Índice
Psicointegración
(técnica para integrar la mente)
Grupo Elron

índice del numero 33, noviembre de 2004

LOS ROLES Cuando la mente no está integrada, los diversos yoes se turnan en el mando y el Yo Central deja de ser el amo para convertirse en un esclavo.



GEORGE IVANOVITCH GURDJIEFF En el siglo pasado fue quien más hizo hincapié en la falta de unidad en el hombre.


SIGMUND FREUD (en 1939)

El Psicoanálisis era una ciencia de las llamadas "de base" que al no ser continuada terminó siendo obsoleta.


L. RONALD HUBBARD

Lo que no hicieron Freud y sus seguidores finalmente lo hizo L. Ronald Hubbard con Dianética y Cienciología. En la actualidad, el Psicoanálisis no es más que una estafa a la credulidad pública.



JORGE RAÚL OLGUÍN Director del Grupo Elron, creador de Psicointegración. Psicointegración no sustituye a Dianética y Cienciología, que aún siguen vigentes con toda su fuerza y su eficacia original, sino que las ratifica y las apuntala. Consultas sobre su técnica: olguin.jorge.raul@gmail.com o jorge_raul_olguin@hotmail.com

 

 

 

PSICOINTEGRACIÓN

Técnica de integración de la mente

desarrollada por Jorge Raúl Olguín

Psicointegración es una nueva ciencia que apuntala a Dianética y Cienciología.

PRIMERA PARTE

La palabra trans significa "después de", tanto en el espacio como en el tiempo.

Transpersonal observa a la persona después de haber actuado, pues el estudio se basa en la experiencia.

El término "transpersonal" fue adoptado para referirse a personas que extienden su identidad más allá de la individualidad y de la personalidad.

Transpersonal indaga sobre la naturaleza esencial del Ser.

¿Qué es ser transpersonal?

Trascender más allá de la persona. Y solo se trasciende integrando el ego . Eso se logra con Psicointegración.

Maestro y alumno se representan con el diagrama del Yin y el Yang, donde la verdad tiene una dosis de error y el error posee una dosis de verdad.

La verdad es Sabiduría. El error es ignorancia. ¿Cuál es el error en la verdad? Tratar de imponer el Conocimiento. ¿Cuál es la verdad en el error? Resistirse a la imposición, porque el maestro impone por ego y al darse cuenta de la resistencia del otro, aprende de esa manera que no transita el sendero correcto.

El dar para hacernos querer es depender de nuestro ego.

El dar para sentirnos bien es parte de ego y parte de espíritu.

El dar sin comprometer la emoción, es acción del espíritu.

El dar comprometiendo la emoción es equilibrar nuestro interior, integrando ego y espíritu.

SEGUNDA PARTE

Te dicen algo que no te agrada, una frase que no te gusta. Hay algo dentro tuyo que se subleva. También hay otro Yo, quizás más profundo, que se enoja con el primero porque éste se sublevó de su estado de armonía. Pero "el segundo Yo", queriendo corregir al primero, también sale de su paz interior.

Obviamente, ese primer Yo se encuentra invadido por el ego y está en una etapa de aprendizaje. Pero el otro Yo, algo más sabio, también pierde el control por los impulsos emocionales del primero. Sucede que ese Yo, maestro del primero, también está en una etapa de aprendizaje. O sea que, a su vez, es alumno de otro Yo más interno.

Vencer el ego no significa tomar partido por ese tercer Yo y dejar de lado los dos primeros, buscando que éstos se desintegren. ¿Por qué? Porque tomar partido es, de alguna manera, partir algo. E intentar desintegrar los "yoes" afectados es ser discriminatorio con parte de nosotros mismos.

Si tomamos partido por determinada postura, automáticamente dejamos afuera a las otras. Si tratamos de integrar todas las tendencias. lograremos el equilibrio.

Lo acertado sería no tomar partido por ninguna postura interna, por más elevada que sea, pues eso llevaría a una disgregación de nuestro estado inconsciente, logrando enfrentamientos entre los diversos "yoes" y provocando, sin querer, una personalidad cambiante e insegura. Al no tomar una postura determinada, no hay desintegración de los "yoes", pues "nada se parte". Entonces, se avanza al segundo paso, que es buscar la integración de las distintas tendencias, unificándolas en la más elevada. Por ende, el ego no se destruye ni tampoco se lo relega a un estado vegetativo, sino que se le da el rol que le corresponde, que es apuntalar la autoestima. De ahí surge una persona segura y, al ser segura, puede ser tolerante. Al ser tolerante, aprende a no perder el control por ninguna agresión verbal externa [1] .

Esa postura de tolerancia, sin protagonismo, es la base de la Psicointegración.

TERCERA PARTE

La Psicología original se remonta a la antigüedad clásica y explicaba la actividad del ser humano a través de su alma racional.

En la segunda mitad del siglo XIX, la Psicología se independizó de la filosofía y se eliminó toda vinculación con la metafísica. Se limitó al estudio de la conducta observable, profundizando el análisis.

El cometido de la Psicología es tratar de resolver los conflictos internos del ser humano para lograr su bienestar.

Psicointegración avanza un paso más allá, pues busca que el Ser se encuentre consigo mismo y logre un equilibrio, para así darse cuenta que el verdadero bienestar es empatizar con el otro, logrando canalizar correctamente sus emociones más profundas.

La emoción

La emoción, sin equilibrio, puede ser perniciosa. Una emoción introvertida provoca rencores, odios y también traumas en la persona que la sufre.

Una emoción extrovertida puede desembocar en todo tipo de agresiones hacia quien, creemos, nos agrede a nosotros.

No sería positivo despojarnos de toda emoción, porque dejaríamos de involucrarnos con nuestro entorno. Nuestro ego crecería en forma desmesurada al no canalizarlo en ningún sentido.

Por otra parte, una emoción no contenida nos transformaría en individuos totalmente impulsivos.

Es necesaria una contención analítica para las emociones descontroladas. También es imprescindible una sensibilidad de conciencia para aquellas personas que creen que, dominando las emociones, son menos vulnerables y terminan siendo insensibles con el sufrimiento ajeno.

Una emoción equilibrada es la base para que la persona tenga el control de sus impulsos y así, pueda dar y recibir amor.

CUARTA PARTE

El ser humano tiene varias facetas o distintos "yoes". Puede estar triste, melancólico o depresivo. Lo importante es que no identifique ese estado con una totalidad. Por ejemplo: -"Hoy es un día triste, estoy totalmente bajoneada, no soporto mi estado general, etc." Nadie está "totalmente bajoneada", es el ego de esa persona que se identifica con un rol. El ego está triste, el ego está melancólico, el ego está "bajoneado".

Son roles de la persona, no es la persona en su totalidad. Esa persona puede tener proyectos, planes o ideas que quizás cambien parte de su estado anímico. Y si los roles del ego se "acostumbran" a hacer de víctima, hay que tener en cuenta que también una palabra de aliento, una ayuda espiritual o una grata compañía pueden aliviar la depresión y, de a poco, transformarla en euforia.

Se puede evitar que el ego se identifique con un rol determinado y es "desidentificándonos".

Irónicamente, es el mismo ego el que impide que el ser humano pueda llegar a despersonalizarse, pues está permanentemente en "la periferia" del campo de la consciencia y tiene el control del sujeto.

Un ejemplo muy visto se da en personas con una autoestima tan deteriorada que viven necesitando de la atención de los otros y su ego transforma a esas personas en seres totalmente absorbentes y manipuladores. Viven como algo natural protagonizar roles de víctima y transferir culpas, y no se dan cuenta el rechazo que causan en los otros, pues su ego les obnubila el discernimiento.

QUINTA PARTE

Psicointegración es un camino tan sencillo que es obvio. Significa integrar todos los roles, todos los yoes. Los seres humanos tiene distintos yoes, esos yoes hacen que la persona tenga cambios en su conducta: sea informal, con personalidades erráticas. Porque cada Yo quiere ser el protagonista y desea sobresalir opacando a los otros yoes. Mas no se da cuanta que los demás yoes piensan de la misma manera.

Hay un Yo Central, desprovisto de ego , que tiene todo el discernimiento y es el canal que comunica con el Yo Superior, aclarando que el Yo Superior es el 90 % de nuestro espíritu, que está en el plano correspondiente [2] . Cuando el espíritu está desencarnado el Yo Central y el Yo Superior son la misma cosa.

En los espíritus del Error, ese Yo Superior no tiene sus roles protagónicos integrados y, por lo tanto, aunque el Yo Central del sujeto encarnado se comunique, la guía que reciba no será valiosa. Por el contrario, exacerbará más el personaje actuado de los distintos yoes.

El ego posee muchos roles: uno de los más perniciosos es la soberbia. No se puede tener soberbia si no se tiene ego . No se puede ser susceptible si no se posee ego . Ese lastre hace que la persona se ofenda, monte en cólera, se sumerja en un mar de dudas, etc.

Integrar el ego es un triunfo del espíritu. La persona que no protagoniza no es prejuiciosa, no da cabida a la ofensa, no trata de manipular a otros. El ser humano que no personifica no va a dar lugar al ego centrismo.

Seguidamente se transcribe una sesión de contacto telepático donde un Maestro de Luz habla de Psicointegración (en este caso lo hizo Ron Hubbard).

SESIÓN DEL 7/4/2000

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidades que se presentaron a dialogar : Johnakan Ur-el, Yo Superior o Thetán de Jorge Olguín y Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología.

Interlocutor: ¿Quién se va a comunicar?

