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Psicoauditación - Josep

Grupo Elron
Sección Psicointegración y Psicoauditación - Índice de la sección - Explicación y guía de lectura de la sección

Si bien la Psicoauditación es la técnica más idónea para erradicar los engramas conceptuales del Thetán o Yo Superior de la persona, la mayoría de las veces se psicoaudita a thetanes que habitan en planos del Error y sus palabras pueden no ser amigables y/o oportunas para ser tomadas como Mensajes de orientación, algo que sí se da cuando se canaliza a Espíritus de Luz o Espíritus Maestros.
El hecho de publicar estas Psicoauditaciones (con autorización expresa de los consultantes) es simplemente para que todos puedan tener acceso a las mismas y constatar los condicionamientos que producen los implantes engrámicos.
Gracias a Dios, esos implantes son desactivados totalmente con dicha técnica.


Atte: prof. Jorge Olguín.

 

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Sesión del 17/01/2017

Sesión del 30/01/2017

Sesión del 24/02/2017

 


Sesión del 17/01/2017

Médium: Jorge Raúl Olguín

Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Josep

En un mundo, Ran II no se permitía tener más de dos hijos, la sociedad estaba dividida por ello. Ocurrían unos cortes de redes de datos sin explicación. Había un genetista que dudaba hasta qué punto teníamos libre pensamiento.

Sesión en MP3 (2.505 KB)

 

Entidad: Si tuviera que decir que cada experiencia fue útil podría argumentar que sí. O bien podría contradecirme, decir "Aquello ya lo he pasado, ya lo he vivido, ya lo he experimentado, ¿por qué pasarlo de nuevo?".

¿Por qué vuelven a suceder situaciones incómodas, graves o no? Pero suceden, suceden bastante.

 

Había encarnado en un mundo bastante nuevo, según comentaban los astrónomos. Ran II, el segundo planeta orbitando la estrella Ran, un planeta de apenas quinientos millones de años de antigüedad que no había pasado cambios atmosféricos grandes, como en vuestro Sol 3. Mi nombre era Alexis Anasio, genetista, tenía ciento veinte y seis años, equivalente a cuarenta y dos años de Sol 3. Mi compañero de trabajo, Raúl Iruti, era muy similar en mi forma de pensar, quizá menos impulsivo, tenía ciento treinta y cinco años, equivalente a cuarenta y cinco de los años de Sol 3. Ambos genetistas, ambos divorciados y ambos estudiábamos la raza humana.

 

A diferencia vuestra no teníamos combustible fósil, nuestra ciencia había progresado de una manera más sana, obligatoriamente. Ran II no era un mundo religioso si bien la sociedad escribía sobre mitos, creencias y leyendas, era una sociedad pragmática. La población estaba controlada y la sociedad enfrentada, no se permitía tener más de dos hijos por pareja salvo que se los brindara la genética. Ejemplo: madres que tuvieran trillizos, cuatrillizos o quintillizos. Allí ya no había responsabilidad, pero era penado quien tuviera más de dos hijos por pareja, los multaban a nivel económico, no había castigo en ellos, ni corporal ni encierros, le quitaban el hijo que habían tenido de más y no lo podían ver nunca más. Ese hijo pasaba a un hogar común donde nunca se le decía quienes eran sus padres. ¿Que hubo muchísimos hijos a lo largo de la historia, -llamémosles huérfanos, ¿o les gusta más parias?-, que han buscado a sus padres? Sí. Y en los últimos años, donde se podía buscar por la web infinidad de datos, había más posibilidades. Pero supongamos que en un último caso algún hijo encontrara una pista, también la web estaba intervenida y no se le permitía usarla por determinado tiempo hasta que deje el impulso de buscar a sus progenitores. De ahí la división, la mitad de la población decía "Es bueno porque una superpoblación y una economía demasiado selectiva puede traer hambruna". Otros decían "El que te corten la libertad de tener más hijos puede ir rozando el límite de lo dictatorial". ¿Quién tenía razón? Todo depende del punto de vista del cual se lo mirase.

