| Índice | Padre Jordi Rivero
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Los espíritus del Error, aprovechándose del ego del Padre Jordi Rivero, le han hecho creer que es Dios quien inspira sus escritos y así la Red está plagada de sus soberanas tonterías. Más información en "Espíritus del error"
PADRE JORDI RIVERO Pertenece a la Iglesia Católica, una de las instituciones más corruptas en la historia de la humanidad, y a pesar de ello se ha atrevido a censurar a Cienciología, y para colmo sin haber estado jamás en la organización, por lo que le cabe la advertencia del Maestro Jesús: “No juzguéis y no seréis juzgados, porque con la vara que midiereis seréis medidos”. Más información en “Prejuzgar, condenar sin saber”.
Cuando el Maestro Jesús habló de aquellos que ven la paja en el pozo ajeno pero no ven la viga en el propio se refería precisamente a personajes nefastos como el Padre Jordi Rivero, que atacan irresponsablemente a Cienciología pero no a la Iglesia Católica de la que forman parte, aun sabiendo que fueron los mismos obispos quienes conspiraron para asesinar al Papa Juan Pablo I. Más información en “Asesinato del Papa Juan Pablo I”. El 8 de octubre de 1993, decenas de miles de cienciólogos de todas partes del mundo se reunieron para escuchar la histórica noticia: el gobierno de Estados Unidos había otorgado pleno reconocimiento a las instituciones de Cienciología, declarando que estaban “organizadas exclusivamente con propósitos espirituales y caritativos”. Desde 1975, el programa Educación Viva ha dado a conocer la tecnología de estudio desarrollada por L. Ronald Hubbard a más de 20.000 profesores en el sur de África. ¿Con qué derecho el Padre Jordi Rivero juzga de imbéciles a estas personas?
L. RONALD HUBBARD “La meta de Cienciología es un mundo racional, un mundo sin demencia, sin criminales y sin guerras. Si nuestras generaciones viven lo suficiente para escribir la historia, dedicarán tristemente una página a aquellos que en esta época caótica de oscuridad buscaron, a través del provecho personal y a través del odio, derrocar una ciencia verdaderamente humanitaria. La meta de Cienciología es la racionalidad. Puede ser bloqueada únicamente por los dementes”.
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| ¿Qué credibilidad puede tener alguien que, como el Padre Jordi Rivero, habla de Cienciología sin haber ido jamás a la organización ni siquiera para hacerse un test? ¿Cómo habría que catalogar a alguien que opina de algo tan trascendente para la humanidad como Cienciología por lo que escuchó hablar por ahí? Cienciología
Padre Jordi Rivero, actualizado: Feb, 2005 Mientras servía en el jurado conocí a Edwin, miembro de alto rango de la Iglesia de cienciología. Tuvimos largas conversaciones. ¿Que lo llevó a la Cienciología? -Su desilusión ante la ciencia, la tecnología, la psiquiatría y sobre todo ante sus propias experiencias con el cristianismo. Buscaba un camino que reconozca que hay mas que lo que ven los ojos, una vida después de la presente. Deseaba además validar ciertas experiencias que había tenido. Nadie le creyó hasta que llegó a la cienciología. Allí encontró un diccionario completo de fenómenos paranormales, de tales cosas como el poder de la mente para mover objetos, experiencias fuera del cuerpo, etc. Al sentirse comprendido sintió que había encontrado su casa. Le enseñaron la "dianética", un método de potencialidad humana para adquirir confianza y poder mental. También un código moral con 21 preceptos: No mates, se moderado, no hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti... Coincidimos en muchas cosas fundamentales que están dentro del campo de la ley natural que Dios puso en el corazón de todo hombre y que hace posible la feliz convivencia en una sociedad pluralista: lo básico sobre los valores familiares, las virtudes y los deberes ciudadanos. Según su conversación pude ver que es un hombre amante de su familia, buen amigo, respetuoso de los derechos ajenos, sensible las necesidades de otros. Le pregunté sobre su relación con Jesús y le compartí la mía, como El había transformado mi vida. Me contó que sus padres eran bautistas, pero no llegó a tener una experiencia de encuentro personal con Jesús. Ellos rechazaban sus experiencias personales, por lo que se alejó. Pero no rechaza a Jesús. Simplemente no fue ni es parte activa de su vida. Por ahora la cienciología le llena su interés. Por lo que pude descubrir conversando con Edwin y por mis investigaciones, el fin principal de la Cienciología no es propiamente la relación con Dios sino mas bien la auto realización personal por medio del desarrollo de las potencias de la mente. Para ese fin tienen una larga serie de cursos y de técnicas. Su fuente de "conocimientos" es el fundador, el Sr. L. Ronald Hubbard, a quien le atribuyen poderes extraordinarios. La fe en un Dios que se revela y que nos llama a responderle no es su interés. Cada miembro queda libre para buscar a Dios por otra parte. Según dicen, se puede ser de cualquier religión o de ninguna y al mismo tiempo practicar la cienciología. Pero al mismo tiempo, ellos se presentan como iglesia y basan sus ideas en las revelaciones de su fundador, L. Ronald Hubbard. El dice que aprendió a desarrollar los poderes de su mente y puede comunicar estos conocimientos a sus seguidores. Según la página Internet de cienciología: "El corpus de todos el conocimiento que comprendre la religión de Scientology está contenido en más de cuarenta millones de palabras habladas y escritas acerca del tema, todas ellas por L. Ronald Hubbard, fundador y fuente de Scientology".1 Creencias de la cienciología incompatibles con la fe católica La cienciología dice que sus miembros pueden ser de cualquier religión. Esto puede ser cierto entre los neófitos, pero a medida que se avanza en la cienciología, esta en la práctica, usurpa el ámbito de la religión.
