Índice
Biomagnetismo (Isaac Goiz Durán)
Grupo Elron

 

Otra vez los espíritus del error inspirando terapias disparatadas como el biomagnetismo… El verdadero biomagnetismo es el magnetismo de vida. El único biomagnetismo que tiene el cuerpo humano es el magnetismo del aura o magnetismo áurico. Es la presencia magnética que de alguna manera protege el cuerpo de las vibraciones negativas.

ISAAC GOIZ DURÁN

Inventó el biomagnetismo partiendo de la delirante idea de que la curación de las enfermedades se puede obtener exterminando bacterias, virus, parásitos, etc. mediante la aplicación de imanes de una determinada fuerza y polaridad en puntos específicos del cuerpo.

Conociendo el código de vibración de las bacterias o de los virus, éstos se pueden eliminar mediante el sonido, acoplando las vibraciones, pero jamás interactuando con imanes.

 

El error de la teoría del doctor Goiz está en haber establecido una falsa relación de causa y efecto, porque las eventuales mejorías en los pacientes no se obtuvieron por ningún equilibrio orgánico, ni menos aún por la eliminación de bacterias o virus, sino únicamente por el denominado “efecto placebo”. Ninguno de los experimentos realizados por este médico tuvieron lugar fuera del placebo. Por lo tanto, su "Biomagnetismo" es lisa y llanamente un "fraude desde la fe”.

Según la “terapia” del doctor Goiz el operador golpea rítmicamente los talones del paciente haciendo las preguntas debidas en un rastreo de más de 180 puntos correspondientes a bacterias, virus, etc. La respuesta afirmativa se da en forma de un encogimiento de la pierna izquierda, en caso negativo no hay desplazamiento de la pierna. Esto no es más que una falacia porque lo que está haciendo el operador es presionar en un centro de digitopuntura y al hacerlo la pierna simplemente reacciona. No se está moviendo en relación a ningún virus o bacteria, sino de acuerdo al lugar en que se haga presión. Esto permite saber qué órgano del cuerpo funciona mal. La aplicación posterior de imanes no tiene otra consecuencia en el paciente que el eventual efecto placebo.

Cuando no se conoce el mecanismo del placebo es muy fácil ser engañado y establecer falsas relaciones de causa y efecto, como le sucedió también al chino Li Hongzhi, que habiendo diseñado excelentes ejercicios de elongación muy benéficos para el cuerpo humano, creyó absurdamente que la sanación de algunos practicantes se debía a que su sistema tenía efectos curativos. Más información en “Falun Dafa o Falun Gong” y luego en “Efecto placebo”.


 

 

¿Biomagnetismo, una alternativa positiva para la salud?

La terapéutica del siglo XXI encuentra múltiples -aunque veces engañosas- formas de apertura

Por José Luis Solís

Reiki, esencias florales de Bach, bioenergía, aromaterapia, shiatsu, quiropraxia, reflexología -por nombrar sólo algunas de las terapias que conforman la llamada medicina alternativa- constituyen el punto de partida de una nueva manera de intentar resolver alteraciones nerviosas, estrés, dolencias, y aun enfermedades crónicas o de cualquier otro tipo, aun cuando sus resultados no estén comprobados totalmente.

En esta misma línea de metodologías de la nueva era, el biomagnetismo se presenta como un método novedoso, y sus facultades curativas todavía parecen quedar en entredicho, dado que no se apegan a los estrictos cánones que marcan las ciencias de la salud y la metodología científica.

Isaac Goiz Durán se erige como el difusor de la técnica llamada Par biomagnético, con la cual se pretende diagnosticar y dar tratamiento terapéutico a cualquier tipo de enfermedad, toda vez que la curación de las afecciones se consigue buscando el equilibrio del nivel energético del organismo vivo.

En su página electrónica se dice que la bioenergética establece una búsqueda de la patología humana desde el punto de vista energético, aplicando pequeños imanes o magnetos de hasta 10 mil gauss de fuerza, determinando la polaridad en el cuerpo y la malignidad del efecto corrosivo de los virus y las bacterias que generan la enfermedad. El médico capacitado en biomagnetismo aduce haber sanado casi cualquier enfermedad, desde cáncer hasta sida, pasando por la artritis o la diabetes.

