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Sigmund Freud
Grupo Elron

 


Sigmund Freud encarnó con la misión de iniciar el Psicoanálisis, que era una ciencia de base para luego ser continuada, pero la luz que él encendió sus seguidores dejaron que se apagara. Desde la época de Freud el Psicoanálisis continúa con la misma estructura y hoy es una terapia completamente obsoleta. Su enseñanza en las Facultades es pura farsa y los mismos profesores saben que están engañando a los estudiantes con algo que no funciona. Y la prueba de esto es que los mismos psicoanalistas jamás le hacen un test a sus pacientes precisamente para evitar que la inutilidad de la terapia quede en evidencia.



EL FAMOSO DIVÁN DE FREUD

Según el Doctor H. J. Eysenck, profesor de Psicología de la Universidad de Londres, "no existe prueba alguna de la eficacia del tratamiento freudiano; exactamente el mismo número de dolientes sanan bajo el tratamiento psicoanalítico que los que se hubieran curado sin él". Más información en "Psicoanálisis".



Los psicoanalistas ignoran que todos los seres vivos, terrestres o extraterrestres, además de la mente analítica tienen una segunda mente, la mente reactiva, que es un mecanismo de supervivencia. Esta segunda mente es el origen de todos los trastornos mentales, y su desconocimiento causa que el Psicoanálisis sea interminable.



La interpretación de los sueños no es más que un disparate porque simplemente son descargas eléctricas que armonizan la mente para que la persona pueda estar bien al despertar. Aunque a veces son viajes astrales, la mayoría de los sueños no tienen sentido ya que son jugarretas que hace la mente cuando está descansando, y de ahí que el que sueña visualiza hechos que en la realidad nunca sucedieron. Más información en "Sueños, ¿qué son en realidad?", y luego, en "Viajes astrales".



Freud les pedía a sus pacientes que le contaran sus sueños, tratando de extraer de este material sus ideas reprimidas. Por ejemplo, si una mujer le decía que había soñado con un avión despegando, Freud deducía que en realidad la mujer pensaba en una erección (porque el pene, como el avión, sube al ponerse erecto). ¡Más absurdo imposible!



Freud usó al principio la hipnosis con fines terapéuticos, pero finalmente la desechó porque sus efectos no eran duraderos y no todo el mundo podía ser hipnotizado. Nunca llegó a saber el riesgo que implicaba su uso. Más información en esta misma página: haz clic a la izquierda donde dice "Hipnotismo".

 

 

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Sigismund Freud, que, a los veintidós años, habría de cambiar ese nombre por el de Sigmund, nació en Freiberg, en la antigua Moravia (hoy Príbor, Checoslovaquia), el 6 de mayo de 1856. Su padre fue un comerciante en lanas que, en el momento de nacer él, tenía ya cuarenta y un años y dos hijos habidos en un matrimonio anterior; el mayor de ellos tenía aproximadamente la misma edad que la madre de Freud -veinte años más joven que su esposo- y era, a su vez, padre de un niño de un año. En su edad madura, Freud hubo de comentar que la impresión que le causó esta situación familiar un tanto enredada tuvo como consecuencia la de despertar su curiosidad y aguzar su inteligencia.

En 1859, la crisis económica dio al traste con el comercio paterno y al año siguiente la familia se trasladó a Viena, en donde vivió largos años de dificultades y estrecheces, siendo muy frecuentes las temporadas en las que, durante el resto de su larga vida (falleció en octubre de 1896), el padre se encontraría sin trabajo. Freud detestó siempre la ciudad en la cual, por otra parte, residió hasta un año antes de su muerte, cuando, en junio de 1938 y a pesar de la intercesión de Roosevelt y Mussolini, se vio obligado, dada su condición de judío -sus obras habían sido quemadas en Berlín en 1933-, a emprender el camino del exilio hacia Londres como consecuencia del Anschluss, la anexión de Austria al rancio proyecto pangermanista de la Gran Alemania, preparada por los nazis con ayuda de Seyss-Inquart y los prosélitos austriacos.


Freud en su estudio

La familia se mantuvo fiel a la comunidad judía y sus costumbres; aunque no fue especialmente religiosa; al padre cabe considerarlo próximo al librepensamiento, y el propio Freud había perdido ya las creencias religiosas en la adolescencia. En 1873, finalizó sus estudios secundarios con excelentes calificaciones. Había sido siempre un buen estudiante, correspondiendo a los sacrificios en pro de su educación hechos por sus padres, que se prometían una carrera brillante para su hijo, el cual compartía sus expectativas. Después de considerar la posibilidad de cursar los estudios de derecho, se decidió por la medicina, aunque no con el deseo de ejercerla, sino movido por una cierta intención de estudiar la condición humana con rigor científico. A mitad de la carrera, tomó la determinación de dedicarse a la investigación biológica, y, de 1876 a 1882, trabajó en el laboratorio del fisiólogo Ernst von Brücke, interesándose en algunas estructuras nerviosas de los animales y en la anatomía del cerebro humano. De esa época data su amistad con el médico vienés Josef Breuer, catorce años mayor que él, quien hubo de prestarle ayuda, tanto moral como material. En 1882 conoció a Martha Bernays, su futura esposa, hija de una familia de intelectuales judíos; el deseo de contraer matrimonio, sus escasos recursos económicos y las pocas perspectivas de mejorar su situación trabajando con Von Brücke hicieron que desistiese de su carrera de investigador y decidiera ganarse la vida como médico, título que había obtenido en 1881, con tres años de retraso.

