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Carlos Castaneda
Grupo Elron

 

 

 

CARLOS CASTANEDA

 

Las enseñanzas de Carlos Castaneda.

Estimado profesor Velmont: Me dirijo a Ud. para solicitarle su opinión sobre los libros de Carlos Castaneda, que tan populares son y que personalmente me dejan maravillado. De más está decir que quisiera saber si realmente existió el sabio indio yaqui Juan Matus, que según Castaneda le transmitió todo su conocimiento, o si fue simplemente un personaje inventado. Me interesa sobremanera este autor y cualquier información que me pueda dar al respecto se la agradezco de antemano. Gracias.

Pedro G.

RESPUESTA

Apreciado Pedro: Los Maestros de Luz, como labor de rutina, ponen ideas en los cuerpos causales de los encarnados. Después, los encarnados creemos que son nuestras propias ideas, y si somos escritores las vertimos en el papel.

También los espíritus del Error están constantemente poniendo ideas en el cuerpo emocional. Esto significa que si la persona que recibe estas ideas no tiene un concepto claro de lo que está recibiendo como para distinguir entre lo que proviene de la Luz y de lo que proviene del Error, el resultado puede ser un desastre. Y esto es lo que comúnmente sucede.

Pero también puede ocurrir otra cosa, y es que a una determinada persona únicamente los Maestros de Luz le estén poniendo ideas en su cuerpo causal. Entonces, lo que reciba y escriba dependerá, por una parte, de su conocimiento sobre el tema, y por el otro, de la calidad de su decodificador mental. Y los mismo ocurre con los médium o canalizadores que reciben enseñanzas directamente de los espíritus de Luz.

En el caso de Carlos Castaneda, el conocimiento brindado en sus libros provino de quien se lo transmitió, es decir del indio yaqui Juan Matus, que verdaderamente existió y era un Maestro de Luz del 5º plano espiritual, es decir, del máximo nivel al que puede elevarse un espíritu. Te aclaro que hay otros planos espirituales (o suprafísicos, como dice la ciencia), pero en ellos no moran espíritus sino otro tipo de entidades (ángeles, energías divinas, elohim, esencias) .

Ahora bien, el hecho de que Juan Matus fuera, como espíritu, un Maestro de Luz no significa que lo que haya enseñado vaya a ser la verdad exacta, porque el plano físico vela, ya que no tenemos memoria reencarnativa. Juan Matus canalizaba a espíritus de Luz, pero sus enseñanzas dependían de los conocimientos que él mismo tuviera en el plano físico. Es decir, de nada vale que los Maestros de Luz le hubieran transmitido a Juan Matus conocimientos sobre física cuántica si Juan Matus no tenía la menor idea de física cuántica.

Esto que explico se ve reflejado en los libros de Carlos Castaneda, y te voy a dar un ejemplo para que lo puedas comprender fácilmente. Supongamos que los espíritus de Luz les pusieran, en los cuerpos causales de Juan Matus y de José Pérez el mismo conocimiento, digamos sobre la mente reactiva. Veamos, siempre como ejemplo, cómo podrían ser las canalizaciones:

1) Canalización de Juan Matus (desconoce el tema o tiene de él una idea superficial): "El hombre nace con un demonio monstruoso dentro suyo que está incitándolo constantemente a cometer desatinos y si el hombre se deja vencer por él puede llevarlo al más tenebroso de los infiernos jamás imaginados, donde sentirá en sí mismo, y por toda la eternidad, el daño que ha causado".

2) Canalización de José Pérez (conoce bien el tema): "Según lo descubrió el científico L. Ronald Hubbard y lo probó en forma irrefutable, todos los seres humanos tienen, además de la mente analítica, una segunda mente, llamada reactiva, que es un mecanismo de supervivencia. Si existe el demonio, seguramente él la inventó. Se trata de un mecanismo de supervivencia que graba engramas, que son como una especie de órdenes hipnóticas de alto poder (por definición contienen dolor, que es precisamente el factor que las potencia) que penetran y se archivan en las células cada vez que el poder analítico disminuye. Cuando los engramas se reestimulan pueden impulsar a la persona, según el tipo de orden que contenga, a cometer tropelías, y éstas la pueden llevar, cuando desencarne, y ya como espíritu, a la Octava Esfera, lugar donde sentirá en sí mismo el daño que ha causado y del cual saldrá cuando aprenda la lección de que al semejante hay que servirlo y no vejarlo".

