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Psicoauditación - DSG

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

 

Sesión del 23/4/06

Sesión del 27/12/06

Sesión del 22/02/07

Sesión del 06/07

Sesión del 20/06/08

Sesión

Sesión del 29/09/09

Sesión del 03/10

Sesión del 06/10

Sesión del 14/09/10

Sesión del 06/12/10

Sesión del 23/5/12

Sesión del 30/08/12

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Psicoauditación del 23/04/06

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Explicó conceptos e ideas relacionadas con sus encarnaciones. Relató una vida en Suecia donde fue arquitecto y tuvo algunas decepciones en su trabajo y en lo afectivo. Habló de su 10% actual y alguno de sus problemas. También dio algunos mensajes.

Sesión en MP3 (1.878 KB)

 

Entidad: Me han convocado para que me comunique con el plano físico y obviamente hay libre albedrío; no es que sea una obligación comunicarme; me comunico porque sé que de alguna manera traduciendo este concepto al lenguaje hablado voy a descargar parte de los engramas que arrastro de vidas anteriores.

 

Muchas veces me pregunto qué función cumplo como espíritu y los Maestros de Luz me conceptúan a mi mente explicándome que nuestra tarea es evolucionar y se evoluciona a través de ser útil a los otros. Y muchas veces me pregunto y le pregunto a otras entidades espirituales, ¿para qué encarnamos?, porque los Maestros dicen "En el plano físico somos todos roles, nada más que roles". ¿Y por qué somos roles? Porque somos padre, madre, hijos, profesores, abogados, maestros, carpinteros. Cuando desencarnamos no somos nada. No somos ni mineros ni labradores ni tamberos ni arquitectos ni políticos; no somos nada; somos directamente espíritus.

 

Seguramente el problema que arrastro viene de muchas vidas anteriores donde distintas vivencias me han quedado como marcadas a fuego, lo explico para que se me entienda de esa manera. Me copio del lenguaje de vuestro plano, del plano físico.

 

Siento como una amargura tremenda a veces de por qué no tuvimos vivencias más lindas en esas vidas, porque uno puede elegir dónde va a nacer, con qué familia va a nacer, en qué territorio va a nacer, incluso hasta en qué mundo va a nacer; pero bueno; estamos hablando ahora de la Tierra. Pero todos tienen libre albedrío. Entonces uno planifica algo pero después no se sabe si la cosa va a salir así. No se sabe si todo va a estar y a proyectarse como uno lo desea desde el plano espiritual sin contar con que los demás que también vienen a encarnar, también tienen sus problemas, sus conflictos, sus decisiones tomadas. Y de repente yo nazco como criatura, cuando crezco quiero ser equis cosa y mis padres planifican otra cosa, porque ellos tienen otro proyecto y como yo soy el hijo soy el que tengo que acceder.

 

Hay un contrasentido en mi persona porque siempre me creí un espíritu sabio. Y un espíritu sabio, un 10% encarnado también tiene que ser sabio porque es parte de ese espíritu. Me creía un espíritu listo pero en muchas encarnaciones mi 10% encarnado, está bien; no tiene memoria reencarnativa, no se acuerda de nada, pero la presteza, la rapidez, eso no lo puede perder. Aunque no tenga la memoria, el ser listo ya se trae, ya se tiene y sin embargo en muchas encarnaciones he fracasado. Mi 10%, ese rol encarnado, ha fracasado en distintas cosas: ha fracasado afectivamente, ha fracasado familiarmente, ha fracasado en los trabajos que ha hecho. Me han quedado engramas, claro que me han quedado.

 

Me acuerdo una vida como Robert Van Thorn en Suecia, hace mucho más de un siglo porque no fue la última encarnación, fue la anterior. Yo estudiaba arquitectura, desde pequeño soñaba con hacer grandes obras, grandes monumentos que se destaquen. Bueno, no; mi familia me apoyaba, pero me costó horrores el estudiar porque cuando estudiaba me dedicaba a romear, prefería a veces el reto de los mayores. Bueno, finalmente lo logré. Ya era grande, ya tenía 26 años. Empecé con pequeñas viviendas.Yo esperaba el momento en que llegase a la gran ciudad, a hacer las grandes cosas, pero no conseguía trabajos importantes. Yo esperaba grandes recomendaciones; no tenía ni siquiera pequeñas recomendaciones, me sentía como fracasado en la parte laboral.

 

Había una joven que me gustaba mucho, Lumila, tenía 22 años, era como un bello ángel ante mis ojos y... se casó con Tiberio, un joven rumano, conocido, que también había estudiado conmigo. No le podía tener odio por quedarse con ella porque era un muy buen joven pero...

 

Hasta que se me cruzó Ana en mi camino, una joven discreta que no decía nada, no llamaba la atención... Me terminé casando con ella. El problema era que no me llamaba la atención ni siquiera a mí. Me preguntaréis ¿Para qué te has casado? Para no estar solo, para tener una compañía. Con mis padres tenía muy poco diálogo a pesar de que ya me habían apoyado en el estudio, pero eso no significa nada.

 

Mi infancia fue bastante complicada porque yo era bastante introvertido, poco comunicativo. Era bastante zorro, hacía bastantes boberías pero así y todo pasaba desapercibido.

 

Sentía como que había estudiado algo que no me servía. En realidad, a mí la materia me gustaba, siempre me gustó ser arquitecto pero no le encontraba el provecho económico y nunca me creí el gran ambicioso pero tampoco quería estar con lo justo. Después Ana quedó embarazada, tuvimos mellizos, varón y niña. Costaba tener un hogar. Me faltaba motivación porque me faltaba el dinero, seguramente. De todas maneras he aprendido muchas cosas a través de las distintas vivencias.

 

Mi 10% actual, en esta encarnación, en España, también se siente desmotivado. Siente que todo lo hace en forma mediocre. En realidad él sabe -mi 10% sabe porque somos uno- que puede; sabe que puede y si no lo sabe yo lo sé que puede, y si muchas cosas no las hace es por esa falta de motivación porque es muy útil; pero es como que no se engancha con lo que hace, entonces es como que pierde la motivación, pierde las ganas. Siente como que todavía no encontró su lugar. No es sencillo, no es sencillo.

 

Yo repito lo que dicen los Maestros, sé que venimos a ser útiles, sé que venimos a servir, sé que venimos a dar una mano al otro, ¡pero cuidado! porque los Maestros también dicen "Tú no puedes levantar a nadie si estás tirado; primero te tienes que incorporar, fortalecer tus pies, cuando estás firme recién tender una mano al otro". Bueno, yo estoy tratando de incorporarme y estoy tratando de que mi 10% se incorpore, se ponga de pie por fin y tome el timón de esa vida, porque para vosotros no es un rol; para vosotros que estáis encarnados, no es un rol; desde aquí vemos un rol pero para vosotros es esa vida y es valiosa y me parece bien. Hay que aprovecharla.

 

Perdonad quizá mis palabras mundanas pero bueno; las tomo justamente del plano físico. Hay que exprimir esa vida, sacarle el jugo a esa vida. Los Maestros dicen que a quien llamáis Dios no se enoja de que uno sea feliz. Se puede hacer algo por los demás, algo por nosotros mismos y seguir siendo feliz; lo que pasa es que claro, uno se empapa de esas religiones tradicionales que vienen justamente de generación en generación donde se hablaba de penas, de castigos, de condenas, de pudores y tantos lavados de cerebro que les han hecho a la gente encarnada... Mas de uno, cuando desencarnó, viendo lo que era el verdadero mundo espiritual habrá dicho "Oh, ¡pero caramba! Qué estafa que he sufrido en el plano físico con esos doctores, con esos sacerdotes, con esos pastores o con esos espiritistas que me enseñaban que la flagelación y la humillación era lo que agradaba al Creador. Es como si a un padre o a una madre le agradara que su hijo sufriera”. Qué falta de sentido común.

 

Sé que hace poco que empezamos esta sesión, un poco más de doce minutos, pero me siento mucho más fuerte, mucho más descargado que cuando empecé y sé que le voy a transmitir esas ganas a mi 10% encarnado. Tengo como una fuerza interior que me está circulando por mi ente espiritual. Y me doy cuenta de que no me importa lo que haga mientras lo haga, mientras lo haga con ganas porque tengo cosas por hacer y no es que otro espere de mí; yo espero de mí; el otro no importa. El otro importa cuando yo esté bien y pueda dar. Mientras tanto tengo que pensar en mí y eso no es egoísmo, eso es sentido común. Si tengo un bote que se me está hundiendo y no sé nadar y me faltan doscientos metros para llegar a la orilla, no puedo estar pensando "¡Oh! Hoy por la noche, cuando esté en el puerto voy a comer marisco" si ni siquiera sé si voy a salir bien de esa aventura.

 

Con el mundo espiritual pasa lo mismo; no podemos planificar por encima de lo que tenemos que proyectar primero y primero tenemos que proyectar el salir adelante. Una vez que estemos firmes recién le tendemos la mano al otro. No es que sea repetitivo, es que a mi mismo quiero en engramparme de ese sentimiento, a mi mismo quiero inyectarme ese pensamiento. No es que sea repetitivo pero sé que lo voy a lograr porque si yo entiendo y mi 10% entiende que a veces uno repite en esta vida errores de vidas anteriores desmotivaciones, desganas, falta de deseos, también depende de la voluntad y del temperamento de la persona que está encarnada para lograr ese cambio pero no para quedar bien con otros porque capaz a esos otros no les interesamos y a nosotros 'no' nos tiene que importar. Nos tiene que importar primero nuestro propio bienestar porque a partir de que nosotros estemos bien recién ahí podemos compartir lo que somos, porque ahora, ¿qué vamos a dar, migajas de nosotros mismos? no sirve; tenemos que ser el pan entero. Nada más y nada menos que eso. Y lo vamos a lograr. ¡Claro que sí!

 

Eso es todo por ahora, hermano.


Psicoauditación del 27/12/06

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Relató una vida en Francia en la época de la revolución francesa, donde colaboraba con la parte revolucionaria pero de forma relativamente discreta. Se generó algún engrama de aceptación de los demás, y relató sus dudas sobre la que fue su forma de comportarse. Explicó sus motivaciones para encarnar y alguno de los problemas de su encarnación actual. Finalmente dio algún mensaje.

Sesión en MP3 (3.758 KB)

Entidad: No entiendo para qué me convocan. No entiendo qué es lo que buscan con ello. Según las entidades de Luz, dicen que cuando el thetán vuelca sus conceptos al lenguaje hablado y recorre incidentes descarga los implantes engrámicos. No sé si es tan así.

 

Si me expresara en lenguaje físico diría como que estoy desmotivado, como que en general estoy desmotivado en todo. Eso puede llevar que mi 10% con el tiempo pueda hacer las cosas mediocremente por no tener deseos de realizar tareas. Es como que quizá me falte la motivación adecuada para ser realmente bueno en lo que uno verdaderamente se proponga.

 

Cuando mi 10% era pequeño no tenía una gran comunicación con el entorno a pesar de ser un pequeño listo, pero quizá toda esa historia venga por otro lado, venga de una vida anterior en Francia.

 

Yo estaba en Francia hace dos siglos de vuestra era. Al igual que muchos otros seres encarnados he sido un revolucionario, estaba en contra de la monarquía. Marc Anthony Ferrault, me llamaba; me decían Marc.

 

Tenía muchos amigos. Jean Pierre era uno de mis grandes amigos, Jean Baptiste otro de mis grandes amigos también. Ambos habían sido torturados en una mazmorra y yo evitaba todo tipo de contacto con soldados de la realeza; incluso me hacía pasar por un granjero que apoyaba la monarquía a pesar de que muchos de mis congéneres me tildaban de cobarde. Pero prefería que me digan eso y no mostrarme tal cual era: un rebelde sin cura. Preferí operar desde la clandestinidad.

 

En esa encarnación tenía motivación: mi motivación era la libertad de la región donde había nacido. Yo era de Lyon, en francés se dice Lión.

 

Hay una cosa que jamás me cerró en esa encarnación, nunca logré que me cerrara, nunca logré que ese concepto cuadrara. En el fondo yo buscaba la libertad del pueblo pero por otro lado me molestaba esa clase social decadente. Quizá tenía como una doble personalidad en esa vida.

 

Marc era un ser bueno, noble, que ayudaba desde la clandestinidad al oprimido pero no compartía los modales del oprimido; digamos que se volcaba más a los modales de la realeza y hasta muchas veces Marc, en su rol, pensó muy seriamente si él no combatía la nobleza por no ser noble, porque tenía modales nobles. Gustaba de usar pañuelos de seda, gustaba de vestir bien, trataba siempre de hacer tareas delicadas, odiaba las tareas de granja; no se jugaba por el oprimido abiertamente como tenía que hacerlo. En el fondo daba la impresión que Marc era una fachada y nada más que eso.

 

Siempre me quedó como engrama a nivel espiritual el demostrarme de una forma, el de ser de otra forma interiormente, el de despreciar por momentos a aquel de clase pobre mientras ante la gente leía pancartas de igualdad, de fraternidad, de libertad, pero yo no me sentía fraterno con ese ser al que consideraba bruto. Eso me generó engramas de aceptación, a veces, por el otro y como dicen los Maestros de Luz, que el universo es un espejo, tal vez yo mismo en distintas encarnaciones generé la no aceptación de parte de alguna persona de mi entorno. Pero hay que ver qué mostraba yo, qué era lo que yo mostraba para no ser aceptado.

 

Yo buscaba fraternidad pero, ¿era fraterno con aquel que consideraba un ignorante?, ¿no les daba inconscientemente el mismo trato que esos 'realistas' me daban a mí? ¿No mostraba la doble faz al ser altivo a veces con alguien que consideraba inferior y al ser absolutamente sumiso cuando veía un noble, sumiso pero ya hasta ser servil?

 

Sé que he cambiado. Sé que a medida que he encarnado nuevamente -porque tuve otra encarnación antes de la actual- hoy mi 10% no tiene esa forma de ser, es más ecuánime, es más amplio de criterio; digamos que como espíritu hemos avanzado muchísimo. ¿Pero no habrá vestigios de esa encarnación que me transmitan determinados engramas de incomprensión?, de incomprensión de ida y vuelta, de feedback. Traducido -porque el lenguaje es pobre, el concepto es mucho más rico que el lenguaje- quiero decir como que quizá mi expresión refleje en el otro, en esa encarnación, una especie de rechazo y luego yo me creo sentimientos de rencor pensando que los demás se creen más de lo que son. ¿No será que yo me veía reflejado en esa gente? ¿Y hoy en día cómo soy? Me tengo que analizar bien porque yo creo que hay mucha gente que puede aceptarme y hay otra gente que se creen los amos del mundo, gente que en el fondo no tiene nada que ver conmigo. ¿Pero eso no será un karma de una vida anterior donde yo jugaba dos roles, donde yo jugaba -como decís vosotros hoy en ese presente- a dos puntas?, ¿fingía una cosa y era otra? ¿Servil con la nobleza y vanidoso con la prole? ¿Pero quién era yo, al final?, porque yo no tenía nada de noble; yo tenía modales, modales que no encajaban con lo que yo llamaba la clase humilde, a la que yo defendía tanto. Pero tampoco encajaba en aquellos a los que despreciaba porque mi linaje no era tal.

