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Mensajes de Radael
(Thetán de Horacio Velmont) |
HORACIO VELMONT Una de las cosas más sorprendentes que mi Thetán Radael ha explicado con toda claridad es la existencia de los universos alternos, donde al parecer se cumplen todas nuestras fantasías que en este universo “real” no hemos podido lograr. Sin embargo, curiosamente, hay una fantasía que no se puede realizar, y es que nosotros, en cuanto roles, no podemos acceder a los universos alternos. Desde ya que si algo así se pudiera hacer lo primero que yo haría sería visitar a Mariana Popea cuando mi otro 10 % se fuera a trabajar… ¡Menudo lío se armaría si “Horacio 2” de pronto regresara y viera a “Horacio1” acostado con Mariana Popea! |
SESIONES DE CONTACTO TELEPÁTICO con Radael, ThetÁn de Horacio Velmont SESIÓN DEL 18/4/06 Médium: Jorge Olguín. Interlocutor: Horacio Velmont. Entidad que se presentó a dialogar: Radael, Thetán de Horacio Velmont (Segunda parte). Interlocutor: ¿Eres tú, Radael? Radael: Así es… Interlocutor: Si te parece da tu mensaje y en su transcurso yo haré las preguntas que considere pertinentes… Radael: Bien… No es sencillo mantenerse en determinado plano cuando somos el Thetán de la parte encarnada, porque es más fácil hacerlo cuando somos espíritu puro. Interlocutor: Esta claro eso… Radael: Tú, que eres mi parte encarnada, tienes dos vertientes, por un lado eres una persona que cooperas tremendamente con lo que es la Luz, y hasta me contagias de Luz a mí, pero no por trascender, no me interesa trascender, me interesa el poder ser útil. Entonces, en tu vida de Servicio no hay mácula en ti, es una vida donde verdaderamente te juegas, tienes algunas cosas de niño, donde a veces te trenzas con algunos consultantes en batallas estériles pero risueñas al fin y al cabo. Pero también tienes turbaciones como 10 %, en tu vida personal, donde sientes que hay una insatisfacción en cosas que quedan pendientes y que no has logrado. Veo en ti como una insatisfacción. No hablo de roles del ego, ni estoy hablando de engramas, porque tú mismo, si se permite el término –tú a este término le escapas un poco–, te analizas, tú mismo te recorres, tú eres tu propio salvador, por así llamarlo. No quiero decir “psicólogo” porque a ti esa palabra no te gusta… Interlocutor: Es cierto, no me gusta para nada… Radael: Eres tu propio observador y bueno, digámoslo igual, eres tu propio analista, pero desde un punto de vista de lo que vosotros llamáis diccionario. No lo tomes como que te estoy enmarcando en una materia determinada. Y tu propio análisis sobre ti mismo es como que no estás conforme. Es como que sientes una gran pesadumbre. Desde el plano de Servicio, del 1 al 10 estás en 10, pero desde el punto de vista del rol de ser humano, sientes como que algo no has podido lograr. Eso no mancha para nada tu carrera, y digo carrera de una manera metafórica, refiriéndome al Servicio máximo. Pero puede haber una cierta disconformidad que me contagia a mí cierta congoja, que yo luego puedo potenciar y de pronto enviártela a ti. Mi temor es que esa congoja que tú me transmites llegue a ponerme débil y llegue a crear en mí como cierto rol del ego, y ya sabes que en el plano 4 no se puede tener ego… Interlocutor: ¿Ni siquiera un poquito? Radael: En realidad no es que no se pueda tener ego, todo se puede, pero eso no significa que te jale, que no te jale a un plano denso. Interlocutor: Entiendo… Radael: Entonces, cuando me invade esa congoja, lo primero que hago como protección –y no es nada que tenga que ver contigo– es despersonalizarme. Digo: Horacio es un rol, el rol tiene la congoja, yo no la tengo, la congoja es un rol… Entonces, en ese momento me despersonalizo y te transmito sentimiento de euforia, euforia de proyectos. Interlocutor: Un poco de consuelo me vendría bien… Obviamente lo digo como chanza… Radael: No te puedo transmitir consuelo porque, y esto quiero que lo sepas tú y que lo sepan aquellos que eventualmente escuchen este mensaje, a veces el consuelo, en una persona que tiene congoja, hace que la persona fortifique esa congoja y aumente su rol de víctima. Interlocutor: Entiendo… Radael: Eso no lo saben esos seudoterapeutas del plano físico. A veces un consuelo mal entendido puede crear, en aquel que necesita ese consuelo, como un agarrarse más de esa contención y crear un rol mayor. Es como que esa contención sea una fragua para que crezca más la llama egoica. ¿Se entiende? Interlocutor: Sí, perfectamente… Pienso que esa congoja puede estar muy relacionada con el estrés… Lo digo porque como tú sabes estoy muy metido con la computadora y me paso horas y horas frente a la pantalla… Quizás me falte un equilibrio y hacer otras actividades que no tengan que ver con la computadora… Radael: Voy a aclararte el panorama par que no tengas un malentendido… Interlocutor: Escucho… Radael: El estrés no te lo trae la computadora ni lo que haces, porque todo lo que tú haces gustosamente nunca te va a producir estrés. El estrés te lo provoca tu entorno. Voy a dar un ejemplo: imagínate que estás en lugar paradisíaco, que puede ser una isla desierta, un bosque, donde tú estás –ya que estamos imaginando sigamos imaginando– en una cabaña con una computadora, sin rendir cuentas a nadie y de repente dejas la computadora y vas al arroyo a pescar, pescas una