Sin ninguna predilección por el ejercicio de la medicina general, resolvió adquirir la suficiente experiencia clínica que le permitiera alcanzar un cierto prestigio, y, desde julio de 1882 hasta agosto de 1885, trabajó como residente en diversos departamentos del Hospital General de Viena, decidiendo especializarse en neuropatología. En 1884 se le encargó un estudio sobre el uso terapéutico de la cocaína y, no sin cierta imprudencia, la experimentó en su persona. No se convirtió en un toxicómano, pero causó algún que otro estropicio, como el de empujar a la adicción a su amigo Von Fleischl al tratar de curarlo de su morfinomanía, agravando, de hecho, su caso. En los círculos médicos se dejaron oír algunas críticas y su reputación quedó un tanto ensombrecida. En 1885, se le nombró Privatdozent de la Facultad de Medicina de Viena, en donde enseñó a lo largo de toda su carrera, primeramente neuropatología, y, tiempo después, psicoanálisis, aunque sin acceder a ninguna cátedra.

La obtención de una beca para un viaje de estudios le llevó a París, en donde trabajó durante cuatro meses y medio en el servicio de neurología de la Salpêtrière bajo la dirección de Jean Martín Charcot, por entonces el más importante neurólogo francés. Allí tuvo ocasión de observar las manifestaciones de la histeria y los efectos de la hipnosis y la sugestión en el tratamiento de la misma. De regreso a Viena, contrajo matrimonio en septiembre de 1886, después de un largo noviazgo jalonado de rupturas y reconciliaciones como consecuencia, en especial, de los celos que sentía hacia quienquiera que pudiese ser objeto del afecto de Martha (incluida su madre). En los diez años siguientes a la boda, el matrimonio tuvo seis hijos, tres niños y tres niñas, la menor de las cuales, Anna, nacida en diciembre de 1895, habría de convertirse en psicoanalista infantil.

Poco antes de casarse, Freud abrió una consulta privada como neuropatólogo, utilizando la electroterapia y la hipnosis para el tratamiento de las enfermedades nerviosas. Su amistad con Breuer cristalizó, por entonces, en una colaboración más estrecha, que fructificaría finalmente en la creación del psicoanálisis, aunque al precio de que la relación entre ambos se rompiera. Entre 1880 y 1882, Breuer había tratado un caso de histeria (el de la paciente que luego sería mencionada como «Anna O.»); al interrumpir el tratamiento, habló a Freud de cómo los síntomas de la enferma (parálisis intermitente de las extremidades, así como trastornos del habla y la vista) desaparecían cuando ésta encontraba por sí misma, en estado hipnótico, el origen o la explicación. En 1886, luego de haber comprobado en París la operatividad de la hipnosis, Freud obligó a Breuer a hablarle de nuevo del caso y, venciendo su resistencia inicial, a consentir en la elaboración conjunta de un libro sobre la histeria. Durante la gestación de esta obra, aparecida en 1895, Freud desarrolló sus primeras ideas sobre el psicoanálisis. Breuer participó hasta cierto punto en el desarrollo, aunque frenando el alcance de las especulaciones más tarde características de la doctrina freudiana y rehusando, finalmente, subscribir la creciente convicción de Freud acerca del papel desempeñado por la sexualidad en la etiología de los trastornos psíquicos.

En 1896, luego de romper con Breuer de forma un tanto violenta, Freud empezó a transformar la metodología terapéutica que aquél había calificado de «catarsis», basada en la hipnosis, en lo que él mismo denominó el método de «libre asociación». Trabajando solo, víctima del desprecio de los demás médicos, el tratamiento de sus pacientes le llevó a forjar los elementos esenciales de los conceptos psicoanalíticos de «inconsciente», «represión» y 'transferencia'. En 1899, apareció su famosa La interpretación de los sueños , aunque con fecha de edición de 1900, y en 1905 se publicó Tres contribuciones a la teoría sexual , la segunda en importancia de sus obras. Estos dos fueron los únicos libros que Sigmund Freud revisó puntualmente en cada una de sus sucesivas ediciones.

Hasta 1905, y aunque por esas fechas sus teorías habían franqueado ya definitivamente el umbral de los comienzos y se hallaban sólidamente establecidas, contó con escasos discípulos. Pero en 1906 empezó a atraer más seguidores; el circulo de los que, ya desde 1902, se reunían algunas noches en su casa con el propósito de orientarse en el campo de la investigación psicoanalítica, fue ampliado y cambió, incluso, varias veces de composición, consolidándose así una sociedad psicoanalítica que, en la primavera de 1908, por invitación de Karl Gustav Jung, celebró en Salzburgo el Primer Congreso Psicoanalítico. Al año siguiente, Freud y Jung viajaron a Estados Unidos, invitados a pronunciar una serie de conferencias en la Universidad Clark de Worcester, Massachusetts, comprobando con sorpresa el entusiasmo allí suscitado por el pensamiento freudiano mucho antes que en Europa. En 1910 se fundó en Nuremberg la Sociedad Internacional de Psicoanálisis, presidida por Jung, quien conservó la presidencia hasta 1914, año en que se vio obligado a dimitir, como corolario de la ruptura fallada por el mismo Freud en 1913, al declarar improcedente la ampliación jungiana del concepto de «líbido» más allá de su significación estrictamente sexual. En 1916 publicó Introducción al psicoanálisis .

En 1923, le fue diagnosticado un cáncer de mandíbula y hubo de someterse a la primera de una serie de intervenciones. Desde entonces y hasta su muerte en Londres el 23 de septiembre de 1939, estuvo siempre enfermo, aunque no decayó su enérgica actividad. Sus grandes contribuciones al diagnóstico del estado de nuestra cultura datan de ese período (El porvenir de una ilusión [1927], El malestar en la cultura [1930], Moisés y el monoteísmo [1939]). Ya con anterioridad, a través de obras entre las que destaca Tótem y tabú (1913), inspirada en el evolucionismo biológico de Darwin y el evolucionismo social de Frazer, había dado testimonio de hasta qué punto consideró que la importancia primordial del psicoanálisis, más allá de una eficacia terapéutica que siempre juzgó restringida, residía en su condición de instrumento para investigar los factores determinantes en el pensamiento y el comportamiento de los hombres.