Johnakan Ur-el: Soy Johnakan, y después de mi mensaje daré lugar al Maestro Ron para que brinde su opinión sobre diversos temas.

Quiero decir, en principio, que en el 5º nivel de vibración ya no tenemos una personalidad, porque la personalidad generalmente está "atada" al ego.

Pero sí existen ciertas peculiaridades, para decirlo de alguna manera, que distinguen a un espíritu de otro.

Así, por ejemplo, Ron es un poco más impulsivo y más directo que mi manera de ser; Kether, el Anciano de los días, que fue nombrado Logos Planetario dos veces y actualmente está encarnado en el planeta Aní, es un poquito más cortante en sus ideas y eso no está mal; Rah, de Antares 4, es un ser de voz muy dulce, igual que mi amado Maestro Jesús, y Tar, el "Mensajero de los eones", que encarnó en la Tierra en Egipto como Thot (Hermes Trismegisto) es muy estricto en sus mensajes.

Quiero explicar que yo, como entidad espiritual y Thetán de este receptáculo, estoy encarnado en un 10 % en el receptáculo, pero ahora el que está hablando es el 90 % restante que está en el plano 5º de vibración espiritual.

Interlocutor: ¿No está hablando el 100 %?

Johnakan Ur-el: No, el 100 % no, sino mi 90 % en este momento. Pero lo que quiero transmitirles ahora a los que no entienden la mediumnidad, es que lo que el espíritu da son conceptos, son ideas, no son palabras .

La palabra la va elucubrando el médium, y el médium puede transmitir solamente un determinado porcentaje de la idea o el concepto que quiere dar el espíritu, dependiendo de su capacidad mediúmnica y de otros factores, como el conocimiento, los engramas y los preconceptos que tenga.

Si mi parte espiritual se comunicara con otra parte espiritual, sea Ron, Jesús, o Lao Tsé, tal vez en una sola idea, en pocos segundos, se podría transmitir una hora o más de de diálogo de ustedes. ¿Se interpreta lo que quiero decir?

Interlocutor: Sí, perfectamente.

Johnakan Ur-el: Pero para llevarlo al idioma terrenal se precisa "filtrarlo", y muchas veces no se filtra del todo bien. Por eso, cuando mi parte encarnada, Jorge Olguín, hace las correcciones, evalúa cosas que puede eliminar, cosas que puede agregar, siempre corrigiendo para mejor, para que después aquel que lo lea tenga una mejor interpretación del mensaje que se quiere transmitir.

Interlocutor: Está clarísimo.

Johnakan Ur-el: Esto no significa que el receptáculo no sea buen médium, por supuesto, ya que una transmisión que ronda el 90 ó 95 % de fidelidad puede considerarse algo realmente excepcional, un caso único en el planeta Tierra.

Otra cosa que quiero hacerles notas es que algunos médium, erróneamente, consideran que si toman a un chino, tienen que transmitir como si fuera un chino, es decir haciendo hincapié en el acento especial de ese idioma.

Una transmisión así sólo enfatiza lo que puede o debería obviarse, porque en rigor lo que se está transmitiendo es la idea, el concepto, y no otra cosa.

Interlocutor: Pero en concreto, ¿poner énfasis en el acento idiomático está mal en la mediumnidad? Lo pregunto porque uno de mis médium anteriores, en una oportunidad que incorporó a Confucio, hablaba con acento chino.

Johnakan Ur-el: No está en mí juzgar a quien así transmite, sólo digo que es innecesario y no agrega nada a la fidelidad de la transmisión, e incluso puede dar lugar a confusión en el que escucha, porque el espíritu encarna una, diez o cien veces o más y no habría ninguna razón especial para que usara el acento del idioma de alguna de sus encarnaciones, aunque fuera la más conocida, como en el caso de Confucio.

Interlocutor: Esto quedó perfectamente claro.

Johnakan Ur-el: Voy a dar paso ahora a mi querido hermano Ron. Los saludo con todas mis bendiciones.

Interlocutor: Hasta luego, Johnakan, y gracias. ¿Ya está usted incorporado, Maestro Ron?

Ron Hubbard: Querido discípulo.

Interlocutor: ¿Cómo le va, Maestro, tanto tiempo? Estaba como ausente.

Ron Hubbard: Nunca uno se ausenta de aquellos que ama, por lo tanto, y esto es una metáfora, nunca nos ausentamos del universo conocido.

Antes que nada quería recordarles que todos los espíritus de Luz, del 4º y 5º nivel, se comunican con entidades que sufren de los niveles 2º y 3º, que son espíritus del Error, cuyo ego está tan acrecentado que los hace rencorosos, susceptibles., entonces nosotros vamos para consolar.

Interlocutor: ¿Cómo llegan a esos niveles?

Ron Hubbard: Descendemos -descender es una manera de decir-, nos "densificamos", para comunicarnos con esas entidades.

Así como vosotros -y esto ya fue dicho por mí en una de las primeras sesiones- en el plano físico no pueden ver, salvo aquellos que tengan una videncia paranormal, a las entidades espirituales, los del plano 2 no pueden ver a los del plano 3, los del 3 a los del 4 y así sucesivamente.

En rigor, no es que nos "vean", pues decir "ver" es también una manera de expresarlo, porque en los planos espirituales no hay un "ver" con ojos, ya que no existen ojos.

En los planos espirituales hay otro tipo de visión, que es mucho más amplia. Además, nos percibimos como trazos.

Al descender nos comunicamos con sus mentes de alguna manera y les damos consolación, les mandamos Luz, como para hacer un poquito más placentero su estado.

Interlocutor: ¿Sufren ustedes en ese tipo de comunicación?

Ron Hubbard: Siempre, porque compartimos la incomunicación. El ego hace muchas jugarretas. Están aquellos que tratan de someter a otros. y esto lo digo en términos terrenales, los que vampirizan a otros, los que se encierran en sí mismos y no quieren comunicarse. El espíritu no tiene edad, pero sin embargo se empacan como criaturas terrenales.

Esto es lo que quería decirles. Ahora pueden pasar a las preguntas.

María A.: Mi nombre es María A. y quería preguntarle si en el campo del arte literario estoy bien encaminada y forma parte de mi misión.

Ron Hubbard: No debes dejar lo que estás haciendo porque no solamente es muy bello para tu persona. No crean que halagarse a sí mismo es falta de espiritualidad. Uno a veces debe tener incentivos, porque hasta en el plano 5º hay incentivos. Por ejemplo, nosotros nos incentivamos cuando vemos que hay seres del plano 2º que se elevan espiritualmente y van cambiando de plano hacia niveles vibratorios más sutiles.

Pero, por el contrario, ¡que poco incentivo es observar que hay miles y miles de espíritus del Error que nos escuchan y a pesar de ello hacen caso omiso de nuestras enseñanzas!

No nos sentimos lastimados, porque al no haber ego no hay forma de lastimarnos. Sí, hay una especie de desaliento -si se me permite esa expresión- al ver que el resultado que tenemos es muy escaso.

Volviendo al caso tuyo, hermana, es bello para tu persona lo que estás haciendo, y aparte es Servicio para los demás, porque todo lo que es escritura y después es leído por otras personas influye en su crecimiento.

María A.: ¿Puedo ampliar la pregunta?

Ron Hubbard: Sí, adelante.

María A.: ¿En esta misión recibiré ayuda de entidades superiores?

Ron Hubbard: Percibo a nivel telepático que ya estás recibiendo ayuda de diversas entidades.

María A.: ¿De qué modo recibo esa ayuda?

Ron Hubbard: La ayuda la puedes recibir en el cuerpo causal o de ideas.Lo sabes porque, por ejemplo, cuando en un momento dado tienes que concluir un tema, que para elucubrarlo te llevaría mucho tiempo, de pronto la respuesta viene a tu conciencia en un instante. Esto significa como que te fue influido de alguna manera, pero no debe interpretarse que las entidades vayan a hacer el trabajo por uno. Sí, a veces pueden dar una especie de empujoncito. Y en el futuro vas a tener más apoyo aún.

María A.: Otra pregunta que quiero hacer es acerca de cuál es la diferencia entre Psicología Transpersonal, que yo he estudiado, y la técnica que ha desarrollado el profesor Olguín, es decir, Psicointegración.

Ron Hubbard: Lo voy a decir yo por Johnakan, que es quien ha desarrollado Psicointegración. Psicointegración es un paso más allá de la Psicología Transpersonal. Se ocupa principalmente de la parte del ego. Se ocupa principalmente de lo que es el apego humano, la ignorancia que invita a no querer elevarse. En este momento Johnakan me está dictando una frase: "Cuanto más conocimiento tenemos en el mundo espiritual, más dolor sentimos".

Lo traduzco: Cuando uno más se integra a otro espíritu, cuanto más conocimiento se tiene del alma, sea humana o de seres de otros sistemas de nuestra galaxia o de otras galaxias, más uno se va dando cuenta de todo lo que le falta a la mayoría de esos seres para elevarse, y entonces más se sufre. Uno no puede dejar de sentir dolor por el sufrimiento de esos seres.

Psicointegración enseña, en este sentido -algo que Transpersonal hace en forma muy superficial, muy "de taquito", como dirían ustedes-, que "aquel que tiene más ego, más afán de dominio, que más trata de ser protagonista, es el que más sufre" .

La única manera que uno tiene de no sufrir es desapegarse. Pero esto puede ser mal entendido. Desapegarse o, como dice mi receptáculo, no necesitar , no significa no preocuparse por el otro, sino tener más tiempo para dar al otro, ya que esto es lo importante.