 

Tanto mi compañero Raúl Iruti y yo, Alexis, no teníamos hijos, ambos habíamos fallado seguramente en la convivencia o quizás antes, en la elección de pareja. Nada nos impedía ahora, a la salida del trabajo ir a tomar una copas, conocer gente, escuchar música pero sobre todo profundizábamos mucho en lo que era la genética, nos interesaba también la antropología, los orígenes. Sabíamos que había planetas en otros sistemas estelares muchísimo más antiguos, como vuestro Sol 3 por ejemplo, que tiene cuatro mil quinientos millones de años contra apenas quinientos millones de nuestro Ran II.

 

Qué difícil que es vivir en una sociedad donde las decisiones que toman los gobernantes conforman a unos y a otros no. Prácticamente en todas las regiones había dinero electrónico, esto es, se había acabado el papel moneda y el papel billete, todo se pagaba electrónicamente. El primer indicio de que algo había fallado fue en una región del norte donde colapsó el sistema. ¿Se pensó en piratas informáticos? No, había grandes expertos informáticos y buscaron a esos supuestos hackers, no había pistas. El colapso fue tremendo, duró varios días, finalmente volvió la normalidad. Se revisaron las cuentas en los depósitos bancarios, todo estaba en orden, absolutamente todo estaba en orden, no faltaba ni sobraba un solo crédito, los auditores trabajaron arduamente pero estaba todo en orden. Del otro lado del mundo, en la región suroeste, pasó lo mismo durante cinco días. No hubo tanto caos, pues la población estaba enterada de lo que había pasado en el noreste. Se quedaron tranquilos, en algún almacén conocido pedían alguna mercadería y la anotaban, una vez que se restableció el sistema, saldaron la deuda.

 

Pero no estábamos tranquilos, si no eran piratas informáticos, ¿qué era lo que había pasado? Hubo muchas hipótesis, se especuló que habría alguna región que atentaba contra las otras. Tengamos en cuenta que Ran II pasó por muy pocas batallas, por así decirlo. No éramos mejores como sociedad que el actual mundo de Sol 3 pero el hecho de no contar con una religión nos hacía más civilizados. Pensad, si no, en vuestras cruzadas, esas cruzadas a oriente que causaron miles y miles y miles de muertes intentando conquistar un lugar supuestamente sagrado.

 

Como dije antes, sí, nuestra sociedad tenía mitos, había algunas creencias, también leyendas, pero no existían templos, parroquias, iglesias, capillas, nada de eso. ¿Si creíamos en una entidad superior intangible? Eso no nos quitaba lucidez, eso no nos quitaba pragmatismo, no creíamos en milagros ni en sanaciones mágicas. Amábamos la magia, la de los cuentos, permitíamos soñar a los niños hasta que razonaran y les explicábamos qué era realidad y qué no, pero ¿por qué prohibirles soñar cuando son niños?, hasta que se daban cuenta de que las leyendas eran así, los mitos eran así y las creencias eran solamente eso.

 

Raúl me comentaba:

-Querido Alexis, si bien ambos hemos estudiado genética, teníamos diferencias en cuanto a nuestra formación pero hemos coincidido en muchísimas cosas, en que si bien la genética es un programa en el cual se basa la conducta, el carácter, la forma de ser de todo ser humano, tú acuerdas conmigo, Alexis, en que dentro nuestro tenemos algo más, parte de esa esencia intangible que nos permite salvar esas vallas, romper de alguna manera ese encierro genético. No tenemos por qué ser iguales en nuestra forma de ser a nuestro padres, abuelos, bisabuelos, etcétera. No tenemos elección salvo que quisiéramos experimentar alguna cirugía de cambiar nuestras facciones, pero podemos optar en modificar nuestros impulsos, forma de ser y muchas cosas más. Y no voy a decir "podemos vencer al programa", pero el hecho de que nuestro concepto sea mucho más complejo que el de otros animales de Ran II nos permite optar, y eso es lo que muchos no entienden, y cuando digo muchos me refiero a un 99%. El optar es la base de la complejidad. Para muchos es difícil de digerir esto que explico, no tiene que ver con que la sociedad haya votado por no tener más de dos hijos, al fin y al cabo fue una opción, se votó por ello en todas las regiones. Que después muchos no estuvieron de acuerdo, es normal que pase eso.