 

 

 

COMPARACIÓN DE TERAPIAS

¿Dianética y Psicoanálisis tienen alguna semejanza?

Estimado profesor Velmont: Me inteteresaría saber cuáles son las similitudes y cuáles las similitudes entre Dianética y Psicoanális, y si el inconsciente del que hablaba Freud es lo que más tarde Hubbard llamó "mente reactiva".

Ruth A.

RESPUESTA

Apreciada Ruth: Un ejemplo muy claro de lo que son ambas terapias lo brinda el oficio de plomería. Imagínate un dueño de casa que tenga humedad en la pared y llama a un plomero inexperto para que la solucione.

El plomero inexperto acude y comienza a encarar directamente a la parte húmeda de la pared: pica el muro, seca la humedad con un soplete, le pone un material contra la humedad, cemento y luego le da una mano de pintura. Te cobra digamos 100 dólares por el trabajo.

Al poco tiempo vuelves a tener humedad, entonces otra vez acudes al mismo plomero y éste hace exactamente lo mismo. Otra vez te cobra 100 dólares.

Como con este sistema la humedad siempre volverá, repites constantemente toda la historia hasta que te cansas de que no haya solución y de que todo vaya cada vez peor, además de estar pagando por nada, y entonces buscas otro plomero.

Llamas entonces a un nuevo plomero, pero resulta que éste es experto, y en lugar de ocuparse de la humedad va directamente a la parte del caño roto, lo obtura y el problema de la humedad desaparece automáticamente. Este plomero te cobra 100 dólares por única vez.

En este ejemplo, el plomero inexperto utiliza Psicoanálisis y el plomero experto Dianética.

En resumidas cuentas, la diferencia entre ambas terapias es que mientras una se ocupa de los efectos (el Psicoanálisis), y por eso es interminable, la otra se ocupa de las causas (Dianética) y es definitiva.

Desde el punto de vista técnica, el Psicoanális es una terapia que se ocupa de los "candados".

Un candado es una situación de angustia mental, y su fuerza depende del engrama al que está adherido, de modo que al eliminarse el engrama, algo que únicamente la terapia dianética puede hacer, queda también eliminado el candado.

Transcribo seguidamente las definiciones de candado y de los diferentes engramas que se encuentran en nuestro Diccionario Técnico de Psicointegración:

CANDADO. Dn y Cn . Momento analítico cuyos percépticos (mensajes sensoriales), al ser parecidos a los del engrama (v.) lo restimulan severamente o lo ponen en acción. Es una situación de angustia mental en que los percépticos de tiempo presente son interpretados erróneamente por la mente reactiva como si la misma condición que antes produjo dolor físico estuviera ahora otra vez (por ejemplo, la persona ve en una vidriera un bate de béisbol [candado] que restimula un golpe de un bate que recibió anteriormente en un partido de béisbol [engrama]). Los candados contienen principalmente percépticos, nada de dolor físico y muy poca emoción negativa. Dependen para su fuerza de los engramas y de las secundarias (engramas de emoción dolorosa) a los cuales está adherido. El candado es más o menos conocido por la mente analítica. ¦ Cuadros de imagen mental de experiencias vividas por la persona que no tienen dolor pero que son molestas. El Psicoanálisis (v.), al ocuparse solamente de los candados, que no son la causa de los trastornos, transforma a esta terapia en ineficaz e interminable.

ENGRAMA. Dn y Cn. Registro en la mente reactiva (v.) de un incidente que le ocurrió a la persona en su pasado y que contenía dolor e inconsciencia (por ejemplo, la conmoción producida por un accidente de tránsito, una operación quirúrgica con anestesia, etc.). El engrama, en realidad, es una imagen mental que contiene, además de dolor e inconsciencia, una amenaza real o imaginaria contra la supervivencia. No está al alcance de la mente analítica como experiencia porque el engrama, precisamente, se recibe cuando la persona está inconsciente. El engrama es la única fuente de las aberraciones, las enfermedades psicosomáticas y la delincuencia. El mecanismo del engrama es similar al mecanismo de la sugestión hipnótica. La diferencia entre un engrama y una sugestión hipnótica radica en que el engrama, por definición, siempre contiene dolor físico y la sugestión hipnótica por lo general no, ya que la persona se presta voluntariamente a ser hipnotizada.

ENGRAMA AUTOINVALIDANTE. Dn y Cn . El engrama que contiene las frases "nunca sucedió", "no puedo creerlo", "no podría imaginarlo", y así por el estilo.

ENGRAMA AUTOPERPETUADO. Dn y Cn . El engrama que contiene las frases "siempre será así", "sucede todo el tiempo", etc.

ENGRAMA BÁSICO. Dn y Cn . El primer engrama en una cadena de engramas.

ENGRAMA BÁSICO-BÁSICO. Dn y Cn . El más básico de todos los básicos, el primer engrama de toda la línea temporal (v.). Cualquier circunstancia similar que se repite a través de toda la línea temporal de una persona ocurrió una primera vez, y a esa primera vez se le llama básico-básico.

ENGRAMA DE COMPASIÓN. Dn y Cn . Esfuerzo de un padre o tutor por ser bondadoso con un niño que está herido severamente. Se trata de un engrama de naturaleza muy específica. Un engrama de compasión sería, por ej., algo así: un niño pequeño, muy victimizado por sus padres, está extremadamente enfermo. Su abuela lo atiende y mientras está delirando ella lo calma y le dice que lo va a cuidar, que se va a quedar ahí hasta que esté bien. Esto pone en un alto nivel de "supervivencia" el hecho de estar enfermo. Él no se siente seguro cerca de sus padres, él quiere a su abuela presente (ella es una valencia ganadora puesto que les da órdenes a los padres) y ahora él tiene un engrama ¦ El engrama de compasión es el que viene y se queda crónicamente como enfermedad psicogénica.