Cienciólogos como mi amigo Edwin son un reto para los cristianos. Ellos buscan, se esfuerzan por hacer el bien, pero no conocen a Cristo. Se han conformado con dinámicas para darle algún sentido a sus vidas. Para ayudarles a encontrar el Camino hacen falta nuevos santos que den testimonio del poder de Jesucristo para verdaderamente llevarnos a una vida nueva. NOTAS
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LOS CHARLATANES DE SIEMPRE por Horacio Velmont (según las enseñanzas de L. Ronald Hubbard) Hay personas que son tan irresponsables que con tal de ganar prestigio y notoriedad no vacilan en ensuciar a instituciones que, como Dianética y Cienciología, son cruciales para la humanidad. Cuando alguien ataca a Ron Hubbard de una manera tan ignominiosa siempre recuerdo al Maestro Jesús cuando sacó a latigazos a los mercaderes del templo, porque pienso que personajes como el Padre Jordi Rivero merecerían el mismo tratamiento. Incluso el trato debería ser peor porque este sacerdote, al utilizar la Red para sus falsedades, aleja a muchísima gente que se podría beneficiar con una tecnología tan humanitaria. Al fin y al cabo los mercaderes del templo sólo trataban de sobrevivir… Pero veamos lo que dice el Padre Jordi Rivero y qué grado de veracidad tiene lo que afirma: Dianética enseña a producir fenómenos paranormales, tales como el poder de la mente para mover objetos, experiencias fuera del cuerpo, etc. Falso: Ni Dianética ni Cienciología enseñan tales cosas, porque los fenómenos paranormales no existen ya que los provocan los espíritus del Error que habitan en el plano 2, que es el plano que está más cercano al plano físico. Además, la mente no tiene poder alguno para mover objetos. En cuanto a la experiencia fuera del cuerpo es simplemente una técnica de exteriorización mediante la cual la persona puede comprobar que él es un espíritu y no un cuerpo. Dianética y Cienciología, en concreto, son técnicas que esencialmente liberan a la mente reactiva de engramas y el procedimiento está basado en axiomas muy precisos que han sido comprobados científicamente. Estos documentos están en cualquier organización a disposición de los investigadores serios que quieran consultarlos, algo que por supuesto no hizo el Padre Jordi Rivero. Estas ciencias han sido creadas por los elohim o “dioses menores”, y cuando llega el momento en que las humanidades encarnadas en los diversos planetas llegan a un determinado grado de evolución, encarna un elevado espíritu para desarrollarlas en el plano físico. Ésta fue la misión de L. Ronald Hubbard, y por cierto que la llevó a cabo con todo éxito. Hoy toda la humanidad puede aprovechar la tecnología que él desarrolló. El Padre Jordi Rivero, en su ignorancia –y por qué no decir cretinismo– lo que está haciendo es ayudar a los espíritus del Error, que por supuesto están muy interesados en que Dianética y Cienciología no triunfen. Los cienciólogos le atribuyen a L. Ronald Hubbard poderes extraordinarios. Falso: Esto es pura inventiva del Padre Jordi Rivero para desacreditarlo. Los cienciólogos consideramos a Hubbard como poseedor de una inteligencia y una intuición excepcional, pero esto es algo muy distinto a atribuirle poderes. ¡Ni siquiera Jesús tuvo poderes porque los poderes no existen en el plano físico! La Cienciología dice que sus miembros pueden ser de cualquier religión. Esto puede ser cierto entre los neófitos, pero a medida que se avanza en la Cienciología, ésta en la práctica usurpa el ámbito de la religión. Falso: Mientras están dentro de la organización los cienciólogos pueden seguir con sus creencias religiosas, pero a veces, a medida que sus ojos se van abriendo a la verdad, se dan cuenta de que los sacerdotes de su culto los ha engañado con premisas falsas y entonces las desechan. Creen en la reencarnación. Falso: En Cienciología no existen creencias sino hechos científicos comprobados. En la auditación de Cienciología el cienciólogo regresa a experiencias dolorosas de vidas pasadas y al ser eliminadas la carga engrámica que contienen el sufrimiento se alivia. Esto no es simplemente una creencia porque es un hecho que todo cienciólogo ha podido comprobar: cuando se recuerda un incidente de una vida anterior se sabe con certeza que se trata de un incidente real de su vida. Si el Padre Jordi Rivero hubiera ido a la organización habría podido comprobarlo personalmente y entonces, por aquello de que “en boca cerrada no entran moscas”, hubiera guardado un prudente silencio. No creen en la purificación del alma por la gracia sino solamente por el esfuerzo personal. Verdadero: Los cienciólogos siguen la doctrina de Jesús, que dijo claramente que cada uno se salvará según sus propias obras. Al entrar en la Cienciología realizan una sesión llamada "auditing" en la que se recibe asesoramiento y se hacen una serie de