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Gnosticismo
Grupo Elron

 

LA GNOSIS SOLA NO BASTA

Los iniciadores del Gnosticismo canalizaron a espíritus del Error, y su ego desmedido les hizo creer que estaban recibiendo una revelación divina y que ese conocimiento por sí sólo los iba a salvar, olvidándose de la suprema enseñanza del Maestro Jesús de que el hombre se salvaría conforme al Servicio prestado a sus semejantes

 

 

VINO VIEJO EN ODRES VIEJOS

¿Qué es el Gnosticismo?

Estimado profesor Velmont: Mi pregunta es concreta y directa: ¿Cuál es la opinión del Grupo Elron sobre el Gnosticismo?

Teodoro K.

RESPUESTA

Apreciado Teodoro: El Gnosticismo, el Agnosticismo, el Rosacrucismo, la Metafísica, la New Age, el Catolicismo y todas las demás religiones caen dentro de lo mismo, y para decirlo sin tapujos, es el mismo perro con distinto collar.

Unos lo visten con colores chillones, otros con colores suaves, otros le adornan la cola, otros les ponen botitas en las patas, y otros directamente, como se dice vulgarmente. lo dejan tal cual Dios lo mandó al mundo,

Cada iniciador, escribiente, relator, comentarista o como le quieras llamar, ha sido influido lisa y llanamente por los espíritus del Error o por los espíritus de Luz, y en este último caso el canalizador -todos somos médium en mayor o menor medida- tergiversó los mensajes.

En cualquiera de las dos hipótesis el resultado es el mismo: algunas verdades mezcladas con tremendos errores, por no decir disparates. En estas cuestiones el problema no son los errores sino los errores mezclados con verdades, pues los hacen creíbles en su totalidad. Si todos fueran errores fácilmente distinguibles nadie caería en la trampa.

El Maestro Jesús, actual Logos Solar, encarnó para transmitir al mundo el conocimiento que el mundo estaba necesitando, y es quien más se acercó a la verdad -la verdad absoluta sólo la tiene el Creador-, ya que era un espíritu tan excelso como elevado, dotado de una extraordinaria lucidez e inteligencia.

Pero, como es obvio, sus enseñanzas tenían que estar necesariamente limitadas al conocimiento de esa época, que era muy escaso y para colmo con muchas ideas preconcebidas, tan arraigadas que resultaban casi imposibles de erradicar.

Además, cada quien interpretaba los mensajes a su manera y en muchos casos escribían en estado de total delirio, como le ocurrió a Juan Zebedeo -Juan el Evangelista-, que cuando relató el Apocalipsis su decodificador estaba tan alterado por las torturas recibidas que desvirtuó los mensajes brindados por la propia Energía Crística con alegorías imposibles de comprender.

Estos errores o delirios de los comentaristas dieron origen a la extraña idea de que la Biblia tenía un código secreto que era sólo accesible a los iniciados.

En fin, es la historia de siempre: cuando algo es muy complicado y no se puede extraer la verdad supuestamente subyacente, entonces se deduce que se trata de una enseñanza oculta resguardada de la mirada profana a través de misteriosos signos criptográficos.

¿Cómo no se les ocurre a los investigadores de que la "verdad subyacente" no se puede extraer porque se trata sólo de un desvarío, quizás escrito por alguien después de libar alcohol copiosamente?

Adentrándonos directamente en el Gnosticismo, esta filosofía es definida por el Diccionario de la Real Academia española como "doctrina filosófica y religiosa de los primeros siglos de la Iglesia, mezcla de la cristiana con creencias judaicas y orientales, que se dividió en varias sectas y pretendía tener un conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas divinas".

Como podrás observar, de esta definición no se puede extraer la más mínima idea de lo que es el Gnosticismo.

En rigor, el Gnosticismo -la palabra gnosis es un término griego que significa "conocimiento"- se emplea, al tratar del movimiento filosófico y religioso al que dio nombre, como alusión a un conocimiento esotérico, adquirido no por aprendizaje u observación empírica, sino por revelación divina.

La gnosis , posesión de los iniciados, se oponía a la pistis o mera creencia. Los elegidos que recibían la gnosis experimentaban una iluminación que era regeneración y divinización, y conocían simultáneamente su naturaleza y su origen auténticos. Se reconocían en Dios, conocían a Dios y aparecían ante sí mismos como emanados de Dios y ajenos al mundo. De esta forma adquirían la certidumbre definitiva de su salvación para toda la eternidad.

Y aquí está lo que dijimos al principio: los que iniciaron el movimiento gnóstico y los que más tarde lo reinterpretaron dividiéndose en múltiples corrientes simplemente canalizaron a espíritus de Luz y tergiversaron los mensajes, o directamente a espíritus del Error, en cuyo caso no tenían necesidad de tergiversarlos porque ya venían distorsionados desde el origen.

Ésta es la razón de que tanto el Gnosticismo como el resto de las doctrinas filosóficas-religiosas sean algo así como una ensalada rusa, en la que se ha puesto de todo, incluso hasta alguna culebra.