Las personas que leen a Castaneda pueden intuir que detrás de las enseñanzas de Juan Matus hay grandes verdades, pero se les dificulta asumirlas porque se trata de ideas expresadas de forma demasiado general, sin base concreta, y por lo tanto suscitan polémica sobre lo que quiso decir. En cambio, lo que expresa José Pérez tiene una explicación más clara y precisa, y, siendo su base científica, puede ser más fácilmente aceptada.

Hablando en particular del libro "Las enseñanzas de don Juan", editado por primera vez en 1968, puede decirse que es un libro potable, útil para quienes recién se inician en el conocimiento. Y lo mismo puede decirse de todos los libros escritos por Castaneda. Son útiles para primer grado, pero no para segundo.

No quiero concluir esta explicación sin hacer referencia a los alucinógenos que preconizaba Juan Matus para acceder a otros planos. En principio, los planos a que él se refería no eran los planos vibratorios espirituales (o suprafísicos), que no pueden ser accedidos a través de un alucinógeno, sino a planos de conciencia. Las plantas alucinógenas provocan una expansión de la mente y hacen que el córtex decodifique en forma más amplia y por consecuencia capte más canales. Así, se pueden percibir sonidos, aromas, luces, etc., que no se vislumbrarían en estado normal. Pero el valor de esto es prácticamente nulo porque estas percepciones carecen de significado para quienes las reciben.

Existe también otro punto importante, y es que todo debe estar en función del servicio. En los años sesenta, los hippies se la pasaban fumando marihuana, estaban permanentemente en éxtasis, pero no prestaban ningún servicio. El valor de lo que hacían, por lo tanto, era igual a cero.

A todo esto se agrega un peligro de consecuencias imprevisibles, y es que los alucinógenos, al crear un estado alterado de conciencia, pueden llevar al ego a descontrolarse y, como consecuencia, la persona transformarse en alguien muy agresivo, circunstancia que en lugar de elevarla, puede hundirla. Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont

 

NOTA: A continuación te transcribo los diálogos que sobre Castaneda mantuve con Ron Hubbard en la sesión del 28/1/03:

 

Interlocutor: . Pasando a otro tema que tengo agendado, el otro día recibí un mail de alguien que me preguntaba sobre Carlos Castaneda. La primera pregunta, y obvia, es si existió el famoso indio yaqui de que hablaba este autor o directamente lo inventó, llamado Juan Matus, quien según él le transmitió sus enseñanzas.

Ron Hubbard: Juan Matus existió verdaderamente.

Interlocutor: ¿Y realmente le transmitió sus enseñanzas?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor ¿Y por qué lo ocultó?

Ron Hubbard: Simplemente porque primero quería evaluarlo, corregir algunas cosas. Castaneda también puso cosas de sí. Pero las enseñanzas de don Juan son casi iguales a como las transcribió en su primer libro.

Interlocutor: ¿De qué nivel espiritual era Juan Matus?

Ron Hubbard: Era un Maestro de Luz, es decir, del 5º nivel espiritual.

Interlocutor: ¿Es exacta mi idea de que cuando en el plano físico el encarnado no tiene el suficiente conocimiento científico las canalizaciones del mundo espiritual se traducen en forma lírica, para decirlo de alguna manera?

Ron Hubbard: Sí, y además puede traducirse o canalizarse mal lo transmitido. A esto hay que agregarle que si el autor o escritor tiene su idea propia, puede modificar algunas cosas y el resultado es que en lugar de hacer un bien con las enseñanzas hace un mal.

Interlocutor: ¿Usted ubica el libro de Castaneda "Las enseñanzas de Juan Matus"?

Ron Hubbard: El título del libro es, en realidad, "Las enseñanzas de don Juan".

Interlocutor: Sí, tiene razón, fue una mención errónea mía. ¿Cómo lo evalúa usted ese libro?

