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John Edward
Grupo Elron

 

Detrás de estos espectáculos circenses siempre están los espíritus del Error burlándose tanto del médium como de la ingenuidad del público. Siempre es el ego del canalizador el que les da cabida. Los espíritus de Luz no se prestan a este burdo engaño. Más información en “Espíritus del Error”, y en “Misión Rama”.

JOHN EDWARD

Su ignorancia del mundo espiritual y de sus moradores lo ha llevado a montar un espectáculo donde él es el primer engañado, porque en el “otro lado” no existen los roles de padre, madre, hijo, hermano, etc., ni tampoco sexos, ni razas, ni nada que sea similar al plano físico, como “niños”, “adolescentes” o “adultos”. Los espíritus del Error puede simular ser un padre, o una madre o un hijo pequeño muerto prematuramente y también un extraterrestre, pero no son más que burlas. El tremendo ego de los protagonistas, que les hace creer que son “elegidos”, el truco favorito de los espíritus del Error, les impide reconocer que están siendo engañados.

James Van Praagh

Es un caso similar al de John Edward. Más información en “James Van Praagh”.

Incluso los espíritus del Error pueden anticipar el futuro a sus incautas víctimas, como hicieron con Julio Verne, porque lo extraen de forma subrepticia de los viajeros del tiempo que se hayan trasladado a nuestro presente. Los espíritus de Luz no hacen esto porque respetan las reglas. Más información en “Julio Verne”.

 

 

 

Opinión desde el punto de vista "racional"

 


James Randi
Comentario semanal
de James Randi
 
 
 
 

Un análisis sobre John Edward

 

Un chico llamado Bob Murphy - en BobMurphy.net - nos ha dado permiso para publicar esta parte de un artículo que apareció recientemente sobre John Edward, el medium que dice hablar con los muertos.

 

Oh, cielos ¿puede alguien por favor detenerlo? Aparentemente la revista People ha nombrado a John Edward uno de las 25 pesonas más enigmáticas del año. (Yo estoy todavía esperando mi nominación. Esos comodines en Time sólo juegan a la política). Para aquellos de ustedes que no están encarcelados en una asilo, permítanme explicar: John Edward es el presentador del programa "Crossing Over" en donde él se comunica con los amigos y familiares muertos de los miembros de su audiencia. Ahora bien, lo que yo mejor hago es exponer fraudes, así que vamos a tomarnos un momento para examinar sus estrategias.

Primero, tienes que mantener en mente que no es posible que él esté comunicándose con gente muerta. ¿Okay? Así que debe haber un truco. Ahora bien, si miras el programa podrás notar que no es un gran fraude con actores y actrices, es sólo que la gente que visita el estudio de televisión son un grupo de idiotas. (Es por esto que la democracia me da los "heebie jeebies").

Lo primero que nuestro charlatán hace es escoger la raíz de nombres bien comunes. Una vez dijo, "estoy sintiendo una conexión con P...¿Hay algún Pedro, Patricio o Patricia envuelto en esto de alguna forma?" Hoy mismo, comenzó un "séance" con "Estoy captando una conexión S-A...¿Sam o Sally?" Ahora bien, como él anuncia esto delante de toda la audiencia no faltará un crédulo idiota que va a gritar, Si, yo tengo un tío Pedro que está muerto!"

Lo segundo que debes notar (si es que has perdido una apuesta, digamos, y tienes que ver el programa) es que muchas veces él sencillamente se equivoca. Tendrá un rápido sentido de intuición, luego retrocederá hacia algo más genérico cuando no le funcione. En el episodio de hoy, estaba hablando con los familiares muertos de una pareja cuando de repente salió con "¿quién murió en un accidente de carro?" La pareja no sabía. Luego él agregó rápidamente, "si, no es un accidente de carro sino un impacto en la cabeza...¿a alguien le dieron en la cabeza de alguna forma?" Y la mujer asombrada responde que precisamente así fue como murió su papá. Así que ya ven, él puede adivinar y pegar de forma increiblemente precisa, sin recibir ninguna penalidad por ello; si acierta, el hombre es un genio y, si se equivoca, bueno, ¿qué esperabas? Es difícil hablar con los muertos.

