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El calvario de Angiekitana 2 |
Esta página es la continuación de "El calvario de Angiekitana"
AUDITACIÓN DE ANGIEKITANA
La auditación es una técnica que elimina las cosas que han sido añadidas a la mente reactiva mediante las experiencias dolorosas de la existencia, y aborda y mejora la habilidad que cada uno tiene para confrontar los factores de su vida y ocuparse de ellos. El objeto de la auditación, por lo tanto, es devolverle a la persona su propia identidad y habilidad. Esto se consigue de dos formas: 1) ayudándola a liberarse de cualquier incapacidad, y 2) aumentando sus habilidades. Una descripción amplia de la técnica puede verse en http://www.grupoelron.org/dianeticaycienciologia/descripciondeauditacion.htm Cabe señalar, sin embargo, que el de Angiekitana se trata de un caso de excepción, no solo por las torturas a que fue sometida –incluso fue forzada a tener orgasmos a través del dolor–, sino porque la técnica de auditación no se realizó personalmente, sino a través del MSN Messenger. Este sistema de auditación a distancia es legítimo porque todo lo que sirva para eliminar los engramas de la mente reactiva y el archivo del incidente como experiencia no aberrativa en la mente analítica es válido y no puede ser cuestionado (Ron Hubbard, en “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”).
Preclear: Angiekitana Auditor: Horacio Velmont
SESIÓN DEL 31/1/09
Angie: Ya estoy en línea, Horacio, buenos días… Horacio: Buen día, ¿cómo estás? Angie: Muy bien, ¿y tú? Horacio: Sí, yo estoy también bien... ¿Lista para la sesión? Angie: Sííí... Horacio: Bien… Antes que nada quiero que veas estos videos que he preparado y que contienen torturas más o menos similares a las que te aplicaron a ti… La idea es reestimular tus engramas para que los traigas a la memoria y luego puedas revivirlos y eliminarles la carga que contengan. es decir, el dolor físico y emocional… Angie: Espera que los vea y te digo de inmediato, a detalle, lo que siento de verdad… Horacio: De acuerdo, espero… … Angie: Ya los vi y no pude evitar el excitarme con solo verlos, especialmente el tercero en el que la chica grita como desesperada por los latigazos en las nalgas… Es la que tiene los cabellos atados a un gancho introducido en su ano… Horacio: Sí, la ubico… Bien, comienza el incidente desde donde desees… Angie: En lo que estaba en el aparato anal, vaginal, oral, me desataron, me hincaron esposada, desnuda, sucia, con semen escurriendo por doquier… En esta ocasión no me limpiaron, mi sentimiento de humillación era muy fuerte, estaba hincada, esposada, solo con zapatillas de tacón alto, venda en los ojos sin la mordaza… Alguien me tomó por el cabello y me habló al oído: “Nueva prueba”, a momento que me untaba algo en ano y vagina… Era gel, conductor de descargas… Horacio: Entiendo, continúa… Angie: Ya sabía de qué se trataba y no pude evitar el asustarme, la adrenalina se me disparo al 100… En realidad estaba excitada de nuevo y a la vez asustada, pues no sabía a qué se refería con “nueva prueba”… Horacio: Continúa… Angie: Mientras me decía al oído “nueva prueba me puso unos caimanes de dientes en ambos pezones… Me quería morir, sentía que en cualquier momento sangraría de ellos por lo lastimado… Después me dijo: “Ya estás cableada y en cualquier momento te puedo castigar con una descarga”… Eso me torturaba mentalmente… Le supliqué que no, no, no, por favor, no es necesario, lo que me pidas, lo que sea lo haré, no lo hagas, te lo ruego, te lo suplico… Horacio: Continúa… Angie: Me moría de miedo, te lo juro… Horacio: ¿Cómo estabas