| Índice |
El Espiritismo
|
En las sesiones espíritas se presentan solamente los espíritus del Error, nunca seres de Luz. ALLAN KARDEC El Espiritismo era una ciencia “de base” que debía ser continuada, pero se quedó en el tiempo como el Psicoanálisis, siendo ambas obsoletas en la actualidad, no obstante que algunos de sus fundamentos siguen siendo válidos. El fraude de las sesiones espíritas no se encuentra en realidad en que el médium inventa la comunicación, sino en que en el mundo espiritual no existen los roles de padre, madre, hijo, ya que éstos pertenecen únicamente al plano físico. Catherine y Margaretta Fox fueron el foco de los golpeteos “paranormales” que se iniciaron en Hydesville en 1848. Según las chicas, los golpes afirmaban que ellas habían sido elegidas para convencer al mundo de que había una vida después de la muerte. |
La historia conocida Enlace a la página (mundoparanormal.com) Hermanas Fox: Fundadoras Del Espiritismo
Unos extraños golpeteos en casa de la familia Fox causaron sensación en los Estados Unidos; muchas personas los consideraron como la prueba de la comunicación entre vivos y muertos.
Lo que le sucedió a Margaretta Fox y a sus hermanas, si las apariencias no engañaban, fue el acontecimiento más importante de la historia de la humanidad. Una prueba concluyente de que podemos comunicarnos con los espíritus de los muertos -lo que presupone que los muertos existen en forma de espíritus con los que es posible la comunicación- significaría el fin de miles de años de especulación: se demostraría que la muerte no es el fin de la vida, sino el traslado de la existencia a otro plano superior. De ahora en adelante, nuestro paso por la Tierra podría ser considerado no como un breve incidente biológico sino como parte de un proceso mayor. Esto, y nada menos que esto, parecía quedar demostrado por lo que ocurrió en un pequeño chalet de madera en el pueblo de Hydesville, en él estado de Nueva York, el 31 de marzo de 1848. Esta «apertura» marcó el comienzo del movimiento espiritista moderno, cuyos adherentes alcanzarían posteriormente cifras millonarias en todo el mundo. Los hermanos Fox eran siete, pero sólo tres participaron en los hechos: Leah, que tenía treinta y cuatro años en 1848, Margaretta, de catorce, y Catherine, de doce. El relato definitivo del incidente, que hizo época, lo proporcionó la madre cuatro días después en una declaración jurada, y ratificada como exacta por su marido. Contó que la casa donde vivían provisionalmente había padecido temblores inexplicables en las paredes y muebles, ruidos de pasos y golpes en las paredes y puertas. La familia llegó «a la conclusión de que la casa debía albergar a algún espíritu inquieto y desgraciado». Cansada por las molestias, la familia se acostó temprano la noche del viernes 31 de marzo. Margaretta y Catherine -las únicas que vivían aún con sus padres- sentían miedo de los ruidos y se habían instalado en la habitación de sus padres. Sin duda, fue la presencia tranquilizadora de su padre y su madre lo que animó a las chicas a responder con tanto descaro cuando comenzaron los golpeteos. Las niñas oyeron los golpes y trataron de hacer un ruido parecido, chasqueando los dedos. Mi hija menor, Cathie, dijo: «Señor Slipfoot, ¡haga como yo!», golpeando las manos. El sonido dio inmediatamente la misma cantidad de golpes. Cuando ella se detuvo, el sonido cesó un rato. Entonces Margaretta dijo, en broma: «No; haga como yo. Cuente uno, dos, tres, cuatro», golpeando las manos al mismo tiempo, y los golpeteos volvieron como antes. Tuvo miedo de repetirlo... De esto pasaron gradualmente a comunicaciones más elaboradas, usando un código alfabético por medio del cual se descubrió que los golpes eran obra de un espíritu; finalmente, la entidad se identificó como un buhonero de treinta y un años que afirmaba haber sido asesinado en esa misma casa y cuyos restos estaban enterrados en el sótano. Acudieron vecinos a verificar lo que ocurría; ellos también escucharon los golpes, hicieron sus propias preguntas y recibieron respuestas. Al día siguiente llegaron más visitantes y por la noche, a petición del espíritu, algunos hombres se pusieron a excavar en el sótano, para ver si podían comprobar la historia; desgraciadamente el pozo se llenó de agua y hubo que abandonar el intento. Artículo completo en este enlace...