Otro de los trucos de este tipo es comenzar con algo muy preciso y luego ampliar el tema hasta que agarre algo. Así que hoy, estaba hablando con tres personas. Empezó con: "Estoy sintiendo que alguien está molesto por un negocio familiar (pausa) una disputa, alguien siente que no fue tratado justamente ¿en alguna manera?" Una de las mujeres dice, "Bueno si, seguro se trata de nuestras tías. Muchos de nosotros sentimos que ellas no dejaron su dinero como debieron haberlo hecho". ¿No lo ven? Esto no tiene nada que ver con negocios familiares. Ni tampoco tenía que ver con una sola persona sintiéndose engañada sino un grupo. Pero ¡wow! Estuvo bastante cerca de todas formas y, hablando con un grupo de extraños. ¡Que enigmático es este John Edward! (Como postdata, luego que la dama mencionó la disputa con los testamentos, Johnny dijo con mucho conocimiento, "Y esto fue algo planeado ¿no?" ¡No me digas, John! Si estamos hablando de testamentos aquí).

Finalmente, ten presente que la gente que participa son los que quieren creer. Por ejemplo, luego que dijera que sentía un Sam o Sally, la dama en cuestión negó con la cabeza. Pero luego, otra señora en la misma fila dice, mi padre se llamaba Sam!" Sin perder el ritmo, nuestro niño maravilla agrega, "esto no es inusual. ¿Ustedes dos vinieron juntas?" Por supuesto que lo hicieron; ¡por eso es que están sentadas juntas! Pero claro, la audiencia sólo asimila que él sabía sobre el papá de esta otra señora, no que se equivocó completamente con la primera señora al decirle que sentía a un Sam o una Sally en su familia. De acuerdo, ya terminé de perder mi tiempo con este fraude. Hablaré de él otra vez cuando se postule para alguna posición en el gobierno.

Las opiniones y las declaraciones pertenecen al señor Murphy. Pero ¿por qué otras personas de la prensa no pueden ver estas cosas y hacer análisis similares? ¿Podría ser que ellos no quieren arruinar una historia perfectamente buena con hechos y con una investigación inteligente?

 

Opinión desde el punto de vista religioso

Enlace a la página (probe.org)

La comunicación con los muertos

Michael Gleghorn


Los médium y los medios

Tanto John Edward como James Van Praagh son médium muy buscados que afirman poseer la capacidad de comunicarse con los muertos. Cada uno tiene su propio sitio Web y su programa de televisión exitoso. Ambos han escrito éxitos de librería, han sido entrevistados por personalidades de la televisión y periodistas de noticieros, y cada uno tiene una lista de espera de unos tres años para predicciones personales.

"Según una reciente encuesta de Gallup, el 38 por ciento de los estadounidenses cree que los fantasmas o espíritus pueden volver en ciertas situaciones. En 1990, era el 25 por ciento. Hoy, el 28 por ciento cree que algunas personas pueden oír o hablar 'mentalmente' con los muertos, comparado con el 18 por ciento 11 años atrás".{1} Algunos creen que el aumento de interés en la comunicación después de la muerte es "una consecuencia del interés creciente en la medicina alternativa y la espiritualidad oriental".{2} Pero, sea cual fuere la causa, la popularidad de médium autoproclamados como Edward y Van Praagh se ha disparado en años recientes.

John Edward tenía 15 años cuando supo por primera vez del trabajo al que se dedicaría.{3} Recibió una predicción de una vidente que le dijo que él ayudaría a llevar consuelo a los vivos reuniéndolos con quienes habían cruzado al otro lado. Desde entonces, John ha pasado de hacer predicciones privadas en su casa a hacer apariciones en populares programas de radio y televisión. Ha sido invitado a Entertainment Tonight, The Crier Report y The Maury Povich Show, para nombrar solo algunos. Ha sido entrevistado también por The New York Times, Entertainment Weekly y otros. Ha escrito tres libros, ha producido una serie de cintas de audio que explican cómo comunicarse con el otro lado y, desde junio de 2000, tiene su propio programa de televisión, Crossing Over with John Edward.

