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Un curso de milagros
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UN GATO QUE NO HIZO EL CURSO
Sólo para ingenuos...
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UN CURSO DE
MAJADERÍAS Sobre el
libro "Un curso de milagros". Estimado profesor
Velmont: Me gustaría saber su opinión sobre un libro llamado "Un curso de
milagros". Este libro fue transcripto, creo que a través de la escritura
automática, en el año 1965 por la profesora de Psicología Helen Schucman de la
Universidad de Columbia en Nueva York. Esta profesora oyó un dictado claro y
distintivo de una voz interior indentificándose a sí mismo como Jesús. Su dictado
del Curso comenzó con las palabras: "Éste es un curso de milagros, por favor,
tome nota". Es una guía hacia la iluminación de la mente y el cuerpo por medio
del proceso de la aplicación práctica del perdón, el amor y la sanación. Me interesa mucho el tema,
pues creo que existen muchos paralelismos entre las enseñanzas del curso y
parte de los Enigmas develados, sobre todo en lo que al ego se refiere.
Esperando su respuesta, le doy gracias de antemano. María F. R. RESPUESTA Apreciada María: El
libro "Un curso de milagros" no pasa de ser uno de los tantos libros simplistas
de "autoayuda" que andan rondando por allí, sin ningún asidero científico, con
errores −o directamente disparates− tremendos, y que en definitiva
no pasa de meras expresiones de deseos de remoto cumplimiento en la práctica. Cuando un libro
confunde a la iluminada figura del Maestro Jesús, actual Logos Solar (5º plano
espiritual), con el Cristo, actual Logos dimensional, que es una Energía divina
del 7º nivel espiritual, ese libro falla por la base, porque se trata de un
error elemental y demuestra que el autor es un ignorante. ¡y peligroso! La autora es
psicóloga, y para colmo profesora de Psicología de una universidad como la de
Columbia en Nueva York. Esto significa que desconoce totalmente los
descubrimientos de L. .Ronald Hubbard plasmados en Dianética y Cienciología, y
por lo tanto también desconoce la existencia de la segunda mente del hombre, la
mente reactiva y sus engramas. El desconocimiento de
la mente reactiva contribuye a que los psicólogos atribuyan todos los trastornos mentales a la mente
analítica, ya que no conocen otra. La mente analítica no es responsable en
absoluto de los trastornos. La base del curso es
el perdón. El perdón no es más que la consecuencia de la soberbia. Por lo
tanto, fomentar el perdón es fomentar la soberbia. ¿Y qué más nocivo que esto
puede enseñarse? Para que puedas
comprender bien lo que acabo de explicarte, te transcribo dos definiciones de
nuestro Diccionario Técnico de Psicointegración (si no lo tienes te lo envío
gratuitamente). PERDÓN. Dic. Acad.
Acción de perdonar, es decir, de remitir la deuda, ofensa, falta, delito u otra
cosa el perjudicado por ello. ║ Remisión de la pena merecida, de la
ofensa recibida o de alguna deuda u obligación pendiente.
║ Gr Elron. Acto de soberbia, proveniente del Ego, por el cual el
individuo que considera haber sido ofendido, en un gesto ostentosamente
magnánimo, absuelve al supuesto ofensor. El perdón implica ofensa, es decir que
para que alguien pueda perdonar, primero tiene que haber sido ofendido, pero
como nadie tiene el poder para ofender a nadie a menos que uno le haya dado ese
poder, resulta que, paradójicamente, el perdón nunca debería recaer sobre la
persona que supuestamente nos ofende sino, en todo caso, sobre uno mismo, por
haberle dado tan neciamente cabida a la ofensa. Cada uno crea sus propios
estados de ánimo, o, expresado de otra manera, "los hombres no se
perturban por causa de las cosas, sino por la interpretación que de ellas
hacen" (Epícteto). El ofensor, por lo tanto, siempre es uno mismo: te
ofenden porque te ofendes. De ahí que cuando alguien perdona una ofensa, lo
único que está haciendo, en realidad, es desligarse de la responsabilidad que
le cabe por ser su propio ofensor para trasladarla a otro. Poder ficticio de las palabras. Gr Elron.