No significa "desamor", sino todo lo contrario, "tener más tiempo para dar amor".

Interlocutor: Otra pregunta es si Psicointegración sirve para todos o para algunos sirve Dianética, para otros Cienciología.

Ron Hubbard: En el plano físico se descubrió la vacuna Sabin. ¿Qué me hace falta, si yo tengo seis meses de edad, la Sabin o la Salk?

Interlocutor: Obviamente la Sabin.

Ron Hubbard: Entonces, si yo puedo darme la Sabin, que son gotas, ¿para que me voy a aplicar la Salk, que se da en la espalda?... Como cosa aparte te informo que yo me la apliqué en vida.

Es decir, ¿para qué utilizar cualquier otro tratamiento teniendo a mano Psicointegración, si nosotros sabemos que el origen del sufrimiento son la ignorancia y el ego y esta técnica es ideal para eso?

Concluyendo, si sabemos que en todos los espíritus -en todos-, la mente reactiva está, y si sabemos que integrando los yoes, integrando el ego, no hay manera de tener engramas, ¿para qué vamos a buscar entonces otro método si disolviendo e integrando los egos solucionamos el problema?

Interlocutor: Eso está bien, Maestro, pero cuando usted estuvo encarnado vino con la misión de desarrollar Dianética y luego Cienciología, y Freud vino antes para desarrollar el Psicoanálisis. La pregunta es si a cada momento de la civilización le corresponde desarrollar una determinada técnica, para la que está preparada la raza y no otra para la que no está preparada.

Ron Hubbard: ¡Aún no está preparada para Psicointegración! Nosotros sabemos que el 90 % de las personas hace Psicoanálisis freudiano, Psicoanálisis lacaniano, y conversando con entidades desencarnadas, grandes Maestros de la Psicología, ellos mismos reconocen que eliminando ese apego no es necesario ninguna ayuda psicológica que disuelva ningún tipo de trauma, porque no hay manera de sembrar traumas donde no hay ego.

Sería como si tú en el plano físico quisieras sembrar una planta en el asfalto.

O sea que Dianética y Cienciología eran necesarias -y lo son aún-, porque dentro del plano encarnado, y dentro de lo que vamos evolucionando, la raza todavía no está preparada debidamente para Psicointegración, porque esta técnica implica dejar de ser protagonista para otorgarle el protagonismo al otro.

Interlocutor: Sé, por experiencia propia, lo difícil que es lograr eso.

Ron Hubbard: Fíjate que en el plano físico está jardín maternal, jardín de infantes, primeros grados de la primaria, los de la secundaria, terciaria, universitaria y los postgrados.

Y así como hay personas, y esto lo digo con sumo respeto por todos los credos, que según su idiosincrasia o necesidades van, por ejemplo, al culto que aquí se llama evangélico -y que en otros países se llama protestante o luterano-, hay otras personas que, también según su idiosincrasia o necesidades, van al culto Católico o al Espiritista.

Interlocutor: Entiendo el punto.

Ron Hubbard: Vamos a hablar de los evangélicos. Ellos, con un pastor que diga ¡Aleluya!, ya están contentos. Pero esto a ti no te serviría, porque es como si fueras un profesor de álgebra y te quisieran enseñar a sumar con el contador. Obviamente dirías: ¡Pero por favor, esto ya lo pasé! No se le puede enseñar a sumar así a un profesor de Trigonometría, pero a otras personas sí les serviría.

Interlocutor: Esto está claro, Maestro. Me gustaría ahora que amplíe un poco la explicación, si es posible, sobre el sistema de auditación de Psicointegración.

Ron Hubbard: En realidad, Psicointegración no es auditación. Lo que hace Psicointegración es que cada yo que está disperso recobre su verdadera función, que se acomode en la mente reactiva, para que esta mente sea analítica. Lo que se busca es disolver o transmutar ese ego. Al transmutar ese ego ya no hay campo fértil para los engramas.

No se audita a la persona con Psicointegración. Con Psicointegración se la trata como si fuera en Psicología Transpersonal, pero de alguna manera haciéndole ver a la persona que no debe necesitar, que debe tener todo el tiempo para dar.

Lo importante es no ser protagonista. Aquella persona que no es protagonista nada lo va a lastimar, nadie lo va a herir, no va a ser susceptible y por añadidura sus engramas van a desaparecer, porque los engramas aparecen en el protagonismo.

Interlocutor: ¿Podría ser válido el ejemplo para explicar a Psicointegración de que este tratamiento es como hacer infértil el terreno para que no crezca la hierba, es decir, en lugar de arrancarla como se hace en Dianética?

Ron Hubbard: El ejemplo es válido para ser entendido, aunque no es muy exacto del todo. Reitero, entonces, que no se trata de una auditación, ni siquiera de Psicoauditación, que es la auditación al Thetán.

Se trata de algo más profundo y sencillo a la vez. Se trata de que la persona deje de protagonizar. Lo que ocurre es que al estar uno encarnado es muy difícil dejar de protagonizar.

Todo es protagonismo. Es protagonismo aquel que de una manera se siente admirado por el otro. Es protagonismo aquel que tiene un título. En el verdadero Servicio no hay títulos, ni madre, ni padre, ni doctor, ni psicólogo, ni siquiera amigo. Somos todos Servidores. Los rótulos los ponemos porque estamos en una sociedad donde de alguna manera los precisamos, pero nosotros no tenemos que tomarlos así a la tremenda.

De alguna manera, si mi receptáculo es doctor, es doctor para los demás, pero no para él.

Interlocutor: En el caso de Oscar S., aquí presente, le serviría por ejemplo Psicoauditación, es decir, la auditación directamente a su Thetán?

Ron Hubbard: Podría ser útil la auditación a su Thetán, pero aceptando Oscar ser tratado con Psicointegración, considero preferible esta técnica a su parte encarnada en lugar de Psicoauditación a su Thetán.

Considero que todos los caminos de Luz son válidos y los que fallan son los seres humano y no los caminos. Voy a dar un breve ejemplo antes de retirarme porque el receptáculo está muy agotado.

Una de las corrientes más importantes del Planeta es la de los sufíes, que se manejan en un 50 % por sus creencias y en otro 50 % por sus anécdotas, que son tan sabias que merecen, para decirlo de alguna manera, "reverencia" -o "sacarse el sombrero", como dicen ustedes-, de parte de aquellos que están en el camino.

Sin embargo, en la mayoría de los países donde se practica esa filosofía la ignorancia de sus habitantes es total, con un apego tan grande y unos deseos de poder tan enormes, sumado a una enorme indiferencia por el dolor del otro -igual que los países donde se practica el Budismo, que es una de las filosofías más importantes del planeta-, que llegan al colmo de la perversidad de amputar la mano de sus bebés para pedir limosna. ¿Qué clase de budistas son?, ¿qué clase de mahometanos son?, ¿qué clase de hinduistas son?

Nosotros, cuando estamos encarnados, amamos a nuestros hijos con un amor personal, y no está mal porque son etapas. Cuando yo estaba encarnado también amaba de forma personal a muchas personas. Este amor personal es algo natural en los seres humanos, y por eso nos es difícil concebir que alguien pueda tener una conducta tan antinatural, tan execrable.

¿Qué espíritu tan cruel es el que está dentro de esos receptáculos para que transformen en lisiados a sus propios hijos amputándoles sus miembros para que inspiren piedad a los transeúntes y obtener así algunas míseras rupias más?

Bueno, ¡ésos practican filosofías Sufí, Budismo, Brahamanismo, llamado hinduismo.!

El hermano de Luz Mahatma Gandhi dijo en una oportunidad: "Adoro la filosofía cristiana, pero estoy decepcionado de los cristianos". Y yo, Ron, por mi parte digo: "Adoro la filosofía oriental, pero estoy decepcionado con los orientales".

Obviamente, es una manera figurativa de expresarlo, porque los amo a todos, pero quiero que entiendan la paradoja de que filosofías muy elevadas puedan ser degradadas por sus seguidores.

El problema, por lo tanto, como ya dije, no son los lineamientos espirituales sino aquellos que los practican.

En uno de los primeros mensajes que se dieron hace tres años terrestres, se dijo que hay maestros que están tan equivocados que en vez de convocar para que de alguna manera reverencien al Creador, convocan para ser ellos mismos los reverenciados.

Ése es el gran error, pues lo que tiene que practicar un Maestro de Luz es, por sobre todas las cosas, la humildad, el Servicio, y eso las religiones tradicionales de Occidente no lo hacen: quieren ser servidos.

Se ponen en una especie de pedestal imaginario, o físico verdadero, y se hacen literalmente adorar por sus feligreses, y éstos van como ganado a adorarlos, olvidándose del Padre, que es a quien deben dirigir sus miradas.

El receptáculo está muy agotado y se cada vez más se le dificulta traducir mis ideas.

Interlocutor: Todo esto está muy claro, Maestro, no es necesario ahondar más en el tema. Para terminar la sesión, ¿qué espíritus están presentes?

Ron Hubbard: El Maestro Jesús, los maestros Siddharta, Lao Tsé, Confucio, Dwjal Khul, Blavatsky, Serapis, Kwan Yin, Nagarjuna.

Quiero decir una palabra respecto a Nagarjuna. Nagarjuna es uno de los más grandes filósofos de todos los tiempos, alcanzando la culminación con su teoría del vacío. Me gustaría que busquen esa teoría y vean lo hermosa que es.

Interlocutor: Lo haremos.

Ron Hubbard: Mis bendiciones para todos.