Veamos, entonces, cuáles son los principales postulados del Gnosticismo.

En principio, separa a Dios de toda forma de materia, lo cual es un error flagrante porque Dios es todo y si Dios es todo también es la materia.

Como resultado de esta separación, los gnósticos interpretan que la materia es el mal y por lo tanto no es una creación divina sino el pecado de un ser intermedio y, pobre Jehová, se lo atribuyen a él.

Además de todas las atrocidades que este eloah cometió haciéndose pasar por el Absoluto y utilizando para sus designios egoicos al ingenuo Moisés, ¡como si fuera poco los gnósticos le endilgan también esto!

Dios, entonces, siempre según la tesis gnóstica, envió a su hijo Jesús -los gnósticos hablan de Jesucristo o directamente de Cristo, con lo cual confunden a Jesús-espíritu del 5º nivel con Cristo-Energía divina del 7º nivel-para liberar a quienes creyeran en él y destruir el mal, cuyo cuerpo no era real sino solamente una apariencia para manifestarse a los hombres, "porque hubiera sido indigno para su naturaleza divina tener un cuerpo material".

Sostienen, además, que Jesús no nació de una mujer, sino que se manifestó de repente en un momento determinado de la historia humana (?).

También se afirma que Jesús no sufrió la pasión y que el crucificado fue Simón Cireneo (quien le ayudó a llevar la cruz) y luego Jesús tomó su forma primigenia y ascendió al cielo (?).

Como vas viendo, una idea errónea es seguida de otra idea errónea que pretende explicar la primera idea errónea y así sucesivamente.

La enorme diversidad de doctrinas y escuelas gnósticas hace difícil hablar de un solo Gnosticismo, por lo que hablaré solamente de aquellos denominadores más relevantes que son comunes a todas.

El Gnosticismo es esencialmente de carácter iniciático, y debido a ello ciertas supuestas doctrinas secretas de Jesús estaban destinadas a ser reveladas a una élite de iniciados.

Esto desde ya es falso, pues Jesús no tenía una doctrina secreta para los "iniciados" y otra abierta para el "vulgo". El Maestro a todos les hablaba igual porque todos participaban de la ignorancia común de la época.

¿Qué le podría haber enseñado Jesús a sus discípulos más cercanos que lo hubieran entendido más que los otros?

La doctrina de Jesús estaba basada en ejemplos que se aproximaban a la verdad antes que en explicaciones directas, porque si lo hubiera hecho así no hubieran sido comprendidas, máxime que en esa época ni siquiera existía la terminología adecuada a los temas que quería enseñar.

¿Qué hubieran podido entender sus discípulos más avisados si les hablaba de naves espaciales, de extraterrestres, de la verdad de su resurrección y de su proyección ante ellos a través de la holografía o incluso de su aparición física a través de la teletransporación?

Los gnósticos cristianos creían también ser los únicos depositarios del conocimiento divino y que éste solo conocimiento producía la salvación.

Nosotros sabemos que la salvación, en el correcto sentido de elevarse el espíritu de plano, que es la única salvación que existe, es el Servicio al semejante, que es también la única forma de servir a Dios, y el conocimiento, por el sólo hecho de tenerlo, sin transmitirlo, no sólo no produce la salvación sino que hace descender de nivel.

Como nos dijera en forma más que elocuente el Maestro Jesús, en una de las sesiones de contacto telepático, "el conocimiento que no se transmite se pudre en el espíritu".

La importancia en el Gnosticismo de llevar una vida cristiana varía según la corriente, pero siempre constituye algo secundario, siendo prioritario el conocimiento, que bastaba para la salvación.

Como se ve, los gnósticos no pueden estar más equivocados.

Otros de los aspectos a destacar es su carácter dualista, que hace una escisión tajante entre la materia y el espíritu. El mal y la perdición están ligados a la materia, mientras que lo divino y la salvación pertenecen a lo espiritual.

A partir de esta errónea idea, se deduce que no puede existir salvación en la materia ni en el cuerpo.

Sin embargo, es en la materia, precisamente, donde el espíritu puede aprender mejor las lecciones pendientes derivadas de karmas de vidas anteriores que finalmente lo elevarán de plano al desencarnar.

Además, el propio espíritu tiene interés en encanar, porque hay cosas que solamente se pueden experimentar en el plano físico, entre ellas obviamente el sexo.

La mezcla de ideas tan dispares en el Gnosticismo hace complicado establecer una uniformidad de conceptos.

Así, por ejemplo, su particular cristología: Siendo la materia el anclaje y origen del mal, no es concebible que "Jesucristo" pudiera ser una entidad divina y al mismo tiempo asociarse a un cuerpo material, puesto que la materia es contaminadora.

Por esa razón surgió la doctrina del cuerpo aparente de Jesús, según la cual la divinidad no pudo venir en carne sino que vino en espíritu mostrando a los hombres un cuerpo aparentemente material (docetismo).

Otras corrientes sostienen que Jesús fue un hombre vulgar que en la época de su ministerio fue levantado, adoptado, por una fuerza divina (adopcionismo).