trucha, la pones a cocinar, la comes, descansas un poco, luego vuelves a la computadora a trabajar… Yo te aseguro que no tienes ningún estrés… Interlocutor: Entiendo, no lo había pensado desde ese punto de vista. Radael: El estrés no pasa por el trabajo que tú haces, porque eso te provoca euforia, euforia disimulada, tapada por el entorno que te presiona. El estrés no viene por el trabajo, sino, reitero, por el entorno que te presiona, que te condiciona, y tú entonces haces el trabajo sometido a ese condicionamiento. Interlocutor: ¿Esos dolores de cabeza que a veces tengo tampoco son por el trabajo? Radael: No, no es por el trabajo, sino por el entorno que de alguna manera al condicionarte te lo provoca. Entonces, te pones horarios para que ese entorno que de pronto se ausenta no te moleste y puedas trabajar tranquilo, o trabajas rápido para terminar antes de que retorne… Interlocutor: Está clarísimo lo que dices, se ve que como Thetán no se te escapa nada… Radael: Porque aunque nadie te perturbe en ese momento, tú estás pendiente igual de ese entorno porque crees que puede llegar a perturbarte. Es como si tú estuvieras estudiando sentado en un barril de pólvora y la pólvora esté completamente seca, y tú estás inquieto porque te pones a pensar lo que sucedería si de pronto aparece una chispa y la pólvora se enciende… Interlocutor: El ejemplo no deja dudas de a qué te refieres… Radael: El problema, entonces, no es el trabajo, sino la preocupación que te causa tu entorno. El barril de pólvora es tu entorno que directa o indirectamente te presiona, no el trabajo en sí. Interlocutor: Entendí perfectamente… Entonces, encontrado el origen de esa congoja a la que te refieres, ¿cómo se puede solucionar? ¿O es que no tiene solución? Por lo que me explicas parecería que me tengo que ir a vivir a una isla desierta… O quizás la solución es que no tengo que tomarme tan en serio ese entorno… Radael: La respuesta es tener equilibrio, es decir, no tomarte tan en serio ese entorno ni tampoco descartarlo. En concreto, darle la cabida justa, pero sin que el entorno te impida hacer tu tarea. Si tú haces la tarea condicionado te crearás una congoja inconsciente y podrás creer que esa congoja te la provoca la tarea en sí, cosa que no es cierto. Interlocutor: Bueno, esto quedó claro… Ahora quiero preguntarte algo que hace mucho tiempo me tiene intrigado: ¿En qué momento se abrió un universo alterno donde yo formé pareja con “Mariana Popea”? Radael: Fue en el momento en que hemos hecho las psicoauditaciones, o mejor dicho nuestras Psicoauditaciones. Interlocutor: No entiendo, ¿cómo es eso? Radael: Claro, al hacer las Psicoauditaciones… Interlocutor: Esto va ser para mí una gran sorpresa… Radael: No te confundas, hay muchos universos alternos. Tú ya tenías un universo alterno al haber dejado el contacto con quien era la reencarnación de Popea, y a la que tú llamas Mariana Popea. Ahí se abrió el primer universo alterno. El segundo universo alterno… Interlocutor: ¿O sea que éste universo sería un universo alterno? Radael: No, el universo alterno es el otro. Siempre pensemos que el universo alterno es el otro. Éste es un universo real… Se abrió un segundo universo alterno. Podemos abrir un universo alterno todos los días. Pero con respecto a esta persona, hay dos universos alternos en los cuales tú estás en contacto –estamos en contacto– con la otra persona. Uno es cuando dejaste por primera vez el contacto físico real con ella y no verla más. Interlocutor: Qué es este… Radael: Correcto… Pero hubo un segundo universo alterno cuando hicimos la Psicoauditación… Hicimos una Psicoauditación doble cuando repasamos la historia de Nerón, cuando repasamos las distintas historias donde tú has dejado de lado esos impulsos que te dominaban, y donde has asentado tu Yo Superior, tu Yo Real, dejando de lado los roles y entendiendo que la otra persona también era un rol, entendiendo que la otra persona era otro espíritu, y que en otra encarnación esa persona podía ser una persona que te desagrade, porque lo que tú veías en la persona no era la parte de espíritu sino la parte física, algo que había entrado por los ojos y que tú te pensabas que había entrado por algo más que los ojos y no era así. Interlocutor: ¿Pero cómo comenzó ese segundo universo alterno? Radael: Porque en esa Psicoauditación, donde tú das por sentado de que lo que era imprescindible ya pasa a ser prescindible, hay una parte de ti que se rebela y que no desea eso y que va en busca de la persona, hasta lograr encontrarla y que a lo largo de meses forma una relación de pareja. Interlocutor: A ver si entiendo… En ese segundo universo logro lo que no logré en éste, porque en este universo no intenté ubicarla. Me refiero que aquí no la busqué y en otro la busqué hasta encontrarla, convencerla y formar pareja con ella… Mi sorpresa es que nunca creí que fuera capaz de hacer algo así… Radael: Pero aparte te has creado infinidad de karmas, porque has dejado de lado misión, has dejado de lado familia, no continuaste con esta tarea espiritual que estás haciendo ahora… Interlocutor: ¿Y ese karma no pesa en este universo? Radael: No, para nada. Interlocutor: No entiendo… ¿Cuando desencarne ese karma no me afecta? Radael: No, porque eres tú el real, el que tomó la decisión real, el que tiene este universo real, el que pesa