atada? Angie: Esposada por la espalda, solo un par de esposas… Horacio: Bien, continúa… Angie: Juntaron mis piernas para que no expulsara los consoladores metálicos, que ya no los sentía porque mi mente estaba concentrada en el dolor que sentía en mis pezones… Ataron mis muslos con una correa que se me hundía en la piel… Suplicaba que me quitaran las pinzas de los pezones diciéndoles que no era necesario… Oía que me decía: “Te ves hermosa”, no te las puedo quitar, sé que abedecerás, pero es parte de tu prueba… Siento que sí se compadeció de mis palabras, pero no cambió nada su postura… Por primera vez sentí un seudo piropo… Horacio: ¿Te explicaron de qué se trataba la prueba? Angie: Sí… “Somos cuatro, y tu prueba consiste en darnos sexo oral uno a uno… Vas a sentir cuatro vergas jugueteando en tus labios… Te voy a poner la mordaza de aro de acero y lo vas a hacer con la lengua, solo con la lengua”… Horacio: Continúa… Angie: Le dije que no, que no me castigara de esa manera porque sería imposible… Siento que querían que me comprometiera, porque luego me dijo: “Muy bien, no te la voy a poner, pero quiero que mames como loca y que te tragues el semen de los cuatro y nos dejes los penes limpios de semen, sin una gota, nada”… Horacio: Continúa… Angie: No creo que pueda tragar eso, dije, pero me respondió: “No tienes elección, si te pasas de los 10 minutos que tienes con cada uno o tiras una gota de semen, o veo que dejas de mamar enjundiosamente, te haré esto”, y soltó una descarga que me tiró al suelo y me hizo revolcar de dolor… Horacio: ¿Cuánto duró la descarga? Angie: Fue un milisegundo, con eso tuve suficiente, gritaba y me arrastraba como loca del reflejo que me dejó… Horacio: ¿Por dónde entró la corriente eléctrica? Angie: Por mi ano, vagina y pezones… Horacio: Bien, continúa… Angie: Y me decía: “Te puse cables conectados a la corriente eléctrica a tu vagina, a tu ano y a tus pezones… Como ves estás completamente cableada y te puedo cocinar lentamente”… Yo sollozaba en el suelo mientras le oía… Horacio: Descarga ahora el llanto si lo necesitas… Angie: Estoy llorando… Horacio: Bien… Angie: Me tomó por los cabellos para ayudarme a hincarme de nuevo, pero caí al suelo otra vez, no podía parar de convulsionar, era un reflejo de la electricidad sobre mis nervios, incluso estaba ida, atontada, no lograba coordinar mis pensamientos a causa del dolor y por la mella de la electricidad en mi sistema nervioso… Me dejó unos cinco minutos, respiraba agitadamente… Gozaban al verme así, sucia, esposada, desnuda, sometida y obligada a hacer lo que me pidieran, doblegada… Ya sentía que había perdido piso mi superyó, mi moral estaba destrozada, estaba entre 4 espadas de electricidad, dos en mis pezones y otras dos en mi ano y vagina, y entre 4 espadas erectas de carne que me tenía que comer a fondo porque si no sobrevendría el castigo con una descarga, y de verdad no la quería sentir de nuevo… Horacio: Continúa… Angie: Me hincó de nuevo y comenzaron a jugar con los penes como me habían amenazado… Nunca había sentido algo tan grande, caliente y duro… Oía sus gemidos, no sabía de su color, o su raza, estatura, cara… Me sentí y ya pensé como una puta: ya, que sea lo que sea.. De pronto escuché “Te corre el tiempo”, y entonces empecé a mamar como loca al primero que se me acercó… Sentía cómo pegaba la punta de su pene en mi garganta y se me venía reacción de vómito… Traté de no pensar en eso y le dije que no me penetrara tanto, que quería hacerlo y que por favor me ayudara… No me contestó, pero sí dejó de metérmela tanto o si lo hacía en cuanto sentía que topaba de inmediato la