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Leyendas urbanas XXXVII La psiquiatría |
WOODY ALLEN Mi psiquiatra murió hace tres años, pero aún no me he enterado…
(En la figura, un psiquiatra probando el sistema) Exquisito aparato inventado por la Psiquiatría para curar definitivamente los trastornos mentales. Actualmente hay aparatos más sofisticados que no matan al paciente sino que directamente lo transforman en zombi. Es un gran adelanto porque los zombis no molestan como los muertos, que tienen la mala costumbre de convertirse en fantasmas. Además, el zombismo evita los gastos del entierro, por lo menos por algún tiempo…
Estoy haciendo terapia de aversión porque tengo fobia a las alturas… A propósito, ¿alguien puede alcanzarme un poco de papel higiénico?
Confieso que me ha sorprendido gratamente, Martha... ¿Cuándo fue que se enteró de que los psiquiatras nos acostamos con todas las pacientes?
Recuerde que soy el psiquiatra de su esposa… Mi psiquiatra me aconsejó que busque compañía para aliviar mis momentos de soledad…
No te ofendas, Pepe, pero creo sinceramente que tienes que cambiar de psiquiatra…
Querido, no te preocupes por el trauma del accidente, mañana te llevo a mi psiquiatra… Necesito su consejo, Profesor Velmont, soy un poco tímida y no sé si tratarme con usted o ir a un psiquiatra…
HORACIO VELMONT Por lo general yo medito mucho antes de dar una respuesta, pero créanme que a veces me toma sólo una millonésima de segundo… JORGE OLGUÍN El error fundamental de la Psiquiatría es considerar que un hombre está mentalmente sano cuando se adapta al mundo. Es decir, está sano cuando se transforma en un animal, como el castor, que desde tiempos inmemoriales sigue construyendo el mismo dique de ramas y barro. El hombre mentalmente sano, por el contrario, no sólo no se adapta al mundo, sino que adapta el mundo a sí mismo, y así construye gigantescas represas o maravillosos puentes o altísimos edificios. Consecuente con esa perversa idea de la adaptabilidad, la Psiquiatría inventó el electroshock… ¿Y quién más adaptable que un zombi?
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LA RESISTENCIA A LO NUEVO POR HORACIO VELMONT SEGÚN LAS ENSEÑANZAS DE L. RONALD HUBBARD ¿Por qué algunos, como por ejemplo Tom Cruise, John Travolta, y tantos otros actores conocidos, y muchos otros que no son conocidos, además de científicos de toda índole y personas comunes, se hacen fanáticos de L. Ronald Hubbard, de Dianética y Cienciología? La respuesta es muy simple: porque después de deambular por las terapias tradicionales en busca de la salud y no conseguirla, entran en Cienciología como la última oportunidad de su vida y de pronto encuentran una tecnología innovadora que resuelve sus problemas. Lo menos que se puede esperar de alguien decente es precisamente que sienta gratitud por quien lo ha ayudado, y eso es justo lo que sucede. Y la gratitud se demuestra difundiendo el sistema y a la institución que lo aplica. ¿Pero entonces por qué se ataca a Dianética y Cienciología si son métodos curativos tan extraordinarios? Se los ataca porque son métodos nuevos que destruyen todas las ideas anteriores sobre la mente y la salud humana. Imaginemos a un psiquiatra que ha estudiado toda su vida, que ha hecho fortuna con su profesión y que es alguien reconocido en su medio y que de pronto venga alguien que le dice que toda su vida ha sido un fraude, que con la práctica de su profesión le ha arruinado la vida a mucha gente, que todo lo que ha hecho fue totalmente perverso. ¿Acaso no reaccionaría violentamente? Y no sólo reaccionaría violentamente, sino que tampoco querría escuchar nada ni averiguar siquiera sobre la posibilidad de que sea cierto y que toda su vida haya sido en verdad una equivocación. Se necesitan muchas agallas para reconocer el error, y los psiquiatras probablemente sean en este sentido los más cobardes de los seres humanos.