 

Entonces, como decís vosotros y siempre copiándome de vuestras palabras, ¿no era que yo sangraba por la herida?, ¿no era que destilaba rencor porque yo, de alguna manera, quería copiarme ese ritmo de vida que no podía tocar?, ¿como la moraleja actual de la zorra, que desprecia las uvas porque no puede alcanzarlas?

 

Muchas veces mi 10% ya ha preguntado para qué ha encarnado. Y lo ha preguntado de una manera bastante, bastante poco sutil. Creo que encarnamos para saber. Creo que encarnamos no solamente para vivenciar sino para seguir aprendiendo porque a medida que un 10% de cada espíritu encarna, cada vivencia de cada encarnación siempre incorpora algo después al espíritu y yo incorporo cosas: incorporo a conocer a la gente, incorporo a confiar en los que verdaderamente se merecen esa confianza, ¿y yo hago algo también para que pueda brindar confianza a otros?

 

No todo el mundo que me rodea es afín a mí pero creo que eso pasa en todos los seres humanos encarnados. Encontramos gente que es verdaderamente afable, con una gran empatía, mucha gente que es absolutamente indiferente y mucha gente que te prejuzga por nada, que ven en ti alguien que es negativo, nos juzgan sin conocernos a fondo y eso hace daño. Es un tema bastante, bastante difícil. Tal vez uno se vuelve de pequeño introvertido porque tiene de alguna manera, no la memoria reencarnativa, que se borra; pero hay como una especie de recuerdo interno que uno cuando es pequeño, en esta misma encarnación, le crea como una especie de temor inconsciente a darse o por temor al ridículo o por una vergüenza que una vez que crecemos la vemos como tonta... Lo bueno es que de todo eso se aprende y lo bueno es que tendría que ser así: que en cada encarnación siempre el rol de ese 10% va a ser mejor que el anterior. O por lo menos, eso es lo que uno, como espíritu, espera para poder seguir evolucionando.

 

Es cierto que unas veces está desmotivado, que no sabe qué hacer de su futuro, pero hay un Maestro de Luz muy importante que una vez me dijo conceptualmente -cuando digo 'dijo' hablo de comunicación, ¿no?, porque nosotros, las entidades espirituales no tenemos voz como vosotros-. La frase conceptual traducida a lenguaje era: "Si tenéis 10 vertientes, si tenéis 10 posibilidades de hacer cosas, obvio que no podéis abarcar las 10 y aunque pudierais es como querer guiar un carro con 10 caballos; es muy difícil. Empezad por una, tratad de hacer una y luego otra y otra. Pero no os atosiguéis tratando de hacer todo porque es como una ola gigantesca que os da vueltas, una vuelta de campana y eso desmotiva. En cambio, un proyecto coherente, por más pequeño que sea, eso motiva. Eso motiva enormemente. Paso a paso".

 

Quedamos en comunicación.

 

Hasta todo momento.

 

Nota: la psicoauditación de Lili también es qde la época de la revolución francesa.


Psicoauditación del 22/2/07

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Dio diversos mensajes sobre la diversidad y complementariedad de espíritus, las hostilidades en el plano físico, la guía al 10%, etc.

Sesión en MP3 (1.046 KB)

 

            Entidad: Hay algo muy importante que quiero decir. Y es que estoy en una encrucijada, como parte espiritual, como thetán, porque yo desde mi plano trato de lograr resultados para salir adelante y es como que mi 10% encarnado tiene muchas dudas porque no todo el mundo del entorno comprende su pensamiento, su manera de sentir y es como que a veces se siente distinto en algunas cosas.

 

Es bueno profundizar, como dicen los Maestros de Luz, en que cada ser encarnado -no lo digo solamente por mi 10% Daniel, lo digo también por todos los seres encarnados- cada ser encarnado es un universo, cada ser encarnado es un mundo, cada ser encarnado es distinto al otro, mejor, peor, porque no es cierto que todos los espíritus seamos iguales no solamente en evolución donde unos están más 'en tiempo' que otros; son distintos en personalidad. Yo me creo único, pero no me toméis la palabra único con un sentido egoico o narcisista -como decís vosotros psicológicamente- me considero único porque creo que no hay otro como yo, como no hay otro como el interlocutor -que debe estar enfrente de este receptáculo o como este mismo receptáculo que me alberga tan gentilmente llamado Jorge- cada uno es distinto y sé que en el mundo espiritual no somos mejores o peores por lo que logramos en el plano físico económicamente sino por lo que logramos en el plano físico servicialmente. Pero como tengo la prudencia de reunirme con Entidades Maestras que me orientan, ellos también dicen que no está mal ser feliz en el plano físico. Dios no querría que fuéramos infelices, no vamos a ascender de plano por ser tristes o solitarios; podemos divertirnos, podemos ser felices, podemos amar, podemos ser amados.

 

Eso no nos impide hacer servicio mientras tanto porque -como dicen los Maestros- si el servicio es goce, gocemos el servicio pero también gocemos la vida misma porque va a haber momentos de tristeza en los cuales tenemos que evitar dar cabida al ego para que haga su rol de víctima acostumbrado -je je- y debemos evitar ser triunfalistas porque hoy podemos estar en la cima y mañana caer. ¿No habéis visto acaso en las competencias vuestras deportivas? El secreto es ser, dejarse fluir. Pero como dice el Maestro Johnakan dejémonos fluir siempre con una mano en el timón para que cada uno se trace su destino, no que alguien lo trace por nosotros y si bien para el Creador el destino ya está marcado -porque Él puede ver pasado, presente y futuro- para nosotros como espíritus y para vosotros como 10% encarnados no está trazado; entonces optamos, elegimos, hacemos uso de ese libre albedrío y el libre albedrío nos indica que debemos ser tolerantes con aquellas personas que son hostiles. Pero no me mal entendáis; tolerantes no significa permisivos; vosotros podéis ser tolerantes con el mal, porque sabéis que hay personas que son hostiles cuya mentalidad es muy pequeña espiritualmente hablando y a veces no hacen todo por crueldad sino que a veces lo hacen por ignorancia. Entonces, mi 10% puede comprender eso. Lo que no debe hacer mi 10% es ser cómplice del mal porque una cosa es tolerar y otra cosa es permitir. Sé que mi 10% me entiende y sé que mi 10% está bien encaminado. El hecho solamente de que él tenga una inquietud como ser humano encarnado, ya es un gran avance y el hecho de que hablando, aunque no rechace una vida pasada, porque en este momento lo que quiero es tocar el tema de las hostilidades del plano físico-.

 

Mi 10% tiene el camino abierto, sabe hacia adonde se dirige. Va a encontrar obstáculos, claro que sí; pero él sabe cuál es su meta y la otra y la otra meta y así sucesivamente y eso me deja tranquilo porque sé que él puede -entre comillas- escucharme en su cuerpo causal con directivas que yo le mando. Y que no se mal entienda la palabra directivas, directivas no significa órdenes. Un Espíritu no se ordena a sí mismo porque somos parte de un mismo espíritu. Directivas, en este caso, yo lo tomo como sugestiones, te sugiero sugerencias... Es muy difícil a veces -y le cuesta incluso a este receptáculo que tan fielmente me canaliza- transmitir mi complejo concepto a lenguaje hablado y es porque cada día aprendo más y estoy contento de aprender más y eso mismo se lo quiero transmitir a mi parte encarnada.

 

Y sé que no lo voy a dejar nunca a su libre albedrío, en el sentido de… no quiero ser mal interpretado. Mi 10% tiene libre albedrío, pero no va a estar abandonado, esto quiero decir; siempre le voy a tender una mano espiritual para que cuando esté en momentos delicados decir "Aquí estoy. Yo no me he ausentado de ti como -vosotros nos decís- yo superior". El thetán no es ningún yo superior, el thetán simplemente es parte del espíritu y es una parte más grande en porcentaje y sí tiene más conocimientos porque no se olvidó ninguna vida y si trata de encaminar a la parte encarnada es porque la parte encarnada cada vez que nace vuelve otra vez a aprender todo. Simplemente eso. Pero que ahora -como thetanes- a todos nosotros no nos invada la vanidad, ¡je je!

 

Me siento bastante más armonioso. Solamente quería decir eso, Daniel.

 

Y gracias al receptáculo Jorge por permitirme hablar.

 


Psicoauditación del 6/07

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Explicó alguna de las dificultades del estar encarnado. También relató una vida en Brasil, explicando el concepto de que el 10% se acostumbra al rol que encarna. Explicó que vivía económicamente justo, y detalló algunas dificultades sentimentales.

Sesión en MP3 (1.475 KB)

            Entidad: Cuántas veces pensamos, como entidades espirituales que somos, lo difícil que es conectar con el plano físico. Ni siquiera somos escuchados a veces por nuestro propio 10% y no es que nuestro 10% no tenga necesidad de contactarse con nosotros como espíritus. Hablo en plural porque no soy el único thetán que a veces está desfasado con el pensamiento de su 10% encarnado. Es como que todo lo que es la parte espiritual y su concepto, a veces trata de evadirse de los problemas del plano físico. Creo humildemente que son momentos; creo humildemente que son instantes; creo humildemente que son altibajos emocionales que como espíritus tenemos, porque nuestra meta es luchar por los roles del ego, nuestra meta es luchar por desactivar los engramas pero no significa que cuando lleguemos a un punto determinado seamos absolutamente independientes de todo, independientes de las emociones, independientes de los sentidos. Nuestros sentidos son distintos de los sentidos físicos, está bien, pero de todas maneras, están.

 

Hace mucho tiempo tuve una vida en brasil como Joao Cardoso Ocaña. Era de raza negra, algo que en esta encarnación no me molestaba porque uno se adapta a todo; eso es lo que el ser humano no entiende cuando ve a otro -¿Cómo puede tener un padre carpintero?, ¿cómo puede estar lustrando botas?, ¿cómo puede ser que no tenga nada y que viva a la intemperie? Yo me moriría si estuviera en la acera bajo la lluvia en plena noche de enero. Pero también veamos el punto de vista del otro, del que nació carenciado de recursos económicos y dice -¿Cómo puede estar arriba de este carro importado y tener este rostro tan aburrido o tener esta pareja tan hermosa y no darle la menor importancia?

 

Si bien se ha dicho ya en muchas oportunidades que el ser humano encarnado es un animal de costumbres creo que más nos acostumbramos cuando tomamos este rol; en realidad, uno como espíritu 90% no es que se acostumbra, estudia cada rol, estudia el desenvolvimiento de ese 10%, qué es lo que hace este 10%. OK, se llama Joao, es mulato, ¿cómo se desenvuelve?, ¿saldrá adelante?, ¿sucumbirá?, ¿aprenderé alguna lección, como parte espiritual o mi 10% me jalará hacia abajo y bajaré de nivel? ¿Tendrá tolerancia o en cada encarnación seguirá con alguna dosis de intolerancia?, ¿tendrá comprensión o en cada encarnación su supuesta comprensión es dibujada?

 

Trabajaba para un hombre blanco, Barbosa, me pagaba con unas monedas semanalmente. Yo mantenía a mi madre -mi madre Joana- porque nunca supe quién fue mi padre en esta encarnación y con ella no tenía mucha conversación. Vivía tomando ron, aguardiente, pisco, todo líquido al que se le podía prender fuego lo tomaba pero de todas maneras le tenía un gran aprecio. De todas maneras, le tenía un gran gran aprecio.

 

Era experto con el machete talando cañas o arbustos más grandes, luego el campo se preparaba para hacer un sembradío, se talaban algunos árboles y eso me producía una pena tremenda porque amaba la naturaleza y sabía que si bien utilizaban los campos para sembradío cada día desaparecían más bosques y no estoy hablando del presente actual, estoy hablando de una época donde todavía había tres veces más bosques de los que hay en este presente.

 

Tuve una vida con algunos premios, con algunos castigos. Barbosa tenía una sobrina, Melinda, rubia, absolutamente rubia, el cabello como el trigo. No sé si por aburrimiento o porque los novios ocasionales que tenía verdaderamente eran todo fachada pero ella se fijó en mí y una tarde que el tío salió hacia el poblado se me echó encima, en el granero y intimamos.

 

La joven se encaprichó conmigo, me veía semanalmente. Había un yanqui llamado Peter que venía del norte y estaba encaprichado con ella y la seguía hasta que descubrió -entre comillas- que ella se veía conmigo -digo entre comillas porque no lo constató pero inmediatamente le contó a Barbosa. Ella lo negó, yo lo negué pero me comí cuarenta latigazos.

 

Me despidió. Le pedí que me diera algo de dinero para tener, por el despido y me dijo "Da gracias que no te hago detener con los soldados, porque te puedo acusar de violar a la niña". De ella no tengo quejas porque fue honesta, honesta en el sentido que mantuvo su palabra de encubrirme.

 

Me fui para el sur deambulando por río Grande. Pasé por Paraguay, llegué a lo que es Misiones, una provincia al norte del país llamado Argentina. En la zona de Misiones había como menos, no sería racismo la palabra, menos persecución. Es como que me permitían más trabajar y había muchos que cazaban jaguaretés, que era como una especie de tigre más pequeño y vendían las pieles. No sé qué me gustaba menos, que talaran los árboles o que cazaran los tigres. Yo entre mí pensaba "En cien años se va a extinguir esa raza de animales, y es una pena.

 

Conocí una joven morena, Emilia Galindez. Sentía algo fuerte, no era el resplandor que había sentido por Melinda pero Emilia era distinta, más calma pero más dulce, más espiritual, quizá no tan fogosa, pero me servía en el sentido de poder descansar cuando salía de trabajar. Era como un remanso de agua cristalina y su familia me aceptaba. Era otra historia, otra vida.

 

De todas maneras, me habían quedado engramas que estoy repasando. Engramas de incomprensión, engramas de violencia pero bueno; ya me siento mucho más armonioso, mucho más tranquilo y en paz conmigo mismo, como espíritu y eso quiero transmitirlo a mi 10% encarnado.

 

Gracias.

