Frase aleatoria: ¡Es tan difícil desprenderse del ego!, porque el ego produce goce. La persona sufre pero inconscientemente hay como un gozo. El ego, para que el espíritu no se defienda, lo invade y le crea como una especie de dependencia… En el caso del ego la dependencia es tan fuerte porque el mismo ego hace que la persona goce enormemente con esos roles… Los yoes provocan un disfraz de goce, y este disfraz de goce es precisamente el que hace que sea muy difícil integrar la mente y por lo tanto muy difícil ser siempre el amo de sí mismo. Las personas se dejan llevar muy fácilmente por esos roles, sean de víctima, de susceptibilidad, de irascibilidad, etc., creyendo que son el amo cuando en realidad son el esclavo. Entonces, mucha gente se confunde, confunde el ego con el yo, con la propia persona. Es decir que no lo toman como un rol sino como que son ellos mismos. Confunden al personaje con el actor. No se trata de una dependencia física sino psicológica. Otra