La historia de James Van Praagh es parecida. En su sitio Web nos enteramos que James tenía 24 años cuando una médium le dijo que estaría trabajando en la misma profesión en sólo dos años.{4} Si bien James se mostró escéptico inicialmente, pronto se dio cuenta de que tenía la capacidad de comunicarse con los muertos. Desde entonces, James ha pasado de hacer predicciones para sus amigos a aparecer en programas televisivos como The Other Side, de NBC, Oprah y 20/20. Además de escribir cuatro libros, ha producido dos cintas para meditación y un video sobre el desarrollo psíquico. La popular miniserie de CBS, Living with the Dead, se basó en su vida y su obra. Y, desde septiembre de 2002, ha sido la estrella de su propio programa de televisión, Beyond with James Van Praagh.

¿Cómo deben entender los cristianos todo esto? ¿Existen buenas evidencias de que Edward y Van Praagh realmente pueden comunicarse con los muertos? Y, ¿qué dice la Biblia sobre estos temas, si es que dice algo? Esta son sólo algunas de las preguntas que encararemos en este artículo.

Los trucos del oficio

Tanto John Edward como James Van Praagh dicen tener la capacidad mediúmica de comunicarse con los muertos. Y miles de seguidores devotos creen que estas afirmaciones son verdaderas. Un reportero cuenta la historia de Sally Morrison, que consultó a Edward luego de la muerte de su esposo.{5} Durante la sesión, Edward le habría dicho: "Estoy pensando en un destornillador. ¿Qué significa esto para usted?". La Sra. Morrison recordó que el día anterior había pasado una hora buscando un destornillador en la caja de herramientas de su fallecido esposo. Luego le dijo al periodista: "Fue una cosa muy cotidiana que surgió. Pero, para mí, fue increíblemente consolador, una señal de que Paul había estado allí". Aparentemente, la Sra. Morrison quedó convencida de que Edward realmente había contactado a su fallecido esposo. Se podrían contar historias similares acerca de los aparentes éxitos de James Van Praagh.

Pero, de ser así, ¿por qué Edward y Van Praagh no han logrado convencer a los escépticos? Michael Shermer, quien debo señalar que es un escéptico con relación al cristianismo, señala que hay tres técnicas que los médium suelen usar para convencer a las personas de sus supuestos poderes paranormales: la lectura en frío, la lectura en tibio y la lectura en caliente.{6} Estas técnicas podrían considerarse como los trucos del oficio, por así decirlo.

En la lectura en frío, los médium hacen uso de métodos que los ayudan a "leer" a una persona desconocida para ellos anteriormente. Este tipo de métodos pueden incluir la observación del lenguaje corporal, hacer preguntas e invitar al sujeto a interpretar declaraciones ambiguas.{7} Por ejemplo, mediante la observación cuidadosa del lenguaje corporal y las expresiones faciales, el médium puede a menudo tener una buena idea de si se encuentra o no en la pista correcta. Además, haciendo preguntas e invitando al sujeto a interpretar declaraciones ambiguas, el médium puede obtener información valiosa. Esta información puede ser usada luego en la predicción para hacer lo que parecen ser revelaciones asombrosas del mundo de los espíritus. Por cierto, Shermer asevera que, aplicando efectivamente estas técnicas, ¡el médium llega a hacer que el sujeto haga la predicción para él!{8} Los escépticos sostienen que tanto Edward como Van Praagh hacen uso de este tipo de métodos.

La lectura en tibio involucra hacer afirmaciones que tienden a aplicarse prácticamente a cualquiera. Por ejemplo, muchas personas llevan una alhaja que pertenecía a un ser querido fallecido. Al preguntar si el sujeto tiene encima una alhaja de este tipo, el médium tiene una buena probabilidad de "acertar". Esto puede dar la impresión de que la información fue adivinada de una fuente paranormal. En realidad, por supuesto, tal vez no fue nada más que una conjetura altamente probable. La última técnica, la lectura en caliente, ¡en realidad involucra obtener información sobre una persona antes de comenzar la predicción! Pero Edward y Van Praagh no se habrán valido de este tipo de métodos...¡No de acuerdo con los escépticos! Parece que ambos médium aparentemente han sido atrapados con la mano en la masa usando técnicas de "lectura en caliente".