|
|
EL ESPIRITISMO Y SUS SECRETOS Enlace a la página (editorialbitacora.com) El legado espiritual a los espiritistas de Allan Kardec fue redactado por el famoso pionero en forma de breviario, constituyendo un texto imprescindible para la iniciación en los arcanos de esta disciplina Los fenómenos espiritistas que hemos comprobado y estudiado durante largos años, han evidenciado la existencia de seres distintos de los humanos, invisibles, de inteligencia superior, que se comunican con nosotros utilizando a médiums. Estos seres se designan ellos mismos con el nombre de espíritus, habiendo pertenecido, al menos algunos, a personas que han vivido en la Tierra. Constituyen el mundo espiritual o de los espíritus, así como nosotros constituimos el mundo corporal durante nuestra vida terrena. Seguidamente resumimos los puntos más importantes de la doctrina que hemos recibido de ellos, a fin de comprender en toda su amplitud la importancia del mundo espiritual y su interacción con el nuestro. Dios es eterno, inmutable, inmaterial, único, todopoderoso, soberanamente justo y bueno. El ha creado el universo que comprende todos los seres animados e inanimados, materiales e inmateriales. Los seres materiales constituyen el mundo visible o corporal y los seres inmateriales el mundo invisible o de los espíritus. El mundo de los espíritus es el mundo normal, primitivo, eterno, preexistente y sobreviviendo a todo. El mundo corporal no es más que secundario; podría dejar de existir sin alterar la existencia del mundo de los espíritus. Los espíritus revisten temporalmente una capa material perecedera, cuya destrucción por la muerte les devuelve la libertad. Entre las diferentes especies de seres corporales, Dios ha elegido la especie humana para la reencarnación de los espíritus que han llegado a cierto grado de desarrollo, esto es lo que le da la superioridad moral e intelectual sobre todos los otros. El alma es un espíritu encarnado, cuyo cuerpo no es más que la envoltura. En el hombre hay tres cosas. Primera: El cuerpo o ser material análogo a los animales y animado por el mismo principio vital. Segunda: El alma o ser inmaterial, espíritu encarnado en el cuerpo. Tercera: El lazo que une el alma y el cuerpo, principio intermediario entre la materia y el espíritu. El hombre, de este modo, tiene dos naturalezas. Por su cuerpo participa de la naturaleza de los animales, cuyos instintos tiene y por su alma participa de la naturaleza de los espíritus. El lazo o periespíritu que une cuerpo y espíritu, es una especie de cubierta semimaterial. La muerte es la destrucción de la capa más grosera, el espíritu conserva la segunda que constituye para él un cuerpo etéreo, invisible para nosotros en el estado normal, pero que puede hacerse accidentalmente visible y aún tangible, como tiene lugar en el fenómeno de las apariciones. De este modo el espíritu no es un ser abstracto, indefinido, que sólo el pensamiento puede concebir; es un ser real, circunscrito, que en ciertos casos es apreciable por los sentidos de la vista, del oído y del tacto. Los espíritus pertenecen a diferentes clases y no son iguales en poder ni en inteligencia, ni en saber, ni en moralidad. Los del primer orden, son los espíritus superiores que se distinguen de los otros, por su perfección, sus conocimientos, su aproximación a Dios, por la pureza de sus sentimientos y su amor al bien: éstos son los ángeles o espíritus puros. Las otras clases se alejan cada vez más de esta perfección; los de las clases inferiores están inclinados a la mayor parte de nuestras pasiones: al odio, la envidia, los celos, el orgullo, etc., complaciéndose en el mal. Entre éstos los hay que no son ni muy buenos ni muy malos; más bien embrollones y chismosos. La malicia y la inconsecuencia parece ser su fuente: éstos son los espíritus duendes o ligeros. Los espíritus, no