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La Nueva Medicina (Gerard Ryke Hamer)
Grupo Elron

 

Los espíritus del Error gozan, igual que los torturadores sádicos, con el dolor ajeno, y por eso siempre se aprovechan de la estupidez y de la ignorancia de las personas para provocar daños a los seres encarnados. La “Nueva Medicina”, que le dictaron al doctor Hamer aprovechándose de su ego haciéndole creer que provenía de él, es precisamente uno de sus instrumentos ideales.

La teoría que desarrolló el doctor Gerad Ryke Hamer es tan absurda como sostener que al disparar un arma automáticamente se fabrica el cartucho y estalla la pólvora. Ni el disparo fabrica el cartucho ni los conflictos emocionales originan el cáncer: solamente encienden la mecha…

GERARD RYKE HAMER

En su locura arrastró a muchos médicos tan delirantes como él. Pero lo que no tiene ninguna justificación es el haber ignorado los descubrimientos de L. Ronald Hubbard sobre la mente reactiva y los engramas, que sí son productores de enfermedades y que el genial fundador de Dianética y Cienciología ya había dado a conocer tres décadas atrás en su libro “Dianética, la ciencia moderna de la salud mental”.



El doctor Hamer y su esposa ya tenían en sus células instalado el cáncer, y sólo faltaba un disparador, que en el caso de ellos fue la trágica muerte accidental de Dirk, el hijo de ambos, en 1978, provocado por la irresponsabilidad del príncipe Amadeo de Saboya que disparó el arma mortal.

Aun la terapia más ineficaz produce curaciones en ciertos casos debido a la fe que el paciente deposita en ella. Pero esto no es más que un engaño. Más información en “Efecto placebo”.

 

Pseudomedicina  

 

Enlace a la página (el escéptico digital)


OCTUBRE 2004. HAMER DETENIDO, AFORTUNADAMENTE.
Fernando Frías Sánchez

La semana pasada la policía española, en cumplimiento de una "Euroorden", procedió a la detención de Gerard Ryke Hamer para ponerlo a disposición de las autoridades francesas.


Dicho así, no parece gran cosa como noticia. Todos los días la policía detiene a delincuentes españoles o extranjeros, y en la inmensa mayoría de los casos apenas merecen una mención en la sección de sucesos; mucho menos una noticia destacada o, como en este caso, un artículo en un boletín digital de difusión del pensamiento crítico. Pero es que Gerard Ryke Hamer no es un delincuente cualquiera: es nada menos que el fundador de un nuevo paradigma pseudomédico: la denominada (por Hamer y sus seguidores) "Nueva Medicina".


El doctor Hamer... bueno, corrijamos: el señor Hamer. Lo de "doctor", correspondiente a su titulación como médico, pero en 1986 fue inhabilitado por un tribunal por dedicarse a prácticas pseudomédicas y poner en peligro la vida de sus pacientes. Uno de los muchos episodios judiciales que salpican la trayectoria de este charlatán que ahora parece encaminarse a pasar una larga temporada alojado en régimen de pensión completa por cuenta del Estado francés.


El señor Hamer, decíamos, siguió una carrera profesional poco relevante hasta que a finales de los años 70 una serie de acontecimientos digna del guión del culebrón más cutre trastocó su vida. Todo comenzó en 1978: en el transcurso de una fiesta a bordo de un yate, el príncipe Amadeo de Saboya no tuvo otra ocurrencia que disparar un rifle de cazar elefantes. No parece que apuntase a nadie en concreto, pero el proyectil, tras uno o dos rebotes, fue a impactar en uno de los hijos de Hamer, Dirk, que se encontraba en otro barco. Dirk Hamer, que entonces tenía 19 años, murió cuatro meses después a consecuencia de las heridas sufridas. Y esta tragedia no se quedó sola: poco tiempo después, el todavía doctor Hamer era diagnosticado de un cáncer de testículos, enfermedad a la que siguió la de su esposa, a la que se le detectó un cáncer de pecho.


Según sus seguidores, aquella serie de incidentes fue lo que desencadenó la intuición genial que llevó a Gerard Hamer a desarrollar sus teorías. Según los más bondadosos de sus críticos, lo que desencadenó fue su definitivo desequilibrio psíquico. Sea como fuere, en 1981 el doctor Hamer presentó públicamente su "Ley de Hierro del cáncer", calificada como "piedra angular de la Nueva Medicina".