 


Psicoauditación del 20/6/08

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Explicó que tiene dudas y problemas como 10% y como 90%. Tuvo una vida en Zamora hace 3 siglos. Era de clase media, ambicioso. Un tío era Obispo y él le alababa para sacar ventaja. Fue ayudante suyo y aprovechaba las circunstancias para conseguir poder. Su tío murió y vino otro obispo más avispado. Consiguió mantener su empleo. Este nuevo Obispo entró en conflicto con un terrateniente, quien un día tomó el obispado matando a muchos, aunque él consiguió escapar llevándose parte del tesoro del obispo. El terrateniente simuló querer cazar a quienes habían atacado al obispado. Él vivió bien con la familia sin grandes sobresaltos, aunque nunca se casó ni tuvo compromisos, lo cual al desencarnar le hacía cuestionarse por la utilidad de esa vida. Así mismo se había generado engramas por varias contradicciones.

Sesión en MP3 (2.414 KB)

 

            Entidad: Tengo varias dudas que se me presentan. Tengo varias dudas que hacen que me cuestione mi camino evolutivo. Mi propio 10%  está lleno de dudas, un porcentaje pequeño conscientes y un porcentaje grande inconscientes. Es como el iceberg del plano físico, que parece tan grande y tan solo asoma un 10%. Siempre un 10%. El ser encarnado parece la punta del iceberg: un 10%. Con sus problemas, sus dudas, dudas que muchas veces nosotros como espíritus le transmitimos. Mi parte encarnada como masculino tiene engramas de vidas pasadas.

 

Una vida pasada en Zamora, hace más de tres siglos. Su nombre era Álvaro, como rol, Álvaro Ordóñez. Era un joven bastante agraciado de familia que hoy llamarían clase media. En aquel entonces las clases no eran de tonos grises; había los ricos y los absolutamente pobres y algunos que se acomodaban con la clase alta. Pero los que más poder tenían eran los sacerdotes.

 

Mi rol era una persona bastante astuta no en el buen sentido, sino que trataba de sacar ventaja de donde pudiera y teníamos un tío segundo que era obispo. Como Álvaro, yo era no ateo ni agnóstico pero me interesaba poco y nada la religión pero muchas veces que venía a nuestro pueblo a visitarnos con su carruaje, con sus guardias, yo le rendía permanentemente pleitesía y le decía "Querido tío, podría deciros que es a vos a quien más amo pero faltaría al respeto a la verdad; a quien más amo es a Dios, mi sueño es estar en el camino de Dios pero no prisionero de unos hábitos".

 

Finalmente cuando ya tenía diecisiete años cumplidos lo convencí de que me llevara con él. Le llevaba las cuentas, le atendía las citas, le llevaba los papeles donde él recibía a la gente. Me hice casi indispensable, empecé a tener poder y a disfrutarlo, a paladearlo ese poder. Venían condes, marqueses que tenían que pasar primero por mí. Me transformé -si os gusta la palabra- en un político sacando ventaja de todo. Y así estuve durante dieciséis años, hasta mis a casi treinta y tres, que es cuando el tío fallece y quien lo reemplaza es un religioso venido de la alta Italia casi lindando con Suiza. Hablaba italiano, castellano y varios dialectos de distintas regiones tanto de Italia como de España, también se defendía bastante en el portugués. Pero era mucho más listo que el finado tío; perforaba con su mirada, como si adivinara lo que uno pensaba.

 

-¿Y tú, qué quieres hacer?

 

Ni sabía cómo tratarlo. -Su Eminencia, yo... simplemente llevaba sus notas, sus citas para que él no se preocupara por ello y atendiera únicamente los asuntos del Señor.

 

-¿Y tú, atiendes los asuntos del Señor?

 

-Sí, Su Eminencia, por supuesto, en mi tiempo libre hago mis oraciones...

 

-¿Y vuestras penitencias?

 

-Bueno, creo no cometer ningún pecado, ni siquiera me ciega ningún pecado capital, ni mucho menos. No levanto la vista cuando veo algo tentador.

 

-¿Y si no la levantas, cómo sabes que es algo tentador?

 

-Bueno, es una manera de decir, Su Eminencia; quiero decir que si veo algo tentador inmediatamente bajo la vista.

 

-¡Ah! Exprésate bien.

 

Por un milagro de Dios seguí trabajando con el nuevo obispo. Cada tanto me escribía con mi familia. Ganaba bastante dinero y nunca fui mezquino. Tanto a padre, a madre como a los hermanos no les mezquindaba nunca nada y cada seis meses iba a visitarlos con regalos, con distintos obsequios.

 

Madre me abrazaba y me decía "Mi regalo eres tú". Y me daba un nudo en la garganta de angustia. Ella me conocía -de alguna manera- como que desconocía mi avidez o ambición.

 

Hubo un problema político muy grande. Un terrateniente muy poderoso que si bien era religioso tuvo un conflicto con el obispo. En menos de una semana armó una tropa. Tomó el obispado por asalto pasando a degüello a todos. Yo escondiéndome temeroso en uno de los sótanos. Escapé en la noche cobardemente o bien tratando de salvaguardar mi vida. Cogí un caballo y marché para Zamora. Sabía el escondite en donde guardaba el dinero -el nuevo obispo- que el terrateniente no había encontrado. En una alforja puse bastante fortuna y marché para Zamora.

 

No me sentía culpable de nada porque el esconderse para que a uno no lo maten creo que eso no es ser hostil, el llevarse una fortuna que no era propia pero que tampoco era de los asesinos, tampoco era un acto hostil.

 

Me enteré semanas después que el terrateniente ofreció dinero para capturar a aquellos que se habían encargado del obispo y el pueblo, tan ingenuo, tan incauto, creía que era un benefactor. Terminaron colgando a tres sujetos, campesinos, que no tenían nada que ver.

 

Cuando regreso a casa de mis padres, obviamente me reúno con ellos y  mis hermanos y les muestro la fortuna que tenía en mis alforjas. Madre se puso a llorar diciendo -Tú has robado.

 

-No, madre. Le expliqué.

 

-Igual no hay dinero bien habido.

 

-Hagamos obras, entonces, con este dinero. Compremos más tierras, demos trabajo a más gente. El bien y el mal tienen líneas difusas, ¡no seamos tontos madre!

 

-No le faltes el respeto a tu madre. -Saltó padre.

 

-No, padre. Disculpa si he levantado la voz o los he querido contradecir, simplemente digo que no tiene sentido devolver esto a quién, ¿a las autoridades?, ¿para qué?, ¿para que se lo gasten en licor?, ¿o hagan más ricos a sus hijos y sobrinos? No, padre, el dinero por el dinero no me interesa.

 

-Hijo, Álvaro, no me engañes. Tú habías ido con el tío sin ser religioso porque te interesaba la vida cómoda y ganar dinero.

 

-Sí. No le hago mal a nadie con eso. Eso lo reconozco y me hago cargo pero el hecho de que en este momento tenga una fortuna en mi poder, démosle un buen uso, seamos coherentes, usemos el sentido común.

 

Y así lo hicimos. A los dos años muere padre. Dejó el hermano mayor a cargo de las tierras y le dije "Querido Ruperto, sabes que nunca fui mezquino. Les he enviado prácticamente todo lo ganado, me he quedado con poco y nada". Me di cuenta de que mi ambición era ficticia. Si bien es bueno ser ambicioso, nunca lo fui de una forma desmedida, sino me hubiera dedicado con esto y me hubiera comprado una super hacienda y a descansar o a comprar una querida. No; no me miréis con cara horrorizada, simplemente que no soy hipócrita, no dije nada de eso, ni siquiera pensé en mí. "He llegado a la mitad de mi vida y ni siquiera tengo una pareja mientras que vosotros estáis casados".

 

Dos años después murió madre. Cogí un vicio: preparaba un cigarro de una hierba y vivía fumando.

 

Desencarné a los cuarenta y cuatro años sin conocer el amor, los afectos de una familia formada por mí, pero me quedé con engramas de incomprensión, de soledad, como de sacrificios estériles. Si bien no había cometido actos hostiles en forma directa muchas veces elegí la comodidad y no el compromiso.

 

Es cierto que nunca descuidé a la que era mi familia en el plano físico pero tampoco puse mucho empeño en esfuerzos fuera de lo común. Siendo 100% espíritu me cuestioné muchas cosas de esa vida. Sentí siempre como un dolor en el pecho. Añoraba lo que no tenía, que era a quién contener o quien me contuviera. Los valores que yo tenía no eran incorrectos pero estaban incompletos y eso también me trajo engramas.

 

Aquellas entidades que piensen que la vida física es fácil o que uno elige un camino y ya está, lamento contradecirlos. No es tan sencillo.

 

Gracias por escucharme.

 

 


Psicoauditación

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Habló sobre el ego y el dejarnos llevar. Relató una vida en Venecia donde su padre le decía que su madre era insulsa. Más tarde también lo fue para él. Fue algo mezquino y tenía miedo a la exposición. Tuvo un intento de relación con una empleada que no resultó, y posteriormente una relación con una chica muy bella pero él era muy celoso y le acabó dejando. Tras la muerte de su padre se encerró más. Un amigo le ayudó a entender algunas de las actitudes negativas que había tenido. Tuvo una mujer con quien tuvo hijos y esta vez le fue bien.

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            Entidad: Estoy comunicado con el plano físico. Quiero tocar el tema de los roles del ego, que es bastante polémico. Yo creo que el ego no existe. Me diréis: -Entonces, ¿qué hace que los fracasos, la baja estima, la egolatría, el narcisismo, los pudores, los temores, la ira, los celos, las manipulaciones, etc. ocurran?

 

            Sé que los Maestros de Luz acuerdan conmigo en que somos nosotros mismos como espíritus los que damos cabida a esas conductas o estados anímicos, tanto nosotros como nuestro 10% encarnado. Y no en todas las vidas los roles son iguales, pues mi rol actual no es igual a mi rol de Venecia. Me llamaba Marco Antonio Liquore y fui hijo único de Giancarlo y María, un matrimonio que al comienzo se quería mucho. Mi padre, cuando yo tenía siete u ocho años, me decía: -Tu madre es buena persona pero es como que se me rompió el encanto y no tengo de qué conversar. Es una persona que sonríe, cariñosa, prepara la comida, trabaja con la costura de ropa, etc. pero si no fuera porque en mi comercio tengo amigos y empleados con los que converso… En casa solamente se escucha el llevarse la comida a la boca... Yo llego y ya están los faroles encendidos, el olor al caldo, al guisado. Eres pequeño para entender...

 

            Cuando cumplí quince años madre tuvo un problema pulmonar y falleció. Fue la primera vez que vi a padre llorar y pensaba que la quería mucho.

 

            Luego, padre, me dice: -Por supuesto que lloro su pérdida pero seguramente la perdí desde el día que la encontré…

 

Con su manera rara de hablar parecía un filósofo de la antigua Grecia, y yo no lo entendía en ese momento. “La perdí desde que la encontré” era una frase que para mí no tenía sentido.

 

Me había vuelto mezquino con las cosas. Quizá por ser hijo único de pequeño es como que no compartía mis pequeños juguetes. Quizá me había tomado infinidad de engrama de no entender el mundo de los grandes, engramas de soledad, etc. porque de pequeño yo me quedaba en casa y madre conmigo no hablaba nada. Quizá mi padre tenía razón en que era una excelente persona pero tal vez con un enorme mundo interno. No era comunicativa y su cariño lo expresaba mirándote con ternura y haciéndote una caricia… pero el famoso “Hijo, te amo” yo no lo escuché nunca.

 

Los Maestros de Luz dicen que no hay que dar nada por entendido, que las cosas se tienen que expresar, pero ella no lo expresaba. Y había tomado un engrama para las relaciones con parejas. Ya teniendo dieciséis años es como que tenía temor de que la pareja que eligiera fuera igual. Tampoco me gustaban aquellas jóvenes tan expresivas que me sonaban a superficiales.

 

            De pequeño tenía mezquindad con los juguetes y de grande tenía mezquindad con mis pensamientos. Hablaba con mis amigos pero no les contaba mis anhelos, mis proyectos… Es como que me encerraba y por momentos es como que tenía miedo de parecerme a mi madre… Yo era comunicativo pero tenía miedo a exponerme, a que me conozcan, a que no me acepten...

 

            A los dieciocho años conocí a Elba. Ella era una joven que venía del sur, de familia muy humilde. Había trabajado de posadera y ahora ayudaba a mi madre con la costura.

 

Lo más importante era entender los miedos que había juntado a lo largo de mi vida: miedo al rechazo, miedo a no entender a la otra persona, miedo al futuro, etc. A veces, el ejemplo de nuestros padres nos marca.

 

La relación con esta joven duró seis meses. Era una persona buena, parecida a lo que era mi madre. Ella comenzó a trabajar con mi madre de ayudante tres meses antes de que muriera, y luego quedó en casa. Mi padre le pagaba un pequeño salario y ella hacía el mismo trabajo que había hecho mi madre. No es que de entrada empezamos a salir porque yo la consideraba como una empleada. A medida que fueron pasando los años se inició esa relación que duró poco porque tenía un carácter agresivo como imponente en algunas cosas y, lamentablemente para ella, cuando se rompió la relación se rompió también la relación laboral, pues no quiso trabajar más en casa. Jamás le dije que se fuera, porque yo no mezclaba los tantos, pero ella decía que no quería seguir. Mi padre es como que me censuró. Me dice: -Ahora, por haberte enredado con la joven, nos quedamos sin empleada.

            Le digo: -Padre, las cosas se dieron. ¿Cuánto hace que estaba acá y no le dije nada? Desde que falleció madre…

 

            Supe después que ella había vuelto al sur, a su lugar de origen. No sé si era Sicilia...

 

            A mis veinticuatro años conocí a Donatella. Era una joven de las que a mí no me agradaban. Parecía una actriz de teatro: gesticulaba, hablaba en voz alta, se hacía notar, etc. Por supuesto que me encantaba, pues era bellísima. Comenzamos a salir pero me había transformado en un tremendo celoso. Le controlaba los horarios, las amigas, etc. Si había algún caballero que hablaba con el grupo de ellas le preguntaba enseguida quién era. Mi vida se había transformado en un infierno. Es como que era tan bella que yo no podía entender cómo se había fijado en mí.

 

            Al comienzo es como que solamente ponía cara pero después ya no podía controlar mis celos por esos roles de ego que, como dije al comienzo, no sé si existen pero que dejan huella. Fue ella la que me dejó. No soportaba más. Decía que yo la invadía y la manipulaba. Así que, por segunda vez, me quedé solo. Mi padre ya estaba muy débil de salud y ese mismo año falleció. Quedé al cargo de su negocio y cada vez estaba más hosco y encerrado en mí mismo. Tenía como cierta ira contra la vida y vivía echando culpas de las cosas que a mí me salían mal…

 

            Conocí a Tabares, un señor de cincuenta años que siempre compraba en el negocio. A veces nos quedábamos charlando. Era agradable; no hacía grandes discursos pero sí era simpático estar con él. Varias veces, cuando yo cerraba el negocio, íbamos a la taberna a tomar un licor o una cerveza.