preguntas. Todo queda grabado. Falso: Al entrar en la organización lo primero que hace el interesado es un test (gratuito) que le indica sus puntos positivos y negativos, y en este último caso cuáles son los cursos que tiene que hacer para revertirlos. La auditación es un sistema de colaboración entre el auditor y el auditado y primero de todo el interesado tiene que estudiar el tema para saber de qué se trata y entonces aprovecharlo. Además, las sesiones no se graban, sino que, como es lógico, el auditor toma apuntes como lo hace cualquier profesional. El Padre Jordi Rivero, en forma artera, dice expresamente “todo queda grabado” para inducir temor a las personas que quieren acudir a Cienciología. Mediante la auditación la persona retorna a los incidentes dolorosos de su vida y al repasarlos varias veces el dolor, tanto físico como emocional, se borra y entonces sobreviene el alivio. Pretender que se trata de algo tenebroso, como lo sugiere el Padre Jordi Rivero, es fruto solamente de la ignorancia y de su negatividad mental. Por medio de sus técnicas pretende separar el cuerpo del “thetán”, que es un "cuerpo energético o astral". Falso: El Thetán es el propio espíritu y no ningún cuerpo energético astral, de modo que lo que dice el Padre Jordi Rivero no es más que un disparate. Además, la tecnología de Dianética y Cienciología no tiene por finalidad la separación del alma del cuerpo, sino una mejor relación armónica entre ambos. Creo que no es necesario proseguir para que quede demostrado que el Padre Jordi Rivero es uno de lo “lobos rapaces” de los que habló el Maestro Jesús y que dijo que hablarían en su nombre. En su escrito en contra de Cienciología acusa a Hubbard de ateo, cuando él mismo consideró a Dios como la octava dinámica, pero que para liberar al hombre de sus engramas no era necesario considerarlo. El Padre Jordi Rivera, en su delirio, cree que cualquiera puede hacer lo que quiera mientras crea en Dios porque él lo salvará a través de la “gracia divina”. ¿Es posible siquiera tener en cuenta lo que dice alguien que argumenta en forma tan infantil? (y mejor no hablemos de su creencia en la concepción milagrosa de María, la madre de Jesús, a través del “Espíritu Santo”…). DESCRIPCIÓN DE LA AUDITACIÓN A pesar de que los aspectos puramente filosóficos del trabajo de L. Ronald Hubbard son suficientes en sí como para mejorar esta civilización, únicamente la auditación proporciona un camino preciso por el que el individuo puede avanzar por la senda exacta hacia estados superiores de conciencia espiritual. El objeto de la auditación es devolverle al individuo su propia identidad y habilidad. Esto se consigue de dos formas: 1) ayudando al hombre a liberarse de cualquier incapacidad, y 2) aumentando sus habilidades. Por supuesto, ambos aspectos son necesarios para que alguien pueda alcanzar todo su potencial espiritual. La auditación, por tanto, borra las cosas que han sido añadidas a la mente reactiva mediante las experiencias dolorosas de la vida, y aborda y mejora la habilidad que cada uno tiene para confrontar los factores de su vida y ocuparse de ellos. Mediante la auditación, una persona es capaz de mirar su existencia y mejorar la capacidad que tiene de confrontar lo que es y dónde está. Hay grandes diferencias entre la tecnología de la auditación, una práctica religiosa, y otras prácticas. Cuando se audita, no se recurre a técnicas como la hipnosis, el trance o las drogas. La persona a quien se está auditando es completamente consciente de todo lo que sucede durante el proceso. La auditación es precisa, está totalmente consignada y tiene procedimientos exactos. La persona entrenada y calificada para mejorar a otros a través de la auditación se denomina “auditor”. Un auditor se define como alguien que escucha. La palabra procede del latín audire, que significa escuchar. Un auditor es un ministro o “ministro en entrenamiento” de la Iglesia de Cienciología. Una persona que está siendo auditada recibe el nombre de “preclear”. La palabra procede de pre y Clear: una persona que todavía no es Clear. Un preclear es una persona que, a través de la auditación, descubre más sobre sí misma y sobre la vida. El período de tiempo durante el que un auditor audita a un preclear se denomina “sesión de auditación”. Una sesión se lleva a cabo durante un período de tiempo acordado de antemano entre el auditor y el preclear. La auditación se sirve de procesos: una serie de preguntas o instrucciones exactas que el auditor formula para ayudar a una persona a detectar las zonas de dificultad espiritual, descubrir cosas sobre sí misma y mejorar sus condiciones. Existen muchísimos procesos de auditación, y cada uno de ellos mejora la habilidad del individuo para confrontar parte de su existencia y ocuparse de ella. Cuando se ha alcanzado el objetivo específico de un proceso