Interlocutor: Hasta luego, Maestro, y gracias.

Seguidamente se transcribe la primera sesión de Psicointegración celebrada en el planeta Tierra, donde le fue aplicada al propio interlocutor, Horacio Velmont.

SESIÓN DEL 11/6/99

Médium : Jorge R. Olguín

Interlocutor : Horacio Velmont

Entidad que se presentó a dialogar : Johnakan Ur-el, Yo Superior o Thetán de Jorge R. Olguín.

Interlocutor: ¿Quién está presente?

Johnakan Ur-el: El Thetán de este receptáculo, Johnakan.

Interlocutor:Te recuerdo que la sesión de hoy la habíamos programado para que me apliques la terapia que este receptáculo desarrolló en el plano físico. Yo conozco la Auditación dianética y se cómo funciona, pero no sé nada de esta terapia.

Johnakan Ur-el: Psicointegración es un camino sencillo, tan sencillo que es obvio, y de tan obvio que es, tal vez la persona se desencante y lo desestime diciendo: "¡Pero esto no es lo que yo esperaba!".

¿Qué significa Psicointegración? Psicointegración significa "integrar todos los roles", integrar todos los "yoes".

El ser humano encarnado y los espíritus del Error tienen distintos yoes. Esos yoes hacen que tanto unos como otros vivan cometiendo errores y sean informales.

Interlocutor: Creo que Gurdjieff hablaba de algo similar cuando se refería a la falta de unidad en el hombre.

Johnakan Ur-el: Este Maestro, que está conmigo en el 5º nivel de vibración espiritual, cuando estaba encarnado explicaba que el hombre era como una casa en la que el amo se hubiera ausentado quedando al mando sus sirvientes.

Interlocutor: Sí, recuerdo ese pasaje en el libro de su discípulo Ouspenky, llamado "Fragmentos de una enseñanza desconocida".

Johnakan Ur-el: . y donde cada sirviente quiere tomar el rol de mando y lo toma mal, hasta que viene el encargado y ordena que cada sirviente cumpla con su rol, que cada yo cumpla con su rol.

Lo que Gurdjieff no sabía, porque obviamente no estaba al tanto de Psicointegración, es de que ese encargado es el Yo Central.

Interlocutor: ¿El Thetán?

Johnakan Ur-el: No. Dejemos al espíritu y hablemos de los roles del espíritu. Hay un Yo Central, que tiene cada espíritu -generalmente el espíritu encarnado- y que es el que comanda, pero no obliga.

Entonces, los distintos yoes, tomados por el ego, van a la periferia y en la periferia quieren sobresalir, quiere ser protagonista.

Cuando se contactan con el centro de la conciencia, ahí se contactan con el Yo Central, que es un yo de discernimiento. Ese Yo central es el que está conectado con el Yo Superior, que en este caso sería el 90 % del espíritu que esta en el otro plano de vibración.

Pero cuando el espíritu está desencarnado, el Yo Central y el Yo Superior son lo mismo, porque ya están unidos.

Esto no significa que el espíritu, al estar desencarnado, tenga más sabiduría. Tiene más conocimiento, tiene más memoria por todas las vidas anteriores, pero el ego hace que ese espíritu se olvide de todo lo bueno que puede haber aprendido, por querer sobresalir o por emplear distintos roles.

Lo que sucede con otras personas que poseen ese ego, es que el ego -y voy a utilizar una expresión de ustedes- es el primo hermano de la soberbia.

O sea, no se puede tener soberbia si no se tiene ego. No se puede ser susceptible si no se tiene ego. No se puede ser suspicaz si no se tiene ego.

Ningún espíritu se puede ofender si no tiene ego, porque cuando el ego ha sido integrado comanda el Yo Central, que es el yo de discernimiento, y nada puede ofender.

Muchos terapeutas creen -porque desconocen- que el ego debe ser vencido, pero la realidad es que el campo de la conciencia no es ningún campo de batalla.

Escucho a muchos terapeutas decir: "Hay que luchar contra el ego", "hay que luchar contra esa tentación", "hay que luchar contra.".

O si no dicen "pero". Al decir pero están oponiendo. El pero y la lucha son cosas negativas en el campo de la conciencia, porque cuando uno dice pero está objetando. El objetar no deja de ser un prejuicio, porque está dudando de lo que le está diciendo el otro.

En Psicointegración, entonces, se considera de mala educación, cuando una Entidad está hablando, decirle "pero yo creo.", porque al decirlo, indirectamente está objetando.

Interlocutor: ¿Y como se podría decir entonces cuando uno no está de acuerdo con lo que le explican?

Johnakan Ur-el: Se podría interrumpir a la entidad diciendo: "Quizás pudiera ser de tal manera.". Obviamente, las Entidades no se van a amilanar porque alguien diga: "pero", sino que lo van a tomar con sonrisa, con comprensión, pero como esto no es una sesión sino más bien una clase, estoy explicando que el pero no deja de ser una objeción hacia algo, y toda objeción es prejuicio.

Interlocutor: Entiendo el punto.

Johnakan Ur-el: Sigamos. Los roles pueden ser perfectamente integrados, y ésa es la manera de actuar. Ningún rol, ningún yo, debe ser vencido, porque el campo central de la conciencia, como ya dije, no es un campo de batalla. El campo central de la conciencia es un campo de integración.

Es muy difícil integrar los roles, porque siempre pensamos que ese yo que toma el mando es el Yo Real, que ese yo que toma "la posta", como dicen ustedes, somos nosotros mismos, y no es así.

Hay un ejemplo muy importante, y lo ha dado Gurdjieff cuando estuvo encarnado -me refiero a este Maestro porque tú recién lo has nombrado-, del joven que tiene un yo a la noche cuando se está por acostar que dice: "Mañana me debo levantar a determinada hora de la madrugada porque tengo que hacer determinada cosa y se duerme mentalizado de que tal cosa la tiene que hacer sí o sí.

A la madrugada, cuando suena el despertador, quizás el que esté al mando sea otro yo, un "yo perezoso", y cuando la persona que está con él le dice que se tiene que levantar, el "yo perezoso" responde que tiene tiempo de hacer la cita hasta las 12.

- ¿Pero no era que te tenías que encontrar con fulanito a las 6 de la mañana?

- Sí, pero en la oficina lo puedo encontrar porque va a estar hasta las 12. Voy a aprovechar para dormir una hora más.

Ese yo que a la mañana dice esto no tiene nada que ver con el anterior que estaba seguro de que se iba a levantar a las seis de la mañana. Y quizás sean las 9 de la mañana y todavía ese yo perezoso está haciendo que ese espíritu remolonee en la cama y no se levante.

Interlocutor: La pregunta es a dónde fue el yo de la noche.

Johnakan Ur-el: Está, pero en un plano relegado, porque el otro yo tomó el mando.

Interlocutor: ¿Se puede decir que es una lucha de poderes entre los distintos yoes?

Johnakan Ur-el: Así es. De la misma forma como en los planos 2 y 3 de vibración espiritual, que son planos del Error, hay luchas de espíritus por tomar el mando, dentro de un mismo espíritu hay luchas de yoes.

Aquel psicólogo que no entiende diría que es una persona paranoica, porque para ellos, según su versión de paranoia, una conducta así significa que la persona tiene distintas personalidades.

Interlocutor: ¿Personalidad dividida?

Johnakan Ur-el: En este caso no son personalidades divididas, por que "personalidad dividida" es como que uno no se acuerda lo que hizo la otra personalidad cuando tuvo el mando y hasta tiene una amnesia temporal de lo que el otro hizo, como aquel caso fabulado del doctor Jekyll y míster Hyde.

En este caso, el yo de la mañana -porque al fin y al cabo son roles, la memoria del espíritu está- se recuerda perfectamente lo que dijo la noche anterior a las 11 de la noche de que se tenía que levantar.

No es que tenga una amnesia y se olvide. No es paranoia, porque recuerda perfectamente, pero el hace que esa persona no se levante es el yo perezoso, que tomó el timón del barco.

Interlocutor: ¿Psicointegración es lograr que cada yo cumpla su función?

Johnakan Ur-el: No necesariamente.

Interlocutor: Me refiero a si se trata como de construir una casa, donde está el encargado de poner los ladrillos, donde otro tiene que preparar el cemento.

Johnakan Ur-el: Esa es la teoría de Gurdjieff. Pero Gurdjieff también tiene un dejo, con todo respeto por el Maestro, de no comprensión total, porque al fin y al cabo el hombre no es una casa, donde hay que cumplir distintas funciones, y los egos, los yoes, no son como los órganos del ser humano físico, donde el hígado cumple una función, el estómago otro y así sucesivamente.

En este caso, lo que hace el Yo Central con los distintos yoes es sacarlos de la periferia e integrarlos al Yo Central.

Al estar todos los yoes en el Yo Central, sería un solo yo conectado con la conciencia divina, con el Yo Superior, porque si comanda un yo que hace cosas torcidas, entonces no está comandando el Yo Central, sino un yo de la periferia.

Interlocutor: Está claro.

Johnakan Ur-el: Ahora bien, ¿cuál es el defecto que tiene el yo de la periferia? Es que es inestable, pero es un defecto a favor del espíritu, porque si hubiera un yo de la periferia que toma el mando y no fuera inestable sería un desastre, porque ese ser humano podría vivir torcido por toda su vida física y podría desencarnar con un karma tremendo.

Al ser inestable, otros yoes pueden tomar el mando. Hasta puede tomar el mando un "yo sabio" que censure al otro yo que antes comandaba.