 

Y él me decía: -Nosotros somos obra de nuestra historia.

 

Le decía: -Don Tabares –el hombre venía de Portugal-, una vez mi padre me dijo que a mi madre la había perdido desde que la conoció, y no me gusta que me hable raro.

 

            -Y tú, ¿nunca has entendido lo que quiso decir?

 

-No.

-Quiso decir que, de entrada, la idealizó y nunca cumplió las expectativas, con respecto a lo que tu padre quería.

 

-¿Entonces era cierto que la falla estaba en ella?

 

-No, la falla estaba en tu padre porque no se puede idealizar a nadie. Al idealizarla te ciegas porque no ves a la persona que en realidad es.

 

-Yo tuve dos parejas y con las dos fracasé. La primera, porque tenía un carácter como imponente...

 

-Lo hubieras hablado.

 

-Y la segunda, porque era demasiado bella y no sabía siquiera porqué estaba conmigo...

 

-Bueno, ahí eres también responsable tú porque no te valoraste. Seguramente ella te quería por cómo eras tú por dentro.

 

-Me quería tanto y por eso me dejó.

 

-La habrás ahogado.

 

-¿Cómo ahogado?

 

-Avasallado. Le habrás estado encima y no le habrás dejado respirar. Tus celos…

 

-Sí, eso es cierto. Muchas veces fui mezquino con mis cosas.

 

-¿Qué tenías miedo de perder, pequeño?

 

-¡No soy pequeño! ¡Ya soy un hombre!

 

-Para mí, que tengo cincuenta años, tú eres todavía un crío. Cuando uno es mezquino con las cosas es porque teme perderlas. ¿Qué temes perder tú? ¿Qué tienes para perder? Hay cosas importantes que nadie las puede perder: el honor, la lealtad, la honestidad, etc. Eso depende de nosotros, y nadie nos puede quitar eso. Lo demás no vale nada.

 

-Tampoco filosofemos tanto… Si yo hago mal un negocio pierdo mi propiedad, y es una enorme pérdida.

 

-No digo que no. No te vayas tan al extremo. Por supuesto que es así, pero es cuestión de tener equilibrio. A veces, nosotros, en nuestra vida, somos causantes de nuestras propias pérdidas y por no reconocerlo, por ese falso orgullo, les echamos las culpas a otros en las relaciones de pareja, en las relaciones comerciales, en las relaciones con amistades. Nos vivimos cuestionando… Y ése es tu error: te cuestionas todo lo que haces. Y no soy un metomentodo. El hecho de que tú hayas aceptado tomar varias tardes una copa conmigo me da pie para contártelo.

 

-No. Le agradezco, Tabares.

 

Un año después conocí a Gina y no me pareció la mujer perfecta ni la más bella ni la que más hablaba sino simplemente me pareció una mujer. A los seis meses estaba casado. Tabares participó de la boda. Y lo demás no tiene sentido contarlo porque fui feliz: tuve dos chicos, Vicente y Paola. Obviamente que me habían quedado engramas de soledad, de incomprensión, etc. Por eso relato esta vivencia. Ahora me siento mucho mejor.

 

Viví hasta los cincuenta y nueve años, bastante para la época. Acordémonos que estábamos en un siglo donde la expectativa de vida era mucho menor.

 

Gracias por escucharme.

 


Sesión del 29/9/09

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Habló sobre los cuestionamientos estando encarnados y también como espíritu. Se extendió sobre los roles y su capacidad de manipularnos también analíticamente, ejemplificando entre otros con los que encierran a la persona, y resaltando la importancia de integrarlos. Las circunstancias no siempre son propicias, pero aspiramos a ello.

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            Entidad: Estoy comunicado con el plano físico. Aún estando en un plano espiritual tengo infinidad de interrogantes, los mismos que puede tener mi 10% encarnado como masculino. A veces, cuando nosotros encarnamos, lo hacemos por una misión o para aprender una lección kármica pero lo que nosotros planificamos desde el mundo espiritual nunca se cumple por un montón de factores como crianza, pérdidas, sentimientos de soledad, diálogos truncados, expectativas que no se terminan de cumplir, proyectos que se atrasan, etc. Nosotros, como seres espirituales, tenemos una ventaja, y es que sabemos los porqués. Pero el 10% encarnado, a medida que va creciendo, se plantea cuestionamientos sobre su presunta suerte, sobre lo que le sucede, sobre lo que tendría que haber sido y no fue, sobre distintas circunstancias.

 

Y no solamente incorporamos engramas sino también incorporamos o sacamos a relucir nuevos roles de ego que se alimentan de nosotros. Por lo tanto, no es un ente independiente. El rol del ego, a diferencia de las personalidades psicológicas, sabe perfectamente lo que hace.

 

Entonces, el rol del ego puede abrevar de la mente reactiva para conducirse por impulsos pero también puede abrevar de la mente analítica para hacer pensar a la persona que ciertas cosas no las va a lograr, que ciertas cosas no merece comunicarlas, que ciertas cosas debe guardarlas para sí… Son muy pocos los seres que en el plano físico conocen de verdad los distintos roles del ego. Se ha hablado y escrito mucho sobre ellos pero, en verdad, el rol del ego se puede conducir como el más inteligente y hace que la persona planifique cosas. Ese mismo rol del ego puede hacer conducir a la persona como el mayor de los impulsivos -porque en ese momento abreva de la mente reactiva- pero no podemos decir que es 100% reactivo. El narcisista es analítico, el que tiene baja estima es analítico, el que busca la aprobación del otro es analítico y queda conforme cuando el otro le da la aprobación. Pero, al quedar conforme, lo que hace es dañar a la persona donde ese rol del ego se manifiesta porque la persona ya se hace dependiente de la aprobación del otro y la necesita, cual droga, y ya no puede vivir sin la aprobación del otro. Y eso no es reactivo ni impulsivo.

 

Hay personas que se esconden tras una armadura y no muestra sus sentimientos, no muestra sus emociones, no saca a relucir su verdadero decir, su verdadero sentir. Esa armadura que figurativamente protegería a la persona de agresiones externas lo único que hace es ahogar y frenar a la persona, la enclaustra en sí misma y rompe el equilibrio, porque se trata de que la persona esté en su justa medida y departa en su justa medida con distintas personas, sin importar el nivel de la otra persona ni el grado de comprensión de la otra persona. Los seres humanos, si queremos, sabemos adecuarnos no solamente a las personas sino también a las circunstancias.

 

Nosotros, como seres espirituales que portamos un 10% encarnado, tenemos mayor perspectiva, mayor visión. Nosotros tenemos distintos interrogantes como, por ejemplo, ¿por qué en distintas vidas tengo que pasar por grados de abandono, alejamiento o separaciones? ¿Por qué en distintas vidas, aún siendo otras las circunstancias y las épocas, a veces las vivencias son parecidas? Las épocas son distintas. ¿Que ahora hay cosas más sutiles? De eso tengo ninguna duda. Pero, ¿la sutileza, en este caso, no está disfrazando la barbarie que hay abajo en algunos seres? Antes no había ninguna sutileza de barniz para disimular las grietas de la barbarie. La barbarie quizá sea la misma pero ahora hay una sociedad que nos rodea que pinta las grietas con barniz.

 

Y uno se cansa de ser hipócrita. Entonces, no podemos ser hipócritas y sentir como que todo está bien porque a veces no está bien ni siquiera en nuestro propio entorno. A veces es como que uno extraña la comunicación y uno medita, piensa, proyecta, se frustra, etc. pero no lo demuestra.

 

            Por supuesto que hay cosas que gratifican. A mí me enseñaron que no todo es blanco o negro, que hay un montón de tonos de grises. Pero, ¿quién no es idealista en el fondo? Yo, como entidad espiritual, soy idealista a pesar de que los excelsos Maestros de Luz dicen “no idealicéis porque la frustración será más grande”. Yo no hablo de idealizar a las personas, sino la vida misma, y me doy cuenta que la vida la hago yo pero también que la vida no la hago yo porque también depende de terceros, pues hay situaciones que no dependen de mí. A veces no tengo poder para desatar el nudo que han armado los demás. Entonces, uno, puede sentirse enclaustrado por esa armadura que uno cree ponerse como protección pero que sirve como encierro, y nos sentimos endebles.

 

            Uno, en la mayoría de las vidas, si hace una sumatoria, ha pasado más dolor que goce. Y uno escucha a los grandes filósofos decir que se aprende más con el dolor que con el goce porque el ser encarnado tiene esa falencia de que aprende más con el dolor que con el goce. Por eso yo pienso en otro tipo de idealismo donde se pueda aprender desde la felicidad, y no desde la angustia, el desamor o la incomunicación.

 

Me hace bien el hablar a través de este receptáculo y el relatar esto que tenía conceptualmente guardado. Pero los roles del ego van mucho más allá de posturas. Es cierto que muchas veces no somos reactivos no porque no seamos impulsivos sino porque hay un rol del ego que se contrapone al otro. Me explico: de repente un rol de pudor puede frenar a un rol impulsivo, reprimiéndolo. No deja de ser negativo también porque al impulso lo único que lo tiene que frenar es el análisis, no otro rol de represión. Aparte, un excelso Maestro, dijo que la mente no es un campo de batalla sino que los roles del ego se integran para que quede la mente analítica plena y libre y, a su vez, el ser encarnado quede libre de condicionamientos.

 

Y he percibido en distintas vidas que hay roles que frenan a otros, siendo generalmente roles represivos que frenan a roles impulsivos, sin contar a la otra mente, que es la mente depresiva, donde la persona deja de lado sus anhelos, sus sueños, sus proyectos, etc. y puede hasta caer en el error de montar en la indiferencia.

 

El rol del ego no se puede eliminar porque forma parte del espíritu pero sí se puede integrar en un Yo Central. Eso es lo ideal. A ese ideal aspiro.

 

            Gracias por escucharme.

 


Sesión del 3/10

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Se contacta con su 10% para enviarle armonía y conceptos, pero el plano físico es difícil. Tuvo una vida donde trabajaba como biólogo. Consiguió el puesto por la influencia de un familiar. Al morir este sentía mucha presión porque no podía cometer errores puesto que tenía miedo de perder el puesto. Esos miedos fueron degenerando, y además tomaba una droga. Murió joven.

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Entidad: Es muy difícil entender el pensamiento de un Thetán cuando el propio 10% está perturbado. Muchas veces me contacto con Dani, mi 10% encarnado, y conceptúo con su cuerpo de ideas, tratando de aliviarlo con rayos de armonía en su cuerpo causal. Ya dijo una vez el Maestro Johnakan que el plano físico es un pozo gravitatorio, y de un pozo gravitatorio es difícil salir de él.

 

Tuve una vida pasada en un mundo que se llama Androel 4 y que queda a unos 60.000 años luz, en otro brazo de la galaxia. Era humano, pues prácticamente teníamos el mismo ADN que los terrestres de Sol 3. Fue hace como quince vidas atrás.

 

A veces, los engramas son traicioneros: se esconden, te condicionan permanentemente. Es como si tuvieran inteligencia propia, es decir, tienen el instinto de supervivencia de los roles del ego. ¿Acaso un virus tiene inteligencia? Muchos biólogos de Sol 3 ni siquiera lo consideran entes vivientes porque dicen que el ente viviente se tiene que reproducir por sí mismo y no invadiendo un cuerpo extraño; otros, en cambio, dicen que tiene vida en el momento en que se puede duplicar. ¿Un virus tiene inteligencia? ¿Cómo sabe, entonces, lo que tiene que hacer? ¿Cómo sabe el engrama lo que tiene que hacer para sobrevivir?

 

En esa vida fui un tremendo investigador. Me llamaba Xelu Vir. Tenía veintinueve años terrestres e investigaba todo lo que era biología humana, aunque en ese mundo otro era el vocabulario. Ese trabajo era de muchísima responsabilidad. Tenía un tío que era muy poderoso económicamente y me había ubicado en ese trabajo en contra de los directivos del laboratorio. Al año mi tío fallece. Sus tres hijos cogen toda la fortuna, se dan la gran vida y yo quedo desamparado, quedándome sin lo que vosotros llamaríais padrino. Para conservar el puesto tenía que tener cero equivocaciones. Y vivía con nervios. Estaba siempre tenso y me costaba estar relajado. Quería concentrarme en hacer un preparado y más de una vez tuve una mala coordinación, arruinando los preparados.

 

Por las noches no podía dormir. Es como que me contactaba con mi propia alma. Mi conciencia era mayor, captaba más las cosas y entendía. Sin embargo, cuanto más entendía, más miedo tenía porque sabía que en el laboratorio había muchos que deseaban mi puesto y había otros que rumoreaban que había logrado eso gracias a mi tío. No me hacían la vida imposible ni tampoco tenía enemigos abiertamente. Si bien no eran cordiales conmigo por lo menos eran educados. Pero tenía pesadillas. A veces sentía como que alguien intentaba entrar en el apartamento y pensaba que venían mis compañeros a tirarme un gas letal por debajo de la puerta. Era mi imaginación la que generaba los ruidos y los olores al punto de desconcentrarme.

 

Al año siguiente sufrí un desmayo. Me llevaron a la enfermería con taquicardia, pero no pasó a mayores. Esa misma tarde volví al trabajo pero mi cuadro cada vez se agudizaba más. Sentía como que alguien me perseguía. Me tocaba la garganta para sentirme los latidos. Tenía miedo. Si me pasaba algo sentía como que mi corazón se salía del pecho, pero era mi imaginación. De verdad que no podía más.

 

Dejé de comer. Fumábamos un cigarro que era mucho más nocivo que el tabaco terrestre. A diferencia del excitante tabaco terrestre, éste calmaba como si te tomaras un frasco de Prozac o de Valium. Me terminó matando. A los veintitrés años me encontraron sin vida.

 

Le estoy causando mucha angustia en la garganta al receptáculo. Voy a continuar en otro momento.

 

Ver Psicointegración


Sesión del 6/10

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Las circunstancias ayudan mucho a que los condicionamientos se generen y se refuercen. En esta vida su 10% vive condicionado y no ejerce su verdadero interior. Explicó alguna de las causas. Es principalmente un problema de esta vida y entre él y su 10% tienen que superarlo.

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            Entidad: La perturbación es permanente cuando hay conflictos y yo, como 10% encarnado, los tengo.

            De pequeño me enseñaron unos principios, una manera de ser y una manera de actuar. Tuve que disfrazar y cortar ciertos sentimientos, lo que hizo que no fuese auténtico.