cualquiera, este proceso está terminado y se puede usar uno diferente para abordar otra parte de la vida de la persona. Por supuesto, sería posible formular un número ilimitado de preguntas, que podrían ayudar o no a la persona. El logro de Dianética y Cienciología consiste en que L. Ronald Hubbard aisló las preguntas y las instrucciones exactas para producir libertad espiritual. Las preguntas o instrucciones del proceso guían a la persona para que inspeccione una parte concreta de su existencia. Lo que se encuentra, lógicamente, varía de persona a persona, puesto que las experiencias de cada cual son diferentes. Sin embargo, con independencia de su experiencia o de sus antecedentes, al individuo se le ayuda a localizar no sólo las áreas de malestar o dificultad espiritual que haya en su vida, sino también a hallar el origen de dicho malestar. Haciendo esto, cualquier persona es capaz de liberarse de las barreras no deseadas que inhiben, bloquean o embotan sus habilidades naturales, y de aumentar dichas habilidades para llegar a ser más brillante y más capaz espiritualmente. No hay variables en la tecnología de la auditación, ni resultados aleatorios o aplicaciones fortuitas. La auditación no es en absoluto un período de asociación vaga y libre. Cada proceso es exacto tanto en su proyección como en su aplicación, y con él se consigue un resultado determinado si se entrega de la manera adecuada. La auditación de Cienciología puede hacer pasar a una persona de una condición de ceguera espiritual a la enorme alegría de la existencia espiritual. LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN En realidad, la comunicación es una de las doctrinas fundamentales de Cienciología y la base de sus servicios religiosos esenciales: la auditación y el entrenamiento. Una parte importante de los escritos de Cienciología está dedicada a la comprensión y a la aplicación de la comunicación, lo que incluye libros, conferencias grabadas en cintas y películas de entrenamiento. Un auditor de Cienciología estudia comunicación y practica técnicas de comunicación durante muchos momentos de su entrenamiento, trabajando constantemente para alcanzar un perfecto dominio de su fórmula. La auditación sólo es posible mediante la aplicación de la fórmula de la comunicación. Una persona que participa en la auditación (un “preclear” en Cienciología) debe dirigir su atención hacia adentro, hacia lo más recóndito de su mente reactiva, para confrontar los incidentes ocluidos del pasado, incluyendo las vidas anteriores, y poder así encontrar las respuestas a las preguntas de auditación, borrar la energía dañina que contienen las grabaciones en forma de cuadros de imagen mental de estos incidentes, y conseguir de este modo aliviar el tormento espiritual. El preclear está totalmente alerta durante la sesión de auditación, y llega a estar más alerta a medida que avanza la auditación. El auditor y el preclear trabajan juntos para conseguir que el preclear venza a su propia mente reactiva. Auditar no es algo que se le hace a una persona, sino que implica su participación activa para aumentar su autodeterminismo. Con el solo uso de la comunicación, el auditor debe dirigir la atención del preclear (con el acuerdo del preclear) hacia momentos de dolor, inconsciencia o emoción equivocada del pasado. El preclear, al saber que el auditor está siguiendo la fórmula exacta y predecible de la comunicación, se siente lo bastante seguro como para permitir que el auditor dirija su atención y comunicarle a este lo que va encontrando. EL CÓDIGO DEL AUDITOR El auditor mantiene y practica un código de conducta con el preclear que se conoce como “Código del Auditor”. Se trata de un cuerpo de normas que deben seguirse estrictamente para asegurarse de que el preclear reciba el mayor beneficio espiritual posible de la auditación, y se desarrolló durante muchos años de observación. Es el código de la ética que gobierna las acciones del auditor. Por ejemplo, de acuerdo al Código del Auditor, el auditor promete no usar nunca los secretos divulgados por un preclear en una sesión de auditación. Tradicionalmente, toda comunicación entre un pastor y sus feligreses ha tenido carácter confidencial y privilegiado, y eso es lo que sucede con la auditación. La Iglesia de Cienciología considera sacrosantas las confidencias que se hacen durante una sesión de auditación, y estas nunca se ven traicionadas. La auditación sólo tiene éxito cuando el auditor se comporta de acuerdo al código. Un auditor jamás le dice a un preclear lo que debería pensar de sí mismo, ni le da tampoco ninguna opinión sobre lo que se está auditando. Una de las metas de la auditación es conseguir que el preclear recupere certeza en su propio punto de vista; evaluar por el preclear sólo inhibe la consecución de dicha meta. Así pues, dicha evaluación