Ron Hubbard: Es un libro potable. Sirve para iniciarse, para desapegarse, para servicio. En realidad, no tiene explicaciones científicas y tampoco tiene bases del todo. Lo que quiero dejar en claro es que nosotros -digo "nosotros" porque me incluyo en el grupo, que de alguna manera tiene mi nombre y que ustedes tan bien están representando- seamos los dueños absolutos de la verdad, a pesar de que tenemos el mayor acercamiento a ella en el planeta Tierra. Esto no lo digo con soberbia sino simplemente mencionando un hecho real. Dejemos que otros maestros den sus enseñanzas para primer grado, segundo grado, porque a muchos les sirve, ya que no todos llegan a entender nuestras enseñanzas. Entonces, no descalifico todo lo que no sea nuestra enseñanza.

Para ser mejor entendido me voy a referir a la hija de este receptáculo, que pertenece al plano 6º, es decir, al angélico, y que leyó un libro del psicólogo Jorge Bucay. Su evaluación fue positiva porque ella estaba en primer grado. Luego quiso avanzar más y compró otro libro de este autor, y vio que también era de primer grado. Y luego buscó un tercero y vio que también era de primer grado. Entonces, a partir de aquí, descartó totalmente a este autor porque sus libros ya no podían llevarla al grado siguiente. Pero para iniciarse le sirvió. ¿Se entiende lo que quiero significar?

Interlocutor: Perfectamente. Ahora yo me pregunto: ¿Hasta qué punto es válido lo que preconizaba Juan Matus y el propio Carlos Castaneda de ingerir plantas psicoactivas para acceder a otros planos? Esta es mi primera pregunta. Y la segunda: ¿Hasta dónde llegó Castaneda con el Peyote y otros alucinógenos?¿No es entrar de esta forma por la venta al mundo espiritual?

Ron Hubbard: Cuando Juan Matus habla de planos no se refiere a los planos de vibración espiritual o suprafísicos, sino de planos de conciencia. Al comienzo de esta sesión se dijo que había un ser encarnado del 5º nivel, subnivel 9º, que captaba vibraciones de otros planos, sonidos y aromas. Lo que hacen estas plantas "alucinógenas" es que la mente se amplíe y el córtex decodifique más ampliamente y capte más canales.

Interlocutor: ¿Pero la persona que toma este tipo de plantas entiende lo que percibe?

Ron Hubbard: Prácticamente, no. Ya lo ha dicho mi receptáculo en una reunión en otro país, que ustedes llaman Uruguay, de que muchos alucinógenos crean estados alterados de conciencia, pero si la persona tiene su ego descontrolado, pueden transformarla en alguien muy agresivo, y en lugar de elevarla espiritualmente pueden hacerla retroceder.

Interlocutor: En mi opinión todos los alucinógenos son malos. ¿Es correcto este criterio?

Ron Hubbard: Si la persona no está contenida y su mente reactiva se dispara, le hace peor.

Interlocutor: Entonces, ¿se podría decir que sólo excepcionalmente un alucinógeno puede elevar a una persona?

Ron Hubbard: Así es. De lo contrario ocurre como en la era de los hippies de los años sesenta, que se pasaban fumando marihuana, estaban en éxtasis, pero no prestaban ningún servicio. Si estás en éxtasis pero no cumples ningún servicio, tanto da que estés como que no estés.

Interlocutor: Aquí en la Argentina tenemos un dicho muy claro para representar esa situación: estar "al pepe" o "al divino botón".

Ron Hubbard: Correcto. Captaste bien lo que yo quería expresar.


Consulta recibida

Estimados Horacio y Jorge.

Mi nombre es Rodolfo y he tenido la "buena fortuna" de tropezar con el grupo Elron, realmente estoy complacido en encontrar gente como ustedes que se dedican a investigar con profundidad y sin prejuicios, tal como decía don Juan Matus: el guerrero es un testigo sin prejuicios de todo lo que existe.

Antes que nada quiero aclarar que solo soy un humilde buscador y jamás me creo en posesión de la verdad absoluta, solo conozco unas pocas verdades relativas que creo haber comprendido con gran esfuerzo y sufrimiento, y por eso me tomo el atrevimiento de expresar algunas opiniones, que tal vez solo sean eso.

Ahora solo tengo palabras de agradecimiento para lo que ustedes tan gentilmente están ofreciendo para el gozo y el esclarecimiento de las multitudes (que dicho sea de paso en muy raras ocasiones saben apreciar una joya verdadera cuando les es expuesta ante sus propias narices). Les pido que sigan por este camino y se que en algún momento me acercaré al grupo con ánimo de colaborar en lo que pueda.