pertenecen perpetuamente a un mismo orden. Todos mejoran pasando por diferentes grados de la jerarquía espiritista. Este mejoramiento tiene lugar para la encarnación que se ha impuesto a los unos como expiación y a los otros como misión. La vida material es una prueba que debe sufrir muchas veces hasta que haya alcanzado la perfección absoluta; es una especie de tamiz o de filtro de donde salen más o menos purificados. Al abandonar el cuerpo el alma entra en el mundo de los espíritus, de donde había salido, para volver a tomar una nueva existencia material después de un tiempo más o menos largo, durante el cual está en el estado de espíritu errante. Debiendo pasar el espíritu por muchas encarnaciones, resulta que todos nosotros hemos tenido varias existencias y que tendremos aún otras, sea en la tierra o en otros mundos. La encarnación de los espíritus tiene siempre lugar en la especie humana. Sería un error creer que el alma o espíritu puede encarnarse en el cuerpo de un animal. Las diferentes existencias corporales del espíritu son siempre progresivas y jamás retrógradas, pero la rapidez del progreso depende de los esfuerzos que hacemos para llegar a la perfección. Las cualidades del alma son las del espíritu, que está encarnado en nosotros; de este modo el hombre de bien es la encarnación de un espíritu bueno y el hombre perverso la de un espíritu impuro. El alma tenía su individualidad antes de la encarnación y la conserva después de su separación del cuerpo. Cuando vuelve a entrar en el mundo de los espíritus, encuentra allí a todos aquellos que ha conocido en la tierra y todas sus existencias anteriores se reflejan en su memoria con el recuerdo de todo el bien y de todo el mal que han hecho. El espíritu encarnado está bajo la influencia de la materia; el hombre que se hace superior a esta influencia por la elevación y la depuración de su alma, se acerca a los buenos espíritus con los cuales estará un día. El que se deja dominar por las malas pasiones y pone todos sus goces en la satisfacción de los apetitos groseros se acerca a los espíritus impuros, dando preponderancia a la naturaleza animal. Los espíritus encarnados habitan los diferentes globos del Universo. Los espíritus no encarnados errantes, no ocupan una región determinada y circunscrita; están por tudas partes en el espacio y a nuestro lado viéndonos sin cesar; es toda una población invisible que se agita alrededor nuestro. Los espíritus ejercen en el mundo moral y aun sobre lo físico, una acción incesante; obran sobre la materia y el pensamiento y, constituyen uno de los poderes de la naturaleza, siendo la causa de una multitud de fenómenos hasta ahora inexplicables que no encuentran una solución racional más que en el espiritismo. Las relaciones de los espíritus con los hombres son constantes. Los buenos nos inclinan al bien, nos sostienen en las pruebas de la vida y nos ayudan a soportarlas con ánimo y resignación; los malos, nos inclinan hacia el mal y se alegran al vernos sucumbir. Las comunicaciones de los espíritus con los hombres son ocultas u ostensibles. Las comunicaciones ocultas tienen lugar por la influencia, buena o mala, que ejercen sobre nosotros sin saberlo y a nuestro juicio toca el discernir las buenas o malas inspiraciones. Las comunicaciones ostensibles, tienen lugar por medio de la escritura, de la palabra u otras manifestaciones materiales y frecuentemente por colaboración de los médiums que les sirven de instrumento. Los espíritus se manifiestan espontáneamente o evocándolos. Se pueden evocar todos los espíritus, tanto los que han animado hombres de vida oscura, como los de las personas más ilustres, cualquiera que sea la época en que han vivido: los de nuestros parientes, amigos o enemigos, para obtener de ellos por comunicaciones escritas o verbales, consejos, noticias sobre su