principalmente… Interlocutor: ¿Entonces ese otro universo alterno no me afecta, o mejor dicho, no nos afecta, para nada? Radael: Así es, porque el que ha seguido con el cauce del río eres tú, los demás son ramificaciones que no pesan. Interlocutor: ¿Y existe en este momento ese universo alterno? Radael: Existe, pero no he reparado más en él, han pasado años, pero mientras esa relación dure sigue con todo un universo formado distinto, donde tú por ejemplo puedes haber renunciado a tu trabajo, donde tú tienes otra tarea, donde tú has puesto una oficina inmobiliaria, donde tú eres un gestor y la otra persona es tu pareja y te acompaña como secretaria… Interlocutor: Ahora bien, en ese otro universo que yo he creado con mi decisión, ¿todo es real? ¿Todas las personas que me rodean son reales? Radael: Sí, por supuesto. Interlocutor: ¿O sea que yo con mi decisión he creado ese universo donde también están todos los demás?¿O sea que los involucré a todos los demás? Radael: Claro, porque los universos alternos van a miles, a miles de miles de millones. Esto es así porque cada persona hace un universo alterno. Tú, Horacio, puedes estar en un universo con infinidad de personas que te conocen. Interlocutor: Voy entendiendo, aunque es bastante complicado este asunto. Radael: Puede haber una persona que conozcas que de pronto está relacionada contigo por alguna razón determinada, y esa persona en un momento dado decide hacer otra cosa y entonces se forma un universo alterno y te arrastra a ti. Pero si ese Horacio de ese universo alterno, creado por esa persona, comete un error, obviamente que tú no vas a tener un karma porque no tienes nada que ver. Es como que esos universos alternos, para que se entienda, son universos fantasmas… Interlocutor: Ahora comprendo… ¿Y qué sucede con los otros dos universos más que se pueden crear? Radael: Lo que no ha sido aclarado por los Maestros de Luz es que esos universos alternos donde yo formo otro 10 % y otro 10 % son universos fantasmas, son universos creados por una decisión mental. Entonces, si ese Horacio de ese universo se dedica con esa supuesta inmobiliaria o gestoría a estafar gente, no va a crear un karma en el Horacio 10 % original o en mí, como Thetán 90 %, porque, lo reitero, son universos fantasmas. Interlocutor: ¿Sería algo así como las copias virtuales que se hacen en Internet, donde el original siempre es el que prima por más copias que se hagan? Radael: Claro… Fíjate que se ha dicho que un Thetán puede dividirse hasta en un 30 % para que haya un 10 % y un 10 % en otros dos universos alternos más, pero hay cientos, miles, millones de universos alternos que no han sido creados con tu decisión. Por ejemplo, este receptáculo que tan gentilmente me alberga, Jorge, también puede crear con distintas decisiones universos alternos, y esos universos alternos, como tú formas parte del conocimiento de Jorge, ¡claro que va a arrastrar a ese Horacio a esos universos, y a todas las personas que conoce! Interlocutor: ¿Pero de donde salen tantos universos si el espíritu sólo puede tener hasta un 30 % de encarnaciones, o sea tres universos solamente? Radael: Es que son universos fantasmas que no comprometen a ningún porcentaje del espíritu. Interlocutor: ¿De dónde saca esa capacidad mental el espíritu para tener tantos universos alternos de sí? Lo pregunto porque estamos hablando de miles de millones de universos alternos… Radael: Lo aclaro, las dos primeras fragmentaciones importantes… Porque tú, a lo largo de tu vida, desde pequeño, en esta encarnación, has creados decenas o centenas de universos alternos. De repente querías tal juguete, querías tal libro, y tus padres no te lo han comprado, y entonces has creado infinidad de universos alternos. Universos alternos importantes es cuando tú, de pronto, por un estado emocional determinado, por ejemplo con una pareja, con un hijo, o con un trabajo que tú anhelas mucho, o con un proyecto que deseas tremendamente, formas un universo alterno importante donde yo sí tengo la capacidad de brindar un 10 % más para que esa parte lo vivencie. De lo contrario yo no doy ningún 10 %, sino apenas una milésima de mí. Interlocutor: Pero de cualquier manera das una parte de ti… Radael: Sí, doy una parte de mí, pero es una parte tan ínfima, tan insignificante, porque tengo miles de raíces... Cada espíritu tienes miles de raíces en distintos universos alternos, y cuando esos universos alternos se secan, se acaban, esa raíz vuelve a su fuente de origen, como una ameba que ha… Interlocutor: ¿Y no se afecta para nada tu capacidad conceptual? Radael: No, para nada en absoluto. Interlocutor: ¿Tú ves esos numerosos universos alternos? Radael: No, porque son tan pequeños que no les presto atención. Si yo les prestara atención, entonces sí que afectarían mi capacidad conceptual, porque los espíritus no somos el Creador, los espíritus somos limitados. A pesar de que nosotros decimos siempre que nuestro concepto es tan grande que un espíritu conceptúa en segundos lo que tú con otra persona del plano físico tardarías años en hablar, así y todo somos limitados. Somos solamente espíritus, no el Creador… Interlocutor: ¿En cuántos universos importantes estás, o mejor dicho estamos, en este momento? Radael: En tres universos alternos, en el real, que es éste, porque yo sé que es el real, y en dos