En el mismo sitio electrónico se anota que recientemente Goiz Durán consiguió restablecer la salud a un hombre de origen alemán, que se contagió de SARS, lo que le valió para asesorar al gobierno chino en la búsqueda de una solución a la crisis que se vive por este virus.

Una aplicación poco ortodoxa

El funcionamiento del biomagnetismo parece ser simple, puesto que se dedica a restablecer el equilibrio bioenergético, cuya alteración tiene repercusiones funcionales producidas tanto por virus como bacterias. En este sentido, sus defensores señalan que el biomagnetismo "estudia, detecta, clasifica, mide y corrige las alteraciones fundamentales del PH (Potencial de hidrógeno) de los organismos vivos, pues al nivelarse también se regulan y corrigen las patologías infecciosas".

También se dice que el biomagnetismo "consigue identificar la etiopatogenia de las enfermedades virales y bacterianas, así como las disfunciones glandulares, por medio de la medición cualitativa de los cambios del PH que los microorganismos patógenos ocasionan en los órganos".

Se considera al Par biomagnético como un procedimiento de orden natural que detecta en forma cualitativa e indirecta por medio de la imposición de imanes naturales de mediana intensidad las alteraciones fundamentales del PH de los órganos internos del ser humano. De este modo, los imanes detectan las disfunciones biomagnéticas, bioquímicas y bioenergéticas, además de entidades patógenas como virus, bacterias, hongos, parásitos, microinfecciones y disfunciones que generan patologías, pero que aún no provocan crisis y no pueden ser detectados por instrumentos clínicos.

Los imanes se colocan sobre las cabeceras de los órganos, lo cual provoca un cambio radical en el estatus biomagnético, bioquímico y bioenergético. Teóricamente, las cargas del Par biomagnético tienen la misma intensidad y frecuencia bioenergética, por lo que al enfrentar las cargas magnéticas, se anulan sus potenciales respectivos y en ese momento los virus pierden su información genética y las bacterias su capacidad patógena.

En un tríptico sobre "Biomagnetismo Médico", a cargo de los terapeutas Susana Olguín y Abraham Gallardo, se menciona que entre las estadísticas de Goiz Durán, 98 por ciento de los pacientes tratados con todo tipo de patología han mejorado o se han curado. 70 por ciento diagnosticados con sida, por estudios de inmunoglobulinas, son falsos positivos de acuerdo con su par biomagnético. 90 por ciento de pacientes con diabetes obedecen a infecciones comunes como tifoidea, cólera, brucelosis y otras bacterias que afectan el duodeno.

Algunos cuestionamientos a la terapia

El reconocimiento al biomagnetismo solamente lo ha hecho expreso -según datos obtenidos en la página electrónica de Goiz Durán- la Escuela de Medicina de la Universidad de Loja, Ecuador. Ninguna otra institución lo considera o reconoce su importancia médica. Por lo general, las nuevas técnicas de curación enfrentan un mínimo o, en ocasiones, nulo reconocimiento por parte de una comunidad científica o médica.

El biomagnetismo se presenta como un método de salud capaz de curar casi cualquier enfermedad. Sin embargo, hasta el momento no ofrece al público un registro preciso y documentado sobre sus logros efectivos. Tampoco se explica con detalle qué tipo de virus, bacterias, hongos o parásitos ataca y cómo quedan eliminados sus efectos contraproducentes. No hay una explicación completa y detallada de cómo es que ha logrado restablecer la salud a los pacientes por la simple aplicación de magnetos. Tampoco explica el potencial de hidrógeno y cómo elabora su cuadro estadístico, tanto de sus propiedades como de sus resultados.

En medio de un inusitado auge o surgimiento de enfermedades cuyo origen es poco claro, además de las ya existentes y cuyo comportamiento apenas es previsible, las recientes técnicas terapéuticas presumen de aliviar las enfermedades que la medicina tradicional ha sido incapaz de dominar. No obstante esta pretensión, sus resultados se pierden entre lo inconmensurable de las enfermedades y el mínimo control metodológico y científico.