situación de ultratumba, sobre sus pensamientos con respecto a nosotros, así como las revelaciones que les sea permitido hacernos. Los espíritus son atraídos en razón de su simpatía por la naturaleza moral del círculo que les evoca. Los espíritus superiores se complacen en las reuniones formales en donde domina el amor al bien y el deseo sincero de instruirse y mejorar. Su presencia separa a los espíritus inferiores, que encuentran, por el contrario, un libre acceso y pueden obrar con toda libertad, entre las personas frívolas o guiadas por la sola curiosidad y en donde hay malos instintos. Lejos de obtener de ellos buenos avisos y noticias útiles, no deben esperarse sino tonterías, mentiras, bromas de mal gusto o mixtificaciones, porque muchas veces y usan nombres venerados para inducir mejor al error. La distinción de los buenos y malos espíritus es muy fácil; el lenguaje de los espíritus superiores es constantemente digno, noble, con el sello de la más alta moralidad, desprendido de toda baja pasión; sus consejos respiran la sabiduría más pura y tienen siempre por objeto nuestra mejora y el bien de la humanidad. El de los espíritus inferiores, al contrario, es inconsecuente, muchas veces trivial e incluso grosero; si alguna vez dicen cosas buenas y verdaderas, dicen más cosas falsas y absurdas por malicia o por ignorancia; se alegran de la credulidad y se divierten a expensas de aquellos que les preguntan, lisonjeando su vanidad, entreteniendo sus , deseos con vanas esperanzas. En resumen, las comunicaciones formales, en toda la acepción de la palabra, no tienen lugar más que en los centros serios, en los que sus miembros están unidos por una comunión íntima de pensamientos con la mira del bien. La moral de los espíritus superiores se resume como la de Cristo en esta máxima evangélica: Obrar con los otros, como quisiéramos que los otros obrasen con nosotros mismos, es decir, hacer el bien y no el mal. El hombre encuentra en este principio la regla universal de conducta para todas, aun sus más pequeñas acciones. Nos enseñan que el egoísmo, el orgullo, la sensualidad, son pasiones que nos aproximan a la naturaleza animal, sujetándonos a la materia; que el hombre que desde aquí abajo se desprende de la materia por el desprecio de las bágatelas mundanas y el amor al prójimo, se acerca a la naturaleza espiritual; que cada uno de nosotros debe hacerse útil según sus facultades y los medios que Dios ha puesto en sus manos para probarle; que el fuerte y el poderoso deben brindar apoyo y protección al débil, porque el que abusa de su fuerza y poder para oprimir y expoliar a sus semejantes viola la ley de Dios. Enseñan, por último, que en el mundo de los espíritus, no pudiendo haber nada oculto. El hipócrita será descubierto y todas sus farsas manifiestas; que la presencia inevitable y en todos los instantes, de aquellos contra los cuales hemos obrado mal, es uno de los castigo; que nos están reservados; que en el estado de interioridad y de superioridad de los espíritus, hay penas y goces que nos son desconocidos en la tierra. Pero nos enseñan también que no hay faltas irremisibles que no puedan ser borradas con la expiación. El hombre encuentra el medio de adelantar en el camino del progreso y dirigirse hacia la perfección, que es su objeto final en las diferentes existencias humanas. Tal es el resumen de la doctrina espiritista, del mismo modo que resulta de la enseñanza dada por los espíritus superiores para la perfección del hombre y hacer la luz en su alma.
|
|
UNA CIENCIA OBSOLETA ¿Tiene alguna validez en la actualidad el Espiritismo? Estimado profesor Velmont: Me interesaría saber cuál es la opinión del Grupo Elron sobre el Espiritismo, dado que ustedes también hacen lo mismo, es decir, se comunican con el mundo espiritual para recibir mensajes y dialogar con los espíritus. Omar A.