más… Interlocutor: Me gustaría saber… Radael: Son dos más en los cuales estás con esta persona que llamas Mariana Popea. Digamos que como te ha motivado tanto has creado dos universos a los que yo me tomé el atrevimiento de darle un 10 % a cada uno de ellos. Interlocutor: ¿Eso también depende de la voluntad de uno? Radael: No, depende del interés que tenga cada uno. Hay personas que tienen proyectos de viaje tan, pero tan, grandes que cuando ven que esos proyectos se frustran crean por otra decisión un universo alterno donde producen ese viaje. Entonces, el Thetán de esa persona encarnada le da otro 10 % de sí mismo para que cumpla esa fantasía. Pero al 10 % original, al cual el Thetán le cumple esa fantasía, no le afecta, ni a favor ni en contra. No es que lo descarga. Voy a dar un ejemplo. Tú de alguna manera has revertido el problema porque la Psicoauditación te ha quitado esos roles de ego. Y gracias a Dios yo tampoco tengo esos roles de ego. Pero, cuando tú desencarnes, ese universo alterno, si en ese momento continúa, deja de ser, porque entonces tú ya serías 100 % espíritu. Interlocutor: Está claro… Radael: Yo tendré la memoria de que cuando tú estabas encarnado, el sujeto A, Horacio A, tuvo la misión con el grupo Elron, y el sujeto B y el sujeto C han calmado, tal vez, esa apetencia por ese otro rol del plano físico, Mariana, que en una primera instancia se llamó Popea. Entonces yo me sentiré satisfecho como espíritu y te lo transmitiré a ti 10 % y seguramente mamarás de mi concepto como que eso fue real. Los dos otros Horacios, que en este momento están cumpliendo esta fantasía tuya, se unirán todos en mí, y ese 100% nuestro –cuando desencarnes– compartirá esa vivencia. Y ellos compartirán también la vivencia tuya de haber crecido espiritualmente. Interlocutor: Bueno, pero también esto que estoy pasando en este universo es una fantasía… Radael: No, porque esto es algo real. Este es el universo A, el universo real. Interlocutor: ¿Incuestionablemente, entonces, éste sería el universo real… Radael: Así es… Interlocutor: Ahora bien, cuando yo desencarne esos 20 % nuestros… Radael: Cuando tú desencarnes formarás parte de mí... Interlocutor: Eso está claro… Radael: Repito, cuando tú desencarnes formarás parte de mí y los otros 20 % también formarán parte de mí, y como seremos un espíritu único, tú, 10 %, dirás: “¿A ver, de qué me he perdido? Y harás un repaso dentro de mi propio espíritu… Es como que ese 10 %... Siempre hemos dado el ejemplo de un globo grande donde se hace otro globito más pequeño con el 10 % del aire, se ata con un piolín y luego se suelta el aire y vuelve a formar parte del mismo globo grande. Si luego se hace otro globo con el 10 % de aire, ese 10 % no será seguramente el mismo aire que el anterior 10 %. Interlocutor: Sí, es un ejemplo que siempre doy… Radael: Esto significa que el 10 % que eres tú no necesariamente va a ser el mismo 10 % que animó a Nerón, porque tal vez es otro 10 % que está en mi espíritu. A eso ni siquiera le prestamos importancia. Pero quiero decir que como tú, 10 % –y aquí estoy utilizando un lenguaje físico–, te “desayunarás” cuando desencarnes diciendo: “A ver, qué ha pasado con ese universo alterno”, y de pronto vivirás todo lo que sucedió en ese universo alterno. Interlocutor: A ver si entiendo… ¿cuando yo desencarne seguirán existiendo esos dos universos alternos? Radael: No, porque al desencarnar tú, es decir, del universo principal A, los otros 10 % automáticamente también desencarnan. Interlocutor: ¿Pero de qué forma desencarnan? ¿Simplemente desaparecen en el aire? Radael: No, desencarnan de la misma forma que desencarnas tú. Si tú de pronto desencarnas a determinada edad porque tienes un problema de insuficiencia coronaria o porque tienes ya determinada edad y tu cuerpo se ha desgastado, pues lo mismo le pasará al Horacio B y al Horacio C. Interlocutor: ¿Entonces cuando desencarna el Horacio A, los otros dos, el B y el C, también desencarnan? Radael: Claro… Interlocutor: Por lo que deduzco, los universos alternos están combinados… Radael: Por supuesto… No es que tú desencarnas y los otros siguen estando. Pero supongamos que pase al revés, y aquí ya es distinto. Si el Horacio B y el Horacio C hicieron una mala vida, se dedicaron al alcohol y al tabaco y por un problema cardíaco desencarnan antes, a ti no te ocurre nada porque sigues estando en el plano físico. Pero si fuera al revés, es decir que tú, Horacio A, fueras el dejado, el que descuida su físico y desencarnas antes, entonces automáticamente los otros dos desencarnan, supongamos de un ataque cardíaco: “¿Oh, pero qué ha pasado si estaban perfectamente bien, eran un roble y de repente han desencarnado por un ataque cardíaco?”