            A veces me codeo con conocidos y les muestro una faceta que no es mi verdadero yo porque estoy condicionado. Y lo reconozco: no son solamente traumas de otras vidas sino roles del ego de la vida actual ya que uno se acostumbra a una crianza, a una manera de ser, a copiarse de otros. ¿A copiarse qué? Hay ejemplos que nos dan y que son negativos y gente que fracasa porque te indica cómo tienes que ser. Sin embargo, te enseñan a aparentar, o sea, a mostrar la faceta que los demás quieren ver de ti… En el fondo mi 10% no es feliz y sigue en la búsqueda.

            ¿Qué es el amor? Los Maestros de Luz hablan de dos tipos de amor: el amor impersonal, que es sentimiento 100%, y el amor humano, que es mitad sentimiento y mitad emoción. Ellos dicen que la emoción es mala porque tiene que ver con necesitar, con manipular, con manejar al otro o dejarse manejar. Eso no es malo, o por lo menos, no es lo más malo. ¿Queréis saber qué es lo más malo? La indiferencia, las traiciones, el estar con gente que no te entiende, el estar con gente que también finge. A veces se finge por estar condicionado, o sea, es como que buscamos la aprobación de los demás pero jamás lo vamos a admitir.

En el fondo soy un idealista. Los demás piensan que soy pragmático, o sea, aquella persona que dice “al pan, pan; y al vino, vino”. Y uno se copia maneras. Me daría vergüenza el mostrar lo que para los demás es una debilidad: el verdadero sentimiento.

Los Maestros de Luz dicen: “El ego vive de la aprobación del otro”. Entonces, ¿por qué debo vivir de la aprobación del otro? ¿Por qué no puedo ser auténtico? ¿Qué me importa si me juzgan? ¡Yo quiero ser feliz!

Los Maestros de Luz también dicen: “Puedes elegir tu camino mientras no dañes a terceros”. Ahora, yo hago la pregunta al revés: ¿Qué sucede si los terceros te dañan a ti con indiferencia o manifestaciones de incomodidad? Porque a veces las percibes, o sea, no te lo dicen en la cara. Es mentira que la mayoría tiene la razón. Hay un refrán muy grosero que dice: “Millones de moscas no se pueden equivocar. Comamos excrementos; millones de moscas no se equivocan”. No sé si se entiende la paradoja. ¿Qué me importa que toda la gente se desbarranque al precipicio? Me importa que alguien sufra pero, ¿qué me importa si ellos eligen el camino del condicionamiento? ¿Por qué no puedo romper esas estructuras? Yo, como 90% espiritual, me contacto con mi parte física y mi 10% tiene luchas internas.

            Yo necesito romper las cadenas para ser libre de mí mismo. Es mentira que cuando alguien te encadena es uno el permisivo. Nos acostumbramos a maneras de ser, nos apegamos a costumbres, a modos, a insinceridades. Nos disfrazamos de hipócritas porque sonreímos ante algo que no nos causa gracia para evitar roces o conflicto, pero no porque tenga temor a un conflicto. No lo digo por ser creído, pero estoy más allá de eso.

A veces siento que la vida entera es una celda con la diferencia que tú tienes la llave, pero no te animas a dar el giro porque no quieres ver lo que hay afuera: el Sol que resplandece, la felicidad, el amor… Siempre te vas a encontrar con seres que no van a pensar de la manera que tú piensas.

            Una vez, un Maestro conceptuó que la felicidad no era una meta sino un estado. ¿Cómo se logra ese estado? Ese estado se logra con afinidades. A lo largo de mi vida me he encontrado con tan poca gente afín… Muchos seres de mi entorno directo no vibran en la misma sintonía. ¿Que uno tenga afecto? Sí, pero no te pueden obligar a vibrar en la misma sintonía. El oro es oro y el plomo es plomo, sin despreciar al otro. Pero si no hay compatibilidad te enfermas espiritualmente, y eso no es útil.

            Yo, como Thetán tengo a veces esa lucha interna con mi 10%. ¡Juégate! Puedes. Apóyate en mí, que soy muy fuerte. Abre la reja. ¡Ábrela! ¿Te asombras de que no repase una vida pasada? Es ésta. La celda está acá, ahora.

            Muchas gracias por escucharme.


Sesión del 14/09/10

Médium: Jorge Olguín.

Entidad que se presentó: Thetán de DSG.

Explicó que su 10% tiene problemas a nivel engrámico que le están afectando en estos momentos. Comentó que a veces sentimos como que no somos compatibles con alguien o con la sociedad, cosa que en gran medida se debe a que somos únicos. La verdadera felicidad es estar a gusto con nosotros mismos y después tender una mano al otro. Dejó claro que la voluntad es indispensable para salir de cualquier problema. Hay fracasos que son responsabilidad de terceros y no podemos sentirnos mal por ellos.

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Entidad: Estoy aquí comunicado con vosotros. Sé que he pasado por situaciones de experiencias dolorosísimas en vidas pasadas que me han causado engramas bastante delicados pero mi 10% no tiene memoria reencarnativa y mi 10% se preocupa por lo que le pasa hoy, sabiendo obviamente que muchos de los síntomas se deben a engramas pero su idea es sacarse los problemas actuales.

 

Sé que en el país que llamáis España la situación actual no es la misma de antes, hay muchos altibajos en lo económico, en lo social, agravado con situaciones en lo personal, de mi parte. A veces es como que siento, como 10%, una gran dificultad de expresión de comunicación. Obviamente que sé que hay implicado algún tipo de engrama, yo como thetán lo sé, doy fe porque mi 10% se pregunta si por naturaleza es como que a veces no logra discernir bien todas las cuestiones, como decís vosotros en el plano físico, no llega a dar una puntada final y se echa la culpa de ello al punto tal de pensar que es torpeza de su parte el no dar la puntada final, en concluir un tema felizmente.

 

Pero a veces, en distintas vidas, se pasa por situaciones que dejan huella a nivel engrámico, a nivel de implantes hipnóticos engrámicos que no solamente afectan el ADN del ser encarnado sino que cuando el ser desencarna ese implante hipnótico lo lleva a nivel conceptual espiritual y cuando vuelve otra vez a encarnar -como pasa conmigo- es como que "hereda" el 10% actual esas incomodidades, esos condicionamientos engrámicos. ¡Vaya si lo sé!

 

Muchas veces he tenido complejos de baja estima -como dicen los psicoanalistas-, como que me sentía poco importante con respecto a otras personas. A veces es como que uno tampoco da la puntada final con respecto al tema afectivo, a veces es como que uno se siente aislado. Hay un excelso Maestro de Luz que dice: "Nos podemos sentir solos en una multitud" y a muchos de otros seres encarnados -lo sé porque conceptúo con sus thetanes- les pasa lo mismo, que no tienen un interlocutor válido no porque ellos sean inferiores o superiores o uno tenga otra categoría, no, no. Acá no estamos hablando de complejos de superioridad ni de complejos de inferioridad, estamos hablando de que -y aquí me copio de una frase de un excelso Maestro- "No puedes encajar un cubo en un triángulo", no puedes, son dos piezas distintas, no encajan. A veces es muy difícil encajar con otra persona y a veces mi 10% encarnado piensa que es su responsabilidad, cuando a veces no. Y le ha pasado a muchos seres encarnados -como dije antes porque conceptúo con sus thetanes-, que parecía como que no encajara en el mundo, como que el mundo no estuviera hecho para ellos. En realidad no es así, yo sé que no es así. Yo sé que todos tenemos, de alguna manera, individualidades, está bien. ¿Acaso no dice un excelso Maestro que cada ser es único, que cada ser es un Universo? Somos distintos incluso en cada encarnación, somos distintos dentro de una misma encarnación de cuando éramos pequeños a cómo somos ahora adultos pero siempre con dudas, con dudas y más dudas.

 

Y en esta pequeña sesión me gusta reflexionar, quiero reflexionar. Quiero reflexionar porque es como que me quiero fortalecer a mí mismo como thetán y, a su vez, transmitirle esa energía de fuerza a mi parte encarnada.

 

Pienso que cada ser encarna por un objetivo; ya sabemos lo de la misión, ya sabemos lo del karma. Casi todos encarnamos para aprender una lección kármica de otras vidas, por hechos graves o no pero que hayamos cometido en otras vidas. Y que también venimos en misión, que la misión, aunque la definan de mil maneras, es una sola: tender una mano al otro. Pero ese excelso Maestro dice: "¿Cómo podemos tender una mano al otro si no estamos nosotros de pie primero?". Pero aparte de todo eso -y esto es mío- tenemos un objetivo en el plano físico. Obvio que queremos ser felices pero cada ser encarnado ve la felicidad de distinta manera. O sea, que si tuviéramos que "entrevistar" a mil thetanes o a mil seres encarnados te definirían la felicidad cada uno de una manera distinta. Y, por supuesto, un Maestro de Luz capaz que no estaría de acuerdo con ninguna porque en el plano físico muchos consideran que la felicidad es obtener cosas, obtener un buen trabajo, un rédito, una buena casa, una relación de pareja estable, que nos acepten, que tengamos buenos amigos, que triunfemos y estamos hablando de thetanes que están en plano donde buscan elevarse. O sea, que no estoy hablando de poder ni de acumular riqueza, estoy hablando de que uno puede ver la felicidad en rodearse de seres queridos, de amigos, de tener una relación de pareja, de estar con un pasar económico aceptable -no digo excelente, digo aceptable- pero, por sobre todas las cosas, sentirnos bien con nosotros mismos. Sentirnos bien con nosotros mismos es estar satisfecho de lo que logramos y como 10% no estamos satisfechos de lo que logramos. Y no voy a decir "queremos más"; directamente "queremos", porque "queremos más" es como si hubiéramos obtenido algo. Pero tampoco ser injustos, no puedo decir "no he obtenido nada".

 

Tuve momentos de felicidad, tuve momentos de armonía pero a veces es como que alguien -alguien no- como si la vida me zamarreara, como si la vida me sacudiera y la angustia superara con creces a los breves momentos de goce que tuve.

-¡Despierta, mira, despierta! ¡Esta es tu realidad! ¡Tu realidad es pasar por distintas vicisitudes! ¡Esta es tu realidad, una realidad yerma, una realidad sin futuro!

-¡No, no lo acepto! ¡El Ave Fénix es un mito!

Pero podemos surgir de las cenizas de vuelta. Podemos. Porque tenemos voluntad y porque somos partículas de Dios. Podemos.

Por supuesto que en mí, como thetán, hay contradicciones. Imaginaros entonces las contradicciones que hay en mí 10% encarnado. Pero podemos, podemos lograrlo.

 

En determinado momento, en la próxima sesión, voy a relatar una vida pasada. Quiero relatar una vida pasada que quizá haya sido causante de una de las angustias, de alguno de los condicionamientos pero necesito, a través de este receptáculo, explayarme. Es como si de repente tuviera una tremenda sed con 50 grados a la sombra y me dieran una cantimplora y me dieran a probar una gotitas: -¡No, no, no! Dejadme la cantimplora un poco más.

 

No quiero repasar vidas pasadas ahora, quiero sacarme de encima, volcar todo esto. Esto también descarga, eso también hace catarsis, como dicen vuestros psicólogos en los que no confío mucho porque los psicólogos no entienden nada de engramas, porque los psicólogos no saben de mente reactiva, porque los psicólogos desconocen los roles del ego que tanto lastran, como si tuviéramos atado al tobillo una bola de acero y te tiraran al rio y tú te hundes. Ese es el ego. El ego te hunde. Pero el ego no se destruye, dicen los Maestros, el ego se integra y no hay una fórmula mágica para eso. Es reconocer que somos nosotros los que tenemos que tener el timón de la barca, que somos nosotros los que tenemos que entender que somos importantes, que somos nosotros los que tenemos que entender que podemos. Y si a veces las cosas no nos van bien es responsabilidad de terceros. Acá no estoy diciendo "todos nuestros fracasos son por culpa de los demás", eso sí sería un rol del ego, porque el rol del ego se lava las manos como Poncio Pilatos, siempre le echa la culpa al otro: "Fracasé por culpa de él", "Me va mal porque quedé solo por culpa de ella". Eso es rol del ego. Pero tampoco nos pasemos al otro extremo de coger la culpa de todo el Universo. Paremos.

 

De repente te rebotan en un trabajo, de repente alguien te da la espalda. Bueno, eso no es culpa tuya, ¡caray!, porque entonces nos pasamos al otro extremo. Ni lavarnos las manos de toda responsabilidad pero tampoco acoger todos los síntomas para nosotros. Pero bueno, vale.

 

No tenéis idea cómo he descargado en esta pequeña sesión, es que lo tenía dentro, como decís vosotros en el plano físico. Aquí lo tenía guardado y quería soltarlo. A mi parte espiritual le ha hecho muy bien esto aunque yo sé que mi parte física desea descargar engramas. Pero, hombre, ¡esto es descargar! ¿Que no? Esto es descargar y vaya si he descargado, digamos que ha sido una catarata, un borbotón de sacar y sacar y sacar. Pero vale. ¿Qué me dices?

 

¡Oh! Bendigo a ese receptáculo, bendigo tanto a este receptáculo...

 

Gracias.


Sesión del 06/12/10

Médium: Jorge Olguín.
Interlocutor: Karina.
Entidad que se presentó: Thetán de DS
G.

La entidad respondió dudas de su 10% y le exhortó a que confíe en sí mismo y le preocupe poco y nada la opinión de los demás. Él es importante para él, como 10% y para su 90%, que le anima a crecer en autoestima y a autovalorarse. Entidad comprometida en el desarrollo y avance de su parte encarnada.

Sesión en MP3 (2.461 KB)

 

IInterlocutor: Bienvenido...

 

Entidad: Estoy medianamente bien porque percibo a mi 10% con algunos altibajos. Por momentos, pocos, pocos momentos lo noto con esperanza, con euforia, con posibilidad de logros pero la mayor parte del tiempo lo noto con mucha desesperanza.

 

Interlocutor: Y tú, ¿cómo te encuentras?

 

Entidad: Bien. Su mente analítica le hace razonar que va a lograr salir hacia adelante pero su mente reactiva, que es la que en este momento tiene el timón, como dicen los Maestros de Luz, lo jala hacia abajo. Es como que lo cogiera de los tobillos y lo jalara hacia abajo y lo sumergiera en el agua y no le dejara respirar, hablando figurativamente, ¿no?