Lo alternativo se piensa como lo diferente, y en ese sentido también como lo que podría resultar efectivo, capaz de superar las limitaciones de lo ya conocido. Aunque no siempre ocurre de esa manera, y en tanto haya una ciencia que ofrezca razones y explicaciones lógicas al diario acontecer humano, se podrán aceptar también otras alternativas o métodos terapéuticos.

Un antecedente directo: el mesmerismo

Franz Anton Mesmer se presenta como la persona que muchos años antes hubo de realizar ciertas prácticas que parecen coincidir con lo que en la actualidad efectúa el biomagnetismo. Mesmer nació en Alemania el 23 de mayo de 1734. Su calificación como médico la obtuvo a los 32 años, con un trabajo acerca de la influencia de los cuerpos celestes en la salud de las personas, llamada por él mismo como gravedad animal. Cuando cumplió 40 años se interesó en los efectos del magnetismo en el cuerpo, pues creía haber descubierto un nuevo principio conocido como magnetismo animal, pues observó que se puede magnetizar el papel, el vidrio y todo tipo de sustancias.

La cura de Maria Theresa Paradis, cuando contaba con 43 años, le dio fama inmediata. La chica había quedado ciega a temprana edad. Poseía dotes como pianista. El padre creía que si la curaban de la ceguera ella ya no tocaría como hasta entonces. Mientras era atendida por Mesmer tuvo gran mejoría, pero al retirarla del tratamiento recayó con la consiguiente pérdida de la visión. El tratamiento que Mesmer aplicaba tenía gran semejanza con la inducción de un estado hipnótico, razón por la cual en la actualidad se considera el mesmerismo como sinónimo de hipnosis (Véase por ejemplo el cuento de Edgar Allan Poe, "El caso del señor Waldemar").

Principalmente los pobres se sometieron al tratamiento de Mesmer. Diseñó unas baquetas magnéticas (un tubo de madera de cinco pies de largo y uno de diámetro, puesto en botellas llenas de agua y pedazos de hierro), utilizadas para trasmitir fluido magnético. Del tubo salían alambres de hierro con los cuales envolvía a los pacientes. Después magnetizaba un árbol, así los pacientes podían curarse al ser colgados de las ramas. El efecto más notorio de este método fue inducir crisis convulsivas.

La comunidad médica se mantuvo escéptica respecto de sus logros, y atribuían el alivio de los pacientes más a la imaginación que a la fuerza magnética. Ante la incomprensión de sus colegas, creó la Sociedad del Honor, una clínica en donde se dedicaba a entrenar respecto de las habilidades magnéticas. Al final tuvo desacuerdos con los miembros de dicha sociedad. A la edad de 54 años abandona París y regresa a su país de origen, cerca del lago Constanza. Murió el 15 de marzo de 1815, a la edad de 85 años, convencido sobre la existencia del magnetismo animal.

 

 

 

UNA TEORÍA ABSURDA

El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.

Estimado profesor Velmont: Quisiera saber la opinión del Grupo Elron sobre el Biomagnetismo creado por el médico mexicano Goiz Durán. ¿Es realmente un avance de la medicina tan extraordinario como se postula?

Alex D.

RESPUESTA

Apreciado Alex: Lo primero que quiero decirte es que este médico está actuando de buena fe, convencido de que su descubrimiento realmente cura enfermedades y que constituye una revolución dentro de la Medicina, pero lamentablemente se trata de uno de los tantos engañados que atribuyen sanaciones o curaciones a su sistema cuando en realidad no es más que una consecuencia del llamado "efecto placebo", que tanta perplejidad causa en los científicos que lo investigan.

No soy yo quien para juzgarlo, pero lo cierto es que el doctor Goiz con su sistema está arrastrando a otros médicos al error, porque, justo hay que decirlo, el planteo de la teoría está bien hecho.

Lo cierto es que en todo el mundo se están produciendo constantemente sanaciones o curaciones debido solamente a que el placebo hace que en la persona inconscientemente intencione , y al intencionar abre las puertas para que entre la Luz o Energía sanadora que, al armonizar el aura, repercute favorablemente en algunas dolencias y las revierte.

Pero la sanación o curación a través de la Energía sanadora nunca se produce respecto de las verdaderas enfermedades físicas de índole neuronal, celular o sanguíneas, sino de pequeñas afecciones.