. Lo que ocurre es que no pueden seguir los otros universos alternos si en el universo original no está el sujeto encarnado. Interlocutor: Pero al revés sí se puede… Radael: Claro, al revés sí se puede… Esto nunca fue dicho… Interlocutor: Nada de lo que has explicado ha sido dicho, y por eso tengo una tremenda sorpresa porque jamás hubiera imaginado que lo de los universos alternos era algo así… Radael: Lo importante es que todo cierre. Interlocutor: Cierra, por supuesto, y cierra muy bien… Te aclaro que a veces tengo la fantasía de ir a esos universos alternos y… Radael: No se puede… Interlocutor: Ya me lo imaginaba, nada es como uno quisiera que fuera… En definitiva, universos fantasmas o no universos fantasmas, hay otro yo que está gozando de Mariana Popea y yo aquí no… ¡Esto es lo real para mí! Radael: Lo que le encanta al receptáculo que me toma, Jorge, es que yo le transmito siempre risa… Interlocutor: ¡Ah, con razón siempre está con la sonrisa en la boca! Radael: Aún me acuerdo de la tremenda risa de deshogo cuando recordé los incendios de Roma cuando estábamos encarnados como Nerón… Interlocutor: Todo lo que hemos pasado con Mariana Popea en esos dos universos alternos ¿como quedarán? Radael: Quedarán como memoria cuando volvamos a ser espíritu puro, porque yo lo estoy vivenciando “desde arriba”. Está mal dicho desde arriba, pero bueno, lo digo así para que se me entienda. Interlocutor: La pregunta clave es si tú, como Thetán de Horacio, estás disfrutando lo que están haciendo esos Horacios B y C… Radael: Yo soy el Thetán, yo soy impersonal… Yo no puedo disfrutar, porque disfrutar sería un rol del ego. Si yo disfrutara de un rol estaría actuando mi ego. Interlocutor: ¡Qué interesante! Radael: Yo no tengo ego. En mi plano yo no tengo ego. Yo tengo que despersonalizarme… Volvamos al comienzo de esta charla, para mí muy amena… Como te he dicho, si a ti te invade de pronto una congoja, yo tengo que evitar que esa congoja me salpique, porque si no lo hago a mí me crearía roles del ego. Entonces, yo me tengo que despersonalizar y decirme: “Horacio en este momento es un rol, y yo en este momento lo que tengo que hacer es transmitirle euforia a ese rol. No consuelo, sino euforia. Y hacerle entender que eso es una cosa provisoria. Pero si tú gozaras enormemente y yo me prendiera de ese goce, si se entiende lo que quiero decir, es obvio que me invadiría el rol del ego, y automáticamente me jalaría hacia abajo como una catapulta. No puedo engancharme ni en goce ni en sufrimiento. Yo tengo que mirar neutro. Por lo menos desde este plano. Interlocutor: ¿Qué quieres decir con “desde este plano”? Radael: Quiero decir que si estuviera en un plano más bajo tal vez asomaría mis narices, como decís vosotros en el plano físico. Interlocutor: Está todo muy claro ahora… ¿Cómo está Jorge para continuar? Radael: Está bastante agotado, con la energía muy baja, por todo lo que hemos transmitido… Y ten en cuenta que así como este hermoso Jorge hace una Psicoauditación y a veces tiene que “soportar” relatos de vidas pasadas de los Thetanes de algunos consultantes, también esto le da una transferencia de energía agotadora que le cuesta bastante revertir… No seamos crueles con él… Interlocutor: ¿Dejamos la sesión aquí? Radael: Si tienes una pregunta más, hazla. Interlocutor: Es una pregunta que tengo que reservada para Eón, pero te la voy a hacer a ti… Radael: A ver… Interlocutor: Es algo que yo te transmito a ti o tú me transmites a mí… Radael: A lo sumo con toda humildad te diré que no sé la respuesta… Interlocutor: Bien, la pregunta es ésta: Desde el punto de vista del Absoluto es todo un presente. En ese Eterno Presente Jesús es constantemente crucificado y está sufriendo horrores en este mismo momento, y lo mismo Hitler, que está sufriendo eternamente en el nivel -1, de la Soledad… Radael: Correcto, eso sería un repaso… ¿Cuál es la pregunta concreta que me quieres hacer? Interlocutor: La pregunta es cómo se puede entender que haya tanto sufrimiento constante, que nunca acabe. El sufrimiento pasa para cada uno de nosotros, pero desde el punto de vista del Absoluto no, siempre lo está sufriendo… Radael: Horacio, ¡te equivocas! Ese sufrimiento constante el único que lo visualiza es Eón. Pero como Eón es todo Amor va a padecer ese sufrimiento constante y al mismo tiempo va a gozar con el placer constante que todos los seres que hemos encarnado también hemos tenido. A nosotros no nos afecta porque para nosotros la Creación no es un eterno presente. Nosotros, como estamos subidos –y lo digo así para que los que escuchen esto lo entiendan– al tren del tiempo, no es un eterno presente. Nosotros vivimos día a día, minuto a minuto, segundo a segundo y por eso no es un eterno presente. Para nosotros lo de Nerón fue pasado, y lo de Kronbus será futuro… Nosotros tenemos que vivir el hoy cada día, cada minuto, cada segundo… No nos enganchemos en esa problemática difusa… Si yo me pusiera en el lugar Eón, y que Eón me disculpe por pretender ponerme en su lugar, yo pensaría humildemente que si yo soy Eón, y para mí es todo un eterno presente, para mí va a ser un eterno presente el incendio de Roma, pero también va a ser un eterno presente el invento de Edison o la revolución francesa… Y va a ser un eterno presente el hundimiento de la Atlántida, o el resurgimiento de la civilización, o los grandes goces de los miles, de miles, de millones, de millones de mundos donde hubo civilizaciones nuevas creadas que en este momento que son poetas… Hay eternos sufrimientos pero al mismo tiempo también hay eternos goces que Eón los absorbe… Interlocutor: Lo curioso, y esto es lo que hace más sorprendente la cuestión, es que todo eso Eón no lo creó, sino que existió siempre. Si Eón hubiera creado algo en algún momento, es obvio que habría que preguntarse qué había antes de esa Creación, y después seguiríamos preguntando y antes, y antes, y antes… Radael: Entonces entendamos, y esto no es algo