Cuando L. Ronald Hubbard descubrió la mente reactiva y que la restimulación de los engramas provocaban las enfermedades mentales, lo primero que hizo fue ofrecerle su hallazgo a
¿Cómo reaccionaron los psiquiatras? Pues reaccionaron con furia, a punto tal que utilizaron todos los medios de difusión a su alcance para atacarlo. Pero no lo atacaron porque investigaron su descubrimiento y comprobaron que se trataba de un error. Lo atacaron sin saber nada de él y sin querer saber nada de él. Por otra parte, enviaron a la organización personas a las que les habían aplicado electroshock, y que eran poco menos que zombis, para demostrar que la tecnología no servía. Lamentablemente, tanto Dianética como Cienciología no son la varita mágica o la panacea universal que soluciona todos los problemas de la mente. En buen romance, los psiquiatras reaccionaron como verdaderos canallas, y por supuesto aún lo siguen haciendo. Muchos de los otros que atacan a Cienciología tampoco han pisado la organización ni siquiera para hacerse un test. Simplemente hablan por “boca de ganso” siguiendo las opiniones interesadas de los psiquiatras, que se defienden con uñas garras al ver como la gente poco a poco los va dejando de lado al darse cuenta de que han sido engañados ruinmente. No hay que olvidarse que en casi todos los países, especialmente Estados Unidos, la Psiquiatría es subvencionada por los gobiernos, y como es lógico reaccionan contra cualquiera que les quiera meter la mano en el bolsillo. Los psiquiatras, por otra parte, no se resignan a perder sus elevados puestos, ya que es sabido que están detrás de los hombres más importantes de cada nación, incluso presidentes o jefes de Estado. Desde ya que los psiquiatras son espíritus del Error de los planos 2 y 3, y ésta es otra de las causas de que no quieran saber nada de una técnica que hace a los seres humanos libres y autodeterminados. Recuérdese que la Psiquiatría basa su terapia en considerar al hombre como un animal, y un animal se adapta al medio ambiente. Un pionero, para la Psiquiatría, no es más que un loco al que hay que aplicarle electroshocks para que deje las cosas como están. Ya se pueden imaginar, entonces, lo que significó Ron Hubbard para los psiquiatras, algo así como un demonio maligno que venía a bajarlos de su pedestal y a dejarlos sin trabajo. Y esto en realidad era cierto, porque Dianética puede ser aplicada por un niño, digamos de 12 años, con sólo una semana de entrenamiento. ¿Cómo iban a aceptar algo así los psiquiatras, después de haberse quemado las pestañas estudiando? Por supuesto que esto no los justifica, y por eso la mejor caratulación que podemos hacer de ellos es la de canallas y cobardes. Y ésta es toda la sencilla y vergonzosa historia de Referencias. Ataques a Cienciología I: http://www.grupoelron.org/dianeticaycienciologia/ataquesacienciologiai.htm Ataques a Cienciología II: http://www.grupoelron.org/dianeticaycienciologia/ataquesacienciologiaii.htm Psiquiatría, ¿sirve para algo?: http://www.grupoelron.org/quienes/juicioapsiquiatria.htm Falacias de http://www.grupoelron.org/quees/falaciasdelapsiquiatriai.htm Falacias de http://www.grupoelron.org/quees/falaciasdelapsiquiatriaii.htm Falacias de http://www.grupoelron.org/quees/falaciasdelapsiquiatriaiii.htm Falacias de http://www.grupoelron.org/quees/falaciasdelapsiquiatriaiv.htm Psiquiatría, fábrica de dementes: http://www.grupoelron.org/quienes/psiquiatriafabricadedementes.htm Enrique Pichon Rivière (psiquiatra y psicoanalista): http://www.grupoelron.org/quienes/pichonriviere.htm * Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación
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