Estas explicaciones puedes completarlas leyendo los diálogos de la sesión donde se trató este tema que transcribo al pie.

Asimismo, puedes ir a "Cáncer, origen y curación", donde podrás ver la disparatada teoría de la doctora Hulda R. Clark, que precisamente tiene mucha similitud con la del doctor Goiz.

Bienvenido al club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

SESIÓN DEL 26/4/05

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar : Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

Interlocutor: . ahora quisiera pasar a otra consulta que me hicieron sobre el Biomagnetismo. Yo lo he leído y encontré muchos disparates.

Ron Hubbard: Está bien, haz las preguntas.

Interlocutor: Esta persona que consulta, la doctora Mirtha R., de México, comenta que se acercó al Biomagnetismo para entender y sopesar las posibilidades de su potencial terapéutico. Le interesa porque en su país hay una importante población que podría recibir los beneficios de esta propuesta médica que aparentemente tiene un interesante procedimiento de diagnóstico y tratamiento.

Aclara también que este diagnóstico-terapia, basados en el par biomagnético, fue inventado por el médico mexicano Isaac Goiz Durán. Este médico define el par biomagnético como "el conjunto de cargas que identifican una patología y que está constituido por dos cargas principales de polaridad opuesta, que se forman a expensas de la alteración fundamental del pH de los órganos que la soportan", y precisamente la aplicación de un par de imanes producirá un equilibrio en el pH del cuerpo que dará un entorno desfavorable para bacterias, virus, parásitos y disfunciones. Por ejemplo, para eliminar los síntomas de un catarro común se coloca un imán en la vesícula y otro en el riñón derecho, para la meningitis el par es bulbo raquídeo-tiroides.

El doctor Goiz dice en su libro "El par biomagnético" que "la identificación de los polos biomagnéticos obedece a la resonancia energética del polo del imán con el del organismo en estudio. Dentro del límite energético normal no hay ninguna manifestación mensurable, ni con imanes del orden de 1000 Gauss, ni con mayores concentraciones energéticas. La medición de los polos biomagnéticos hasta la fecha es de aspecto cualitativo e indirecto; pero es la base para que en un futuro próximo podamos desarrollar equipos electromagnéticos que puedan medir en forma directa y cuantitativa las alteraciones bioenergéticas producidas por los microorganismos patógenos o por las disfunciones orgánicas".

Se procede de la siguiente manera: se coloca al paciente boca arriba en una mesa, con los pies un tanto fuera de la mesa. El diagnosticador toma los pies del paciente y golpea rítmicamente los tacones tratando de hacer resonancia con el paciente y hace las preguntas correspondientes, en un rastreo de más de 180 puntos correspondientes a bacterias, virus, etc. La respuesta afirmativa se da en forma de un encogimiento de la pierna izquierda del paciente, en caso negativo no hay desplazamiento de la pierna.

Al terminar el rastreo se aplican los pares de imanes y se pregunta cuanto tiempo se necesita que los imanes estén colocados para equilibrar el pH del paciente. Al finalizar el tratamiento se pregunta cuando, en días, necesita otro tratamiento. Por cierto, al hacer yo el rastreo, no hay encogimiento sino alargamiento en caso de respuesta afirmativa.

La doctora Mirtha R. dice que ella vio mejorías rápidas para malestares como catarros, diarreas, dengues, etc., así como disminución o eliminación de dolores.

Bueno, hasta aquí llega el tenor de su mail. Por lo que podido leer, el Biogmanetismo parte de la base de que todas las enfermedades tendrían origen en los virus, bacterias, etc. y que el tratamiento consistiría en la eliminación, mediante imanes, de esos virus o bacterías.

Ron Hubbard: Es una aberración porque aparte el magnetismo no interactúa con las bacterias o los virus de manera directa.

Interlocutor: ¿Qué es eso de que el paciente reacciona ante las preguntas que le hacen encogiendo o no la pierna izquierda?

Ron Hubbard: Esto también es una aberración porque tal cosa no existe. Los reflejos condicionados se producen como reacción ante determinados toques en puntos físicos.