Atrapados con las manos en la masa

Los escépticos aducen que ambos médium autoproclamados, John Edward y James Van Praagh, han sido atrapados con las manos en la masa usando técnicas de "lectura en caliente". La "lectura en caliente" involucra obtener información sobre una persona antes de hacer la predicción. Si bien la mayoría de los escépticos está de acuerdo en que este tipo de técnicas probablemente no sean tan usadas ahora como lo usaron los espiritistas en el pasado, parece haber fuertes indicaciones de que tanto Edward como Van Praagh han intentado en ocasiones obtener información acerca de sus sujetos por adelantado.

En un artículo escrito para Skeptical Inquirer, Joe Nickell describe uno de estos episodios, que involucra a John Edward.{9} El incidente ocurrió en un programa especial de Dateline. Durante una predicción grupal, Edward indicó que los espíritus le estaban diciendo que reconociera a alguien llamado Anthony. El camarógrafo indicó a Edward que ese era su nombre. Edward aparentó estar sorprendido y preguntó: "¿No habías visto a tu papá antes de morir?". John Hockenberry, el periodista de /I>Dateline, quedó impresionado inicialmente con esta revelación. El nombre del camarógrafo era Anthony y su padre había muerto. Hockenberry luego se enteró de lo que realmente había pasado.

Anteriormente ese día, Anthony "había sido el camarógrafo en otro filmación de Edward".{10} Los dos hombres habían conversado y Edward se enteró de la muerte del padre de Anthony. Cuando fue confrontado por Hockenberry en una entrevista posterior, Edward lo reconoció de mala gana. Por supuesto, Edwars siguió sosteniendo que obtenía su información de los espíritus también. Pero, ¿hay alguien que puede culpar al escéptico por tener sospechas?

Michael Shermer relata un incidente similar, que involucra, en este caso, a James Van Praagh, y que ocurrió en el programa 20/20.{11} Mientras descansaba durante un intervalo, Van Praagh preguntó a una joven: "¿Falleció tu mamá?". La mujer sacudió su cabeza, pero dijo que había muerto su abuela. Lamentablemente para Van Praagh, las cámaras habían quedado prendidas por error durante el intervalo. ¡Todo el episodio quedó grabado! Sin saber esto, Van Praagh se dirigió luego a la mujer durante su predicción y le dijo: "Quiero decirte que hay una mujer sentada detrás de ti. Me parece que es una abuela". Luego, al ser confrontado por Bill Ritter de 20/20 con la evidencia del video capturada durante el descanso, Van Praagh insistió: "Yo no hago trampa. No tengo que probar ... No hago trampa. No hago trampa. Vamos ..." Shermer concluye: "Es interesante. Nadie dijo nada acerca de hacer trampa. El caballero protesta demasiado".{12}

El hecho de que tanto Edward como Van Praagh hayan sido atrapados usando información en sus predicciones que obtuvieron de antemano debería alertarnos en cuanto a la posibilidad de que estos hombres no sean realmente lo que dicen ser. Igualmente, si queremos ser justos, debemos al menos admitir la posibilidad de que estos hombres no sólo tenían información por adelantado sobre sus sujetos, sino que también recibieron este tipo de información más adelante mediante una revelación espiritista. Pero, ¿es realmente posible esto? Veamos lo que dice la Biblia acerca de la comunicación luego de la muerte.

Saúl y la médium

En 1 Samuel 28 leemos que Israel y los filisteos estaban preparándose para ir a la guerra entre sí. Cuando Saúl, el rey de Israel, vio el ejército de los filisteos, se llenó de temor. Desesperado por una palabra de Dios, le preguntó al Señor, pero no recibió respuesta. Esperando conseguir dirección por otro medio, Saúl dijo a sus siervos que buscaran una médium. En este punto de la historia de Israel, esto podría no haber sido una tarea fácil, porque "Saúl había arrojado de la tierra a los encantadores y adivinos" (1 Samuel 28:3). Pero, ¿por qué había hecho esto?