RESPUESTA Apreciado Omar: El Grupo Elron tiene en común con el Espiritismo solamente la comunicación con el mundo espiritual a través de la mediumnidad, pero fuera de esto no tiene puntos en común. El Espiritismo es una ciencia muerta porque no ha avanzado un ápice desde Allan Kardec, siendo tanto los médium espiritistas como sus seguidores ignorantes de las realidades del mundo espiritual. A esta ignorancia hay que agregarle las ideas preconcebidas del médium, sus engramas, el ego, el decodificador mental deteriorado, etc., factores éstos que en conjunto contribuyen a que los mensajes sean tergiversados y por lo tanto sin validez alguna. Si a esto le añadimos que en las sesiones espíritistas solamente se comunican los espíritus del Error de los planos 2 y 3, ya puedes tener el panorama completo. Se puede decir casi sin temor a errar que apenas llegará a un 20 % la fidelidad de traducción de los mensajes. En estas condiciones, ¿de qué otra cosa más que de disparates puede hablarse en esas sesiones? Por otra parte, cuando a través de un médium se comunica un espíritu que dice ser el padre o la madre o el hijo fallecido, esto es falso, porque sería lo mismo que al hablar por teléfono del otro lado de la línea alguien diga, en lugar de Sean Connery, que es el espía James Bond. Los roles de padre, madre, hijo, etc., pertenecen exclusivamente al plano físico, porque en el plano espiritual no existen roles, ni razas, ni sexos. Los espíritus son actores que en las diversas encarnaciones han asumido muchos papeles, pero estos papeles han quedado en el plano físico. El Espiritismo, en este sentido, no pasa de ser una farsa, y más aún tratándose de espíritus del Error, que no vacilan para engañar en hacerse pasar por cualquier familiar fallecido o incluso por un Maestro de Luz. Quiero hacer la salvedad con respecto a Allan Kardec, porque verdaderamente fue un pionero en estas lides y cumplió a cabalidad su misión de dar a conocer la existencia del mundo espiritual. Pero lo que hayan hecho sus seguidores, fundamentalmente estancarse, no puede achacársele a este Maestro de Luz, que es un activo colaborador de la Jerarquía Planetaria. Es un axioma universal que lo que no se expande se achica, y esto le cabe también al Espiritismo, que lo mismo que el Psicoanálisis, siendo ciencias de base, al no haber sido continuadas han terminado por resultar obsoletas. Bienvenido al club. Un fuerte abrazo. Horacio Velmont.
Muerte de un hijo. Teresa R.
RESPUESTA Apreciada Teresa: Muchas madres se dirigen a mí buscando alguna respuesta a la angustia de haber perdido un hijo. Espero sinceramente que lo que te diga no sobrepase tu capacidad para comprender. Te lo digo porque la pérdida de cualquier ser querido es un tremendo sacudón. La respuesta que doy es siempre la misma, y está en las palabras de Hermes: "Conócete a ti mismo y la verdad te hará libre" . La Tierra es un planeta sumamente atrasado, y la muerte se toma como algo real. Sin embargo, la realidad es que "la ilusión de vivir genera el dramatismo de morir" . Si creemos que vivimos también tendremos que aceptar que morimos. Y esto no es cierto. En otros planetas, la comunicación entre los que tienen cuerpo físico y entre los que no lo tienen es fluida, de modo que lo que para nosotros es muerte para ellos no tienen ningún sentido. Somos espíritus, y a los efectos de evolucionar encarnamos y cumplimos roles, pero no son más que roles. Cuando desencarnamos los roles desaparecen. Esto es lo que quiso decir Jesús con estas enigmáticas palabras: "El que no aborrece a su padre y a su madre y a sus hermanos no podrá ser mi discípulo" , con lo que quiso decir que apegarse a roles o personajes, que como tales son efímeros, no son más que un lastre que nos impide