Interlocutor: Pero la doctora dice concretamente que ella lo comprobó en forma personal.

Ron Hubbard: Reitero que es simplemente un efecto de toque en la parte corporal. Si lo está utilizando en la parte del pie, en realidad no lo está utilizando solamente en los talones sino en toda la planta del pie, y lo que está haciendo el operador es presionar en un centro de digitopuntura y al hacerlo la pierna simplemente reacciona. No se está moviendo en relación a ningún virus o bacteria, sino de acuerdo al lugar en que se haga presión. Esto permite saber qué órgano del cuerpo funciona mal. Esto es lo único cierto de todo esto.

Si el profesional presiona en alguna parte del pie en un paciente que tiene algún problema orgánico, entonces puede haber un leve movimiento de encogimiento del pie.

Interlocutor: ¿Pero quién es el que responde?

Ron Hubbard: La propia persona.

Interlocutor: ¿El 10 % del espíritu encarnado?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Lo hace consciente o inconscientemente?

Ron Hubbard: Lo hace inconscientemente. El movimiento se produce automáticamente e indica, al producirse, según el lugar en que se haga presión, qué órgano funciona mal.

Interlocutor: ¿Es algo parecido al famoso golpe en la rodilla que hacían los médicos con un martillito y que hace mover por reflejo condicionado el pie?

Ron Hubbard: Así es, es algo similar.

Interlocutor: Hasta aquí lo entendí todo perfectamente, ¿pero que le respondería en concreto a la consultante? En buen romance, la pregunta está referida a si el Biomagnetismo sirve para algo o no.

Ron Hubbard: El verdadero biomagnetismo es el magnetismo de vida. El único biomagnetismo que tiene el cuerpo humano es el magnetismo del aura o magnetismo áurico, que es lo mismo. Es la presencia magnética que de alguna manera protege al cuerpo de las vibraciones negativas.

Reitero: el aura protege al cuerpo de las vibraciones negativas. Hay personas que sufren de bajón energético y al tener su aura debilitada absorben mucho más todo tipo de vibraciones negativas.

Esto es el magnetismo biológico y el único que lo tiene es el propio aura, que está conectado a la parte física a través de los chakras, que son los centros energéticos del cuerpo.

Interlocutor: ¿Y con respecto a los imanes?

Ron Hubbard: No hay ningún magnetismo externo que pueda modificar la parte áurica. Sí, pueden lograrlo dos seres humanos que interactúen uno con otro mediante relaciones íntimas, pues entonces están haciendo un intercambio energético.

Interlocutor: ¿Usted me está diciendo concretamente que los imanes no sirven para nada?

Ron Hubbard: Eso es exactamente lo que estoy diciendo, porque la vibración de los imanes es distinta de la vibración áurica. Es otro tipo de vibración. La vibración áurica es mucho más sutil.

Interlocutor: A ver si voy entendiendo mejor esta cuestión. ¿Detrás del médico que inventó el Biomagnetismo están los espíritus del Error haciendo de las suyas?

Ron Hubbard: Totalmente. Además, este médico es un espíritu del Error del plano 3, subnivel 9.

Interlocutor: ¿O sea que todo su sistema del Biomagnetismo es una farsa?

Ron Hubbard: Puede actuar en algunos pacientes y en pequeñas dolencias solamente como efecto placebo.

Interlocutor: ¿Nada de curaciones o sanaciones reales originadas en el Biomagnetismo?

Ron Hubbard: Exacto.

Interlocutor: ¿Es algo parecido a las sanaciones producidas por el efecto placebo con el sistema del Falun Dafa o Falun Gong del chino Li Hongzhi?

Ron Hubbard: Totalmente.

Interlocutor: ¿Ambos sistemas son un calco entonces?

Ron Hubbard: Sí, pero solamente en lo que respecta a las supuestas sanaciones, que ya he dicho que no son reales porque se producen solamente por el efecto placebo. Dejo aparte los ejercicios desarrollados por Li Hongzhi porque le han sido transmitidos por espíritus de Luz y son realmente beneficiosos para la salud física.

