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David Carradine, ¿suicidio o asesinato?
Grupo Elron

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La muerte de David Carradini se debió a un accidente sufrido cuando practicaba, junto a una mujer que desapareció sin dejar rastros, un juego sexual que se les fue de la mano... 

 

 

La versión del asesinato solo se ha sugerido para proteger la imagen, indudablemente carismática, del conocido actor...

 

 

http://www.grupoelron.org/quienes/brucelee.htm 

Las muertes enigmáticas, como la de Bruce Lee, son solo inventos para que aquellas figuras que en su momento brillaron perduren con mayor fuerza en el recuerdo del público...

 

 

http://www.grupoelron.org/mitos/glennmiller.htm 

A veces las muertes enigmáticas tienen otra finalidad, como en el caso del célebre músico Glenn Miller, que solo fue una cortina de humo para que no se supiera la verdad de su prosaica muerte...

 

 

http://www.grupoelron.org/quees/asfixiofilia.htm

La hipoxia erótica consiste en la asfixia como método para obtener altos niveles de placer, pues provoca excitación o euforia a causa de la adrenalina que se libera cuando el organismo percibe que el cuerpo está en peligro, lo que hace que los orgasmos sean mucho más intensos, pero con el riesgo de desenlaces fatales…

 

 

HORACIO VELMONT

La Asfixiofilia o Hipoxifilia es un juego sexual dirigido a incrementar la excitación y el orgasmo mediante la privación de oxígeno, sea con nudos, ligaduras, bolsas de plástico, máscaras o incluso productos químicos capaces de provocar el descenso de la oxigenación cerebral. El peligro del juego es el eventual desmayo o el mal cálculo del tiempo de reacción, posterior al orgasmo, para el desamarre, ya que si esto no se logra el resultado inevitable es la muerte...

 

 

JORGE OLGUÍN

Los juegos sexuales, mientras sean consensuados y no dañen a nadie, forman parte del goce del sexo que Dios otorgó a todos los seres. La única objeción se encuentra en aquellos métodos extremos que ponen no sólo en riesgo la vida, sino que también dañan la salud, como el juego denominado Asfixiofilia, que además de provocar daños neuronales irreversibles implanta engramas de impredecibles consecuencias...

 

 

 

JUGANDO CON LA MUERTE

por Horacio Velmont

          No es mucho lo que puede decirse sobre la muerte de David Carradine, que recién ahora que falleció por hipoxia erótica lo sabemos aficionado a este tipo de juego sexual donde la asfixia tiene el rol protagónico.

          Al recordado actor de Kung Fu lo encontraron dentro de su armario con una soga atada a su cuello y a sus genitales.

          Algunos presumieron que David se estaba masturbando e intentando quedarse sin aire, pero en realidad no estaba solo, sino acompañado con una mujer que desapareció sin dejar rastros ante el fatal desenlace.

          En Estados Unidos mueren cada año unos mil jóvenes por asfixia erótica, que no es otra cosa, en buen romance, que tener sexo como si uno se estuviera muriendo.

          Desde el punto de vista médico, la asfixia autoerótica (AEA) ha sido definida como una forma de obtener la satisfacción sexual a través de la pérdida de la respiración durante la masturbación. Algunos utilizan una bolsa de plástico en la cabeza y otros se estrangulan.

          Se dice que esquimales y asiáticos la practicaban y que llegó a Europa al término de la guerra de Indochina. La historia, que no abunda en muchos detalles al respecto, da cuenta de que el bendito juego se hizo común en los prostíbulos de Extremo Oriente con el propósito de multiplicar la sensación del orgasmo.

          Otros estudios refieren que la hipoxia erótica se empleó, desde 1600, como tratamiento para la disfunción eréctil y la impotencia. Asimismo, entre sus fieles seguidores se distribuyen imágenes de reos que, al momento de ser ahorcados, exhibían portentosas erecciones.

          En rigor, hay una línea muy delgada entre el estado de hipoxia (falta de oxígeno en el cerebro) y la muerte. En ese momento la persona se llena de adrenalina y logra un orgasmo increíble.

          Desde ya que quien practica este juego sexual no busca la muerte, pero el riesgo consiste en la probabilidad de calcular mal hasta cuánto puede aguantar sin respirar. Sin perjuicio, claro está, de que no pueda desatarse a tiempo.

          La afición a la hipoxia erótica es, por naturaleza, secreta hasta que todo estalla y la muerte la pone en evidencia.

          Cabe recordar, en este sentido, el caso del párroco Ricardo Julios Sander, que el 30 de julio de 2007 fue hallado muerto en la casa sacerdotal de la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe (México), y cuya necropsia determinó indicios de una asfixia autoerótica.

          Según los testimonios de quienes lo encontraron, el religioso estaba desnudo y su pene mostraba la rigidez de una erección. Un cordón cruzaba su cuello y sus genitales.

          Es importante dejar en claro que todos los juegos previos que se utilicen para obtener el máximo placer sexual son válidos y espiritualmente inobjetables. Desde ya que cuando se practican en pareja es necesario el consenso de los involucrados.

          Pero otra historia son los juegos sexuales donde el premio mayor se obtiene justo al borde de la muerte, pues el que juega con fuego siempre termina quemado.

Información adicional

Sesión del 8/6/09