Ejemplo: viene un yo rebelde que toma el mando del organismo, y en ese momento discutió con otra persona. Otro yo toma el mando. Ese yo se siente víctima: "¿Cómo puede ser que a mí me hagan esto? ¿Por qué yo vivo siempre sufriendo? Me viven atacando. ¿Por qué me viven haciendo esto? ¿Por qué me viven haciendo aquello?". Y así por el estilo.

Recuerda que cada yo que toma el mando es la persona, o sea, cuando ese yo toma el mando, es el espíritu entero el que habla. En ningún momento el yo al mando va a reconocer que es una parte de la persona. Va a creer que es la persona entera. Entonces la persona entera se va a sentir víctima.

Esa persona tomó quizás un transporte público y mientras va viajando algo le dice adentro: "Quizás estuve mal, debí ser más comprensivo, debí ser más tolerante, no es cierto que yo sea víctima, porque cómo voy a ser víctima si yo también puse mi cuota de acidez como para que esa persona me agrediera.

Ese yo que está hablando es un yo más sabio. Después, esa persona, cuando llega al lugar de destino, entra a un lugar público y pide un café o un te, y mientras lo toma piensa nuevamente. "¿Y por qué le tengo que dar la razón a la otra persona?¿Qué soy, acaso un tonto? No, a mí me agredieron, yo no tengo que perdonar, yo tengo que volver a mi casa y mostrar infelicidad para que esa persona se de cuenta de lo infeliz que soy".

Cabe aquí la pregunta: ¿Por qué si un yo más sabio había tomado el mando permitió que un yo rebelde volviera a la tesitura original?

Interlocutor: ¿Por la característica de inestabilidad que tiene cada yo?

Johnakan Ur-el: Exactamente por eso, por la inestabilidad de cada yo, y además porque ese yo que tomó el mando no era el Yo Central. Era un yo más sabio pero no muy seguro.

Entonces, permitió que ese otro yo rebelde, que quizás no sea el primero, quizás no sea el del transporte público, sino uno más rebelde aún, porque el yo en el transporte público decía: "Me usaron, me atacaron, me agredieron", y el tercer yo, más rebelde aún, dice: "Yo se los voy a hacer pagar, pero no agrediéndolos, van a ver mi cara, van a ver mi odio, van a ver mi enojo en ese momento y les voy a transmitir todo mi desdén, todo mi desprecio, les voy a mostrar todo lo que me hicieron".

Y este yo es peor que el primero, porque el primero era un yo de lástima, y éste es un yo de venganza.

Interlocutor: Pienso que una persona que a lo largo del día tiene tantos yoes distintos tomando el mando debe ser muy infeliz.

Johnakan Ur-el: Por supuesto que sí.

Interlocutor: Pongo por caso el de una persona que convive conmigo, que de pronto me insulta, al rato me sirve el café que me gusta con una sonrisa, más tarde se enoja conmigo por cualquier cosa y después me trata como si yo fuera la mejor persona del mundo.

Johnakan Ur-el: Cambió el yo, y hay un yo de conquista, hay un yo de docilidad, o puede haber un yo de cálculo: "Voy a tratar de estar bien para no sembrar más discordia, a ver qué tajada puedo sacar".

El espíritu que ya está ducho en esto desconfía de los yo conciliadores, porque si de repente hay un yo vengativo y al rato hay uno conciliador, deduce que debe ser un yo hipócrita, porque es un yo que trata de conciliar para evitar que la otra persona tome revancha, es decir: "Te ataco y después concilio para evitar tu represalia". ¿Se entiende?

Interlocutor: Perfectamente.

Johnakan Ur-el: Entonces no es verdaderamente un yo conciliador, porque para que ese yo sea verdaderamente conciliador tiene que transcurrir cierto tiempo. Esa persona tiene que estar primero quizás hosca, pensativa, y dar paso al arrepentimiento y tal vez con un yo un poquito más sincero. No es que quiera conciliar, sino que actúa con más naturalidad.

Interlocutor: Está claro. ¿Entonces una persona tiene miles y miles de yoes? ¿O cinco o diez?

Johnakan Ur-el: Cinco, diez, cien, depende. Es como los karmas: cinco, diez, cien. No es cierto que un ser humano encarna con dos karmas. Puede encarnar con veinte karmas, cincuenta karmas.

Interlocutor: Entiendo.

Johnakan Ur-el: Y hay espíritus que tienen cien roles distintos. Eso hace que el Yo Central, el campo de la conciencia, esté desintegrado. En ese momento, figurativamente hablando, el alma, en su parte encarnada, en ese 10 %, está desintegrada, está totalmente desintegrada.

Si la persona desencarna y sigue con esos roles, la desintegración va a alcanzar al 100 % del espíritu.

Interlocutor: Entiendo.

Johnakan Ur-el: Es muy fácil hablarlo, la cuestión álgida es llevarlo a la práctica. Esto no se lleva a la práctica con una sola toma de conciencia, porque los yoes vuelven a aflorar una y otra vez.

Interlocutor: ¿Es decir que se necesita una vigilancia constante?

Johnakan Ur-el: Así es, y se necesita una vigilia interior. Al decir "vigilia" no estoy diciendo "vigilancia", porque se puede entender mal. Vigilia significa "alerta", no que la Conciencia Central haga de "Gestapo", viendo cómo están los roles, controlando. No, en absoluto.

Interlocutor: ¿Esos yoes son, de alguna manera, entidades vivas?

Johnakan Ur-el: No se pueden tomar como entidades vivas, son partes de una unidad que directamente toman una conciencia aislada. Cada yo se alimenta de la propia debilidad del espíritu y trata de sobresalir.

De alguna manera tiene una similitud, aunque lejana, con Dianética. Así como tú en Dianética dices: "La mente reactiva no quiere desaparecer", el ego tampoco quiere desaparecer, y va a luchar hasta las últimas consecuencias. Y hay muchos casos en que el ego se disfraza para que el Yo Central no lo descubra. Eso es algo que quizás no se te ocurrió pensar que existiera.

Interlocutor: La verdad es que no. ¿Cómo es eso de que se disfraza?

Johnakan Ur-el: Se disfraza en función de servicio. Mi primo Siddharta, estando encarnado, tuvo dos Iluminaciones. Es primicia. Y a pesar de que estamos en Psicointegración, esto puede servir para aquellos que quieran saber algo más.

Siddharta llegó una vez a una Iluminación y sin embargo yo lo notaba como sufrido y le preguntaba: "¿Que te sucede?". Y me decía: "No sé, me siento infeliz y yo lo que quería es Servir. Yo estoy para servir al otro. Yo estoy para comunicar al otro. Porque yo estoy para dar. Porque esa es mi misión: dar. Porque yo sirvo para eso y sin embargo me encuentro torturado. Y cómo voy a estar torturado si soy muy importante para estar torturado".

Entonces, y esto lo digo con total humildad, lo ayudé yo. Por eso siempre fui puntal de los Maestros:

-Primo, hermano espiritual, ¿no será que hay un ego que se deja vencer y que se disfraza en función de servicio?".

-Eso que estás diciendo no puede ser, no tiene sentido.

-Claro, recuerda lo que has dicho: "Yo soy muy importante". No cuadra que digas eso, hermano.

En ese momento Siddharta me mira y dice: ¿Yo dije eso?

-Sí, tú has dicho eso. Has dicho: "¿Por qué me encuentro torturado, si yo desde hace rato que estoy sirviendo y estoy transmitiendo la Palabra. Y hace rato que con mi importancia le estoy dando una seguridad a mis seguidores. Haz nombrado a la importancia dos veces, hermano".

En ese momento se levanta y mientras se va me dice:

-Si te preguntan por mí, di que vendré a la brevedad. Quiero ir a meditar por el bosque.

Desapareció treinta días. Cuando lo volví a ver estaba con una luz resplandeciente. Su rostro irradiaba una belleza, una euforia, una alegría tan grande. y lo primero que hace es abrazarme. No le pregunté absolutamente nada. Simplemente le dije: "Maestro, estás Iluminado", a lo que él asintió agradeciéndome.

Interlocutor: ¿Es decir que había integrado ese yo que se había disparado?

Johnakan Ur-el: Ese yo que tenía Siddharta no quería integrarse dentro de la conciencia. Entonces se disfrazó de altruismo. Siddharta servía, hacía charlas, nunca una queja, nunca un problema, daba las mejores lecciones, las mejores palabras. Era verdaderamente lo más grande.

Pero yo notaba -los otros no- como una insatisfacción en él. Notaba como que él quería que le rindieran pleitesía. Porque había algunos discípulos que hasta le contestaba: "Pero eso no es así, Maestro.". Y Siddharta se enojaba.

Entonces yo me preguntaba: "¿Cómo, mi primo, mi hermano espiritual enojado?¿Cómo, mi hermano espiritual susceptible?¡Algo está fallando aquí!¿Se enoja cuando los discípulos no entienden algo?

Y lo enfrenté para bien. Entonces logró integrar ese ego restante y, de alguna manera, al ver que tenía todos los egos integrados, lo toqué y sentí como que tenía una energía divina dentro suyo. Lo había invadido la Energía Búdhica, de la cual me transmitió parte. En ese momento sentí como un shock, como un desequilibrio, y a su vez sentí como un gozo.

Pasaron siglos para que volviera a sentir ese gozo. Había ocurrido que había absorbido parte de la Energía Búdhica.

Voy a hablar más delante de cuando recibí la Energía Crística. Es un tema que lo quiero dejar para otra oportunidad, pues de lo contrario nos desviaríamos del propósito fundamental que es explicar el tema de los egos.