La "Ley de Hierro" postula que el cáncer tiene su origen en un conflicto psíquico o emocional que Hamer, en honor a su hijo, bautizó como "DHS" o "Síndrome Dirk Hamer". El "DHS", localizado en el cerebro, provocaría como respuesta del organismo un cáncer o una "enfermedad relacionada con el cáncer". A partir de esta hipótesis, Hamer desarrolló otras cuatro "leyes biológicas" igual o aún más disparatadas. Así, la "Segunda Ley Biológica" establece que lo que conocemos como enfermedades no son tales, sino fases en la evolución del proceso desencadenado por el "DHS": una primera fase se correspondería al daño fisiológico provocado por el "DHS", y se manifestaría como una "enfermedad fría" (es decir, alguna de las enfermedades en las que los pacientes presentan hipotermia, especialmente en las extremidades), para a continuación desencadenarse lo que la medicina identifica (erróneamente, según Hamer) como "enfermedad caliente", en la que los pacientes manifiestan temperatura alta en manos y pies e incluso fiebre, y que en realidad sería simplemente la fase en la que el organismo cura los daños causados por el "DHS". Una curación que, sorprendentemente, se realiza mediante la benéfica labor de los microbios, dirigidos por el cerebro. Otras "Leyes" nos hablan de la supuesta correlación entre la naturaleza del "DHS" y el lugar del cerebro donde se implanta con el tipo de cáncer, o establecen que en realidad las enfermedades son simplemente procesos biológicos saludables mediante los cuales el organismo reacciona frente al dichoso "DHS".


Naturalmente, partiendo de estas premisas Hamer y sus seguidores no se limitan a afirmar que para curar el cáncer lo que hay que tratar es el "DHS" : dado que las enfermedades en sí son procesos saludables, cualquier intento de curarlas sería en realidad perjudicial. La causa de que fallezcan tantos enfermos de cáncer, según Hamer, no es la evolución del cáncer, sino los tratamientos aplicados por la "medicina convencional", que por tanto deben evitarse a toda costa.


Hamer y sus seguidores aseguran que sus ideas han sido empíricamente comprobadas y validadas por numerosos estudios (aunque, por supuesto, nunca citan ninguno verificable). Sin embargo, la práctica totalidad de la profesión médica las considera un completo disparate y se resiste a aplicarlas. ¿Por qué? Pues nada menos que porque existe una gran conspiración para acabar con la Humanidad. Según Hamer y sus seguidores, los judíos (dirigidos, curiosamente, por el Papa) han conseguido matar a más de dos mil millones de personas con sus tratamientos a base de morfina, quimioterapia y radiaciones. Los astutos judíos aplican la "Nueva Medicina" a sus propios correligionarios en hospitales de Tel a Viv, pero en el resto del mundo, proclaman los seguidores de Hamer, emplean terapias "convencionales" con el objetivo de liquidar al resto de la Humanidad.


Con semejantes afirmaciones, no es extraño que las doctrinas de Hamer hayan encontrado eco en sectores tan dispares -o quizá no tan dispares- como la "New Age" y los movimientos neonazis. Elogios a la doctrina de Hamer pueden encontrarse en publicaciones dedicadas a la astrología (que serviría para diagnosticar la naturaleza del "DHS") y las "terapias alternativas" (que muchas veces también intentan establecer una relación entre la enfermedad y los estados anímicos), pero también en revistas y libros de grupos neonazis y ultraderechistas. Las tesis de Hamer son citadas por los "disidentes" del SIDA como apoyo a su tesis de que la enfermedad no tiene su causa en el VIH (dado que para Hamer los "microbios" no son agentes de una enfermedad, sino medios que el cerebro emplea para la curación del cuerpo), y las revistas de lo paranormal se deshacen en elogios hacia sus visiones "alternativas" y su "rebeldía contra el establishment científico y la medicina oficial".