sacaba… Horacio: Continúa… Angie: Fueron en total 40 minutos de sexo oral y sí, termine con él casi al límite, quizás 8 minutos… Horacio: ¿Tragaste finalmente su semen? Angie: Sí, totalmente… Sentí una especie de humillación, asco, me sentía la peor mujer del mundo, la más puta, la más sucia… Estaba llorando pero a la vez mamando, cada vez con más succión, más asco y más velocidad… Cuando el primero terminó en mi boca, casi garganta, sentí un chorro de avena que entró caliente… No le tomé sabor hasta que me dijo: “Límpiala y traga todos los residuos”… Eso fue lo más duro y donde sí tuve que sacarle sabor… Horacio: Continúa… Angie: Una que vez que terminé me dijo: “En el orificio de mi verga queda semen, sácalo, puta”… Hice como quien toma de un popote… Sonaban las carcajadas en el salón… Apenas terminé me dijo, a la vez que todos reían: “Prueba superada, ahora te faltan tres vergas y como tres litros de semen, ¿a qué sabe, puta?”… No contesté, solo bajé la cabeza en señal de sumisión total… Horacio: Continúa… Angie: Con todo lo que relaté hasta ahora estoy muy excitada, y no creo que pueda continuar en este estado, Horacio… Horacio: Bien, desahógate y con ello terminamos la sesión… Angie: Antes quiero decirte que estaba drogada cuando me hicieron todo eso, creo que ya te lo comenté, ¿verdad? Horacio: Así es… Angie: Superé el efecto de la droga, que era como para que cooperara, pero aun así estaba consciente del asco y cosas como ésas… Pienso que si no hubiese habido esa droga de por medio la experiencia hubiera sido todavía mucho más dura… Horacio: Bien, hasta luego, Angie, y luego de desahogarte trata de descansar bien, porque ha sido una sesión muy dura… Angie: Ok, hasta luego…
Sesión 14 03 09
Angie: Hola, ¿cómo estás? Horacio: Bien, esperándote… ¿Estás disponible para hacer la sesión? Angie: Sí, unas dos horas… Horacio: Bien, yo te sugeriría que ahora, para aprovechar el tiempo, continuemos la sesión que quedó pendiente sobre el sexo oral forzado… Me refiero a continuar o a comenzar desde el principio de este incidente: decide tú… También te sugeriría mirar nuevamente los videos para que el incidente venga a tiempo presente con más claridad en tu memoria y poder así revivirlo y eliminarle la carga con más facilidad. Angie: Bien, los veo y te aviso… Horacio: Ok, espero… Angie: Ya los he visto… Horacio: ¿Qué decides? Angie: Continuar con la sesión de sexo oral y tortura anal con electricidad… Horacio: Bien, te voy a leer los últimos párrafos de los diálogos que tuvimos en la sesión pasada… Angie: De acuerdo… Horacio: Escribo, entonces:
Horacio: ¿Tragaste finalmente su semen? Angie: Sí, totalmente… Sentí una especie de humillación, asco, me sentía la peor mujer del mundo, la más puta, la más sucia… Estaba llorando pero a la vez mamando, cada vez con más succión, más asco y más velocidad… Cuando el primero terminó en mi boca, casi garganta, sentí un chorro de avena que entró caliente… No le tomé sabor hasta que me dijo: “Límpiala y traga todos los residuos”… Eso fue lo más duro y donde sí tuve que sacarle sabor… Una que vez que terminé me dijo: “En el orificio de mi verga queda semen, sácalo, puta”… Hice como quien toma de un popote… Sonaban las carcajadas en el salón… Apenas terminé me dijo, a la vez que todos reían: “Prueba superada, ahora te faltan tres vergas y como tres litros de semen, ¿a qué sabe, puta?”… No contesté, solo bajé la cabeza en señal de sumisión total…