Interlocutor: ¿Yo estaría de alguna manera disfrazándome con el Servicio? Es decir, ¿hay algún ego muy grande que está al mando? Lo pregunto porque parecería que la parte física de K.A. es como que lo percibe ese dejo de soberbia que tengo al servir.

Johnakan Ur-el: Sí, es real. Y la anécdota de Siddharta, y estamos hablando de un Logos Planetario, viene justo para lo tuyo, porque no es que tengas un rol: hay 4 ó 5 roles que toman el mando.

Interlocutor: Y al hacerlo yo consciente, ¿eso no lo disuelve de alguna manera?

Johnakan Ur-el: Si tomas conciencia, esos roles se irán integrando. Los roles no se combaten. El campo de la conciencia, y esto ya lo aclaré, no es un campo de batalla. Es un campo de amor, es un campo de integración.

Por eso, la técnica creada por mí se llama Psicointegración, la integración del alma. Que el alma sea una unidad de amor.

Por eso, humildemente, y al decir esta frase la consulto con los Maestros para que no resulte pedante, la técnica de Psicointegración es la técnica más completa que existe en todos los planos.

Interlocutor: Una persona, sin tratarse con Dianética, sin conocer nada de engramas, ni haciendo Psicoauditación, ¿solamente con Psicointegración podría salir a flote, es decir, obtener iguales resultados o mejores?

Johnakan Ur-el: Sí, perfectamente.

Interlocutor: ¿Eludiendo todas las técnicas mencionadas?

Johnakan Ur-el: Así es. Al revés, no, porque Dianética, Psicoauditación, no tienen cómo manejar los roles. De todas maneras, y esto es muy importante, Psicointegración tiene también su punto débil a causa del libre albedrío.

Psicointegración no puede hacer nada si a pesar de que se la aplique la persona elige seguir alimentando su ego, elige seguir con la mente reactiva.

Interlocutor: ¿Antes que a mí, Psicointegración se le aplicó a alguien? Me refiero de la evolución terrestre.

Johnakan Ur-el: Tu fuiste el primero al que se le aplicó estando encarnado, pero el Maestro Ron, en quien tuve un gran colaborador para desarrollara, fue el primero al que se aplicó como espíritu, inmediatamente después de desencarnar.

Interlocutor: ¿Ya cómo espíritu 100 %?

Johnakan Ur-el: Así es. Y voy a explicar por qué. Cuando el Maestro Ron desencarna, lo hace libre de karmas. Pero cuando llega a su plano de vibración nota que en sus técnicas había muchas falencias.

El Maestro las comprende, pero, a su vez -aclaro que Ron está al lado mío y está al tanto de esto porque lo hemos conversado muchas veces- le da fastidio el haberse equivocado y lo invade el ego de una manera tremenda.

Al ego no se le puede dar la más mínima oportunidad porque cuando un espíritu de Luz deja un hueco, el ego se mente en ese hueco como una cuña.

Interlocutor: ¿Y desciende de nivel?

Johnakan Ur-el: Desciende de nivel, pero no automáticamente, sino en forma paulatina, empalideciendo poco a poco, y al frenar su vibración sutil, cae.

La técnica de Psicointegración que estrené con Hubbard fue muy rápida, a una velocidad enorme, lumínica. Ron captó lo que yo le estaba transmitiendo y quizás en diez minutos terrestres recapacitó y volvió a iluminarse.

Los "arranques" que tiene actualmente, críticas, etc., no lo hacen bajar de nivel porque los distintos planos de vibración fueron creados por los elohim con una especie de rango de tolerancia, como la que tenemos nosotros, y de alguna manera se permiten determinadas licencias, como las críticas que puede hacer Ron a alguna entidad, encarnada o no.

La crítica que él hace no es malévola, ya que sus fines con constructivos. Y así, cuando Ron "tira" acidez contra un espíritu mediocre que sobresale, bueno, lo hace como una especie de queja hacia nadie en particular sino hacia todo el entorno espiritual, como diciendo -empleando un lenguaje terrestre muy lunfardo- "Muchachos, miren lo que está sucediendo, dejémonos de embromar". Lo estoy imitando un poco a Ron.

Pero Ron es la primera persona a la que a nivel espiritual se le aplica, real y concretamente, Psicointegración.

Interlocutor: ¿En concreto, entonces, yo sería la primera persona encarnada a quien se le aplica Psicointegración?

Johnakan Ur-el: En este planeta, sí.

V ¿Y a Siddharta no se le aplicó esta técnica?

Johnakan Ur-el: No, porque lo que se hizo con el Venerable Maestro fue simplemente hacerlo recapacitar.

Lo mío con Siddharta no tiene más mérito que el de servirle de apoyo. El resto corre por cuenta de él. Esos treinta días que él desaparece, son treinta días de lucha, de meditación.

No son similares, pero fíjate que parecido que hay entre esos treinta días y los cuarenta días que el Maestro Jesús también estuvo luchando.

Interlocutor: Lo preguntaba porque parecería que yo tengo una gran responsabilidad por haber sido el primer encarnado terrestre a quien se le aplicó Psicointegración. Me refiero a demostrar que el sistema es una terapia válida y que funciona perfectamente.

Johnakan Ur-el: La única manera de que el sistema funcione es que los distintos roles sean integrados, y cuando los roles son integrados el hombre deja de ser actor, deja de ser protagonista, para ser un espectador más.

Interlocutor: ¿Hasta qué extremo el ego debe ser integrado? Por ejemplo, ¿puede uno estar interesado en algo o no debe estar interesado en nada, ni siquiera un poco.

Johnakan Ur-el: Un espíritu que no tiene ego no está interesado en nada. Incluso, tengo espíritus hermanos que aun no teniendo mi elevación -están en el 5º nivel pero en otros subniveles- son más estrictos que yo.

Uno de ellos, que está encarnado, es del Tibet y está viviendo en los Estados Unidos, considera que hasta la beatitud es ego. Sostiene que cuando nosotros servimos y tenemos gozo, este gozo es ego, porque ni siquiera tenemos que gozar.

Cuando un enfermera le aplica una vacuna a un chico, se la aplica con naturalidad, se va ése y viene otro. No goza, simplemente se la aplica. Entonces, ¿por qué, cuando nosotros ayudamos a personas a crecer, gozamos?

Yo tuve determinadas charlas a nivel espiritual con él y le dije: "Maestro, mi humilde punto de vista es de que el que yo tenga dicha por ayudar a un ser desvalido, para mí no me significa ego. Tengo dicha. El Maestro Jesús también tiene dicha.

Él, en cambio, dice: "Mi punto de vista humilde es que si yo tengo dicha soy protagonista, por lo tanto tengo ego.

Interlocutor: ¿No es eso llevar una postura demasiado a los extremos?

Johnakan Ur-el: ¡Claro! Es lo que yo le dije. Su punto de vista es válido, porque si no lo fuera hubiera bajado de nivel. Pero él está inmutable, con su Luz resplandeciente. Como yo también estoy inmutable con mi Luz, mi punto de vista también es correcto.

Entonces lo que aprendí es que haber dos puntos de vista que aunque no coinciden exactamente igual son válidos.

El tema es ayudar. El tema es servir. Él piensa que cuando uno goza está involucrándose y tiene ego. Yo le explico que quizás eso no sea ego, sino el dar rienda suelta a la alegría del espíritu, porque existen emociones positivas.

Una de las emociones positivas es la misericordia y no creo, humildemente, que la misericordia sea ego. Para él, el estado de beatitud es ego.

Quiero terminar la sesión de hoy explicando lo siguiente: Supongamos que el mundo físico es una película, y tú eres un espectador que estás en la butaca mirando esa película.

Quizás, si eres un ser humano emotivo, puedes llegar hasta las lágrimas, pero no te involucras con los actores. Puedes tomar partido. Tomar partido significa que si es una película donde hay una persona que no tiene ego y está siendo lastimada por la otra, inconscientemente estás tomando partido por "el bueno" de la película.

Es lo mismo como cuando uno quiere que cuando la película termine "el bueno" se quede con la "chica" y el "malo" vaya preso o aprenda la lección y desaparezca de escena. Uno se involucró, pero no participó. No fue lastimado por esa película

De la misma manera, como nuestra misión es de Servicio, también nos involucramos. Nos involucramos con la emoción positiva, con el altruismo, con el goce de dar, con el amor impersonal del Servicio, y nos involucramos con todo lo que sea Servicio para nuestros semejantes.

No nos involucramos con todo lo que nos lastima, porque si permitimos que nos lastimen, es que está participando nuestro ego. Si nuestro ego no participa, no hay nada que nos pueda lastimar.

Dije tiempo atrás, en un dictado a mi receptáculo, a mi 10 % encarnado, que nosotros, para aprender a integrar el ego tenemos que desidentificarnos, las mismas palabras que dijo mi hermana Teresa. O sea que llegamos a la misma conclusión por separado.

Interlocutor: ¿Qué es concretamente desidentificarse?

Johnakan Ur-el: Significa no comprometerse con la otra persona con la emoción mala. Hay personas que no lo interpretan y piensan que el no compromiso es el "lavarse las manos". Yo estoy hablando del no compromiso, del compromiso negativo.

El Servicio es un compromiso positivo. El compromiso negativo sería meterse en una discusión. Eso es lo que no debe hacerse porque uno se identificaría.

Otro hermano mío, Antonio de Melo, dijo, y esto está escrito en algunos libros, que "nosotros, estando encarnados, no podemos enojarnos con la lluvia porque nos moja, porque sería risible, ridículo e incomprensible para una mente analítica".