 

Interlocutor: Entiendo. Mira, tu 10% tiene muchas inquietudes y voy a tratar de relatarte, aquí, todas aquellas que él nos comenta. En su día se encuentra muy desmotivado porque prácticamente siente que nadie de su entorno es afín a él. No tiene nada en común con nadie y eso acaba gastando porque uno hace el esfuerzo de integrarse, de tratar de ver las cosas como el resto para llegar a tener una cierta relación con los demás pero no le resulta. Aparte que los demás nunca tratan de ver las cosas de la manera en que él las ve o, al menos, tu 10% así lo percibe, como que no le dan el suficiente valor para molestarse en ello. Digamos que si actuase de forma totalmente espontánea se encontraría totalmente solo. ¿Tú podrías decir algo al respecto de este tema? ¿Si es verdad?

 

Entidad: En el año 1600 Giordano Bruno, a quién la iglesia ejecutó quemándolo, dijo: "Es de suma ignorancia creer que la mayoría tienen la razón". Y él tenía la razón demostrando que existía la pluralidad de mundos habitados. Como él no se retractó la iglesia lo quemó. ¿A qué quiero llegar? Mi 10% se preocupa mucho por la aprobación de los demás, se preocupa mucho por la aprobación del entorno y a veces hasta está convencido de que los demás tienen razón y que él es el único que marcha al revés. Mi pregunta es -una pregunta que yo ya sé y que la puedo responder-: ¿Por qué piensa que él es el que marcha al revés y no los demás?

 

Interlocutor: Bueno, hay gente que no encaja con los demás y cree que exteriormente parece una persona seria, seca, sin gracia. Ocurre que tiene muchos problemas para expresarse de forma espontánea, informal. Él está seguro que es debido a roles del ego de vidas pasadas porque de pequeño lo pasó muy mal y ahora está hecho un desperdicio pero seguramente también por engramas de alguna vida pasada y espera que algo se pueda corregir.

 

Entidad: Sí pero esto es una palabra muy cruel de parte de él. O sea, me incomoda la manera de pensar de mi 10%. ¿Cómo un desperdicio? Me contacto con thetanes de grandes científicos encarnados aquí en Sol 3, al que vosotros llamáis la Tierra, científicos que tienen un alto nivel intelectual, que han hecho descubrimientos y -voy a hacer una especie de broma- son más solitarios que Robinson Crusoe. Esto significa que el ser distinto no significa ser menos, significa ser distinto y punto. No hay que buscarle la vuelta a ser distinto.

 

Interlocutor: Bueno, él remarca mucho la palabra que no vale nada, él siente que no vale nada pero estoy segura de que no es así. Él siente que no es apreciado por nadie, él cree ser bastante objetivo -que esto último realmente es así-. Entiende que no se puede llevar excelentemente bien con todo el mundo pero no entiende por qué con nadie.

 

Entidad: Tengo un thetán compañero que -no importa su nombre conceptual, al fin y al cabo los thetanes no tenemos nombre, los nombres es función de vosotros- que tiene encarnado en Cali -o sea bastante lejos de donde está encarnado mi 10%- a su 10% que se llama Rodolfo y el apellido empieza con V., no importa. Es un joven de 26 años que fue maltratado por los padres de joven. Los padres se separaron, él quedó con la madre. La madre al poco tiempo no pudo resistir la separación y tuvo problemas en su decodificador. Él fue criado por una tía, maltratado -como el cuento de la Cenicienta pero al revés, siendo varón- porque sus dos primos tenían de todo y él estaba vestido con harapos. Sin embargo, supo estudiar, supo salir adelante. Hoy tiene una carrera a punto de recibirse. Tiene muchos amigos en Cali, donde él vive. Esto significa que es una cuestión de fortaleza el superarse y te aseguro que no lo quería nadie, nadie lo quería a esta persona.

Con mi 10% Daniel sucede algo parecido. Pero mi pregunta para él sería: ¿Qué importa quién te quiere y quién no te quiere?

Yo conozco seres encarnados que van a una reunión y habrá tres que digan -qué bien- y encajen el engranaje, habrá otros cuatro que sean indiferentes y que no le den ninguna importancia y habrá otros tres que lo miren de mal talante, que lo desaprueben.

Si él es pesimista se va a fijar en los tres últimos: -¡Oh! Me desaprobaron.

Si él no le da importancia se va a fijar en los cuatro del medio, en los que no le dan importancia a él.

Si él es optimista y ve el vaso medio lleno se va a fijar en los tres que lo aceptaron.

 

Interlocutor: Él cree entender el valor de sí mismo sin contar con lo que opinen los demás. Dice estar orgulloso de sí pero al no encontrar a nadie que realmente lo aprecie se siente desconsolado.

 

Entidad: Fíjate la contradicción porque antes dijo que era un desperdicio. Fíjate que contradicción porque no se trata de ser importante de acuerdo a si te aceptan, ser importante de acuerdo a si tienes una relación afectiva, ser importante si tienes un trabajo potable, ser importante si tienes éxito. El éxito o el fracaso no es lo que te da la importancia, la importancia la llevas dentro. Tú, que eres mi interlocutora, él, que es mi 10%, este receptáculo que gentilmente me alberga, todos vosotros sois importantes. Que luego no lo plasmen, como aquel escritor que tiene una ebullición de ideas en su mente y luego no se da maña para llevar al papel y plasmar esa obra en un libro pero sigue siendo una persona importante. Tal vez le falte el detalle, el concepto como para volcar al papel esas ideas.

Con Daniel es exactamente lo mismo porque a muchos le puede ocultar su manera de pensar pero a mí no porque yo formo parte de él y sé absolutamente todo lo que él piensa y él lo sabe. Y él sabe aparte que tiene mucha más capacidad de la que demuestra. A este propio receptáculo, que es el Profesor Jorge, no le cuenta todo lo que él visualiza. Él tiene una tremenda imaginación, es tremendamente creativo. Incluso me incomoda que sea tan derrotista en algunas cosas porque es como un diamante en bruto, es como que él mismo no lo asimilara y corro el riesgo de que me jale hacia abajo a mí con sus tremendos roles de ego.

 

Interlocutor: Bueno, como él se siente solo, el tema de no conseguir encontrar pareja está relacionado con esto y el piensa que no es por el sexo -que para él es fabuloso, por supuesto- sino la necesidad de encontrar alguien que te escuche, que se preocupe por ti. Él siente que eso es absolutamente necesario y no puede conseguirlo. Bueno, quizás tú puedas ayudarlo.

 

Entidad: Claro, pero permíteme decir esto, estimada interlocutora: no se trata de buscar una relación para estar bien, es al revés. Lo voy a decir de nuevo para que le quede grabado a mi 10%. No se trata de buscar una relación para estar bien. Se trata primero de estar bien por uno y luego buscar una relación para contagiar esa bonanza a la otra persona...

 

Interlocutor: Entiendo.

 

Entidad: ...porque si no estaría "usando", "utilizando" a la otra persona para estar bien. Entonces, si a la otra persona le pasa algo vuelve a estar mal. No es así.

 

Interlocutor: Tiene que hacerlo por él mismo.

 

Entidad: Exacto. Uno está bien por uno y luego va a compartir esa bonanza con el otro, con la otra, con quien fuese. Pero parte por uno todo, la felicidad parte por uno.

 

Interlocutor: Él nos comenta que se enamora con bastante facilidad pero también se mete unos guantazos terribles, de miedo.

 

Entidad: No, no se enamora, se encandila. Son dos cosas distintas. Enamorarse es conocer a fondo la persona, sus virtudes, sus defectos, aceptarla como es, no intentar cambiarla. Y no hay que cometer el error -que comete la mayoría de los seres encarnados- de idealizar a la otra parte porque, ¿qué sucede cuando tú idealizas? Conoces luego a la persona y te decepcionas. Dices: -¡Ah! No es lo que esperaba.

¿No es así, Daniel?

 

Interlocutor: Bueno, acá nos cambia un poco de tema. Él quisiera decir a su propia parte espiritual, o sea, a ti, que no lo subestimes, que no hagas como el resto, que lo desprecia, como quienes lo tratan como a un niño, como si ellos estuviesen...

 

Entidad: Espera, espera. Daniel, yo no te subestimo. Si yo tuviera cuerpo físico te sacudiría, te diría: ¡Despierta! ¿Cómo te voy a subestimar si somos una unidad? 10% y 90% somos una unidad. ¿Cómo te voy a subestimar? Todo lo contrario. Si yo te considerara un niño -entiende lo que te quiero decir- no te hablaría de la manera que te estoy hablando. Este receptáculo que tan gentilmente se presta y que traduce fielmente mis conceptos no se prestaría si yo tuviera la intención de degradarte porque me degradaría a mí mismo. Es como si tú te lastimaras un brazo para castigarte. El hecho de que yo te considerara negativamente a ti me estaría considerando negativamente a mí y yo creo tener la autoestima elevada y eso es lo que estoy tratando de decir desde que comenzamos la sesión: que tú eres único, que tú eres valioso. ¿Cómo piensas eso?

 

Interlocutor: Bueno, quiero comentarte algunas ideas que él nos ha trasmitido. Siente que aunque no se expresa nada bien, según él, tiene las ideas un poco desordenadas, te puede asegurar que tiene una enorme amplitud de concepto.

 

Entidad: Lo sé.

 

Interlocutor: Se da cuenta de muchísimas cosas.

 

Entidad: Lo sé.

 

Interlocutor: Y que de verdad, aunque en el fondo no le sirve de nada porque no consigue resolver ni siquiera sus propios problemas, ve las cosas desde un montón de puntos de vista. Sabe que no es perfecto.

 

Entidad: No somos perfectos. Somos seres falibles espiritualmente y estamos, justamente, en busca de la evolución. Pero todo eso que él acaba de decir a través de ti, interlocutora, es lo que yo dije antes. Porque yo sé quién es, a mí no me puede ocultar quién es. Es una persona valiosa que depende demasiado de la aprobación de los demás. Basta, basta de eso. Tienes que ser auténtico, mostrarte cómo eres: al que le guste, bien; al que no, también. Esto no significa que rompas el equilibrio y pases a la prepotencia, no, yo no estoy diciendo eso. Estoy diciendo que seas humilde pero humilde no significa sumiso y si todavía no apareció la persona aquella que te va a escuchar y que tú vas a escuchar, porque acuérdate que las relaciones son un intercambio; no se trata de que tú tengas una relación para que te escuche y sea paño de lagrimas tuyo, ¿eh? Cuidado con eso porque entonces estarías cometiendo un acto hostil, tú estarías usando la otra parte. Cuidado con eso. Grábate bien eso, ¿eh?

 

Interlocutor: Él se siente muy limitado por los demás y por sus propias actitudes. En muchos aspectos siente que cada día está agonizante. Cree que es bastante inteligente.

 

Entidad: Lo es.

 

Interlocutor: No dice que es más, de ninguna manera, porque hay personas que son absolutamente excepcionales y tienen toda su admiración. Por engramas, por ego o por ambos tiene el cerebro muy -según él- tocado, desequilibrado y esto dificulta mucho el resto de los ámbitos. Le es muy difícil concentrarse para estudiar, poder acordarse de las cosas. Tiene una memoria totalmente deteriorada y sin memoria la inteligencia no le sirve y este es otro tema importante, también, para él.

 

Entidad: No lo comparto. Lo primero que tiene que trabajar él es con la ansiedad y con los nervios. Yo puedo decir con conocimiento de causa -ya que soy parte de él- que tiene una memoria prodigiosa. Su confusión tiene que ver con nervios y ansiedad.

 

Interlocutor: Como que está bloqueado en este momento.

 

Entidad: Por nervios y ansiedad. A mí no me puede decir otra cosa porque formo parte de él y estoy dentro de su mente. No es un problema.

 

Interlocutor: Él se siente mal por no haber terminado aún sus estudios y siente que es una carga para sus padres. Tan solo quiere tener un desarrollo correcto de sus capacidades y vivir una vida "normal", según él, con sus habituales traspiés. Pero no es así y él siente que no se puede vivir.

 

Entidad: Ya tendrá tiempo de lograr las metas y devolver todos los favores que le han hecho. Aunque, de verdad, en una familia se dan las cosas con amor, las cosas no se echan en cara.

 

Interlocutor: ¿Hay algún engrama de alguna vida anterior que lo esté afectando en este momento?

 

Entidad: Por supuesto que sí, por supuesto que hay y que yo cargo. Eso obviamente lo vamos a tocar en otra ocasión, en otras sesiones. Simplemente aquí mi idea como thetán era aclarar los temas y de alguna manera contradecir muchos de sus conceptos.

 

Interlocutor: Me imagino que tendrás mucho para contarnos y para descargar.

 

Entidad: Por supuesto que sí que tengo cosas para descargar pero en lo que yo quería poner énfasis en esta sesión era en lo valioso que es el 10% encarnado y lo valioso que fuimos en otras vidas. Porque, vamos a razonar esto, razonemos esto: si yo, en una vida anterior fui un excelso pianista, si yo, en una vida anterior, en Roma, fui el segundo de un gran emperador, si yo en una vida anterior en otro mundo -que muchos de vosotros conocéis que es Umbro-, Aldebarán 4 fui una gran figura, esto significa que soy un espíritu que ha tenido roles magníficos y voy a relataros próximamente la de Aldebarán 4.

 

Interlocutor: Será un gusto escucharte.

 

Entidad: ¿Por qué, entonces, ahora mi 10% va a fracasar? No, no lo acepto. Eso es lo que quería decir.

Daniel, yo estoy contigo y lo que voy a decir puede parecer una cosa terrenal pero es así: estoy contigo las 24 horas del día. Y no te voy a decir "no me falles": no te falles a ti mismo.

Gracias por permitirme este pequeño diálogo. Gracias a ti, interlocutora, y a tu Entidad Angélica. Gracias a este receptáculo. Gracias a Johnakan.

Hasta todo momento.

 

Interlocutor: Hasta todo momento y estaremos aquí para escucharte próximamente.

 

Entidad: Por favor. A la mayor brevedad.

 

 


Sesión del 23/5/12

Médium: Jorge Olguín.
Interlocutor: Karina.
Entidad que se presentó: Thetán de DS
G.

Intenso diálogo entre entidad e interlocutor acerca de la importancia de uno mismo. Nuestra importancia como seres únicos, nuestra valía, es independiente de la que el plano físico nos da a percibir, y que no necesitamos la aprobación del entorno porque posiblemente estamos por encima de él.

Sesión en MP3 (2.093 KB)

 

Interlocutor: Bienvenido.

 

Entidad: Muchas gracias.

 

Interlocutor: ¿Cómo te encuentras?

 

Entidad: Bien, me alegro de estar otra vez aquí.

 

Interlocutor: Es un gusto tenerte aquí nuevamente.

 

Entidad: Me alegro de tener una interlocutora mujer que quizá pueda comprender mi interior.

Como thetán he pasado por situaciones distintas en muchas vidas. En una vida en Roma he sido esclavo, me han maltratado muchísimo. Eulibio me llamaba. Mi amo, cuando en una pequeña cosa me equivocaba, me daba latigazos...