definitivo porque nosotros, para no crearle confusión a los consultantes, como espíritus también somos limitados, tanto como 10 % como 90 %, mi razonamiento me dice si Eón existió siempre, entonces Eón también existió siempre con los Big Bang y los Big Crunch. Interlocutor: Obvio… Radael: Y no podemos ir más allá en nuestro entendimiento… Interlocutor: Por eso yo le quería hacer esta pregunta a Eón, porque es bastante extraño… Y curiosamente a mí, cuando más sé más confuso estoy sobre la Creación y más confuso estoy sobre la verdadera esencia de Eón… Radael: Te hago una pregunta y con esto termino y ya me despido: A mí, desde mi plano, me da goce seguir investigando, ¿y a ti no te da goce desde tu plano seguir investigando? Interlocutor: Sí, por supuesto… Capto a dónde quieres llegar… Radael: Hasta todo momento… Interlocutor: Hasta luego Radael, ya te volveré a convocar… SESIÓN DEL 2/6/06 Médium: Jorge Olguín. Interlocutor: Horacio Velmont. Entidad que se presentó a dialogar: Radael, Thetán de Horacio Velmont. Interlocutor: ¿Ya estás incorporado, Radael? Radael: Así es… Interlocutor: Como ya sabrás, tenemos pendiente el asunto de nuestro descenso a la Octava Esfera… Radael: Así es… Interlocutor: Lo primero que quiero preguntarte es si los universos alternos son como una especie de “Isla de la Fantasía”. Lo pregunto porque en la sesión anterior se había hablado de que en un universo alterno la había ido a buscar a Mariana “Popea”, y yo no me considero tan audaz como para hacer algo así… Radael: Lo que ocurre es que la entidad encarnada que fue a buscar a esa persona llamada Mariana en el plano físico tiene otra personalidad distinta de la tuya. Es un impulso que dio origen a un universo alterno. Así de simple. Si todos tuviéramos la misma idea y la misma manera y el mismo impulso, entonces no existirían los universos alternos, de los cuales hay millones. Y hay universos alternos que pueden formarse contigo sin que tú lo sepas. De pronto tienes un conocido que creó un universo alterno porque abandonó a su familia y en ese universo alterno te conoce a ti y tú en ese universo alterno conoces a tu amigo, pero no felizmente casado sino con otra persona, abandonando su trabajo, etc. Interlocutor: ¿Podría decirse, teniendo en cuenta los universos alternos, que somos cocreadores con el Absoluto? Radael: Llamarno cocreadores sería demasiada pedantería. Interlocutor: ¿Y dejando la pedantería de lado? Radael: Sí, podría ser, porque en realidad somos creadores de situaciones, y en este sentido sí seríamos cocreadrores. Interlocutor: Además, somos parte del Creador y de alguna manera el Creador mismo… Radael: Desde ese punto de vista, sí… Interlocutor: ¿Vamos a la Octava Esfera entonces? Radael: Ve tú primero y espérame allí que yo voy dentro de un par de meses… Interlocutor: Capto la chanza… ¿El 10 % puede ir a la Octava Esfera? Radael: No, para nada. Interlocutor: Bien, ¿la primera vez que fuiste, o mejor dicho que fuimos, a la Octava Esfera cuándo fue? Radael: La primera vez fue cuando desencarnamos como Nerón. Interlocutor: Me gustaría que me recuerdes la experiencia… Radael: Visualizo a nivel conceptual mucho seres… Interlocutor: Quisiera comenzar desde el momento en que encarnados como Nerón nos suicidamos… Radael: Me siento muy incómodo recordando esos episodios… Interlocutor: ¿Pero cómo puede ser si eso ya lo hemos superado con Psicoauditación? Radael: Lo que ocurre es que estar reviviendo la Octava Esfera no es tan sencillo, en este momento estoy reviviendo el sufrimiento de miles y miles de seres… Interlocutor: Está bien, Radael, pero quisiera partir desde el momento en que nos suicidamos… la daga atravesándonos el corazón… ¿Hay alguna luz? ¿Descendemos inmediatamente? ¿Cómo es el proceso? Radael: En ese momento visualizo todo negro, pierdo la noción de los sentidos, de todos los sentidos, y siento una lucidez tremenda, una claridad mental y una calma, es como si hubiera escapado de algo, es como si esa muerte física me liberó de algo horrendo y siento como una especie de éxtasis… Aparte, mi concepto se desarrolla de una manera inconmensurable y todo lo que yo creía haber perdido del gusto, del tacto, del olfato, de la vista, del oído, vuelven de una manera superlativa, y en ese momento siento un goce tan, pero tan grande, hasta que de pronto mi concepto empieza a captar dolor… Por primera vez voy a explicar cómo es el dolor espiritual… El dolor espiritual es un dolor inenarrable que te retuerce, que te causa angustia, pesar, penar, impotencia, ganas inmensas de desaparecer de allí… y de repente capto otro, y otro, y otros seres que sufren y van apareciendo de a miles, todos espíritus que sufren, y se forma como una telaraña de dolor… Una vez lo explicó el Maestro Johnakan, que si tú en el plano físico tienes un dolor de muelas muy grande tu escape puede ser el desmayarte, pero en el plano espiritual no existe el desmayo porque no somos físicos. Entonces imagínate sintiendo mil, millones de dolores de muelas, y un solo organismo conceptual. En ese momento, por más que hipotéticamente te contacten con sus antenitas virtuales, tú no quieres saber nada con otro ni con nadie porque estás, metafóricamente hablando, como enroscado, y en ese momento no deseas nada, y le pides a Dios, y le aúllas a Dios, y le ruegas a Dios, y lo maldices en ese momento a