Y sus pacientes, mientras tanto, corren el riesgo de morir. El caso más famoso en que se vio implicado Hamer fue el de Olivia Pilhar, una niña a la que se le detectó un cáncer cuando tenía seis años. Olivia empezó a ser tratada con quimioterapia, pero sus padres, convencidos por el doctor Hamer, se negaron a que prosiguiera el tratamiento y la confiaron a los "cuidados" del charlatán. Ante el riesgo de muerte de la pequeña, los responsables del hospital solicitaron una orden judicial para que prosiguiera el tratamiento médico, pero durante el proceso los padres de Olivia se la trajeron a España, donde siguió siendo "tratada" por un seguidor de Hamer. Afortunadamente, la intervención de numerosos médicos austríacos y la intercesión del propio Presidente de la República lograron repatriar a la niña. Cuando Olivia ingresó de nuevo en el hospital, el enorme tumor canceroso pesaba ya varios kilos. Por suerte, un enérgico tratamiento de quimioterapia consiguió salvar su vida.


Sin embargo, el caso de Olivia fue una excepción. La inmensa mayoría de los pacientes tratados con la "Nueva Medicina" acaban falleciendo víctimas del cáncer, el SIDA y las restantes enfermedades que Hamer y sus secuaces se niegan a tratar. Empezando por la propia esposa de Hamer, que falleció a consecuencia de su cáncer de pecho en 1985. Esta circunstancia ha provocado que en varios países del mundo se hayan abierto procesos judiciales contra Hamer y sus seguidores; especialmente en Francia, donde la UNADFI (Unión Nacional de Defensa de las Familias y del Individuo, una importante asociación dedicada a la lucha contra las sectas destructivas) ha ejercitado la acusación particular en varios juicios por ejercicio ilegal de la medicina y negligencia profesional con resultado de muerte. La "Euroorden" a consecuencia de la cual Hamer fue detenido la semana pasada tiene su origen precisamente en uno de esos procedimientos, en el cual Hamer fue condenado a tres años de prisión por complicidad en el ejercicio ilegal de la medicina. Hamer ha cumplido ya condenas de prisión en Alemania, y probablemente le esperen otras en Francia, Bélgica y otros países en los que tiene pendientes numerosos juicios, que no se han celebrado porque el charlatán se negaba a salir de España alegando, irónicamente, "problemas de salud".


Además de los juicios penales, Hamer y sus seguidores han sido objeto de la atención de los Colegios e instituciones médicas de medio mundo, que por una vez han dejado de lado su tradicional benevolencia hacia las terapias "alternativas" dada la peligrosidad de la "Nueva Medicina". Las inhabilitaciones a seguidores del doctor Hamer se cuentan por decenas. En España, el caso más conocido es el de Vicente Herrera y Adell, inhabilitado por el Colegio de Médicos de Barcelona a causa de haber aplicado el "método Hamer" a una paciente que, naturalmente, falleció víctima de cáncer.


La noticia de la detención de Hamer ha causado una oleada de comentarios en diversos medios. En algunos casos han sido de indignación: los seguidores de Hamer, evidentemente, han protestado por lo que consideran una reacción de los poderes establecidos y de la "medicina oficial" contra un pensador heterodoxo y revolucionario. Pero la mayoría simplemente han manifestado su incredulidad: ¿por qué, con tanto charlatán suelto, la emprenden contra el "pobre" "doctor" Hamer?


Quizá la mejor respuesta la podemos encontrar en el informe que sobre la "Nueva Medicina" elaboró el Grupo Suizo de Estudios sobre Métodos Complementarios y Alternativos para el Cáncer:


"Consideramos que el método promovido por Hamer es peligroso, especialmente porque induce a los pacientes a una falsa sensación de seguridad que hace que prescindan de otros tratamientos efectivos. En tanto en cuanto Hamer siga sin presentar ninguna evidencia convincente en apoyo de sus hipótesis, y mientras la eficacia de la "Nueva Medicina" siga sin demostrarse científicamente, debemos rechazar enérgicamente este método. En muchos aspectos, la teoría de la "Nueva Medicina" contradice los hallazgos de la medicina científica, no sólo en términos de la etiología y diagnosis del cáncer, sino también en cuanto al desarrollo y el tratamiento de la enfermedad."

 

 

UNA TEORÍA CRIMINAL

La verdad sobre la Nueva Medicina.