está prohibida por el Código. Las cualidades que se inculcan en el Código del Auditor son básicamente las mismas que consideramos mejores en la gente. Un auditor le muestra a su preclear amabilidad, afinidad, paciencia y muchas otras virtudes similares, para ayudar al preclear a confrontar áreas de trastorno o dificultad espiritual. EL E-METRO La auditación se ve apoyada por el uso de un aparato religioso que ayuda al auditor y al preclear a localizar las zonas de dolor o aflicción espiritual. Este instrumento religioso se denomina “Electropsicómetro” o E-Metro. (“Electro-psico-metro” viene de electrómetro, un aparato calibrado que se usa para medir voltajes extremadamente bajos, y psyche, el alma, el espíritu o la mente humana). El E-Metro mide el estado o cambio de estado espiritual en una persona, por lo que al auditor le resulta de grandísima utilidad para ayudar al preclear a localizar las zonas de las que hay que ocuparse. La naturaleza oculta de la mente reactiva requiere el uso de un aparato capaz de registrar sus efectos; función que el E-Metro realiza con precisión. Cuando el E-Metro se encuentra en funcionamiento y una persona sujeta sus electrodos, un diminuto flujo de corriente eléctrica (aproximadamente 1,5 voltios; menos que las pilas de una linterna) pasa por los cables del E-Metro, atraviesa el cuerpo de la persona y vuelve al E-Metro. El flujo eléctrico es tan pequeño que no hay sensación física alguna al sujetar los electrodos. Los cuadros que hay en la mente contienen energía y masa. La energía y la fuerza que hay en los cuadros de experiencias dolorosas o perturbadoras pueden tener un efecto nocivo en el individuo. Esta energía o fuerza dañina se denomina “carga”. Cuando la persona que sujeta los electrodos tiene un pensamiento, mira un cuadro, vuelve a experimentar un incidente o bien desplaza alguna parte de la mente reactiva, ese individuo está moviendo y cambiando masa mental real y energía reales. Estos cambios que se producen en la mente influyen en el diminuto flujo de corriente eléctrica que genera el E-Metro, haciendo que la aguja del dial se mueva. Las reacciones de la aguja del E-Metro le indican al auditor dónde se encuentra la carga y que habría que ocuparse de ello con la auditación. Los diferentes movimientos de la aguja tienen significados concretos, y la destreza de un auditor incluye la comprensión total de todas las reacciones del E-Metro. Usando el E-Metro, el auditor se asegura de que el proceso abarque el área adecuada para descargar la energía nociva que se encuentre conectada con esa porción de la mente reactiva del preclear. Cuando la carga disminuye, la persona aumenta su habilidad para pensar con claridad en el área que se está abordando, y su potencial de supervivencia aumenta proporcionalmente. Como resultado, el preclear descubre cosas sobre sí mismo y sobre su vida: nuevos apercibimientos acerca de la existencia, que son los hitos que marcan sus ganancias. El resultado de estos apercibimientos es un grado superior de conciencia espiritual y, como consecuencia, mayor habilidad para tener éxito. CÓMO SE REALIZA UNA SESIÓN DE AUDITACIÓN La auditación consta de determinados elementos: el preclear, el auditor, el proceso de auditación, la comunicación, el Código del Auditor y el E-Metro. La combinación de estos acaba con la mente reactiva. Una sesión de auditación se lleva a cabo en un lugar cómodo y tranquilo, en el que no haya interrupciones ni molestias. Normalmente, el auditor y el preclear se sientan uno frente a otro separados por una mesa o un escritorio, con un E-Metro preparado que usará el auditor. Antes de iniciarse un programa de auditación, el preclear se familiariza con los elementos de la auditación durante un período de orientación, para saber qué esperar en la sesión. El auditor también se asegura de que no haya ninguna distracción ni molestia que puedan impedir que el preclear dedique toda su atención al proceso que se está usando en la sesión. Se utilizan diferentes tipos de auditación para cada preclear, dependiendo de las cosas que hayan ocupado su atención durante la sesión o en su auditación anterior. Aunque la auditación es para el individuo, y cada individuo es diferente, debe seguirse un gradiente trazado con precisión de pasos de procesamiento para conseguir la libertad espiritual personal de cada cual. Usando preguntas concretas y el E-Metro, el auditor localiza primero un área de carga de la mente reactiva del preclear de la que ocuparse con el proceso. Cuando el auditor encuentra algo en la mente reactiva, la aguja del E-Metro experimenta un rápido movimiento ascendente que indica que el tema sobre el que está haciendo preguntas contiene carga. Una vez que se ha localizado una zona de carga o de malestar, el auditor pasa a hacer la pregunta del proceso o bien le da al preclear las