evolucionar. Como tú ya sabrás, nosotros hacemos secciones de contacto telepático, actuando el profesor Jorge Olguín, director del Grupo Elron, del cual soy fundador, como médium. La capacidad psíquica de Jorge es tan grande que ha incorporado entidades espirituales que están más allá de los elohim y a través de él han dado mensajes (también hemos dialogado y preguntado y nos han respondido). Imagínate que el Cristo está en el 7mo. nivel y los elohim en el octavo nivel y con esto te darás cuenta de la altura de Jorge. Jorge es uno de los cuatro médium del planeta que ha tomado a la Energía Crística y el único que ha domado a un elohaj. Estas entidades tienen una vibración tan elevadísima que cualquier médium no preparado sería destruido. Para Jorge, por lo tanto, es algo sumamente sencillo incorporar entidades de niveles menos elevados. Te recuerdo que la Jerarquías Planetaria y Solar están en el nivel 5º. Por si no lo sabes, te informo que Jorge, en una vida anterior, fue Juan Zebedeo, el amado discípulo de Jesús, y anteriormente apareció como Ananda, primo y discípulo de Buda. Esta es la razón de que tenga tanta capacidad mediúmnica, con una fidelidad de transmisión de más del 95 %, que casi llega al 100 % cuando después revisa el material grabado y lo corrige. Después de todo lo dicho te imaginarás con qué facilidad nos podemos comunicar con cualquier persona "fallecida". Pongo entre comillas "fallecida" porque no es verdad que alguien fallece o muere, sino que en realidad "desencarna". Cada uno de nosotros somos como una pajita pasada a través del ojo de una cerradura, donde de un lado queda un 10 % y del otro el 90 %. Nosotros estamos encarnados solamente en un 10 % de espíritu y lo que representamos, madre, padre, hijo, hermanos, etc., son simplemente roles o personajes efímeros, que solamente tienen una existencia ficticia y únicamente tienen la finalidad de que aprendamos y evolucionemos. En los niveles espirituales, nuestro verdadero hogar, no existen padres, ni madres, ni hermanos, ni hijos, ni razas, ni sexos. Te doy un ejemplo para que veas a dónde quiero llegar. Mi padre (o mejor dicho el espíritu que interpretó el rol de mi padre) desencarnó en el año 1978. Verdaderamente lo quería, como es normal que un hijo quiera a su padre. ¿Por qué crees que cuando comencé a contactarme telepáticamente con el mundo espiritual y con las entidades espirituales nunca me interesó dialogar con mi padre, algo que podía haber hecho sin ningún tipo de problema, bastando solicitar su presencia. ¡Porque mi padre fue un personaje que interpretó un determinado espíritu! ¡Y ese espíritu encarnó infinidad de veces cumpliendo muchos roles! Es decir que mi padre, en cuanto rol, desapareció para siempre, como desaparece un personaje cuando el actor se saca el traje y lo cuelga de una percha. Por eso el Espiritismo es una falsedad, porque con los roles no hay comunicación posible. Es lo mismo que si yo quisiera comunicarme y dialogar con James Bond, el personaje de ficción interpretado por Sean Connery. Solamente podré comunicarme y dialogar con el actor que lo interpretó, y que además interpretó infinidad de personajes, no solamente el de James Bond (y que para colmo no tiene nada que ver con la idiosincracia del personaje Bond). Saber la verdad es algo muy duro, porque significa que ese ser querido que uno amó con toda el alma y que tomó como real, en definitiva nunca existió. Es algo parecido a lo que nos sucedió a todos cuando vimos morir a la madre de Bambi en nuestra niñez. ¿Cuánto tiempo tuvo que pasar antes de que nos diéramos cuenta de que sólo se trataba de un dibujo animado? Por eso son ciertas las palabras de Hermes: sólo la verdad nos hace libres. Bienvenida al club. Un fuerte abrazo. Horacio Velmont.
|