Estimado profesor Velmont: quisiera que consulte a los Maestros de Luz sobre una corriente terapéutica que está muy difundida en Europa llamada Nueva Medicina. La Nueva Medicina fue descubierta y desarrollada por un médico alemán llamado Ryke Hamer. Él dice que descubrió cinco leyes biológicas. Les llama leyes porque se cumplen a rajatabla, no tienen ningún excepción a la regla. Luego de hacer públicas sus teorías la medicina oficial lo comenzó a perseguir. Lo echaron del hospital en que trabajaba. Le quitaron su matrícula de médico. Lo trataron de matar disparándole mientras viajaba en su auto. Le iniciaron un juicio y lo metieron preso por dos años. Hace un año lo metieron preso de nuevo. En este momento está en la cárcel. Él desafió a los médicos a que verifiquen sus cinco leyes biológicas. En varios hospitales de Europa ya han verificado científicamente las leyes de Hamer.

Hay una página Web en español donde hay mucha información sobre la Nueva Medicina: http://www.free-news.org/index03.htm .

Sergio C.

RESPUESTA

Apreciado Sergio: Cualquiera que conozca Dianética y Cienciología, enseguida de leer las primeras líneas de los postulados de la Nueva Medicina del doctor Hamer no puede dejar de sonreírse ante tanta ingenuidad, por no decir directamente ante tantos disparates.

Si me permites una comparación, lo que hizo este médico es algo similar a que alguien intente producir fuego frotando dos palitos, y para colmo húmedos, cuando ya los fósforos fueron inventados.

No tiene ningún sentido que me ponga a analizar punto por punto lo que dice Hamer porque su teoría desde ya parte de una base falsa, como sostener que los conflictos emocionales producen el cáncer.

Un conflicto emocional puede despertar un cáncer dormido pero nunca originarlo. El doctor Hamer y su esposa ya tenían el cáncer en sus células y el conflicto simplemente lo hizo salir de su escondite, para decirlo de una manera gráfica.

Expresándolo de otra forma, si el doctor Hamer y su esposa no hubieran tenido ya la enfermedad en sus células, la muerte del hijo no les hubiera provocado cáncer, simplemente porque los conflictos emocionales no lo provocan.

Pero mejor dejemos paso a las explicaciones del Maestro de Luz Ron Hubbard porque aclaran perfectamente esta cuestión.

SESIÓN DEL 10/6/05

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar : Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

Interlocutor: ¿Maestro Ron?

Ron Hubbard: ¿Cómo estás, Horacio?

Interlocutor: Bien, Maestro, con una serie de preguntas importantes porque los temas que espero tratar, si nos da el tiempo y el receptáculo resiste, ya que está un poco congestionado, son la llamada Nueva Medicina, que tantas polémicas está encendiendo, la siempre cuestionada Homeopatía, donde nadie a ciencia cierta sabe si funciona o no, y por último el Reiki, que tampoco le va en zaga a las otras dos.

Ron Hubbard: Por el receptáculo no te hagas problemas, que si se cae yo sigo transmitiendo.

Interlocutor: ¡Maestro, usted no se pierde ocasión de chancear!... Pero sí, tiene razón, aunque Jorge se caiga nosotros seguimos igual. Fuera de broma, ¿podemos comenzar?

Ron Hubbard: Está bien, comienza.

Interlocutor: La primera pregunta está relacionada con la llamada "Nueva Medicina", creada por El doctor Gerard Ryke Hamer. Su historia, contada escuetamente, es que en 1978 murió su hijo en un accidente a bordo de un yate. En concreto, el príncipe Amadeo de Saboya disparó un rifle de esos que se usan para cazar elefantes y sin querer fue dar a Dirk, que así se llamaba este chico, que en ese entonces tenía 19 años. Creo que murió después de cuatro meses del accidente.

La cuestión es que el doctor Hamer y su esposa desarrollaron cánceres, el primero en los testículos y la segunda en el pecho, que el primero atribuyó al conflicto que les provocó la muerte del hijo.

La pregunta concreta que le hago para ponerme al tanto de inmediato es si fueron los espíritus del Error los que influyeron en él o directamente fue una tergiversación que hizo de los mensajes de los espíritus de Luz.

Ron Hubbard: Fueron espíritus del Error del plano 2.

