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La estupidez humana IX Los psicoanalistas |
Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro. Albert Einstein
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Hace quince años que voy al psicoanalista. Le concederé un año más y luego me iré a Lourdes…
–Paco, aquí dice que es falso que el Psicoanálisis sea interminable… –¿Y qué razón expone el autor? –Que nunca se extiende más allá de la muerte del paciente…
Mi psicoanalista dijo que está muy contento por mis avances en la terapia…
Gracias al Psicoanálisis dejé de descargar mi furia sobre los demás…
Los psicoanalistas pretenden demostrar con estas imágenes que la terapia aumenta favorablemente la libido…
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LOS PSICOANALISTAS, SON O SE HACEN?
por Horacio Velmont
Contra la estupidez, hasta los dioses luchan en vano Johann Wolfgang Goethe
La estupidez insiste siempre Albert Camus
Yo me psicoanalicé durante un par de décadas con uno de los mejores psicoanalistas de mi país, Argentina, de modo que cualquier cosa que diga sobre el Psicoanálisis estará fundado en mi larga experiencia como paciente. Además, a medida que me psicoanalizaba estudiaba todo el material que podía sobre Psicología y en particular sobre Psicoanálisis. La confusión entre los diversos autores sobre esta materia es poco menos que descomunal, porque lo que dice uno lo desdice el otro, lo que uno interpreta de una forma, otro lo explica distinto. Da la impresión de que cada terapeuta ha estudiado una Psicología diferente, a lo que se suma la ausencia de un glosario claro y único para que todos sepan qué es lo que se quiere decir con cada término que se emplea. Además, y esto es lo peor, como el Psicoanálisis es una terapia ineficaz desde su propio origen, los terapeutas se ven casi obligados a medicar al paciente con fármacos, por lo que disfrazan su ineficacia con el éxito químico. Lo que ocurre es que, lamentablemente, los fármacos conducen a la drogodependencia, y quien los toma necesita cada vez más dosis para obtener el mismo resultado. La consecuencia de este tipo de medicación es el colapso físico y mental de quien supuestamente se quiere ayudar. Muchas personas que se psicoanalizan hablan bien del Psicoanálisis y del terapeuta, pero lo hacen porque no conocen otra terapia como para comparar. Por otra parte, existe el llamado “efecto placebo”, que influye permanentemente en cualquier tratamiento. Si el psicoanalista es una persona agradable, dado, comunicativo, puede lograr muchos éxitos con algunos pacientes, pero no por la terapia en sí, sino a pesar de ella, porque lo que logra el éxito es precisamente la comunicación. La comunicación es el disolvente universal. Si uno tuviera un buen amigo que escuchara nuestras cuitas y que nos validara dándonos una palmada en la espalda, el resultado sería el mismo que el del Psicoanálisis. Bueno, el resultado no sería el mismo si pensamos que nuestro buen amigo nos escuchará sin cobrarnos nada… Llegado hasta aquí el lector se estará preguntando por qué hablamos de la estupidez de los psicoanalistas si en definitiva son profesionales cultos que aplican de buena fe lo que aprendieron en la Facultad. La estupidez radica en que se han encerrado en una terapia que ellos mismos saben, por sus propios pacientes, que no le resuelve el problema a nadie, y aunque de pronto logran obtener algún alivio, vuelven inevitablemente a recaer. El propio Freud declaró que el Psicoanálisis no servía… ¿Y entonces? Esta cerrazón mental de los psicoanalistas ronda en la criminalidad porque están estafando al cliente haciéndole creer que la terapia avanza. La terapia no solo no avanza, sino que el paciente incluso retrocede. Pregúntense, inicialmente, la razón de que el terapeuta no utilice ningún test para demostrarse a sí mismo y a su paciente que la terapia está teniendo efecto beneficioso. No lo hace por la simple razón de que quedaría al descubierto que el tratamiento no sirve, o –lo que no es cierto–que el ineficaz es el propio profesional. Esto hay que decirlo con todas las letras: aunque el profesional sea el más avezado del mundo, el Psicoanálisis no funcionará en sus manos –ni en las de ninguna– y el paciente no solo no progresará sino que frecuentemente empeorará. Esto es así porque el Psicoanálisis no es una terapia inocua, y esta aseveración tiene base científica. Empecemos a explicar por qué el Psicoanálisis es una terapia interminable. Es interminable porque no llega al incidente básico que provoca el problema, sino a incidentes superficiales que están conectados con él. Para simplificar la explicación supongamos que una criatura al nacer tiene vómitos y problemas para respirar, y el médico que atiende el parto actúa perentoriamente sobre ella para ayudarlo en ese trance. Este incidente queda grabado a nivel celular y si más tarde, por azar, ya siendo adulto se atraganta con la comida, es posible que los alimentos le provoquen en el futuro náuseas o algún tipo de malestar. Como esta fobia a los alimentos le acarrea muchos problemas en la vida diaria, decide ir al psicoanalista. Supongamos que de pronto en la terapia aparece este último incidente. El terapeuta, erróneamente, considerará que éste es el motivo de que le tenga fobia a los alimentos. ¿Cómo ayuda al paciente en estas circunstancias? No tiene una técnica al respecto más que hacerle “elaborar” el problema para superarlo, algo que resulta totalmente ineficaz, no solo porque dicho incidente está grabado a nivel celular y no