ENGRAMA DE EMOCIÓN DOLOROSA. Dn y Cn. El causado por el shock de pérdida repentina tal como la muerte de un ser querido. La muerte, partida o negativa de un aliado (v.) es ciertamente un engrama de este tipo.

ENGRAMA DE NACIMIENTO. v. Nacimiento.

ENGRAMA CRUZADO. Dn y Cn . El que abarca más de una cadena de engramas. La recepción de un engrama cruzado que contiene la convergencia de dos o más cadenas de engramas, con frecuencia va acompañado de un "colapso nervioso" o de la locura repentina del individuo. Un engrama cruzado puede ocurrir en un accidente severo, en enfermedades prolongadas o graves bajo circunstancias antagónicas o en una operación a base de óxido nitroso.

ENGRAMA PROSUPERVIVENCIA. Dn y Cn . El que parece o simula estar a favor de la supervivencia. Los engramas prosupervivencia que contienen la computación de aliado pueden ser descriptos como aquellos que incluyen personas que defendieron la existencia del paciente en momentos en que éste consideró que su existencia estaba bajo ataque. ¦ Cualquier engrama que, por contenido solamente, no por ninguna ayuda real al individuo que lo tiene implantado, pretendió ayudar a la supervivencia.

ENGRAMA REACTIVADO. Dn y Cn . Condición o estado que se presenta cuando un individuo que tiene un engrama recibe del medio ambiente algo similar a las percepciones del engrama. El engrama pone en operación, en mayor o menor medida, todo lo que contiene.

ENGRAMA SECUNDARIO. Dn y Cn . Se le llama secundario porque depende de un engrama de dolor físico anterior para existir, siendo en sí ocasionado por un momento consciente de pérdida. Se le llama engrama, asimismo, a fin de enfocar la atención del auditor (v.) sobre el hecho de que debe ser recorrido como un engrama y que todos los percépticos posibles deben ser agotados. Los engramas secundarios tienen más carga que los candados (v.). ¦ Hay tres tipos de engramas secundarios impactados contra engramas de dolor físico: 1) emoción dolorosa, aflicción, afinidad rota (secundaria o engrama de emoción dolorosa [v.]); 2) comunicación enquistada; y 3) realidad invalidada.

NACIMIENTO. Dn y Cn . En términos de contagio, uno de los más notables engramas. Durante el nacimiento, ambos, la madre y el niño, reciben el mismo engrama, que difiere solamente en la localización del dolor y en la profundidad de la "inconsciencia". Cualquier cosa que los médicos digan a la madre durante el trabajo de parto, durante el nacimiento y poco antes de que se lleven al bebé, se registra en el banco reactivo de ella y también del hijo como engramas idénticos. El nacimiento es por lo general una experiencia gravemente dolorosa e inconsciente, por lo que el engrama que origina inevitablemente tiene que ser de cierta magnitud. Cualquiera que ha nacido tiene, entonces, por lo menos un engrama.

Mente. Dic. Acad . Potencia intelectual del alma. ¦ Designio, pensamiento, propósito, voluntad. ¦ En Psicología, conjunto de las actividades o procesos psíquicos conscientes e inconscientes. ¦ Gr Elron . Conjunto de mecanismos (mente decodificadora, mente reactiva impulsiva, mente reactiva automática, mente somática) que ayudan a la supervivencia de los seres encarnados.

Mente analítica. Dn y Cn . El Yo, la unidad de conciencia (v.), que utiliza a la mente decodificadora (v.) para plantear y resolver problemas relacionados con la supervivencia. También se la denomina Yo Inferior, debiéndose entender esta expresión, no en el sentido de ser menos que el Yo Superior, ya que se trata del mismo espíritu, sino en cuanto se encuentra en un nivel más bajo de la escala vibratoria, es decir, el plano físico o denso. La mente analítica no es una máquina, como sí lo es la mente decodificadora y la mente reactiva (v.). La mente analítica es la unidad de conciencia, el propio individuo, el Yo, el que piensa y actúa. El individuo puede utilizar la mente decodificadora pero no la mente reactiva, ya que ésta es un mecanismo automático de supervivencia ajeno a su control volitivo.

En sentido estricto, cuando hablamos de mente analítica nos estamos refiriendo al 10 % de espíritu encarnado. Al 90 % de espíritu que queda en su plano de origen y no encarna, lo llamamos Thetán (v.). No le llamamos "mente analítica" porque el Thetán no analiza para saber, directamente sabe sin analizar.

En sentido amplio, queremos significar el conjunto formado, de un lado, por el individuo, el operador, y del otro, la procesadora de datos llamada mente decodificadora, ya que ésta, siendo una máquina, cobra verdadero sentido solamente cuando se la concibe junto con la persona que la maneja.

Mente decodificadora . Gr Elron . Sistema de control entre la unidad de conciencia (v,.) y el universo físico. La mente decodificadora no es el cerebro (v.). ¦ Parte de la mente que, bajo la dirección del Yo, es decir de la mente analítica (v.), procesa los datos de experiencia contenidos en el banco de recuerdos (v.) y luego actúa. ¦ Otra de las funciones de la mente decodificadora es convertir o transformar las imágenes o ideas del espíritu en conceptos entendibles en el plano físico. El médium, precisamente, utiliza esta mente para traducir los pensamientos (ideas) de los espíritus a palabras o expresiones del lenguaje corriente.