Estuve leyendo sus informes y me quedaron muchas preguntas en el tintero. Una de las que más me urge conocer es acerca de Carlos Castaneda y su obra. Ustedes dicen en el informe acerca de Castaneda que Juan Matus tenía conocimientos incompletos (o algo así).

Personalmente estoy de acuerdo con algunas cosas que leí en el informe, pero siempre que hablo con alguna persona acerca de Castaneda me salen con "Las enseñanzas de don Juan" y con los honguitos y Mescalito. Me parece que la mayoría de las personas no se dieron cuenta que Castaneda escribió como diez libros más aparte del tan mentado "Las enseñanzas..." donde se descubre un conocimiento mucho más vasto y más profundo, que haría avergonzarse hasta a los más rabiosos teóricos de la física cuántica. Con respecto a "las enseñanzas de Don Juan" yo creo que efectivamente es un libro de primer grado, donde un " viejo indio borracho y mescalero" le quiere hacer un cuento primitivo al antropólogo "moderno" Castaneda y le da a probar los alucinógenos porque él (Castaneda) está tan cerrado, es tan racional y tan escéptico que el pobre don Juan no tiene otra forma de sacudirlo. Pero baste leer y estudiar los libros "El Fuego Interior", " El arte de ensoñar" y "El conocimiento silencioso" para darse cuenta que don Juan Matus no era tan ignorante y de primer grado, y que hasta incluso desaconsejaba la utilización de alucinógenos, pues estos "revientan el cuerpo...". Creo que pocas personas entendieron que el mensaje esencial de Juan Matus (al menos así lo veo yo) era la impecabilidad y la utilización adecuada de la energía para poder acceder al conocimiento y a la realización que siempre ha buscado el ser humano. De lo contrario deberíamos aceptar que Carlos Castaneda tenía una imaginación realmente excepcional.

Sería harto interesante para mí si ustedes me pudieran hacer algún comentario al respecto.

Estimados, les mando un fuerte abrazo, que la paz del Altísimo esté con vosotros.

Saludos cordiales, Rodolfo.

Dear friend: La verdad, y la única verdad, es que las enseñanzas de los Maestros de Luz a través de la mediumnidad de Jorge Olguín (reencarnación de Juan Zebedeo-Juan el Evangelista), dejan obsoletas a cualquier enseñanza anterior sobre los temas abordados. Esto significa que cualquier enseñanza anterior, por más que tenga algunos datos verdaderos, debe ser dejada de lado.

En este sentido hay que recordar que los espíritus del Error se basan para engañar en brindar datos verdaderos mezclados con datos falsos. De esta forma se toman los datos falsos como verdaderos. No importa si el que enseña lo hace de buena fe o de mala fe, porque el resultado es el mismo: el error. Ésta es la razón por la que criticamos acerbamente cualquier enseñanza anterior, a fin de que nadie caiga en confusión.

Lo lógico, obviamente, sería rehacer las enseñanzas anteriores separando lo que es correcto de lo incorrecto. Pero dime, ¿quién podría acometer tamaña obra? Fíjate que el primer libro que habría que rehacer es la Biblia, separando la paja del trigo. Pero no alcanzarían cien encarnaciones para hacerlo.

Hay un dato clave que nosotros usamos para darle a quienes nos consultan sobre si una enseñanza es correcta o no: ¿Mencionan los descubrimientos de L. Ronald Hubbard, plasmados en Dianética y Cienciología, sobre la mente reactiva y los engramas? Si no lo hacen, demostrando así que el que enseña los desconoce, pues entonces esos maestros ignoran lo fundamental. Dianética y Cienciología son ciencias bases que no pueden dejar de ser consideradas en ninguna enseñanza.

Fíjate que no estamos diciendo que conozcan las enseñanzas de los Maestros de Luz que nosotros difundimos, sino descubrimientos que datan de más de medio siglo. Si quien enseña los desconoce, ¿cuánto puede valer lo que explica si falla por la base? Sería algo similar a que alguien enseñara a encender el fuego con dos palitos ignorando que ya se inventaron las cerillas...

Un abrazo. Horacio