se va así como así, sino porque está enganchado al otro incidente del momento del parto. Esto es lo que hace al Psicoanálisis interminable: nunca va al fondo del asunto, y ni siquiera sabe que existe algo más profundo ni menos aún como detectarlo y eliminarlo. Sin embargo, todas estas cosas ya fueron descubiertas por L. Ronald Hubbard y plasmados en el libro “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”, que data de 1950, es decir de más de medio siglo. Ahora bien, ¿medio siglo aún no es suficiente para que los psicoanalistas se den por enterados? Si esto no es estúpido, entonces yo no sé lo que es la estupidez. Pasemos ahora a otro de los problemas del Psicoanálisis, su nocividad. Según sabemos ahora, por Dianética, el hombre tiene dos mentes, una analítica o consciente, que analiza antes de actuar, y otra reactiva, que simplemente reacciona automáticamente ante un estímulo determinado. La mente analítica o consciente contiene recuerdos y la mente reactiva contiene engramas, que son similares a órdenes hipnóticas de alto poder porque contienen dolor. La mente reactiva es un mecanismo de supervivencia que se activa cuando la mente analítica o consciente reduce su poder, sea total o parcial. Al activarse graba todo lo que sucede en ese momento para futura supervivencia. El ejemplo clásico es el de la cabra que está pastando tranquilamente y de pronto aparece una serpiente de gran tamaño para comérsela. Si la cabra percibe a la serpiente y huye, ese incidente quedará grabado en sus células y en el futuro le servirá para salvarse cuando en el medio ambiente se reproduzca una situación similar. Así, la cabra huirá aunque no se trate de una serpiente sino de la rama de un árbol que se parezca a una serpiente. Esto es así porque la mente reactiva no razona sino que reacciona. Es obvio que si se detuviera a razonar si es una serpiente o una rama el animal terminaría en el estómago del ofidio. Lo que permite grabar el incidente como engrama es la disminución analítica o consciente. Cada vez que en un ser vivo el poder analítico disminuye, la mente reactiva se pone en funcionamiento y graba todo como orden hipnótica. ¿Y qué tiene que ver todo esto con la nocividad del Psicoanálisis? Muy simple: el paciente va a la sesión generalmente abrumado por sus problemas, lo que significa que tiene reducido el poder analítico y la mente reactiva en funcionamiento. Por lo tanto, todo lo que le diga el psicoanalista se graba en sus células como engrama. Y si más tarde esos engramas se reestimulan, producirán los mismos efectos que una orden hipnótica ordenando compulsivamente las acciones que indiquen las palabras pronunciadas. Si el paciente llega tarde a la cita y el terapeuta le dice “siempre llegas tarde”, el paciente tendrá en sus células la orden imperativa de llegar siempre tarde; si el paciente es muy delgado y el terapeuta le dice “tienes que comer más”, tendrá en sus células la orden imperativa de comer más, y así por el estilo. No hay que tomar literalmente estas explicaciones –en esta materia no siempre dos más dos son cuatro–, ya que la mente reactiva es impredecible porque es irracional por definición, pero el mecanismo reactivo funciona así. ¿Pero y si también el propio psicoanalista esta abrumado por algún problema? Pues entonces también grabará engramas. El Psicoanálisis es peligroso tanto para el paciente como el profesional, especialmente porque ambos, sin saberlo, están tratando con el origen de las aberraciones, la mente reactiva y los engramas, lo cual es algo similar a manipular una granada sin saber que puede explotar. No es nuestro propósito brindar aquí todos los pormenores que ya han sido brindados por L. Ronald Hubbard en el mencionado libro de Dianética, sino dar las pautas fundamentales por las que el Psicoanálisis debe ser abolido como terapia, no solo porque es ineficaz, sino también porque es nociva tanto para el paciente como para el terapeuta. Además, ya nos hemos referido a este tema en numerosas oportunidades, y quien lo quiera ampliar puede acudir a las “referencias” que brindamos al pie.
Referencias.
Mente reactiva automática http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/lamentereactivaautomatica.htm
El Psicoanálisis http://www.grupoelron.org/quees/elpsicoanalisis.htm http://www.grupoelron.org/quees/luxxxix_psicoanalisis.htm http://www.grupoelron.org/quees/epdlsxi_psicoanalisis.htm
Las fobias http://www.grupoelron.org/quees/lulxxvii_fobias.htm
Mario Bunge y el Psicoanálisis http://www.grupoelron.org/quienes/mariobunge.htm
Eva Giberti, Dianética y el Psicoanálisis http://www.grupoelron.org/quienes/evagibertipsicoaydia.htm
Enrique Pichón Riviere (psiquiatra y psicoanalista) http://www.grupoelron.org/quienes/pichonriviere.htm
Psicología social (Enrique Pichón Riviere) http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/psicologiasocial.htm
Sigmund Freud http://www.grupoelron.org/quienes/sigmundfreud.htm
Asociación Psicoanalítica Argentina (A.P.A.) http://www.grupoelron.org/quienes/asocpsicargentina.htm
Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires (APdeBA) http://www.grupoelron.org/quienes/asocpsicbuenosaires.htm
Auditación dianética http://www.grupoelron.org/dianeticaycienciologia/sesiondeauditacion.htm
Lista de temas de salud mental http://www.grupoelron.org/autoconocimientoysalud/temassaludmental.htm
Lista completa de temas http://www.grupoelron.org/general/listacompletadetemas.htm
* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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