: Para terminar con este tema, usted sabe que hay algunas personas que parecen tener alguna habilidad para acertar…

Ron Hubbard: Es azar, puro azar.

Interlocutor: ¿No hay nada de percepción de algún número que puede salir o algo parecido?

Ron Hubbard: Reitero que es totalmente azar, no le busques la vuelta. Fíjate que hay personas que van al Casino y ganan ponchadas de dinero porque aciertan un determinado número. Y no me estoy refiriendo a colores ni docenas sino directamente a un número sobre 36 y sin embargo aciertan dos o tres plenos.

Interlocutor: ¿Y cómo lo hacen?

Ron Hubbard: Es azar.

Interlocutor: ¿Desde el mundo espiritual no se puede saber ni siquiera un segundo antes el número que va a salir?

Ron Hubbard: Yo lo puedo saber fracciones de segundo antes por un cálculo matemático, por ejemplo si veo una bolilla que está girando en la ruleta, de acuerdo a la velocidad a la que va, al peso que tiene y la rapidez con que gira el plato…

Interlocutor: Es decir en concreto que no sirve como para que yo vaya con Jorge al Casino y gane algunos pesos…

Ron Hubbard: No, para nada. Además, es imposible porque tú tienes que apostar, como pauta, antes de que el croupier haga girar la bolilla. De nada serviría, entonces, que yo tuviera un acuerdo contigo y que tú pudieras captar perfectamente lo que yo te transmito…

Interlocutor: Está claro. ¿Y poniendo en la ecuación a los espíritus del Error?

Ron Hubbard: Hay casos en que algunas personas que se sirven de los espíritus del Error para lastimar a otros pueden ser ayudados por éstos. Los espíritus del Error no se desprenden de estas personas porque les traen “presas”, para decirlo de alguna manera.

Interlocutor: ¿Pero de qué forma la pueden ayudar?

Ron Hubbard: Supongamos que una persona de este tipo le puso varias fichas al número 32. Bien, mientras rueda el plato de la ruleta y la bolilla va girando de un lado al otro, hacen foco hasta que caiga en ese número.

Interlocutor: ¿Eso alguna vez ha sucedido?

Ron Hubbard: Por supuesto… Si haciendo foco pueden mover un vaso, golpear a una persona o hacer sentir a una mujer que la penetran, ¿cómo no van a poder mover una simple bolilla?

Interlocutor: Entiendo… ¿Algo así sucede constantemente?

Ron Hubbard: No, muchas veces no porque el espíritu del plano 2 es tan egoísta que por ahí piensa ”¿y por qué la voy a ayudar?, ¿qué gano a cambio?”. Y un día lo ayudan y al otro día le hacen perder todo. Son espíritus del plano 2 y con esto está dicho todo.

Interlocutor: Bueno, Maestro, creo que este asunto quedó definitivamente aclarado.

Ron Hubbard: Me despido con toda mi Luz.

Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias.

 

 

SESIÓN DEL 2/11/05

 

Médium: Jorge Olguín.

Interlocutor: Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar: Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

 

Interlocutor: ¿Es usted, Maestro Hubbard?

Ron Hubbard: Hola, Horacio, ¿cómo estás?

Interlocutor: Yo bien, Maestro, como siempre como un montón de preguntas que se me han acumulado durante todo el tiempo que Jorge estuvo en España. ¿Usted quiere dar algún mensaje antes de empezar?

Ron Hubbard: Tendría muchísimas cosas para comentar sobre lo que es la vivencia del plano físico, sobre lo que es que cada ser humano se embarulla en su propia vida. Las pasiones de los seres humanos a veces en lugar de servirles, de serles útiles, lo único que hacen es embarrar la cancha, como dicen ustedes en el plano físico. Esto no tiene tanto que ver con el tema engrámico sino con los roles del ego.

Los seres humanos viven constantemente creándose complejos de culpa, viven creándose distintas personalidades egoicas, arrepintiéndose de vivencias hermosas. Digamos que los veo como niños que aún no tienen en claro bien hacia donde van. Pero es un tema para tratarlo con más amplitud en otra oportunidad.

Las vivencias son para disfrutarlas, para aprender de ellas, y como dice esta entidad angélica llamada Inamel, que está encarnada como la hija de este receptáculo, “todo es por algo”. Y este “todo es por algo” siempre tiene que ser tomado como algo a favor. Puedes empezar con las preguntas.

Interlocutor: Bien, la primera pregunta que quiero hacer es referente al truco de Anthony Blake respecto de acertar al Gordo de Navidad español. En la sesión en que pregunté, creo que fue la anterior a ésta, se hizo hincapié en que el propio Thetán le había dictado el número que había salido premiado, pero pienso que también podía haberse hecho exclusivamente con un truco del plano físico y sin esa intervención.

Me refiero a que el experto ilusionista que manejaba la urna tranquilamente podía hacer un escamoteo o un truco de prestidigitación para hacerle creer al público que ese número premiado ya estaba allí mucho antes del sorteo. 

Ron Hubbard: Por supuesto que es así, no era en absoluto necesario que se lo transmitiera el Thetán.

Interlocutor: ¿Pero el Thetán se lo transmitió?

Ron Hubbard: Sí, pero fue nada más como una ratificación, aunque innecesaria.

Interlocutor: Lo pregunto porque tuve un problema con la grabación, ya que en esa parte falló y traté de reconstruir los diálogos con usted, pero me confundí y lo puse como que el truco había sido hecho desde el plano espiritual.

Después, meditando, me di cuenta de que había algo extraño y ahora usted me confirma mi error y que fue un truco exclusivamente del plano físico, simplemente ratificado desde el plano espiritual.

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: En concreto, entonces, esa información que le dio el Thetán a Anthony Blake fue totalmente superflua.

Ron Hubbard: Por supuesto, esa información no tenía ningún sentido porque el truco estaba en colocar el número premiado en la urna sellada sin que nadie se diera cuenta, y eso fue exactamente lo que hizo el experto.

Interlocutor: Creo que es un truco de rutina que hace cualquier mago… ¿Es así?

Ron Hubbard: Es así.

Interlocutor: ¿Y lo mismo sucedió con David Cooperfield?

Ron Hubbard: Correcto. Es un truco exclusivamente terrenal.

Interlocutor: En definitiva, conociendo el truco, yo mismo podría hacerlo…

Ron Hubbard: Por supuesto.

Interlocutor: ¿Algo más sobre esto?

Ron Hubbard: No, sobre esto no.

 

Ver página sobre Control Mental Silva, uno de los métodos usados por Anthony Blake