Mente egoica o mente no integrada . Gr Elron . La mente cuyo Ego aún no está integrado. Cada uno de los Yoes se turna en el mando y es el amo absoluto por un tiempo, conforme a su rol (de víctima, de sabio, de loco, de irascible, de pacífico, de susceptible, etc.). Después viene el Amo (el Yo íntegro o Yo Trascendental) y pone las cosas en su lugar, es decir, integra o unifica todos los Yoes. Un ejemplo aproximado de lo que podría ser una mente no integrada, sería el de una orquesta en la que, en ausencia del director, toma por turno la batuta cada uno de los integrantes, imprimiéndole a la ejecución una modalidad acorde con su propia personalidad o idiosincracia. Así, el impulsivo violinista obliga a la orquesta a una ejecución exaltada, el reflexivo y abúlico violoncelista, a una ejecución triste y aburrida. Más tarde, cuando asume la dirección el histérico tenor, brinda una ejecución perturbadora, incomodando a todos los presentes, y cuando lo hace el risueño y extrovertido saxofonista, transforma la profundidad de la 5ª Sinfonía de Beethoven en una ópera bufa de Rossini. Y así por el estilo. Cuando por fin regresa el juicioso director estable, le imprime a la pieza el carácter que le corresponde y la orquesta queda integrada [ 1 ]... y todo va perfectamente bien hasta que de nuevo se ausenta y vuelven a tomar la batuta y a dirigir la orquesta los distintos ejecutantes. Es decir, la persona que ha integrado su Ego no está libre de reincidir, porque los Yoes están a la expectativa, agazapados y listos para tomar nuevamente el mando. La vigilancia del Yo Íntegro o Yo Trascendental debe ser constante. La falta de unidad en el hombre es una de las causas que provocan los mayores conflictos, porque las ideas o las actitudes varían de acuerdo al Yo que haya tomado el mando en ese momento.

[ 1 ] La orquesta queda integrada, no cuando cada ejecutante cumple su rol, sino cuando todos los ejecutantes son uno con el director. Si sostuviéramos que cada ejecutante debe cumplir su rol, llegaríamos al absurdo de decir que cada ejecutante debe imprimirle a la partitura el carácter que se le ocurra, de acuerdo a su idiosincrasia o a su estado de ánimo de ese momento, en lugar del que considera apropiado el juicioso director.

Mente integrada o EGO INTEGRADO. Gr Elron . Unificación o integración de los diversos Yoes en un solo Yo, el Yo Íntegro o Yo trascendental. Cuando la mente está integrada se producen dos cosas: 1) la mente analítica alcanza su nivel óptimo, y 2) la mente reactiva está imposibilitada de funcionar y por lo tanto no hay restimulación engrámica. El hombre es clear (v.) en forma permanente, y al estar libre de engramas computa y actúa racionalmente.

MENTE REACTIVA AUTOMÁTICA. Dn y Cn y Gr Elron . Mecanismo creado por los elohim para la supervivencia en el plano físico del 10 % de los espíritus encarnados, ya que el 90 % de ellos queda en su plano de origen. La mente reactiva automática reacciona instantáneamente, impulsando al organismo a la huida, a partir de las experiencias engrámicas archivadas en su banco reactivo. ¦ Parte de la mente que archiva aquellos incidentes (engramas [v.]) que contienen dolor físico o emoción dolorosa (por ejemplo, la caída de una escalera o el fallecimiento de un ser querido) y trata de dirigir al organismo mediante estímulo-respuesta (dado un cierto estímulo hay cierta respuesta). Sólo piensa en identidades: A=A=A=A. La mente reactiva no está bajo el control de la voluntad del individuo y ejerce poder de mando sobre su conciencia, propósitos, pensamientos, cuerpo y acciones. En esencia, es un mecanismo de supervivencia muy primitivo, de categoría subidiota, montado a nivel celular. La mente reactiva no se encuentra en un lugar específico del cuerpo, sino en todas las cédulas del organismo.

MENTE REACTIVA IMPULSIVA, IRREFLEXIVA o EMOCIONAL. Gr Elron . Mecanismo creado por los elohim para la evolución de los espíritus, cuya finalidad es, cuando el espíritu no está encarnado, de servir como obstáculo a vencer, ya que la mente reactiva impulsiva depende del Ego (v.), y, cuando el espíritu está encarnado, además de obstáculo a vencer, también como medio de supervivencia.

La mente reactiva impulsiva obra movida por los deseos o motivos afectivos que induce a hacer algo de manera súbita, sin reflexionar. De ahí que también se la denomine emocional o irreflexiva.

La diferencia entre la mente reactiva impulsiva y la mente reactiva automática (v.), es que mientras ésta, para reaccionar e impulsar al organismo a la huida, requiere la adquisición previa de engramas (v.), aquélla lo hace sin necesidad de ellos. El miedo a la oscuridad, a los insectos, al vacío, etc. forman parte, precisamente, del contenido inherente de la mente reactiva impulsiva.

El Ego constituye uno de los escollos de la evolución más difíciles de superar, porque su rol fundamental es el protagonismo (v.), que trae como consecuencia inevitable la ambición del Poder. A medida que el espíritu evoluciona, sus ansias de protagonizar se van reduciendo, y en la misma medida le va entregando el protagonismo al otro. Cuando el Ego está totalmente integrado, el espíritu ya no tiene ningún deseo de protagonizar y su necesidad de ser servido se transforma en una necesidad de servir. Esto lo puso de relieve Jesús cuando le lavó los pies a sus discípulos, momento en el cual el Maestro tenía el Ego totalmente integrado, sus deseos de protagonizar ya se habían disipado y los únicos y verdaderos protagonistas para él eran sus discípulos. Su enseñanza final fue que el líder debe ser un servidor.

MENTE REACTIVA INCONSCIENTE. Gr Elron . Tercera mente reactiva, junto con la mente reactiva automática (v.) y la mente reactiva impulsiva (v.), cuya función -negativa- es captar mensajes subliminales, frases sutiles, ideas y otras cosas, no en su verdadero sentido sino en el sentido equívoco, impulsando a la persona a una conducta errada. Por ejemplo, tú dialogas con otra persona y quizás estés mal predispuesto con ella, y, entonces, cualquier cosa que diga, tu mente reactiva inconsciente lo malinterpreta a gusto y placer.