 

Interlocutor: ¿Hay algo que se pueda aprender de ser oprimido?

 

Entidad: No lo sé. ¿Qué se puede aprender de ser oprimido, de ser esclavo, de alguien que tú sabes que moralmente es indigno y sin embargo te manda y tú tienes que someterte porque no tienes otra? No, no, en este momento no sé qué se puede aprender de ello, no sé. ¿Tú puedes decirme si se puede aprender algo de ello?

 

Interlocutor: ¿Qué harías distinto si estuvieras en el lugar de este opresor?

 

Entidad: ¿Qué haría yo? Trataría bien a todos quienes están a mi cargo, ya sea como senador romano, ya sea como jefe en una fábrica, ya sea como dueño de un comercio. Trataría bien a mi gente. De todas maneras no entiendo qué puede un espíritu aprender cuando sus roles son sometidos de todas las maneras que tú captes.

 

Interlocutor: La experiencia es terrible, realmente terrible y ojalá no fuera necesario tener semejantes experiencias cuando a uno le toque estar en otro rol o en otro rol porque muchas veces nacemos en distintos lugares, en distintas situaciones y en este mundo y en otros mundos siempre hay y siempre ha habido sometedores y sometidos, lamentablemente.

 

Entidad: Así es.

 

Interlocutor: Opresores y oprimidos.

 

Entidad: Sí.

 

Interlocutor: Entonces, lo que tú, como thetán, deberías tener claro es que ese tremendo sufrimiento por el que tú has tenido que pasar no se lo puedes desear a nadie.

 

Entidad: ¡No!

 

Interlocutor: Entonces, cuando a ti te toque un lugar ahora, ayer o en el futuro donde tengas autoridad para brindar o para dañar tu espíritu que oriente a ese 10%.

 

Entidad: No soy así. Mi 10% no es así, para nada sino todo lo contrario. O sea, mi 10% ha cogido parte de mis engramas y en este momento se siente como oprimido no por alguien, no por algo, sino por circunstancias en general. Aparte, por su manera de ser, por su forma, por su carácter, por su personalidad, por su baja estima se plantea muchas cuestiones. A veces siente como que la vida es injusta, a veces siente el dolor de los demás. Digamos que yo como thetán me considero un thetán magnánimo, un thetán compasivo y mi 10% es compasivo, magnánimo pero...

 

Interlocutor: Pero este rol que yo te digo aún no ha llegado.

 

Entidad: No sabe desenvolverse a veces. Jamás sería autoritario porque...

 

Interlocutor: ¿Te ha tocado alguna vez un rol donde tengas mucha autoridad por sobre los demás?

 

Entidad: Una vez en Grecia sí. Una vez en Grecia era orador y...

 

Interlocutor: ¿Abusaste de quienes estaban bajo tu cargo?

 

Entidad: Tenía discípulos que me adoraban pero mi escuela era una escuela humilde, insignificante y había otros oradores que no demostraban con los hechos lo que decían con las palabras y sé que demostraban envidias. Y por momentos es como que...

 

Interlocutor: ¿Sometiste a personas?

 

Entidad: No, para nada. Ya en esa vida me hicieron a un lado y, como diríais hoy, les llenaron la cabeza en contra de mí a mis discípulos que en menos de dos meses me abandonaron y se fueron a las otras escuelas. Cogí tal engrama, tal engrama, que en distintas vidas me ha costado expresarme. Paradoja, siendo orador.

 

Interlocutor: Ahora escúchame tú.

 

Entidad: Sí.

 

Interlocutor: Tu 10% ha de buscar ser libre de la aprobación de los demás, hacer lo que su conciencia le dicte, ser una persona justa y tratar de impulsar...

 

Entidad: En eso no hay problema.

 

Interlocutor: En cuanto al engrama que a ti, como thetán, te ha sucedido por esas experiencias de vidas pasadas yo te digo que posiblemente la lección no sea para esta encarnación sino que sea para un futuro rol.

 

Entidad: No, no, no, espera. Eso no me da esperanzas. Mi rol es joven...

 

Interlocutor: ¡Oh! Hablo de mucho tiempo, mucho, mucho tiempo.

 

Entidad: Sí, ya entiendo lo que quieres decir. Quizá en otra encarnación, en este mundo u otros mundos, sea el ser más feliz del planeta pero eso no me trae consuelo. Mi 10% tiene avidez por resolver sus problemas ahora, o sea...

 

Interlocutor: Va a poder resolver sus problemas ahora en cuanto tú estés con mayor calma y tú puedas tomar esa experiencia como eso, como una experiencia.

 

Entidad: A ver. Yo, como thetán, no soy impulsivo, pero tengo avidez y esa misma avidez, ante otros thetanes, hace que me perciban -como vosotros diríais- despistado, el que no ve más allá de sí mismo, pero no, no soy egocéntrico, para nada. Todo lo contrario...

 

Interlocutor: Yo no te estoy juzgando.

 

Entidad: El mundo no gira alrededor mío. Todo lo contrario. Yo pienso que en el mundo es como no existiera porque soy el joven invisible: pasan y no me perciben. Es como que me puedo parar en medio de una multitud y...

 

Interlocutor: Eso es lo que tú sientes.

 

Entidad: Esto es lo que yo siento.

 

Interlocutor: Es lo que tú sientes porque de alguna manera esas experiencias han hecho que en este momento estés bajo de escala tonal, te sientas insignificante pero para nada es así. Y yo no estoy aquí para juzgarte, estoy para escucharte y para orientarte...

 

Entidad: Estoy en 1 de escala tonal, ¡oh!

 

Interlocutor: …orientarte y decirte que en muchas veces las experiencias son porque, en algún momento, que puede ser en esta vida, momento que puede ser en otro rol, momento que Dios sabrá cuándo va a ser, donde será necesario algunas de las experiencias que hemos pasado para hacer la diferencia.

 

Entidad: Sí, todo lo que tú digas está bien, pero no es que el futuro no me interese porque...

 

Interlocutor: ¿No te interesa ser partícipe de un futuro mejor?

 

Entidad: Sí, claro que sí.

 

Interlocutor: Pues a eso me refiero.

 

Entidad: No, pero a ver, no es la primera sesión que hago a través de este receptáculo y he percibido palabras como "estarás mejor", "has descargado ese engrama que te pesaba tanto", pero los engramas, ¿sabes lo que parecen?, parecen como el granizo que en las zonas del norte caen en Enero y que hasta te pueden hacer un agujero en la cabeza.

 

Interlocutor: Los engramas son como piedras -que te van atando a lo largo de las encarnaciones-, te las sujetan en las "piernas conceptuales", -porque tú no tienes piernas-, y que si no las largas...

 

Entidad: Yo diría que son como un alud.

 

Interlocutor: ...te pueden jalar.

 

Entidad: Hay montañas que les ponen redes metálicas.

 

Interlocutor: Pero sólo tú las puedes jalar, solo tú puedes estar mejor.

 

Entidad: Los engramas son un alud que te sepultan.

 

Interlocutor: ¡Suéltalos!

 

Entidad: ¿Cómo? Yo repaso una emoción dolorosa y...

 

Interlocutor: Suelta el dolor, suelta el dolor.

 

Entidad: ...cuando termina me siento bien pero es como que hubiera otro y otro y otro. Y, aparte, tiene que ver también con los roles del ego. O sea, mi mente analítica me dice: "Tú no debes buscar la aprobación de los demás, porque eres importante". Hay un excelso Maestro que lo repite y lo repite...

 

Interlocutor: ¿Y tú te sientes importante? Sinceramente.

 

Entidad: A veces sí y a veces no.

 

Interlocutor: Bueno.

 

Entidad: Me siento importante, ¿sabes?, porque conozco mucho de muchas cosas pero cuando tengo que hacer un trato con otra persona a veces me da la impresión como que esa persona supiera mucho más, y me siento pequeño. Y luego me rio, para mí mismo, internamente, pero sin aires de superioridad, como diciendo: "Yo sé que esa persona sabe mucho menos", pero cuando nos enfrentamos...

 

Interlocutor: No se trata de decir vale más o menos que nosotros. Lo importante es que nosotros sepamos que todos, cada uno de nosotros, somos importantes, cada uno de nosotros es imprescindible y que tú cuentas, al margen de lo que los demás sepan.

 

Entidad: No, somos todos reemplazables.

 

Interlocutor: No, no es así.

 

Entidad: Somos todos reemplazables. Yo creo que la autoestima del ser humano crece cuando tiene una buena economía y cuando le muestra a los demás que sabe mucho. Eso de que uno es importante...

 

Interlocutor: ¿Tú te vas a guiar solo por el mundo materialista?

 

Entidad: No, no.

 

Interlocutor: Está bien disfrutar de las cosas materiales...

 

Entidad: Pero, ¿dónde estoy encarnado? En un mundo materialista.

 

Interlocutor: ¿Tú eres materialista? Aparentemente sí, por lo que tú me estás diciendo.

 

Entidad: No, no, es una manera de expresar cómo la sociedad piensa que valemos. ¿Se entiende?

 

Interlocutor: Lo importante es lo que tú sientas que vales, no la sociedad, lo que tú sientas que vales. La sociedad cambia...

 

Entidad: Quiero aferrarme tanto a tus consejos, ¡tanto quiero aferrarme! Eres para mí, en ese momento, como una especie de balsa en un océano impetuoso.

 

Interlocutor: Tú eres tu propia balsa.

 

Entidad: Yo... me siento plomo, no balsa. Quisiera... ¡Oh!

 

Interlocutor: Suelta el lastre y realmente siente que eres importante. También sé consciente de que los cambios no van a ser repentinos. La evolución y los cambios son armoniosamente graduales.

 

Entidad: Por un lado necesito tanto tus palabras... pero por el otro lado, necesitar es ego. Entonces, ¿qué hago?, porque quiero tus palabras, quiero tus consejos, quiero tu orientación, quiero todo lo que me puedas decir y transmitir...

 

Interlocutor: Yo te transmito...

 

Entidad: ...porque sé que tú thetán es angélico, pero...

 

Interlocutor: Y tú, como thetán eres importante, aunque tú no lo comprendas todavía. Y yo te hablo como...

 

Entidad: ...he venido quizá con mayor inquietud...

 

Interlocutor: ...como una hermana.

 

Entidad: ¡Oh!, qué honra para mí. He venido demasiado impetuoso y necesito quizá calmarme porque tenía una avidez tremenda de expresarme. Me agoté de tanto conceptuar y...

 

Interlocutor: A veces hay que descargar.

 

Entidad: ...lo desgasté tanto a este receptáculo -como si tú enciendes una vela y esa vela puede durar y durar pero tú enciendes una cerilla o fósforo y se acaba en seguida-, como que le hubiera sacado la energía a este receptáculo. Lo quiero mucho a este receptáculo.

 

Interlocutor: Tranquilízate, relájate.

 

Entidad: ¿Tú me captas cómo estoy de acelerado? ¡Uf!

 

Interlocutor: Sí, es posible que haya sido esta charla, pero ahora te explicaré por qué.

 

Entidad: ¿Por qué?

 

Interlocutor: Muchas veces los thetanes necesitan desahogarse, pero cuando un thetán únicamente se desahoga y habla y habla pero no cambia nada en su vida, a veces es necesario sacudirlo un poco. No sé si se entiende.

 

Entidad: Je je je. Sí, entiendo que...

 

Interlocutor: Es una sacudida con cariño, si se entiende. ¿Sí?

 

Entidad: Claro, porque en otras vidas me han sacudido pero...

 

Interlocutor: Una sacudida para que tú reflexiones, para que puedas pensar. Por eso te haya dejado así como exacerbado, ¿sí?

 

Entidad: Entiendo, por eso me rio. ¿Has visto cómo en esas batallas el perdedor agita su bandera y es un trapo todo roto? Je je.

 

Interlocutor: Es como que si yo te dijera: "¡Eh, despierta! Deja de lamentarte, que tú puedes". Esa era mi intención. Te mando toda la Luz.

 

Entidad: Quiero próximamente estar otra vez dialogando contigo, por favor. Y dale saludos a -que seguramente me conceptúa- tu thetán, Kar-El.

 

Interlocutor: Estamos permanentemente conectados. Te seguiré enviando luz. Hasta todo momento.

 


Estimado Jorge:

Hace poco escuché la última sesión al thetán de DSG en la cual Karina le da contención, y donde dice sentirse bajo tonalmente, tanto él como su 10%, y se cuestionan ciertas cosas.

Ante esto, quiero expresarle a este Thetán que ES IMPORTANTE, mucho más importante de lo que se imagina. Y quiero decirle, a través de Karina y de ti, que la sesión que hizo en junio de 2010, en donde le dio un mensaje a su 10% y le pide que "abra la reja" me sirvió muchísimo a mí. Sí, me fue tremendamente ALENTADORA; coadyuvó a llevar a cabo un cambio interno en mí, una liberación en la que sigo.

Esta es la valía que tiene este Thetán, y estoy seguro que su 10% también. He rescatado su mensaje que me ayudó tremendamente, tanto así que lo llevo en mi reproductor mp3 desde hace casi dos años, conjuntamente con una sesión de Tera-El (mi guía), una de Johnakan Ur-El y otra del Maestro Jesús. Para que vea lo valioso que es.

Jorge, no dejes de hacerle llegar este mensaje de gratitud a DSG y a Karina, quién fue interlocutora.

Gracias.

Octavio D.C.

 


Sesión del 30/08/12

Médium: Jorge Olguín.
Interlocutor: Karina.
Entidad que se presentó: Thetán de DS
G.

Relató una vida en la que fue esclavo generándose engramas que, a pesar de todo le duran hasta hoy. Siguió un maravilloso diálogo con Karina acerca de la importancia de uno mismo finalizándolo con una frase de Johnakan.

Sesión en MP3 (2.829 KB)

 

Interlocutor: Bienvenido...

 

Entidad: ¡Oh! Pero muchas gracias.

 

Interlocutor: ¿Cómo te encuentras?

 

Entidad: No tenéis idea de lo que surge en mi mente conceptual, pues siempre en las distintas vidas vosotros decís que uno protagoniza. Lo voy a decir de una manera irónica o quizá sarcástica: Muy pocas veces he sido protagonista, es como que siempre tuve roles secundarios.

 

Interlocutor: ¿Por qué crees que sucede eso? ¿A qué es debido?

 

Entidad: Interpreto que tú encarnas en una vida y tienes un engrama que te condiciona y encarnas en la vida siguiente con esos condicionamientos. Esos condicionamientos me perjudican en la vida siguiente y si no puedo luchar contra ellos cojo nuevos engramas.

 

Interlocutor: Es relacionado con inseguridades, ¿verdad? ¿O cómo lo sientes tú?