indicaciones necesarias para ayudarle a examinar dicho malestar. Ahora el preclear está inspeccionando su mente reactiva. El auditor guía al preclear para que examine dicha área más a fondo. El auditor continúa con el proceso y toma notas de las reacciones del E-Metro y de los datos recuperados por el preclear para poder establecer el progreso. Se atiene al Código del Auditor, sin evaluar jamás los datos que el preclear va recuperando. A medida que el proceso va avanzando, más y más datos de esa zona de la mente reactiva (antes ocultos a la percepción consciente del individuo) llegan a estar disponibles en la mente analítica del preclear. Las preguntas y las instrucciones de ese proceso en particular ayudan al preclear a descargar la fuerza o energía nociva que está conectada con incidentes o situaciones de su pasado. A medida que disminuye la carga, aumenta la conciencia del preclear sobre esa zona. El auditor continúa guiando la atención del preclear hacia esa zona. Las reacciones del E-Metro le ayudan a dirigir al preclear para que vaya sacando más y más datos (que antes le eran desconocidos) de la mente reactiva y para hacer que vuelvan a su conciencia analítica. Por último, el preclear adquiere plena conciencia del contenido, y es capaz de verlo tal y como es, sin que su conciencia se vea nublada por la reactividad. Durante la auditación, un preclear se apercibe de muchas cosas sobre la vida. Estos descubrimientos se conocen en Cienciología como cogniciones. Una cognición es algo de lo que una persona ha llegado a darse cuenta. Es una afirmación del tipo: “¡Qué te parece! Me acabo de dar cuenta de por qué siempre me sentía así respecto a...”. Las cogniciones dan como resultado un nivel superior de conciencia y, por tanto, mayores habilidades para tener éxito en la vida. Cuando ocurre uno de estos apercibimientos, esa porción de la mente reactiva deja de causar reacción en el E-Metro, y la aguja barre libre y rítmicamente el dial de un lado para otro; fenómeno completamente visible para el auditor. El preclear ha adquirido un grado superior de conciencia y se ha deshecho de, digamos, un miedo irracional, una enfermedad o una incapacidad psicosomática. No se conocía el origen de lo que le había estado molestando; pero una vez descubierto, el poder de tal condición queda anulado. El proceso empleado en la sesión de auditación ha conseguido el fin deseado y puede darse por terminado. Ahora el auditor pasa a otros procesos para la siguiente auditación del preclear. A medida que se van abordando más y más áreas de la mente reactiva, y estas van encontrando alivio mediante la auditación, sus efectos adversos continúan disminuyendo, y el individuo se vuelve más feliz, más consciente a nivel espiritual y con mayor control sobre su vida. POR QUÉ FUNCIONA LA AUDITACIÓN En una sesión, la mente analítica del preclear tiene la ayuda de la mente analítica del auditor para poder vencer a la mente reactiva del preclear. El preclear está siendo víctima de su mente reactiva. Cuando se reestimula la mente reactiva, a la persona le afecta la energía dañina que esta contiene. Puesto que la mente reactiva se encuentra oculta, el preclear no puede ocuparse de ella por sí solo. Testigo de esto son los miles de años que el hombre ha estado, en vano, filosofando, “buscando el alma” e intentando comprenderse a sí mismo y sus motivos. Sin la presencia de un auditor, la fuerza del impulso dinámico del preclear es menor que la fuerza ejercida por la mente reactiva. Una de las principales razones por las que la auditación funciona es porque la fuerza del impulso dinámico del auditor se suma al impulso dinámico del preclear, y la combinación de estos dos es una fuerza mayor que la fuerza única de la mente reactiva del preclear. Trabajando juntos y aplicando la tecnología precisa de L. Ronald Hubbard, se puede borrar la mente reactiva del preclear. Cada vez que se saca de la mente reactiva una zona de carga, aumenta la conciencia del preclear. Este aumento de conciencia crece en cada sesión de auditación, y el preclear va siendo gradualmente más y más consciente de quién es en realidad, de lo que le ha pasado y de cuáles son sus verdaderos potenciales y habilidades espirituales. VALIDACIÓN DE LOS RESULTADOS Las ganancias que una persona experimenta subjetivamente con la auditación pueden mostrarse también objetivamente mediante pruebas durante el curso de un programa de auditación. El staff técnico utiliza muchos tests que les ayudan a medir el progreso de un preclear. Estas pruebas miden la habilidad del preclear antes de iniciar un programa de auditación, y proporcionan una predicción de cuánta auditación puede necesitarse para obtener determinado resultado con un preclear. Cuando se vuelve a examinar al preclear después, las mejoras que está experimentando personalmente se pueden