De pronto tu computadora funciona mal y llamas al técnico, quien se excusa sinceramente de atenderte porque en ese momento está ocupado con otro cliente, y entonces tu mente reactiva inconsciente, evaluando en forma antojadiza que ese técnico no es digno de crédito, toma la excusa como una burla y a partir de allí lo difamas con otras personas para que no utilicen sus servicios. Así actúa en forma arbitraria esta mente.

La mente reactiva automática y la mente reactiva impulsiva no son exactamente el inconsciente, porque el inconsciente actúa aun estando la mente analítica funcionando a pleno. Y por Psicointegración (v.) se sabe que cuando la persona está analítica, es decir, en la plenitud de su razonamiento, no está reactiva, ni automática ni impulsiva. Y estando analítica, todo lo que ve, oye, o capta con cualquiera de sus sentidos externos va a archivarse a su banco de recuerdos (v.), que es un banco analítico.

El banco analítico es un banco que discierne, que elucubra, con un 100 % de raciocinio, porque, en definitiva, es el espíritu el que lo usa.

En esta mente analítica, sin embargo, opera también el inconsciente, que, vale la reiteración, capta mensajes subliminales, frases sueltas, ideas y otras cosas que cree que son así y en realidad no lo son.

Ese inconsciente no se identifica con ninguna de las tres mentes (analítica, reactiva automática y reactiva impulsiva) porque por dentro tiene pulsiones, tiene emociones, tiene deseos, y es tan irresponsable que no mide las consecuencias de sus actos. Es un inconsciente que lo único que busca es satisfacer sus deseos.

La mente reactiva inconsciente, a pesar de que abarca todas las mentes, es, en sí, un mecanismo mental completo. Se la incluye entre las mentes reactivas porque también reacciona. Pero es la más peligrosa y la más difícil de tratar, precisamente porque interactúa con todas las mentes.

Si una persona de alguna manera se vigila puede controlar los impulsos de la mente reactiva impulsiva, y eventualmente también de la mente reactiva automática, pero no puede hacer lo mismo con la mente reactiva inconsciente, pues como ésta está muy escondida, no puede percibir los conflictos que está gestando.

El secreto para que esa mente reactiva inconsciente no tenga poder es estar permanentemente en amor, es estar pensando continuamente en el otro, es estar respetando permanentemente al otro. Pero recordando primero que todo trabajo pasa por uno mismo.

No existe en ninguno de los planos una entidad que ame a otra si primero no se ama a sí misma, y esto no tiene nada que ver con el egocentrismo, sino con el egoísmo. Egoísmo no significa no querer a los demás, significa quererse a uno mismo.

Y el egoísmo está bien, porque la única forma de poder querer al otro pasa por aceptarse primero uno. Si uno se acepta, si uno se respeta, acepta y respeta al otro. Entonces, todas las pulsiones, todas las emociones, todos los deseos descarrilados van a quedar encarrilados dentro de esa mente y no van a afectar a terceros.

Mente somática . Dn y Cn . Parte o función de la mente que, dirigida por la mente analítica, la mente reactiva impulsiva (v.) o la mente reactiva automática (v.), ejecuta las órdenes a nivel físico (por ejemplo, impulsando al organismo a la huida, produciéndole enfermedades orgánicas (artritis, úlceras, alergias, etc.) o trastornos mentales (depresión, fobias, etc.).

El Psicoanálisis no sabe nada de mente reactiva ni de engramas ni de nada de las cosas explicadas, y entonces el terapeuta no profundiza en el problema. Es como el plomero inexperto que no busca el caño roto .

¿Qué similitudes puedes encontrar entre una y otra terapia? Es obvio que ninguna .

En conclusión, ¿a quién acudirías si tienes humedad en la pared?

En cuanto a tu otra pregunta, es decir, si el inconsciente de Freud es la mente reactiva, desde ya te digo que no. Estas definiciones que te copio, también de nuestro Diccionario de Psicointegración, te aclararán las dudas:

INCONSCIENCIA. Dic. Acad . Estado en que el individuo no se da cuenta exacta del alcance de sus palabras o acciones. ¦ Falta de conciencia. ¦ Dn y Cn . Una condición en la que el organismo está descoordinado sólo en su proceso analítico y dirección del control motor. ¦ Cuando la mente analítica está atenuada en mayor o menor grado. ¦ Un exceso de Randomity (v.) impuesto por un contraesfuerzo de suficiente fuerza como para empañar la conciencia y el funcionamiento directo del organismo a través del centro de control de la mente. ¦ Es realmente una manifestación del propio autodeterminismo alterado por un contraesfuerzo. ¦ La inconsciencia, ligera o profunda, es meramente un resbalón hacia la muerte.

INCONSCIENTE. Dic. Acad . No consciente: El marido es un inconsciente. ¦ Dícese del estado o proceso mental del que el sujeto no tiene conciencia. ¦ Gr Elron . Conjunto de percepciones que penetran en el archivo de recuerdos de la mente analítica sin que la conciencia de la persona se haya dado cuenta de que han entrado. Más tarde, la persona busca una respuesta y la encuentra, sin saber que en realidad la tenía en su interior. El inconsciente no debe ser confundido con la mente reactiva (v.), porque mientras el inconsciente archiva (subrepticiamente) recuerdos cuando la persona tiene el poder analítico a pleno, la mente reactiva archiva engramas cuando la persona tiene el poder analítico disminuido total o parcialmente. ¦ Para Freud, el inconsciente es el Ello, el que quiere insistentemente; el Yo consciente, el que permite o no permite, y el Superyó, el que censura o recrimina al Yo consciente por haber hecho lo que el Ello le pedía. Freud, sin saberlo, se refería a roles del ego: el Ello, que es el niño caprichoso que pide y pide, el Yo, que es el que consiente, y el Superyó, que es el que juzga después creando complejos de culpa. El caso típico es el del obeso que va a la heladera de noche, cuando nadie lo ve, come desaforadamente y al día siguiente está con un complejo de culpa tremendo odiándose por haber cedido a la tentación. En este estado, la persona canaliza engramas, porque el mismo ego hace que disminuya su poder analítico. Si la persona, en lugar de sentirse culpable, que la pone "en efecto", asumiera simplemente su responsabilidad, no canalizaría engramas, porque la misma asunción de responsabilidad la pone "en causa". Estar en causa es estar analítico, y la persona que está analítica no canaliza engramas, ya que para canalizar engramas es necesario estar con el poder analítico disminuido. ¦ Ron Hubbard relacionó el inconsciente freudiano a la mente reactiva (v.), pero luego, una vez desencarnado, ya con mejor perspectiva por su condición de espíritu 100 %, en sus enseñanzas telepáticas al Grupo Elron la equiparó a la mente reactiva impulsiva o emocional (v.).