Interlocutor: ¿Es decir que para nada hubo influencia de Luz?

Ron Hubbard: No, para nada.

Interlocutor: ¿Los cánceres se produjeron como él sostiene a causa de la muerte del hijo?

Ron Hubbard: A veces, un estado emocional puede afectar la parte física -si afecta la parte áurica también afecta la parte física-, pero no necesariamente un problema de ADN tiene que estar reflejado por un campo emocional.

Interlocutor: No entiendo.

Ron Hubbard: Lo que quiero decir es que en el caso de estas personas se les produjo el cáncer porque ya estaban propensos a él.

Interlocutor: Entiendo. ¿O sea que la muerte del hijo fue simplemente un disparador que hizo salir a la luz algo que de alguna manera ya estaba en ellos?

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¡Pero entonces la muerte del hijo no les produjo el cancer!

Ron Hubbard: Exacto. El cáncer ya estaba en ellos.

Interlocutor: ¿Entonces toda la teoría del doctor Hamer es disparatada porque parte de un error de base?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Siempre con los espíritus del Error detrás?

Ron Hubbard: Los espíritus del Error actúan porque cuando hay algo no comprobado hasta tanto no se perfeccione siempre va a haber muchas personas que serán utilizadas como conejillos de Indias. Y los espíritus del Error se benefician porque es como que allí desagotan su crueldad.

Lo traduzco: "desagotan su crueldad" significa que cuanto mayor cantidad de víctimas haya en las investigaciones, ellos más gozan.

Interlocutor: Entonces, y reiterándolo para que no quede ninguna duda, ¿toda la teoría de la Nueva Medicina es un disparate del principio al fin?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Discúlpeme, Maestro, que insista, pero quiero tener la certeza absoluta de que no tiene nada de válido la teoría desarrollada por el doctor Hamer: ¿nada, pero nada, es válido, ni siquiera en pequeñísima medida? Lo pregunto porque el mismo doctor Hamer y otros investigadores que han estudiado su teoría -no me refiero obviamente a los detractores- dicen que las leyes biológicas que la integran se cumplen a rajatablas en todas las ocasiones.

Ron Hubbard: Es un disparate total. No tiene nada demostrado. Hubo personas que han revertido parte del problema que tenían con tratamientos convencionales, e inclusivo a través del "efecto placebo", pero nada más.

Interlocutor: Por lo que veo, prácticamente ni vale insistir con este tema porque veo que la teoría del doctor Hamer no tiene ningún asidero.

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Sin embargo, me gustaría que usted haga un pequeño resumen de ella para que quede en claro su inutilidad. Cuando yo empecé a leer la Nueva Medicina me hizo acordar a Dianética. Me refiero a que, aunque no habla de mente reactiva ni de engramas, de alguna manera estaba relacionando un hecho conflictivo con una enfermedad, es decir, el engrama con el trastorno.

Ron Hubbard: Yo definiría a la Nueva Medicina como una teoría esperanzadora que creó demasiadas expectativas, que debido a su falsedad creó karmas al autor y engramas a quienes esperan una solución a sus problemas.

Interlocutor: Esta claro. ¿El doctor Hamer aportó alguna solución, mejor dicho alguna supuesta solución, para resolver el conflicto que supuestamente acarrea el cáncer? En este momento estoy comparándolo a usted con el doctor Hamer -¡Dios me perdone, valga la broma!-, en el sentido de que sus descubrimientos sobre la mente reactiva cuando estuvo encarnado también fueron complementados de la tecnología para liberarla de los engramas. Doy por sentado, por supuesto, que los conflictos emocionales no producen el cáncer. ¿Es así?

Ron Hubbard: Es así. Ratifico que los conflictos emocionales no producen el cáncer. El cáncer puede ser originado por engramas -enfermedad psicogénica engrámica- o por un factor genético, de carácter karmático. Entonces, si determinada célula tiene una programación distinta va a degenerar y la reproducción celular va a ser caótica y eso va a formar distintas células cancerosas.

La célula normalmente tiene una programación de ADN que se va multiplicando exponencialmente: 2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, 256, etc. En este caso las células cancerosas crecen en forma indiscriminada, su gen está completamente disfuncional, y llega incluso a hasta causar la muerte de la persona portadora de esas células. Y eso no necesariamente es por trastornos psicogénicos, sino que son problemas de origen karmático que directamente afectan a la génesis de la persona.