Interlocutor: ¿Todo, entonces, todo, absolutamente todo lo que inventó el doctor Goiz, desde su teoría hasta el tratamiento con imanes es falso sin remedio? Lo pregunto así, tan categóricamente, para que no me quede ninguna duda de la respuesta.

Ron Hubbard: Los imanes en la naturaleza y los imanes artificiales hechos por electromagnetismo son muchos más potentes que la energía áurica. La energía áurica, siendo mucho más débil es más sutil. Tiene una vibración superior pero no compatibilizan.

Al ser las sintonías distintas los imanes no pueden interactuar.

Interlocutor: ¿Pero qué está haciendo en definitiva este médico mexicano? ¿Es un fraude?

Ron Hubbard: Es un fraude desde la fe.

Interlocutor: Creo que no comprendí bien. ¿Usted dice que esta persona sabe que su Biomagnetismo es un fraude?

Ron Hubbard: No, no, este médico actúa de buena fe, pues cree sinceramente que su sistema funciona.

Interlocutor: ¿Y cómo es que quedan enganchados con él otros médicos?

Ron Hubbard: Lo que ocurre es que si un método está bien descripto, de manera convincente, aunque sea falso va a ser aceptado, por lo menos por algunas personas.

Interlocutor: ¿El método del doctor Goiz está entonces bien descripto?

Ron Hubbard: Sí, desde cierto punto de vista lo está y puede convencer. Pero el médico que sabe de la inutilidad de los imanes para eliminar virus o equilibrar las desarmonías del aura obviamente no va a ser convencido.

Interlocutor: Para ir concretando la idea mejor. ¿los pares magnéticos de los que habla este médico no existen?

Ron Hubbard: El par magnético existe pero no sirve de base o de referencia para apoyar ningún sistema de curación.

Interlocutor: A ver si he entendido: toda la terapia del doctor Goiz consiste en eliminar los microbios o las bacterias sobre la base de que todas las enfermedades tiene origen virósico o bacteriano?

Ron Hubbard: Ésa es la idea y está equivocada desde el principio porque, por una parte, solamente el 50 % de las enfermedades son de ese origen, pues el otro 50 % es de origen psicosomático o psicogénico, que como tales no tienen ninguna relación con los virus o las bacterias, y por el otro los imanes no los eliminan.

Es importante destacar que cuanto más sutil y más débil es la parte magnética de los imanes, en mayor medida pueden revertir problemas físicos porque se acercan más a la vibración áurica.

Fíjate que hay pequeños imanes de cobre que se venden en cualquier farmacia o botica que tú te los aplicas y puedes revertir afecciones de poca relevancia.

Interlocutor: ¿Usted se refiere a esos pequeños parches que tienen un pequeño imán y con los cuales alguna vez solucioné problemas musculares en mi espalda?

Ron Hubbard: Sí, a esos me refiero. Bueno, esos pequeños imanes pueden resolver algunos problemas musculares o lumbares leves. Recalco leves. Los agudos, no.

Fíjate que el magnetismo es tan pequeño que llega a ser similar y sincroniza con el magnetismo de tu aura. Aquí sí te sana. Pero los imanes grandes vibran en forma completamente disímiles a la vibración del aura humana.

Interlocutor: ¿Qué le diría, entonces, usted a la doctora que me consulta?

Ron Hubbard: Que si bien el efecto placebo es bueno porque de alguna manera hace que la persona despsicomatice , es decir, permite que un ser humano canalice, intencione, Luz o energía sanadora, es negativo recomendar una técnica que funciona a través del efecto placebo porque seríamos cómplices de hacer pender una sanación de algo que en la realidad de los hechos realmente no funciona.

Interlocutor: Lo que usted me quiere decir, en definitiva, es que no es ético que un médico base la curación o la sanación de sus pacientes en un efecto placebo.

Ron Hubbard: Claro, porque lo que se le debe ofrecer al paciente es otra cosa, un tratamiento sobre una base real, no ficticia. El efecto placebo no deja de ser un engaño.

Interlocutor: ¿En definitiva le digo a la consultante que huya a toda velocidad del doctor Goiz y de su Biomagnetismo?.

Ron Hubbard: No lo dije de esa manera, sino que tiene que comprender que en el 95 % la técnica no es real, y en un 5 % sólo funciona como efecto placebo.