Fue, en realidad, un acto de obediencia a la Palabra de Dios. En Deuteronomio 18 el Señor había dicho: "Nadie entre los tuyos deberá ... servir de médium espiritista o consultar a los muertos. Cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al Señor" (vv. 10-12). El Señor había dicho a su pueblo también que no debían buscar médium (Lev. 19:31), que la persona que lo hiciera debía ser separada del pueblo (Levítico 20:6) y que los médium debían ser muertos también (Levítico 20:27). A pesar de todas estas prohibiciones acerca de volverse a los médium, Saúl aparentemente estaba tan desesperado por una guía que ordenó a sus siervos que buscaran uno. Lo hicieron, él se disfrazó y fue a buscarla de noche.

Si bien inicialmente dudó en practicar su arte, la médium, al no reconocer que su cliente era Saúl, terminó por acceder a convocar al profeta Samuel, que había muerto un tiempo antes. "Al ver a Samuel, la mujer pegó un grito", cuando se dio cuenta de repente que su cliente era Saúl (1 Samuel 28:12).

El mensaje de Samuel a Saúl fue a la vez trágico y profético: "El Señor te entregará a ti y a Israel en manos de los filisteos. Mañana tú y tus hijos se unirán a mí" (1 Samuel 28:19). Al pensar en estos sucesos, el autor de Crónicas escribió: "Saúl murió por haberse rebelado contra el Señor, pues en vez de consultarlo, desobedeció su palabra y buscó el consejo de una adivina" (1 Crónicas 10:13). Sea cual fuere la verdad que podemos sacar de la historia de Saúl y la médium, ciertamente no aprueba el intento del hombre de comunicarse con los muertos.{13}

Pero, ¿confirma esto que la comunicación luego de la muerte es realmente posible? Si bien hay algunos que han especulado que el espíritu de Samuel era en realidad un espíritu demoníaco, el texto identifica repetidamente al espíritu como Samuel (vv. 12, 14, 15, 16), y en ninguna parte siquiera da indicios de que podría ser un demonio. Por lo tanto nos vemos forzados a concluir que la comunicación después de la muerte no es intrínsicamente imposible. Pero aquí debemos tener cuidado. La posibilidad no sugiere probabilidad. El texto parece dar a entender que Dios permitió el retorno especial de Samuel a fin de pronunciar juicio contra Saúl (vv. 16-19). Y, como veremos, hay buenas razones para creer que este fue, en realidad, un suceso excepcional.

El rico y Lázaro

La historia de Jesús del rico y Lázaro (Lucas 16:19-31) sugiere claramente la inmensa improbabilidad de que los muertos se comuniquen con los vivos. Tanto el rico como Lázaro murieron. Lázaro fue "al lado de Abraham", un lugar de paraíso para los muertos justos (Lucas 16:22). El rico fue al Hades, un lugar de tormento consciente para los injustos. Si bien estaban separados por una gran sima, el rico igual podía ver y hablar con los que vivían en el paraíso. Llamó a Abraham y le pidió que Lázaro fuera enviado para advertir a sus hermanos, para que no compartieran el tormento después de morir. Pero Abraham se rehusó, diciendo que si no querían escuchar la Palabra de Dios tampoco escucharían si alguien se levantara de los muertos.

Pero, ¿por qué no fue el rico simplemente a advertir a sus hermanos él mismo? Después de todo, si fuera sencillamente cuestión de que los muertos se comuniquen con los vivos, ¿entonces por qué el rico pidió que Lázaro fuera enviado a advertir a sus hermanos? Aparentemente el rico no podía advertir a sus hermanos. No podía escapar de su lugar de castigo para hacerlo.

Pero, entonces, ¿no sería imposible también para Lázaro advertirles? No necesariamente. Si bien parece un acontecimiento excepcional, parece que Dios permite a los justos en ocasiones comunicarse con los que todavía están vivos en la tierra. El Antiguo Testamento registra la aparición de Samuel ante Saúl (1 Samuel 28), y el Nuevo Testamento relata la aparición de Elías y Moisés ante Jesús y algunos de sus discípulos en el Monte de la Transfiguración (Mateo 17). No obstante, la evidencia bíblica indica que la comunicación luego de la muerte es sumamente rara.