Interlocutor: A este doctor lo persiguen, pero más allá de que su teoría sea disparatada, la pregunta es si es porque ha cometido algún delito.

Ron Hubbard: Sí, así es. Desde el punto de vista legal es un delincuente.

Interlocutor: Concretamente, entonces, no lo persiguen por sus ideas sino porque hace uso ilegal de la Medicina.

Ron Hubbard: Correcto.

Interlocutor: ¿Es cierto el caso de Olivia Pilhar , una niña a la que se le detectó un cáncer cuando tenía seis años? Olivia empezó a ser tratada con quimioterapia, pero sus padres, convencidos por el doctor Hamer, se negaron a que prosiguiera el tratamiento y se la confiaron a él. Ante el riesgo de muerte de la pequeña, los responsables del hospital solicitaron una orden judicial para que prosiguiera el tratamiento médico, pero durante el proceso los padres de Olivia la llevaron a España, donde siguió siendo tratada por un seguidor de Hamer. Afortunadamente, la intervención de numerosos médicos austriacos y la intercesión del propio presidente de la República lograron repatriar a la niña. Cuando Olivia ingresó de nuevo en el hospital, el enorme tumor canceroso pesaba ya varios kilos. Por suerte, un enérgico tratamiento de quimioterapia consiguió salvar su vida. ¿Hay algo de cierto en esta historia?

Ron Hubbard: Sí, es así. La medicina tradicional, en alguna de las enfermedades aún deja mucho que desear. A pesar de los grandes avances médicos aún es mucho lo que le resta. Hay muchos problemas que el ser humano no ha resuelto. Hay enfermedades que aún no han sido revertidas, que tienen un origen muy antiguo, como la diabetes, por dar un ejemplo. O distintos trastornos de la epilepsia, que a estas alturas ya deberían tener curación.

Esto que les voy a dar es una nueva primicia para el Grupo Elron. Hay un aparato que está en teoría -¿dónde si no en Japón?- que consiste de un casco con electrodos donde pueden leer el cerebro con un computador, tipo electroencefalograma.

Interlocutor: ¿Solamente es para lectura o tiene algún tipo de función sanadora?

Ron Hubbard: Hace años que en este planeta este casco se ha inventado y lo que hace es corregir, desde afuera hacia adentro, los circuitos eléctricos que estén mal en el decodificador.

Interlocutor: ¿Esto ya se está haciendo?

Ron Hubbard: No, por ahora sólo es una teoría.

Interlocutor: ¿Válida?

Ron Hubbard: Sí, por supuesto. Y puede llegar a modificar, en alguna medida, en aquellos decodificadores que tengan problemas de cortocircuitos, los disparadores eléctricos que estén en demasía.

Interlocutor: ¿Cómo en el caso de ataques epilépticos?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¡Qué maravilla!... Volviendo al tema del doctor Hamer, ¿este médico habló solamente del cáncer o de todas las enfermedades?

Ron Hubbard: En realidad lo que él dijo es que todas las enfermedades son originadas por conflictos internos.

Interlocutor: ¿Y no tiene acaso razón?

Ron Hubbard: Si quisiéramos ser muy sutiles diríamos que sí que tiene razón. Pero con ese criterio toda la humanidad podría tener razón con las cosas que dice, como por ejemplo sosteniendo que "la fe sana". Nosotros sabemos que la fe no sana, pero determinadas enfermedades leves pueden ser revertidas mediante el "efecto placebo".

Entonces, resulta obvio que es muy fácil llevar la historia para donde tú quieras.

Interlocutor: Entiendo, es como que el abogado astuto que arma la historia para tener razón.

Ron Hubbard: Correcto. Si hablamos puntualmente, sabemos que hay enfermedades que son, o bien engrámicas o bien karmáticas, que no tienen nada que ver con problemas emocionales.

Interlocutor: ¿Pero el doctor Hamer diseñó alguna tecnología, o ha dado alguna solución, al supuesto origen del cáncer o se ha quedado solamente en la teoría del supuesto origen?

Ron Hubbard: ¿Qué solución va a dar si no tiene ninguna? Se quedó solamente en la teoría del origen del cáncer a causa de un conflicto emocional.

Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, planteó una teoría -falsa por otra parte- y además la dejó ahí nomás, sin esbozar ni siquiera teóricamente una técnica curativa?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: Hay algo que no entiendo bien. Usted en 1950 lanzó al mundo el libro Dianética, la ciencia moderna de la salud mental, de la que se vendieron, y se siguen vendiendo, millones de ejemplares, y resulta que el doctor Hamer, a partir de 1978, año en que murió su hijo, tres décadas después desarrolla su teoría prescindiendo de sus descubrimientos sobre la mente reactiva y los engramas. No tiene sentido. ¿Acaso un investigador serio no tiene que estar al tanto de las novedades, y máxime de algo tan revolucionario como lo fue en su momento Dianética? Lo compararía a alguien que intenta hacer fuego con dos palitos cuando ya los fósforos fueron inventados.

Ron Hubbard: Los ignoró por ego. Cada cual quiere tener su propia teoría y ser el único dueño de la verdad.

Interlocutor: Pero hay una diferencia muy grande, Maestro, y es que usted demostró científicamente cada axioma que postuló y es sabido que todas las organizaciones del mundo envían a la central en Estados Unidos la documentación probatoria de los éxitos obtenidos.

Ron Hubbard: Correcto. Si tú te fijas en la historia reciente de la humanidad, la mayoría de las personas son arrastradas por teorías elementales, muy básicas. Por el contrario, las teorías bien sustentadas arrastran muy poca gente.

Interlocutor: Lo más sorprendente es que Dianética y Cienciología no hayan llegado aún a la Medicina.

Ron Hubbard: Con la religión sucede exactamente lo mismo. Cuanto más básica es la religión más gente va a arrastrar, porque la gente está teniendo poca comprensión. Hay un predominio de la mente reactiva, y sabemos que la mente reactiva no piensa. La mente reactiva automática tiene cero pensamiento, y la impulsiva, si bien está regida por patrones egoicos, no la puedes comparar con la mente analítica.

Interlocutor: Está claro. Creo que este tema no da para más, ¿es así?

Ron Hubbard: Es así.

Interlocutor: Bien, entonces aprovecho para hacerle una consulta que me hizo Abraham G. respecto del cáncer. En principio me transcribe un diálogo que tuve con usted que dice así:

Interlocutor: Usted recién habló de que el cáncer se produce por la carencia de una proteína.

Ron Hubbard: La falta de esa proteína es la que permite a la célula crecer indiscriminadamente y multiplicarse sin razón.

Interlocutor: ¿El tratamiento del cáncer, entonces, consiste en inyectar a la persona la proteína faltante? Esto, obviamente, lo pregunto así porque desconozco cuál sería la pregunta correcta. Quizás el que conozca algo de este asunto la considere una pregunta absurda. ¡Estoy abriendo el paraguas antes de que llueva!

Ron Hubbard: No, no se trata así, inyectando proteínas, sino corrigiendo la cadena de ADN. Esa proteína es como una llave que impide la proliferación celular desorbitada, es decir que evita que se divida en dos, en cuatro, en ocho, en dieciséis, etc. Al dividirse "sin ton ni son" es como un barco a la deriva y forma lo que médicamente se denominan "tumores cancerosos".

Interlocutor: ¿Entonces no es que inyectando la proteína faltante se detiene el aumento de células?

Ron Hubbard: No, insisto en que lo que hay que hacer es directamente corregir la cadena de ácido desoxirribonucleico.

A continuación, Abraham G. me acota:

"Usted pregunta varias veces si esta proteína detiene el crecimiento, para lo que el Maestro Hubbard le responde que es corrigiendo la cadena de ADN, por lo que queda claro que la cura está relacionada con el ADN. Pero le recalco lo siguiente donde dice: "Esa proteína es como una llave que impide la proliferación celular desorbitada. La falta de esa proteína es la que hace que se genere el cáncer, el cáncer sólo se genera cuando hace falta esa proteína (dejando fuera el caso egoico y engrámico) en el cuerpo. Por lo que -por lógica- si la persona tuviera esa proteína, no generaría el cáncer. Si esto es cierto, como lo que se deduce de la respuesta del Maestro, sólo habría falta vigilar la cantidad de esa proteína en cada persona para evitar que se genere el cáncer. Por lo que quisiera saber qué proteína es la que impide que se genere. Hago hincapié en que estamos hablando de evitar que el cáncer se genere, no de curarlo, ya que eso sólo se hace modificando el ADN. Sin tomar en cuenta los casos egoicos y engrámicos".