De la misma manera, a aquellas personas que tratan de lastimarnos, teóricamente las tendríamos que ver, estando encarnados, de la misma forma como vemos a la lluvia.

Mi propio receptáculo dijo que es muy difícil ser tan analítico, porque la lluvia te moja y nada más. En cambio, la otra persona hasta puede llegar a agredirte de hecho. Y no puede uno ser tan desidentificado como para hacer caso omiso de eso.

Eso es muy difícil. Lo que sucede es que, bueno, como dijo otro de mis hermanos, Lao Tsé, "un camino de mil millas comienza dando el primer paso". El primer paso es integrar un rol tras otro, día tras día.

Y llegará el momento en que se nota que están todos los roles integrados y que verdaderamente el que está haciendo el Servicio es el espíritu completo, que es el Yo Central

El ego está integrado cuando no te envaneces por el Servicio, cuando no te envaneces por el halago.

Si eres un profesor y te dicen: "Nunca escuché una clase tan hermosa", y al escuchar esto lo tomas con naturalidad, ya has integrado tu ego.

Si te envaneces, o verdaderamente te sonrojas, te pones colorado o te agrada lo que te dicen es porque todavía uno de los egos está pendiente de integración. Quizás integraste 99, pero hay uno yo rebelde que aún no se integró.

Ahora, si te dicen: "la verdad, lo felicito, su charla estuvo maravillosa, es lo mejor que escuché en mi vida, ¡y eso que he escuchado a grandes profesores!", y tu respondes con sinceridad, sintiéndolo realmente: "Lo que he dicho yo cualquier persona puede haberlo explicado igual o incluso mejor que yo", ahí es cuando se puede decir con certeza que has integrado los egos.

Y te voy a dar un ejemplo. Cuando el Maestro Jesús dijo: "Pueden hacer maravillas iguales a las mías o mayores", ¿dónde estaba el ego del Maestro? ¡No lo tenía! Porque si él hubiera tenido ego habría dicho: "¿Más que yo, más que Jesús? No, ustedes están locos, jamás van a llegar a mi altura".

¿Pero que nos dijo el Maestro?: "¡Pueden hacer cosas iguales o mayores que las mías!, y recalcó "mayores".

Interlocutor: La explicación está perfectamente clara. Ahora tengo la intriga de si esta sesión de Psicointegración ha repercutido en algo en mi Thetán? ¿O mi Thetán está integrado?

Johnakan Ur-el: No, no está integrado del todo. Pero la sesión no es tanto para tu Thetán. A mí me interesa, como Thetán de mi receptáculo, poner todos los esfuerzos en tu 10 %.

El problema es la parte encarnada. No es que no me interese tu Thetán, pero si la parte encarnada integra sus egos, ya está. El problema, entonces, es la parte física, no el Thetán.

Interlocutor: ¿Hay una influencia mutua entre el Thetán y su parte encarnada? ¿Se influyen positiva y negativamente uno al otro?

Johnakan Ur-el: Siempre.

Interlocutor: ¿Quiere decir que un día yo puedo estar mal porque mi Thetán está mal?

Johnakan Ur-el: Generalmente es al revés, porque el ser encarnado provoca más problemas que su parte que está en el otro plano.

Interlocutor: ¿Y cómo podría evitar yo, como parte encarnada, como sucedió la vez pasada, que una de las asistentes a la sesión grupal me afectara psíquicamente y físicamente por haber venido ella muy cargada?

Johnakan Ur-el: Eso es distinto, porque en este caso no te ha influenciado en tu ego. Te puede haber influenciado en tu ego cuando decía que era una gran profesora, que ella venía para escuchar, que no tenía nada que aprender, que venía por curiosidad. Lo otro es imposible de defenderse. Con los ataques psíquicos -que en este caso fue involuntario-, de la misma forma que alguien puede transmitir a otro un virus accidentalmente, en eso no tienes defensa, salvo la armonía.

Si tu te armonizas y te envuelves en amor, y verdaderamente tomas conciencia de eso, puedes vencer a esa desestabilización, física y anímica.

Lo mismo le transmito a mi receptáculo. Mi receptáculo hace poco estaba desestabilizado porque dos seres, a los que él ama, tuvieron una especie de encontronazo hostil, donde hubo críticas y donde uno de ellos reaccionó de manera más hostil todavía.

Como nosotros sabemos, la hostilidad genera más hostilidad. Entonces, mi receptáculo se sintió mal porque le dolió el dolor de las otras personas. Pero a su vez le molestó que en el futuro pudiera haber una hipótesis de conflicto, porque su temor es que él se desarmonizara y me transmitiera a mí, su Thetán, su desarmonía.

La desarmonía también puede hacer que el espíritu baje de nivel. Éste es el temor inconsciente de la mente reactiva de mi receptáculo.

Todo esto no es por hablar de mi receptáculo. Sirve como lección porque a ti te pueden pasar cosas parecidas. Entonces, mi recomendación es tolerar hasta límites insospechados los actos hostiles y siempre ponerse en el lugar del otro, porque puede suceder que ese otro no pueda vencer su mente reactiva.

Hay personas, lamentablemente, que en toda su vida de encarnados no logran vencer esos gigantescos roles que dirigen su vida, y finalmente desencarnan infelices.

Interlocutor: Lo que ocurre es que es difícil no desestabilizarse cuando esos seres que tienen conflictos están ligados emocionalmente con nosotros.

Johnakan Ur-el: Eso se debe a que nosotros, en nuestra parte encarnada, nos involucramos emocionalmente porque los queremos personalmente, terrenalmente, no impersonalmente, y nos duele saber que esos seres, esposa para uno, hijas para otros, no aprenden, y a como uno "olfatea" la cosa, uno ve, "a ojos de buen cubero", que va a ser muy difícil que logren revertir la situación.

Muchas veces mi intuición me hace notar cuándo el ser encarnado no va a evolucionar por terquedad, que es uno de los peores roles del ego.

La terquedad, en definitiva, es una ceguera espiritual.

Interlocutor: ¿Cómo sigue esto de la Psicointegración?

Johnakan Ur-el: Hay que seguir con las preguntas, viendo como está el ego, hay que seguir analizando. En Psicointegración, aparte del terapeuta, que te va a ir marcando qué vas evolucionando y qué no, para ver qué se corrige, uno mismo es su propio médico, uno mismo es su propio observador, pero en este momento, al igual que Siddharta en aquella ocasión, estás disfrazando más de un rol en vocación de servicio, y eso puede hacer que te envanezcas.

Piensa que nadie tiene todo el conocimiento, nadie tiene toda la sabiduría. A veces, a mi receptáculo lo invade un poquito la soberbia y entonces trato de comunicarme con su cuerpo causal para hacerle tomar conciencia de su error.

Interlocutor: Sabemos que cuando hay un determinado engrama en restimulación produciendo un determinado trastorno, y uno toma un determinado medicamento, la mente reactiva combate ese medicamento para que no le elimine el trastorno, porque para ella tal trastorno es "supervivencia".

Entonces, uno necesitaría tomar mayor cantidad de medicamento para contrarrestar a la mente reactiva, que sigue insistiendo en volver a poner en su sitio el trastorno que dicho medicamento pretende eliminar.

Es decir que hay que tomar cada vez más medicamento para producir el mismo efecto.

A donde apunta mi pregunta es: ¿Qué sucede si el trastorno no es engrámico sino genético? Por ejemplo, tengo algunos dolores de cabeza de origen genético y no engrámico.

Johnakan Ur-el: El peor de los casos es cuando el trastorno es genético y un pequeño engrama puede restimular más. El engrama quizás no sea tan potente como para anular los efectos del medicamento. No siempre es tan potente. Entonces el medicamento actúa.

Cuando se fueron los efectos del medicamento, el engrama está al acecho y vuelve otra vez el síntoma, que es casi lo mismo. El cuerpo se va acostumbrando a la droga y entonces precisa más.

Interlocutor: ¿Entonces lo mismo sucede cuando el trastorno es genético?

Johnakan Ur-el: Así es. Lamentablemente es así es.

Interlocutor: ¿Esto significa que si el dolor de cabeza es de origen genético yo tendría que tomar aspirinas lo menos posible?

Johnakan Ur-el: Tomar más sería como hacerle el "caldo gordo" a todo tipo de restimulación, porque aunque tengas sólo un 3 % de engramas, se puede, para decirlo de alguna manera, complotar la mente reactiva con los rasgos genéticos negativos haciendo que todo mal físico se sobredimensione.

Interlocutor: Con respecto a la aspirina, que tanto se ha estudiado aquí en la Tierra, no se han encontrado, como resultado de las investigaciones, contraindicaciones, salvo, como es obvio, tomadas en grandes cantidades,. Pero la pregunta es si causa, como otras drogas, adicción.

Johnakan Ur-el: No, no acarrea adicción.

Interlocutor: ¿Es decir que quien toma aspirinas no necesita aumentar la dosis para lograr los mismos efectos, como sucede con otras drogas?

Johnakan Ur-el: Así es. Lo que la aspirina acarrea es un acostumbramiento psicológico, o sea, si lo hablamos en términos de Dianética, un acostumbramiento engrámico.

A una persona le duele la cabeza y se toma un par de tabletas. Al día siguiente le molesta un poquitito. Por acto instintivo -no engrámico, el instinto es ego- toma de nuevo. Quizás que en ese momento no la necesitaba, pero por acto reflejo la toma.

Ahí el que se tiene que imponer es el Yo Central diciendo no, qué estoy haciendo.