 

Me quedé bastante tiempo en silencio incorporando a mi mente, a mi interior las palabras de Raúl. Era como un hermano apenas mayor, nueve años de diferencia, tres de los años de Sol 3. Raúl era más que genetista, era un pensador, no puedo decir libre pensador porque no sé si somos libres pensadores, al fin y al cabo, ¿qué es un libre pensador?, siempre nuestro pensamiento está atado a una manera. ¿Que podemos cambiarla? Sí, como dice Raúl, pero siempre vamos a tener una manera y vamos a enlazar con esa manera nuestro pensamiento, entonces sí somos libres pensadores de acuerdo a nuestras ideas.

 

Es todo por ahora. Hay mucho más.

 

Gracias por escucharme.

 

 


Sesión del 30/01/2017

Médium: Jorge Raúl Olguín

Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Josep

En un mundo, Ran II, falló la red mundial de datos, no había dinero, nada funcionó en unos días. No había rastro malintencionado, parecía fortuito pero no era creíble. Dos investigadores se dedicaron a encontrar la falla.

Sesión en MP3 (2.120 KB)

 

Entidad: Lo más importante es entender que aun los mundos similares, o los que parecen mundos similares, son absolutamente distintos unos de los otros.

 

Encarné en Ran II, un mundo joven de apenas quinientos millones de años, un mundo que tiene una pequeña luna que orbita el planeta cada diez días.

En ese mundo me llamaba Alexis Anasio. Había estudiado genética, tenía ciento veintiséis años, el equivalente a cuarenta y dos años de Sol 3. Estábamos en sociedad con mi amigo y hermano Raúl Iruti, también genetista. Ambos teníamos dos trabajos, el oficial, el que desarrollábamos en el laboratorio, y el segundo, mientras Iruti era asesor de personas que venían por orientación yo trabajaba con la parte técnica, me gustaba investigar lo minúsculo.

Investigábamos con chips pequeños hechos con grafeno y llegábamos a desarrollar ordenadores que los más pequeños tenían, según las medidas de Sol 3, diez terabytes el mínimo de disco duro. Y eran útiles, puesto que en todas las regiones había dinero electrónico, había prácticamente desaparecido del planeta el papel moneda, únicamente se pagaba con tarjeta electrónica. De alguna manera era importante porque se evitaba que hubiera dinero no declarado, para evitar acciones negativas.

 

De alguna manera estaba orgulloso de mi mundo, un mundo donde no existía la religión, una sociedad pragmática, una sociedad donde se respetaba la vida en todos sus niveles. Sí, la civilización avanzaba, se evitaba talar bosques y selvas, había reservas especiales con fuentes, arroyos, árboles y los animales con peligros de extinción eran muy pocos y no provocado por nosotros. La teoría de Raúl Iruti, comprobada ya en Ran II, es que existía un segundo código genético, el ácido ribonucleico, que volvía estéril a la raza haciendo que la misma no tenga futuro. Y es una de las cosas en las que profundizábamos, en poder modificar el programa molecular. Todavía no dábamos, como decís vosotros en Sol 3, no dábamos pie con bola y éramos dos de los más afamados genetistas, habiendo recibido premios. Y nos interesaba el tema para que el día de mañana no nos pille a nosotros como raza y ese código genético oculto dictamine nuestra extinción.

 

Nuestra sociedad nunca fue fatalista de decir "Bueno, si hay un segundo código genético es porque una Esencia Superior, que es la que creó el Universo, dictaminó cuanto debíamos vivir", algo que Raúl Iruti no estaba de acuerdo. Él creía en el libre albedrío y el libre albedrío también conformaba el poder optar.

¿Qué no tuvimos guerras? Sí que las tuvimos, nos avergonzamos de nuestra raza en el pasado. Si bien en este momento se había logrado una paz a nivel mundial los libros de historia se encargan de señalar los grandes errores, las conquistas de territorio vanas. A lo largo de la historia los mapas han cambiado, grandes expansiones que quedaron en la nada, grandes conquistadores que ignoraban que no vivían más de doscientos cuarenta, de doscientos cincuenta años -el equivalente a poco más de ochenta y dos a ochenta y cinco años terrestres-, de promedio, si bien había gente que vivía bastante más.