Ron Hubbard: Los biólogos saben muy bien cuál es la proteína cuya enzima tiene la llave para que directamente la célula se multiplique o no. Lo que ocurre es que en la actualidad los tratamientos utilizados para el cáncer están, como dicen ustedes en el plano físico, "en pañales". Falta recorrer mucha agua aún.

Interlocutor: Pero usted había dicho que la curación del cáncer ya estba solucionada..

Ron Hubbard: Si, pero también había dicho que para que esté al alcance de todos van a pasar decenas de años.

Interlocutor: ¿Es porque lo ocultan o porque le faltan aún descubrimientos por hacer?

Ron Hubbard: Sin irme del tema, también hubo laboratorios que por modificación del ADN han impedido que los retrovirus del SIDA se multipliquen e invadan las células. Sin embargo, hay muchos intereses creados a nivel comercial por todos los remedios que existen para revertir determinado problema -en el caso del cáncer, por ejemplo con determinada quimioterapia-, donde participan obras sociales, sanatorios de primera línea, que nos les interesa que soluciones más sencillas sean dadas a conocer masivamente . Ésta es una de las razones.

Incluso ha habido cinco muertes misteriosas, dos en Suiza y tres en Japón, de científicos que estaban investigando nuevas vacunas y sus laboratorios destruidos.

Interlocutor: Supongo que con lo de las "muertes misteriosas" se está refiriendo a que directamente fueron asesinados.

Ron Hubbard: Obvio.

Interlocutor: ¿Hay mafia, entonces, dentro de la Medicina?

Ron Hubbard: ¿Cómo no la va a haber?

Interlocutor: Es increíble, porque donde uno menos puede pensar que haya mafia en ese ámbito. ¿Cómo se llama esa proteína que impide que la célula se multiplique indiscriminadamente?

Ron Hubbard: El nombre del gen es Z-3.

Interlocutor: ¿Ése entonces es el nombre de la proteína?

Ron Hubbard: Te estoy dando el nombre que le dio un biólogo en Suiza. Yo simplemente lo repito. Así llaman en el plano terrenal a esa proteína.

Interlocutor: A ver si entendí. Supongamos que soy una persona sana que no tiene cáncer. Perfecto. ¿Cómo hago si quiero prevenirme para que no tenga cáncer en el futuro? ¿Hay forma?

Ron Hubbard: La única forma es que te equilibres emocionalmente y que no te afectes a nivel placebo.

Interlocutor: ¿A nivel placebo?

Ron Hubbard: Sí, porque el placebo también puede ser en contra. Es lo que ustedes en el plano físico le llaman hipocondría.

Interlocutor: ¿Usted se refiere a aquellas personas sanas que se provocan enfermedades?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿No me prevengo del cáncer, entonces, haciendo que me inyecten esa proteína "Z-3"?

Ron Hubbard: No, en absoluto. No está aún la técnica para eso.

Interlocutor: ¿Pero en el futuro, con la técnica adecuada, podría ser la forma de prevención?

Ron Hubbard: Podría ser una de las formas.

Interlocutor: ¿Usted percibe que en otros planetas lo han logrado?

Ron Hubbard: ¡Pero por supuesto que sí! En otros planetas hay otros tipos de virus y de retrovirus que ya han sido vencidos.

Interlocutor: ¿Estaría aclarada la pregunta que nos hizo Abraham G.?

Ron Hubbard: Sí, pero voy a reiterar que aún no hay una reversión del problema a nivel masivo, pero en futuro sí la va ha haber.

Interlocutor: Por mi parte doy por terminada esta cuestión de la Nueva Medicina, que creo que está muy clara. ¿Usted quiere agregar algo más?

Ron Hubbard: No, por ahora no.

Bueno, hasta aquí llegaron los diálogos. Espero que esta cuestión haya quedado suficientemente aclarada.

Bienvenido al club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.