Autoridad inventada que le damos a determinadas palabras para alterar nuestro
ánimo. Es una autoridad inventada porque las palabras no tienen más potestad
sobre nosotros que la que nosotros mismos decidimos otorgarle. Para probar que
no la tienen basta gritarle a un pequeñísimo granito de arena
"¡muévete!" y veremos que no se desplazará ni siquiera una
millonésima del pelo de un cabello. Ninguna palabra tiene poder para ofender a
nadie, a menos que uno mismo le haya dado ese poder. Y si le hemos dado poder a
determinadas palabras para que quien las pronuncie nos ofenda, la única
alternativa que nos queda es retirarles el poder que nosotros mismos les hemos
dado. ¿Puede haber algo más paradójico que darle poder a determinadas palabras
para ofendernos y luego echarle la culpa a quien las pronuncia? Si llegas a comprender
bien estas dos definiciones, tú misma ya te darás cuenta de las falencias del
libro. Con respecto a que
haya sido Jesús el que lo haya dictado, aunque sea verdad no modifica los
hechos, porque la validez de los mensajes de los Maestros de Luz depende del
canalizador y no del mensajero. Si el canalizador
tergiversa la comunicación debido a sus preconceptos, el mensaje resulta
inválido por culpa exclusiva de éste. El libro denominado
"Conversaciones con Dios", por ejemplo, fue dictado realmente por el Absoluto a
Neale Walsch a través de la "escritura automática", pero a pesar de la altísima
fuente, el canalizador igualmente tergiversó los mensajes, mezclando grandes
verdades con grandes disparates, lo cual torna a su lectura en un riesgo
mayúsculo. Otro de las falacias
del libro es que pregona que "nada es real", cuando es precisamente todo lo
contrario, porque el universo físico existe independientemente de los seres que
lo habitan. El hecho de que dentro
de 25.000 millones de años desaparecerá al producirse el Big Crunch no cambia
las cosas, porque durante todo este tiempo para nosotros es real y negarlo no es más que demencia pura. Bienvenida al Club. Un
fuerte abrazo. Horacio
Velmont. UN ABSURDO DEL "CURSO DE
MILAGROS" ¿Es válido
el autoperdón? Estimado profesor
Velmont: Usted habla en su página de que el "Curso de milagros" dice que hay
que perdonar y no es así, pues el curso habla del autoperdón. Considero que el autoperdón es
imprescindible par poder vivir tranquilo, porque las culpas y todo lo que de
ellas deriva es el principio de una vida demente. Considero, y esto es mi verdad, que cualquier ideología o
religión, bien llevada, con congruencia, es buena. Nadie tiene el saquito de la verdad, solo hay una verdad
universal y ésta es que no existe ninguna verdad universal, por lo tanto, hay
que respetar para ser respetado. Lo que
para mí es sagrado e importante, de seguro no lo es para ustedes, ¿pero quien
soy yo, o quienes son ustedes para decidir lo que es bueno para el otro? Los
saludo con amor y paz. Benjamín V. RESPUESTA Apreciado Benjamín:
Tienes un malentendido: no hay que perdonarse nada, porque perdonarse a sí
mismo es peor que perdonar al otro: en ambos casos es fruto del ego, no del
amor. Se perdona siempre desde el ego. Además, la enseñanza
del autoperdón es totalmente estúpida y disparatada en sí misma, porque para
perdonarte primero tienes que ofenderte. Es decir, la secuencia
es la siguiente: primero cometes un acto hostil, luego te ofendes por haber
cometido ese acto hostil y luego te autoperdonas (?). No dudo que tú eres lo
suficientemente perspicaz como para darte cuenta de este disparate. Por otra parte, ¿qué
es eso de ser indulgente con uno mismo y perdonarse? Es el error que comete la
religión Católica con la confesión: te confiesas y el cura te absuelve...
¡Genial! Lo que hay que hacer
no es perdonarse, porque eso es una actitud no sólo errónea y cobarde sino que
te hace sentir culpable. No tienes nada que perdonarte sino asumir
valientemente la responsabilidad y confrontar lo hecho, porque esta actitud te
pone "en causa" y perdonarte, en cambio, te pone "en
efecto" haciéndote sentir culpable con todas su consecuencias: depresión,
angustia, desánimo, y te quita la alegría de vivir. ¿Alguien en su sano
juicio puede creer que va a sentirse alegre después de haberse autoperdonado? Claro que tú no te das
cuenta de que el bajón que tienes se debe a esto y le echas la culpa a
cualquier otra cosa. Lo que hay que hacer, reitero, es asumir la
responsabilidad por lo que uno ha hecho mal y, si se puede, reparar el error,
pero siempre aprender la lección que conlleva haber obrado mal. Por otra parte, la
enseñanza del autoperdón también es errónea porque ignora que cada acto hostil
contra un semejante (y los animales también son nuestros semejantes) implanta
una carga engrámica en la mente reactiva, es decir, a nivel celular. Esta carga es
detectable en Cienciología a través del E-Metro, por lo cual es real, y sólo se
puede eliminar con la técnica desarrollada por L. Ronald Hubbard. El autoperdón no
elimina esta carga, por lo cual el engrama del acto hostil está siempre
restimulándose con consecuencias nefastas impredecibles. En cambio, si se