¿Significa esto que médium como John Edward y James Van Praagh son charlatanes? Los escépticos ciertamente lo piensan, y tal vez tengan razón. Pero la Biblia permite otra posibilidad: a saber, que los espíritus que Edward y Van Praagh dicen que se comunican con ellos no sean humanos, sino demoníacos. Piense lo siguiente.

La Biblia dice que los mensajes de los muertos humanos son sumamente infrecuentes. Por lo tanto, es improbable que Edward y Van Praagh reciban este tipo de mensajes todo el tiempo. Además, escuche lo que supuestamente dicen los espíritus. ¿Acaso alguno de ellos, como el rico, se esfuerzan por advertir a sus parientes acerca de un lugar de tormento consciente? ¿Instan al arrepentimiento del pecado y a la necesidad de una fe personal en Cristo? Al contrario, este tipo de importantes doctrinas cristianas suelen ser ignoradas o negadas, típicamente. Pero, si la Biblia es verdaderamente la Palabra de Dios, y los espíritus niegan sus enseñanzas, entonces ¿quiénes son estos espíritus, probablemente?

Por supuesto, podría ser que Edward y Van Praagh no están comunicándose con espíritus. Pero si en ocasiones lo están haciendo, temo que sea probablemente con espíritus demoníacos, y no espíritus de humanos fallecidos.

Traducción: Alejandro Field

Notas

  1. Bill Hendrick, "Higher Communication," Atlanta Journal-Constitution, 31 October 2001, sect. C; Greg Barrett, "Can the Living Talk to the Dead?" USA Today, 20 June 2001, sect. D; citado en Marcia Montenegro, "The Resurging Interest in After-Death Communication," Christian Research Journal, Vol. 25, No. 01, 2002, 12.
  2. Ruth La Ferla, "A Voice from the Other Side," New York Times on the Web, 29 October 2000 (www.nytimes.com/2000/10/29/living/29/DEAD.html).
  3. Ver la información sobre John en www.scifi.com/johnedward/aboutjohn/ y su sitio Web oficial en www.johnedward.net/about_John_Edward.htm.
  4. Ver la información sobre James en su sitio Web, en www.vanpraagh.com/bio.cfm.
  5. La Ferla.
  6. Ver Michael Shermer, "Deconstructing the Dead: Cross Over One Last Time to Expose Medium John Edward," www.skeptic.com/newsworthy13.html. Me he apoyado bastante en el artículo de Shermer en la discusión que sigue.
  7. Ver Joe Nickell, "John Edward: Hustling the Bereaved," Skeptical Inquirer, November/December 2001, Vol. 25, No. 6, p. 20. Me he basado en algunas de las observaciones de Nickell en lo que sigue.
  8. Shermer.
  9. Nickell.
  10. Ibid.
  11. Ver Michael Shermer, "How Psychics and Mediums Work: A Case Study of James Van Praagh," www.skeptic.com. Ver también Michael Shermer, "Does James Van Praagh Talk To The Dead? Nope! Fraud! - Part 1" en www.holysmoke.org/praagh1.htm y "Does James Van Praagh Talk To The Dead? Nope! Fraud! - Part 2" en www.holysmoke.org/praagh2.htm.
  12. Shermer, "How Psychics and Mediums Work: A Case Study of James Van Praagh."
  13. Montenegro, p. 16.

© 2003 Probe Ministries. Todos los derechos reservados.

Traducción: Alejandro Field


Acerca del autor

Michael Gleghorn es un asociado en investigación de Probe Ministries. Obtuvo su B.A. en Psicología de Baylor University y un Th.M en Teología Sistemática de Dallas Theological Seminary. Antes de incorporarse al personal de Probe, enseñó Historia y Teología en Christway Academy, en Duncanville, Texas. Además de su trabajo en Probe, está involucrado en el ministerio a estudiantes internacionales de University of Texas, en Dallas. Michael y su hermosa esposa, Hannah, viven en Frisco, Texas. Si usted tiene algún comentario o pregunta sobre este artículo, envíelo por favor a espanol@probe.org. Por favor indique a qué artículo se está refiriendo.