Otras doctrinas afirman que la verdadera misión de Jesús fue transmitir a los espíritus humanos el principio del autoconocimiento que permitía que las almas se salvaran por si mismas al liberarse de la materia.

Siguiendo la idea de la condenación de la materia, algunas corrientes afirman que es necesario el castigo y martirización del cuerpo para, a través del padecimiento de la carne, contribuir a la liberación del espíritu, propugnando un modo de vida ascético.

Otras corrientes, sin embargo, afirman que, siendo la salvación dependiente únicamente de la gnosis del alma, el comportamiento del cuerpo era irrelevante, disculpándolo de toda atadura moral y librándolo a toda clase de goces.

Esto recuerda a las estrafalarias ideas de Rasputín.

Otras enseñanzas reprueban la multiplicación de la materia, siendo así la procreación un acto condenable.

También existen corrientes que, al igual que el platonismo y las filosofías orientales, creen en el retorno cíclico de las almas a la prisión de la materia a través de la reencarnación. El iniciado, igualmente, buscaba romper este ciclo a través de la gnosis (a través de la iluminación, en las religiones orientales).

Aquí queda clara la mezcla de verdades con falsedades, porque si bien es cierto que el espíritu retorna a la materia, no lo hace en forma cíclica ni tampoco obligadamente, ya que el espíritu tiene libre albedrío para decidir cuándo encarnar, en qué planeta -la Tierra es sólo una de las alternativas-, en qué organismo físico (humano, tipo humano, humanoide, animal, planta o incluso mineral en ciertos casos), así como también en qué lugar y en qué familia.

Además, en muchísimos casos el espíritu encarna por misión e incluso puede decidir nacer con determinados trastornos físicos para facilitarse el éxito, caso por ejemplo el de Stephen Hawking, que resolvió nacer cuadripléjico para concentrar su mente al máximo y así poder desarrollar su genial teoría del Big Bang.

Es importante señalar aquí que durante un concilio ecuménico celebrado en Constantinopla en el año 553, llamado Concilio de Nicea, cercenaron palabras donde Jesús hablaba sobre la reencarnación.

Jesús había enseñado que cada ser humano es responsable de su destino, pero en ese año se votó la supresión de esas enseñanzas con el propósito de consolidar el control de la Iglesia, que deseaba ser la única autoridad en el tema concerniente al destino del hombre.

El entonces concordato Iglesia-Estado, asustados al ver que una doctrina que hace a los individuos responsables de su propia salvación espiritual pudiera enfrentarse a su autoridad, acuñaron semejante prohibición.

Aquellos que decían representar al Maestro no les convenía que el pueblo supiera que no precisaba dogmas ni rituales para alcanzar el Reino del Padre.

A esos dirigentes no les interesaba que la gente supiera del karma y de la ley de causa y efecto. Y así sacaron las palabras de la Biblia donde hablaba de la reencarnación y de que la conducta equivocada podía generar cada vez responsabilidades más grandes en el espíritu encarnado.

Cortaron los párrafos donde explicaba que, para llegar al Padre, solo bastaba con un comportamiento altruista. Nadie tenía entonces necesidad de un Salvador que los condujese como un rebaño.

Obviamente, la cúpula religiosa del siglo VI necesitaba el azote de la resurrección de los muertos para forzar la dependencia de las masas. Esa doctrina fue reforzada con promesas de gloria eterna a los que se sometiesen y fuego eterno en un infierno a aquellos que se rebelasen.

Se manipuló el sentimiento de culpabilidad y se domesticó la conciencia, induciendo a delegar el poder personal a la propia curia, que se había unido con el emperador Justiniano I, y entre ellos tejieron la más grande conspiración contra el camino espiritual, decretando una supuesta resurrección de la carne y una posterior ascensión a los cielos. ¡Como si se pudiera ir al mundo espiritual con un cuerpo físico!

La verdadera resurrección es la resurrección a la Luz. Eso es lo que no entienden.

Otra de las peculiaridades del Gnosticismo es el establecimiento de jerarquías humanas: En la cima de la jerarquía humana están los iniciados, en los que es predominante el espíritu. Ellos pueden experimentar la gnosis y acceder así a la salvación. Por debajo está el resto de los cristianos, en los que predomina el alma sensible y que se pueden salvar siguiendo la guía de los primeros. En la parte más baja están aquellos en que predomina el cuerpo y que, por tanto no alcanzarán la salvación.

Esto no es más que otros de los errores del Gnosticismo, ya que al llegar al Big Crunch todos los espíritus habrán alcanzado el 5º plano, el máximo al que pueden acceder los espíritus, y por lo tanto todos estarán salvados y todos se sumergirán en el Creador y formarán parte de él junto con todo lo creado.

Creo que con lo dicho hasta ahora basta para que tengas un panorama global del Gnosticismo, y para que veas que se justifican las palabras del Maestro Jesús en el sentido de que no se puede poner vino nuevo en odres viejos, y menos todavía aferrarse al vino viejo puesto en odres viejos, porque los resultados son desastrosos.

Bienvenido al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.