Interlocutor: Bueno, su conclusión es lapidaria, más teniendo en cuenta que ni siquiera es real en un 5 %...

Ron Hubbard: Correcto. Lo que en realidad revierte, y siempre hablando de afecciones leves, es un magnetismo muy pequeño, por ejemplo el de las placas o botones de cobre que vibran en sintonía con el aura. Y no todos los problemas, reitero, sino aquellos que son de índole muscular o afecciones menores en algunos órganos.

Interlocutor: Pero cuando este médico habla de sanar la parte física o afirma que puede combatir virus o bacterias con imanes.

Ron Hubbard: Eso es lisa y llanamente una aberración.

Interlocutor: En este momento recuerdo que este médico valida de alguna manera la teoría para la curación del cáncer de la doctora Hulda Clark, que ya sabemos que es un disparate. ¿Ambas teorías están relacionadas de alguna manera?

Ron Hubbard: Si están relacionadas y ambas sobre aberrantes.

Interlocutor: Creo que esto está ya muy claro. ¿Habría algo más para agregar?

Ron Hubbard: Sí, que pongas énfasis de que hay una disimilitud entre la vibración magnética superior y la vibración magnética áurica, que siendo mucho más leva a su vez es mucho más sutil. Tiene que ser una vibración similar a la áurica para de alguna manera reemplazar huecos áuricos que no están funcionando, porque si el aura está débil no siempre funciona en todo el cuerpo.

Entonces, lo que hacen los pequeños parches o los pequeños botones que casi todo el mundo usa, es reemplazar huecos áuricos para que ese músculo vuelva a repararse y a funcionar bien.

Lo más importante de todo es esto: hay distintos tipos de magnetismo. El magnetismo del ser encarnado es un magnetismo débil pero a su vez mucho más sutil. El magnetismo de las piedras magnéticas naturales y el de los electroimanes es un magnetismo mucho más poderoso, y al no ser tan sutil no vibran en resonancia con el aura humana.

Lo importante es que el magnetismo del pequeño metal vibre en resonancia con el aura para cubrir algunos huecos y haga de "parche" como para cubrir algunas deficiencias áuricas y así sanar algunas dolencias musculares o leves de algunos órganos.

Pero decir que con un magnetismo se pueden destruir a ciertos virus o ciertas bacterias para que una determinada enfermedad se sane, eso es directamente risible.

Interlocutor: ¿En otros planetas se ha logrado fabricar algún tipo de magnetismo más sofisticado?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto que lo han logrado.

Interlocutor: ¿Cómo para destruir virus o bacterias?

Ron Hubbard: No, para destruir virus o bacterias no, porque eso se hace con vibraciones sónicas.

Interlocutor: ¿Sónicas y no magnéticas?

Ron Hubbard: Correcto. Así como existe en la Tierra un sonido que con determinados aparatos puede sacar fotos en los ecógrafos, porque el ecógrafo se basa en el sonido y con él se puede, por ejemplo, sacar ecografías en las mujeres embarazadas, en otros planetas, y esto se puede hacer también en la tierra, es posible usar el sonido acoplándolo a la vibración de ese virus o de esa bacteria, y entonces se produce su estallido.

Pongamos por caso a una persona que está padeciendo una enfermedad específica, la cual tiene en su organismo millones y millones de bacterias invasoras. Entonces, tú, conociendo el código de vibración de esa bacteria, le envías vibraciones sónicas al cuerpo enfermo acoplándolo al unísono con la vibración de la bacteria.

Una vez que la aguja está "en verde", es decir, cuando la luz indica que ese acople está listo, inmediatamente le das mayor intensidad a la vibración sónica y como consecuencia de ello las bacterias estallan.

Interlocutor: ¿Esto se está haciendo ya en nuestro planeta?

Ron Hubbard: No, en absoluto.

Interlocutor: En definitiva no se puede lograr un imán que elimine virus o microbios ni tampoco que mejore el aura.

Ron Hubbard: Que mejore el aura sí, pero con imanes que vibren en forma similar al aura humana.

Interlocutor: Pero eso no existe en la Tierra.