confronta el acto hostil cometido −confrontar es asumir y enfrentar con
tranquilidad y sin titubear un hecho− en lugar de autoperdonarse, algo
que reitero es completamente inútil, esa carga engrámica, si bien sigue
estando, deja de restimularse y ya no molesta. ¡Es algo mágico! En cuanto al resto de
lo que dices, tienes un malentendido porque no son nuestras enseñanzas sino la
de los Maestros de Luz, y ellos nunca se
equivocan. Y en lo que respecta a
las religiones, todas son falsas porque contradicen lo que dijo el Maestro
Jesús: "Nadie necesita de intermediarios para ir al Padre, pues cada uno se
salvará de acuerdo a sus propias obras", refiriéndose esto último, obviamente,
al Servicio al semejante. Bienvenido al Club. Un
fuerte abrazo. Horacio Velmont. APÉNDICE Las
"afirmaciones" de Un curso de milagros están plagadas de frases huecas
disfrazadas de verdades profundas, precisamente el método preferido por los
espíritus del Error para embaucar a los incautos. Se necesita
ser en verdad muy ingenuo para creer que ellas pueden provenir de los planos de
Luz. "Nada de lo que veo
significa nada." "Le he dado a todo
lo que veo todo el significado que tiene para mí." "No entiendo nada de
lo que veo." "Estos pensamientos
no significan nada." "Nunca estoy
disgustado por la razón que creo." "Estoy disgustado
porque veo algo que no está ahí." "Sólo veo el
pasado." "Mi mente está
absorbida con pensamientos del pasado." "No veo nada tal
como es ahora." "Mis pensamientos no
significan nada." "Mis pensamientos
sin significado me están mostrando un mundo sin significado." "Estoy disgustado
porque veo un mundo que no tiene significado." "Un mundo sin
significado engendra temor." "Dios no creó un
mundo sin significado." "Mis pensamientos
son imágenes que yo mismo he fabricado." "No tengo
pensamientos neutros." "No veo cosas
neutras." "No soy el único que
experimenta los efectos de mis pensamientos." "Estoy decidido a
ver." "Estoy decidido a
ver las cosas de otra manera." "Lo que veo es una
forma de venganza." "Puedo escaparme de
este mundo renunciando a los pensamientos de ataque." "No percibo lo que
más me conviene." "No sé cuál es el
propósito de nada." "Mis pensamientos de
ataque atacan mi invulnerabilidad." "Por encima de todo
quiero ver." "Por encima de todo
quiero ver de otra manera." "Dios está en todo
lo que veo." "Dios está en todo
lo que veo porque Dios está en mi mente." "No soy víctima del
mundo que veo." "He inventado el
mundo que veo." "Hay otra manera de
ver el mundo." "Dios está en todo
lo que veo." "Dios está en todo
lo que veo porque Dios está en mi mente." "Mi santidad
envuelve todo lo que veo." "Mi santidad bendice
al mundo." "No hay nada que mi
santidad no pueda hacer." "Mi santidad es mi
salvación." "Soy bendito por ser
un Hijo de Dios." "Dios va conmigo
dondequiera que yo voy." "Dios es mi
fortaleza. La visión es Su regalo." "Dios es mi fuente.
No puedo ver separado de Él." "Dios es la luz en
la que veo." "Dios es la Mente
con la que pienso." "Dios es el amor en
el que perdono." "Dios es la
fortaleza en la que confío." "No hay nada que
temer." "La Voz de Dios me
habla durante todo el día." "El amor de Dios es
mi sustento." "Yo soy la luz del
mundo." "Perdonar es mi
función por ser la luz del mundo." "La luz del mundo le
brinda paz a todas las mentes a través del perdón." "No dejes que me
olvide de mi función." "Mi única función es
la que Dios me dio." "Mi función y mi
felicidad son una." "El amor me creó a
semejanza de Sí Mismo." "El amor no abriga
resentimientos." "Mis resentimientos
ocultan la luz del mundo en mí." "Mi salvación
procede de mí." "Sólo el plan de
Dios para la salvación tendrá éxito." "Abrigar
resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación." "Mi voluntad es que
haya luz." "No hay más voluntad
que la de Dios." "La luz ha llegado."
"No me gobiernan
otras leyes que las de Dios." "Tengo derecho a los
milagros." "¡Que los milagros reemplacen todos mis resentimientos!" "Permítaseme
reconocer que mis problemas se han resuelto." Y como si esto fuera
poco, recomiendan, como si fuera una "ensalada rusa", obras obsoletas, en su inmensa mayoría influidas por los espíritus del
Error, como las de Connie Méndez, olvidándose de las sabias palabras del
Maestro Jesús: "Nadie echa vino nuevo en
odres viejos, porque revienta los odres, y se pierden el vino y los odres; a
vino nuevo, odres nuevos" (Marcos 2, 18-22): Enseñanzas de Bovisio Libro Azul de Connie
Mendez Metafísica Connie Méndez Osho, el maestro del
conflicto (Baghavan Sri Rajnesh) Las siete leyes espirituales
del éxito (Deepak Chopra) Es Hora de Despertar,
Ascensión de los Ishayas Poemas de Kabir Vengo del Sol (Flavio) En vos confío... Sri
Ramatherio Libro Tibetano de los
muertos Los síntomas del
despertar espiritual Obras de Anthony de Mello Tratado del cielo
terrestre Afirmaciones científicas
para la curación - Yogananda Flores de Bach La enfermedad como camino Dios me habló Ejercicios tibetanos o
gimnasia de los lamas El cuarto camino, de
Gurdjieff |