 

Teníamos una historia, una historia de dieciocho mil años -seis mil en medidas de Sol 3- y se contaba a partir de las primeras escrituras encontradas de cuando el hombre fue pensante, por así llamarlo. Y ahora tocábamos otro tema importante, dos en realidad; el primero, conversábamos con Raúl sobre unos objetos antiguos encontrados por historiadores, por arqueólogos, objetos que aparentemente -no éramos escépticos pero tampoco nos vendían cualquier cosa- teníamos que constatar, y sí, constatamos que la mano de obra no era de Ran II, o sea, que habíamos sido visitados en un lejano pasado.

Pero lo más grave estaba en el presente, hubo dos regiones donde la red electrónica había fallado, dos países enteros quedaron dos y tres días sin dinero, sin poder comprar, sin poder vender.

 

Hubo una conferencia en la región de Naciones, nos invitaron por nuestra fama de genetistas y el hecho de que yo supiera de micro ordenadores también era importante para poder debatir. Volvimos a la moneda y al dinero de papel como soporte.

-Lo importante -dije yo-, es descartar que hubiera piratas informáticos.

El Presidente de la Unión de Naciones me dijo:

-No, Anasio, generalmente los piratas informáticos, en la época que los había, buscaban perturbar la sociedad con noticias falsas o bien llevar dinero a cuentas no rastreables, pero aquí no ha faltado nada y no ha sobrado nada, no veo la mano de ningún pirata informático.

 

Y eso nos preocupaba más porque como decía Raúl Iruti, el "no" es una palabra negativa, pero el "ni" es la peor de las palabras, la incertidumbre, el no saber. Y en ese momento teníamos la incertidumbre: ¿Qué era lo que había cortado la web en dos regiones, y por qué sólo en esas regiones? La web era mundial, lo que vosotros en Sol 3 llamáis internet. Teníamos una segunda internet, al igual que vosotros, más profunda, pero era para pocos, por ahora no había sido tocada pero hubo pequeñas señales de algoritmos de que habían intentado manipularla. Detectives informáticos, por llamarlos de alguna manera, buscaban huellas, señales, puntos... y nada.

 

Recuerdo que le pregunté a Raúl:

-¿Estamos pendientes? ¿Esperamos hasta el próximo corte?

-No. -Respondió tajante Raúl-. No, Alexis, no. En el mismo laboratorio de genética tenemos los más importantes ordenadores para ver los desórdenes moleculares. Esos mismos ordenadores nos pueden dar pistas. Sabes que yo conozco poco del tema pero puedo ayudarte.

-Tengo un ordenador especial de cien terabytes de disco duro donde tengo programas muy profundos, podemos ver las oscilaciones de la web en todo Ran II, no qué las causa pero sí podríamos ver de dónde.

-Pues manos a la obra entonces -aprobó Raúl.

 

¿Resolveríamos el misterio? Al igual que Raúl, yo era enemigo de la especulación, no nos gustaba el "¿Y si pasara tal cosa? ¿Y si encontramos tal otra?". No, no, no, no; una cosa es debatir y otra especular. El debate enriquece, la especulación agota, en eso estamos de acuerdo. Y nos pusimos manos a la obra, simbólicamente hablando, hombro con hombro, y trabajamos en el tema.

¿Cuándo se daría un resultado? Eso es especular, eso no nos interesaba. Nos quemaríamos las pestañas -figurativamente hablando- pero no cesaríamos hasta intentar encontrar algo.

 

Y ahí es donde Raúl observó:

-No, no intentaremos, lo haremos. Intentar... queda en eso: "Yo intento tal cosa": ¡Hazlo! "Estoy intentando...": ¡Hazlo!

 

Entonces nosotros no intentábamos, lo hacíamos. Y en eso estábamos.

 

La historia continua. Gracias. Gracias.

 

 


Sesión del 24/02/2017

Médium: Jorge Raúl Olguín

Entidad que se presentó a dialogar: Thetán de Josep

En Ran II, en unos días se pasó de la normalidad a la Ley marcial que declararon los militares. Nadie sabía por qué razón hasta que dos militares de alto rango encargaron un trabajo a unos investigadores.

Sesión en MP3 (2.795 KB)