¿Qué es Probe?

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¿COMUNICACIÓN CON LOS MUERTOS?

La verdad sobre John Edward.

Estimado profesor Velmont: Quisiera saber si realmente John Edward se comunica con los muertos como dice y afirman muchos que han presenciado su show.

Melissa F.

RESPUESTA

Apreciada Melissa: El caso de John Edward es uno de los tantos en que los Espíritus del Error han intervenido. Parafraseando a nuestro Guía espiritual Ron Hubbard, aunque él se refería a Uri Geller, podríamos decir también que John Edward "es el flautista de Hamelin de los espíritus del Error".

Para que entiendas la humorada de este Maestro, la historia de este flautista es la siguiente:

Hace mucho, muchísimo tiempo, en la próspera ciudad de Hamelín, sucedió algo muy extraño: una mañana, cuando sus gordos y satisfechos habitantes salieron de sus casas, encontraron las calles invadidas por miles de ratones que merodeaban por todas partes, devorando, insaciables, el grano de sus repletos graneros y la comida de sus bien provistas despensas. Nadie acertaba a comprender la causa de tal invasión, y lo que era aún peor, nadie sabía qué hacer para acabar con tan inquietante plaga. Por más que pretendían exterminarlos o, al menos, ahuyentarlos, tal parecía que cada vez acudían más y más ratones a la ciudad. Tal era la cantidad de ratones que, día tras día, se enseñoreaba de las calles y de las casas, que hasta los mismos gatos huían asustados.

Ante la gravedad de la situación, los prohombres de la ciudad, que veían peligrar sus riquezas por la voracidad de los ratones, convocaron al Consejo y dijeron: "Daremos cien monedas de oro a quien nos libre de los ratones". Al poco se presentó ante ellos un flautista taciturno, alto y desgarbado, a quien nadie había visto antes, y les dijo: "La recompensa será mía. Esta noche no quedará ni un sólo ratón en Hamelín". Dicho esto, comenzó a pasear por las calles y, mientras paseaba, tocaba con su flauta una maravillosa melodía que encantaba a los ratones, quienes saliendo de sus escondrijos seguían embelesados los pasos del flautista que tocaba incansable su flauta.

Y así, caminando y tocando, los llevó a un lugar muy lejano, tanto que desde allí ni siquiera se veían las murallas de la ciudad. Por aquel lugar pasaba un caudaloso río donde, al intentar cruzarlo para seguir al flautista, todos los ratones perecieron ahogados. Los hamelineses, al verse al fin libres de las voraces tropas de ratones, respiraron aliviados. Ya tranquilos y satisfechos, volvieron a sus prósperos negocios, y tan contentos estaban que organizaron una gran fiesta para celebrar el feliz desenlace, comiendo excelentes viandas y bailando hasta muy entrada la noche.

A la mañana siguiente, el flautista se presentó ante el Consejo y reclamó a los prohombres de la ciudad las cien monedas de oro prometidas como recompensa. Pero éstos, liberados ya de su problema y cegados por su avaricia, le contestaron: "¡Vete de nuestra ciudad!, ¿o acaso crees que te pagaremos tanto oro por tan poca cosa como tocar la flauta?". Y dicho esto, los orondos prohombres del Consejo de Hamelín le volvieron la espalda profiriendo grandes carcajadas. Furioso por la avaricia y la ingratitud de los hamelineses, el flautista, al igual que hiciera el día nterior, tocó una dulcísima melodía una y otra vez, insistentemente. Pero esta vez no eran los ratones quienes le seguían, sino los niños de la ciudad quienes, arrebatados por aquel sonido maravilloso, iban tras los pasos del extraño músico. Cogidos de la mano y sonrientes, formaban una gran hilera, sorda a los ruegos y gritos de sus padres que en vano, entre sollozos de desesperación, intentaban impedir que siguieran al flautista. Nada lograron y el flautista se los llevó lejos, muy lejos, tan lejos que nadie supo adónde, y los niños, al igual que los ratones, nunca jamás volvieron. En la ciudad sólo quedaron sus opulentos habitantes y sus bien repletos graneros y bien provistas despensas, protegidas por sus sólidas murallas y un inmenso manto de silencio y tristeza.