Antes de concluir quiero hacer hincapié en un error terminológico en que ha incurrido el Psicoanálisis, y es en cuanto a las enfermedades psicosomáticas, cuya correcta denominación es "enfermedades psicogénicas". Estas definiciones de nuestro Diccionario Técnico de Psicointegración te aclarará la diferencia:

ENFERMEDAD GENÉTICA. Gr Elron . La que el propio espíritu, por razones karmáticas y evolutivas, resuelve tener al encarnar. Es importante aclarar que el karma no es un castigo sino una lección a aprender, una especie de "materia pendiente". Así, el espíritu decide en qué materia va a nacer, qué dolencias va a padecer, qué vivencias tendrá que vivir, qué padecimientos tendrá que sufrir para elevarse espiritualmente.

Esto, sin embargo, no es fácil. Como al encarnar el espíritu pierde la memoria reencarnativa (v.), la vida en la materia siempre es un riesgo. Hay espíritus de Luz de muy alto nivel que han venido en determinada misión y han fracasado. Es obvio, entonces, que si fracasan las Altas entidades, con mayor razón fracasarán las de menor categoría.

El plano físico es un lugar de prueba muy duro, donde son pocos los que triunfan y logran ascender de plano. Y éste es justamente su mayor mérito.

ENFERMEDAD IATROGÉNICA. Dn y Cn . La generada por los médicos. Una operación durante la cual el cuchillo del cirujano resbala y daña accidentalmente al paciente sería un ejemplo válido de una enfermedad o lesión iatrogénica.

ENFERMEDAD PSICOGÉNICA. Grupo Elron . La producida por engramas (v.). En rigor, las enfermedades psicogénicas engrámicas son todas las que la Psiquiatría, por un error terminológico, ha catalogado como enfermedades psicosomáticas. Las enfermedades psicogénicas engrámicas se clasifican, a su vez, en orgánicas y no orgánicas, según que afecten o no al organismo físico. Son enfermedades psicogénicas engrámicas orgánicas, úlceras, alergias, psoriasis, etc., y enfermedades psicogénicas engrámicas no orgánicas, esquizofrenia, paranoia, autismo, etc.

Las enfermedades pueden clasificarse así: a) enfermedades genéticas (kármicas o por elección); b) enfermedades psicogénicas: enfermedades de origen engrámico (orgánicas y no orgánicas); c) enfermedades psicosomáticas: enfermedades físicas agravadas o agudizadas por la mente (hipocondría); d) enfermedades físicas (microbianas o por accidente): pueden transformarse en enfermedades psicosomáticas.

Todas las llamadas hasta ahora enfermedades "psicosomáticas", pues, son enfermedades psicogénicas.

¿Qué es, entonces, una enfermedad psicosomática? Pues es un problema físico común, grave o leve, como una pulmonía o una neumonía, que es agudizado por el propio enfermo, por ejemplo por ser hipocondríaco. Es decir, lo psicosomático es agudizar el problema físico.

Es importante hacer hincapié en la palabra "físico" porque no se agudiza la enfermedad psicogénica sino la enfermedad real.

La enfermedad psicogénica y la enfermedad psicosomática son cosas distintas y por lo tanto no hay que confundirlas.

En síntesis, todo lo que es psicosomático son enfermedades reales, sean virósicas, bacterianas o por accidente, que se agravan por la mente.

De pronto tú tienes un problema lumbar, que es una enfermedad física, psicosomatizas el trastorno, empiezas a revolver el problema y entonces lo agravas. En este caso no estás agravando un problema mental sino directamente un problema físico.

Esto es, entonces, una enfermedad psicosomática, el agravamiento o agudización de un problema físico, de un problema real. Es psicosomático porque psico es alma y soma, cuerpo.

ENFERMEDAD PSICOSOMÁTICA. Grupo Elron . La enfermedad física agravada por la mente. No debe confundirse, como lo hace la Psiquiatría, la enfermedad psicosomática con la enfermedad psicogénica (v.), ya que mientras ésta es una enfermedad mental, la enfermedad psicosomática es una enfermedad física agravada o agudizada por la mente (hipocondría).

ENFERMEDAD "PSICOSOMÁTICA". Dn y Cn . En realidad, se trata de un error terminológico, ya que la expresión correcta es enfermedad psicogénica (v.). Puede definirse como el dolor contenido en una experiencia pasada o la disfunción física de una experiencia pasada. El facsímil (v.) de esa experiencia viene a tiempo presente y se queda con la persona hasta que un shock lo saca fuera de la vista de nuevo o hasta que se procesa. Un shock o una necesidad, sin embargo, le permite regresar. A esto le llamamos enfermedad física causada por la mente. En síntesis, tal enfermedad es causada por percepciones recibidas en la mente reactiva (v.) durante momentos de dolor e inconsciencia. ¦ Insanidad fisiológica. Está siendo expresada por el cuerpo más que por la mente. ¦ Enfermedad que tienen un origen mental, pero sin embargo es orgánica.

Bienvenida al club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont.