 

Entidad: O no necesariamente inseguridades. Puede ser también una incapacidad para relacionarme. Quizá sí, sí hay inseguridad, de alguna manera. Entonces, se agregan nuevos condicionamientos a los condicionamientos ya establecidos. Bien. Otra nueva vida, en esa otra nueva vida ya estoy con más de un condicionamiento.

 

Interlocutor: Vamos a detenernos un poco aquí.

 

Entidad: Sí.

 

Interlocutor: O sea, cuando tenemos temor o inseguridad de relacionarnos con los demás es porque en alguna otra vida o a veces hay experiencias en esta encarnación que o bien reactivan engramas anteriores o crean nuevos engramas.

 

Entidad: Sí.

 

Interlocutor: ¿Quisieras relatarme alguna experiencia como para descargarte relacionada a esto?

 

Entidad: Bien. Primero voy a relatar lo que llamaría el "engrama base" que dio origen a todo ello y luego la vida actual, con preguntas.

 

Interlocutor: Bien. Te escucho.

 

Entidad: Mira, me llamaba Belius. Vivía en Roma. Nunca conocí a mis padres. Me crié en una casa de gente rica y noble pero como esclavo. Mi amo, por así llamarlo, era un hombre muy mayor y muy bueno y se ve que tenía contactos en el senado. Era casi una persona intocable. Obviamente que tenía la astucia como para no enfrentarse con otros poderosos. Yo hacía mandados y lo acompañaba a todos lados como si fuera un hombre de compañía. Era como...

 

Interlocutor: Su ayudante.

 

Entidad: Sí. Yo lo sentía como un padre por cómo me trataba pero sería demasiado pedir considerarme como un hijo puesto que no lo era. Él tenía otra familia, sobrinos que me trataban malísimamente cuando él no estaba, y yo tenía la astucia de no quejarme a él de los malos tratos puesto que si él luego los hubiera retado, cuando no estaba...

 

Interlocutor: Hubiera sido peor para ti.

 

Entidad: ...me las hubiera visto muy difíciles.

 

Interlocutor: Entiendo.

 

Entidad: Cuando cumplí 22 años este querido amo falleció y quedé bajo las órdenes de un sobrino. El sobrino era absolutamente déspota, con una tremenda baja estima. Jamás le contestaba ni levantaba la vista. Le hacía de mucamo, servía en todo lo que él quería.

Un día, de los nervios se me volcó un poco de vino y me dio azotes, azotes pero azotes, ¡eh! Y, bueno, derramé lágrimas de dolor pero jamás me quejé. Una de las señoras que estaban en la cocina me puso unas hierbas en la espalda para que me cicatricen las heridas. Habré tenido alguna infección porque tuve alta temperatura, temblaba, estaba débil. Mi nuevo amo no me perdonaba, o sea, decía que era un inútil y habló con un señor que me parecía de origen de lo que hoy es Turquía, un señor gordo de bigotes muy, muy espesos y me vendió por unas monedas.

 

Interlocutor: ¿Cómo lo sientes ahora que ya no eres ese rol? ¿Cómo lo ves? ¿Cómo lo sientes?

 

Entidad: Mira, te termino de contar esto brevemente. El hombre, el gordo, el de los grandes bigotes era una persona muy ruda pero así como era de ruda era muy torpe, de poco entendimiento y parecía malo pero era más torpe que malo. Él lo que buscaba era alguien que lo ayude con la carreta, con los bueyes. Una vez que me sané de las heridas -verdaderamente era fuerte físicamente, no era un guerrero pero era fuerte físicamente y acarreaba las bolsas de granos- alimentaba a sus animales y su hija Zoraida se enamoró de mí. El hombre tenía una debilidad: Zoraida. Y tuvo enormes discusiones con ella porque decía: -¡Cómo te vas a enamorar de un esclavo!

A ella la pretendían grandes hombres pero ella decía que sentía repulsión por esos hombres. La cuestión que mi suerte vino por donde menos lo esperaba: el hombre firmó un acta donde me dio la libertad.

 

Interlocutor: ¿Por qué crees que te dio la libertad?

 

Entidad: Porque él decía que su hija se había encaprichado conmigo y él cumplía todos los caprichos de su hija. Nos casamos, fui un buen esposo. No había pasado un año que ya la joven estaba embarazada y el que sería mi suegro estaba más que contento.

 

Interlocutor: ¿Era única hija?

 

Entidad: Era única hija y dijo que yo había sido un regalo, como decían ellos, que había sido un regalo de los Dioses, ¿no?

 

Interlocutor: Qué bueno que haya cambiado el modo de apreciar, de apreciarte a ti en realidad aunque de todas maneras me resulta un modo aún materialista y no espiritual.

 

Entidad: La espiritualidad en esa época era muy, muy difícil. Quizá podías en la Antigua Grecia encontrar algo de espiritualidad pero esas épocas de Grecia ya se habían terminado. El Imperio Romano había acabado con todo vestigio de poesía y filosofía.

 

Interlocutor: ¿Fuiste feliz a partir de aquí, a partir de tener tu propia libertad y poder hacer una familia?

 

Entidad: Fui feliz porque fui un hombre normal y me retracto con lo que dije con respecto a Roma porque existía un tal Marco Aurelio que era tan elevado como el mayor de los filósofos griegos, pero bueno; tenía un hijo, Marco Cómodo, que era lo opuesto a su padre al punto tal que fue responsable de su muerte. Y entendí que lo de la herencia es mentira porque Marco Cómodo, como diríais vosotros hoy, no le llegaba ni a la suela de los zapatos a Marco Aurelio.

Fui feliz. Viví hasta los 55 años. Quizá en esta época parezca poco pero la expectativa de vida de aquella época era no más de 50 años y le di tres hijos. Me sentí muy feliz pero esos engramas que he cogido siendo esclavo no se me borraron nunca en el resto de mi vida. Incluso cuando desencarné, aun entendiendo, conceptuando, dándome cuenta de que había sido solamente un rol quedó como incorporado en mi mente conceptual el ser dominado, manejado como cuando tú coges un buey y lo atas a la carreta y el buey tiene que arar el campo y sirve solamente para eso.

 

Interlocutor: Entiendo. Pero ahora puedes ver las cosas desde otra perspectiva porque como thetán tienes una visión más amplia de los hechos.

 

Entidad: Sí.

 

Interlocutor: Comprenderás que los demás, las demás personas no te aprecien por como tú eres como ser pero eso no significa que tú no seas valioso. ¿Eso lo puedes comprender?

 

Entidad: Claro pero hazte cuenta que el 10% Daniel y yo como thetán, tenemos una conexión conceptual, consciente o inconsciente -como tú lo quieras llamar- y obviamente no le quiero ocasionar daño a mi parte encarnada, pero él "hereda" mis condicionamientos aunque yo no lo quiera.

Ahora que he repasado esa vida, aunque la he repasado de manera corta, me ha sido suficiente como para sacarme no ese peso -voy a hacer un juego de palabras-, esa "pesadilla" de sobre los hombros, pero a mi parte encarnada, Daniel, se le hizo carne. Es como que a esos condicionamientos se le han sumado roles del ego. Entonces, él siente como que no se puede relacionar, como que no todo el mundo entiende su manera de ser, su manera de pensar. Acá no hablamos de quién es mejor ni quién es peor, he conocido gente muy inteligente, muy capaz y de mucho dinero que era solitaria porque era así su espíritu. Entonces...

 

Interlocutor: Tener capacidad, tener poder -que lo da el dinero, por ejemplo- no significa que la gente lo utilice para hacer el bien.

 

Entidad: Claro, o sea, el no comunicarse no se trata de ser inferior o ser superior. Acá no estamos hablando de eso, estamos hablando de cómo mi 10% puede manejar esa instancia.

 

Interlocutor: Lo más importante es como se obra. Por ejemplo, con el tema del conocimiento, acaparar mucho conocimiento pero no aplicarlo o aplicarlo incorrectamente, ¿qué sentido tiene?

 

Entidad: Claro. Pero, a ver, el conocimiento solamente no basta para que uno se pueda contactar con otro porque mi 10% puede -es un chiste- leer toda la biblioteca de Alejandría, aquella biblioteca que fue destruida, y tener el conocimiento de mil sabios, pero ¿cómo lo llevas a la práctica? ¿Cómo haces para tener esa confianza de contactarte con otros y caer en sintonía, ser empático con esa gente? Digamos como que te acepten, como que no te sientas marginado. Quizás uno mismo se persigue y uno mismo se anticipa: "¡Oh! Para qué me voy acercar si el grupo me va a rechazar". Entonces, uno ya va perdiendo. ¿Cómo luchas contra eso?

 

Interlocutor: Mira, quisiera comentarte que leer -obviamente que es importante que todos lo puedan hacer en el mundo físico- es una costumbre que muchos están perdiendo. Sin embargo, leer y no asimilar no significa... O sea, puedes leer pero puedes no asimilar lo que estás leyendo. ¿Qué sería asimilar? Leerlo, interiorizarlo o procesarlo, sentirlo...

 

Entidad: Digerirlo.

 

Interlocutor: ...y aplicarlo en la medida que sea posible.

 

Entidad: Claro. Pero, por ejemplo, en la actualidad, desde hace medio siglo o quizá un poco más de medio siglo, 60 años, existen libros de cómo ganar amigos, cómo relacionarse, cómo esto, cómo lo otro, cómo aquello. Pero no deja de ser una lectura. Es como si tú aprendes de memoria el ancho del mar Mediterráneo...

 

Interlocutor: Entiendo. Por esto es tan importante...

 

Entidad: ...y de repente tú coges una barca pero no sabes navegar. Pero claro, tú has estudiado el ancho del mar Mediterráneo, ¿de qué te sirve si no sabes navegar, si no sabes los vientos, si no sabes las mareas? Entonces, en ese libro te enseñan cómo relacionarte pero no cómo relacionarte de verdad. O sea, tú aprendes de memoria qué decir pero si no te enseñan a improvisar, porque tú de repente te relacionas con alguien y dices "¿Qué tal? ¿Cómo estás tú?" -por dar un ejemplo- y la otra persona, sea varón o mujer, te contesta "Bien, cuéntame de ti", y tú ahí te atoras ahí dices: "¿Qué le puedo contar de mí?", y entonces todo lo que has aprendido, ¡Pum!, se te borró, porque, ¿cómo sigues? Eso no te lo enseñan en los libros.

 

Interlocutor: Entiendo a qué te refieres y por eso es que es tan importante que podamos charlarlo aquí y ahora porque en realidad siempre por donde hay que comenzar no es por cómo se comunican los demás con nosotros o cómo nos comunicamos nosotros con los demás. Obviamente que es importante pero, primero de todo, para poder lograr eso tengo que ver cómo me comunico conmigo mismo.

 

Entidad: Entiendo.

 

Interlocutor: A partir de ahí, cuando uno logra una buena comunicación, cuando hace una introspección, cuando puede darse cuenta de que ni somos todo bueno ni somos todo malo, ni somos perfectos ni somos imperfectos, simplemente que somos seres con cosas para mejorar, con cosas para fortalecer, con cosas para aprender a aplicar. Y una de las cosas que tenemos que comprender es la importancia de nosotros mismos y cuál es nuestro verdadero valor. Ahora te lo pregunto a ti: ¿Cuál es nuestro verdadero valor como seres?

 

Entidad: Nuestro interior, el poder brindarnos, el poder ser útiles a los demás.

 

Interlocutor: Claro.

 

Entidad: Y el poder ser útiles a nosotros mismos. Entonces...

 

Interlocutor: Pero, ¿por qué?

 

Entidad: ¿Por qué?

 

Interlocutor: ¿Por qué puedo ser útil a los demás? Porque seguramente habrá algo en mí que me permite tener una herramienta para poder ofrecérmela a mí mismo y ofrecérsela a los demás. ¿Cuál crees tú que es o cuál crees tú que son tus herramientas como ser?

 

Entidad: Me siento un ser bondadoso, o sea...

 

Interlocutor: ¿De qué te sientes orgulloso? Por ejemplo.

 

Entidad: De no traicionar la confianza de otros. A veces me siento frustrado porque otros pueden traicionar mi confianza pero yo me siento sanamente orgulloso -y eso no es ego- de no traicionar la confianza de otros. Entonces yo pienso: Si yo me siento orgulloso de forma sana significa que me siento importante. Pero tú tienes razón: no me idealizo porque no soy perfecto, pero de la misma manera, si lo veo de forma matemática, si yo no me idealizo, tampoco tengo por qué idealizar a otros.

 

Interlocutor: Obvio.

 

Entidad: Entonces si yo no idealizo a otros no tengo por qué tener temor de relacionarme con otros porque a los otros les puede pasar lo mismo. Se pueden sentir inseguros, les duele el estómago, les aprieta el zapato, les duele la cabeza, les duele la espalda.

 

Interlocutor: O les pueden pasar las mismas cosas que a nosotros o les pueden pasar otras cosas. Quizá la persona que exterioriza soberbia, seguridad, por dentro quizá siente temor; quizá se siente insegura y trata de mostrar o de reafirmar algo de lo cual carece.

 

Entidad: O sea, que están actuando.

 

Interlocutor: A veces consciente o a veces inconscientemente.

 

Entidad: Claro, claro. Lo entiendo. ¿Sabes que lo que tú me dices me da mucha seguridad? Y el problema no está en ellos, el problema está quizá en sobrevaluarlos porque cuando tú sobrevaluas al otro te infravaloras tú...

 

Interlocutor: Y tomas consciencia de que todos los seres somos importantes ni en mayor ni en menor medida, no hay nadie más importante que otro, todos somos importantes, todos tenemos la misma Luz en nuestro interior. Si tomas consciencia de esto vas a perder un poco el temor de "¡Uy! Qué me dirán los demás" o "¡Uy! Digo o no digo esto". Sé tú mismo.

 

Entidad: ¿Sabes lo que recuerdo? Hace mucho tiempo atrás un excelso Maestro decía: Habrá gente que te acepte, habrá gente que le seas indiferente y habrá gente que te rechace...

 

Interlocutor: Pero siempre eso dependerá de ellos, no de ti.

 

Entidad: ...pero eso es un problema del otro. Eso es lo que decía este excelso Maestro.

 

Interlocutor: Exacto.

 

Entidad: Bueno, me he quedado con una tranquilidad interior inmensa.

 

Interlocutor: Yo te envío mucha Luz a ti y a tu 10% encarnado.

 

Entidad: Estoy contento e impaciente de aplicarlo.

 

Interlocutor: Y a afianzar esa confianza en uno mismo, a buscar esa Luz que tienes en ti.

 

Entidad: Gracias al excelso Maestro Johnakan y a tu 90% Kar-El.

 

Interlocutor: Hasta todo momento.