Y esto fue lo que sucedió hace muchos, muchos años, en esta desierta y vacía ciudad de Hamelín, donde, por más que busquéis, nunca encontraréis ni un ratón ni un niño.

Cuando una persona como John Edward reúne ignorancia y ego, los espíritus del Error se apoderan de él y lo manipulan, y el resultado es un espectáculo circense donde lo embaucan haciéndole creer que se está comunicando con los llamados "seres queridos" - que es un eufemismo para referirse a los "muertos" - de las personas del público que asisten a su espectáculo.

Como lo hemos dicho muchas veces, y no estará de más reiterarlo, los espíritus son actores que al encarnar asumen diversos roles, sea como padre, como madre, como hijo, como hermano, etc.

Pero estos roles pertenecen únicamente al plano físico, siendo inexistentes en el plano espiritual, donde solamente hay espíritus y no familiares, ni tampoco mujeres, ni hombres, ni niños, ni adultos, ni negro, ni blanco, ni amarillo...

Los espíritus del Error se hacen pasar por aquellos familiares que las personas del público han perdido en algún momento, los que por supuesto son también embaucados.

Desde el plano 2, que es el que está "pegadito" al plano físico, estos espíritus, ociosos en su plano, por pura diversión o directamente por maldad -hay de todo en la Viña del Señor", se hacen pasar por algún padre o alguna madre o algún hijo que haya desencarnado.

Para mayor verosimilitud dan datos que extraen de los propios encarnados, siendo el resto una cuestión que manipula el propio médium, que realmente no sabe qué es lo que en realidad está sucediendo.

No hay diferencia entre los espíritus del Error que se comunican a través de la Ouija y los que se comunican a través de John Edward o de cualquier otro que haga lo mismo, como James Van Praagh.

Lo que sucede es que los espíritus no están limitados como lo estamos nosotros en el plano físico para obtener conocimiento, pues ellos tienen acceso a datos que a nosotros nos están vedados.

Incluso hasta en ocasiones pueden adelantar el futuro, sucediendo esto cuando el conocimiento lo han extraído de viajeros del tiempo que han venido a este presente.

Hay que recordar, en este sentido, que cuando el viajero del tiempo viaja en el tiempo por el plano físico, también viaja -obligadamente - su Thetán o Yo Superior, de modo que los espíritus del Error, desde su propio plano, ocasionalmente pueden extraerle a ese Thetán o Yo Superior el conocimiento del futuro.

Es precisamente lo que hicieron con Julio Verne.

Esto significa que el médium o canalizador no tiene capacidad para percibir el futuro, sino que lo sabe solamente cuando el dato lo obtiene de los espíritus del Error que se lo transmiten indebidamente.

Digo indebidamente porque el viajero del tiempo tiene prohibido hacer conocer el futuro a las personas del tiempo al que se trasladan, sin perjuicio de que muchos lo han hecho, como Nostradamus, aunque éste no era un viajero del tiempo oficial sino clandestino.

Sabemos que el futuro únicamente lo transmiten los espíritus del Error porque los de Luz respetan la regla de guardar silencio, porque saben que existe siempre el riesgo de crear un universo alterno de impredecibles consecuencias.

También hay que poner en el tapete, además del ego del médium, sus ideas preconcebidas, sus engramas y, por supuesto, el estado de eventual deterioro de su decodificador mental, que le impide recibir con claridad las ideas, más aun de los espíritus del Error.

Bueno, creo que con estos datos que te he brindado, que en definitiva son una reiteración porque lo hemos dicho muchas veces, ya no tendrás duda alguna de que este tipo de espectáculo es sólo un entretenimiento para incautos o muy ignorantes.

Bienvenida al club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.