Nota: Estas explicaciones puedes ampliarlas leyendo "Engrama, mente reactiva y clear", "Estructura del hombre", "Mente reactiva automática", "Psicoanálisis", "Terapia de vidas pasadas", "Anestesia, nivel hipnótico", "Hipnosis clínica", "Hipnotismo", "Origen de la estupidez" y "Oscurantismo en la Argentina".

SESIÓN DEL 3/9/02

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidad que se presentó a dialogar : Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

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Interlocutor: ¿A qué le llamaba Freud "el inconsciente"?

Ron Hubbard: El inconsciente de Freud es simplemente el conjunto de percepciones que penetran en el archivo de recuerdos de la mente analítica sin que la conciencia se haya dado cuenta de que han entrado. Más tarde, la persona busca una respuesta y la encuentra, sin saber que la tenía en su interior.

No es exactamente la mente reactiva, porque son dos cosas distintas. La mente reactiva es una mente que acecha, que lo único que hace es canalizar... canaliza engramas, canaliza el ego para enraizarlo y hacerlo crecer. El inconsciente, en cambio, es algo que está dentro nuestro, casi a flor de piel, y entonces no nos damos cuenta. Nosotros podemos llegar a saber cosas y no tenerlas a flor de piel y de pronto consultar con nuestro Yo Interior y hacerlas conscientes.

El Yo Interior vendría a ser el inconsciente freudiano, que no tiene nada que ver con la mente reactiva, porque el inconsciente puede ser bueno y la mente reactiva nunca es buena.

En rigor, ahora no es buena, porque antes, para el hombre primitivo, era buena porque era necesaria para su supervivencia.

Además, esas percepciones que entran subrepticiamente en el archivo de recuerdos lo hacen cuando la persona está analítica, ya que si estuviera desmayada o aturdida por un golpe, por ejemplo, entran directamente en la mente reactiva como engramas. Y los engramas, como es sabido, no pueden ser alcanzados por la mente analítica porque la mente analítica ignora que hayan penetrado porque estaba disminuida, total o parcialmente.

Interlocutor: A ver si entendí... Por ejemplo, yo estoy mirando una película concentrado en lo que ocurre en la pantalla y de pronto alguien que está a mi lado me dice algo sin que yo me haya dado cuenta. Como ese suceso está en mi archivo de recuerdos, resulta que más tarde puedo traerlo de pronto a la conciencia, quizás con sorpresa porque no sabía conscientemente que estaba allí. ¿Es algo así?

Ron Hubbard: Totalmente. No es una cosa muy complicada.

Interlocutor: ¿Y puede ser también algo que me haya sucedido en vidas pasadas que no recordaba y de pronto lo hice consciente?

Ron Hubbard: Así es.

Interlocutor: ¿Freud hablaba del inconsciente en este sentido?

Ron Hubbard: Sí, lo que ocurre es que a todo le buscaba pulsiones. Para Freud, el inconsciente era el "ello". El "ello", para Freud, era el caprichoso, el que quería, que quería, que quería...

Interlocutor: ¡Pero ésa era la mente reactiva impulsiva o emocional!

Ron Hubbard: Claro, y ahí está la confusión. Freud llamaba "inconsciente" a un rol del ego. El rol del ego que pide, que pide, que pide... La hija de Freud, Ana, desarrolló mucho más sobre esa forma de pensar, sobre el Ello, que es ese yo caprichoso o niño, que pide, pide y pide.

Después está el Yo consciente, que es el que permite o no permite, y por último está el Superyó, que es el censor, que también es otro rol del ego, que es el que censura al Yo porque ha consentido a ese "niño". Pero todo forma parte de uno mismo.

De pronto, estando yo encarnado, mi Ello quiere algo, y mi Yo me impulsa a hacerlo, y en cuanto lo hago aparece mi Superyó que me recrimina por haber hecho lo que mi "Ello" -mi inconsciente-, pedía y mi Yo autorizó, y entonces me crea complejos de culpa.

Estamos hablando de tres roles: el Ello, que es el niño que pide, el Yo, que es el que consiente, y el Superyó, que es el que juzga después: "¿por qué le has permito hacer eso?". Entonces, son complejos de culpa dentro de una misma persona. Aquí no estamos hablando de la interacción de una persona con otras, sino de una misma persona.

Interlocutor: Entiendo.

Ron Hubbard: Es el caso de esa persona obesa que va a la heladera de noche, cuando nadie la ve, y come, come y come, y al día siguiente está con un complejo de culpa tremendo y se odia y encima canaliza engramas. Porque el mismo ego hace que disminuya la mente analítica, y entonces le permite a la mente reactiva que siga canalizando engramas y engramas.

El Yo culposo crea enorme cantidad de engramas. Si la persona, en lugar de sentirse culpable, que la pone "en efecto", asume simplemente su responsabilidad, no canaliza engramas, porque la misma asunción de responsabilidad la pone "en causa".

Estar en causa es estar analítico, y la persona que está analítica no recibe engramas, ya que para recibir engramas hay que estar con el poder analítico disminuido.

Interlocutor: Creo que aquí viene bien lo que usted dijo sobre que uno tiene que sentirse responsable y no culpable.

Ron Hubbard: La responsabilidad es algo maravilloso. La persona responsable puede hacer cosas por los demás. En cambio, la persona que se siente culpable no hace nada, ni siquiera por sí misma. Hay que ponerse siempre en causa y no en efecto.

Interlocutor: El punto está aclarado.

 

* Advertencia: Dianética y Cienciología son marcas registradas y aquí se las menciona exclusivamente con fines informativos y de difusión. El Grupo Elron es una organización independiente sin fines de lucro, políticos o religiosos, y la distribución del material es totalmente gratuita. Para información sobre marcas registradas: http://www.scientology.org/en_US/feature/legal/trademark.html


Dianética y Cienciología han sido complementadas por el profesor Jorge Olguín mediante las técnicas de Psicointegración y Psicoauditación