trazar en un gráfico que ratifica sus ganancias. El auditor utiliza los resultados como ayuda para determinar qué otros procesos auditar. Aunque los tests se hagan principalmente para ayudar al staff técnico a asegurarse de que el preclear está obteniendo los mayores beneficios espirituales posibles en su auditación, los resultados tan uniformes que se han observado han cambiado el punto de vista que el hombre tiene sobre sí mismo en muchos aspectos. Antes de Dianética, la psiquiatría y la psicología afirmaban categóricamente que ni la habilidad de una persona ni su inteligencia podían modificarse. Estas declaraciones fueron refutadas al ver, tras numerosos estudios, las mejoras tan espectaculares que la gente experimentaba en ambos aspectos tras la auditación. Un test habitual es el Análisis de Capacidad de Oxford (OCA, del inglés Oxford Capacity Analysis), que mide con precisión diez rasgos de personalidad diferentes. Estos aumentan marcadamente con la auditación, reflejando las ganancias del preclear. Los preclears afirman que como resultado directo de la auditación tienen más calma, se sienten más estables, más enérgicos y más extrovertidos; y las puntuaciones en el OCA proporcionan datos que lo corroboran. Los tests de aptitud también son un indicador fiable de los resultados de la auditación. Las mejoras que se aprecian en las puntuaciones de los tests de aptitud están directamente relacionadas con una disminución en la propensión a tener accidentes. Hay muchos tests más para medir la coordinación y las percepciones, como la vista, el oído, el daltonismo, el equilibrio, etc. Estas funciones también mejoran como resultado de la auditación. Naturalmente, el progreso individual es variable, puesto que depende muchísimo de la dedicación del preclear y de la frecuencia de las sesiones. Por tanto, es imposible establecer índices muy concretos de mejoramiento, y la iglesia ni afirma ni garantiza las ganancias que alguien pueda lograr con la auditación. De todos modos, el staff encargado ha visto progresos tan extraordinarios en los feligreses, que ya cuenta con esos resultados como cosa habitual. COMPARACIÓN CON PRÁCTICAS ANTERIORES La auditación es totalmente diferente, tanto en su enfoque como en sus resultados, de otros intentos que simulan ayudar al hombre a mejorar su situación en la vida. Por ejemplo: en el psicoanálisis, el analista no acepta lo que dice el individuo, sino que lo interpreta, evalúa su condición por él, le confiere un significado sexual a las afirmaciones y le dice por qué está preocupado; lo que simplemente confunde aún más a la persona y no la ayuda en absoluto. En la auditación, lo que dice el preclear no se evalúa jamás, ni se rechazan nunca sus datos. Hacerlo constituiría una violación del Código del Auditor. En la auditación, tampoco se le anima al preclear a extenderse en digresiones sin guía alguna, escudriñando en los millones de incidentes de su mente reactiva y reestimulando muchos de ellos, con la esperanza de que quizás se tope con el adecuado. En la práctica de la psiquiatría, que es más brutal, se emplea la fuerza (de tipo físico, químico o quirúrgico) para aplastar las ideas y el comportamiento del individuo y calmar así al paciente. No se plantean aquí ni las mejoras ni la ayuda, sino sólo que los pacientes resulten más fáciles de manejar. La auditación no tiene ningún parecido con parte alguna de este campo. Análogamente, la auditación no se parece tampoco en nada a la psicología, que es básicamente el campo de la observación de las respuestas ante los estímulos, y que no ofrece ningún medio para producir auténtica mejoría. Otras prácticas, como la hipnosis, consideran que la persona tiene que entrar en un estado de conciencia atenuada (por ejemplo: el trance) antes de que pueda hacerse nada. La auditación es más bien lo contrario, ya que busca el despertar de la gente; no el conseguir que se duerma. Los empeños del pasado para ayudar al hombre se basaron en la imposición de códigos morales o pautas de comportamiento y de conducta; pero, al no tener conocimiento de la mente reactiva, ni medios adecuados para mitigar sus mandatos irracionales, no consiguieron mejoras duraderas. La auditación es muy diferente a estas prácticas del pasado, muchas de las cuales eran de tipo impositivo, y otras, como la psiquiatría, que consideramos verdaderamente nocivas. En la auditación, se sigue una ruta trazada con exactitud que conduce a mejoras concretas, y sólo la persona que está siendo auditada dice si estas mejoras se han obtenido o no. El preclear es el que determina cuándo ha recuperado una habilidad o se ha liberado de una barrera espiritual para vivir; no lo hace ningún otro. El auditor continúa asistiendo al preclear hasta que este sabe por sí mismo que lo ha logrado. No es el auditor ni ninguna otra persona de