Horacio: Bueno, hasta aquí habíamos llegado… Puedes continuar o retomar desde donde desees… Angie: Estaba jadeando, mezcla del miedo y apuro a recibir una descarga más, y comencé con mi segunda tarea a la vez que imaginaba que era uno de mis ex novios a quien se lo hacía… Horacio: ¿Habías hecho antes sexo oral? Angie: Sí, lo había hecho, pero solo como una caricia… Nunca nada tan salvaje y extremo… Me tomaba del cabello con fuerza y sentía como su enorme falo pegaba en mi garganta, en el fondo de ella, bloqueándola… Gozaban viendo como me ahogaba, y mis intenciones de vomitar eran muchas, pero más que vomitar me preocupaba el hecho de la descarga eléctrica, eso me mortificaba… Terminé tragando el semen del segundo hombre, pero sentía como se masturbaba frente a mis labios… Sacó su pene y me lo restregaba en labios y cara… Me ordenó: “Abre la boca, perra” –no sé para qué si no podía cerrarla−, y sentí el chorro de leche caliente en mi garganta… La indicación y las órdenes fueron las mismas. “Límpiala con tu lengua, perra, te quedan pocos segundos”… Horacio: Continúa… Angie: Terminé con el segundo sin que me cumpliesen la amenaza… Me empiezo a excitar de nuevo de solo recordar… Horacio: Está bien, continúa… Angie: Así pasé con el tercero y el cuarto sin que se me atacara de nuevo con el maldito consolador metálico, pero sí me desmayé cuando al final, solo por placer, aun habiendo cumplido, me dieron una descarga de algunos tres segundos… Fue un infierno. los tres segundos o cuatro más largos de mi vida… Horacio: ¿Qué excitación tienes ahora, de 1 a 10? Angie: Del uno al diez, tres… Horacio: ¿Deseas continuar con la sesión hasta concluir con un orgasmo liberador? Puntualmente mi pregunta está dirigida a profundizar en este incidente de sexo oral, ya que queda mucho por repasar… Angie: No quisiera entrar en detalles para no terminar tocándome sola en la cama.. No estoy con ese ánimo, tú me entiendes… Horacio: Sí, por supuesto que te entiendo… ¿O sea que en esta sesión no quieres tener un orgasmo? Angie: Así es, no ahora, prefiero platicar contigo… Hemos perdido mucho contacto a causa de mi trabajo que no me dejó tiempo libre… Horacio: Bien, una de las cosas que podríamos hacer es que me relates una fantasía tuya de bondage, porque esto también descarga… Angie: La verdad, sí sigo teniendo esa fantasía sexual… Me veo vestida muy sexy en un antro de moda seduciendo a medio mundo… Me dan una bebida con un somnífero… Despierto atada y sometida a disposición de no sé quien, pero esta vez sí quiero ver a mis secuestradores sexuales… Esta fantasía me quema, me mata… Tengo dos consoladores… Desearía tener sexo oral, anal y vaginal, cera, juegos de castigos… Horacio: Continúa… Angie: ¿Sabes, Horacio, qué me excitaría mucho? Horacio: ¿Qué? Angie: El recibir propuestas de cómo les gustaría complacerme, de hacer realidad mi fantasía, el hecho de que exista la posibilidad… Horacio: Cuéntame con sería tu fantasía en los hechos… Me refiero a qué te gustaría que te hicieran… Angie: ¿Qué me gustaría que me hicieran? Todo, todo, pero sin llegar a los extremos de lastimarme o hacerme llorar… Horacio: ¿Qué sería lo primero que te gustaría que te hicieran? Angie: Que me aten las manos y los pies… Horacio: Es importante que relates minuciosamente esta fantasía porque te ayudará mucho a confrontar lo que te hicieron… Angie: Entiendo, Horacio, pero no quisiera llegar al orgasmo… Horacio: Bien, entonces no convendría que continúes con la fantasía… Te propongo concluir aquí la sesión y continuar con esto la próxima vez… ¿Estás de acuerdo? Angie: Sí, estoy de acuerdo… Horacio: Bien, hasta la próxima, entonces… Angie: Hasta la próxima, Horacio…
CONTINUARÁ CON NUEVAS SESIONES
Ver también la psicoauditación a Amanerel, 90% de Angiekitana
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