Ron Hubbard: Sí, existe, pero siempre hablando de pequeñas placas o botones de cobre, porque los imanes naturales o los electroimanes vibran de una manera poco sutil, y entonces no se acoplan a la resonancia áurica. Tienen que ser imanes mucho más pequeños, que vibren más sutilmente para que puedan, como dije, acoplarse a la resonancia áurica.

En este caso puede sanarse, como también dije, la parte muscular, y en algunos casos, solamente en algunos casos, ciertas partes orgánicas.

Tampoco demos falsas esperanzas de que con una vibración sutil se sanaría cualquier enfermedad. Esto no es la panacea universal.

Interlocutor: El doctor Goiz o los médicos que lo siguen están experimentando siquiera algo parecido.

Ron Hubbard: No, para nada.

Interlocutor: Si yo quisiera poner un ejemplo para reforzar la argumentación, ¿cuál podría ser?

Ron Hubbard: Es como si yo te dijera que con una pequeña música de fondo puedes reposar más tranquilo y tú en lugar de una música suave pones cerca de tu oído altoparlantes a todo volumen.

Interlocutor: Entiendo perfectamente el ejemplo.

Ron Hubbard: La diferencia entre un imán natural o artificial y un botón o un parche de cobre es la misma que existe entre el suave murmullo de un arroyo y la turbina de un avión a dos metros de distancia. Y digo a dos metros porque si la tienes más cerca te absorbería.

Interlocutor: Maestro, usted es como yo, no se pierde la oportunidad de chancear. El ejemplo está clarísimo.

Ron Hubbard: Advierte que no estamos haciendo propaganda de esos pequeños parches, ya que no sirven para todas las afecciones. Evitemos los malos entendidos.

Interlocutor: Creo que está todo bien aclarado y que no va a dar lugar a ninguna mala interpretación.

COMENTARIOS

Rubén Josué

Enviado el: Viernes, 29 de Abril de 2005 10:12:05 p.m.

Para: grupo_elron@hotmail.com

Asunto: Sobre las Vibraciones sónicas

Buenas tardes Prof. Velmont, soy Rubén Josué desde Acapulco. Leí atentamente el tema del Biomagnetismo, y hay una parte donde el Maestro Ron habla del uso de las vibraciones sónicas para eliminar bacterias.

Una vez que la aguja está "en verde", es decir, cuando la luz indica que ese acople está listo, inmediatamente le das mayor intensidad a la vibración sónica y como consecuencia de ello las bacterias estallan.

Esto me hizo recordar lo siguiente:

Sí, ese efecto "de resonancia" (en física creo que tiene otro nombre) es el que hemos visto cuando por sonidos agudos se rompen las copas de cristal. ¿Porqué se rompen?

El cristal siempre vibra con el sonido, pero al llegar a un rango de frecuencias específico el sonido hace vibrar demasiado al cristal, es decir, se amplifica, de manera que la estructura se rompe.

¿Porqué en temblores medianos pueden derrumbarse edificios? La frecuencia vibración del sismo es similar al rango de resonancia del edificio, así, la vibración se amplifica y el edificio cae.

¿Cómo funciona un aparato clínico llamado resonancia magnética (IRM)? Aplica un magnetismo tan grande al paciente que sus moléculas vibran, entonces el transductor capta esas vibraciones y las traduce en imágenes (muy claras por cierto).

Nunca me hubiera imaginado el método que dice el Maestro Ron, en lugar de aplicar el magnetismo se aplicaría sonido, el truco es que las frecuencias sónicas no coincidan con las frecuencias de resonancia de las células del paciente.

Habría que identificar cuál sería el rango de frecuencias que provocan esa resonancia en las bacterias, bueno, no de toda la bacteria, solamente del protoplasma o de la membrana.

Una vez encontrado ese rango de frecuencias habría que aplicar el sonido con forma senoidal y con la potencia adecuada.

En caso de que haya problemas podría aplicarse una frecuencia distinta que no altere las otras células. O si es necesaria esa frecuencia, podría aplicarse en un punto específico del organismo y en las regiones próximas aplicar la misma frecuencia más otra igual pero desfasada 180 grados para obtener un silencio.

¡Bien por el Grupo Elron! Un abrazo.

Su amigo Josué