Dios, y odias a Dios, porque quieres salir de ese estado… Interlocutor: ¿En ese momento comprendemos la razón de por qué estamos en la Octava Esfera padeciendo? Radael: No, porque mi dolor superó a mi concepto de pensamiento, lo superó, lo borró en ese momento, hasta que vino la transformación… Interlocutor: ¿Pero sabíamos o no que estábamos en la Octava Esfera? Radael: Sí, lo sé conceptualmente porque visualizo el lugar… además, ya estaba informado… Interlocutor: ¿Sentimos como que pasábamos de largo el plano -1, el de la Soledad, hacia abajo, descendiendo? Radael: Si te tuviera que dar un ejemplo es como un superelevador que desciende pasando pisos como sombras que no te das cuenta… Lo que quieres es cerrar tu cortina como para no escuchar nada… Interlocutor: ¿Todos los espíritus que están en la Octava Esfera perciben el mismo sufrimiento o cada uno lo percibe de acuerdo a sus actos hostiles? Radael: Cada uno lo percibe en su medida… Lo que ocurre es que no todos tenemos la misma capacidad de resistencia… Es algo aberrante… Aparte, en realidad no visualizamos porque no tenemos ojos, conceptuamos, conceptuamos lamentos, aullidos, arriba, abajo, al costado, a la derecha, a la izquierda, es algo que te traspasa, hasta que llega un momento en que te acostumbras al dolor, como te acostumbras a un zumbido, como te acostumbras a un aleteo, y a veces es más fácil acostumbrarte a un ruido intenso que a un ruido pequeño. Y en el plano físico existe la prueba de lo que digo. Tú de pronto cerca de donde vives puede haber una sierra eléctrica y tú tienes una modorra tremenda y puedes dormirte con el zumbido que produce. Pero posiblemente a la noche te recuestas y si hay una canilla que gotea, el ruido que produce te impide dormir. ¿Y cómo puede ser si a la tarde te dormiste con el zumbido de una sierra eléctrica? Aquí sucede lo mismo, uno se acostumbra a los grandes dolores, a los grandes pesares. Y es cuando al acostumbrarte dejas de pensar un poquito, sólo un poquito, en tu persona y empiezas a ver al otro, lo percibes y notas su dolor, y apenas sientes una pequeña congoja por lo que le pasa al otro, automáticamente subes de nivel, porque dejas de pensar en tu dolor para pensar en el del otro. Interlocutor: ¿Tan así es? Radael: Sí… Interlocutor: ¿Y así fue? Radael: Sí… Interlocutor: ¿Cuánto tiempo estuvimos en la Octava Esfera? Radael: No tengo una noción temporal exacta del tiempo, pero podrían haber sido varios meses porque me pareció toda una eternidad… Interlocutor: ¿Cómo nos dimos cuenta de que pensando en el otro ascenderíamos de plano? ¿O no lo sabíamos? Radael: No me di cuenta, solamente sucedió… Cuando me acostumbré al dolor empecé a percibir a las demás almas, y a tratar de averiguar qué les pasaba, por qué se lamentaban, y sentí como una especie de congoja por el otro, y de pronto me veo en un plano más alto, el plano 2. Interlocutor: ¿Con quién nos encontramos en la Octava Esfera? Me refiero a alguien conocido… Radael: Había muchos personajes malévolos, jefes de tribus que masacraron a muchos seres… Interlocutor: ¿Y alguno conocido? Radael: Entre ellos estaba Moisés, que si no fue dicho es una exclusiva… Interlocutor: Obviamente salió del allí… Radael: Sí, por supuesto… Interlocutor: ¿Hay espíritus que están mucho tiempo en la Octava Esfera, siglos por ejemplo? Radael: Pueden estar mientras no reparen en el dolor del otro. Quiero reiterar lo que ya dijo Johnakan en una oportunidad, que el infierno bíblico del castigo eterno no existe, eso es una fantasía. Interlocutor: Eso está claro… ¿Cómodo vivíamos en la Octava Esfera los actos hostiles que habíamos cometido siendo Nerón, que fueron muchos como todos saben? Radael: Al comienzo, con el dolor tremendo que sentía no pensaba en ellos, sólo percibían el dolor de millones de seres y no me interesaba Nerón, ni Roma, ni nada, lo único que me interesaba era mi ser espiritual y me retorcía buscando la manera de salir de allí y resulta que me hundía más como si el lugar fuera un enorme pantano… Interlocutor: ¿Antes de encarnar como Nerón en qué plano estábamos? A lo mejor se dijo pero no lo recuerdo en este momento… Radael: Estábamos en el plano 4, después bajamos de nivel… Hemos recorrido todos los planos… Interlocutor: ¿En el 5º plano estuvimos? Radael: Sí, cuando fuimos creados por los elohim… Interlocutor: Tienes razón, me había olvidado de ese detalle, que el propio Ron explicó en una sesión hace algunos años… ¿Algo más para recordar de esta caída a la Octava Esfera? Radael: Le estoy desgastando enormemente las fuerzas a este receptáculo, al punto que parece como si estuviera dopado… Interlocutor: Bien, voy a apurar la sesión… Subimos al plano 2, ¿y qué sucede? Radael: Yo no me sentía compatible con el plano 2 porque veía las maldades de muchos espíritus, y con todo lo que yo había sufrido no quería saber nada con ellos… Rápidamente ascendí al plano 3… Interlocutor: ¿Y luego encarnamos? Radael: Así es… El receptáculo está con tan poca energía que balbucea… Interlocutor: ¿Lo dejamos para la próxima sesión? Radael: Correcto… Interlocutor: ¿Puede ser interesante la otra encarnación donde al desencarnar volvimos a descender a la Octava Esfera? Radael: Sí, puede ser muy interesante… Interlocutor: Entonces te convoco para la próxima… Radael: Bien, me retiro… Interlocutor: Hasta luego, entonces… SESIÓN