O sea que todo tiene que ver con eso también.

Interlocutor: ¿Con el Yo Central integrado yo podría combatir los trastornos genéticos?

Johnakan Ur-el: Depende, porque si es un trastorno genético, donde el espíritu eligió reencarnar para cumplir con determinado karma, eso se hace físico, y por más armonía que haya es una cosa física. Un roble no se puede transformar en cedro.

Interlocutor: Está claro.

Johnakan Ur-el: Y una persona que tiende genéticamente a la obesidad, por más que llegue a la Iluminación total va a seguir siendo obesa.

Interlocutor: ¿Mi Thetán podría decirme, si yo le preguntara, sobre los trastornos que me impuse padecer en la encarnación.

Johnakan Ur-el: ¡Por supuesto que te los puede decir! La cuestión es que quizás omita decirte algunos, porque, por ejemplo, si tienes un trastorno genético, cuyos genes se dispararán a la edad de 75 años que te provocarán una metástasis en tu cuerpo, y de repente se comunica contigo tu Thetán y te lo comunica, ¿cómo vas a vivir en ese estado de tensión sabiendo que en equis tiempo tendrás tal enfermedad? Porque aunque tú sabes que el alma es inmortal y que el dolor es algo ficticio, solamente de este plano 1, igual te vas a preocupar.

Entonces, hay cosas que quizás no te diga, por ejemplo cuando va a desencarnar, porque el espíritu sabe cuando su materia morirá.

Interlocutor: No tenía este dato. ¿Por qué lo sabe? ¿Acaso el propio Thetán lo fija?

Johnakan Ur-el: No, no es que lo fija él. Uno elige nacer en determinado cuerpo. Ese cuerpo tiene un código genético. Ese código genético sabe qué enfermedades va o no a desarrollar y qué expectativa de vida tiene.

Como nosotros, en esta época terrestre, no hemos desarrollado la técnica del cambio de genes, no podemos modificar ese código genético.

Entonces, tu Thetán podría decirte: "Nos vamos a encontrar en un 100 % en tal época.".

Interlocutor: ¿Pero en algunos casos no puede ser positivo saber cuándo uno va a desencarnar?

Johnakan Ur-el: Yo no lo veo como positivo el saber la fecha de desencarnación, porque te condiciona. Te condiciona para bien o para mal, porque si te dicen seis meses, tu dirías: "¿cómo hago para hacer la obra en seis meses!". Y si te dicen 35 años, "bueno, tengo tiempo de sobra" y te achanchas.

El Maestro Og Mandino, encarnado, dijo que debemos vivir cada día como si fuera el último. Y lo dijo falto de ego, como diciendo: "¿Por qué cada día no podemos abrazar a nuestro hermano, por qué cada día no podemos generar una sonrisa y eliminar todo acto hostil como si fuera el último día de nuestra vida?".

Cada uno de nosotros, y esto también lo dijo Og Mandino, se plantea qué sucederá el último día: intentaríamos estar con los seres queridos, dando amor, besándonos, pidiéndonos perdón por el mal que hicimos. ¿Por qué esto no lo hacemos todos los días?

Interlocutor: Interesante.

Johnakan Ur-el: O sea, son muchos los Maestros de Luz. No te envanezcas cuanto tú dices: "Yo sé mucho". Piensa en lo que ha dicho Og Mandino, en la altura de sus palabras y no se envanece.

Interlocutor: Está clarísimo. ¿Cómo está tu receptáculo en este momento para proseguir la sesión?

Johnakan Ur-el: Está un poco cansado porque vino de la sesión de ayer, donde hubo muchas negatividades, a pesar de que hubo entidades de Luz y a pesar de que se envolvió en armonía.

Interlocutor: Otra pregunta. Aquí, en una sesión pasada, se presentó, como viajero del tiempo, Kronbus, que venía del futuro -del año 2500 dijo-, el cual me dejó entrever la posibilidad de que él pudiera ser yo mismo. La pregunta concreta es: si yo pidiera ahora hablar con el Thetán de Kronbus de este presente, y no se presentara mi Thetán, ¿eso significaría que Kronbus no soy yo del futuro?

Johnakan Ur-el: ¡Eso es una cosa lógica!

Interlocutor: Pero la intriga que tengo es si yo llamo al Thetán de Kronbus de este presente y viene mi Thetán, ¿Cómo sabe mi Thetán que es Kronbus?

Johnakan Ur-el: Quizás no se podría responder. Tal vez mi receptáculo intenciona que venga el Thetán de Kronbus.

Interlocutor: ¿Estamos hablando del Thetán del Kronbus actual?

Johnakan Ur-el: Sí. Y de repente canaliza a tu Thetán. Tu Thetán va a decir: ¿Para qué me llamaron?, o ¿qué estoy haciendo aquí?

Pueden suceder dos cosas: 1) tu Thetán es Kronbus, o 2) el Thetán de Kronbus no se presentó y se presentó tu Thetán.

O sea que la duda va a quedar.

Interlocutor: ¿La duda la voy a tener yo pero no ustedes?

Johnakan Ur-el: No, nosotros no vamos a tener la duda, porque nosotros "vemos" en nuestro nivel. Sabemos quién es Kronbus.

Yo lo veo a tu Thetán como mi receptáculo te ve a ti. Entonces yo no voy a tener la duda.

Interlocutor: Concretamente, entonces, ¿en este momento tú sabes con certeza si mi Thetán es o no Kronbus?

Johnakan Ur-el: Se lo podemos preguntar a Kronbus en una próxima comunicación para que lo diga, ya que no hay ninguna razón para mantener el misterio.

El hecho de que Kronbus sea tu Thetán no le hace mella a su parte encarnada, que eres tú, porque el espíritu es inmortal y se supone que va a estar en el año 2500 y más adelante también.

Interlocutor: ¿Pero, concretamente, ustedes lo saben o es una incógnita también para ustedes?

Johnakan Ur-el: Esto lo tiene que responder, por una cuestión de ética, tu propio Thetán.

Interlocutor: Está bien, se lo preguntaré. Antes de terminar la sesión, quisiera saber quiénes están presentes.

Johnakan Ur-el: Está Gurdjieff, Ouspenky.

Interlocutor: Ellos saben que yo me interesé mucho por sus obras.

Johnakan Ur-el: Hoy es una sesión especial, y como se hace Psicointegración están todos los Maestros, a los que amo tanto. Están los Logos, el Logos Planetario -Siddharta-, el Logos Solar -Maestro Jesús-, Ron Hubbard, tu guía personal.

Interlocutor: Pienso si alguna vez podré pagarle a Ron todo lo que me ayudó y aún lo hace.

Johnakan Ur-el: Le estás pagando porque al servirte -porque él te está Sirviendo- y entonces tú le está haciendo un favor. Vamos a hacer un juego de palabras. Ron es tu guía desde hace más de un año. Al ser tu guía te está Sirviendo. Al Servir, ¿quién se beneficia?

Interlocutor: Bueno, en realidad, ambos.

Johnakan Ur-el: Claro, pero desde el punto de vista del Servicio, que es lo que nos interesa, se beneficia más Ron que tú, porque él es el que está Sirviendo.

Interlocutor: Obvio.

Johnakan Ur-el: Entonces, él también te tiene que agradecer por permitirle Servirte. ¿Quién es más importante en este momento?

Interlocutor: Obviamente Ron.

Johnakan Ur-el: Claro. Todo es un juego de palabras. Ron no quiere ser importante, no le interesa. Ron solamente quiere servir.

Interlocutor: Lo entiendo perfectamente. Antes de terminar, ¿es posible hacer alguna evaluación en cuánto a mi comprensión de la técnica de Psicointegración?

Johnakan Ur-el: La comprensión tiene un porcentaje bastante elevado. Ahora es necesario que empieces a aplicar lo comprendido.

Interlocutor: Está bien. Creo que podemos terminar la sesión aquí.

Johnakan Ur-el: Te saludo con todo mi amor.

Interlocutor: Hasta luego, Johnakan, y gracias.

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SESIÓN DEL 1/8/98

Médium : Jorge Olguín.

Interlocutor : Horacio Velmont.

Entidades que se presentaron a dialogar : Asdoel, extraterrestre de Anthea 4, Ron Hubbard, fundador de Dianética y Cienciología, y Radael, Thetán de Horacio Velmont.

Interlocutor: ¿Quién está presente?

Asdoel: Estoy aquí de nuevo con ustedes.

Interlocutor: ¿Quién se está comunicando?

Asdoel: Soy Asdoel, de Anthea 4. Hay muchos conceptos que no están bien claros. En principio quiero explicar por qué razón no nos terminamos de comunicar abiertamente con la raza humana.

Todavía no están preparados en la parte de amor impersonal. Es como que buscan el sometimiento, buscan de alguna manera el dominar uno al otro. Lo que he notado en los últimos años terrestres es mucha incomprensión, pero lo que más me alarma es que la incomprensión es aun entre dos personas más aparentemente.

Interlocutor: ¿Afines?

Asdoel: No tanto afines sino inteligentes, de pensamiento importante. Sin embargo, cuando llega el momento de ponerse de acuerdo en algo, o en la convivencia en común, tienen sus trabas, sus problemas.

Interlocutor: Lo que sucede es que entre nosotros todavía prima la mente reactiva y antes de que no seamos todos clear , ese problema va a existir.

Asdoel: Eso mismo es lo que sucede en lo que ustedes llaman "escuelas" -o "instructorios", como les llamamos nosotros-, tanto entre los alumnos como en