Cienciología quien le dice al preclear que ha obtenido una ganancia. El propio preclear lo sabe. Considerando que la meta de la auditación es la rehabilitación de los propios potenciales, las ganancias no pueden determinarse de ninguna otra manera. La auditación se compone de factores comunes que se aplican a cualquier vida. No existen variables en la auditación; los mismos procedimientos se aplican a todos los casos. Únicamente la auditación le devuelve al individuo sus potenciales innatos, permitiéndole ser la persona que sabe que es realmente. Sólo la auditación libera a un individuo de las trampas de la mente reactiva. A pesar de que los aspectos puramente filosóficos del trabajo de L. Ronald Hubbard son suficientes en sí como para mejorar esta civilización, únicamente la auditación proporciona un camino preciso por el que el individuo puede avanzar por la senda exacta hacia estados superiores de conciencia espiritual. El objeto de la auditación es devolverle al individuo su propia identidad y habilidad. Esto se consigue de dos formas: 1) ayudando al hombre a liberarse de cualquier incapacidad, y 2) aumentando sus habilidades. Por supuesto, ambos aspectos son necesarios para que alguien pueda alcanzar todo su potencial espiritual. La auditación, por tanto, borra las cosas que han sido añadidas a la mente reactiva mediante las experiencias dolorosas de la vida, y aborda y mejora la habilidad que cada uno tiene para confrontar los factores de su vida y ocuparse de ellos. Mediante la auditación, una persona es capaz de mirar su existencia y mejorar la capacidad que tiene de confrontar lo que es y dónde está. Hay grandes diferencias entre la tecnología de la auditación, una práctica religiosa, y otras prácticas. Cuando se audita, no se recurre a técnicas como la hipnosis, el trance o las drogas. La persona a quien se está auditando es completamente consciente de todo lo que sucede durante el proceso. La auditación es precisa, está totalmente consignada y tiene procedimientos exactos. La persona entrenada y calificada para mejorar a otros a través de la auditación se denomina “auditor”. Un auditor se define como alguien que escucha. La palabra procede del latín audire, que significa escuchar. Un auditor es un ministro o “ministro en entrenamiento” de la Iglesia de Cienciología. Una persona que está siendo auditada recibe el nombre de “preclear”. La palabra procede de pre y Clear: una persona que todavía no es Clear. Un preclear es una persona que, a través de la auditación, descubre más sobre sí misma y sobre la vida. El período de tiempo durante el que un auditor audita a un preclear se denomina “sesión de auditación”. Una sesión se lleva a cabo durante un período de tiempo acordado de antemano entre el auditor y el preclear. La auditación se sirve de procesos: una serie de preguntas o instrucciones exactas que el auditor formula para ayudar a una persona a detectar las zonas de dificultad espiritual, descubrir cosas sobre sí misma y mejorar sus condiciones. Existen muchísimos procesos de auditación, y cada uno de ellos mejora la habilidad del individuo para confrontar parte de su existencia y ocuparse de ella. Cuando se ha alcanzado el objetivo específico de un proceso cualquiera, este proceso está terminado y se puede usar uno diferente para abordar otra parte de la vida de la persona. Por supuesto, sería posible formular un número ilimitado de preguntas, que podrían ayudar o no a la persona. El logro de Dianética y Cienciología consiste en que L. Ronald Hubbard aisló las preguntas y las instrucciones exactas para producir libertad espiritual. Las preguntas o instrucciones del proceso guían a la persona para que inspeccione una parte concreta de su existencia. Lo que se encuentra, lógicamente, varía de persona a persona, puesto que las experiencias de cada cual son diferentes. Sin embargo, con independencia de su experiencia o de sus antecedentes, al individuo se le ayuda a localizar no sólo las áreas de malestar o dificultad espiritual que haya en su vida, sino también a hallar el origen de dicho malestar. Haciendo esto, cualquier persona es capaz de liberarse de las barreras no deseadas que inhiben, bloquean o embotan sus habilidades naturales, y de aumentar dichas habilidades para llegar a ser más brillante y más capaz espiritualmente. No hay variables en la tecnología de la auditación, ni resultados aleatorios o aplicaciones fortuitas. La auditación no es en absoluto un período de asociación vaga y libre. Cada proceso es exacto tanto en su proyección como en su aplicación, y con él se consigue un resultado determinado si se entrega de la manera adecuada. La auditación de Cienciología puede hacer pasar a una persona de una condición de ceguera espiritual a la enorme alegría de la existencia espiritual.
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