DEL 11/7/06 Médium: Jorge Olguín. Interlocutor: Horacio Velmont. Entidad que se presentó a dialogar: Radael, Thetán de Horacio Velmont. Interlocutor: ¿Ya estás incorporado, Radael? Radael: Así es… Interlocutor: ¿Te parece que empecemos directamente o darás algún pequeño mensaje antes? Radael: Quiero sólo comentar brevemente que la mayoría de las entidades espirituales desean encarnar. Lógicamente surge la pregunta de por qué queremos encarnar si en el plano físico estamos expuestos a infinidad de factores adversos. El propio Maestro Johnakan dice, precisamente, que el plano físico es un enorme pozo gravitatorio que atrae, atrae, y ni siquiera la luz sale de él. Naturalmente que esto lo dice en forma figurativa. Entonces, si tenemos en el plano espiritual la oportunidad de comunicarnos conceptualmente sin necesidad de sentir dolores, la pregunta es a qué se debe esa “ansiedad” por encarnar. Primero, por la experiencia, la experiencia de seguir sumando vivencias. No es cierto que se encarne solamente para elevarse espiritualmente o para revertir karmas, porque uno puede revertir karmas desde el plano espiritual, apoyando, alentando, consolando. No es cierto entonces, reitero, que solamente se revierten karmas desde el plano físico. Pero sí hay una avidez de encarnar para sentir los sentidos físicos. Puede parecer algo superfluo, pero no lo es. Esto es lo que quería decir… Interlocutor: Bien, lo primero que quería preguntarte es algo que me quedó pendiente de aclarar, y es el episodio que me ocurrió cuando iba con el Fiat 600, por un camino totalmente desierto, hacia la Rioja, desde la ciudad de San Juan, donde me encontré con dos chicos, un niño y una niña, respectivamente de más o menos cinco y siete, y que cuando me detuve me pidieron agua. Recuerdo que me asombró encontrarlos en ese lugar donde no había un alma ni vegetación en varios kilómetros a la redonda. Los chicos estaban pobremente vestidos aunque muy limpios, pero el tachito con el cual me pidieron agua estaba oxidado. Les pregunté para qué era el agua y me dijeron que para beber. Entonces les di tres botellas de un litro llenas de agua fresca y me quedé con sólo medio litro. Este acto fue casi un suicidio, porque más que para tomar, el agua la llevaba para el radiador del vehículo, ya que es sabido que el motor del Fiat 600 calienta y consume agua a rabiar. Quedarme varado en ese sitio desierto, donde parecía que nadie transitaría, era toda una locura. Pero en ese momento no pensé en mí sino en ellos. También les di toda la comida que tenía y más no porque no tenía. Creo que lo único que sólo les di un poco fue dinero –mucho no tenía tampoco– porque pensé que allí no les serviría. A lo lejos, a 70 metros, estaba una mujer que supuse era la madre, pero lo curioso es que la vivienda era muy pequeña, no creo mayor de dos metros por lado y alrededor sólo había desierto. Ni siquiera se veía un solo arbolito y la tierra estaba completamente reseca y cuarteada por el inclemente sol. Me bajé del auto como para estirar un poco las piernas mientras los niños iban hacia su madre, que me agradeció con un gesto de una de sus manos. Luego, consternado y sin poder explicarme lo que había sucedido, y sabiendo que nada podía hacer más por ellos, seguí mi camino. Cuando consulté este suceso en sesión, no recuerdo si fue el Maestro Ron Hubbard o Johnakan, se me dijo que eran dos entidades angélicas que se materializaron para probarme. Hasta aquí todo estaba claro, pero me quedó la duda sobre si esos chicos eran exteriores a mí o todo sucedió en mi mente. La pregunta es si un tercero que hubiera visto la escena también habría percibido a los niños y a la madre. Radael: Fue un hecho exterior. No fue en tu mente. Fue hecho por las entidades angélicas que hicieron un foco energético para que tú las visualices. Interlocutor: ¿Pero otro también podría haberlos visualizado? Radael: No, vibraban únicamente en tu sintonía visual. Así como cada ser humano tiene un aura que vibra en una determinada sintonía, también hay otra aura que vibra en la misma sintonía, como por ejemplo la de las almas gemelas, como dice Johnakan. Y también cada órgano del cuerpo vibra en una determinada sintonía. Entonces, cualquier entidad espiritual puede hacer un foco energético como para que cada ojo visualice algo que el ojo de otra persona que esté al lado no pueda captarlo. Interlocutor: ¿Concretamente, entonces, a pesar de que los niños eran una apariencia exterior sólo yo podía percibirlos, y un tercero presente en ese momento no hubiera visto nada? Salvo, por supuesto, que conversaba con el aire… Radael: Correcto. Y esa persona hubiera pensado que tu decodificador estaba averiado. Interlocutor: La intriga es qué sucedió por ejemplo con las botellas que yo les puse en el tachito a los niños y las otras cosas que les di. Lo pregunto porque cuando me fui ya no las tenía en el vehículo, habían desaparecido… Radael: No desaparecieron, tú las dejaste al lado de la ruta. Interlocutor: ¿Afuera del vehículo? Radael: Así es. Interlocutor: ¿Tú me estás diciendo que las tres botellas de agua, la comida y el dinero, todo quedó en el piso tirado? Radael: Correcto. Interlocutor: ¿Un tercero, entonces, sólo hubiera visto que yo tomaba todas esas cosas y las depositaba en el suelo entregándoselas a nadie como si estuviera alucinado? |